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El cremallera de Montserrat recupera la locomotora de vapor ‘Monistrol’ y un coche de autoridades

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Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha presentado este lunes el conjunto expositivo de la locomotora de vapor ‘Monistrol’, construida en 1891, y del coche salón para autoridades del antiguo tren Cremallera de Montserrat, datado del 1928. Tras las peticiones y gestiones realizadas por la Asociación de Amigos del Cremallera de Montserrat, FGC inició en 2016 los trámites para recuperar estas dos piezas históricas y añadirlas al conjunto expositivo del antiguo Cremallera de Montserrat, ubicado en la estación de Monistrol-Vila.

La locomotora y el coche salón fueron cedidos gratuitamente a FGC por las hijas del matrimonio formado por Ramon Fort y Carme Besora, que conservaron las dos piezas en su finca de Balsareny (Barcelona) hasta julio de 2016, cuando fueron trasladadas a la estación de Monistrol-Vila.

La locomotora de vapor ‘Monistrol’ fue construida por la Société Française de Constructions Mécaniques des Anciens Établissements Cail de Denain, en 1892, con el número de fábrica 2.353. Al iniciar la explotación, en 1892, llevaba el número 2 y el nombre Monistrol. Fue retirada del servicio en 1956, cuando hacía poco que se le había otorgado el número 4 y el nombre de Víctor Balaguer. El coche salón de viajeros fue construido en 1928 por los talleres de la firma Enrique Quintana, de Barcelona, a partir del bastidor y los rodamientos aprovechados de un coche mixto de primera y segunda clase, construida en 1892 por Schweizerische Industrie Gesellschaft (SIG) de Neuhausen am Rheinfall (Confederació Helvètica). Estuvo en funcionamiento hasta el cierre de la línea en 1957.

La locomotora ‘Monistrol’ fue bautizada con el nombre del pueblo del que procedían la mayoría de los trabajadores de la compañía que operaba el cremallera, Ferrocarriles de Montaña y Grandes Pendientes. Con más de seis décadas de funcionamiento, esta locomotora fue clave para minimizar el trágico accidente del día de Santiago de 1953, cuando seis trenes salieron, uno tras otro, con marcha a la vista, cargados de peregrinos, según relataba este verano ‘Via Libre’.

Dos de ellos llegaron sin problemas, pero el tercero perdió tracción y freno precipitándose vía abajo y arrollando a los dos que le seguían. El siguiente, arrastrado por la ‘Monistrol’, en una atrevida maniobra del maquinista, esperó al tren desbocado recibiéndolo a la misma velocidad que éste traía, y parándolo poco a poco, atenuando una tragedia que no obstante se llevó ocho vidas y generó dosceintos heridos, muchos de ellos los que slataron de los trenes mientras estos bajaban sin control. Ese accidente supuso la destrucción de la mitad del parque móvil de la empresa y el inicio de una crisis sin retorno que llevó al cierre de la línea en 1957.

Estas adquisiciones representan un importante añadido a la colección histórica de la compañía ferroviaria que hace una “apuesta decidida y clara para recuperar la historia y el patrimonio de las diferentes líneas que gestiona”, según explica FGC a través de un comunicado. La nueva adquisición completará la exposición del cremallera de Montserrat que se puede visitar actualmente en la antigua estación de Monistrol-Vila que se centra en la historia del antiguo cremallera de Montserrat a través de textos, fotografías, carteles gráficos y objetos recopilados y conservados durante los años. Además, se pueden ver imágenes del cremallera gracias a un sistema de video interactivo.

El tren de Larrun cumple 90 años

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Noventa años. El tren de Larrun es uno de los pocos ferrocarriles de cremallera que aún quedan en Francia. El ‘Petit train’, como se le conoce popularmente en la zona, consigue salvar el desnivel de 736 metros que le separa de la cima de la montaña, asciende hacia la cumbre a una velocidad de 8 kilómetros por hora y alcanza los 905 metros de altitud. Este histórico ferrocarril del Pirineo, que se mantiene tal y como fue creado, celebra su nonagésimo aniversario.

Inaugurado en 1924, salva en poco más de 30 minutos la distancia que separa la base de la mítica cima del País Vasco francés, a unos 8 kilómetros por hora, la misma velocidad con la que se inauguró el servicio y de la que tan orgullosos se mostraron los lugareños el día de su inauguración. Los vagones son prácticamente los mismos que nacieron con el convoy, fabricados con material de la región como abeto de los Pirineos, pino de Las Landas, castaño de Ariège y madera de Iroco. Los coches han sido restaurados en varias ocasiones, incluso hay algunos nuevos de 1996, pero todos guardan la estética de principios de siglo.

Situado entre los pueblos de Ascain y Sara, a unos diez kilómetros de San Juan de Luz, está enclavado en uno de los parajes más entrañables de la región, que enamoró a personajes tan diferentes como Napoleón III y Eugenia de Montijo, EduardoVII y Wiston Churchill, Pierre Loti y Luis Mariano, Pedro Axular y el antropólogo Joxe Miguel Barandirán. Una zona pobladas de leyendas y cuevas de brujas, además de ruta de contrabandistas.

Todo el material que se utiliza en ‘le petit train’ es de época. Aunque en mayo de 1996, se incorporaron dos nuevos coches, estos en realidad fueron fabricados de la misma forma que en 1924 por la empresa Etablissements Soulé de Bagnères de Bigorre. Dos empresas locales, Barland y Telletchea, colaboraron también en la restauración. La mecánica Barland de Bayona, que posee los planos originales de los vagones, se encargó de la restauración de los órganos de rodamiento y del chasis, operaciones que ocuparon a sus operarios artesanos y especializados más de 1.000 horas de trabajo. La carpintería Telletchea de Ascain repasó a conciencia toda la estructura de los coches, para lo que utilizó las mismas maderas que en 1924: el techo en pino de Pirineos; el suelo en pino de Las Landas; las láminas en castaño de Ariège; la plataforma en iroco, madera imputrescible originaria de África. Otras mil horas de mimada labor de los artesanos y carpinteros.

Este pequeño tren cremallera concita cada año a miles de turistas, y en sus bellos parajes coinciden excursionistas, montañeros y aficionados al ferrocarril. Los precios (ida y vuelta) oscilan entre los 14 y los 17 euros para los adultos y los 8 y 10 euros para niños, dependiendo de la temporada. Y hay que ir a la estación de San Ignacio con tiempo porque, dependiendo de la época, las colas pueden ser considerables. Y las circulaciones son cada media hora, por lo que la espera puede hacerse eterna.

Una vez se inicia la ascensión se atraviesan bosques de pinos y una vegetación abundantes, donde los pottokas viven en completa libertad, aunque es posible toparse con ovejas y ver el vuelo de los buitres. Y al llegar a la cumbre la vista muestra todo el esplendor del paisaje de la costa vasca. Hay quien asegura que es posible ver las siete territorios de Euskal Herria, las cimas de los Pirineos, las playas infinitas de las Landas y de la Costa Vasca, desde Biarritz hasta San Sebastián. El año pasado fueron 330.000 los visitantes, la mayor parte de ellos llegados desde Francia, España y Reino Unido. El tren de Larrun es el lugar más visitado de los Pirineos.

El cremallera de Montserrat bate su récord de pasajeros desde su reapertura en 2003

El tren cremallera que asciende a la montaña de Montserrat batió el año pasado su récord de viajeros desde que se reabrió remodelado en el año 2003, según informa la compañía Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC) que gestiona esta infraestructura. El cremallera de Montserrat transportó el año pasado a 582.866 personas, un 13% más que en el 2010; mientras que el funicular de Sant Joan desplazó a 274.875 viajeros, un 15% más que el año anterior; y el funicular de la Santa Cova trasladó a 131.244 viajeros, un 17% más que en el 2010.

El conjunto de los tres transportes que FGC gestiona en la montaña de Montserrat -el cremallera y los dos funiculares- transportaron el año pasado un total de 988.985 viajeros, un 10,9% más que en el 2010 y la cifra más elevada de la última década. FGC ha destacado que se trata del mejor resultado desde que se reabrió el tren cremallera en el año 2003 y el récord de viajeros de los dos funiculares desde el año 1979.

Según la compañía, este aumento de viajeros responde a las nuevas estrategias de captación de clientes que FGC ha establecido en los últimos años con su apertura al mercado turístico internacional para canalizar hacia Montserrat parte de los turistas que traen a Barcelona, la Costa Brava y la Costa Dorada los grandes touroperadores.

El combinado de tren desde Barcelona más el cremallera también creció el año pasado un 10% de usuarios mientras que la demanda del billete combinado de tren cremallera más entrada al museo de Montserrat creció un 32%.

El Cremallera de Montserrat es ferrocarril de cremallera que conecta la estación de Monistrol de Montserrat, en la línea Llobregat Anoia, con la estación de Montserrat. Junto con el Cremallera de Núria son las únicas líneas ferroviarias de tren cremallera existentes en la península ibérica. Ambas son propiedad y están operadas por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).

El funicular de Sant Joan, inaugurado en 1918, llega hasta la parte alta de la montaña y el de la Santa Cova, inaugurado en 1929, una la explanada del Monasterio con el camino que da acceso a la cueva donde fue encontrada la Virgen de Monserrat. En el año 1997 se acometió una profunda remodelación que pasó, entre otras, por la sustitucion de las dos cajas de madera por otras de construcción metálica y con grandes superficies acristaladas.

(Imagen Aleix Bodiroga en Wikimedia Commons)

El tren cremallera de Nuria suprime un paso a nivel y mejora el servicio comercial

El cremallera de Nuria mejora. Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC)ha completado la primera parte de la reforma emprendida hace unos meses que ha permitido suprimir el paso a nivel en la entrada de Queralbs y la entrada en servicio de un nuevo paso inferior. Una segunda actuación seguirá a lo largo de 2012. En total, la Generalitat invertirá en las dos fases 3,8 millones de euros.

El Cremallera de Nuria y el de Monserrat son las únicas líneas ferroviarias de tren cremallera existentes en la Península Ibérica. Conecta Ribas de Freser con Queralbs y la Vall de Núria. El trayecto tiene cuatro estaciones (Ribes-Enllaç, Ribes-Vila, Queralbs, y Núria) y un apeadero (Rialb, que funciona como parada facultativa, y está situado entre Ribes de Freser y Queralbs). El recorrido es de 12,5 kilómetros, sobre vía de ancho métrico (1000 mm), y debe superar un desnivel de 1.059 metros. Los primeros 5,5 kilómetros funcionan mediante el sistema de raíles tradicional, y el resto como un tren cremallera central de sistema Abt, que supera una rampa máxima del 15%. Tres generaciones de trenes aún conviven en la línea.

La zona de la estación de Queralbs concentra un importante movimiento de trenes comerciales y de carga, vehículos y peatones, y, hasta que no ha entrado en servicio el nuevo paso inferior, la organización del servicio comercial del cremallera estaba muy condicionada al tráfico de vehículos, sobretodo en temporada alta. En la actualidad, el cremallera puede activar de manera puntual, y en función de la demanda, la frecuencia de trenes en horas punta y días de máxima afluencia con trenes cremallera entre les estaciones de Queralbs y Núria.

En la segunda fase, a partir del año que viene, y cuando las obras de urbanización del entorno ya estén completamente acabadas, en temporada alta, la explotación del cremallera activará un servicio de trenes lanzadera cada media hora entre las estaciones de Núria y Queralbs, en ambos sentidos, durante las horas punta. Hasta ahora, en temporada alta cada hora se cruzaban tres trenes de subida y tres de bajada, sumando un total de 18 minutos cada hora con las barreras bajadas y la circulación parada.

Según los responsables de este servicio, estas mejoras en la capacidad de transporte del cremallera comportaran una mejora evidente en el confort de los viajeros sin ningún incremento de los costes de explotación, ni del parque móvil actual. Además, también se ha ampliado la zona de aparcamiento en Queralbs, pasando de 115 plazas a 300 (cuando se acaben totalmente los trabajos en la zona), lo que facilitará una redistribución de los viajeros evitando el colapso de los accesos y de las estaciones de Ribes Enlace y Ribes Vila. Un 30% de los viajeros de Vall de Núria suben a la estación de Queralbs.

La última generación de trenes que presta servicio en el cremallera corresponde a dos automotores articulados de piso bajo de tipo Stadler GTW, construidos por la empresa suiza Stadler Rail el 2003, y enumerados A10 y A11. Estos automotores fueron adquiridos por FGC al mismo tiempo que las unidades del mismo modelo, que se encargaron para la nueva línea de Montserrat.

(Imagen Amigos del cremallera de Nuria)

El tren de Larrun

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Últimos días de la temporada para el tren de Larrun, uno de los pocos ferrocarriles de cremallera que aún quedan en Francia. De marzo a noviembre, ‘le peti train’, como se le conoce en la zona, realiza desde hace 80 años el trayecto hasta el monte del mismo nombre, ubicado a 905 metros sobre el nivel del mar, desde donde aseguran que se pueden admirar los siete territorios vascos.

Inaugurado en 1924, el tren de Larrun (o la Rhune), salva en poco más de 30 minutos la distancia que separa la base de la mítica cima del País Vasco francés, a unos 8 kilómetros por hora, la misma velocidad con la que se inauguró el servicio y de la que tan orgullosos se mostraron los lugareños el día de su inauguración. Los vagones son prácticamente los mismos que nacieron con el convoy, fabricados con material de la región como abeto de los Pirineos, pino de Las Landas, castaño de Ariège y madera de Iroco. Los coches han sido restaurados en varias ocasiones, incluso hay algunos nuevos de 1996, pero todos guardan la estética de principios de siglo.
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El tren cremallera de Monserrat, de nuevo en servicio

El tren cremallera de Montserrat ha reabierto su servicio al público con “normalidad absoluta”, tras casi dos meses y medio de inactividad por un desprendimiento de piedras. Según fuentes de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC), el primer tren comercial con pasajeros inició su servicio a las 8.35 horas de ayer, aunque una hora antes ya lo había hecho un convoy de servicio con trabajadores en su interior.

El cremallera de Montserrat permanecía cerrado desde el 28 de diciembre de 2008, cuando un desprendimiento de rocas afectó al servicio y a diversos accesos por carretera al Monasterio. Asimismo, el acceso provisional por carretera al monasterio de Montserrat a través de un solo carril regulado por semáforos, que hasta ahora se abría sólo los fines de semana, se abrió a las 16.00 horas de hoy de forma permanente.
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