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‘Tren bala’ Santander y Bilbao

El trayecto en tren entre Santander y Bilbao dura en pleno siglo XXI casi lo mismo que en la centena anterior. Un pelín más de tres horas para un recorrido de 118 kilómetros. Así lo corroboró este miércoles el presidente de Cantabria y secretario general del PRC, Miguel Ángel Revilla, que desembarcó en la capital vizcaína acompañado de los candidatos de su partido y de cargos institucionales y orgánicos. Tardó en el viaje lo mismo “que hace 60 años” a pesar de que “lo que ha avanzado el mundo, las comunicaciones y la tecnología en esos años”.

Revilla, junto a una delegación de unas casi 60 personas, viajó este miércoles en el que ha llamado irónicamente “tren bala” para reclamar la necesidad de la mejora de esta conexión ferroviaria porque “no puede ser” que esté igual que cuando él hizo este trayecto por primera vez en 1971 para, acompañado de su madre y “una maleta de madera”, ir a estudiar a la capital vizcaína. Y es que, en aquella ocasión, el tren tardó en hacer el trayecto entre Santander y Bilbao “tres horas y un minuto” y esta vez “ha tardado tres horas y 40 segundos”, por lo que se ha reducido el tiempo en 20 segundos.

“La verdad es que ha mejorado notablemente”, ironizaba el líder regionalista, que ha destacado como muchos pasajeros le han dicho que, al ir él en el tren, se ha “batido el récord de los últimos años” en cuanto al tiempo del recorrido. Los habituales del convoy de la extinta Feve, que hace un total de 31 paradas, han relatado a la prensa que lo habitual es que “se vayan acumulando retrasos” y llegue a Bilbao en una media de tres horas y media, “siempre que no pase nada” que obligue a trasbordar a los pasajeros en “autobuses o incluso en taxis”. También relataban que el vehículo de este miércoles no era el habitual que hace el trayecto. “Este es más nuevo, los de diario son más viejos e incluso a veces tienen goteras y se inundan en algunas partes”, explicabao una mujer que se ha subido al convoy en Carranza.

Revilla también se percatado, y así lo contó a la Prensa al llegar a la estación en Bilbao, a que “en atención a que venía el presidente de Cantabria han puesto un vagón (sic) nuevo tapizado” en el que “la comodidad era buena”. “Esto puede parecer una broma pero no lo es. No podemos seguir con estos medios de comunicación que tenemos en Cantabria”, ha enfatizado, insistiendo en que la comunidad necesita tanto el tren que la conecte con Madrid en poco más de tres horas como uno con Bilbao en unos 40 minutos.

Y es que, tras realizar el trayecto el tren entre las capitales cántabra y vizcaína en tres horas al no haberse producido ninguna incidencia, dentro de la estación de La Concordia, junto a la de Abando, Revilla ha lamentado que la velocidad media del viaje ha sido de “33-35 kilómetros por hora”. Lo que para el presidente cántabro y líder regionalista es ir “en la dirección contraria” porque Europa recomienda hacer trenes y fomentar esta movilidad por ser eléctrica y no contaminante, mientras que la gente suele hacer este trayecto en coche porque se tarda tres veces menos que en el tren y ya hecho referencia también a la conexión con Oviedo que es de cinco horas en tren desde Santander.

El presidente cántabro ha recordado que, cuando el pasado 28 de abril el PRC obtuvo un diputado, reclamaron en Madrid estas dos conexiones ferroviarias con Madrid y Bilbao y firmaron un documento con el PSOE para dar su apoyo a Pedro Sánchez en la pasada investidura a cambio de dar pasos para avanzar en ambos proyectos. “Ahora que tendremos dos diputados y entraremos en el Senado, vamos a hacer fuerza en Madrid” y a quien quiera formar Gobierno “le llevaremos un documento con estas reivindicaciones de Cantabria desde tiempo inmemorial” y “quien lo firme tendrá el voto” del PRC.

“Se firmó la licitación del estudio informativo del tren a Bilbao en 40 minutos y ya está en el Boletín”, ha ensalzado Revilla, que por ello ha reivindicado la importancia de tener representación en Madrid, donde ha confiado que, en esta próxima legislatura, esta reclamación del PRC sume el apoyo del PNV en el Congreso porque la mejora de esta conexión será “una auténtica revolución”. Por su parte, el diputado del PRC -lo sigue siendo porque está en la Comisión Permanente del Congreso- y candidato a la reelección, José María Mazón, ha reivindicado lo conseguido por el regionalismo cántabro en esta legislatura “tan corta” en lo que respecta al tren con Bilbao, al estar ya publicada la licitación para la redacción del estudio informativo.

Y es que la mejora de esta conexión, con paradas en Laredo y Castro, es necesaria porque se trata de un trayecto que “hacen a diario miles de personas” y lo hacen por carretera y no en tren “porque la mayoría de los días llega tarde” y, por eso, “va vacío”. Para que la reclamación tenga más fuerza, y al igual que Revilla ha confiado en el apoyo del PNV a la misma, Mazón ha llamado a “los vascos y los bilbaínos” a que lo apoyen “porque es beneficioso para todos” y, además de conectar ambas ciudades, permitirá conectar con el Corredor Atlántico Europeo y, a través de la Y vasca, con la zona del Mediterráneo.

Estación de Atxuri, objeto de deseo

El Museo Sacro de Bilbao acogerá el próximo 25 de octubre un acto reivindicativo para que la centenaria estación de Atxuri acoja un museo del tren, una vez que Euskotren haya decidido que sus convoyes no pasen por la terminal bilbaína y se haya reducido considerablemente su actividad ferroviaria. Se espera que asistan a esta ceremonia distintos representantes del mundo cultural, político y social de la capital vizcaína que han decidido apostar decididamente por este proyecto que impulsa la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao. También tiene previsto el presidente del Museo de Londres en el Covent Garden, Sam Mullins.

Más que una apuesta, los Amigos del Museo del Ferrocarril han decidido lanzar un órdago. Las instalaciones de la terminal de Atxuri son idóneas para que la capital vizcaína pueda disponer, de una vez por todas, de un museo ferroviario importante. Por ello llevan ya un tiempo trabajando con distintas instituciones para conseguir su propósito, conscientes de las dificultades que existen para hacerlo una realidad. Aportarían, entre otros, su patrimonio de material móvil (las locomotoras Guipúzcoa, Izarra, Artola; el automotor Billard 2116, tractores y coches..), su colección de objetos ferroviarios y un importante fondo documental. Aseguran que este plan sería compatible con la dinámica que desarrolla el Museo Vasco del Ferrocarril en Azpeitia.

Para hacer visible su proyecto, organizan del 19 al 27 de octubre en el claustro del Museo sacro una exposición conjunta entre la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao y Agruonorte en la que se muestra una selección del material histórico y modelismo ferroviario como explicación del proyecto de museo vivo del Ferrocarril. Personas vinculadas en diferentes disciplinas apoyan este proyecto. Desde Joaquin Achucarro, Vicente Reyes, Andrés Urrutia, Fernando de Oraá, Vicente Mª del Arenal, Monseñor Mario Iceta y un largo etc. Se exhibirá diverso material ferroviario del siglo XIX tales como faroles, taquilleros, mobiliario, relojes, placas, compostores, uniformes, planos, fotos, películas, etc. Además habrá una muestra de modelismo ferroviario terminado así como una demostración de talleres de construcción y decoración de maquetas ferroviarias, y electrónica aplicada a modelismo. También se podrá ver y viajar en el tren a escala de 5” para disfrute de pequeños y mayores.

La estación de Atxuri es uno de los grandes edificios de Bilbao. Construida hace algo más de cien años es hoy, junto a la terminal de La Concordia de la extinta Feve, una de las contrucciones públicas más singulares de la capital vizcaína. Inaugurada el 23 de febrero de 1914, su arquitecto Manuel María Smith, un bilbaíno con raíces irlandesas nacido a pocos metros de su gran obra, expone en su ecléctico edificio todo el saber arquitectónico con el que brilla el estilo neovasco y el auténtico señorío regionalista. La ‘nueva’ estación de Atxuri sustituía a la terminal original de 1882, demasiado pequeña para hacer frente al constante incremento de tráfico de la línea de la sociedad de los Ferrocarriles Vascongados. Esta se constituyó en 1906, tras la integración de tres líneas que previamente ya contaban con tráfico combinado y explotaciones conjuntas: la Compañía del Ferrocarril Central de Vizcaya de Bilbao a Durango, constituida en 1880, la del Ferrocarril de Durango a Zumárraga (1884) y la de Elgoibar a San Sebastián (1891).

El pasado 9 de septiembre la terminal diseñada por el arquitecto Manuel María de Smith en 1910 y fundada por Ferrocarriles Vascongados dejó de recibir a los trenes procedentes de Bermeo que llegaban hasta entonces al emblemático edificio ribereño y que ahora son desviados en Kukullaga para entrar por los túneles de la línea 3 de metro. Euskal Trenbide Sarea (ETS), el ente que gestiona la construcción y mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias vascas, tiene previsto iniciar obras para ampliar las instalaciones del Puesto de Mando de todas las líneas que gestiona Euskotren y que están ubicadas en las dependencias de la centenaria terminal. ETS acaba de sacar a concurso las obras, que tendrán un coste de 1,8 millones de euros, IVA no incluido. Está previsto que los trabajos den comienzo el próximo mes de diciembre y se prolonguen durante seis meses, por lo que el personal y las unidades de tren podrán empezar a utilizar estas nuevas cocheras de Etxebarri en junio del próximo año.

Según indican desde el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, se procederá a la remodelación de la planta baja del alargado edificio que limita con los andenes. También está previsto reformar el espacio ferroviario donde estacionan los trenes para acoger la nueva parada del tranvía que se generará con la conversión del actual trazado ferroviario hasta Bolueta para que los convoyes verdes puedan circular por sus vías. Otras actividades que continuarán en las dependencias de Atxuri son la labor del centro de control del tranvía y las oficinas centrales de Euskotren, en las que trabajan más de 120 personas, incluida la dirección. ETS no baraja, ni mucho menos, renunciar a este codiciado espacio.

Vecinos, colectivos y asociaciones del barrio de Atxuri también han puesto sos ojos en la centenaria estación. Demandan que la terminal se convierta en un equipamiento público polivalente, según se recoge en las conclusiones del proceso abierto durante 2018 por la Asociación Lokomotorak, grupo de participación ciudadana para la mejora de esta zona de la capital vizcaína. La asociación destaca que “que se presenta una oportunidad inmejorable para convertir el antiguo emplazamiento de la estación en un equipamiento público polivalente, que dé servicio a las personas y que incluya tanto espacios abiertos como espacios interiores en los que se produzca una multiplicidad de usos, dado que hay extensión suficiente para ello”.

Lokomotorak señala que “se debe garantizar un uso público y de carácter social de la actual estación”, así como que cualquier decisión acerca del uso futuro de las instalaciones “debe contar con la opinión de las personas del barrio o de aquellas que harán uso del mismas”. La asociación cree necesaria una modificación del trazado del tranvía “evitando que siga dividiendo la escuela García Rivero y la estación”, así como “la reordenación de la circulación de autobuses en el muelle de Ibeni, y, del mismo modo, la reordenación del tráfico que va por la calle Atxuri y la ampliación del espacio peatonal”.

Axuri es, por tanto, objeto de deseo. Y sería lamentable dejar pasar una nueva oportunidad y ver cómo, de nuevo, se pierde una ocasión para rendir homenaje al tren, un medio que durante buena parte de los siglos XIX y XX proporcionó riqueza a la capital vizcaína. Bilbao ha visto cómo se pierden sus históricas terminales ferroviarias (solo quedan La Concordia y Abando y en poco tiempo, ni eso), cuando hubo un tiempo en que presumía de disponer de siete estaciones correspondientes a otras tantas compañías ferroviarias. Atxuri tiene potencial para todos los proyectos.

Bilbao sin capital ferroviario

A finales del siglo XIX, Bilbao tenía siete estaciones terminales, cifra no superada por ninguna otra ciudad de la península ibérica. Todas ellas consecuencia de la proliferación de pequeñas compañías ferroviarias que daban servicio en buena parte de la compleja orografía de la capital vizcaína. Con el ‘cierre’ de Atxuri, ahora solo quedan dos: La Concordia y Abando. La llegada de la Alta Velocidad provocará la desaparición de la estación de Santander y la antigua Norte quedará soterrada, aunque conservará la mayor parte de la actual estructura.

En poco más de cien años, el mapa ferroviario de Bilbao cambia drásticamente. Dicen que, de esta forma, se propicia un servicio más funcional. Lo cierto es que el tren carece del papel preponderante que tuvo hasta mediados del siglo XX en la capital vizcaína. Y en el último medio siglo el declive del ferrocarril se ha hecho más que evidente. Si no fuera por la construcción del metro (1995), podríamos asegurar que Bilbao perdió el tren hace décadas. Se cierran estaciones (San Agustín, Lezama, La Naja, Casco Viejo), se mantienen los trazados decimonónicos (los trenes tardan horas en alcanzar destinos como Santander y San Sebastián), se pierden viajeros por el ‘desinterés’ de las operadoras (en especial la extinta Feve), se relajan las operaciones comerciales con las principales capitales (caso de Renfe con Madrid y Barcelona) y desaparecen opciones antes atractivas (nocturnos y expresos).

El futuro ferroviario se liga a la llegada del TAV, que oficialmente no veremos hasta 2024 (en 2015 predije que no sería realidad hasta 2025 si al final se decidía soterrar la terminal bilbaína). Nada se sabe de los trenes con que se pretende operar ni de cuántas relaciones habrá entre Bilbao y la capital madrileña. Tampoco conocemos los planes de conexión entre las capitales vacas, más allá de que el Gobierno vasco quiere la gestión del servicio intercity entre los tres territorios vascos e, incluso, se ha ofrecido a llevar las operaciones con Madrid. Otra cuestión que queda en el aire es el enlace con Santander, para el que se promete nuevo trazado, paradas en Castro y Laredo y un sustancial recorte en la duración del trayecto a la capital cántabra.

Pero apenas si se aventuran noticias sobre las Cercanías de Renfe (Orduña y Margen Izquierda) que también pierden, poco a poco, clientela y ven cómo se empobrecen los recursos que antes enorgullecían a los responsables de la operadora española, que tenían asegurado el futuro de esta línea (ahora en competencia con el metro). Y de la extinta Feve lo único que sabemos es que cada año se pierden activos y se reducen los trenes (Balmaseda y Santander). Un futuro incierto, que se ve agravado desde que la gestión pasó a Renfe.

Nos queda, eso sí, el metro, que con las ampliaciones realizadas va tejiendo una red importante que cubre la demanda con bastante solvencia. Y si sigue creciendo (una línea hacia el aeropuerto parece razonable; lo mismo que los barrios altos), el futuro se presenta bastante halagüeño. Otra cosa es el tranvía que, según mi parecer, sigue teniendo bastantes carencias y tiene un servicio limitado. Visto lo visto, hemos perdido mucho capital ferroviario.

Santander-Bilbao, no antes de una década

Unos diez años si todo va bien y los plazos y requisitos se cuplen escrupulosamente. Eso es lo que sostienen fuentes del sector ferroviario para que prospere el proyecto del tren de alta velocidad (TAV) que conectará Bilbao y Santander. La fase preliminar ya se ha puesto en marcha. El Ministerio de Fomento ha iniciado el proceso de licitación del contrato de servicios para la redacción del estudio informativo del nuevo ferrocarril, dentro del corredor Cantábrico-Mediterráneo, y que permitirá reducir el tiempo de viaje y mejorar la competitividad de esa línea.

El contrato tiene un presupuesto de licitación de 1,73 millones de euros y un plazo de ejecución de 24 meses que podrá prorrogarse en función de las necesidades. Durante el desarrollo de estos trabajos se realizará un análisis de distintas alternativas de trazado de una nueva línea ferroviaria entre Bilbao y Santander, con el objetivo de reducir el tiempo de viaje del trayecto (40 minutos, mínimo) y mejorar la competitividad del ferrocarril como medio de transporte para esta conexión.

La línea se diseñará para tráfico mixto de viajeros y mercancías y analizará la viabilidad de establecer paradas comerciales en Castro Urdiales y Laredo, si bien la velocidad de diseño se establecerá en función del tiempo objetivo para la relación Bilbao-Santander, que se deberá definir con la finalidad de ofrecer un servicio “claramente competitivo” con la carretera.

El contrato se llevará a cabo en tres fases: la primera consistirá en la realización de un estudio inicial de alternativas y su examen técnico, de viabilidad y ambiental, tras el cual se efectuará un análisis multicriterio a través de un ejercicio de síntesis y valoración. De esta forma se seleccionarán las alternativas más convenientes para su desarrollo en la siguiente fase, atendiendo a criterios como la funcionalidad ferroviaria, la accesibilidad de las estaciones, el tiempo de viaje o las afecciones urbanísticas y ambientales que implican.

La segunda fase incluirá la elaboración del estudio informativo y del estudio de impacto ambiental, puesto que la actuación se encuentra sometida a evaluación de impacto ambiental ordinario. También se definirán en esta fase las alternativas seleccionadas con el nivel de detalle suficiente para servir de base al proceso de información pública y de audiencia a las administraciones establecido en la legislación sectorial y ambiental vigente.

La tercera fase comprenderá el apoyo en la realización de los trámites de información pública y audiencia a las administraciones, la redacción del correspondiente expediente y la tramitación hasta finalizar la evaluación de impacto ambiental y aprobar definitivamente el estudio informativo.

Pero no será una empresa ni rápida ni cómoda. Como mínimo, los especialistas calculan que el plan prodría tener un feliz desenlace en diez años. El trabajo al que se presentarán diferentes ingenierías especializadas tiene un tiempo de redacción de dos años, tiempo que puede prorrogarse en caso necesario. Esto supone que tras los cuatro o cinco meses que se tardará en presentarse las ofertas y la posterior designación del ganador, hasta primeros de 2020 no se empezará a redactar el estudio informativo.

Dos años después, a comienzos de 2022, se podrá sacar a concurso el proyecto constructivo un trabajo complejo que se prolongará otros dos años como mínimo al que hay que sumar posteriormente la licitación de las propias obras en si, que puede prolongarse de seis a ocho meses más hasta su adjudicación. Con este calendario, y siempre que no se produzcan retrasos en la tramitación, los trabajos no empezarán hasta 2025 con desarrollo posterior de tres o cuatro años. De ahí que en el sector se hable de 2029 o 2030. Y eso si se cumplen todos los plazos a tiempo. ¿LLegará a buen puerto?

Atxuri pierde el tren

La estación de Atxuri pone fin a 107 años de funcionamiento. El 9 de septiembre la terminal de Euskotren diseñada por el arquitecto Manuel María de Smith en 1910 y fundada por Ferrocarriles Vascongados verá cómo los trenes procedentes de Bermeo que aún llegan al emblemático edificio ribereño serán desviados en Kukullaga para entrar por los túneles de la línea 3 de metro. Los convoyes que parten o llegan a este rincón de Bilbao dejarán de utilizar estas centenarias instalaciones.

Atxuri pierde el tren, pero no su función ferroviaria. Euskal Trenbide Sarea (ETS), el ente que gestiona la construcción y mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias vascas, tiene previsto iniciar en septiembre unas obras para ampliar las instalaciones del Puesto de Mando de todas las líneas que gestiona Euskotren y que están ubicadas en las dependencias de la centenaria terminal. Según indican desde el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, se procederá a la remodelación de la planta baja del alargado edificio que limita con los andenes. También está previsto reformar el espacio ferroviario donde estacionarán los trenes hasta el próximo día 9 para acoger la nueva parada del tranvía que se generará con la conversión del actual trazado ferroviario hasta Bolueta para que los convoyes verdes puedan circular por sus vías. Otras actividades que continuarán en las dependencias de Atxuri son la labor del centro de control del tranvía y las oficinas centrales de Euskotren, en las que trabajan más de 120 personas, incluida la dirección.

Las mismas fuentes descartan, por tanto, que se vayan a atender las demandas de vecinos, colectivos y asociaciones del barrio, agrupados en la asociación Lokomotorak. Este colectivo solicitó la pasada primavera que la estación se convierta en un equipamiento público polivalente que incluyera una ampliación del cercano colegio público y potenciar la apertura del barrio a la ría con la eliminación de las actuales barreras que suponen las vías ferroviarias. También han puesto su mirada sobre este edificio la Asociación de Amigos del Ferrocarril que pretende instalar en esas dependencias un museo con trenes y elementos ferroviarios. De momento, la idea no parece recibir el apoyo institucional, aunque pronto habrá novedades sobre este asunto.

Sea como sea, la cuestión es que Bilbao pierde una estación mítica, a la que en unos años se sumará otro de sus edificios ferroviarios, La Concordia. En ese momento, la capital vizcaína será como casi todas las demás (salvo excepciones) y perderá todo su capital ferroviario. De las siste terminales que tuvo a principios del siglo XX, solo quedará la de Abando; aunque renovada y soterrada. ¡Quién te ha visto quién te ve!

La estación de Atxuri es uno de los grandes edificios de Bilbao. Construida hace algo más de cien años es hoy, junto a la terminal de La Concordia de la extinta Feve, una de las contrucciones públicas más singulares de la capital vizcaína. Inaugurada el 23 de febrero de 1914, su arquitecto Manuel María Smith, un bilbaíno con raíces irlandesas nacido a pocos metros de su gran obra, expone en su ecléctico edificio todo el saber arquitectónico con el que brilla el estilo neovasco y el auténtico señorío regionalista. La ‘nueva’ estación de Atxuri sustituía a la terminal original de 1882, demasiado pequeña para hacer frente al constante incremento de tráfico de la línea de la sociedad de los Ferrocarriles Vascongados. Esta se constituyó en 1906, tras la integración de tres líneas que previamente ya contaban con tráfico combinado y explotaciones conjuntas: la Compañía del Ferrocarril Central de Vizcaya de Bilbao a Durango, constituida en 1880, la del Ferrocarril de Durango a Zumárraga (1884) y la de Elgoibar a San Sebastián (1891).

En la estación terminal de Atxuri, de tres alturas, Smith decidió inspirarse en residencias urbanas vascas tradicionales, que estaban en consonancia con la ubicación cercana al Casco Viejo de la capital vizcaína y la vocación urbana que quería imprimir a lo que hasta entonces había sido uno de los principales arrabales de Bilbao. De carácter ecléctico, la terminal es un edificio regionalista, basado en la tradición popular, con cierto toque de la arquitectura vasca y cántabra, y que intercala elementos propios de caseríos, casas-torre y demás. Con esta construcción se impone lo autóctono popular a las preferencias cultas. Encima de la entrada principal, en la calle Atxuri, aún puede contemplarse un gran blasón con los tres escudos de los territorios que hoy conforman la Comunidad Autónoma del País Vasco, un cuarto emblema con las cadenas de Navarra y la inscripción “Ferrocarriles Vascongados”.

Abando mantendrá toda su cubierta

La bóveda de la estación de Abando se conservará de forma integra, según los planes de Fomento consensuados con el Ayuntamiento de Bilbao. No parece que corra peligro por la construcción de la futura intermodal adonde se prevé que llegue soterrado el tren del alta velocidad. Esta elección descarta otras alternativas estudiadas, alguna de las cuales contemplaban eliminar hasta un 20% de esta histórica cubierta para hacer hueco a la construcción de viviendas. Y no es una inocentada, aunque lo parezca.

Nada mejor para un 28 de diciembre. Es un día apropiado para difundir esta actuación de la Alta Velocidad en Bilbao. La estación subterránea de Abando tendrá dos niveles, de ocho vías cada uno. El TAV llegará a la segunda planta, mientras que las líneas de Cercanías de Renfe y Feve lo harán en la primera. El Tren de Alta Velocidad se estrenará en 2023, aunque habrá que esperar a 2027, cuando la terminal esté hecha del todo, para urbanizar la ‘tapa’. Este trabajo deberá determinar también el uso que se le dará al bajo de la actual bóveda de la estación, que en principio será de uso público. «Irá debajo lo que queramos nosotros», aseguran en el Consistorio bilbaíno.

En la presentación del proyecto en marzo pasado se preveía que se iba a cortar la parte final la cubierta de forma transversal, alrededor de un 20%, para permitir paso diáfano a una nueva artería urbana por la nueva explanada que se generará y conectar la calle Padre Lojendio con la intersección de Bailén con la calle La Naja. Algunos arquitectos de la Villa (en especial Javier Cenicacelaya) llamaron a defender este edificio en su integridad, aunque recibieron poca atención de las autoridades y el silencio de Adif. La AVPIOP también mantuvo una postura firme en defensa de la cubierta. Pero esta situación ha cambiado.

La tramitación del proyecto informativo de la terminal soterrada estará concluido para «marzo», seis meses después de lo inicialmente previsto. La explicación a este retraso, según fuentes municipales, está en la solicitud del Ministerio de Fomento de incluir en el «cajón» de la futura estación soterrada diversas instalaciones relacionadas con las cocheras de los convoyes, y otras de mantenimiento y limpieza. Finalmente estos servicios se habilitarán en la espacio soterrado más cercano a Cantalojas «donde iba a quedar un hueco que ahora deberá ser reforzado. Por otro lado, el mantenimiento del 100% de la bóveda también obligará a cambiar el parking previsto a la zona de Bailén, donde los accesos se ubicarán en los bajos de un edificio de viviendas.

El proyecto firmado mantendrá en su totalidad las previsiones iniciales de levantar entre 1.000 y 1.100 viviendas a ambos lados de la intermodal. «Nos quedará menos espacio para construir en el lateral que da a la calle Hurtado de Amézaga, pero deberemos redistribuir todos los aprovechamientos urbanísticos entre esta parcela y la resultante junto a la calle Bailén, las únicas zonas donde se levantarán edificios», remarcan en el Consistorio. La intención del Consistorio es convocar un concurso de arquitectos «para elegir la mejor alternativa”.

Adif libera por fin Abando de andamios

Tras tres años de ‘obras’, la estación de Abando se libera de los andamios que ha lucido durante estos tres últimos años. Las tareas de rehabilitación de la fachada de la terminal han acabado por fin. El Administrador de Infraedstructuras Ferroviarias (Adif) da por finalizados los trabajos que se iniciaron en 2015 y cuya duración inicial estaba prevista para 11 meses.

El pasado viernes comenzó el desmontaje del mecanotubo que ha permanecido en la fachada de Abando desde octubre de 2015 y que aún habrá que esperar un par de días antes de que finalice. Los trabajos se iniciaron en octubre de 2015, pero poco antes del verano de 2016 tuvieron que paralizarse. La detención del proyecto se debió a un desacuerdo con la empresa encargada de realizar el proyecto de la fachada del edificio. La terminal permaneció cubierta del andamio sin que se realara ninguna tarea, a la espera de que se resolviera el conflicto entre las dos partes. “La idea es realizar el proyecto de rehabilitación del inmueble en breve”, aseguraban en 2016. Pero han tenido que transcurrir tres años para hacer posible el trabajo, que tampoco presentaba numerosas complicaciones.

“Por discrepancias con el contratista, se acordó iniciar los trámites de resolución del contrato en julio de 2016. Contratándose, en noviembre de 2017, con carácter de urgencias los trabajos para la eliminación de los riesgos que se pudieran originar por la interrupción de las obras, así como la reparación de la fachada y la impermeabilización. Finalizado éstos, en octubre de 2018, se inició el desmontaje del andamio”. Esta es toda la explicación de su departamento de comunicación web (el gabinete de prensa se ha negado a proporcionar información porque “no trata con particulares”), pese a las demandas de Treneando.

La intervención pretendía mejorar las tres fachadas que tiene la estación de Abando, calificada de especial protección en el Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao, y mejorar el estado general del edificio, afectado por el paso del tiempo, la contaminación del tráfico diario y las condiciones climáticas de la capital vizcaína. Entre los trabajos a realizar figuraban la restauración y consolidación de los elementos pétreos y cerámicos (balaustradas, cornisas, vuelos, alféizares), y la reparación y reintegración de piezas de piedra natural. La obra incluía también la reposición de la carpintería y la mejora de la iluminación en el interior del edificio y en la fachada. Pero poco o nada se sabe de esta última actuación.

También estaba previsto realizar mejoras en el patio interior, que sirve de vestíbulo para los viajeros, en el que se repondría el pavimento de terrazo y se sustituiría el cerramiento de paso al Metro, entre otras actuaciones. Tampoco parece que aquí se hayan completado las obras. En el exterior se mantendría el acceso principal a la estación por la calle Hurtado de Amezaga, de forma que se respetaran los peldaños que rodean el edificio, si bien se debía ejecutar un nuevo tramo exterior de acceso por la plaza Olabarría, que se completaría con una rampa para incrementar la accesibilidad.

Para garantizar la seguridad de usuarios y peatones, se instalaron elementos de protección en todo el perímetro del edificio durante la ejecución de las obras, que se están eliminado durante estos días. Adif se vio obligada por el Ayuntamiento de la capital vizcaína a esta acción para evitar daños potenciales a los transeúntes. Durante mucho tiempo se preguntaba por la demora en realizar estas obras, ya que la fachada de la terminal ha estado cubierta por un velo que ensuciaba la contemplación de esta singular construcción.

Y a la vista de lo realizado, son muchos los que se preguntan por la tardanza en ejecutar estas obras, máxime cuando Adif debería comenzar a diseñar los actos conmemorativos del 70 aniversario de la antigua estación del Norte, que se cumplirán en 2020, en medio de la polémica ante las intervenciones previstas por la llegada del Tren de Alta Velocidad (TAV) a Bilbao. El proyecto contempla el derribo del 25% de la gran bóveda acristalada de la estación con el fin de prolongar en su tramo final la calle Alta Lojendio., sin que Adif se haya pronunciado al respecto.

Cifras de récord del metro en Aste Nagusia

Metro Bilbao ha contabilizado un total de 2.270.486 viajes a lo largo de las nueve jornadas festivas de Aste Nagusia, en las que las unidades del suburbano ha circulado durante todo el día, sin interrumpir el servicio. El partido disputado en San Mamés el lunes día 20, el buen clima y las novedades del programa del 40 aniversario de Aste Nagusia, han contribuido a que se registren 20.000 viajes más que el año pasado.

La franja horaria en la que se han contabilizado un mayor número de viajes ha sido la comprendida entre las 20.00 y las 24.00 horas, con 615.705 viajes, destacando las horas ligadas a los fuegos artificiales que han acumulado 280.661 cancelaciones (de 20.00 a 22.00 horas). Mención especial requieren los viajes registrados la noche del pasado sábado, en donde sealcanzaron 104.566 cancelaciones impulsadas por el espectáculo pirotécnico ‘Su dantza’, que ha sido una novedad en esta edición de la Semana Grande bilbaína.

Como suele ser habitual, Metro Bilbao refuerza su servicio durante la Aste Nagusia, desde el txupinazo del sábado 18 hasta el domingo 26 de agosto. Durante los nueve días de fiesta en la capital vizcaína, el subirbano funciona 24 horas sin parar, con frecuencias que se adaptan a la demanda de los viajeros que durante estos días utilizan los servicios de la operadora. Euskotren se ha sumado por segundo año consecutivo como operadora de la Línea 3. La frecuencia de paso de las unidades era diferente a lo largo del día, incrementando la oferta en aquellos días y franjas horarias con mayor demanda de movilidad.

El título más utilizado ha sido el Creditrans-Barik, con 1.463.560 validaciones (18.000 más que en 2017), lo que supone un 64,58% sobre el total. Destacar también el importante uso que ha tenido el billete Gizatrans, con 287.631 cancelaciones (12,69%). El billete ocasional, de un viaje, ha registrado 106.665 validaciones, casi un 5% sobre el total.

Un millón y medio de personas de personas han disfrutado de Aste Nagusia de Bilbao 2018, según las primeras estimaciones del Ayuntamiento de la capital vizcaína en el primer balance realizado a horas de acabar las fiestas. Esto supone 200.000 personas más que el año pasado. De ellas, medio millón han estado en los diversos conciertos, cien mil en el desfile de la ballena y otros tantos en el espectáculo de fuegos y música de este sábado a la noche.

En 2017 Metro Bilbao llegó a contabilizar un total de 2.250.609 viajes a lo largo de las 9 jornadas festivas en las que también circuló las 24 horas del día. Los partidos disputados por el Athletic en San Mamés, el buen clima y el excelente ambiente festivo contribuyeron a que se registraran 8.020 viajes más que en 2016. Casco Viejo y Abando, con 343.514 y 234.952 respectivamente, fueron las estaciones de mayor afluencia de pasajeros.

Metro Bilbao cerró el ejercicio de 2017 con un déficit operacional de 8,24 millones de euros y un índice de cobertura de explotación del 88,46%, “el mejor de los últimos diez años” y que supera el 87,95% de 2016. Las 46 unidades de Metro Bilbao recorrieron el pasado año 2017 un total de 4.834.125 kilómetros, un 3,52% más sobre 2016, debido fundamentalmente a la recuperación del servicio ferroviario entre Sopela y Plentzia una vez finalizadas las obras de soterramiento de la estación de Urduliz. Además, se prestaron 69 servicios especiales y se realizaron 108 jornadas de servicio nocturno, 65 de las cuales fueron de 24 horas y otras 43 hasta las 2.00 horas de la madrugada.

Rementeria pone condiciones al Metro a Galdakao

El diputado general de Bizkaia, Unai rementeria, afirma que le gustaría unir la red de Metro con Galdakao y su hospital y “hacerlo de forma eficiente, aprovechando las infraestructuras que hay en estos momentos”. “Yo creo que podemos y debemos aplicar esta receta a otras necesidades, combinando la red ferroviaria que ya existe y en ningún caso doblar una infraestructura. Hay que aprovechar lo que tenemos”, ha defendido durante el pleno de Juntas Generales celebrado en Gernika.

Rementeria se ha referido a la unión de Galdakao con el Metro en respuesta a una interpelación de Podemos, que le ha instado a aclarar las prioridades del Gobierno foral en materia de infraestructuras. Nuria Atienza (Podemos) lamenta que Rementeria presente a los medios, “sin consenso previo”, los proyectos de ampliación de la Supersur de Bilbao y la construcción del túnel de Lamiako, unas obras que costarán 600 millones.

Rementeria asegura que ambos proyectos estaban “desde hace mucho tiempo” sobre la mesa de la Diputación foral y dice que permitirán resolver tres de los principales problemas de congestión de tráfico que existen en Bizkaia (en la A-8, la Avanzada y en Torrontegi). El diputado general manifiesta, en cualquier caso, que la movilidad de Bizkaia pasa en un futuro por “el tren, la bicicleta y la zapatilla”, por lo que recuerda que el túnel de Lamiako deja la puerta abierta al paso de otros transportes como el ferrocarril o el tranvía.

“Al igual que hace tres años supimos decir que no a las grandes obras, porque no había dinero para sufragarlas, ahora sabemos decir que sí y asumimos la responsabilidad como Gobierno para decir que sí. Porque nos hemos asegurado que podemos pagarlo y porque es bueno para Bizkaia”, recalca.

Atienza lamenta que, con el túnel de Lamiako, la Diputación foral opte por “la solución más cara”, mientras que con la ampliación de la Supersur “repita el fiasco”. De igual forma, se queja que, con estas obras, la ampliación del Metro a Rekalde “vuelva a la casilla de salida”, por lo que duda de que este barrio pueda tener suburbano.

“Tenemos dinero para la Supersur, pero para el Metro no tenemos”, censura la apoderado de Podemos, quien explica que su formación llevará hoy al pleno del Parlamento vasco una propuesta en favor del diseño de un calendario para la construcción del metro en Galdakao.

EH Bildu considera también “imprescindible” que cualquier línea de Metro que pase por Galdakao y el Hospital de Galdakao-Usansolo, por un lado, “debe tener una conexión directa con la línea general de Euskotren para que mejore la comunicación de las comarcas de Durangaldea y Busturialdea”, y por el otro extremo, “debe estar conectada a la estación intermodal de Sarratu como nodo de transporte en la comarca de Hego Uribe”. Según ha advertido, con la llegada del Metro “no se solucionan todos los problemas de movilidad de Galdakao ni de las comarcas afectadas”, sino que “son necesarias otras medidas que complementen a dicha línea de Metro”.

La centenaria Atxuri ¿de estación a museo?

¿Que destino le espera a la centenaria Atxuri? La estación continuará abierta y su futuro irá indisolublemente unido al desarrollo del tranvía que unirá Atxuri y Bolueta. Este proyecto está en proceso de redacción y en poco tiempo podría estar listo y presentado para que el Gobierno vasco tome una decisión definitiva. Hasta ese momento, la vieja terminal seguirá operativa. Hasta sus andenes siguen llegando las unidades de Eukostren procedentes de la línea de Bermeo. Aunque ha reducido considerablemente su actividad, el edificio sigue albergando otras dos infraestructuras importantes: el puesto de mando de Euskotren en Bizkaia y la sede de la compañía, donde desarrolla su labor numeroso personal administrativo y técnico.

Hace algo más de un año, con la inauguración de la Línea 3, las autoridades anunciaron que, en el plazo de unos pocos meses, los convoyes procedentes de Bermeo trasladarían su origen y destino de Atxuri al intercambiador del Casco Viejo, tal y como hicieron en abril las unidades que procedían de San Sebastián o Durango. Se habló entonces del mes de junio, pero aquella fecha tampoco se cumplió. Posteriormente, se sostuvo que ese momento llegaría a principios de este año, que ha pasado sin novedad. A mitad de 2018, Atxuri sigue siendo la referencia para estos trenes. Pero sobre su futuro se ciernen sombras inquietantes.

Mientras se decide qué pasará con la centenaria estación, ya hay quien hace planes sobre su futuro. Cuado la terminal pierda su decisivo papel ferroviario, lo mejor es que sede la sede de un nuevo museo sobre el ferrocarril vasco. Y ya hay quien trabaja sobre esta idea. La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao ha iniciado la recogido de firmas con referentes sociales para llevar a buen puerto esta idea. De hecho, contemplan que las instalaciones de Atxuri son idóneas para que la capital vizcaína pueda disponer, de una vez por todas, de un museo importante. Y dan pasos importantes para conseguir apoyos.

La estación de Atxuri es uno de los grandes edificios de Bilbao. Construida hace algo más de cien años es hoy, junto a la terminal de La Concordia de la extinta Feve, una de las contrucciones públicas más singulares de la capital vizcaína. Inaugurada el 23 de febrero de 1914, su arquitecto Manuel María Smith, un bilbaíno con raíces irlandesas nacido a pocos metros de su gran obra, expone en su ecléctico edificio todo el saber arquitectónico con el que brilla el estilo neovasco y el auténtico señorío regionalista. La ‘nueva’ estación de Atxuri sustituía a la terminal original de 1882, demasiado pequeña para hacer frente al constante incremento de tráfico de la línea de la sociedad de los Ferrocarriles Vascongados. Esta se constituyó en 1906, tras la integración de tres líneas que previamente ya contaban con tráfico combinado y explotaciones conjuntas: la Compañía del Ferrocarril Central de Vizcaya de Bilbao a Durango, constituida en 1880, la del Ferrocarril de Durango a Zumárraga (1884) y la de Elgoibar a San Sebastián (1891).

En la estación terminal de Atxuri, de tres alturas, Smith decidió inspirarse en residencias urbanas vascas tradicionales, que estaban en consonancia con la ubicación cercana al Casco Viejo de la capital vizcaína y la vocación urbana que quería imprimir a lo que hasta entonces había sido uno de los principales arrabales de Bilbao. De carácter ecléctico, la terminal es un edificio regionalista, basado en la tradición popular, con cierto toque de la arquitectura vasca y cántabra, y que intercala elementos propios de caseríos, casas-torre y demás. Con esta construcción se impone lo autóctono popular a las preferencias cultas. Encima de la entrada principal, en la calle Atxuri, aún puede contemplarse un gran blasón con los tres escudos de los territorios que hoy conforman la Comunidad Autónoma del País Vasco, un cuarto emblema con las cadenas de Navarra y la inscripción “Ferrocarriles Vascongados”.

“La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao ha tratado de evitar la destrucción de multitud de material ferroviario para su preservación y restauración hasta ponerlo en orden de marcha como testimonio de la historia, ya que el transporte en tren ha sido uno de los actores del cambio económico y social, junto con nuestro hierro y la revolución industrial, en Bilbao, Bizkaia y Euskadi. Esta estación es la perfecta ubicación para un museo, ocupando tan sólo 3 vías (las 2 más próximas al edificio de viajeros y 1 semioculta que discurre bajo el edificio oficinas ) junto con algunos almacenes en andén, y local de exposición en la primera planta, para llevar todo este material irrepetible de enorme valor reconocido y alabado por sus países fabricantes (Inglaterra y Bélgica) y el mundo entero. Atxuri es el mejor lugar para conservar, mantener en uso vivo y exhibir la parte móvil -haciendo un uso esporádico con pequeños viajes turísticos- para disfrute de Bilbao y el mundo entero, con el consiguiente valor añadido cultural y turístico a la ciudad, generando ingresos en varios sectores, empleo directo e indirecto. Un museo vivo con raíces en la historia industrial de la región motor económico y de cambio”.

Se cumplen 60 años de la creación de esta Asociación que ha conseguido reunir una importante cantidad de elementos móviles y artículos inherentes en estaciones ferroviarias: vagones, coches de viajeros de más de 120 años, en su parte más relevante; libros “incunables”, planos originales de máquinas (algunas de fábrica en Bilbao) y un muy largo etcétera, en su mayoría de diferentes partes de Euskadi. Por eso, es una magnífica oportunidad para que se contemple esta solución para una estación centenaria.