Archivo de la etiqueta: túnel

Metro Madrid reabre la línea 2

Metro de Madrid reabrirá este viernes el tramo de la línea 2 cortado desde el pasado mes de enero tras finalizar los trabajos de reparación generadas por el impacto en la infraestructura de las obras del complejo de Canalejas. La reapertura incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018, y está previsto informar a los usuarios de la vuelta al funcionamiento de este tramo de la línea 2 por los canales habituales de comunicación (megafonía, cartelería y redes sociales).

Fue el pasado 25 de enero cuando la Comunidad de Madrid decidió cerrar el tramo entre las estaciones de Retiro y Sol. El motivo fue que las obras del aparcamiento subterráneo que estaba ejecutando la empresa OHL en el entorno de Canalejas afectaron a la línea 2 “provocando un leve desplazamiento de la pared del túnel”, según explican fuentes de Metro. Posteriormente, los trabajos de refuerzo del túnel entre las estaciones de Sevilla y Sol provocaron la extensión del cierre hasta la estación de Ópera entre el 24 de abril y el 12 de mayo. Durante las obras, los usuarios han tenido a su disposición un servicio sustitutivo gratuito de autobuses.

El coste de los trabajos de reparación ha sido de 3,5 millones de euros, cantidad que asumirá la constructora OHL dado que el origen de la avería fueron las obras que estaba realizando en Canalejas. Metro de Madrid reclamará también a la constructora responsabilidades por los perjuicios generados por la suspensión del servicio en este tramo de la L2 , así como el coste del servicio alternativo de autobuses. La reapertura de la línea 2 incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018.

Los trabajos han permitido sustituir el vestíbulo existente por uno nuevo, así como la reordenación de los accesos a la estación concentrándolos en uno solo, de mayor tamaño, en el lado de los impares de la calla Alcalá. Se han instalado tres ascensores, lo que permite que la estación sea accesible para personas con movilidad reducida: uno desde calle al nuevo vestíbulo, y dos más para llegar a cada uno de los andenes, tras el paso de tornos. Metro ha renovado también las instalaciones dotándolas de elementos adicionales como torniquetes, comunicaciones, protección contra incendios, transformación eléctrica, entre otros, para adecuarla a los estándares de las estaciones más modernas de la red.

Durante los trabajos en la estación de Sevilla, han aparecido los restos de un antiguo cartel publicitario de cerámica de 1924 de la marca de jabones Carabaña que a apartir de ahora podrán observar los usuarios. Esta publicidad se fue ocultando con las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo a lo largo de los casi cien años de vida de suburbano, dejándolo finalmente oculto. Las actuaciones de renovación en la estación de Sevilla se enmarcan dentro del Plan de Modernización que está llevando a cabo Metro, que supondrá una inversión de 89 millones de euros para actuar en 33 estaciones de la red. La instalación de los tres ascensores forma parte del Plan de Accesibilidad de Metro, que se desarrollará hasta 2020 y permitirá la instalación de 89 ascensores en 32 estaciones con una inversión de 145,7 millones de euros.

El próximo domingo, arrancará el corte total del túnel de Recoletos, conocido popularmente como el túnel de la risa, para realizar obras de mejora en la infraestructura ferroviaria que se prolongarán hasta el mes de noviembre. Estas actuaciones implicarán suprimir el tráfico ferroviario entre Atocha y Chamartín por dicho túnel y que la estación de Recoletos quede sin servicio. Afecta a los trenes de las líneas C1, C2, C7, C8 y C10. Las trabajos en el subsuselo del eje de la Castellana servirán para sustituir la vía y la catenaria por otras de mayores prestaciones, una tarea «imprescindible», según asegura Adif, en unas infraestructuras construidas en los años 60 y que constituye el tramo con mayor densidad de tráfico ferroviario de la región, con 470 trenes y más de 200.000 viajeros diarios. La inversión será de 35 millones de euros. A esta cantidad habrá que sumar otros 11,8 para modernizar la señalización (de los años 80), en virtud de un contrato que aún no ha sido adjudicado. En los últimos años, el servicio de Cercanía de Madrid ha sido muy cuestionado por sus continuos problemas. Según reconoce Adif, se ha registrado “un incremento” de las averías que han provocado “grandes retrasos”.

75 años de la tragedia de Torre del Bierzo

Torre del Bierzo revive estos días la pesadilla que sacudió la pequeña localidad leonesa tal día como mañana hace 75 años. Los vecinos de este municipio leonés fueron testigos del accidente ocurrido el 3 de enero de 1944 que ha pasado a los anales como el siniestro más trágico de la historia del ferrocarril en España. Amortiguado por el franquismo, que incluso en los primeros días de la tragedia llegó a hablar de sabotaje, el registro de Renfe reconoce la muerte de 78 personas, aunque los investigadores sitúan en cerca de 200 el número de fallecidos. (Nunca los 500 ni mucho menos los 800 que llega a inscribir el Guinnes en su macabro registro).

Este 3 de enero se instala frente al Ayuntamiento de la localidad leonesa una escultura de Tomás Bañuelos, que ha contado con la ayuda de Soraya Triana Hernández y de Emma García Castellano, en recuerdo del trágico accidente ferroviario. El conjunto escultórico de acero corten, muestra la imagen del tren correo 421 y el túnel número 20 donde ocurrió la tragedia, unas manos de niña que ofrecen una rosa y las de un adulto que sostiene un periódico y una medalla de las que se emitieron en la conmemoración de hace veinte años.

Torre del Bierzo es algo más que una fría estadística, que los medios se empeñan en sacar a relucir su nombre cada vez que la piel de toro se ve sacudida por un accidente ferroviario. Este topónimo ha sido durante años paradigma de la tragedia. La verdadera historia vio la luz muy a finales de los 80. Los testimonios de supervivientes y testigos y de algunos ferroviarios han llenado las lagunas y los espacios en blanco de los documentos oficiales, El expediente del accidente, marcado en su momento en las oficinas de Renfe en Palencia como CH/1-20/1944, desapareció antes de que se incendiara el almacén donde la compañía ferroviaria guardaba su documentación histórica. El periodista Fernando Fernández Sanz (Madrid 1932), uno de los padres del moderno periodismo económico y con más de tres décadas de investigación en el mundo ferroviario, elaboró un magnífico documento sobre la tragedia de Torre del Bierzo. Ramón de Fontecha produjo, escribió y dirigió un cortometraje con el título ‘Túnel número 20’, que en 2002 ganó el Premio Goya al mejor documental.

La infraestructura ferroviaria había quedado gravemente dañada tras la Guerra Civil y la contienda mundial había impedido la pronta recuperación de la red española. El parque móvil también sufrió los embates del choque de las dos Españas. Renfe, que en 1941 acaba por aglutinar y agrupar en una sola empresa a todas las compañías de ancho de 1,668 metros que operan en el país, apenas si ha iniciado a mediados de los 40 la recuperación del entramado del ferrocarril nacional. Las locomotoras son en su mayor parte de vapor y los coches de pasajeros, de madera y con balconcillos los extremos, que los hacían más frescos durante los tórridos veranos. En definitiva, el sistema ferroviario estaba anclado en el anacronismo y la vetustez, tónica general de la España de la época.

Tal y como relata en su escrito Fernando Fernández Sanz, el accidente ocurrió cuando colisionaron dentro del túnel número 20 de la línea Palencia-La Coruña -hoy en día, desmantelado- un tren correo, una locomotora en maniobras y un tren de mercancías. El número oficial de víctimas mortales ascendió a 78 según la autoridad judicial, pero siempre se ha sospechado que el régimen franquista ocultó la magnitud real del siniestro. Documentos posteriores elevaron la cifra a 200 fallecidos, pero hay quien sostiene un saldo más alarmante, muy exagerado, de hasta 500 u 800, que la leyenda popular sigue sosteniendo amparándose en que los coches iban atestados de viajeros.

El correo-expreso de Galicia, número 421, llegaba con retraso. Cuando hizo su entrada en Astorga pasado el mediodía, superaba las dos horas de demora sobre el horario oficial. Venía remolcado por dos locomotoras, la titular número 4532 (serie que correspondía a la antigua compañía del Norte; la numeración de Renfe no figuraba aún en la placa) y la 240-2423 (precisamente denominada por los ferroviarios como ‘las Renfe’ porque fueron las primeras en recibir la numeración de la nueva compañía). Esta última había sido añadida al convoy de doce coches y un total de 436 toneladas para reforzar la tracción, según los informes oficiales, aunque testigos del accidente indican que se hizo “porque el tren no parecía ir bien de freno”. Tuvo que ser desenganchada en La Granja, cuando al revisar los mecanismos se comprobó que llevaba una caja de engrase caliente.

El viaje se reanudó con una sola máquina. Cuesta abajo, en una de las pendientes más pronunciadas de todo el recorrido, pronto ganó velocidad. Cuando el maquinista quiso parar en la estación de Albares, comprobó que no podía frenarlo. El reloj marcaba las 13.10 horas. El jefe de estación, aterrado al ver que el tren no había parado e iba a una velocidad excesiva, telefoneó a la siguiente estación – Torre del Bierzo -, situada a 5 kilómetros, anunciando que el 421 bajaba sin frenos.

Cuentan que se intentaron colocar traviesas en la vía para intentar frenarlo. No habían pasado cinco minutos cuando el correo entraba en agujas. La locomotora lanzaba una gran columna de vapor por su chimenea y su silbato sonaba insistentemente; una inequívoca señal de alarma. En su rápida marcha, pasó como una exhalación por la estación. Y así continuó hasta entrar en el túnel número 20, conocido también como Peña Callada y situado a la salida de Torre, en cuyo interior se encontraba la locomotora 4421 haciendo maniobra con tres vagones, que, al percatarse del peligro, intentó alejarse de la zona.

El maquinista cambió la dirección de la marcha y se dirigió hacia la salida. No le dio tiempo a ir más lejos. Le alcanzó el correo. El choque fue brutal. Se desengancharon y tumbaron los dos últimos vagones que quedaron dentro del túnel, mientras la máquina 4421 y el otro vagón aún avanzaron unos 300 metros por la vía. A su vez, la locomotora del correo y otros 6 coches descarrilaron formando dentro del túnel un amasijo de hierros y maderas que de inmediato comenzaron a arder. Los vehículos afectados, aparte de la locomotora 4532, fueron según su colocación en el tren, el furgón de equipajes, los dos coches correos, un primera (AA 627), un primera-bar (AAR 604) y un mixto de primera y segunda (AAB 654); y fuera del túnel quedaron cinco terceras (CC 697, 641, 675, 2078, 2041) y el coche pagador que iba en último lugar.

El azar fue incluso más cruel. Como en las tragedias griegas, quedaba un segundo acto. Aún iba a producirse otro feroz impacto. En la estación de Torre, el correo 421 debía cruzarse con un mercancías que transportaba carbón y que iba remolcado por ‘la Santa Fe 5001‘. Llevaba 27 vagones cargados y un furgón; en total 747 toneladas. Debían haberse cruzado en Bembibre, pero los problemas con ‘el correo’ aconsejaron hacerlo en Torre. El jefe de estación ordenó la salida del convoy sin percatarse de lo que sucedía un poco más arriba. La ‘Santa Fe’ cogió pronto su marcha y, al avistar abierto el disco avanzado de Torre, el fogonero aprovechó para meter en el hogar algunas paladas más de carbón para hacer alarde de poderío.

El maquinista del 4421 corría hacia ellos para advertirles del peligro y les hacía señas para que detuvieran la marcha. La pareja de la ‘Santa Fe’ advirtió por fin los gestos de alto que hacía con las manos el ferroviario, mientras corría hacia ellos vía adelante. El fogonero sellaba de golpe la puerta de la caja de fuego, mientras su inseparable compañero cerraba el regulador, apretaba el freno y con los pies accionaba la palanca del cambio de marcha.

La velocidad que llevaban hacía imposible la detención a tiempo de evitar el impacto. La 4421 había quedado fuera del túnel tras ser embestida por el correo. El impacto fue terrible. La ‘Santa Fe’ y la máquina de maniobras descarrilaron por el brutal choque, mientras los vagones y el furgón del tren de mercancías situados en los primeros lugares volcaban y se amontonaban en la vía. El silbato de una de las locomotoras heridas de muerte sonó atronador de forma ininterrumpida hasta que se agotó el vapor de la caldera.

En el interior del túnel, se vivía un auténtico infierno. De los doce coches que llevaba la composición del correo 421, cinco habían quedado dentro y alguno habla comenzado a arder, como ponía de manifiesto el humo que empezaba a salir del interior. Los heridos lanzaban gritos desgarradores, y el nerviosismo y el desconcierto reinaban entre los que intentaban ayudarles. Decenas de personas empezaron a acudir desde el pueblo, donde la noticia del desastre corrió como la pólvora. Los improvisados equipos de socorro intentaron ayudar, pero con escasos medios y sus desnudas manos. Rompieron las tuberías de los depósitos de agua que se encontraban encima del túnel con la intención de sofocar el fuego. La maniobra permitió penetrar un poco en el interior, pero el fuego era ya voraz y lo consumía todo. Aún continuó durante tres días.

El Juzgado de Ponferrada levantó acta de lo sucedido y procedió a la identificación de los cadáveres. Se contabilizaban 58 cuerpos, de ellos 53 correspondientes al tren correo y 5 a consecuencia del segundo choque del mercancías. Posteriormente, tras las comparecencias y reclamaciones, Renfe admitió la cifra de 78 muertos y 75 heridos.

¿Pero realmente cuántas personas murieron en el accidente de Torre del Bierzo? Nunca se ha podido esclarecer este punto. Todos los testimonios de supervivientes coinciden en que el convoy, formado por diez coches, iba hasta los topes. El inglés John Marshall, autor del libro ‘Rail facts and feats’ , abre un abanico de entre 500 y 800 muertos, y lo sitúa como el tercer accidente ferroviario con más víctimas del mundo. Pero no cita fuente oficial o extraoficial alguna. Dentro del túnel solo quedaron el furgón, dos coches-correo, un coche de primera clase y un coche primera bar (que fueron los que ardieron), y un mixto de primera y segunda que quedó en la boca de la galería y del que se pudo rescatar a los heridos. En el furgón y en los coches-correo, solo iban los ferroviarios de servicio; como mucho 10 personas. En cuanto a los dos coches de viajeros que ardieron, iban al completo, con gente en los pasillos y en las plataformas por ser día de regreso de las vacaciones de Navidad; aunque por sus características y capacidad no podían llevar más de 200 a 250 viajeros.

Después de una información de alcance servida por una de las agencias oficiales, los periódicos no volvieron a tratar el asunto; salvo los medios locales de León. El accidente había puesto en evidencia la deficiente situación de los ferrocarriles españoles. Y no era conveniente que se aireara demasiado. Sólo ocho días después de la catástrofe, otro accidente ferroviario en Arévalo (Avila) se cobró la vida de 41 personas. El 25 de ese mismo mes, un tercer siniestro en Olabeaga (Bizkaia) se saldó con un muerto. Las deficiencias en las vías y en el material eran más que evidentes.

(Este texto forma parte de un reportaje más amplio publicado en El Correo de Bilbao en agosto de 2013. La infografía es de Josemi Benítez, Gonzalo de las Heras y Beatriz Arbona. La fotografía es de Adelino Ardura Suárez)

Polémico cierre por obras en Asturias

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) confirma que el servicio ferroviario de la línea de Renfe Ancho Métrico (la extinta Feve) entre El Berrón y Laviana quedará interrumpido desde el próximo 1 de diciembre hasta el 28 de febrero de 2019 debido a las obras en el túnel de Carbayín. Para garantizar la continuidad del servicio, la compañía ferroviaria ha elaborado un plan de transporte alternativo por carretera de forma que los viajeros con origen o destino en las estaciones y apeaderos del trayecto afectado puedan continuar su recorrido en autobús.

Las obras del túnel de Carbayín consisten en el refuerzo de la bóveda y hastiales del túnel, de 1.045 metros de longitud e implican la instalación de un refuerzo exterior con cerchas y hormigón proyectado. Esta actuación, que forma parte del Plan de Cercanías de Asturias, supondrá una inversión de 1,9 millones de euros y tendrá un plazo de ejecución de 3 meses. Los trabajos privarán del tren a nueve estaciones en las que diariamente se venían embarcando unos 420 clientes.

Aunque se mantendrán las frecuencias habituales de un servicio cada hora en cada sentido, los horarios de los autobuses se han adaptado a los tiempos de la marcha por carretera. Las paradas se efectuarán en los puntos más próximos a las estaciones del recorrido y se mantendrán en el tramo afectado por las obras del soterramiento de Langreo.

Tras conocer la intención de Adif, el Gobierno asturiano ya mostró su desacuerdo con esa medida, que se adopta al no disponer el operador ferroviario de un trabajador cualificado que permita que los trenes circulen de día y que de noche se lleven a cabo las obras en el túnel. En concreto, se trata del personal que se precisa para asegurar que se corta el paso de electricidad por la catenaria tras el paso del último tren del día y de volver a conectarla a la red por la mañana.

Para el consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, «las cosas deben hacerse de otra manera» y buscarse «soluciones alternativas» para prestar este servicio público. «En principio no compartimos esa intervención durante tanto tiempo y de forma tan drástica», señaló Lastra, para quien es preciso «cooperar y colaborar» antes de tomar una decisión que deja a un numero importante de viajeros sin un servicio público.

Por su parte, el diputado de Foro, Isidro Martínez Oblanca, ha formulado varias preguntas al Ministerio de Fomento sobre esta cuestión y ha señalado que la reiteración de incidencias en los servicios de Cercanías en Asturias es una constante y no se están adoptando las medidas e inversiones adecuadas para corregirlas.

El comité de empresa de Renfe y Adif muestran su «total oposición» al corte de la línea pues es «la solución más drástica y agresiva posible, ya que entendemos que los trabajos de refuerzo del túnel se podrían hacer en horario nocturno, como se hace en todos los túneles”.

Los viajeros pueden consultar tanto los horarios como la ubicación de las paradas de los autobuses en la web de Renfe (www.renfe.com) y en las estaciones de la línea.

(Imagen cortesía El Comercio Digital)

El Ferrocarril de Sóller, en obras hasta febrero

El Ferrocarril de Sóller parará el servicio ferroviario desde el 10 de diciembre hasta el 3 de febrero de 2019, ambos incluidos, con motivo de las mejoras de las vías. Además, el tranvía de esta localidad mallorquina cerrará del 7 al 20 de enero.

Estas mejoras se llevan a cabo cada año para renovar la red viaria y velar por la seguridad de los pasajeros. Así, para este año se tiene previsto el mantenimiento del tramo de vía que discurre por encima del puente ‘Cinc ponts’. El puente es una de las estructuras fijas más emblemáticas del recorrido del tren. Se ubica en la finca de Montreials y su nombre se debe a los cinco arcos que conforman el viaducto con el que la vía del tren salva un desnivel de más de diez metros de altura por donde discurre el cauce de un torrente.

Los trabajos consistirán en realizar un refuerzo a la estructura. Para ello se retirarán unos 90 metros de vía y balasto y en su lugar se construirá una plataforma de hormigón. “Esta mejora reforzará el puente con una sobreplataforma y, a la vez, se reduce el peso que debe soportar el puente”, explica Javier Igual, ingeniero de la empresa.

La empresa continuará con la mejora de la vía en el interior del túnel mayor que atraviesa la Serra d’Alfàbia, donde se sustituirá un tramo del trazado ferroviario por una “vía en placa”, donde los soportes de los raíles van encastados en una base de hormigón armado. El tren retomará su actividad a partir del 3 de febrero.

El presidente del Tren de Sóller, Óscar Mayol, ha indicado que, hasta el 31 de octubre, entre el tren y el tranvía, han vendido 1,29 millones de billetes, una cifra que representa un descenso del 2’77% en relación al año anterior. No obstante, ha apuntado que “la temporada ha sido buena”. También ha señalado que el sistema de información al viajero a funcionado “con notable éxito” y que han disminuido las quejas entre los pasajeros. Este sistema consiste en una serie de pantallas ubicadas en las instalaciones en las que se informa a los viajeros de los horarios de los trenes/tranvías, y de cualquier eventualidad.

El ferrocarril completa desde 1912 el trayecto entre Palma y Sóller de 27,3 kilómetros y ofrece a los viajeros los paisajes de la Sierra de la Tramuntana. Desde el año 2006 se ha procedido a la renovación completa de unos 23,5 kilómetros de vía, siendo 19 kilómetros en la vía comprendida entre Palma-Sóller y 4,5 km en el tramo comprendido entre Sóller y Port de Sóller.

Treinta años de metro en Valencia

El metro de València cumple 30 años en servicio con cerca de 1.400 millones de viajeros transportados. El 8 de octubre de 1988, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ponía en servicio el primer tramo subterráneo que permitía que València se convirtiera en la tercera ciudad española con metro, tras Madrid y Barcelona. Tras tres décadas de servicio la red alcanza los 156 kilómetros (26,5 kilómetros en subterráneo), 138 estaciones (35 soterradas) y 63.843.233 usuarios acumulados en 2017.

FGV inició su servicio comercial el 1 de enero de 1987, una vez completado el proceso de transferencia de las líneas de Feve (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha) a la Generalitat, pero no fue hasta el 8 de octubre de 1988 cuando entró en servicio el primer tramo subterráneo. La red de Metrovalencia ha ido creciendo hasta consolidarse como una explotación que combina metro, tranvía y servicio de cercanías. En 1988 contaba con 123,7 kilómetros de red (de los cuales únicamente siete eran subterráneos), con 79 estaciones (ocho soterradas) y 18.324.124 viajeros.

Tras la apertura del primer tramo subterráneo, se unía las líneas de ferrocarril de vía estrecha del norte de la ciudad en dirección a Llíria y Bétera, con la del sur hacia Villanueva de Castellón, a través de un túnel de siete kilómetros de longitud, con ocho estaciones: Beniferri, Campanar-La Fe, Túria, Ángel Guimerà, Plaça Espanya, Jesús, Patraix y Hospital (hoy Safranar). El túnel descendía al subsuelo desde la estación en superficie de Ademuz (hoy Empalme) y salía de nuevo a cielo abierto en València Sud. Posteriormente, se abrió, también en superficie, la estación de Sant Isidre, recuerda la entidad pública a través de un comunicado. El 21 de mayo de 1994 se puso en servicio la Línea 4 de tranvía, con 9,7 kilómetros y 21 paradas. Esta actuación permitió que la ciudad de València fuese pionera en España en la reimplantación de este sistema de transporte.

Casi siete años después de la apertura de las primeras estaciones de metro, el 5 de mayo de 1995, entró en funcionamiento un nuevo tramo entre las estaciones de Palmaret y la estación de Alameda, obra del arquitecto Santiago Calatrava. El 16 de septiembre de 1998 se prolongó la Línea 3 desde la estación de Alameda hasta la de Avinguda del Cid y se puso en servicio el ramal entre Colón y Jesús, llegando así el metro al centro de la ciudad. Además, se conseguía la conexión con Renfe, gracias a la estación de Xàtiva. En 1999, se completó la llegada del tranvía hasta Televisión Valenciana (TVV) y Feria Valencia y del metro hasta Mislata-Almassil. En 2001 se inauguró la nueva estación de Empalme, que se convierte en un importante eje intermodal de València y su área metropolitana.

En abril de 2003 se puso en servicio el primer tramo de la nueva Línea 5, con tres nuevas estaciones (Aragón, Amistat y Ayora) y 2,3 kilómetros de recorrido, que proporcionaría en el futuro un enlace entre la fachada marítima de València y el Aeropuerto de Manises. El 22 de septiembre de 2004 se inaugura la estación subterránea de Torrent Avinguda que se suma a la antigua estación de este municipio de l’Horta Sud. Un año después, el 3 de octubre de 2005 se abre la estación de Bailén. Concebida como núcleo intermodal de la red de Metrovalencia, conectada con la estación central. Este mismo año el tranvía llega hasta LLoma Llarga y Mas del Rosari.

En 2007 se consiguió completar la conexión entre puerto y aeropuerto. En abril se puso en servicio la nueva estación de intercambio de la Línea 5 Marítim Serrería y la prolongación en superficie, hasta la dársena del puerto (parada de Neptú, denominada hoy en día Marina Reial Joan Carles I). En el otro extremo de la Línea 5, el mismo mes de abril se abrió el tramo de prolongación entre Mislata-Almassil y el Aeropuerto de Manises. Con la apertura de estos nuevos tramos se configura un importante eje de transporte público que conecta los tres grandes centros generadores de movilidad del área metropolitana: puerto, aeropuerto y estación central de Renfe.

En octubre de ese mismo año entraba en servicio la línea 6 entre la plaza Tossal del Rei y la estación de Marítim-Serrería, a través de un recorrido de 9,2 kilómetros. En diciembre de 2010 abren las estaciones subterráneas de Alboraya (Palmaret y Peris Aragó) y en mayo de 2011 las de Benimámet y Les Carolinas-Fira que sustituyeron a las antiguas estaciones en superficie. Y el 6 de marzo de 2015 metro llega hasta Riba-roja de Túria, tras años de espera, coincidiendo con la reestructuración de la red de Metrovalencia y el cambio de nomenclatura de las líneas.

Metro Madrid reabre hoy las líneas 9 y 2

Metro de Madrid reabre este domingo las líneas 9 y 2 tras las obras de modernización y renovación de las instalaciones que se han realizado a lo largo del verano, informa la Comunidad. Con la apertura del último tramo entre San Cipriano y Arganda del Rey todas las estaciones de la línea 9 volverán a prestar servicio con normalidad. En la línea 2 el servicio también queda restablecido en la estación de Banco de España, por lo que el tramo entre Sol y Retiro ya prestará servicio con normalidad salvo en la estación de Sevilla, donde los trenes continuarán sin realizar parada.

Las obras de la línea 9 se han venido desarrollando en cinco fases desde el pasado 30 de junio y han afectado a distintos tramos de la línea, comprendidos entre las estaciones de Arganda del Rey y Avenida de América. El objetivo de los trabajos ha sido conseguir una mejora en los índices de seguridad, disponibilidad y confort. Para ello, Metro ha realizado actuaciones en la señalización ferroviaria, los sistemas de señalización y energía y también en los sistemas de comunicaciones.

En el caso de la línea 2 se restablecerá el servicio en la estación de Banco de España -que permanece cerrada desde el pasado 28 de julio- recuperando la normalidad en el tramo Sol-Retiro, si bien los trenes continuarán sin efectuar parada en la estación de Sevilla.

Por otro lado, siguen avanzando las obras en las líneas 7B y 12. El servicio en línea 7B entre las estaciones Hospital del Henares y Estadio Metropolitano continuará suspendido hasta su reapertura, el 15 de septiembre. Las obras en la línea 7b completarán las actuaciones de impermeabilización del túnel, para evitar las filtraciones de agua en algunos puntos de la línea.

Durante su ejecución Metro de Madrid seguirá ofreciendo un servicio sustitutivo de autobuses que recorre el tramo cortado, con paradas que coincidirán con la ubicación de las estaciones afectadas. Por su parte, los trabajos de renovación y mejora de la línea 12 (Metrosur) continúan entre las estaciones Móstoles Central y Juan de la Cierva. Las obras permitirán la reparación de la plataforma de hormigón de la vía, la reparación de las canaletas y la sustitución de tacos elásticos por placas de fijación directa. El tramo norte permanecerá cerrado hasta el 14 de octubre.

El consejero delegado de Metro, Borja Carabante, informa que los viajeros aumentaron en julio un 4,62 % respecto al mismo mes de 2017 hasta alcanzar un total de 48.756.098. Carabante atribuye el crecimiento en el número de viajeros a la “recuperación económica” que ha generado “mayores necesidades de movilidad” entre los madrileños y a una “política tarifaria acertada” por parte de la Comunidad de Madrid.

La línea 6 ha vuelto a ser la más utilizada de la red con un total de 63.144.443 viajeros durante el periodo comprendido entre enero y julio, lo que representa un aumento del 3,80% con respecto a las mismas fechas del año anterior. Le sigue la línea 1 con 57.362.371 viajeros y un crecimiento del 8,34% y la línea 10 con 44.286.411 usuarios y un aumento del 5,20%, según señala el Gobierno regional.

El aumento de viajeros de Meto de Madrid en julio tiene lugar tanto los días laborables como los fines de semana. Los festivos son los que más crecen, con un 8,07% más que el año pasado, mientras que los sábados y laborables lo hacen en un 6,90% y 4,19% respectivamente. En total, la red de Metro tiene aproximadamente unos 100.000 viajeros más cada día durante 2018 con respecto a 2017.

La reapertura del túnel de La Engaña

Recuperar el túnel de La Engaña es un objetivo largamente perseguido. Cada cierto tiempo ve la luz un proyecto que persigue su reapertura, pero por una razón u otra siempre cae en el olvido. La última idea tiene visos de hacerse realidad. Al menos así lo sienten en el gobierno de Cantabria y en las instituciones burgalesas. El presidente de la mancomunidad de los valles pasiegos, alcalde y diputado regionalista Ángel Sainz impulsa la iniciativa en el Parlamento y asegura que cuenta con apoyos paraa diseñar una vía verde y recuperar algún edificio de la antigua línea ferroviaria que pretendía unir el Mediterráneo con el Cantábrico, en Santander.

El túnel de La Engaña, situado entre los municipios de Vega de Pas, en Cantabria, y Pedrosa de Valdeporres en Burgos, se construyó como parte del proyecto de ferrocarril Santander-Mediterráneo que pretendía unir el mar Cantábrico (Puerto de Santander) y el mar Mediterráneo (Puerto de Sagunto) y que no llegó a utilizarse nunca de forma oficial. En su construcción bregaron presos republicanos y trabajadores que se dejaron la vida en la obra. La construcción de la caverna llevó ocho años y se estima que se invirtieron cerca de 300 millones de la época.

La vía quedó inconclusa a 67,5 kilómetros de la capital cántabra. El kilómetro cero estaba en Calatayud. Hasta allí llegaba, desde el puerto de Sagunto, el ferrocarril Central de Aragón, que entró en funcionamiento en 1902 y unía Valencia con Zaragoza con un recorrido de casi 299 kilómetros. El objetivo teórico era enlazar ambas vías. Desde Calatayud se construyeron 366,547 kilómetros hasta Cidad-Dosante, en Burgos, a lo largo de los cuales se distribuían 57 estaciones.

El trazado se dividió en siete secciones. Las seis primeras, entre Calatayud y Cidad-Dosante, se construyeron en un tiempo récord, a un ritmo de más de 60 kilómetros por año. En noviembre de 1930 ya estaban todas abiertas al tráfico. La sección séptima no se acometió porque planteaba una solución chapucera para llevar el tren a Santander. Este tramo se extendía entre Cidad y Ontaneda (48,4 kilómetros), donde se suponía que la nueva vía de ancho normal debía empalmar con la del ferrocarril de vía estrecha Ontaneda-Astillero, un imposible que obligaba a costosos, incómodos y poco competitivos transbordos. En 1927, un decreto ley del Gobierno reservó al Estado el derecho a modificar el trazado de la sección séptima desde Cidad.

La Guerra Civil retrasó el proyecto y hasta finales de 1941 no comenzaron las obras. La más compleja incluía la construcción del túnel de La Engaña que permitía el paso de Cantabria a Burgos bajo la montaña. El ritmo de construcción era lento porque se sustentaba en el trabajo manual, pero, pasados los primeros años, la empresa adjudicataria los ralentizó aún más. Ante la incapacidad para llevar las obras a término, la concesión fue transferida a otra compañía en agosto de 1950. Los trabajos en el tramo concluyeron al cien por cien en 1961, pero dos años antes el Gobierno había renunciado al proyecto y no se llegó a tender la vía ni se colocaron las señales.

El proyecto que tratan de llevar a la práctica pasa por rehabilitar el túnel y su entorno como vía verde para llegar a Burgos y se estudia la opción de “un pequeño tren turístico” que pase de un lado al otro. Sainz cifra la inversión necesaria en 15 millones de euros, que asegura que servirían para fomentar el gran potencial turístico de esta zona, conocida por sus famosos dulces, los sobaos.

El consejero cántabro de Industria y Turismo, Francisco Martín, ve en la recuperación del túnel una oportunidad para conectar Santander con el Levante a través de un carril bici “muy potente”. “Lo único que hace falta es reforzar el túnel porque cada día que pasa está más deteriorado”, manifiesta Martín, quien achaca ese estado, además de al abandono, a que el hormigón utilizado era “muy pobre”. La recuperación a la que apunta el titular de Turismo pasa por dotar al túnel de iluminación y hacerlo viable, lo que “no es una inversión cara”.

Sobre la cooperación entre instituciones, Martín señala que ya han trasladado a los municipios de Las Merindades (Burgos) su “apoyo monolítico” para sacar adelante la iniciativa. Según el consejero, todos los municipios de los valles pasiegos han dado su visto bueno al proyecto, que también cuenta con el apoyo de la Diputación de Burgos y el respaldo del Parlamento cántabro tras aprobar por unanimidad la creación de un consorcio para redactar un proyecto para La Engaña. Además, afirma que ya se ha contactado con la Junta de Castilla y León para hacer un patronato conjunto y solicitar al Ministerio de Fomento y al de Medio Ambiente que el proyecto se convierta por fin en una realidad. ¿Será otra vez un sueño imposi

La nueva estación de Ermua, para 2019

La nueva estación de Ermua entrará en servicio en enero del próximo año. Al mismo tiempo que la terminal, se estrenarán el nuevo viaducto sobre la carretera N-634 y el túnel adyacente, en una actuación ferroviaria sobre 1.500 metros de longitud de la línea del ferrocarril Bilbao-San Sebastián, por lo que únicamente quedarán pendientes los remates de urbanización, que concluirán la próxima primavera.

Estas obras mejorarán notablemente los accesos ferroviarios a Ermua, gracias a la construcción del túnel de un kilómetro que optimiza el trazado actual. El cale se ha producido a cien metros del emboquille norte, que da a Ermua, y a 900 del emboquille sur, en el término municipal de Zaldibar. De esta manera, el túnel está excavado en su totalidad, así como el mango de maniobras de 120 metros de longitud que hay en su interior para favorecer las operaciones ferroviarias. Los últimos cien metros de la parte de Ermua, además, ya están hormigonados (ya cuentan con su revestimiento definitivo).

La nueva estación se encuentra en una fase muy avanzada. La tabiquería interior está finalizada y se han iniciado los trabajos de revestimiento, solados, fontanería y carpintería interior. Una vez concluidos los trabajos de hormigonado del viaducto y revestimiento del túnel, se acometerán los trabajos de instalaciones electromecánicas, señalización, y comunicaciones. Con las obras que se están ejecutando se dotará a Ermua de una estación “moderna y accesible” con andén central de 80 metros de longitud. Asimismo, ganará en accesibilidad y seguridad, ya que la anterior se encontraba en curva y la distancia de las unidades al andén era mayor.

Las obras de construcción de la nueva estación posibilitarán la eliminación del terraplén ferroviario que separa el parque de Valdespina y la plaza contigua a la N-634 conectados hasta ahora por escalera y ascensor. En el futuro, la conexión entre estos dos lugares de ocio será accesible para todas las personas sin limitación ninguna, gracias a un paso inferior.

La totalidad del nuevo trazado en doble vía suma una longitud de 1.500 metros. El inicio se localiza en la zona de Eitzaga, en el término municipal de Zaldibar, y discurre prácticamente en su totalidad en una variante en túnel (de 1.025 metros de longitud), hasta la entrada a Ermua, donde cruza la carretera N-634 mediante un viaducto de 40 metros, previo a la futura estación, tras la que enlaza nuevamente con la vía actual antes del paso inferior de la calle Izelaieta. Esta actuación permitirá, además, la supresión del paso a nivel de Oletxe. El viaducto, además de salvar la carretera N-634, albergará parte del andén con cubierta acristalada. Una vez ejecutadas las pilas y los estribos, en la actualidad Euskal Trenbide Sarea acomete el montaje del encofrado del tablero.

5 trenes más de Bombardier para Elizabeth line

Bombardier Transportation ha recibido un pedido de Transport for London (TfL) para el suministro de cinco trenes adicionales, Bombardier Aventra, para operar en la Elizabeth line de Londres. Esta ampliación de contrato, valorada en aproximadamente 84 millones de euros, aumenta el pedido total a 70 trenes. El contrato también incluye una ampliación del acuerdo de servicios ferroviarios existente para los nuevos trenes.

Los vehículos adicionales permitirán aumentar la capacidad de pasajeros para la sección central del nuevo servicio de la Elizabeth line, así como para la extensión de los servicios de la Terminal 5 de Reading y Heathrow, haciendo posible transportar hasta 1.500 pasajeros por tren.

Los trenes, que han sido diseñados con la mirada puesta en la eficiencia energética, están equipados con sistemas inteligentes de administración de energía. Además, los vehículos también incorporan sistemas de mantenimiento de última generación, como el sistema Bombardier Orbita de mantenimiento predictivo o el Sistema Automatizado de Inspección de Vehículos. El sistema Orbita permite a los equipos de mantenimiento diagnosticar e identificar posibles incidencias antes de que ocurran, aumentando notablemente la capacidad de respuesta ante las averías que puedan priducirse en pleno servicio. Los nuevos trenes se sumarán a los 585 vehículos que actualmente están en producción en la fábrica Derby y que se espera que entren en servicio a finales de 2019.

Subvencionada conjuntamente por el Department for Transport y Transport for London, la Elizabeth line es el proyecto de infraestructura de este tipo más grande de Europa y ahora se encuentra en sus fases finales. Cuando se complete, el nuevo ferrocarril de Londres transportará más de 200 millones de pasajeros por año y aumentará en un 10% la capacidad ferroviaria del centro de Londres.

“La apertura de la Elizabeth line redefinirá el transporte de Londres. Los trenes adicionales nos permitirán atender a todas las terminales en Heathrow y proporcionar una mayor frecuencia cuando la línea esté completamente abierta en diciembre de 2019”, destaca Mark Wild, director general de TfL para London Underground y Elizabeth line. “La Elizabeth line está diseñada para reinventar el transporte en Londres con viajes más rápidos, fáciles y accesibles, y estamos orgullosos de formar parte de este proyecto”, señala el director general de Bombardier Transportation UK, Richard Hunter.

Esta infraestructura –conocida como Crossrail debido a que fue concebida originalmente como un ferrocarril que uniría los suburbios y el aeropuerto de Heathrow pasando por el centro de Londres al estilo del RER de Paris- permitirá que más de 200 millones de pasajeros viajen por los 41,84 kilómetros de nuevos túneles, que incrementarán la capacidad del sistema ferroviario londinense en un 10%. El proyecto Crossrail consiste en unir líneas ferroviarias existentes a través de un túnel ferroviario por la zona central de Londres con el propósito de reducir la congestión de líneas del Tube, en particular de las líneas Central -identificada con el color rojo y que se superpone con la mayor parte del nuevo trazado- y Piccadilly -de color azul y la única del Tube en llegar a Heathrow-.

A principios de 2016, se decidió que Crossrail sería incorporado a la red del London Underground con el color violeta y que recibiría el nombre Elizabeth Line en homenaje a la reina Isabel II. Así, se convierte en la segunda línea de la red en llevar el nombre de una monarca británica luego de la inauguración de la línea Victoria en 1969.

Documental sobre el túnel de La Engaña

El director reinosano Richard Zubelzu estrena ‘Una gesta bajo la maleza’, documental que versa sobre el abandonado túnel de La Engaña entre Cantabria y Burgos, y que ayer se proyectó en el Teatro Principal de Reinosa. Zubelzu realiza este nuevo proyecto bajo la producción y guión de Magda Calabrese y a través de él acerca al público al abandonado túnel de La Engaña, un amplio túnel ferroviario de 6.976 metros de longitud apto para albergar doble vía que nunca llegó a ser utilizado.

El documental acerca al público al abandonado túnel de la Engaña recuperando la memoria histórica contada desde el punto de vista más positivo, gracias a la colaboración desinteresada del historiador Miguel Muñoz de la Fundación de Ferrocarriles españoles, El Diario Montañés, Dúnia Rossell (Ashef), Mercedes Lóper García profesora titular de Estética de la Ingeniería en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y Benedicto Gómez López, antiguo trabajador del túnel, desde el entusiasmo, gratitud y recuerdo nostálgico de la época en la que vivió y trabajó en la Colonia Obrera

El túnel de La Engaña, situado entre los municipios de Vega de Pas, en Cantabria, y Pedrosa de Valdeporres en Burgos, se construyó como parte del proyecto de ferrocarril Santander-Mediterráneo que pretendía unir el mar Cantábrico (Puerto de Santander) y el mar Mediterráneo (Puerto de Sagunto) y que no llegó a utilizarse nunca de forma oficial.

La vía quedó inconclusa a 67,5 kilómetros de la capital cántabra. El kilómetro cero estaba en Calatayud. Hasta allí llegaba, desde el puerto de Sagunto, el ferrocarril Central de Aragón, que entró en funcionamiento en 1902 y unía Valencia con Zaragoza con un recorrido de casi 299 kilómetros. El objetivo teórico era enlazar ambas vías. Desde Calatayud se construyeron 366,547 kilómetros hasta Cidad-Dosante, en Burgos, a lo largo de los cuales se distribuían 57 estaciones.

El trazado se dividió en siete secciones. Las seis primeras, entre Calatayud y Cidad-Dosante, se construyeron en un tiempo récord, a un ritmo de más de 60 kilómetros por año. En noviembre de 1930 ya estaban todas abiertas al tráfico. La sección séptima no se acometió porque planteaba una solución chapucera para llevar el tren a Santander. Este tramo se extendía entre Cidad y Ontaneda (48,4 kilómetros), donde se suponía que la nueva vía de ancho normal debía empalmar con la del ferrocarril de vía estrecha Ontaneda-Astillero, un imposible que obligaba a costosos, incómodos y poco competitivos transbordos. En 1927, un decreto ley del Gobierno reservó al Estado el derecho a modificar el trazado de la sección séptima desde Cidad.

La Guerra Civil retrasó el proyecto y hasta finales de 1941 no comenzaron las obras. La más compleja incluía la construcción del túnel de La Engaña que permitía el paso de Cantabria a Burgos bajo la montaña. El ritmo de construcción era lento porque se sustentaba en el trabajo manual, pero, pasados los primeros años, la empresa adjudicatria los ralentizó aún más. Ante la incapacidad para llevar las obras a término, la concesión fue transferida a otra compañía en agosto de 1950. Los trabajos en el tramo concluyeron al cien por cien en 1961, pero dos años antes el Gobierno había renunciado al proyecto y no se llegó a tender la vía ni se colocaron las señales.

Zubelzu, nacido en Reinosa, tiene estudios de Imagen y tras el paso por distintas experiencias negativas en el mundo audiovisual, se lanzó por su cuenta con proyectos propios como “La Hipoteca”, “La cuesta de Moyano” y “Beti Jai, La Capilla Sixtina de la Pelota”, y en 2016 el largometraje “Teatro ¿Off?” en el que se encargó de la producción. En 2017 vuelve a la dirección con ‘Fuera de juego’ y ‘Una gesta bajo la maleza’.