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Exposición virtual sobre Delicias

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles, a través de su Museo del Ferrocarril de Madrid, en colaboración con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Renfe, Adif y el Ayuntamiento de Madrid, ha organizado la exposición “Madrid-Delicias. 140 años de una estación”, que rinde homenaje al espléndido edificio que es sede del Museo desde 1984. La exposición se puede visitar en http://www.museodelferrocarril.org/140Delicias/. Decana de las tres estaciones monumentales de Madrid (con Atocha y Príncipe Pío), gracias a ella la capital empezó a acercarse a otras ciudades europeas en materia de grandes edificaciones ferroviarias.

Utilizando documentos del Archivo Histórico Ferroviario y la Biblioteca Ferroviaria, además de fuentes gráficas de otros archivos y colecciones de numerosas instituciones públicas y privadas que han colaborado, el equipo del museo ha preparado un recorrido virtual a lo largo de quince secciones, en las que el visitante de la exposición online puede conocer los aspectos más interesantes del edificio de viajeros, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del hierro del siglo XIX en Madrid, sus características arquitectónicas y su importante valor histórico-artístico, que forma parte indiscutible del legado patrimonial y cultural ferroviario.

Se aborda en primer lugar el proyecto constructivo de la estación diseñado por el ingeniero francés Émile Cachelièvre, que ideó un novedoso edificio realizado en estructura de hierro, con piezas prefabricadas y ensambladas con roblones, generando un gran espacio diáfano y de gran ligereza. Para ello se utilizaron hierro, cristal y ladrillo, materiales económicos y de rápida construcción.

Tienen un papel importante en la exposición el tráfico ferroviario y los trenes que llegaban y partían desde Delicias, al igual que los viajeros que pasaron por sus andenes. Algunas de estas llegadas constituyeron un verdadero acontecimiento, como la del futuro rey Juan Carlos I el 18 de enero de 1955, para iniciar sus estudios en la Academia General Militar de Zaragoza, o el tránsito de los emigrantes que partían hacia América desde el puerto de Lisboa, o los que llegaban de Extremadura, en busca de un futuro mejor, para asentarse en Madrid o continuar hacia el norte de España.

En torno al edificio de viajeros se desarrolló un complejo ferroviario muy activo que se comportó como un factor de dinamización urbana, industrial y cultural innegable. La estación propició la urbanización del madrileño barrio de Delicias y la aparición de talleres, así como las actividades deportivas y de ocio para los empleados. En el campo de Las Delicias que se instaló junto a la estación jugó al fútbol “La Ferro”, que vivió sus años dorados en la década de 1940.

Tras el cierre de Madrid-Delicias al tráfico de viajeros en 1969, la estación recuperó su ritmo cuando fue convertida en sede del Museo del Ferrocarril, en 1984, institución que acaba de cumplir treinta y cinco años de historia manteniendo su misión de difundir el conocimiento sobre el ferrocarril y conservar su patrimonio histórico y cultural.

Hay espacio también para las actividades artísticas inspiradas en la estación de Delicias, los rodajes cinematográficos que la han elegido y la eligen actualmente como escenario para películas, o diversas citas literarias de obras en las que Delicias aparece mencionada.

Con esta exposición virtual, que cuenta con una versión en inglés, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y el Museo del Ferrocarril de Madrid se suman a las acciones que están desplegando un buen número de instituciones culturales para ofertar contenidos y recursos online con los que informar y entretener en esta situación de confinamiento. Cuando las circunstancias permitan abrir de nuevo las salas del Museo, podrá visitarse in situ en el magnífico marco de la estación de Delicias.

Yiwu envía un tren con material médico

Un tren postal de carga con material médico y otras mercancías partió este viernes desde la ciudad de Yiwu, en la provincia oriental china de Zhejiang, hacia Madrid. Se trata del primer tren especial cargado con envíos postales que realiza el recorrido desde Yiwu hacia Europa. La partida marca la entrada en operación del servicio postal de manera regular a través del tren de carga China-Europa que cumple el trayecto entre Yiwu, conocida base de pequeñas mercancias del país asiático, y la capital española, según informó el operador China Railway Shanghai Group.

El tren, que salió el viernes por la mañana, transporta más de 200.000 paquetes postales, la mayoría de los cuales contiene mascarillas quirúrgicas, trajes protectores y una diversidad de pequeñas mercancías. El tren cruzará la frontera de China a través del Paso Alataw para llegar a Polonia en 13 días, desde allí algunos paquetes serán transferidos a países europeos como Reino Unido, Francia y Alemania. El tren tardará 16 días en llegar a España.

“Después de la lluvia siempre sale el sol”, “La luz de la esperanza se está elevando en el horizonte” “Ánimo, España” … El 19 de marzo, se pudo saber que en el primer piso de la zona de almacenamiento del puerto de Yiwu, se cargaron en vehículos cajas de suministros médicos con lemas escritos en el exterior, material donado por el Grupo de Servicios Comerciales YXE.

Este colectivo anuncia que están garantizadas las salidas semanales de los trenes de Yiwu a Madrid. Cualquier agencia, grupos de chinos en el extranjero o donaciones personales de suministros para la prevención de la epidemia a España tendrán a disposición canales verdes gratuitos de transporte ferroviario internacional, servicios de aduanas relacionados y otros tipos de asistencia.

El Tren China-Europa tiene las ventajas únicas en cuanto a puntualidad y rapidez, sin importar las condiciones meteorológicas y con transporte segmentado. Durante la epidemia, el contacto entre los operadores es escaso, y el entorno de transporte está sellado y seguro. En la actualidad, el Tren Yiwu-Madrid está en funcionamiento regular y proporcionará un canal de transporte comercial y logístico internacional confiable bajo la situación epidémica global.

El servicio ferroviario con destino a Europa ayuda a hacer frente a la creciente demanda de suministros médicos y productos básicos en medio del brote de la neumonía Covid-19 en todo el mundo, según expresó la empresa operadora. Debido a la propagación mundial de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, muchos países han cancelado vuelos internacionales, lo que dificulta el envío postal de suministros antivirales por esa vía. El primer tren de carga China-Europa que transportaba suministros antiepidémicos a Europa partió de Yiwu el 21 de marzo.

Desde noviembre de 2014, cuando comenzó a operar el primer tren de carga Yiwu-Madrid, unos 1.200 trenes han transportado más de 96.700 contenedores con destino a Europa. El tren de carga postal China-Europa arrancó su operación de prueba en enero de 2018 con motivo de promover la cooperación postal entre China y los países europeos.

El TGV ‘hospital’ contra el Covid-19

Un tren de alta velocidad (TGV) “medicalizado” con 20 pacientes graves de la Covid-19 salió sobre las 11.00 horas de ayer de Estrasburgo para descargar los hospitales desbordados de esta región del este francesa, por ahora la más afectada por la epidemia del coronavirus. Camillas y personal médico protegido de pies a cabeza llegaron a la terminal cerrada al público, en una operación sin precedentes en Europa. Los pacientes, en reanimación, serán atendidos en hospitales de las ciudades de Angers, Le Mans, Nantes y Roche-sur-Yon, donde el avance de la epidemia es menor.

Este operativo fue decidido para aliviar los hospitales abarrotados del este del país, una región especialmente golpeada por el coronavirus. Entre los 1.331 muertos contabilizados en hospitales de Francia, 506 fallecieron en establecimientos del este del país. Los enfermos llegaron en ambulancias a la estación de trenes desierta y el personal médico que los acompañaba llevaba trajes de protección para esta operación calificada por el ministro de Salud francés de “inédita en Europa”.

La operación recuerda a las habituales maniobras realizadas durante el desarrollo de la Gran Guerra (1914-1918), cuando los trenes servían como hospitales para evacuar a los soldados heridos dl frente e incluso donde se realizaban operaciones quirúrgicas de urgencia. Los trenes hospital podían transportar hasta 400 camas, incluidas las del equipo médico. En estas tareas fue capital la intervención de entidades benéficas, principalmente organizaciones humanitarias. Incluso hubo países, como Alemania, que llegaron a encargar la construcción de estos convoyes especiales. De la factoría de la sociedad anónima para la fabricación de material ferroviario, con sede en Görlitz, salió en 1915 el ‘J2 Görlitz de Oberlausitz Prusia’, como tren hospital militar.

Destaca en este capítulo Vera Gedroits, descendiente de la realeza de Lituania, talentosa cirujana, mujer excéntrica y polifacética. Es una figura extraordinaria prácticamente desconocida en Occidente, pionera en la medicina de guerra. Ella y su equipo practicaron operaciones y ofrecieron el tratamiento que podían mientras el tren hospital que había organizado se alejaba del frente. En total había unos 900 soldados. Muchos de ellos yacían con terribles dolores en camillas sujetas a las paredes. Había lesiones de guerra, infecciones, heridas abiertas…Salvó cientos de vidas.

Y ahora parece repetirse la historia y se recurre al tren, como en el caso de Estrasburgo. Los pacientes fueron instalados en cinco coches, a razón de cuatro por sala inferior, mientras que los pisos superiores estaban dedicados a la circulación de material y del personal médico, explicó la Dirección General de Salud (DGS).Un equipo médico formado por un anestesista/médico reanimador, un interno, una enfermera anestesista y tres enfermeras está presente en cada vehículo. Unas 50 personas, entre ellos cuidadores y especialistas en logística, participaban en el viaje.

“Estamos en el punto de ruptura en cuanto a camas de hospital en cuidados intensivos, es muy difícil mantener el ritmo, todas las unidades están llenas”, destacaba hace unos díass a la AFP Yannick Gottwalles, jefe de los servicios de emergencia del hospital de Colmar, una ciudad del este del país. Seis de los pacientes evacuados venían de este establecimiento, abarrotado de enfermos con el Covid-19.

Para su colega, el doctor Marc Noizet, del hospital Emile-Muller de Mulhouse, en la primera línea de la epidemia, “la situación no tiene precedentes; es algo jamás visto, el sistema está desbordado, es muy preocupante”. Para aliviar a los hospitales del este del país, varias operaciones de evacuación han tenido lugar en los últimos días. Un Airbus del ejército francés y helicópteros han trasladado a pacientes graves a hospitales menos solicitados. Alemania, Suiza y Luxemburgo acogieron también a unos 40 pacientes franceses en estado grave de la región fronteriza de Alsacia (este).

Las autoridades francesas instalaron esta semana un hospital militar de campaña en la ciudad de Mulhouse, también en el este, para paliar la escasez de camas en la región. “Estamos en guerra”, declaró el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una visita a este hospital el miércoles por la noche y prometió una “plan masivo de inversión” para los hospitales.

Francia, el tercer país europeo más golpeado por el coronavirus después de Italia y España, contabiliza 2.827 pacientes en reanimación sobre un total de 11.539 enfermos hospitalizados, según cifras oficiales comunicadas el miércoles por la noche.

Visita (virtual) a los museos ferroviarios

Los museos del ferrocarril de Madrid y Cataluña se están adaptando a la situación extraordinaria provocada por el Coronavirus con el objetivo de seguir ofreciendo sus servicios y actividades a visitantes y usuarios. La estrategia consiste en dar visibilidad a los contenidos que ya están en sus webs y generar otros nuevos. La situación excepcional sobrevenida, que ha obligado a cerrar las puertas de los museos, ha animado a estas instituciones a ofrecer nuevos contenidos y visitas virtuales.

Para el público es un modo de entretenerse y aprender desde casa; ahora podrán acceder a sus colecciones e instalaciones sin moverse del sofá. Los equipos humanos de los dos museos y del resto de la Fundación están teletrabajando durante estos días y están a disposición del público para lo que pueda necesitar.

En Vilanova I la Geltrú (www.museudelferrocarril.org) se abren las puertas digitales del museo para dar acceso a un espacio online de conocimiento, divulgación, cultura y ocio dedicado al mundo de los trenes. Este año 2020 marca un punto de inflexión en la vida del Museo, que celebra su 30 aniversario, y aspira a posicionarse como un centro de ocio esencial de visita imprescindible y transmitir a los ciudadanos los beneficios para el bien común de utilizar el ferrocarril, como medio de transporte más sostenible.

En la web del museo el visitante podrá recorrer las colecciones de material histórico ferroviario, además de los espacios singulares y las transformaciones resultantes de las obras realizadas en los últimos años. Encontrará actividades de educación, documentación histórica e imágenes de archivo, actividades familiares y juegos. También podrá conocer al equipo que gestiona la institución y los voluntarios, cuya colaboración es esencial. El objetivo fundamental es la visibilización del Museo, teniendo muy presente la vertiente didáctica y de entretenimiento.

En Delicias (www.museodelferrocarril.org) se está trasladando a la esfera digital una parte esencial de su actividad y sus servicios para dar mayor visibilidad a contenidos que ya están en la web y generar otros nuevos. El visitante encontrará aquí contenidos relacionados con la completa colección de material histórico ferroviario conservada en el Museo, una visita virtual, piezas destacadas y galerías de fotos de los vehículos expuestos y de las salas de la colección. Podrá recorrer varias exposiciones virtuales, por ejemplo sobre la historia del ferrocarril a través de sus mapas, sobre los trenes Ter y sus 30 años de servicio (1965-1995), los 75 años de Renfe, los 25 años del AVE y el mapa de literatura ferroviaria, entre otras. La parte didáctica se refuerza con un espacio de recursos educativos, orientados al profesorado, y con otros contenidos ferroviarios al igual que enlaces a otros espacios del ferrocarril.

2020 también es un año significativo para el Museo del Ferrocarril de Madrid, que cumplió 35 años el pasado mes de diciembre, y dentro de unos días, el 30 de marzo, celebrará el 140 aniversario de su sede, la histórica estación de Delicias. A partir de esa fecha se podrá visitar online una exposición conmemorativa con nuevos contenidos sobre la estación madrileña. En cuanto a la Biblioteca Ferroviaria y el Archivo Histórico Ferroviario del Museo, ante el cierre de la sala de consulta, se están poniendo a disposición de los usuarios algunos de los libros y documentos digitales disponibles, expedientes digitalizados y fotografías.

El Museo del Ferrocarril Vasco (https://museoa.euskotren.eus/) también ha adapdao su web para hacerla más atractiva a los visitantes. Además de un pequeño viídeo de presentación, ofrece documentos históricos sobre el centro, entre los cuales se hace posible el acceso al material móvil de Feve de los años 80 y a la tesis deoctoral sobre el tranvía de San Sebastián, escrita por Juanjo Olaizola, director del centro y alma mater de este proyecto. También es posible ver material documental sobre la línea de Castejón a Bilbao; el inventario del material remolcado de 1936 de la línea Bilbao-Portugalete; así como catálogos de las empresas Luchaire (1855), Hermenegildo Mozo (1921), Casajuana número 3 (1901) y Ferrotrade (1972). Toda esta documentación es accesible a través de documentos pdf. Azpeitia dedica un apartado especial a los niños que tienen en esta web un espacio muy atractivo con diferentes juegos y pasatiempos. Entra y disfruta.

China manda mascarillas por tren

Un tren de carga con mascarillas donadas y otros suministros contra el coronavirus partió el sábado de la ciudad de Yiwu, este de China, hacia Madrid. El donativo incluye 110.000 mascarillas quirúrgicas y 766 trajes protectores. Fue el primer tren de carga China-Europa en transportar suministros contra la epidemia hacia Europa, y llegará a Madrid en unas dos semanas, según informa la agencia China.org.cn

No habrá cobros de transporte para ninguna institución, grupo o individuo que haya donado suministros contra la epidemia a España. El tren de Yiwu a Madrid incrementará su frecuencia de un viaje a la semana a dos a la semana, dijo Feng Xubin, presidente de la empresa Yiwu Tianmeng Industrial Investment, una operadora privada del servicio de trenes. Desde noviembre de 2014 cuando el primer tren de carga operó de Yiwu a Madrid, unos 1.200 trenes han transportado más de 96.700 contenedores a Europa.

El Gobierno español aprobará la prorroga del estado de alarma el próximo martes y será ratificada el miércoles, día 25, en el pleno ya convocado en el Congreso. El presidente Sánchez indicó que “espera contar con el apoyo del conjunto de las fuerzas políticas”. El jede del Ejecutivo es consciente que tener un mes confinada en sus casas a la ciudadanía española es una medida “muy dura” y que exige un gran esfuerzo, pero indicó que es el único camino para poder vencer al coronavirus. La epidemia deja 28.572 contagiados y 1.720 muertos.

Mientras tanto, la demanda de trenes en España desciende drásticamente. Los trenes de larga y media distancia de Renfe no superan un uso del 10% en ninguna zona del país, según iinforma el Ministerio de Transportes. En el área que une el centro con el Mediterráneo, el transporte férreo ha bajado hasta el 4%; en el corredor mediterráneo, el 6%; en el corredor cantábrico, un 8%. El transporte aéreo se ha reducido un 72% este sábado.

El tráfico de camiones de transporte de mercancías por la red de carreteras ha descendido una media del 22% desde que se decretó el estado de alarma, una reducción que, “dada la actual situación extraordinaria, hace pensar que no habrá problemas de abastecimiento“. Este dato de disminución contrasta con el desplome del 70% que registra el tráfico de vehículos particulares por las carreteras del país.

La Policía Nacional podrá requerir a los viajeros de las estaciones de tren los motivos de su viaje con el fin de comprobar que solo se desplazan por los motivos inaplazables o de fuerza mayor contemplados en el Decreto por el que el Gobierno aprobó el estado de alarma el pasado sábado. El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, informaba de esta medida pese a asegurar que se ha registrado un “descenso drástico” de la movilidad y que “la sociedad parece haber tomado conciencia de la necesidad de restringir los movimientos” para combatir el virus.

Esta es una de las últimas medidas tomadas por el Departamento que dirige Ábalos para precisamente restringir la movilidad de los ciudadanos tras el recorte de la oferta de todos los modos de transporte fijada en el Decreto del estado de alarma. También se destaca cómo los trenes de Cercanías circularon este sábado con una ocupación del 15% respecto la habitual, y los trenes de AVE y Larga y Media Distancia, al 2% de su capacidad. Según el ministro, viajaron en tren 2.514 viajeros, el 13% respecto a lo que lo hicieron el mismo día del pasado año.

La amenaza de un virus viaja en tren

‘Operación Balmis’ es el nombre del dispositivo que el Ministerio de Defensa ha desplegado para luchar contra la propagación del coronavirus y que ha sacado a la calle a los militares de toda España. Las Fuerzas Armadas participan activamente en la lucha contra esta pandemia. Lo mismo acuden a estaciones de tren y aeropuertos para desinfectarlos (el operativo se realiza con trajes especiales), que asisten a los ancianos de las residencias y ayudan a los mayores en sus compras diarias. Los militares forman parte de la lucha contra el covid-19 que tiene en primera línea de combate al personal sanitario de los hospitales españoles.

La Covid-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (Mers) y el síndrome respiratorio agudo severo (Sras).

La lucha contra la pandemia ha alterado el plan de transporte ferroviario, con fuertes restricciones de la oferta mientras dure el estado de alarma en el país. La población debe confinarse en sus domicilios y evitar los desplazamientos, salvo por trabajo o causas justificadas. Una crisis sanitaria que nos obliga a pasar más horas frente al televisor o el ordenador. Y al relacionar trenes y virus he recordado que hace unos años escribí en este blog una entrada sobre una película en la que los pasajeros de un tren se ven amenazados por un peligrosos virus, que un terrorista amenaza con expandir.

El puente de Casandra, dirigida por George P. Cosmato, es una producción europea de Carlos Ponti rodada en Suiza, Francia e Italia. Una película de lo que se denomina género catastrófico, tan habitual y del gusto del público en los años sesenta. Todas las escenas interiores están rodadas en los estudios italianos de Cineccittá. Acción trepidante y ritmo frenético hacen que esta cinta se siga con suma facilidad. El trabajo de Jerry Goldsmith en la banda sonora refuerza de energía las escenas donde el dramatismo se impone en la narración. Y es ahí donde el tren cobra completo protagonismo.

Un argumento un tanto inverosímil (…) del que uno se abstrae fácilmente por la acción. Un terrorista infectado por un virus altamente mortal se embarca en un tren mientras trata de huir, exponiendo a todos sus pasajeros. El coronel Mackenzie (Burt Lancaster), el médico Jonathan Chamberlain (Richard Harris) y su mujer (Sophia Loren) se harán cargo de la situación y procurarán detener al terrorista. Tras el fracaso de la operación y debido a la extensión de la plaga entre los pasajeros, Mackenzie intentará reconducir el tren en dirección al puente de Casandra donde debería desaparecer para siempre. Completan el reparto actores de la talla de Martin Sheen, Ava Gardner, Ingrid Thulin o Lee Strasberg.

Los escenarios reales elegidos, sobre todo, para grabar el recorrido del tren se sitúan en el cantón suizo de Basel (Ginebra), la localidad lombarda de Paterno d’Adda y en el famoso viaducto de Garabit, reconvertido en la película en el vetusto y peligroso puente de Casandra. Este viaducto de Garabit es un puente ferroviario construido en su totalidad en hierro colado por la compañía de Alexandre Gustave Eiffel, el célebre autor de la torre parisina que lleva su nombre. El puente consta en sus entradas de unos arcos realizados en sillería para, luego, encontrarse con la superestructura de celosía metálica, hierro dulce (cercha). El armazón está dividido en siete vanos que se coronan en un arco central de 165 metros de luz. El punto más elevado se sitúa a 120 metros sobre el nivel del río Truyère. Con un peso aproximado de 3.300 toneladas, la longitud total de todos los vanos y el arco permiten que el viaducto alcance los 565 metros.

El puente es muy similar al que Eiffel construyó sobre el río Duero en la ciudad portuguesa de Oporto. La experiencia permitió al insigne constructor francés realizar este atrevido ejercicio de la ingeniería, al que el Gobierno galo encomendó la construcción del viaducto el 14 de junio de 1879. La empresa Eiffel et Cie de Alexandre Gustave Eiffel y el ingeniero León Boyer llevaron a cabo los trabajos. El 26 de abril de 1884 se cerró el arco central de 165 metros de luz sobre el río en el Valle de Garabit y en el año 1889 quedó abierto al tránsito de trenes de la línea Marvejols-Neussargues. Los 120 metros de altura lograron, además, que fuera en su época el puente más alto del mundo.

Aunque en la película la acción puramente ferroviaria comienza en la estación de Ginebra (los trenes anuncian el recorrido Ginebra-Estocolmo), en realidad las escenas están rodadas en una de las terminales de Basilea, donde convergen la mayor parte de las líneas que cubren los trayectos con otras capitales europeas. Puede comprobarse cómo en la escena en la que Jonathan Chamberlain entra en la estación, al fondo se ven los tranvías verdes (de la compañía de transporte público de Basilea BVG), y la plaza de la Estación Central de Basilea es claramente identificable.

Se da la circunstancia que en Basilea, existen en la actualidad tres estaciones ferroviarias: Basel SBB, para las líneas nacionales hacia Zúrich, Berna/Lucerna y Delémont, que está al final de la calle Centralbahnstrasse. Pegada literalmente a la primera se sitúa la Basel SNCF, donde se sitúan todas las líneas a Mulhouse/París y Bruselas, mientras los trenes hacia Alemania llegan a Badischer Bahnhoff, al norte del Rhin en la calle Rienhenstrasse.

Hoy día, la SBB controla alrededor de las tres quintas partes de los 5.200 kilómetros que comprende la red suiza. El resto sigue en poder de muchas compañías privadas. Algunas de éstas son pequeños ferrocarriles locales, mientras otras son más importantes, como la de Berna-Lötschberg-Simplon (BLS), que todavía cubre la ruta transalpina que pasa por el túnel de Lötschberg.

Es lógico, por tanto, que en la película aparezcan trenes suizos e italianos e incluso una máquina francesa, aunque nunca locomotoras americanas como hace pensar el cartel original de la película. La cinta está llena de errores en la utilización de los trenes, ya que las locomotoras cambian inexplicablemente en los distintos trayectos que sigue el tren. Y a menudo son del país incorrecto. En las escenas donde un helicóptero trata de recoger a un perro infectado que viaja en el tren, la catenaria desaparece para volver a aparecer después, pero la máquina que tira del tren es eléctrica y el pantógrafo se hace ostensiblemente visible ante las cámaras.

Los cambios de máquina también se cuelan en la cinta. En la escena de Nuremberg , donde las ventanillas del tren son cubiertas con planchas para impedir la fuga de los pasajeros, aparece una locomotora eléctrica italiana de clase E646, pero con marcas suizas. Y se cambia por una diesel de clase D 143 italiana antigua del ejército de EE UU. Poco después de esa escena en el climax del puente, el tren es arrastrado por una locomotora diesel francesa de clase BB 66000. Durante las secuencias finales, cuando los pasajeros intentan hacerse con el control del tren, se ve en ciertos momentos la catenaria, cuando la línea que usan se supone que no está electrificada.

También el número de los coches de los trenes varía de unos planos a otros. En algunos momentos parece que sólo hay cinco, pero en la escena cumbre, cuando el convoy se adentra en el desvencijado puente (supuestamente de Casandra), se puede comprobar, al menos, que seis o siete caen al río, mientras que otros tres -en los que están la mayoría de las estrellas que protagonizan la película- se salvan y permanecen quietos en las vías. Tampoco el diálogo sobre el viaducto se corresponde con lo que posteriormente el espectador puede contemplar. Durante la cinta los pasajeros hablan de que los habitantes de Casandra han huido del lugar porque temían que el acero del puente cayera sobre sus hogares. Sin embargo, bajo el viaducto sólo se ven las aguas del río.

Como ven, errores sin importancia que sólo ojos muy expertos y educados en el mundo ferroviario son capaces de observar y que, en su mayor parte, permanecen escondidos ante la mayor parte de los espectadores, entre los cuales me incluyo. El puente de Casandra es otro peliculón donde el tren se apodera de la acción.

‘La hazaña estéril’, el túnel de La Engaña

No es la primera vez que abordo este tema. Pero en esta ocasión, lo hago para destacar el detallado trabajo de una gran periodista que conoce como nadie la historia de una de las grandes obras de este país que, sin embargo, nunca llegaron a cumplir el objetivo para el que fue construida. Teresa Cobo realiza una rigurosa, detallada y documentada investigación periodística sobre el túnel de La Engaña. ‘La hazaña estéril’ pone nombre y rostro a toda esa gente que fue capaz de abrir una cordillera, a veces a costa de su vida, para llevar el ferrocarril hasta el mar. Siete kilómetros de oscuridad que comunican Burgos con Cantabria que nunca vieron la luz.

El túnel de La Engaña recorre 6.976 metros de las entrañas de Cantabria. Se construyó para permitir el paso de los trenes, pero estos jamás lo atravesaron. Su trazado traspasa Estacas de Trueba, consiguiendo unir las provincias de Burgos y Cantabria. Salvo 400 metros en curva, el resto de la galería discurre en línea recta, con un diámetro de 9 metros, y preparada para la instalación de dos vías. La pendiente entre las bocas, realizadas en piedra de sillería y mampostería, es del 2%.

La construcción de La Engaña comienza en febrero de 1941 y termina en mayo de 1959, a pesar de que su ejecución estaba prevista completarla en 52 meses. Inicialmente fue concebido a principios de siglo XX para dar servicio a la malograda línea Santander-Burgos, pero el proyecto fue después incorporado al ferrocarril Santander-Mediterráneo como el túnel más importantes de los 32 necesarios en sus 675 kilómetros de trazado. La vía quedó inconclusa a 67,5 kilómetros de la capital cántabra.

El kilómetro cero de la línea Santander-Mediterráneo estaba en Calatayud. Hasta allí llegaba, desde el puerto de Sagunto, el ferrocarril Central de Aragón, que entró en funcionamiento en 1902 y unía Valencia con Zaragoza con un recorrido de casi 299 kilómetros. El objetivo teórico era enlazar ambas vías. Desde Calatayud se construyeron 366,547 kilómetros hasta Cidad-Dosante, en Burgos, a lo largo de los cuales se distribuían 57 estaciones. El trazado se dividió en siete secciones. Las seis primeras, entre Calatayud y Cidad-Dosante, se construyeron en un tiempo récord, a un ritmo de más de 60 kilómetros por año. En noviembre de 1930 ya estaban todas abiertas al tráfico. La sección séptima no se acometió porque planteaba una solución chapucera para llevar el tren a Santander. Este tramo se extendía entre Cidad y Ontaneda (48,4 kilómetros), donde se suponía que la nueva vía de ancho normal debía empalmar con la del ferrocarril de vía estrecha Ontaneda-Astillero, un imposible que obligaba a costosos, incómodos y poco competitivos trasbordos. En 1927, un decreto ley del Gobierno reservó al Estado el derecho a modificar el trazado de la sección séptima desde Cidad.

La Guerra Civil retrasó el proyecto y hasta finales de 1941 no comenzaron las obras. La más compleja incluía la construcción del túnel de La Engaña que permitía el paso de Cantabria a Burgos bajo la montaña. El ritmo de construcción era lento porque se sustentaba en el trabajo manual, pero, pasados los primeros años, la empresa adjudicataria los ralentizó aún más. Ante la incapacidad para llevar las obras a término, la concesión fue transferida a otra compañía en agosto de 1950. Los trabajos en el tramo concluyeron al cien por cien en 1961, pero dos años antes el Gobierno había renunciado al proyecto y no se llegó a tender la vía ni se colocaron las señales.

Teresa Cobo lleva años contando historias sobre La Engaña, un lugar que la ha perseguido desde niña. La periodista publicó en El Diario Montañés un sinfín de relatos sobre la zona entre 2011 y 2019. Pero le faltaba algo. Así que dedicó, todas las horas libres que pudo en el último año para indagar, recabar, completar, escribir, revisar y comprobar todos los documentos, orales y escritos, sobre esta magna aventura que supuso la construcción del túnel. «Esta historia nunca se había contado en profundidad. No nos dábamos cuenta de todo lo que entrañan esos siete kilómetros de oscuridad que comunican Burgos con Cantabria. Cuando se terminó, se celebró como un enorme triunfo y, total, fue para nada. Nunca se utilizó».

Teresa Cobo ha buceado lo infinito en el Archivo General de la Administración (AGA) para obtener muchos de los datos que ofrece en su obras, pero también se ha apoyado en el testimonio de muchas personas que le han ido localizando a obreros o familiares que trabajaron en el tajo del túnel o que conocían a otros que podían aportar datos para seguir hilando esta historia. También se ha fijado en trabajos de historiadores del ferrocarril, en los periódicos de la época y en registros y bibliotecas. “Aunque sabemos lo que pasó con el Santander-Mediterráneo, se había contado muy poco cómo se hizo el túnel, cómo vivían y cómo morían quienes lo excavaron. Merecía la pena ponerle nombre y rostro a esa gente que fue capaz de abrir una cordillera a veces a costa de su vida.

En ‘La hazaña estéril’, la parte gráfica tiene gran peso, porque relata mucho a través de 160 imágenes y eso que, como explica la periodista, ni el túnel «ni todas las circunstancias que lo rodearon fue excesivamente fotografiado en su día. En los años 40 y 50 del siglo pasado era realmente difícil desplazarse hasta allí y existe escaso material fotográfico». De esta manera, recopilar las fotos que lo ilustran ha sido uno de los empeños «más laboriosos». Para esa labor de recopilación, Cobo se ha nutrido de archivos oficiales, medios de comunicación (El Diario Montañés entre otros) y, sobre todo, de aportaciones de coleccionistas y de familiares de trabajadores. El libro arranca con ilustraciones en blanco y negro, las correspondientes a la época y acaba a color para mostrar la belleza de la zona en que se ubica. Algunas de las imágenes, espectaculares, realizadas expresamente por medio de drones.

La construcción del túnel de la Engaña supuso “un desafío técnico y humano sin precedentes que se prolongó durante veinte años y se superó cuando ya no conducía a ninguna parte», explica la autora en el libro. ‘La hazaña estéril’ es una obra indispensable para aquellos que aman el ferrocarril. Pero también para quieres gustan de rescatar la memoria histórica.

(Imagen Celedonio. Cortesía Diario Montañés)

265 millones para el tren en Extremadura

Bruselas financiará el desarrollo de un tramo de 178 kilómetros de la línea que une las dos capitales ibéricas y la inversión estará enfocada “especialmente en la comunidad de Extremadura”. “Esto beneficiará a los bienes de larga distancia y al transporte de pasajeros y aportará beneficios económicos y ambientales”, señala el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Según ha defendido la comisaria de Cohesión, Elisa Ferreira, ante los tiempos “difíciles” que afronta Europa con la gestión de la pandemia del nuevo coronavirus, “es crucial que la política de Cohesión continúe desempeñando su papel, apoyando a la economía y beneficiando a los ciudadanos”.

La UE tiene prevista una inversión de cerca de 2.800 millones de euros para mejorar las infraestructuras de red y el transporte de España en el marco de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos del periodo 2014-2020. Este anuncio se enmarca en un paquete de inversiones por valor de 1.400 millones de euros, destinado a modernizar las infraestructuras de 14 países de la UE y busca el objetivo de hacerlas más sostenibles medioambientalmente. La inversión en la mejora de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Lisboa servirá para “mejorar el servicio de pasajeros y de bienes de larga distancia y para reducir las emisiones de CO2“.

Desde el Ejecutivo europeo se estima que el inicio de las obras tendrá lugar en diciembre de 2022 y que afectará mayormente a Extremadura. En concreto, la inversión repercutirá en 178,6 kilómetros de la línea Plasencia- Cáceres-Badajoz, una de las zonas con menos infraestructura construida dentro de los 715 kilómetros que conforman la ruta Madrid-Lisboa. Otros dos sectores que aún quedan por adecuar, según añadió la Comisión, son los comprendidos entre Plasencia y Madrid y entre Badajoz y la frontera portuguesa. Se espera que, una vez acabados los trabajos, los trenes podrán circular a un máximo de 300 kilómetros por hora entre las dos capitales de la Península Ibérica.

La inversión anunciada este martes por Bruselas afecta también a Croacía, que recibirá 119 millones para adquirir 21 locomotoras eléctricas. Casi 37 millones irán a parar a República Checa para mejorar su líneas eléctricas. Hungría contará con 150 millones para mejorar sus capacidad de gestionar inundaciones, mientras que Polonia recibirá 253 millones en distintos proyectos europeos destinados al suministro energético y al transporte urbano y ferroviario sostenible.

Bruselas ha anunciado un importante paquete de 520 millones para Rumanía con el fin de que desarrolle plantas de tratamiento de agua y mejore los servicios sanitarios en en noreste del país. Mientras, que otros 107 millones de euros financiarán un proyecto para modernizar el metro de Oporto, en Portugal. Elisa Ferreira ha reivindicado que este relevante anuncio muestra “resultados concretos” de la UE en su objetivo de ayudar a las regiones y ciudades europeas a ser “más seguras, limpias y cómodas”. La encargada de Cohesión ha recordado que muchos de estos proyectos ayudan a perseguir las metas que marca el Pacto Verde Europeo, que Bruselas ha establecido como una de sus prioridades, y muestran que cuando la Comisión, los Estados miembros y las regiones unen fuerzas “pueden conseguir muchas cosas”.

Cercanías, contra las aglomeraciones

El Ministerio de Transportes anuncia que reforzará algunas líneas de Cercanías, especialmente la C5, para evitar problemas como los ocurridos este lunes. Además, vigilantes y miembros del Ejército se desplegarán por las estaciones para evitar las aglomeraciones en andenes y vehículos. Nadie quiere volver a ver las imágenes de este lunes.

En el primer día laborable en estado de alarma por el coronavirus, se ha producido hacinamiento en algunas estaciones, como la de Atocha, en las primeras horas de la mañana. Fuentes municipales aseguran que ha sido un probema puntual y que esperan que no se vuelva a repetir una situación como la sufrida por algunos madrileños. También se tomarán medidas en otras capitales (Barcelona y Bilbao, por ejemplo) para evitar que haya aglomeraciones en las primeras horas, cuando la gente acude a sus trabajos.

Una portavoz de Renfe Cercanías ha admitido que “puntualmente se han podido producir una alta concentración de viajeros en determinadas estaciones”, sobre todo en Atocha, en la que confluyen todas las líneas que operan en la región, debido a una incidencia en la infraestructura de la estación de Príncipe Pío, que se produjo a las 7.30 y que se solventó en media hora. Afectó “a un par de trenes” de las líneas C1, C7 y C10, donde los convoyes circulaban por una sola vía y se acumularon retrasos de 10 a 12 minutos.

El necesario «distanciamiento social» que reiteran las autoridades desde que se declaró el pasado sábado el estado de alarma en toda España, “ha sido imposible de cumplir para los viajeros de la línea C5” que, por una incidicencia puntual, han tenido que viajar en coches repletos de pasajeros. Ante esta situación. «Renfe y Adif expresan sus disculpas a los usuarios que en hora punta han sufrido esta situación», explican en una misiva.

UGT «exige medidas urgentes» en Cercanías ante la «imposibilidad de cumplir con las recomendaciones de distanciamiento social». El sindicato cree necesaria una «limitación del aforo en andenes y unidades, mediante control de acceso a las estaciones; refuerzo del personal de seguridad privada para cumplir con la anterior recomendación; apoyo, si fuera necesario, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las estaciones más transitadas y en intercambiadores de transporte; que se incremente el número de circulaciones y frecuencias», explican. «UGT insiste a las empresas que faciliten a sus trabajadores y trabajadoras la posibilidad de realizar su tarea profesional desde sus domicilios, siempre que ésta no sea un servicio esencial para la comunidad. De esta manera se evita el desplazamiento de personas y se limita la movilidad a través de los transportes».

El Gobierno regional de Madrid asegura que en hora punta el uso del metro ha sufrido un 75,27% menos de viajeros. En Cercanías, la caída ha sido del 80%. Según datos oficiales, durante la hora punta de este lunes, entre las seis y las nueve de la mañana, Metro ha contabilizado apenas 118.121 viajeros, lo que supone casi un 57% menos que el último día laborable, el pasado viernes, cuando 248.985 viajeros usaron el suburbano en el pico de la mañana. El domingo 15 de marzo se registraron durante todo el día 125.477 viajeros, un 88% menos que el mismo día de la semana anterior, y un 46% menos que el día anterior, sábado.

La Unidad Militar de Emergencia (UME), que comenzó este domingo a realizar “reconocimiento previos” en siete ciudades donde tienen instalados sus batallones —Madrid, Valencia, Sevilla, Zaragoza, León, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife— y este lunes ha extendido su despliegue a otras siete (Málaga, Burgos, Valladolid, Logroño, Huesca, Teruel y Guadalajara) realizan diversas actividades en las estaciones ferroviarias. En algunas de ellas, colaboran en la limpieza y desinfección de los lugares reservados al público. En este proceso de limpieza y “siguiendo las indicaciones dadas por las autoridades sanitarias, se han sustituido los productos de limpieza habituales biodegradables por los adecuados para la desinfección de estos elementos, aquellos que contienen hipoclorito sódico, que contrarresta mejor al coronavirus”.

El Gobierno vasco ha decidido recuperar el 100% de los servicios en aquellos operadores que hayan registrado saturación este lunes. En el suburbano, por ejemplo, ha habido momentos con coches llenos, con las consiguientes quejas de los usuarios por la falta de una distancia mínima entre pasajeros. El Ejecutivo autonómico decidió en la noche del pasado sábado que los transportes sobre los que tiene competencia ofrecieran entre un 40 y un 60% de frecuencias, en previsión de que la demanda en el primer día laborable tras ser decretado el estado de alarma y sin colegios sufriera un descenso drástico. Según los datos de Metro Bilbao y también de Renfe Cercanías (de competencia estatal), el número de clientes ha caído en un 75% con respecto a una jornada normal.

Sin embargo y pese a ello, en el suburbano se han dado algunos episodios de saturación. Se ha sacado el 66% de los trenes a circulación, pero no ha sido suficiente. El Ejecutivo autonómico quiere evitar que a partir de ahora vuelva a suceder algo así. El objetivo es que los pasajeros puedan disponer de la distancia de seguridad que reduzca el riesgo de contagios. Y para eso es necesario sacar más trenes.

Con la vista en los 125 años de la estación de Almería

Próximo aniversario. El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, ha mantenido un encuentro con el presidente y vicepresidente de la Asociación Amigos del Ferrocarril de Almería (Asafal), Jesús Martínez Capel y Alejandro de la Paz, respectivamente, para conocer, de primera mano los proyectos en los que trabajan y empezar a planificar la conmemoración del 125 aniversario de la Estación del Ferrocarril, que se celebra este año. “A pesar de que las obras están paralizadas y no sabemos nada sobre su futuro, creo que tenemos que celebrar que el edificio más bonito de Almería y con mayor valor patrimonial de la ciudad, después de La Alcazaba, cumpla 125 años. Y qué mejor que hacerlo de la mano de Asafal”, ha señalado el primer edil.

La estación almeriense “es uno de los edificios de uso ferroviario más bonitos de todo el país” por sus características arquitectónicas, de forma que es “parte de una de las pocas muestras de arquitectura historicista y uno de los elementos singulares con los que cuenta la provincia de Almería”. Comenzó a construirse en 1890 y fue finalizada en 1893, de modo que su actividad comenzó un año más tarde con la entrada en funcionamiento de la línea Guadix-Almería.

Almería fue la última capital andaluza en alcanzar el ferrocarril, pensando en sus inicios más para el transporte de mineral que para el tráfico de pasajeros. La estación se asienta sobre una especie de plataforma para evitar las avenidas periódicas de agua por las ramblas que atraviesan la ciudad hacia el mar, del que se sitúa tan solo a 8,28 metros. La fachada de 54 metros tiene un cuerpo central rematado por una marquesina metálica de forma piramidal y revestido de cristal sobre los bastidores en los testeros de ambos extremos. La Guerra Civil afectó a la integridad del edificio, pero la remodelación efectuada en 1988 permitió resaltar algunos de sus elementos característicos e históricos. Así, el reloj sobriamente enmarcado en labor de hierro, las carenas acristaladas en el interior de vestíbulo y un mural cerámico de Francisco Cañadas.

En esta primera reunión, en la que también ha estado la primera teniente de alcalde y concejala de Presidencia, María Vázquez, se ha hablado de la posibilidad de organizar alguna conferencia divulgativa, actividades en el Parque de la Estación para niños, un concurso de dibujo e incluso y solicitar a la Once que vuelva a dedicar uno de sus cupones a la Estación de Almería, entre otras.

Desde Asafal se han mostrado “encantados” con el ofrecimiento del Ayuntamiento a organizar un programa de actividades con motivo de esta efeméride. “Nuestro entusiasmo por dar a conocer la historia del ferrocarril en Almería es la misma, e incluso más, con la que empezamos hace ahora 21 años, por lo que nos parece estupendo que empecemos a trabajar en esta celebración”, ha indicado el presidente de Asafal. Tanto por parte de Ayuntamiento como de Asafal han quedado emplazados a una segunda reunión para concretar las actividades, que se celebrarían, previsiblemente, en el mes de octubre.

Durante el encuentro, el alcalde y la directiva de Asafal han puesto sobre la mesa su preocupación por el estado actual de la estación y su futuro incierto ante la falta de noticias del Gobierno. Fernández-Pacheco ha recordado que hace dos semanas envió una carta al ministro Ábalos solicitándole, en nombre de todos los almerienses, información sobre las obras en este edificio histórico y el resto de proyectos pendientes en la ciudad. “La realidad es que aún no he tenido respuesta y no sabemos nada del futuro uso de la Estación, pero creo que es razonable, y así siempre lo he defendido, que el Gobierno cumpla con la promesa de cederla al Ayuntamiento y que nosotros le demos un uso cultural, en el que sería lógico que tendría que estar, entre otros, el Museo de la Historia del Ferrocarril de Asafal”, ha destacado el primer edil.

Para Fernández-Pacheco sería “ideal” que los ciudadanos y visitantes de Almería pudieran visitar en el interior de la Antigua Estación del Ferrocarril, la maqueta de 32 metros cuadrados en la que se encuentran trabajando los modelistas de Asafal. “Se trata de una recreación de la Estación de los años 80, en la que estamos trabajando todos los días, de lunes a domingo, y que podría estar terminada en dos años”, han augurado.