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CAF suministrará 18 tranvías a Isla Mauricio

La empresa guipuzcoana Construcción y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) suministrará 18 tranvías a una empresa india, que desarrolla un sistema integrado de transporte en Isla Mauricio, por valor de 100 millones de euros. Según informa la firma vasca, el contrato ha sido suscrito con la empresa Larsen and Toubro Limited, que lleva a cabo un proyecto de transporte en la República de Mauricio que asciende a más de 450 millones de euros.

Los 18 tranvías que construirá CAF destinados a esta isla del Índico serán del modelo Urbos, bi-direccionales, de piso bajo y siete módulos cada uno, y contarán con sistemas de señalización, localización y de prioridad, entre otras tecnologías. Estas unidades formarán parte de la futura conexión de 26 kilómetros que unirá las cinco ciudades más importantes de Mauricio, entre ellas, la capital Port Louis, y que tendrá 19 estaciones, de las que dos serán terminales elevadas de última generación, dentro de la apuesta por la modernización de las infraestructuras y servicios de transporte que impulsa la república insular.

Antigua colonia portuguesa, holandesa, francesa y británica, Mauricio es un hoy un destino multicultural con una densa historia, una excelente oferta de ocio y una rica y variada gastronomía. La línea de Metro Express une Port Louis con Curepipe con un tiempo de viaje de 40 minutos. La mayor parte de la ruta usa parte del trazado de ancho estándar Midland Line de los Ferrocarriles del Gobierno de Mauricio, que se cerró en 1964.

Las obras se iniciaron el 11 de marzo de 2017 con la presencia del Primer Ministro de Mauricio, Pravind Kumar Jugnauth, y de los ministros de su gabinete y el Alto Comisionado de la India en Mauricio, Sri Abhay Thakur. Parte de los fondos para el proyecto provienen de India a través de una subvención de 300 millones de dólares. Se prevé que en 2021 esté completo el servicio de transportes.

“Una flota de 30 trenes nos dará un buen margen de maniobra para alcanzar nuestro objetivo principal de garantizar que haya un máximo de tres minutos entre cada salida entre la estación de Port Louis y la de Curepipe”, explica una fuente gubernamental. El proyecto se construirá en dos fases simultáneamente y se dará prioridad a la sección Rose Hill-Port Louis. Esta sección de la línea se completará en 2019. La segunda sección, que es Curepipe to Rose Hill, se completará en 2021.

El billete de Metro Express será de 37Rs para la ruta Curepipe en Port Louis. Nando Bodha explica que este precio evolucionará con el tiempo. El ministro de Infraestructura Pública también anuncia la introducción de un mecanismo independiente para revisar el precio del transporte. Hasta ahora, es el Consejo de Ministros el que decide los precios.

Con este nuevo contrato, CAF eleva su volumen de pedidos en 2017 a una cifra que ronda los 1.500 millones de euros, entre los que destacan los destinados a Nueva Zelanda, Estados Unidos, Filipinas, Suecia y Holanda.

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Sistema de carga inalámbrico de CAF e IK4-Ikerlan

El fabricante guipuzcoano de ferrocarriles CAF y el centro tecnológico IK4-Ikerlan desarrollan un novedoso sistema de carga inalámbrico para tranvías que no necesita ningún tipo de contacto eléctrico directo, como catenarias, cables o enchufes, para recargar las baterías de los trenes. Según informan ambas entidades, se trata de un cargador inductivo que transfiere la energía del emisor al receptor a través de un campo electromagnético entre ambos, método que ya es cada vez más habitual para vehículos eléctricos y teléfonos móviles inteligentes.

El nuevo dispositivo, cuyo desarrollo para el sector ferroviario ha durado tres años, ha sido testado mediante un prototipo diseñado para transferir 50 KW de potencia, aunque podría alcanzar los 100 KW, en un tranvía de CAF del modelo Urbos en una vía de pruebas de Zaragoza. El sistema consta de dos bobinas que se encargan de inducir el campo electromagnético que habilita la transferencia de energía, la primera de ellas conectada a la red eléctrica y enterrada bajo el suelo en lugares donde el tranvía hace paradas, y la segunda, dotada de un convertidor e instalada en la parte inferior del ferrocarril.

Gracias al nuevo desarrollo, cuando el tranvía se aproxima al lugar de la primera bobina, se produce un campo electromagnético y se transfiere la potencia para cargar sus baterías de manera automática, sin que el conductor tenga que realizar ninguna acción. El sistema permite así aprovechar pausas a lo largo del trayecto como la espera en un semáforo, las paradas de subida y bajada de pasajeros o los estacionamientos en las propias cocheras.

Entre las ventajas del cargador inductivo, destaca su comodidad y seguridad de uso, así como el menor impacto visual que tiene en núcleos urbanos respecto a los métodos usados hasta ahora, como la carga aérea convencional con pantógrafo o la captación de energía con el tercer carril. Tampoco necesita comunicación entre el equipo de tierra y el tren, ni de partes móviles que hagan la conexión eléctrica, lo que repercutirá en menores costes de adquisición y mantenimiento, y en la reducción del peso del tranvía.

CAF dispondrá por tanto de una alternativa mejor para transferir energía a su gama de tranvías equipados con sistemas de acumulación ‘Greentech’. Este es una ambiciosa iniciativa desarrollada por CAF Power & Automation destinada a ofrecer una gama de productos más eficientes y respetuosos con el entorno y el medio ambiente. Las principales ventajas de este sistema son la optimización del consumo de energía y la reducción del impacto visual del tranvía en el centro urbano, gracias a la eliminación de la catenaria. Dentro de esta línea de productos de CAF Power & Automation, se diferencian dos tecnologías, ambas aplicables a cualquier plataforma de vehículo articulado: ‘Greentech Evodrive’ y ‘Greentech Freedrive’.

‘Greentech Evodrive’ es un sistema embarcado que recupera la energía cinética liberada en la frenada, pudiendo utilizarla y mejorando la eficiencia energética del vehículo. Este sistema, basado en ultracapacidades, está diseñado especialmente para tranvías con un sistema de tracción convencional, cuya recuperación energética difícilmente puede ser retornada a la catenaria.

‘Greentech Freedrive’ es un sistema embarcado de acumulación energética que permite la circulación sin catenaria. Este sistema, basado en ultracapacidades y baterías de Ion Litio, incorpora las ventajas tecnológicas de Evodrive, siendo fácilmente integrado en sistemas ferroviarios, nuevos o existentes, con independencia de fabricante y la estructura ferroviaria. CAF cuenta con la capacidad de adaptarse a los diferentes escenarios de operación con tramos sin catenaria, mediante la combinación híbrida de supercondensadores y baterías Ion Litio. De este modo, se optimizan parámetros como las prestaciones, autonomía, coste y tipo de tráfico.

¿Jaén recupera el tranvía?

El tranvía de Jaén lleva seis años parado. En realidad, nunca pasó de la fase de testeo y no llegó a circular comercialmente. Los convoyes siguen en las cocheras de Vaciacostales, a la espera de un acuerdo entre la Junta y el Ayuntamiento que se resiste, aunque el consejero de Fomento, Felipe López, cree que todo está a punto de cambiar. “La información que tengo es que parece que el tranvía está ya firmado o a punto de firmarse”, comenta López.

Hay una auditoría en marcha para determinar el estado general de la infraestructura vía, instalaciones y material móvil. El Ayuntamiento encargó el estudio el pasado 12 de septiembre a Ingerop T3 SL por 37.550 euros más IVA aunque parece que, de momento, no se ha formalizado el contrato. López expresa su confianza por que la auditoría “sea un punto de partida para una solución definitiva” que permita su puesta en marcha. El consejero confía que sus conclusiones sean “relativamente rápidas”, porque “el plazo límite (establecido en la adjudicación de este trabajo) eran dos meses”.

El resultado de esta auditoría técnica es una de las cuestiones de las que Fomento está pendiente para plantear al Consistorio jiennense una última propuesta para tratar de que el tranvía entre en funcionamiento, según apunta el propio consejero en octubre. “No quiero adelantar nada porque no está cerrada definitivamente”, explica al ser cuestionado por los detalles. Hasta el momento, la Junta había planteado una compensación económica equivalente al 40% del déficit de explotación final. El Ayuntamiento sostiene que su mala situación económica le impide asumir la puesta en marcha del sistema.

“Lo que me importa es la solución final”, recalca el consejero, no sin lamentar que una infraestructura de esta naturaleza, cuya construcción rondó los 120 millones de euros, esté paralizada y “no sólo por la inversión, sino por lo que representa en términos de oportunidad para hacer una ciudad más humana”. López recuerda que 300 ciudades en Europa tienen este tipo sistema de transporte urbano y metropolitano “y no por casualidad”. Este cargo de la Junta añade que “es evidente que no” se puede mantener una movilidad “en el modo clásico, con sistemas motorizados, contaminantes, mala calidad del aire y consecuencias en el clima”.

Para el consejero, “todo el mundo sabe” que el cambio climático “es un hecho y hay que actuar en consecuencia”, de manera que si “millones de acciones inadecuadas han conducido a un problema, millones de acciones adecuadas pueden reconducirlo”. A ello se puede contribuir, por tanto, “desde lo local”, punto en el que ha aludido al “compromiso claro” del Gobierno andaluz con “una inversión agregada de 2.600 millones de euros” para diversos sistemas tranviarios y metro y tren en la comunidad.

Así las cosas, ha hablado de “responsabilidad compartida” entre el Ayuntamiento de Jaén y la Junta evitando “cargar la responsabilidad de quién ha cumplido y quién no”. “Me importa la solución final. Yo espero que lleguemos a una conclusión que permita que los ciudadanos puedan disfrutar del tranvía”, asegura. Lo cierto es que la Administración autonómica está dispuesta a asumir parte del déficit de la explotación, para hacer más llevadero el gasto al Ayuntamiento, endeudado como el que más de España. La idea está sobre la mesa y gana adeptos.

Reclaman una consulta sobre el tranvía de Vitoria

Once asociaciones de vecinos, colectivos ecologistas y partidos políticos defienden la celebración de una consulta popular sobre la ampliación del tranvía hasta el campus alavés de la UPV. Portavoces de estas entidades recuerdan que el Ayuntamiento de Vitoria alcanzó en el pleno municipal del 23 de octubre una acuerdo sobre esta consulta popular e instan al alcalde “a que no frustre las ansias de participación de la ciudadanía y permita la realización de la consulta”.

«El reglamento de consultas no está sólo para los temas que le valen al alcalde», critica Andrés Illana, portavoz de Ekologistak Martxan, sobre la decisión de Gorka Urtaran de recurrir ante la Justicia la decisión tomada por la mayoría del pleno (PP, EH Bildu, Podemos e Irabazi) de convocar el referéndum. «Según el reglamento de participación, las consultas son un instrumento para conocer la opinión de la ciudadanía sobre asuntos de interés público, de relevancia general y de carácter local que sean de competencia municipal. En ningún caso se habla de competencias exclusivas», censura. «Instamos al alcalde a que no frustre las ansias de la ciudadanía y permita su realización», concluye Illana en un comunicado secundado por varias agrupaciones de Vitoria.

La intervención de los portavoces de Bizikleteroak, Tranvía No Taldea, Ekologistak Martxan, la asociación Kaleartean de Sansomendi y Uribe Nogales de Abetxuko ha sido respaldada por la oposición municipal al completo. Todos, incluso EH Bildu, que apoya la consulta pero sigue defendiendo la llegada del metro ligero por los barrios de Adurza y San Cristóbal, así que su concejal Aitor Miguel ha tenido que oír cómo se menospreciaba el proyecto y se acusaba al Gobierno vasco de «imponer proyectos de movilidad al tuntún».

Begoña Seco, representante de Tranvía No Taldea, ha replicado a Urtaran y a los responsables del Gobierno vasco que si el problema sobre la consulta es la indemnización que se tendría que pagar a las empresas adjudicatarias de la obra –la unión temporal de empresas compuesta por Tecsa con Altuna y Uria– si han arrancado las obras, «que se esperen tres meses» hasta la celebración del referéndum para programar los trabajos. «De todas formas, todavía hay que esperar hasta que se haga la modificación del plan general de ordenación urbana (PGOU)», ha comentado Seco. También apoyaron el comunicado la Federación de Asociaciones de Vecinos de Álava (FAVA) y Gaden, el Grupo Alavés para la Defensa y Estudio de la Naturaleza.

Recientemente el alcalde, Gorka Urtaran, garantizaba que los trabajos adjudicados por el Gobierno vasco no sufrirán alteración y que el Ejecutivo municipal recurrirá ante el juzgado contencioso-administrativo la decisión del pleno, por considerar que lo aprobado afecta a competencias no municipales. La Alcaldía quiere que el metro ligero se amplíe con un nuevo ramal hacia el sur de Vitoria, hasta el campus universitario. De camino dará servicio a los barrios de Adurza y San Cristóbal. El transporte conecta los barrios más alejados de Vitoria con el centro de la misma , por medio de dos líneas que permiten a todos sus usuarios llegar a los barrios de Ibaiondo, Lakua y Abetxuko en 15 minutos desde el centro de la ciudad.

Los tranvías no son para La Coruña

Después de 35 años sin tranvías, el alcalde de La Coruña Francisco Vázquez (1983-2006) resucitó este medio de transporte con el propósito unirlo al desarrollo del paseo marítimo coruñés. En diciembre de 1997 se ponen en marcha cuatro vehículos, en la alternativa más original para recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. El trayecto comienza en la Torre de Hércules y finaliza en la glorieta de las esclavas, siguiendo el paseo marítimo con las mejores vistas del Atlántico. Tras 14 años en funcionamiento (2011), el Consistorio decide suspender su funcionamiento. Y seis años después nadie parece echarlo en falta.

Solo los conductores que trasitan habitualmente por las callles coruñesas se acuerdan del tranvía. Para mal. Las catenarias y los raíles se mantienen a lo largo del paseo marítimo. Y son muchos los automóviles que, a riesgo de salirse de la calzada, zigzaguean para no dejarse las ruedas en los baches que se han ido formando junto a las vías. Las motocicletas lo tienen aún peor, ya que suelen resbalar en los raíles cuando las calles están mojadas. El Consistorio no quiere saber nada de este transporte, pero tampoco se ha decidido a eliminar la infraestructura tranviaria. Y eso que el Ayuntamiento desembolsa cada año 20.000 euros para su mantenimiento y la custodia de los vehículos históricos que esperan su vuelta a las calles. De momento permanecen a la espera en las cocheras de la Torre, presos del óxido y la maleza.

Con la llegada de Marea Atlántica al Gobierno local (2016) ya se anunció que el servicio del tranvía no se reanudaría debido a su elevado coste. El mal estado de la catenaria obligó además a retirar parte de la infraestructura entre Puerta Real y la Torre, para evitar su caída a la calzada. En otros lugares, como As Lagoas, los vecinos se quejan de los problemas que causan las vías en la circulación viaria. Lo idel sería su retirada, pero eso supondría también una cuantiosa inversión por la que no parace apuntar el Consistorio. Así que el tranvía sigue en un limbo que de momento no quiere abordar el Ayuntamiento.

En este proyecto, el municipio invirtió doce millones de euros; y cada año acumula un déficit de 20.000 euros (algo más de 200.000 acumulados desde su parada obligatoria). A ello habría que sumar los 362.000 euros que la ciudad desembolsó durante el anterior mandato (PP) para que una empresa hiciese un sondeo del estado de la línea y realizara algunas reparaciones en la infraestructura viaria.

El Ayuntamiento coruñés, gobernado por el PSOE, estrenó en mayo de 1997 el servicio de tranvía eléctrico, que pretendía ser la antesala del denominado metro ligero, un ansiado proyecto de transporte público de viajeros que, mediante modernos trenes rápidos en superficie, permita volver a conectar A Coruña y su comarca, un área con más de 400.000 habitantes. Valencia había iniciado en 1994 con un éxito la experiencia de resucitar el tranvía. En la memoria colectiva, permanecía viva la imagen de estos vehículos circulando por las calles de Lisboa y Oporto e incluso Palma de Mallorca. De ahí que La Coruña llegara a plantearse la reposición del transporte como reclamo turístico.

Sin embargo, el tranvía no cubrió las expectativas del Consistorio. La cifra más alta de ocupación rondaba los 190.000 viajeros por año, muy lejos de los 300.000 previstos. La red disponía de cuatro vehículos, reproducciones de los ‘Siboneys’ originales coruñeses en los que se combina la estética clásica con elementos de seguridad modernos tales como las puertas neumáticas o los intermitentes. El alcalde Francisco Vázquez apostó por el trazado entre As Lagoas y el castillo de San Antón volvió a circular un mellizo como punta de lanza del que iba a ser el transporte del futuro. En 2003, se añadiría el tramo del Matadero a las Esclavas.

El Gobierno local del PP ordenó en julio de 2011 la suspensión del servicio tras detectar daños en las vías, concretamente a la altura del edificio de Hacienda, en el Orzán, que podrían afectar a la seguridad. Los desperfectos fueron detectados por los técnicos municipales encargados del mantenimiento de las instalaciones después de que se registrase un leve descarrilamiento en el desvío del raíl en la zona del aparcamiento del paseo marítimo, a la altura del edificio de Hacienda. El servicio no volvió a ponerse en funcionamiento debido al elevado coste de su reparación.

Mientras el tranvía languidece, la ciudad sigue planteandose la necesidad de dotarse de un transporte en superficie que resuelva los problemas de congestión del tráfico. Vuelve a hablarse de un metro ligero y de programas y planes viarios vanguardistas y se olvidan de que en otras ciudades (14 en funcionamiento y 23 en proyecto), la solución a sus problemas la han encontrado con el tranvía.

Más voces piden no ampliar el tranvía de Vitoria

Prosigue la polémica por la ampliación del tranvía en Vitoria. El último en pronunciarse es el exalcalde José Ángel Cuerda (PNV) quien es partidario de paralizar la ampliación del tranvía hacia el sur de la ciudad y hacer “un estudio de unas características diferentes al que se ha hecho ahora” sobre esta infraestructura. El que fuera alcalde de la capital alavesa entre 1979 y 1999 participó hace unos días en el foro municipal de movilidad que debatía esta ampliación, a la que se opone una plataforma vecinal que aboga por aplazar las obras para acometerlas de manera conjunta con el soterramiento de las vías del tren anunciada por Adif.

Cuerda insta al Gobierno municipal de Vitoria, integrado por PNV y PSE, a “pensar en los ciudadanos” y analizar la sostenibilidad del trazado desde el punto de vista medioambiental, económico y social. En su opinión, el proyecto en este momento tiene “una serie de inconvenientes muy serios“, como “la falta de un análisis de lo que es el tranvía en Vitoria y la necesidad previa de abordar la envergadura económica y ciudadana” de su ampliación.

“A mí me parecería una medida muy prudente que existiera ahora una paralización del proyecto para poder estudiar a fondo estas circunstancias” y después “tomar las decisiones que en su caso procedan”, sostiene el exalcalde. “Yo preferiría que este proyecto se paralizara y hacer un estudio de unas características diferentes al que se ha hecho ahora”, concluye.

La posible paralización del tranvía de Vitoria para estudiar la obra de manera conjunta con el soterramiento de la alta velocidad ferroviaria a su paso por la ciudad ya se debatió el mes pasado en el Parlamento vasco. Los populares defendieron ese aplazamiento por entender que el trazado del tren ligero hasta la Universidad supone una “invasión del espacio peatonal” de los barrios de Adurza y San Cristóbal, y no responde a las necesidades reales de la ciudad. La iniciativa, apoyada en parte por Elkarrekin Podemos, no salió adelante al oponerse el PNV, EH Bildu y PSE-EE, los mismos grupos que en el Ayuntamiento pactaron la financiación de la infraestructura.

Mientras, el pleno municipal aprueba por unanimidad una petición a Euskotren para que estudie la viabilidad de implantar un servicio de tranvía nocturno los fines de semana y los días festivos en la ciudad, como ya sucede durante las Fiestas de La Blanca y la Aste Nagusia bilbaína. Tanto el equipo de gobierno (PNV-PSE) como las formaciones de la oposición (PP, EH Bildu, Podemos e Irabazi) han apoyado la moción, presentada a debate por todos los grupos municipales salvo el PP, en la que piden a esta empresa pública que aborde junto a la compañía municipal de transportes Tuvisa este estudio.

La moción aprobada contempla que este análisis se coordine con el servicio municipal de tráfico y con el Departamento municipal de Medio Ambiente y que incida en la posible afección acústica de los convoyes a las viviendas que se encuentran en el trazado del metro ligero. La petición de un servicio nocturno de tranvía los fines de semana y festivos en Vitoria es una reivindicación histórica en la ciudad desde que hace 7 años se implantase durante las fiestas de La Blanca, con la que se busca equiparar este medio de transporte al “gautxori” nocturno de los autobuses urbanos, que verían liberadas rutas y vehículos con la llegada del metro ligero nocturno.

La Corporación municipal ha dado el primer paso para solicitar a Euskotren este servicio, a través de la elaboración de este estudio que, según dicta la moción, deberá someterse al examen de los consejos vecinales afectados por este servicio. Actualmente, el servicio de tranvía finaliza alrededor de las 23.00 horas durante los fines de semana y festivos, a excepción de las fiestas de La Blanca. En ellas Euskotren ofrece servicios del 4 al 9 de agosto de manera ininterrumpida toda la noche, a excepción del 9 de agosto, jornada en la que el servicio finaliza a las 3.37 horas de la madrugada.

Vélez Málaga quiere ya el tranvía

El alcalde de Vélez-Málaga, Antonio Moreno Ferrer, anuncia que el Ayuntamiento rescindirá el contrato con la concesionaria del servicio municipal de transportes, Alsa, si la empresa no colabora en la reanudación del tranvía de esta localidad, paralizado desde hace cinco años. El Consistorio intenta renegociar con la empresa concesionaria el coste de la tarifa técnica. Esto permitiría desbloquear definitivamente el plan de recuperación del sistema tranviario de la localidad. El equipo de gobierno ya ha presentado un borrador con la mencionada tarifa y confía en atar en unos días el convenio que establezca la reanudación del servicio.

Moreno Ferrer considera que el tranvía es un eje vertebrador en el transporte urbano. Tras su paralización por parte del equipo del Partido Popular, “que ha supuesto un importante coste para esta ciudad y no sólo a nivel económico”, se alcanzó a finales del pasado año un acuerdo con la Junta que permitirá asumir el 40% del déficit de explotación y se implicarán con el mismo porcentaje para la inversión que requiera la reparación de los daños sufridos por el abandono de la anterior etapa de Gobierno».

El alcalde explica que la empresa no es la más indicada para poner obstáculos a un proyecto municipal, “máxime cuando llevamos desde enero abordando este tema con ellos y hemos conseguido la ayuda económica por parte de la Junta”. El Ayuntamiento ha planteado a Alsa que se haga cargo de la inversión necesaria para poner a punto las infraestructuras deterioradas desde la paralización del transporte, cuyo coste se cifra en 1,5 millones de euros, y que lo repercuta en la tarifa técnica.

El tranvía conectaba desde octubre de 2006 el casco urbano principal de Vélez-Málaga con el núcleo de población de Torre del Mar, en un trazado de 4,7 kilómetros, que debería haberse ampliado en una segunda fase de 1,2 kilómetros, que nunca entró en servicio, y quedó paralizado en junio de 2012 por el déficit que acumulaba. Las tres unidades móviles de este transporte, que supuso una inversión superior a 40 millones de euros, fueron trasladadas en julio del 2013 a Sídney (Australia), donde funcionaron en régimen de alquiler durante dieciséis meses hasta su vuelta a Vélez-Málaga, donde permanecen almacenadas en unas cocheras.

El pasado día 5 se cumplieron cinco años desde que el tranvía de Vélez-Málaga, el primero moderno que se puso en marcha en Andalucía, dejó de circular, tras la decisión adoptada por el anterior equipo de gobierno del PP, que alegó que el sistema era «una ruina económica para el Ayuntamiento». El equipo de gobierno tripartito (PSOE, PA y GIPMTM) que tomó las riendas del Consistorio tras las elecciones de hace dos años se fijó como objetivo prioritario restablecer el servicio, aunque de momento, la inversión pública superior a los 42 millones de euros sigue sin usarse y, lo más grave, deteriorándose. Ante este panorama, el alcalde veleño asegura que estudian incluso la posibilidad de rescindir el contrato con la empresa concesionarias, Travelsa, propiedad de Alsa, para poder desbloquear la situación.

No hay consenso para ampliar el tranvía de Vitoria

La ampliación del tranvía de Vitoria sigue dando de qué hablar. Mientras una buena parte de los partidos lo defienden, hay ya un movimiento vecinal que plantea la ilegalidad del proyecton y prometen batallar para impwedir las obras, al menos tal y como se han planteado. Mientras, las instituciones vascas defienden el plan, como se ha visto publicamente en una nueva comparecencia. El debate está abierto.

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, avala la legalidad y utilidad del proyecto de ampliación del tranvía de Vitoria por el sur, una infraestructura que la plataforma de vecinos contraria a su construcción considera “ilegal”, un “sinsentido” y un “despilfarro económico”. Tapia ha comparecido en una comisión en el Parlamento vasco a petición del PP, una de cuyas parlamentarias, María del Carmen López de Ocáriz, reclama un nuevo análisis del proyecto tras la decisión de soterrar las vías de tren que se pretende llevar a cabo para la entrada de la alta velocidad en Vitoria.

La consejera niega cualquier ilegalidad o irregularidad en el proyecto y asegura que la distancia de 8 metros que la ley de ferrocarril establece entre vías y edificios no es de aplicación en los tranvías, donde rige el plan territorial sectorial de Euskadi que marca una distancia de un metro a cada lado de la traza ferroviaria. Tapia asegura que este proyecto, que espera que para finales de octubre o primeros de noviembre esté adjudicado, no es una “ocurrencia” del Gobierno vasco, sino que está avalado por el Ayuntamiento, y no es ninguna novedad porque ya en 2005 se preveía la ampliación hasta el campus universitario con el apoyo de todos los partidos del consistorio vitoriano.

Tapia explica que se ha tenido en cuenta el soterramiento de las vías férreas ya que en la zona del puente de Las Trianas, que se va a reforzar, se prevé un acceso a la zona del tren para fomentar la intermodalidad. La consejera asegura que el uso del tranvía en Vitoria muestra que el desarrollo de este medio es “factible” e indica que paralelamente a la ampliación por el sur se va a incrementar el número de coches de cada convoy, de 5 a 7, en las dos líneas vigentes para aumentar su capacidad, con un presupuesto de 25 millones de euros.

La consejera afirma que el proyecto cumple a “rajatabla” todos los requisitos medioambientales y explica que el hecho de que haya vecinos a los que no les guste el proyecto no significa que en Vitoria “haya una guerra“. “Hay mucha gente que piensa que esta es una buena obra”, resume. También reconoce que antes del comienzo de las obras queda un “pequeño trámite administrativo”, la modificación del plan general de ordenación urbanístico, que se va a hacer con la máxima transparencia, porque el Ayuntamiento es el primer interesado en que se hagan bien las cosas.

Previamente han intervenido dos representantes de la plataforma contraria a la ampliación del tranvía, que han pedido que se paralice este proyecto, que el Gobierno vasco no adjudique las obras y que se espere al soterramiento de las vías del tren anunciada por Adif antes de iniciar las obras. Afirman que la ampliación es una “imposición injustificada” que está muy lejos de cumplir los “mínimos requisitos” que exige un “urbanismo riguroso y transparente”, y que es “ilegal” porque no respeta la distancia de 8 metros de seguridad con los edificios en determinados puntos que establece la normativa ferroviaria. Aseguran además que es una ampliación “innecesaria”, que no la demandan ni los vecinos por donde va a pasar, ni la Universidad pública a la que va a dar servicio; y que además va a suponer la tala de casi 300 árboles.

Los miembros de esta plataforma censuran cómo se ha llevado a cabo el diseño del tranvía en Vitoria, con puntos en los que es difícil que puedan actuar los servicios de emergencia, y afirman que el Gobierno que ejecute esta ampliación y los partidos políticos que lo apoyen serán los “responsables únicos” de los accidentes con víctimas que pudieran ocurrir “por saltarse la legislación vigente y no atender las reivindicaciones vecinales que responden al sentido común”. Añaden que en dos meses y medio han reunido más de 4.000 firmas pidiendo la paralización de ese proyecto.

Las obras de ampliación, con 1,4 kilómetros de longitud y cuatro nuevas paradas, se prevé que estén finalizadas en el verano de 2019. El presupuesto es de 10,5 millones de euros, las dos terceras partes las sufraga el Gobierno vasco y el tercio restante se reparte a partes iguales entre la Diputación y el Ayuntamiento. Entre los grupos, EH Bildu, PNV y PSE-EE respaldan en comisión esta infraestructura y su ampliación, mientras que el PP pide un nuevo análisis y Elkarrekin Podemos, que ha defendido la utilidad del tranvía, alerta de la rotura de los consensos políticos y vecinales.

21 meses para ampliar el tranvía de Vitoria

Las obras de ampliación del tranvía por el sur de Vitoria comenzarán el próximo otoño, a finales de octubre o principios de noviembre, y se prolongarán durante 21 meses, por lo que se prevé que las cuatro nuevas paradas entren en funcionamiento en el verano de 2019. El nuevo trazado mide 1.400 metros entre las calles Angulema y Domingo Martínez de Aragón, con cuatro paradas y un presupuesto máximo de 10,5 millones de euros. Las paradas de Florida y Nieves Cano se plantearán con andén central, y con lateral las paradas sobre el puente de Las Trianas y Universidades, para posibilitar su uso compartido con el transporte público rodado existente en la ciudad.

La consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia; el diputado general de Álava, Ramiro González, y el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, han presentado este proyecto, después de que el pasado lunes la mesa de contratación de Euskal Trenbide Sarea sacara a licitación la ampliación de los nuevos tramos del tranvía, que en breve se publicará en los respectivos boletines oficiales. Durante un acto celebrado en las cocheras del tranvía, la consejera ha explicado que la obra civil del nuevo trazado se ejecutará con un presupuesto de 10,5 millones de euros, cantidad que será sufragada en dos terceras partes por el Gobierno vasco, mientras que el tercio restante se repartirá a partes iguales entre la Diputación y el Ayuntamiento.

El proyecto dará servicio a unos 20.000 vecinos potenciales que viven en esa zona de la ciudad, que incluye los barrios de San Cristóbal y de Adurtza, y a los estudiantes que se desplacen al campus universitario. La prolongación tranviaria se construirá a partir de la actual estación de Angulema a través de la calle Florida. Posteriormente cruzará por el puente de Las Trianas, continuará por las calles Castro Urdiales y Nieves Cano, y finalizará en Martínez de Aragón.

La consejera Tapia ha reconocido que la mayor dificultad de la obra se producirá en el puente de Las Trianas, situado encima de las vías ferroviarias, donde se tendrá que ampliar la plataforma. Las obras en ese punto serán más complejas ya que se tendrán que coordinar con Renfe para evitar que interfieran en el tráfico de trenes.

No todos los vecinos se ven conformes con el proyecto, más bien todo lo contrario. Los más críticos argumentan que este trazado es “ilegal” porque se ha licitado sin concluir el período de alegaciones y porque no respeta la normativa en lo referido a los metros que separarán las vías de las viviendas. Tapia ha replicado que los vecinos han tenido tiempo “suficiente” para presentar las alegaciones y ha dejado claro que el proyecto constructivo respeta escrupulosamente la normativa vigente. Pide además a los vecinos “paciencia” por las molestias que sufrirán durante la ejecución de las obras.

La consejera destaca que por fin se va a materializar la ampliación del tranvía, un servicio demandado por la ciudadanía como lo atestiguan las cifras de utilización de este servicio, unos 7,7 millones de usuarios el pasado año. También avanza que la última parada, la de la Universidad, conectará con el autobús eléctrico, BRT, que las instituciones quieren implantar en la capital alavesa, un proyecto aún en estudio. Por su parte, el diputado general de Álava señala que este proyecto es un ejemplo de colaboración institucional y subraya la importancia de este medio de transporte para mejorar la movilidad sostenible.

El alcalde lo califica “día histórico” e indica que los próximos pasos de esta infraestructura serán su prolongación hacia el sur y el este, así como profundizar en la implantación del autobús eléctrico. En la actualidad el tranvía de Vitoria tiene casi 8 kilómetros y dos ramales, Ibaiondo y Abetxuko. La inversión realizada hasta ahora se eleva a 116 millones de euros, de ellos 83 millones a las obras y 33 millones al material móvil.

(Gráfico Isabel Toledo. El Correo)

La gran fiesta del Tranvía de Oporto

Una selección de diez tranvías emblemáticos de la colección del Museo de Tranvía de Oporto, que este año cumple 25 años, desfilarán este sábado a lo largo del paseo marítimo de Oporto, desde Infante a Passeio Alegre, con parada en Massarelos. El pasacalles tendrá lugar entre las 15.00 y las 18.00 horas. Durante todo el día se celebrarán actividades al aire libre los jardines del Museo do Carro Eléctrico con entrada libre.

Los días dorados en los que los ‘carros eléctricos’ recorrían sin descanso las calles de Oporto cargados de viajeros acabaron con la aparición del metro. El nuevo transporte metropolitano cubre 60 kilómetros en sus cinco líneas. Los ‘elétricos do Porto’ se han convertido en una atracción turística más que en un medio de transporte útil; al contrario de lo que sucede en Lisboa, donde el tranvía todavía es empleado a diario por los habitantes de la ciudad como un medio de transporte público. En 1974 aún circulaban 489 tranvías por la ciudad portuense. En la actualidad, tan solo funcionan media docena en las tres líneas que aún sobreviven (1, 18 y22). Pero no deja de tener su encanto dar un paseo en uno de estos antiguos vehículos por el centro de la ciudad.

Esta fiesta de los ‘carros eléctricos’ es una ocasión única para disfrutar de los encantos de estos vehículos que durante tres horas circularán casi ininterrumpidamente por el paseo marítimo. El punto culminante se producirá con el desfile de diez de las unidades más emblemáticas del Museo do Carro Eléctrico. Recomendada para todas las edades y públicos, en particular para las familias y los turistas, habrá animación a bordo de los tranvías y en el exterior del museo. Habrá un billete único al precio de 5 euros.

Fundado en 1992 con el objetivo de preservar y mostrar una gran colección de tranvías y otros vehículos, y productos con gran valor histórico y patrimonial, el Museo del Tranvía ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer de cerca la historia y desarrollo del transporte público en los carriles en la ciudad de Oporto. El centro cuenta con una flota de coches eléctricos completamente restaurada, que se pueden alquilar para recorrer la Marginal, Línea Restauración y la línea de batalla, porporcionando un verdadero retorno al pasado.

El museo tiene como misión preservar, conservar e interpretar para el público, las especies y los artefactos ilustrativos y representativos de la historia y el desarrollo del transporte público urbano. A través de la investigación y la exposición de sus colecciones, exposiciones y la organización de programas de carácter cultural el centro ofrece a su público la oportunidad de aprender, de experimentar y conocer la historia, el desarrollo y el impacto socioeconómico de transporte público en Oporto. El visitante puede disfrutar de experiencias enriquecedoras y emocionante al mismo tiempo, así como estudiar y observar más profundamente sus colecciones. Para ello, están disponibles al público, previa cita, los servicios educativos, Colecciones Servicio de Gestión y centro de documentación dedicado a la historia de Oporto y el desarrollo del transporte urbano.

Aunque en la actualidad el tranvía casi ha perdido todo su papel como medio de transporte público en Oporto, quedando casi como una atracción turística, este vehículo vuelve aser el gran protagonista en esta iniciativa organizada por la Compañía de Transporte Colectivo de Oporto (STCP). Para ello se han organizado actividades recreativas dentro y fuera del museo, que a lo largo de este año celebra sus ‘bodas de plata’. En el exterior, tendrá lugar un variado programa exponente de la cultura portuguesa. Con el billete sencillo, los visitantes podrán acceder además al interior del museo, donde se podrá ver en actividad a distintos artistas plásticos. El historiador Joel Cleto hablará de la historia de la electricidad y su evolución. El día termina con una visita guiada por el espacio museístico.

El Museo do Carro Eléctrico se encuentra situado en la antigua Central termo-eléctrica de Massarelos, en el barrio de Miragia. Además de su magnífica colección de unidades restauradas, es posible admirar una exposición de uniformes originales y muchas fotografías de los conductores de tranvía que trabajaron en la compañía de transportes de la ciudad. Lo más interesante son las réplicas de tranvías de diferentes épocas, comenzando por el más antiguo y a la vez el más curioso, que data de 1872 y era un tranvía de tracción animal. La coleción de vehículos se compone de 26 coches eléctricos, que datan de 1872 a 1950.

El edificio Massarelos (diseñado por el ingeniero Couto dos Santos y puesto en funcionamiento en 1915) se compone de dos grandes naves que albergaban, respectivamente, el hogar de los generadores de vapor (calderas) y la sala de máquinas. Hasta la década de 1940 la Central Térmica Massarelos produce suficiente energía para alimentar la red de coches eléctricos existentes en Porto. Con el creciente número de coches eléctricos en la carretera, el Centro pasa a depender de la Unión Eléctrica portuguesa. En la década de 1960, opera sólo como subestación de energía; pero en la actualidad alimenta las líneas de conducción eléctrica existente en Oporto. En este centro colabora un grupo de entusiastas apasionados de este medio de transporte y dispuestos a preservar los coches eléctricos por su valor histórico.