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Fiesta anual del Museo Vasco del Ferrocarril

El Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren celebrará este sábado su XXIII aniversario. Como suele ser habitual en este tipo de acontecimientos, pondrá en circulación cinco trenes históricos de vapor y diésel. También se inaugurarán una exposición conmemorativa del 125 Aniversario del Ferrocarril de la Robla y otra temporal del coche salón del propio Ferrocarril de la Robla, y se realizará una exhibición de modelismo tripulado.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal atracción de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo

Los cinco trenes históricos del servicio especial del sábado saldrán en los siguientes hotarios: a las 11.00 horas el automotor diésel Allan Nº 301, de los Ferrocarriles Portugueses de 1953; a las 12.00 horas la locomotora ‘Zugastieta’ del ferrocarril de Amorebieta a Gernika de 1888 y a las 13.00 horas la locomotora de vapor ‘Aurrera’ del ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián de 1898. Ya por la tarde, a las 17.00 horas circulará la locomotora diésel Alsthom 1004 del Ferrocarril Vasco-Asturiano de 1965 y a las 18.00 horas la locomotora de vapor ‘Portugal’ de los Ferrocarriles Portugueses de 1913. Además, durante toda la jornada se procederá al encendido de la locomotora de ‘ ‘Espinal’ del Ferrocarril minero de la Orconera (1887).

La historia escrita del Museo del Ferrocarril de Azpeitia se inicia el 4 de octubre de 1994. Pero la aventura comienza cinco años antes. Juanjo Olaizola forja, casi sin saberlo, las bases de lo que a la postre alcanzaría marchamo oficial bajo el nombre de Museo Vasco del Ferrocarril. Las antiguas dependencias de la línea del Urola en Azpeitia se adaptan a las necesidades museísticas, que comienza a reunir -y a restaurar- una importante colección de vehículos históricos, que ahora se ponen en circulación, con la inestimable ayuda de los Amigos del Museo Vasco del Ferrocaril (BML). Trabajo entusiasta, dedicación y fe son los pilares que han permitido alcanzar este aniversario. Zorionak!

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Las tres joyas ferroviarias de Sabero

El Ayuntamiento de la localidad leonesa de Sabero recibirá 50.000 euros de la Consejería de Turismo para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras de su titularidad, que se encuentran actualmente ubicadas en distintos puntos del Valle. Estas locomotoras constituyen un patrimonio minero de enorme valor, así como un relevante elemento de atracción de visitantes, tanto para el valle de Sabero como para toda la comarca de Cistierna-Sabero. Las tres joyas ferroviarias –‘Esla’, ‘Cistierna’ y ‘Vegabarrio’– son locomotoras vinculadas a los ferrocarriles mineros.

Al norte de la provincia de León, en su parte oriental y a orillas del río Esla, se localiza la cuenca hullera de Sabero, uno de los yacimientos de este tipo más importantes de España. Para facilitar la salida de los productos, decide la construcción de una pequeña línea férrea de poco más de tres kilómetros de longitud, con ancho de vía métrico, desde las instalaciones centrales en Vegamediana, hasta la estación de Cistierna del, aún entonces en construcción, Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda. Entre el material motor de esta última sociedad, se encontraba una locomotora fabricada por Cockerill, empleada en los trabajos de construcción, cuya particularidad era disponer de la caldera en posición vertical. Adquirida por Hulleras de Sabero, recibió el número 4 y el nombre de “Vegamediana”, siendo destinada al movimiento de vagones en las instalaciones de Vegamediana y en el remolque de trenes hasta Cistierna.

La sociedad subcontrataba habitualmente sus explotaciones, principalmente a la Vasco-Burgalesa y a Esteban Corral Sánchez. Hulleras de Sabero se encargaba únicamente del transporte y de la comercialización. Transportaba su carbón a la estación de Cistierna, junto al Esla, uniendo Vegamediana y Vega Barrio con Olleros mediante una línea de 6 kilómetross y de 600 mm de ancho. Por otro lado se unía a los lavaderos de Cistierna mediante una vía métrica de 3.177 mm construida en 1894. Hulleras de Sabero abasteció de carbón al Ferrocarril de la Robla, que fue uno de sus clientes preferentes, junto con la acerías vascas de Altos Hornos de Bilbao y La Vizcaya.

La sociedad Hulleras de Sabero construyó en sus propios talleres varias locomotoras de vapor. Entre ellas se encuentra la máquina que recibió el número 5 y el nombre de ‘Vegabarrio’. De tipo 0-2-0 T y timbrada de 8,26 atm, fue construida antes de 1937 y probablemente a partir de restos de otra locomotora de procedencia Couillet. Esta joya tuvo que sufrir una amplia reparación para reemplazar su caldera. Estuvo siempre ligada a los servicios de maniobras a excepción de los últimos años que volvió a su actividad propia en los años 80 hasta. Junto con ‘El Esla’ y ‘Cistierna’ fueron las que estuvieron en activo hasta el cierre de la línea. HHoy en día vigila las aguas del río Esla a su paso por Sabero, desde la atalaya de los dos puentes que han unido la Cuenca Minera con el resto del mundo desde que en 1925 se inaugurase el primero de ellos. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza San Blas.

La locomotora nº 10 ‘El Esla’, o la ‘Reina del Museo’, llegó de Cariñena en 1886, construida el año antes por Sharp and Steward de Galsgow (Escocia) y numerada con el 3343, fue adquirida al Ferrocarril de Cariñena de Zaragoza y dejó de estar en activo en 1968. Se mantuvo en funcionamiento durante más de cien años, habiendo sido la locomotora más antigua de Europa en activo trabajando para una explotación minera. Estaba timbrada en 10 atm. Desde 1886 hasta 1933 permaneció en Cariñena, donde se la conocía como ‘Cataluña’ y llevaba el número 5. Más tarde estuvo en activo en las Islas Canarias y, finalmente tras tener distintos propietarios, en 1941 fue comprada por Hulleras de Sabero y Anexas S.A. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en el antiguo Puente de Sabero.

La Asociación de Ferrocarriles de Aragón ha intentado en varias ocasiones recuperar esta mítica locomotora, pero la perseverancia y la decisión del Ayuntamiento de Sabero ha hecho que hoy, con 125 años, luzca todo su orgullo en su nueva ubicación en la plaza de San Blas o de los Árboles, anexa a la Ferrería de San Blas donde está ubicado el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en Sabero.

También se incluye en este proyeto la recuperación de la locomotora nº 11 ‘Cistierna’, de tipo 030T, construida en los talleres de Vegamediana hacia 1945 y timbrada a 10 atm. Esta máquina junto con la nº 10 ‘El Esla’, fue una de las que más confianza ofrecía por parte de la empresa HSA y de las más usadas en sus instalaciones mineras, sobre todo en los servicios de línea y maniobras. En alguna circulación se la veía arrastrando el vagón Break de la compañía minera. Ya en los últimos compases de su actividad estuvo relegada de la línea por el uso de máquinas con tracción diésel. En la actualidad, se encuentra en los aledaños de la Casa de Cultura y el Frontón Municipal de Olleros de Sabero. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza el Frontón de Olleros de Sabero.

La Consejería de Cultura y Turismo tiene entre sus objetivos la colaboración con diversas entidades para la realización de actuaciones encaminadas a la protección, conservación, mantenimiento y difusión del patrimonio cultural de la Comunidad. La subvención que ahora se concede al Ayuntamiento de Sabero para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras para su exposición pública en el municipio, se enmarca dentro de estos objetivos.

(Imagen Diario Vadiniense)

El vapor vive en la China de la Alta Velocidad

China ha construido en solo dos décadas algo más de 20.000 kilómetros de vías de Alta Velocidad. La red avanza imparable para unir el mayor número de ciudades y comunicar los cuatro puntos cardinales del gigante asiático, en una demostración inigualable de su potencial y en tan solo veinte años ha conseguido situarse a la cabeza de la Alta Velocidad mundial. Sin embargo, aún hay es posible asistir al bello espectáculo que propician las máquinas de vapor en algunos puntos del país, como en la provincia de Sichuan.

El ferrocarril de Jiayang, una línea de tan solo 20 kilómetros que se recorre de punta a punta en una hora y cuarto, data de 1958, comenzó a construirse la línea de ferrocarril para el tren de vapor de Jiayang. El objetivo era el transporte de carbón, que se extrae de varias explotaciones minuyeras de la zona, pero a los vagones de carga pronto se acoplaron otros vehículos para que pudieran viajar los mineros y habitantes de la zona (hasta 2012 no se podía viajar por coche, por una pista de montaña).

Desde finales del siglo XIX se extrae carbón en Jiayang, pero la producción a mediados de los 50 en la China de Mao mejora sustancialmente con el uso de medios mecánicos y, sobre todo, con el pequeño ferrocarril que consigue transportar el mineral de la ‘Mina 406’. El Gobierno chino consigue 81 pequeñas locomotoras de la clase P24 fabricadas en Polonia, sufragadas por la Unión Soviética. Las máquinas, de rodaje 0-4-0 corren sobre vía métrica, son las más adecuadas para recorrer la geografía montañosa de Jiayang y las necesidades chinas.

Los chinos no solo acceden al material soviético, sino a los conocimientos técnicos para fabricar este tipo de máquinas de vapor. En apenas seis años, comienza la fabricación de estas locomotoras, de las que se llagan a producir cerca de mil unidades, y que se baurizan con nombres como C2, YJ, ZM-4, ZG y ZM16-4. Las pequeñas, pero potentes máquina se distribuyen por otras zonas del país, sobre todo en complejos industriales. La producción acaba en 1988, cuando los yacimientos de la zona dejan de ser rentables y ya no son necesarias.

La rápida desaparición del vapor en China, prácticamente en un lustro, propició la conversión del antiguo trazado minero en un codiciado menú turístico, sobre todo desde que en 2010 el Gobierno reconoció esta zona con la categoría de Parque Nacional Minero. Nostálgicos y curiosos se acercan a este rincón de la provincia de Sichuán para viajar en los antiguos vagones mineros (muchos son una simple estructura metálica protegida por verjas y sin cristales) y acceder a rincones prácticamente congelados en los años 60 del siglo pasado, como la localidad de Bagou, que es un auténtico museo viviente de la etapa conocida como el Gran Salto Adelante. El vapor es el gran atractivo de esta zona casi inaccesible y su gran valor patrimonial.

(Cortesía de Javier Telletxea)

Guadix sueña con un trazado para su ‘Baldwin’

“…que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son…”Esta es una de las frases más recordadas de Calderón de la Barca, uno de los más insignes literatos barrocos del Siglo de Oro español, que pone en boca de unos de sus personajes en el soliloquio más famoso del drama español, cuando Segismundo piensa en la vida y en su suerte. Y eso es lo que realmente pasa en Guadix, cuyo Ayuntamiento sueña con volver a poner en marcha su famosa locomotora de vapor 140-2054.

La ‘Baldwin’ es la locomotora más cinematográfica del parque español. La máquina ha sido utilizada en varias películas, entre las que destacan ‘Doctor Zhivago’, ‘El bueno, el feo y el malo” e ‘Indiana Jones y la última cruzada’. Construida en 1926 por Babcock & Wilcox, fue restaurada en 2001 por la Asociación para la Recuperación de Material Ferroviario, con sede en Lleida, junto con cuatro vagones de carga de los que se ocupó el programa de formación y empleo de la Junta de Andalucía y la Escuela Taller ´Palacio de Villalegre´. Todo el material fue cedido por la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

En un primer momento, la máquina de Guadix sería marcada con la numeración 4.106. Una matrícula que se adosó a locomotora y ténder acompañada de las siglas SE (Sur de España). Posteriormente, cuando esta empresa se integró en la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles, sería rebautizada con la denominación que aún mantiene. Este tipo de locomotoras tuvieron un destino muy concreto: mover convoy de mercancías por la línea Almería-Guadix-Baza, siendo asignadas a los depósitos de Guadix y Granada. Las primeras que salieron de fábrica se construyeron en The Baldwin Locomotive Works, en Philadelphia. Su aspecto, muy americano, se seguiría a rajatabla en la Babcock & Wilcox vizcaína, responsable de fabricar el último lote.

Guadix quiere ahora reivindicar su papel protagonista en el cine y utilizar su locomotora de vapor, su Marilyn Monroe particular, para reactivar ocho kilómetros de vía verde por la desaparecida línea de ferrocarril hacia Baza y construir un proyecto sólido con el que atraer turistas. La idea no es nueva. Desde que recuperaron la custodia de la locomotora -duerme desde febrero de 2014 en un cocherón cercano a la estación accitana- el proyecto de ponerla en marcha de forma permanente viene y va en función de los ánimos de su Ayuntamiento.

La última vez que se pudo verla en acción fue en abril. Aprovechando una recreación histórica de la Asociación Cruz Victoria de Granada, el consistorio permitió que accitanos y turistas pudieran visitarla y verla con la caldera encendida, en una maniobra técnica apoyada por Antonio González y Miguel Higueras, expertos conocedores de la maquinaria. Estas acciones se han repetido en tres o cuatro ocasiones desde que la máquina regresó a Guadix, después de un extraño proceso y cesión a una empresa privada.

Guadix, además, quiere explotar su tradicional vinculación al cine para atraer más turistas a este municipio situado a unos 50 kilómetros de la capital granadina que presume de haberse disfrazado, según lo requería el guión, del México que recibe la visita de un papa, un pueblo perdido en el desierto de Texas, un trozo de la Rusia inmersa en plena revolución, un paisaje de Siberia y Arizona. Sus calles y plazas, su estación y sus templos se han convertido en otros rincones lejanos gracias a un centenar de rodajes cinematográficos que reivindica ahora el municipio con su “Guadix de Cine”, un proyecto a corto, medio y largo plazo que busca un final de película.

El concejal de Turismo del Ayuntamiento accitano, Iván López Ariza, explica que quieren su papel protagonista en el celuloide y ofrece una ruta para rememorar esas películas históricas que atrajeron hasta sus calles a Harrison Ford, John Wayne, Gary Cooper o Imperio Argentina. Lo hará con una ruta en la que ya ha colocado seis sillas de director, esculturas de forja instaladas en la misma localización en la que se sentaron directores como Steven Spielberg, Sergio Leone y Orson Welles y que trasladan al turista a otras épocas y títulos de batallas, amores y mucho western.

Spielberg convirtió la estación de tren de Guadix y su más afamada locomotora, la ‘Baldwin”, en el marco de ‘Indiana Jones y la última cruzada’ (1989), un rodaje para el que se contrató a unos 175 extras entre los vecinos del pueblo. Ahora, con un código QR, un teléfono móvil y una de estas sillas de directores, el turista puede conocer las películas, directores y actores, las escenas y las anécdotas de las principales películas filmadas en el municipio.

Lo mismo que Segismundo, el famoso personaje de Calderón de la Barca, el Ayuntamiento accitano sueña con hacer realidad su proyecto y preguntarse como él por el sentido de la vida….”un frenesí, una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.

El tren de Arganda abre temporada con la Áliva

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Este domingo 5 de marzo el Tren de Arganda comienza su temporada de primavera arrastrado de nuevo por una locomotora de vapor, una recién restaurada máquina de 1926 llamada Áliva. Este antiguo convoy realiza los domingos de primavera y otoño a las 11.00, 12.00 y 13.00 horas un recorrido de casi 4 kilómetros desde la estación de La Poveda en Arganda del Rey al apeadero de la laguna de El Campillo en Rivas.

La locomotora oficial del tren de esta temporada será la Áliva, recién restaurada por los miembros de esta asociación. Esta máquina fue fabricada por la empresa alemana Orenstein&Koppel en 1926 y perteneció a la Real Compañía Asturiana de Minas, que la utilizó para transportar el mineral desde la Mina Reocín (Cantabría). A los años de darse baja, se hizo cargo de ella la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Torrelavega, que la traspasó en 1994 a CIFVM, cuyos voluntarios han estado restaurándola sacando tiempo de su ocio.

Hasta ahora el tren corría cargo de la locomotora Arganda. Esta máquina -Henschel Arganda-, era la joya de la asociación con la que se efectuaban los recorridos turísticos. Una máquina de vapor-carbón que fue fabricada en el año 1925 en Kassel (Alemania) y de diseño especial para industrias y haciendas, con capacidad para arrastrar cargas considerables, aunque a velocidad reducida, con sus ruedas de pequeño diámetro. Trabajó en unas obras del puerto del Musel (Gijón, Asturias). Su velocidad máxima se estima que es de 20 kilómetros a la hora. Es decir, no era la máquina ideal para trenes de viajeros, por su limitada velocidad. Es una locomotora-ténder, con rodaje de tres ejes acoplados, sin ejes libres, clasificada como 0-3-0T. Muy apropiada para el servicio turístico.

Aunque madrileño de nacimiento, el Tren de Arganda recorría 70 de los 148 kilómetros de su trayecto por tierras alcarreñas de Guadalajara. Sus orígenes datan de 1883, cuando se concedió a Juan Carlos Morillo la licencia para la construcción de un ferrocarril que uniría la capital de España con la población de Vaciamadrid y posteriormente con la de Arganda, con la finalidad de transportar los materiales de construcción que abundaban en estos lugares. La empresa se llamó ‘Compañía del Ferrocarril Madrid-Arganda’, que en 1892 se cambió por el de ‘Compañía del Ferrocarril del Tajuña’, al tener en previsión el paso de la línea férrea por la vega de este río.

El Tren de Arganda está gestionado por la asociación sin ánimo de lucro Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM), que este 2017 cumple 30 años de actividad. Su viaje discurre por un tramo de la antigua línea del Ferrocarril del Tajuña en antiguos coches de madera con balconcillo: el AC201 fabricado por Carde y Escoriaza en 1916 y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda.

La asociación Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM) es la encargada de operar el servicio turístico. Entre otros cometidos se dedica a la restauración de toda clase de vehículos ferroviarios antiguos. Fundada en 1987, adquiere cierto renombre tres años más tarde cuando deciden adquirir y recuperar una locomotora de vapor de ancho de vía métrica que adquieren en un estado lamentable a un chatarrero de La Felguera (Asturias) a escasos días de ser troceada y destinada a ser fundida en unos altos hornos. La asociación decide entonces radicarse en Arganda del Rey, que aún disponía de las vías del antiguo Ferrocarril del Tajuña. Después de tres años de trabajos de despiece, saneado y reconstrucción, se efectúan las primeras pruebas de funcionamiento, primero en la nave adquirida en el barrio de La Poveda, y poco después por las vías de la estación. La locomotora fue rebautizada como ‘Arganda’, como agradecimiento al municipio que les vio nacer.

El cremallera de Montserrat recupera la locomotora de vapor ‘Monistrol’ y un coche de autoridades

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Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha presentado este lunes el conjunto expositivo de la locomotora de vapor ‘Monistrol’, construida en 1891, y del coche salón para autoridades del antiguo tren Cremallera de Montserrat, datado del 1928. Tras las peticiones y gestiones realizadas por la Asociación de Amigos del Cremallera de Montserrat, FGC inició en 2016 los trámites para recuperar estas dos piezas históricas y añadirlas al conjunto expositivo del antiguo Cremallera de Montserrat, ubicado en la estación de Monistrol-Vila.

La locomotora y el coche salón fueron cedidos gratuitamente a FGC por las hijas del matrimonio formado por Ramon Fort y Carme Besora, que conservaron las dos piezas en su finca de Balsareny (Barcelona) hasta julio de 2016, cuando fueron trasladadas a la estación de Monistrol-Vila.

La locomotora de vapor ‘Monistrol’ fue construida por la Société Française de Constructions Mécaniques des Anciens Établissements Cail de Denain, en 1892, con el número de fábrica 2.353. Al iniciar la explotación, en 1892, llevaba el número 2 y el nombre Monistrol. Fue retirada del servicio en 1956, cuando hacía poco que se le había otorgado el número 4 y el nombre de Víctor Balaguer. El coche salón de viajeros fue construido en 1928 por los talleres de la firma Enrique Quintana, de Barcelona, a partir del bastidor y los rodamientos aprovechados de un coche mixto de primera y segunda clase, construida en 1892 por Schweizerische Industrie Gesellschaft (SIG) de Neuhausen am Rheinfall (Confederació Helvètica). Estuvo en funcionamiento hasta el cierre de la línea en 1957.

La locomotora ‘Monistrol’ fue bautizada con el nombre del pueblo del que procedían la mayoría de los trabajadores de la compañía que operaba el cremallera, Ferrocarriles de Montaña y Grandes Pendientes. Con más de seis décadas de funcionamiento, esta locomotora fue clave para minimizar el trágico accidente del día de Santiago de 1953, cuando seis trenes salieron, uno tras otro, con marcha a la vista, cargados de peregrinos, según relataba este verano ‘Via Libre’.

Dos de ellos llegaron sin problemas, pero el tercero perdió tracción y freno precipitándose vía abajo y arrollando a los dos que le seguían. El siguiente, arrastrado por la ‘Monistrol’, en una atrevida maniobra del maquinista, esperó al tren desbocado recibiéndolo a la misma velocidad que éste traía, y parándolo poco a poco, atenuando una tragedia que no obstante se llevó ocho vidas y generó dosceintos heridos, muchos de ellos los que slataron de los trenes mientras estos bajaban sin control. Ese accidente supuso la destrucción de la mitad del parque móvil de la empresa y el inicio de una crisis sin retorno que llevó al cierre de la línea en 1957.

Estas adquisiciones representan un importante añadido a la colección histórica de la compañía ferroviaria que hace una “apuesta decidida y clara para recuperar la historia y el patrimonio de las diferentes líneas que gestiona”, según explica FGC a través de un comunicado. La nueva adquisición completará la exposición del cremallera de Montserrat que se puede visitar actualmente en la antigua estación de Monistrol-Vila que se centra en la historia del antiguo cremallera de Montserrat a través de textos, fotografías, carteles gráficos y objetos recopilados y conservados durante los años. Además, se pueden ver imágenes del cremallera gracias a un sistema de video interactivo.

Impulso al ‘tren de Arganda’

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El ‘tren de Arganda’ tiene futuro. El Ayuntamiento acaba de dar un impulso a esta iniciativa del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (Cifvm) con el que firma un convencio de colaboración para promover la oferta turística y cultural de la zona, desarrollando especialmente actividades “singulares” relacionadas con su histórico tren de vapor. El acuerdo ha sido suscrito por el alcalde de Arganda, Guillermo Hita; el concejal de Turismo, Irenio Vara, y el presidente del Cifvm, Rafael Martínez, quienes han coincidido en que se debe “potenciar” las opciones culturales del municipio para favorecer y fomentar el turismo en la zona.

A través de este convenio se tratará de promover y apoyar las actividades que actualmente desarrollan ambos organismos en referencia al histórico ‘tren de Arganda’, que recorre los cuatro kilómetros que separan el municipio de Rivas. Para ello se intensificarán las actividades en este tren con conmemoraciones, rutas como el Camino de Uclés y jornadas de puertas abiertas.

El ‘tren de Arganda’ circula todos los domingos de las temporadas de primavera y otoño gracias al Centro de Iniciativas Ferroviarias, recorriendo el único tramo preservado del Ferrocarril del Tajuña, el cual se inauguró en 1886. El tren recorre los 3.360 metros que hay entre la estación de La Poveda y la Laguna del Campillo en un viaje que dura unos 35 minutos, a una velocidad media de 12 kilómetros por hora.

La locomotora ‘Arganda’, o locomotora Henschel Arganda, es la joya con la que se efectúan los recorridos turísticos. Una máquina de vapor-carbón que fue fabricada en el año 1925 en Kassel (Alemania) y de diseño especial para industrias y haciendas, con capacidad para arrastrar cargas considerables, aunque a velocidad reducida, con sus ruedas de pequeño diámetro. Trabajó en unas obras del puerto del Musel (Gijón, Asturias). Su velocidad máxima se estima que es de 20 kilómetros a la hora. Es decir, no era la máquina ideal para trenes de viajeros, por su limitada velocidad. Es una locomotora-ténder, con rodaje de tres ejes acoplados, sin ejes libres, clasificada como 0-3-0T. Muy apropiada para el servicio turístico.

Aunque madrileño de nacimiento, ‘el tren de Arganda’ recorría 70 de los 148 kilómetros de su trayecto por tierras alcarreñas de Guadalajara. Sus orígenes datan de 1883, cuando se concedió a Juan Carlos Morillo la licencia para la construcción de un ferrocarril que uniría la capital de España con la población de Vaciamadrid y posteriormente con la de Arganda, con la finalidad de transportar los materiales de construcción que abundaban en estos lugares. La empresa se llamó ‘Compañía del Ferrocarril Madrid-Arganda’, que en 1892 se cambió por el de ‘Compañía del Ferrocarril del Tajuña’, al tener en previsión el paso de la línea férrea por la vega de este río.

La velocidad de este tren era bastante baja, ya que no pasaba de los 50 kilómetros a la hora dándose las mejores condiciones, siendo lo normal que circulase a gran lentitud, circustancia que aprovechaban los viajeros para estirar las piernas por el campo mientras el tren marchaba o para echarse unas uvas a la boca al pasar junto a un majuelo; así se entiende el dicho: “el tren de Arganda, que pita más que anda”.

La asociación Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM) es la encargada de operar el servicio turístico. Entre otros cometidos se dedica a la restauración de toda clase de vehículos ferroviarios antiguos. Fundada en 1987, adquiere cierto renombre tres años más tarde cuando deciden adquirir y recuperar una locomotora de vapor de ancho de vía métrica que adquieren en un estado lamentable a un chatarrero de La Felguera (Asturias) a escasos días de ser troceada y destinada a ser fundida en unos altos hornos. La asociación decide entonces radicarse en Arganda del Rey, que aún disponía de las vías del antiguo Ferrocarril del Tajuña. Después de tres años de trabajos de despiece, saneado y reconstrucción, se efectúan las primeras pruebas de funcionamiento, primero en la nave adquirida en el barrio de La Poveda, y poco después por las vías de la estación. La locomotora fue rebautizada como ‘Arganda’, como agradecimiento al municipio que les vio nacer.

El Museo Vasco de Azpeitia bate el récord de viajeros y visitas antes del cierre de temporada

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El Museo Vasco del Ferrocarril que Euskotren gestiona en Azpeitia ha superado este fin de semana el récord histórico de viajes en sus trenes históricos alcanzado la cifra de 14.963 personas que han disfrutado de los trayectos Azpeitia-Lasao a bordo de sus unidades de vapor. Hasta el final de la campaña, el próximo 1 de noviembre, quedan todavía 9 servicios regulares, a los que se sumarán los que se realicen durante el puente de la Inmaculada en diciembre, por lo que el balance anual será bastante superior.

Los responsables de Euskotren animana familias y público en general a acudir al Museo durante los dos próximos fines de semana y el día de Todos los Santos para conocer el patrimonio cultural ofrecido en las instalaciones de la vieja estación de Azpeitia. La campaña de viajes en trenes históricos se prolongará hasta el 1 de noviembre junto a la actividad programada en el puente de diciembre.

El servicio regular de trenes de vapor 2016 del Museo Vasco finalizará el próximo día 30 y, hasta esa fecha, las personas visitantes del museo, ubicado en Azpeitia, tendrán a su disposición las últimas circulaciones. Las circulaciones mencionadas, entre el Museo de Azpeitia y Lasao se producirán los días 22, 23, 29 y 30 que también ofrecerá servicio de trenes de vapor.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

Además, en el presente ejercicio mantiene en su oferta de actividades la iniciativa ‘Fogonero por un día’, que ofrece la posibilidad de viajar en la cabina de una locomotora de vapor del servicio existente entre Azpeitia y Lasao (Gipuzkoa).

El Museo Vasco del Ferrocarril celebraba el sábado 8 de octubre su vigésimosegundo aniversario con una jornada especial, en la que destacó la puesta en marcha de cinco vehículos de tracción vapor, con los que se efectuaron varias circulaciones de viajeros en la línea de Azpeitia a Lasao, así como otros movimientos por la playa de vías del museo.

El ecomuseo de Samuño recupera el vapor con la colaboración del Museo del ferrocarril de Gijón

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El vapor vuelve al ecomuseo minero del Valle de Samuño que inició su cuarta temporada hace tres semanas con una ampliación de sus contenidos. El Museo del Ferrocarril cargó el miércoles, rumbo al Langreo, una locomotora alemana de 1920 y tres coches de viajeros, reproducción de las antiguas ‘jardineras’ que transportaban a los mineros.

Como ya ocurriera en las pasadas campañas, el Museo del Ferrocarril colabora con Langreo para la celebración de las jornadas del vapor, que implica poner a funcionar en el ecomuseo una locomotora histórica. La tercera cita con el vapor en el valle de Samuño tendrá lugar los días 9 y 23 de abril, 7 y 21 de mayo y 4 y 11 de junio. Los gestores de este último confían en superar los números de la anterior con 28.000 visitantes. Desde que se puso en marcha esta iniciativa son ya 80.000 las personas que se han interesado por esta interesante exposición.

La locomotora del museo, una auténtica joya ferroviaria, exhibe su poderío y lleva los viejos olores de la época del vapor a la cuenca de Langreo. El carbón vuelve a utilizarse como combustible y su olor inunda el valle langreano de La Nueva, como lo hacía en el inicio de la minería.

El tren vuelve a su cita con los turistas para recorrer el valle de Samuño, desde la estación de El Cadavíu hasta el pozo San Luis de La Nueva, trasladando a representantes de asociaciones langreanas y de otras entidades. El ecomuseo prevé abrir además por primera vez desde su puesta en marcha una semana en diciembre, coincidiendo con la festividad de Santa Bárbara. Las reservas on-line, que se pueden realizar desde el pasado verano, “funcionan bien”.

“Hay muchas ideas para mejorar, pero su desarrollo se concretará una vez se decida la forma de gestión”, indica el alcalde, Jesús Sánchez, que tuvo una participación activa en la ianuguración de la temporada. El regidor asturiano cree que se podrían incrementar las visitas aunque para ello se tiene que mejorar la comercialización. “Existen muchas limitaciones para vender el ecomuseo y que lo conozcan más personas. Es un problema que tenemos que afrontar pero si conseguimos llegar a más gente el número de visitantes podría aumentar de forma importante”, señala.

Tras más de cuatro meses cerrado, el ecomuseo funciona los fines de semana con dos jornadas reservadas para los grupos cada semana. La temporada estival, en la que abrirá de lunes a domingo, empezará el 1 de julio.

El recorrido en el ecomuseo comienza en la estación de tren de El Cadavíu, donde el visitante se topará con una exposición de fotografías que comparan cómo era el valle de Samuño cuando funcionaban todos sus pozos mineros, y cómo es ahora. Tras pasar los tornos, el espectador se sube al tren que le transportará al interior de las galerías. Un audio explica las zonas por las que se pasa: al principio el túnel y la bocamina La Trechora, para luego llegar, después de casi un kilómetro de recorrido, al socavón Emilia y al túnel por el que se accede a la zona del pozo Samuño, que estuvo en funcionamiento hasta el último día del año 2001. Tras un kilómetro bajo tierra (es el mayor recorrido ferroviario por una mina real existente en España) se llega al pozo San Luis de La Nueva, a una profundidad de 32 metros. Tras subir por un ascensor, se sale por el castillete del pozo. Una vez allí, un guía encabeza la visita a las instalaciones, en las que destaca el taller, con sus locomotoras rehabilitadas, y la magnífica sala de máquinas de las instalaciones mineras.

El Museo vasco del Ferrocarril reanuda este sábado los servicios habituales con trenes de vapor

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El Museo Vasco del Ferrocarril, ubicado en Azpeitia y gestionado por Euskotren, reanuda este sábado 2 de abril su servicio habitual de trenes de vapor todos los fines de semana, los sábados a las 12.30 y 18.00 horas y domingos y festivos a las 12.30 horas. Durante esta Semana Santa el museo ha ofrecido un servicio especial con viajes diarios entre Azpeitia y Lasao, que han utilizado 3.133 personas que también han recorrido las instalaciones y han visitado otros puntos culturales del valle del Urola.

Esta cifra no solo supera en un 22,5% los viajeros registrados en 2015 sino que rompe el récord de viajeros registrados en Semana Santa a lo largo de toda la historia del Museo, establecido en 2007, antes del inicio de la crisis económica, año en el que se registraron 2.864 personas viajeras por lo que también se ha superado esa cifra en un 9,3%.

Según explica el Gobierno vasco, la “elevada demanda” obligó a duplicar los servicios previstos para el domingo 27 y el viernes 25 fueron necesarios cinco viajes para atender a quienes visitaban el museo y recorrían diversos puntos de interés cultural del alto Urola. La consejera de Medio Ambiente y Política Territorial del Ejecutivo autónomo, Ana Oregi, ha sido una de los pasajeros que estos días han visitado las instalaciones de Euskotren en Azpeitia, donde ha destacado el “positivo efecto cultural y económico que el Museo Vasco del Ferrocarril supone para la comarca”.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.