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La incógnita de Pajares

Una década. El 11 de julio de 2009 se eliminaban los escasos metros de tierra y piedra que impedían que Asturias y León dispusiera del segundo túnel de 24,7 kilómetros diseñado para el AVE. La tuneladora L’Ayalga de 1.900 toneladas protagonizaba el cale en las entrañas del macizo de las Ubiñas, a 600 metros bajo la tierra del valle de Casares, para dejar expedita la caverna. Culminaba un trabajo de 63 meses, en la nueva variante de Pajares para el tren de Alta Velocidad, en el que habían trabajaddo 4.000 operarios. Y de ahí…no hemos pasado.

Continuos problemas de filtraciones de agua y laderas que se vienen abajo cada vez que llueve están retrasando considerablemente los trabajos y generando graves problemas medioambientales. De momento se ha descartado abrir los dos túneles. Se trabaja sólo en abrir uno, pero no hay fecha prevista para hacerlo. En opinión de algunos expertos, faltaban estudios previos en una obra en la que han estado involucradas las principales constructoras españolas, como FCC, Acciona, Sacyr, Dragados o Ferrovial, junto con otras como Constructora-Hispánica.

Oficialmente se prevé terminar las obras en 2020 y poner toda la infraestructura en fase de pruebas, lo que dejaría para 2021 el momento en el que los trenes de Renfe circulasen bajo la cordillera, evitando a sus ocupantes 45 minutos de viaje. Ese era el calendario que fijó el anterior ministro, Íñigo de la Serna, hace tres veranos, pero a su sucesor se le acumulan demoras que amenazan con dar al traste con la expectativa. Es cierto que tiene a los obreros ya tendiendo la vía dentro de los túneles, un avance capital, pero existen incertidumbres en otros frentes.

La ladera de Campomanes, hasta ahora el mayor punto crítico de la variante, tampoco está resuelta. La idea es retirarle 80.000 metros cúbicos para que dejen de presionar a la actual pantalla de contención. Ineco recibió en mayo el encargo de redactar el proyecto. Si no hay retraso lo tendrá en noviembre. Luego deberá ser sometido a supervisión técnica, preparar los pliegos para contratar la obra, licitarla, adjudicarla y formalizarla, trámites que en el mejor de los casos añaden un semestre de papeleos antes de que arranque la excavación. Ineco, por cierto, tenía confiada la asistencia al control y vigilancia de los trabajos de telecomunicaciones de la variante según un contrato que acaba de serle ampliado hasta mayo de 2021.

Los deslizamientos de este terreno de arcilla y lima llevan poniendo en jaque a los obreros desde que Acciona recibió en 2006 la misión de ejecutar ese tramo. Hasta que no se resuelvan esos corrimientos, no puede abrir la infraestructura, y lo único que cabe hacer son avances parciales. Van doce años para materializar los 4,32 kilómetros de una plataforma que, a este paso, será la de más lenta cocción de la obra pública nacional. Un tropel de obreros trata de cubrir con una capa de geotextil la estructura de desagüe que con forma de espina de pescado se aplicó al deslizamiento de L’Argaxá, uno de los mayores del lugar. La vegetación terminará luego tomando la lona para integrar en el paisaje toda esta obra. Otro batallón de obreros, camiones y palas trata de levantar un muro de contención ante el túnel de Vega de Ciego, para revertir una inestabilidad que amenazaba a una torreta de alta tensión, ladera arriba.

Los técnicos de Fomento calculan que abrir la variante proporcionará un beneficio social de 43,3 millones al año. Llegan a ellos sumando el menor coste que tendrá el transporte de mercancías y el valor que los pasajeros dan a ahorrarse los 45 minutos de más que ahora lleva circular por el puerto de Pajares. La empresa se antoja difícil. Pero ver en el tajo a tanta gente alimenta la esperanza de que concluya, por fin, este singular proyecto que tantos quebraderos de cabeza lleva dando a Fomento.Toda una incógnita.

Teruel pierde el tren

Teruel se queda tres meses sin conexión ferroviaria con Valencia por obras en la línea. El Ministerio de Fomento ha cerrado al tráfico esta obsoleta línea para acometer trabajos puntuales de mejora. Desde este martes hasta el 4 de octubre, los turolenses se quedan sin su tren y, por tanto, Zaragoza se queda también sin conexión por ferrocarril con Valencia.

Desde el Ministerio de Fomento indican que esta suspensión total del servicio es imprescindible para llevar a cabo los trabajos proyectados. En Teruel, sin embargo, no lo tienen tan claro. Hartos de esa anticuada línea de ferrocarril, auténtico «tren tortuga» por su lentitud y limitadas prestaciones, en esta provincia las quejas no se han hecho esperar ante este prolongado corte. La Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Teruel cree que debían haberse planificado mejor las obras para que el servicio no hubiera estado suspendido durante tantos meses. Y, además, critica que todo esto sea, a fin de cuentas, para remozar una línea que seguirá siendo poco competitiva, porque la reforma en profundidad que necesita sigue sin llegar.

Los trenes regionales que unen Zaragoza con Canfranc y con Teruel, y los que dan servicio a Calatayud, Castejón o Tudela se caracterizan por sus constantes fallos y unas bajas velocidades que relegan su utilidad social y su valor como infraestructuras productivas. Esta penuria se acrecienta ahora en Teruel: Aragón pierde hasta el próximo 4 de octubre la conexión ferroviaria directa con Valencia debido al corte de la vía que lleva a cabo el Adif para poder realizar obras de mejora en la decrépita línea Zaragoza-Teruel-Valencia. De estas tres capitales, la más perjudicada es la turolense, que se queda sin la única línea de tren que tiene y, por tanto, aislada de Zaragoza y Valencia

Los datos de ejecución presupuestaria del año pasado evidencian el flagrante incumplimiento de las promesas presupuestarias del Gobierno con la red ferroviaria aragonesa, y muy en particular con la de Teruel. El año pasado, el Estado solo ejecutó en Aragón el 22% de la inversión prometida en ferrocarriles, y la cifra fue todavía más escandalosa en la red ferroviaria convencional, a la que pertenece la línea de Teruel, un apartado en el que no se invirtió ni el 5% de lo presupuestado.

Ahora, quienes dependen del ferrocarril tendrán que conformarse con los autobuses alternativos que ha dispuesto Renfe. Tres meses de viajes por carretera, a los mismos precios que tenía el billete de tren, pero con peores prestaciones, porque los tiempos de recorrido son mayores. En algunos casos, la demora añadida roza los tres cuartos de hora para los trayectos más largos.

La línea Zaragoza-Teruel-Valencia no solo da servicio a las estaciones de estas tres capitales de provincia, sino también a un buen número de municipios de localidades intermedias, sobre todo en la provincia de Teruel. Esta línea sigue sin estar electrificada y hay tramos en los que los trenes no pueden circular a más de 30 kilómetros por hora. Cada año se producen decenas de incidencias en estos servicios ferroviarios. En 2018, por ejemplo, 28 trenes acumularon retrasos de más de media hora, mientras que en 2017 hubo 41 incidencias de este tipo, y 35 en 2016.

Acciona y ACS optan al metro de Vancouver

La final para hacerse con la ampliación del metro de Vancouver (Canadá) tiene acento español. Dos consorcios encabezados por Acciona y ACS, respectivamente, han sido elegidos para formar parte de la terna final autorizada para pujar por este megacontrato, una lista corta o ‘short list’ que completa el grupo de la canadiense SNC Lavalin.

El contrato contempla el diseño, construcción y financiación de la extensión de la línea Millenium, un megaproyecto valorado en 2.800 millones de dólares canadienses (unos 1.875 millones de euros), que las autoridades del país norteamericano quieren tener adjudicado en el verano del próximo año. El grupo presidido por Florentino Pérez participa en este proyecto con ACS y Dragados, y va acompañado de firmas como Aecon, Hatch y WSP. El grupo de la familia Entrecanales, por su parte, concurre con Grupo Ghella, Mott MacDonald y Parsons. Por el camino ha quedado el consorcio formado por Astaldi, Colas, Jacobs y Salini. La firma de servicios profesionales KPMG es la que está dirigiendo todo el proceso, según recoge la prensa del país.

La futura obra conlleva la construcción de 5,7 nuevos kilómetros del corredor Broadway, que permitirá conectar con la Universidad de British Columbia, extendiendo la terminación de la línea hasta Arbutus Street. Los trabajos se prevé que se extiendan durante cerca de cinco años, lo que significa que la inauguración de los nuevos kilómetros de línea será en 2025. La futura extensión tendrá un tramo elevado, pero la mayoría de los tramos será subterránea.

Los planes de las autoridades canadienses pasan por elegir al ganador de esta terna a mediados del próximo año, para así poder comenzar los primeros trabajos de construcción en el ejercicio 2020. El futuro suburbano reemplazará a la actual línea de autobús 99-B, tachada por las autoridades canadienses como la más congestionada de todo el país. De hecho, los cálculos gubernamentales pasan por ahorrar media hora por trayecto cuando esté operativa la nueva línea de metro.

Para financiar este megaproyecto, el Gobierno de Canadá se ha comprometido a aportar 888,4 millones de dólares; el de British Columbia, 1.820 millones, y la ciudad de Vancouver, 99,8 millones. Una vez se complete la obra, la línea se integrará con el resto del suburbano y pasará a estar bajo el manto de TransLink.

15.000 toneladas de carril para Extremadura

Renfe Mercancías va a transportar un total de 15.000 toneladas de carril destinado a la línea de alta velocidad Madrid-Extremadura. El transporte, que tiene origen en Valladolid y en la localidad leonesa de Villada, se realizará en dos fases entre el presente mes de junio y finales de septiembre. La operación consiste en la realización de 30 trenes cuya carga equivale a 62 futuros kilómetros de vía doble entre Cáceres y Plasencia.

En la primera fase, que se prolongará hasta el 16 de julio, van a circular dos trenes por semana con origen en la factoría de Redalsa en Valladolid. Cada uno de los trenes circulará cargado con 30 barras de carril de 270 metros de longitud. La fabricación de este carril, barras de 90 metros, se realiza en la planta de Arcelor de Veriña, en Asturias. Las barras originales se sueldan entre sí hasta alcanzar la longitud de 270 metros con el objetivo de optimizar el transporte.

La segunda fase se iniciará el 17 de julio y se desarrollará hasta completar la operación. En esta fase el carril que se va a transportar es de 108 metros y se encuentra acopiado en la base de Adif situada en la localidad leonesa de Villada.

El transporte de carril es una operación que Renfe Mercancías realiza habitualmente para suministrar material a las líneas que Adif está construyendo o a aquellas en las que se realiza mantenimiento.

El carril que fabrica Arcelor en Veriña es muy apreciado, como ponen de manifiesto los contratos de suministro realizados durante los últimos años para Alemania, Italia y Australia. Deutshe Bahn, el administrador de infraestructuras ferroviarias del gobierno germano, renovó en 2016 su contrato con Arcelor-Mittal hasta 2018, lo que supuso para el gigante siderúrgico un pedido de 147.000 toneladas de carril, cuya producción repartió entre sus plantas de Polonia y la de Gijón.

La multinacional también suscribió en 2106 un contrato con Rete Ferroviaria Italiana (RFI), la empresa encargada del mantenimiento de la infraestructura ferroviaria de ese país, a la que tenía previsto suministrar 32.000 toneladas de carril en el plazo de dos años, repartiéndose la producción con las plantas de Arcelor en Polonia y Luxemburgo.

Con las reformas llevadas a cabo, las instalaciones de Veriña tienen capacidad para fabricar raíles de hasta 108 metros de longitud frente al anterior tope de 90 metros. La factoría asturiana ha instrumentalizado más de 15 tipos de carril que luego se han aplicado tanto en la planta de Gijón como en las otras cuatro de tren de carril que tiene ArcelorMittal repartidas por Europa y Estados Unidos.

Metro Barcelona corta la L1 en verano

Diez estaciones de la línea 1 del metro cerrarán este verano por obras durante dos meses, desde finales de junio hasta finales de agosto. No será la única línea del metro que dejará de funcionar durante el estío en Barcelona. También siete paradas de la L2 del metro cerrarán durante cinco semanas. Un tiempo parecido es el que estará cortado el metro en la línea 5. En la L2 y L5, los cortes serán desde finales de julio a finales de agosto.

Las obras más importantes tendrán lugar en la L1. Se trata de trabajos integrales para modernizar más de nueve kilómetros de vías, aparatos e instalaciones. También afectará al túnel que circula por debajo de la Meridiana y su continuación por el barrio de Sant Andreu, puestos en marcha, en ambos casos, hace más de medio siglo. El coste de la reforma se disparará hasta los 20 millones de euros. Los trabajos más importantes consistirán en renovar el líneal de vía, que ahora se montará sobre placas de hormigón.

La renovación de las instalaciones dejará sin servicio el tramo entre las estaciones de Clot y Fondo, ya en la localidad de Santa Coloma de Gramenet. El corte se iniciará el 29 de junio y acabará el 30 de agosto, ambos incluidos. El resto de la línea 1, entre las paradas de Hospital de Bellvitge y Clot, funcionará con normalidad. La interrupción del servicio afectará totalmente a nueve estaciones y parcialmente a la del Clot, que funcionará como estación de inicio y final de trayecto.

Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) asegura que el tramo cerrado registra el mes de julio unos 90.000 entradas los días laborales. El elevado número de viajeros que utilizan esta línea obligará a la empresa pública a diseñar un plan alternativo de transporte que pasará por utilizar la línea 9 Norte del metro (La Sagrera-Can Zam) y el servicio de Cercanías, a través de las estaciones de Sant Andreu Comtal (R2-R2 Norte), Sant Andreu Arenal (R3 y R4), La Sagrera-Meridiana (R3 y R4) y El Clot-Aragó (R2 y R2 Norte).

El corte también obligará a poner en marcha dos buses lanzadera para facilitar la utilización de los servicios ferroviarios citados. Los dos servicios de bus funcionarán entre Clot y Fabra i Puig, y entre Onze de Setermbre y Fondo, con una frecuencia de paso que oscilará entre los tres y cinco, respectivamente, las horas punta de los días laborables. Los buses funcionarán con el mismo horario que la red de metro. El intercambiador de la Sagrera, un punto de llegada y salida de numerosas líneas de bus interurbanas, se mantendrá en funcionamiento y será un punto de parada de las lanzadoras para el enlace con las líneas 9 Norte, 10 Norte y 5 de metro, y las líneas R3 y R4 de Cercanías.

Otra línea que presentará una importante incidencia este verano será la L2. Entre los días 27 de julio y 30 de agosto, la línea no funcionará entre las estaciones entre Paral·lel y Sagrada Família, siete estaciones en total, por trabajos de mejora de las condiciones mecánicas de la vía. El servicio de metro también se paralizará entre Can Vidalet y Collblanc de la L5, del 29 de julio al 1 de septiembre, en este caso por las obras de construcción de la estación de Ernest Lluch, paralizada desde hace cerca de seis años y una inversión de 57 millones.

Metro Madrid reabre la línea 2

Metro de Madrid reabrirá este viernes el tramo de la línea 2 cortado desde el pasado mes de enero tras finalizar los trabajos de reparación generadas por el impacto en la infraestructura de las obras del complejo de Canalejas. La reapertura incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018, y está previsto informar a los usuarios de la vuelta al funcionamiento de este tramo de la línea 2 por los canales habituales de comunicación (megafonía, cartelería y redes sociales).

Fue el pasado 25 de enero cuando la Comunidad de Madrid decidió cerrar el tramo entre las estaciones de Retiro y Sol. El motivo fue que las obras del aparcamiento subterráneo que estaba ejecutando la empresa OHL en el entorno de Canalejas afectaron a la línea 2 “provocando un leve desplazamiento de la pared del túnel”, según explican fuentes de Metro. Posteriormente, los trabajos de refuerzo del túnel entre las estaciones de Sevilla y Sol provocaron la extensión del cierre hasta la estación de Ópera entre el 24 de abril y el 12 de mayo. Durante las obras, los usuarios han tenido a su disposición un servicio sustitutivo gratuito de autobuses.

El coste de los trabajos de reparación ha sido de 3,5 millones de euros, cantidad que asumirá la constructora OHL dado que el origen de la avería fueron las obras que estaba realizando en Canalejas. Metro de Madrid reclamará también a la constructora responsabilidades por los perjuicios generados por la suspensión del servicio en este tramo de la L2 , así como el coste del servicio alternativo de autobuses. La reapertura de la línea 2 incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018.

Los trabajos han permitido sustituir el vestíbulo existente por uno nuevo, así como la reordenación de los accesos a la estación concentrándolos en uno solo, de mayor tamaño, en el lado de los impares de la calla Alcalá. Se han instalado tres ascensores, lo que permite que la estación sea accesible para personas con movilidad reducida: uno desde calle al nuevo vestíbulo, y dos más para llegar a cada uno de los andenes, tras el paso de tornos. Metro ha renovado también las instalaciones dotándolas de elementos adicionales como torniquetes, comunicaciones, protección contra incendios, transformación eléctrica, entre otros, para adecuarla a los estándares de las estaciones más modernas de la red.

Durante los trabajos en la estación de Sevilla, han aparecido los restos de un antiguo cartel publicitario de cerámica de 1924 de la marca de jabones Carabaña que a apartir de ahora podrán observar los usuarios. Esta publicidad se fue ocultando con las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo a lo largo de los casi cien años de vida de suburbano, dejándolo finalmente oculto. Las actuaciones de renovación en la estación de Sevilla se enmarcan dentro del Plan de Modernización que está llevando a cabo Metro, que supondrá una inversión de 89 millones de euros para actuar en 33 estaciones de la red. La instalación de los tres ascensores forma parte del Plan de Accesibilidad de Metro, que se desarrollará hasta 2020 y permitirá la instalación de 89 ascensores en 32 estaciones con una inversión de 145,7 millones de euros.

El próximo domingo, arrancará el corte total del túnel de Recoletos, conocido popularmente como el túnel de la risa, para realizar obras de mejora en la infraestructura ferroviaria que se prolongarán hasta el mes de noviembre. Estas actuaciones implicarán suprimir el tráfico ferroviario entre Atocha y Chamartín por dicho túnel y que la estación de Recoletos quede sin servicio. Afecta a los trenes de las líneas C1, C2, C7, C8 y C10. Las trabajos en el subsuselo del eje de la Castellana servirán para sustituir la vía y la catenaria por otras de mayores prestaciones, una tarea «imprescindible», según asegura Adif, en unas infraestructuras construidas en los años 60 y que constituye el tramo con mayor densidad de tráfico ferroviario de la región, con 470 trenes y más de 200.000 viajeros diarios. La inversión será de 35 millones de euros. A esta cantidad habrá que sumar otros 11,8 para modernizar la señalización (de los años 80), en virtud de un contrato que aún no ha sido adjudicado. En los últimos años, el servicio de Cercanía de Madrid ha sido muy cuestionado por sus continuos problemas. Según reconoce Adif, se ha registrado “un incremento” de las averías que han provocado “grandes retrasos”.

El metro arrasa restos de Málaga del siglo XI

Desde mediados del pasado mes de marzo arqueólogos andaluces trabajan sobre los restos de la Málaga musulmana del siglo XI que las obras de ampliación del metro han dejado al descubierto. En concreto, se trata de estructuras de viviendas de la época, así como calles y viarios. Todo ello será “arrasado”, salvo alteración significativa de la estrategia planificada, según fuentes próximas a la iniciativa. Conforme los especisliatas culminen su parte del trabajo, documentando lo encontrado y siempre que todo encaje en la normalidad de la actuación, se podrán cubrir los restos y avanzar en la construcción de la losa de cubierta.

La decisión final queda a expensas de los informes que aún tiene que emitir la Delegación de Cultura, cuya responsable territorial es la misma que asume los asuntos de Fomento, que a su vez acomete la obra del suburbano. Pero la prioridad de la Administración regional pasa por adelantar en lo posible la terminación del tajo ahora en marcha. “Allí no parece que haya nada de calado suficiente como para que haya que paralizar la obra o tomar medidas de otro impacto”, explica la responsable del departamento autonómico en la provincia, Carmen Casero, subrayando que la dimensión de los restos hace que afecte totalmente al tramo del suburbano.

“No vamos a negar que esos restos afectan al 100% de la obra, su incidencia es completa, no es que haya un tramo del 20% afectado, es el 100%”, dce Casero, quien, a pesar de ello, admite que será en función de las conclusiones de los técnicos cuando se adopten las decisiones, caso de “conservar custodiados en algún sitio lo que se considere; el interés público primará siendo compatible con el trabajo de los arqueólogos”. “No por correr más se está haciendo más a la ligera”, apostilla.

Hace unos días se cerró uno de los dos puntos en los que se han venido desarrollando las labores de excavación arqueológica en las últimas semanas. De acuerdo con la información oficial aportada por la Junta, las estructuras encontradas fueron cubiertas con mallas de geotextil y tierra. Sin embargo, otras fuentes apuntan a que el proyecto constructivo no hace compatible el mantenimiento de los restos con la ejecución del paso soterrado. Cabe recordar que en 2011, con Enrique Salvo como director del proyecto, se manejó la posibilidad de exponer parte de los restos dentro de la estación Guadalmedina.

De acuerdo con las fuentes consultadas, salvo las cerámicas y otros elementos muebles que sean encontrados, todos lo demás “será destruido”. El retraso que acumula esta parte del ferrocarril urbano y la existencia de un compromiso contractual con la concesionaria encargada de su explotación comercial para que los trenes lleguen al centro como muy tarde en noviembre de 2020 eleva la presión sobre el desarrollo de la infraestructura.

Los mensajes lanzados desde meses atrás por los máximos responsables de la Junta, caso del presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, y del consejero de Presidencia, Elías Bendodo, son fieles exponentes del escenario en el que se mueve en este momento la actuación. Ambos vienen subrayando la apuesta por acelerar el ritmo de actuación, llegando a asegurar que el mismo ya se alarga hasta las 24 horas durante buena parte de la semana en varias fases de la obra.

El antiguo metro de Barcelona

Cuando se perfora el suelo de cualquier ciudad, más si ésta es antigua, se suele encontrar de todo. Lo más habitual es hallar vestigios romanos o también mediavales. Pero de vez en cuando, surge la sorpresa. Y eso es lo que ocurrió en Barcelona hace unas semanas, cuando los operarios preparaban el terreno para realizar una red de recogida neumática de basuras en el Raval.

Los obreros se toparon con un agujero de una configuración “rara e inusual”. Un inmenso agujero encofrado de anchura considerable y 13 metros de profundidad con escaleras de madera en forma de zigzag incluidas. El agujero, además de “raro” era “poco seguro”. Imposible de explorar. Así que lo suyo fue avisar a la unidad de subsuelo de los Mossos que a su vez llamaron a la subacuática pues las aguas freáticas cubrían unos 4 metros del pozo y no dejaban llegar a una pequeña galería que conectaba con una segunda.

El misterio sobre qué era la estructura encontrada duró hasta que se dio con un vecino del Raval docto en historia del barrio. Él fue quien lanzó la alerta de que aquello eran las obras empezadas y no acabadas del metro que debía unir la Rambla con el Paral·lel y que no pudo llevarse a cabo por múltiples problemas: vecinos enfadados, edificios agrietados, huelgas de obreros, falta de financiación y aguas freáticas.

El agujero es el pozo de ataque y las dos minigalerias son el acceso a lo que debía ser el túnel y el principio de este, del que solo llegaron a construirse 5 metros. El proyecto se gestó en 1926 y tenía tres fases: el funicular desde Paral·lel hasta el parque de Montjuïc, y un segundo tramo hasta el castillo. Estos se acabaron en 1929. Y de hecho, el primero aún funciona; el segundo se mantuvo hasta principios de los 80. El tercer tramo fue el que fracasó. En abril de 1930 se licitó la obra y en el 34 se le denegó el permiso por todas las vicisitudes antes citadas. Además de pozo de ataque y el inicio de lo que debía ser el túnel, se erigieron también parte de la estación de Paral·lel (aún en pie) y las cocheras, talleres y subcentral transformadora localizadas en el cruce de Nou de la Rambla con la calle de Vila i Vilà.

La red de metro de Barcelona se inauguró el 30 de diciembre de 1924, con Alfonso XIII en el trono y la dictadura de Primo de Rivera en el Gobierno. Y se hizo con expectación, el público acudió en masa. La prensa de la época recoge la presencia del infante Fernando de Baviera vestido de general, alfombras en las escaleras y macetas con plantas tropicales en las taquillas. Además de lunch en el andén. Se pusieron en marcha cuatro estaciones: desde Lesseps hasta la plaza de Catalunya (la actual línea verde) de lo que se conocía como Gran Metro. En 1929, la línea ya llegaba hasta el Liceu y tenía un ramal que salía de Aragón (ahora Passeig de Gràcia) hasta Jaume I, hoy en día parte de la línea amarilla.

Canfranc, por fin, en obras

La estación de Canfranc volverá a recobrar su esplendor. Los trabajos han comenzado para convertir algunos de los hangares ya existentes en la nueva estación de pasajeros. Las obras cobran ritmo de forma que para el otoño de 2020 esté ya concluida y se complete la playa de vías con las líneas de viajeros. Y de nuevo los visitantes acudirán a este complejo histórico, auténtico Escorial de los Pirineos. La rehabilitación de la estación costará 12,5 millones.

Antes del 24 de abril van a solicitar a la Unión Europea la posibilidad de que se financie unos estudios sobre el túnel internacional; ya se están preparando las solicitudes. El pasado 13 de marzo se firmó el acta de replanteo. Se ha limpiado y desbrozado el terreno, se han levantado las vías antiguas y, “lo más importante, que ya hemos ejecutado el desmontaje de las placas de fibrocemento que estaban en la cubierta”, explica el consejero aragonés José Luis Soro.

El primer edificio que veremos rehabilitado es el de la cochera francesa que será punto clave para los peregrinos que recorren el Camino de Santiago, que será un centro de acogida e interpretación de la ruta jacobea. Son 400.000 euros y ya está adjudicada y en marcha. En junio “estará terminado y será el primer edificio que habremos conseguido rehabilitar en Canfranc”, señala Soro. En cuanto al edificio histórico, las obras han comenzado con la retirada de una pequeña parte de las marquesinas exteriores. Lo convertirán en un hotel con unas 100 habitaciones y espacios de convenciones y hostelería. El vestíbulo seguirá siendo de uso público.

En una visita reciente, la presidenta del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Isabel Pardo de Vera, resaltaba el buen ritmo de los trabajos y adelantaba la posibilidad de una futura colaboración para desarrollar el Museo del Ferrocarril que se proyecta en el antiguo depósito de locomotoras. Además de esta infraestructura se puede aprovechar una placa giratoria adjunta, los talleres, el edificio que albergaba a los mecánicos (y, después de abandonado el depósito, al club de montaña de Renfe) y una serie de vías en topera.

Hace un tiempo la Coordinadora para la reapertura del ferrocarril Canfranc-Olorón (Crefco) proponía esta idea y aseguraba que allí podrían exhibirse, totalmente a cubierto, diez vehículos ferroviarios (locomotoras, automotores o coches), uno en cada una de las vías a las que se accede desde la placa giratoria. Varias de esas vías disponen de fosos que permitirían ver las piezas desde abajo (rodajes, bogies, sistemas de frenado, de generación de electricidad para alumbrado, etc.) y todas disponen de espacio suficiente a los lados para instalar plataformas desde las que los visitantes podrían ver el interior de los vehículos. Además de estas diez, las dos vías del taller, más largas que el resto, permitirían estacionar otras tantas pequeñas composiciones compuestas por dos o tres vehículos.

Aragón, junto con la región de Aquitania y los gestores de infraestructuras francés y español, trabajan para que en la próxima convocatoria Conecta-Europa se pida financiación para la adecuación del túnel, que quedó fuera en la pasada convocatoria. De cara a la reapertura se ha solicitado una convocatoria del cuatripartito para respaldar esa solicitud y validar los citados nueve informes.

Hartos de las obras en la Estación de Ceuta

Los vecinos de la barriada de la Estación del Ferrocarril de Ceuta están hartos. Se sienten cansados de una obra que, dicen, no avanza y cuyo proyecto ha sido variado de forma radical respecto del inicial. La antigua infraestructura ferroviaria es una más de las obras que no cumplen plazos ni atienden las necesidades reales de los vecinos.

“Es esa actitud del Gobierno, que supedita los plazos de las obras y su finalización a sus propios intereses. Las obras empiezan no cuando surge la necesidad sino a conveniencia del gobierno, que exige el cumplimiento de los plazos cuando le interesa y cuando no, pues se alargan y eternizan”, denuncia Javier Varga, diputado de Ciudadanos.

Las críticas al plan de obras no son las únicas. También denuncian la situación en que se encuentra la estación, a la que se ha bautizado como “la obra del Escorial”. “Ya se discute no solo la finalización sino también la finalidad, qué va a ir allí; lleva 15 o 20 años siendo una molestia para los vecinos”, explican los vecinos. Varga ha denunciado que proyectos como el de la Estación parecen hechos más bien para “complicar la vida” del vecindario y no para solucionar problemas, después de haberles privado de zonas de aparcamiento o de disponer un carril bici carente de sentido. “Llevan más de año y medio de obra y aun queda por hacer más de la mitad, los vecinos están cansados”, ha expuesto.

La barriada Estación de Ferrocarril debe su nombre a un antiguo y ambicioso proyecto que uniría Ceuta con varias ciudades marroquíes hasta llegar a Ciudad del Cabo. Finalmente, el recorrido se redujo hasta Tetuán. Fue levantada entre 1916 y 1918 por el constructor y contratista José Mª. Escriña para la Compañía Española de Colonización, concesionaria de la construcción y explotación del Ferrocarril Ceuta-Tetuán. Todo el proyecto se encargó a una comisión formada por el ingeniero de caminos Rafael de la Escosura, el militar Miguel Manella y José Roda, que lo era de la primera división de ferrocarriles, encargándose luego el ingeniero Wilfredo Delclós de la construcción.

El edificio se planteó en un regionalismo tetuani, con tres cuerpos, patios centrales, cuatro torrecillas que imitaban alminares y andenes cubiertos en forma de galerías de arcos que evitaban el acoplamiento de la marquesina. La simplicidad exterior se hace más elegante medíante el juego de colores entre los planos encalados, y los planos y tejadillos de cerámica de color verde brillante. Inaugurada el 10 de mayo de 1918 por el Infante Carlos de Borbón dos Sicilias y el Alto Comisario de España en Marruecos, Francisco Gómez Jordana, se instalaron en ella los almacenes de explotación, talleres y la residencia del jefe de estación. Se completaba la construcción con hangares y depósitos de agua del mismo estilo. Hasta que en 1958 se cerró para siempre con la línea.

Después de más de una década de fallidos intentos para conseguir rehabilitar la centenaria estación (uno de sus últimos destinos era convertirse en biblioteca), se desconoce si finalmente será este el definitivo. La Ciudad tramitó el pasado mayo un proyecto complementario para, con un presupuesto de un millón y medio de euros, terminar su rehabilitación. Sin embargo, esa partida se vio finalmente mermada y se quedó en algo más de 600.00 euros. Las obras, sin embargo, se interrumpen constantemente.