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Dos meses de AVE a Granada

Este lunes Renfe ha alcanzado los 200.000 viajes vendidos en los trenes AVE que parten desde la estación granadina de Andaluces o llegan a ella. Un hito que se ha logrado en menos de dos meses de funcionamiento del AVE de Granada, que fue inaugurado el pasado 26 de junio y que ya durante su primer verano está consiguiendo altos porcentajes de ocupación.

Por ciudades, como era de esperar son los viajes de Granada, Madrid y Barcelona los que concentran mayor número de billetes vendidos como puntos de origen. Renfe ofrece cada día tres circulaciones AVE diarias por sentido entre Granada y Madrid, a la que se suma otro servicio de ida y vuelta que conecta cada día la capital granadina con Barcelona.

En el primer mes de servicio un total de 85.000 viajeros utilizaron el servicio AVE de Granada. Ya era evidente el comportamiento de los viajeros que por ciudades concentraban también mayor demanda en las estaciones de Granada, Madrid y Barcelona, por este orden.

La campaña especial de lanzamiento finalizó el pasado 30 de junio. Desde entonces, Renfe comercializa los servicios AVE en Granada al igual que en el resto de relaciones de Alta Velocidad-Larga Distancia de la compañía. A la tarifa general (denominada Tarifa Flexible) se suman distintos descuentos: Ida y Vuelta, Tarjeta Dorada, Niño, 4Mesa, o Tarifas Promo, las cuales “permiten viajar con descuentos hasta del 70 por ciento”.

La puesta en servicio del AVE a Granada arrancaba el pasado 26 de junio. Las semanas previas a su estreno, Renfe lanzaba una campaña promocional con una tarifa especial de lanzamiento denominada Tarifa Alhambra para viajar a Madrid y Barcelona. Durante este periodo, el incidente más notable se pridujo el 16 de agosto. El tren llegó a circular con un retraso de hasta 113 minutos, según informaba la web de Renfe, tras haber permanecido parado cerca de noventa minutos en la estación de Camp de Tarragona debido a una avería, que detuvo el convoy hasta las 9.20 horas, según el perfil oficial de Twitter de la compañía. El AVE con destino Granada acumuló en ese momento un retardo de 99 mminutos.

Cinco consorcios optan al metro de Bogotá

Un total de cinco consorcios continúan en la carrera por ganar la licitación para construir la primera línea del Metro de Bogotá, y están constituidos por 18 compañías de China, España, Corea del Sur, Colombia, Holanda, Italia, México y Alemania, según fuentes empresariales. La empresa Metro de Bogotá (EMB) detalla en un comunicado que finalizó la etapa de recomposición interna de los consorcios, de los cuales uno anunció el cambio de nombre de sus empresas, mientras que otros dos pidieron autorización para recomponerse “conmutando algunas de las compañías originales”.

De los seis grupos empresariales que había precalificado Metro de Bogotá para la licitación, el Consorcio Línea 1, que estaba conformado por Obrascon Huarte Laín S.A., Andrade Gutiérrez Engenhaira S.A, Camargo Correa Infra Constructores S.A y CCR S.A, pidió ser retirado oficialmente. “Cuando se crearon los grupos, el año pasado, las empresas conocían el proyecto, pero no el detalle del contrato con las obligaciones y la repartición de riesgos entre el Estado y el contratista”, explicó el gerente de la EMB, Andrés Escobar.

El portavoz de Metro añadió que “estos documentos los conocieron el pasado 28 de junio cuando abrimos la Licitación Pública Internacional en compañía del presidente Iván Duque y el alcalde Enrique Peñalosa”. “Entramos a la recta final de la competencia y van quedando al frente los mejores equipos, de donde saldrá un ganador que será el encargado de hacer el mejor metro para los bogotanos”, señala Escobar.

Los consorcios que quedaron son Apca Transmimetro, conformado por las empresas China Harbour Engineeering Company Limited y Xi’An Metro Company Limited; y Unión Metro Capital, que lo integran las españolas Sacyr, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, la surcoreana Hyundai Engineering and Construction y la colombiana Stoa. También continúan en la carrera el Consorcio Sunrise, del que hacen parte la española Acciona, la holandesa Impreglio International Infrastructures y las italianas Ansaldo e Hitachi Rail; y el Consorcio Metro de Bogotá, conformado por FCC Concesiones de Infraestrucura de España y las mexicanas Carso y Promotora del Desarrollo de América Latina. Y el último grupo es APCA Metro Capital, integrado por las mexicanas Controladora de Operaciones de Infraestructura e ICA Constructora, además de la PowerChina International Grupo Limited, la alemana Siemens y la holandesa Strukton Integrale Projecten.

El coste total del Metro de Bogotá será de 11 billones de pesos (unos 3.196 millones de dólares de hoy). La capital colombiana, con casi ocho millones de habitantes y un sistema de transporte público deficiente, es la única gran ciudad latinoamericana que no cuenta con un metro. Las autoridades locales y nacionales esperan adjudicar la concesión en octubre próximo y su construcción tardará ocho años.

La primera línea tendrá 16 estaciones a lo largo de 23,9 kilómetros, con una capacidad para transportar 72.000 pasajeros por hora y sentido, lo que implica más de un millón de pasajeros al día. La construcción del metro es una obra que Bogotá espera desde hace más de medio siglo, pero a pesar de que distintos alcaldes han contratado estudios técnicos nunca se ha conseguido llevarla a cabo.

Un perro, en las vías del metro

El metro ha sufrido retrasos a mediodía de este viernes entre el Casco Viejo y Abando después de que un perro saltara de los brazos de su dueña al andén y se lanzara a las vías. El incidente se ha registrado en torno a las 12.15 horas. Al parecer, todo se debió a un descuido de la propietaria del can, que reaccionó descontrolado cuando la unidad entraba en la estación del Casco Viejo

Fuentes del suburbano apuntan que el perro se precipitó a la vía antes de la llegada de un convoy. El animal echó a andar por el túnel desde la estación del Casco Viejo hasta la de Abando. Los operarios del metro, que tuvieron tiempo para reaccionar, avisaron al maquinista del incidente para que pudiera frenar a tiempo. Pese al mal trago que ha supuesto para la dueña del can y quienes han observado el angustioso momento, todo ha quedado en un pequeño susto y el metro ha recuperado la normalidad tras el parón.

Es la primera vez que se registra un incidente de este tipo en el metropolitano bilbaíno desde finales de 2010, cuando Metro Bilbao decidió permitir el acceso de perros y gatos a las unidades de transporte, sin necesidad de un trasportin como hasta entonces era obligatorio para acceder a las dependencias del suburbano. La medida no es del agrado de todos los usuarios.

Desde esa fecha Metro Bilbao permite viajar a animales domésticos cuyo peso sea inferior a 8 kilogramos, aunque “en ningún caso” pueden ocupar un asiento. Los animales deben ir atados o en brazos de sus propietarios “y desde el acceso hasta el abandono de las dependencias deben estar sujetos por correa”. “El perro no podrá tener contacto con el suelo de la estación o del tren”, determina la normativa. Sin embargo, la mayor parte de los dueños de estos animales incumplen claramente esta disposición del reglamento y es frecuente ver cómo acceden a las dependencias del suburbano e incluso a los trenes por sus propios medios. Los vigilantes no suelen llamar la atención. a quienen infringen la norma.

La orden sólo afecta a perros y gatos y queda prohibido el acceso a estos medios de transporte de animales que sean considerados “exóticos” como “reptiles, arañas o insectos”, precisa el Departamento de Transportes. Además, estará prohibido el acceso a las instalaciones y vehículos de ambas compañías de los perros considerados potencialmente peligrosos, según la legislación y la normativa vigente. Por motivos de seguridad, los animales deberán ser portados por sus dueños, que tendrán que extremar las precauciones en las zonas de validación, en la entrada a los vehículos y, en general, en cualquier área de apertura y cierres de puertas con el fin de que la mascota no sufra ningún tipo de daño.

Quizá este suceso haga recapacitar a los dirigentes de Metro Bilbao que se plantean admitir también en sus convoyes a los perros de gran tamaño siempre y cuando sus dueños les lleven atados. El Consistorio bilbaino aprobó pedir a la dirección de la compañía ferroviaria que valorará la posibilidad de modificar su normativa para permitir el viaje de perros grandes acompañados, como ya ocurre en Barcelona, Madrid y diferentes ciudades europeas.

‘La nueva’ de Ciudad Real sufre otro robo

La Asociación Manchega de Amigos del Ferrocarril de Ciudad Real (AMAFCR) denunció a finales de la pasada semana un nuevo robo en las instalaciones que están destinadas a ser el Museo del Ferrocarril. Se trata del tercero que ocurre en este edificio en el que la asociación dejó en depósito su patrimonio con la esperanza de que el edificio abriera como museo al poco tiempo, algo que no ocurrió. En 1992, el Consistorio y Adif firmaron un convenio para crear una instalación museística en los edificios del parque de Gasset, donde se ubicaba la llamada estación ‘nueva’.

Los integrantes de la asociación manchega dicen estar «tremendamente cansados» tras este robo, el tercero que padecen. Recuerdan que «la asociación no tiene la obligación de hacer el museo del ferrocarril, sino que la gestión corresponde al Ayuntamiento de Ciudad Real» pero pasan los años y el proyecto sigue en el vacío. Hay un inmueble cedido al Ayuntamiento, pero que «está dejado de la mano de Dios», expone el presidente de la organización, Juan Carlos López. «Nosotros llevamos nuestro patrimonio histórico ferroviario, pero las dependencias no tienen las medidas de seguridad adecuadas y el resto del edificio tiene las ventanas abiertas. Esto es crear un caldo de cultivo para que los amigos de lo ajeno entren», indica el presidente. López apunta que se sienten «quemados» con la actuación del equipo de gobierno municipal con el que han buscado resolver los problemas, pero en los últimos años no se ha producido ninguna reunión con la alcaldesa.

Este vetusto inmueble, víctima del abandono y el vandalismo, se encuentra en un extremo del parque de Gasset. Inaugurada en 1879, fue la segunda estación de Ciudad Real, de ahí que se la conociera como la “nueva”. La Compañía de los Ferrocarriles de Ciudad Real, Badajoz y Minas de Bélmez (CRB) la ianuguró unos veinte años después de que entrara en servicio la primera estación de Ciudad Real, ya desaparecida, ubicada al final de la calle Ciruela. De su pasado ferroviario da fe un tramo de vía y un desvencijado vagón.

En 1992, coincidiendo con la inauguración del AVE, el Ayuntamiento y Renfe firmaron un convenio de cesión por 50 años. A cambio del pago de un alquiler simbólico, el Consistorio de la capital se comprometió a realizar un Museo del Ferrocarril, dedicando el resto de las dependencias a colectivos culturales, de barrios, etc. Desde entonces se ha rehabilitado el ala sur, donde se acometieron obras para acoger las instalaciones del malogrado Museo de Ferrocarril de Ciudad Real. Además de esto, se adecuó la planta superior. En los últimos meses parecían haber cierto interés en trasformar parte del edificio en un establecimiento hostelero “al estilo de la antigua cantina de Ciudad Real, decorado con elementos de la antigua estación”.

Las personas que han accedido de forma ilegal a estas dependencias se han llevado material del taller de reparación donde estaban las herramientas de trabajo. Se desconoce si han entrado en el resto de las instalaciones. «Parece ser que han robado algo de cable también. Ya no podemos entrar por las puertas eléctricas por las que accedíamos. Ahora lo hacemos por el parque de Gasset y con la Policía porque no sabemos lo que nos vamos a encontrar allí».

Desde la organización consideran que los posibles robos «van a ser imparables» debido al abandono en que se encuentran las instalaciones del futuro museo del ferrocarril. Así que todo su patrimonio, «conseguido y rehabilitado» de cara al museo, no puede seguir ahí porque nadie responde por lo que allí sucede.

Curiosidades del ferrocarril español

El verano nos permite dedicar mucho más tiempo a nuestras pasiones favoritas. Libres de ataduras laborales podemos sumergirnos en la lectura y llenarnos de nuevos conocimientos. Los libros son el recurso más utilizado para conocer historias sobre el ferrocarril español. A través de ellos se abre un enorme universo, casi inabarcable, pero muy dependiente del nivel adquisitivo de cada uno. Hay otras herramientas más accesibles. Los blogs temáticos y los recursos digitales de algunas museos nos hacen más fácil acceder a este tipo de contenidos. A través de ellos podemos satisfacer nuestra curiosidad o buscar el dato preciso sobre una determinada pieza del parque móvil o utensilios propios del sector.

La sección “Piezas destacadas” de la web del Museo del Ferrocarril de Madrid (www.museodelferrocarril.org) permite conocer las colecciones del museo mediante la presentación de sus obras más importantes. La selección de las piezas se realiza tanto entre aquellas que se exhiben en la exposición permanente, en la antigua estación de Delicias (sede del museo), como entre las que se muestran en otros lugares fuera del museo o las que se custodian en sus almacenes. Con el deseo de acercarlas al público, se describen en esta sección, entre otros aspectos, sus principales características formales y técnicas, así como su contexto histórico.

“Piezas destacadas” se inició en 2011 y desde entonces se han publicado en esta sección 72 elementos, principalmente vehículos (locomotoras de vapor, eléctricas y diésel; coches de viajeros, automotores, vehículos de vía y obras, carros y grúas), además de relojes, maquetas, faroles, esculturas, uniformes, señales, expendedoras de billetes, placas, traviesas, juguetes o la propia cubierta de la estación de Delicias, excepcional muestra de la arquitectura del hierro del siglo XIX.

La última publicada es la locomotora diésel-hidráulica 306-001-9, del modelo “Taurus”, fabricada en Sheffield en 1962 por la empresa británica Yorkshire Engine Co. Es un tractor de maniobras de cabina central, diseñado para realizar maniobras y viajes de servicio de trenes pesados y caracterizado por una inusual versatilidad. Posee cuatro ejes acoplados mediante bielas, accionados por dos motores Rolls-Royce a través de una transmisión hidráulica de la misma marca. Estos motores de cuatro tiempos, sobrealimentados, desarrollan una potencia de 300 CV cada uno. La locomotora es capaz de traccionar cargas de entre 300 a 500 toneladas a una velocidad máxima de 58 km/h.

Apodada “Thatcher” por los ferroviarios de su último destino (el depósito de Salamanca), en referencia a la primera ministra británica Margaret Thatcher, fue dada de baja definitivamente del servicio y, tras una puesta a punto, se la envió al Museo del Ferrocarril de Madrid en febrero de 1987, donde permanece expuesta desde entonces.

El Museo del Ferrocarril de Madrid se abrió al público en 1984. Su sede es la madrileña estación de Delicias, uno de los ejemplos más claros y representativos de la arquitectura industrial española, que se inauguró en 1880 y se cerró definitivamente al tráfico en 1971. Ofrece una selección de vehículos y piezas relacionadas con el ferrocarril que ilustra de manera excelente la evolución de este modo de transporte.

La visita al museo permite conocer una completísima colección de material histórico ferroviario, una muestra muy variada de locomotoras y coches de viajeros, a través de la cual se puede comprender la evolución de la tracción (vapor, eléctrica y diésel) en el más de siglo y medio de existencia del ferrocarril en España, y las distintas condiciones en las que viajaron los pasajeros de estos trenes.

Metro Madrid mantiene 40 trenes inmovilizados

Metro Madrid mantiene unos 40 trenes inmovilizados por labores de desamiantado, proceso por el que se ha logrado retirar el 100% de este material tóxico de algunos convoyes, según informa la compañía, que destaca que se ha detectado amianto en veinticuatro componentes de los trenes más antiguos de la red. Hasta ahora se han invertido 27,4 millones de los 140 millones de euros previstos hasta el año 2025 en el plan de retirada del amianto del suburbano madrileño que se puso en marcha en febrero de 2018.

A pesar de que la normativa vigente permite mantener los materiales con amianto instalados con anterioridad a 2002, Metro de Madrid está invirtiendo una gran cantidad de recursos para eliminar este material de sus instalaciones. Las labores de desamiantado ya se han llevado a cabo en las estaciones de Canillejas, Suanzes, Torre Arias, Pavones, Príncipe de Vergara, Gran Vía, Portazgo, Pirámides, Campamento, Las Musas, Argüelles, Ventura Rodríguez, Avenida de la Paz, Vinateros, Estrella, Moncloa, Alvarado, Buenos Aires, Sol, Esperanza y García Noblejas, además de retirar restos del material de otras tantas estaciones.

Por el momento, y a la espera de retirar todos los materiales identificados, Metro Madrid establece un plan de inspecciones de seguridad, así como mediciones de control para garantizar que las instalaciones existentes se encuentran en buen estado. Hasta la fecha, se han realizado ya más de 575 mediciones ambientales y personales, en las que se ha podido constatar que no existe riesgo de exposición a fibras de amianto, subraya la compañía.

La compañía hace controles médicos específicos a sus trabajadores para detectar problemas de salud derivados de esta circunstancia. Se han realizado un total de 1.184 chequeos médicos a 914 trabajadores, sin encontrarse hallazgos patológicos compatibles con la exposición al amianto. En la actualidad, son cuatro los casos de trabajadores de Metro de Madrid con una enfermedad profesional por exposición a fibras procedentes del amianto. Dos trabajadores, por otra parte, han fallecido, y uno más del colectivo de maquinistas que ha sido reconocido por la Seguridad Social por estar jubilado y no tener ningún vínculo con Metro de Madrid.

Los dos trabajadores fallecidos, con patologías de carácter maligno, comenzaron su andadura laboral en los años setenta y ochenta y desempeñaron su trabajo en el ámbito del mantenimiento del material móvil.

Mingote en el Metro de Madrid

Pasillos y andenes de la estación Rubén Darío lucen dibujos y viñetas del ilustrador madrileño Antonio Mingote para conmemorar tanto el centenario de su nacimiento como el de la inauguración del suburbano madrileño, ambos en 1919. Esta estación del suburbano es la más próxima a la redacción histórica de ABC, el periódico en el que el dibujante colaboró durante más de 50 años.

La tematización de la estación se ha realizado mediante grandes pantallas de vinilo que reproducen viñetas e historietas del dibujante, procedentes del Museo ABC de Dibujo e Ilustración. “Se ha querido aprovechar la coincidencia del nacimiento de ambos para difundir entre los madrileños el importante trabajo que ha dejado este emblemático ilustrador”, señala la consejera en funciones de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía González, en una visita a la estación. La viuda de Mingote, que también ha asistido a la inauguración, ha recordado que el ilustrador siempre consideró el metro como “uno de los mejores medios de trasporte” para moverse por Madrid, por lo que le ha dedicado numerosas viñetas e ilustraciones.

Esta no es la primera vez que Metro de Madrid difunde el trabajo de Mingote. Ya en octubre de 1997 el dibujante y el suburbano se unieron con motivo de la inauguración en la estación de Retiro, donde se pueden ver tres murales de azulejo en los que el artista recreó tres escenas de esta zona verde. Además, al dedicar gran parte de su obra a la movilidad urbana en general y al Metro de Madrid en particular, en 2005 se llevó a cabo una exposición en la estación de Nuevos Ministerios con parte de ese material.

Antonio Mingote, dibujante, humorista, escritor y académico, nacido en Sitges en 1919 e ilustre vecino de Madrid, es uno de los artistas más importantes de la España de los siglos XX y XXI. Aunque es autor de cuentos y de algunas novelas, como Las palmeras de cartón (1948), Los revólveres hablan de sus cosas (1953) o Adelita en su desván (1991), y de una obra teatral, El oso y el madrileño (1973), su fama procede principalmente de su intensísima actividad en el terreno del humor gráfico.

Colaborador en numerosas revistas y periódicos, como La Codorniz y ABC (donde se le encargaron infinitas primeras planas), publicó varios libros de divulgación histórico-humorística, como la Historia de la gente (1955 y 1984), Historia de Madrid (1961), Historia del traje (1963), Hombre solo, Hombre tranquilo (1976), 5 años de Madrid (1978) y El mus: historia, reglamento, técnica, vocabulario (1980).

Metro de Madrid está desarrollando un proceso de tematización de estaciones que, bien por el proceso de trasformación que se está llevando a cabo en las mismas, bien por diferentes celebraciones, se están decorando con el fin de mejorar la experiencia de viaje del usuario y difundir y promocionar la cultura o el ocio en Madrid.

Metro Madrid reabre la línea 2

Metro de Madrid reabrirá este viernes el tramo de la línea 2 cortado desde el pasado mes de enero tras finalizar los trabajos de reparación generadas por el impacto en la infraestructura de las obras del complejo de Canalejas. La reapertura incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018, y está previsto informar a los usuarios de la vuelta al funcionamiento de este tramo de la línea 2 por los canales habituales de comunicación (megafonía, cartelería y redes sociales).

Fue el pasado 25 de enero cuando la Comunidad de Madrid decidió cerrar el tramo entre las estaciones de Retiro y Sol. El motivo fue que las obras del aparcamiento subterráneo que estaba ejecutando la empresa OHL en el entorno de Canalejas afectaron a la línea 2 “provocando un leve desplazamiento de la pared del túnel”, según explican fuentes de Metro. Posteriormente, los trabajos de refuerzo del túnel entre las estaciones de Sevilla y Sol provocaron la extensión del cierre hasta la estación de Ópera entre el 24 de abril y el 12 de mayo. Durante las obras, los usuarios han tenido a su disposición un servicio sustitutivo gratuito de autobuses.

El coste de los trabajos de reparación ha sido de 3,5 millones de euros, cantidad que asumirá la constructora OHL dado que el origen de la avería fueron las obras que estaba realizando en Canalejas. Metro de Madrid reclamará también a la constructora responsabilidades por los perjuicios generados por la suspensión del servicio en este tramo de la L2 , así como el coste del servicio alternativo de autobuses. La reapertura de la línea 2 incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018.

Los trabajos han permitido sustituir el vestíbulo existente por uno nuevo, así como la reordenación de los accesos a la estación concentrándolos en uno solo, de mayor tamaño, en el lado de los impares de la calla Alcalá. Se han instalado tres ascensores, lo que permite que la estación sea accesible para personas con movilidad reducida: uno desde calle al nuevo vestíbulo, y dos más para llegar a cada uno de los andenes, tras el paso de tornos. Metro ha renovado también las instalaciones dotándolas de elementos adicionales como torniquetes, comunicaciones, protección contra incendios, transformación eléctrica, entre otros, para adecuarla a los estándares de las estaciones más modernas de la red.

Durante los trabajos en la estación de Sevilla, han aparecido los restos de un antiguo cartel publicitario de cerámica de 1924 de la marca de jabones Carabaña que a apartir de ahora podrán observar los usuarios. Esta publicidad se fue ocultando con las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo a lo largo de los casi cien años de vida de suburbano, dejándolo finalmente oculto. Las actuaciones de renovación en la estación de Sevilla se enmarcan dentro del Plan de Modernización que está llevando a cabo Metro, que supondrá una inversión de 89 millones de euros para actuar en 33 estaciones de la red. La instalación de los tres ascensores forma parte del Plan de Accesibilidad de Metro, que se desarrollará hasta 2020 y permitirá la instalación de 89 ascensores en 32 estaciones con una inversión de 145,7 millones de euros.

El próximo domingo, arrancará el corte total del túnel de Recoletos, conocido popularmente como el túnel de la risa, para realizar obras de mejora en la infraestructura ferroviaria que se prolongarán hasta el mes de noviembre. Estas actuaciones implicarán suprimir el tráfico ferroviario entre Atocha y Chamartín por dicho túnel y que la estación de Recoletos quede sin servicio. Afecta a los trenes de las líneas C1, C2, C7, C8 y C10. Las trabajos en el subsuselo del eje de la Castellana servirán para sustituir la vía y la catenaria por otras de mayores prestaciones, una tarea «imprescindible», según asegura Adif, en unas infraestructuras construidas en los años 60 y que constituye el tramo con mayor densidad de tráfico ferroviario de la región, con 470 trenes y más de 200.000 viajeros diarios. La inversión será de 35 millones de euros. A esta cantidad habrá que sumar otros 11,8 para modernizar la señalización (de los años 80), en virtud de un contrato que aún no ha sido adjudicado. En los últimos años, el servicio de Cercanía de Madrid ha sido muy cuestionado por sus continuos problemas. Según reconoce Adif, se ha registrado “un incremento” de las averías que han provocado “grandes retrasos”.

Un siglo de la estación de Toledo

Toledo es una de las grandes joyas de este país. Abrazada por el río Tajo, ofrece entre sus murallas una espectacular muestra de la historia del arte español. La capital castellanomanchega ha sabido conservar su patrimonio cultural como muy pocas ciudades. Y, sin duda alguna, presume de albergar algunos de los tesoros más valiosos de nuestro patrimonio. A su larga lista de edificios centenarios, se une ahora la vieja estación, una de las grandes ‘catedrales’ del siglo XX, inaugurada en 1919.

Toledo tenía tren desde 1858, pero en los primeros años del siglo XX, la ciudad pedía a gritos un edificio acorde con sus ilustres visitantes, de forma que se vio en la necesidad de construir una nueva estación, pero no una más de las que se ejecutaban sino una «casi a medida». Se logró abrir “una nueva puerta a la ciudad, una puerta monumental”, como explica el historiador y escritor toledano Rafael del Cerro Malagón. Contaba incluso con un Salón de Honor para atender visitas oficiales. Una sala que se convirtió en capilla después de la Guerra Civil y en la que todavía hoy se oficia misa cada domingo por la mañana.

No hubo inauguración al uso, pero la casualidad hizo que aquel 24 de abril de 1919 los participantes en un congreso de medicina, que presidía Santiago Ramón y Cajal, decidieran regalarse un día de ocio en Toledo en medio de sus sesiones de trabajo. Y de esta forma estrenaron la nueva estación. Entre ellos estaba Marie Curie, que viajaba con su hija Irene.

De estilo neomudéjar, la estación de Toledo es ejemplo del rico legado patrimonial de la arquitectura ferroviaria española. El edificio comenzó a construirse el 4 de marzo de 1914 y entró en servicio en 1917, sustituyendo a uno anterior de 1858. Declarada BIC con la categoría de Monumento en 1991 e integrada en el Patrimonio Histórico Español, la estación ferroviaria de Toledo es obra del arquitecto Narciso Clavería, marqués de Manila, que redactó un proyecto cercano a los dos millones de pesetas para la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA).

Su planta se desarrolla sobre una superficie de 12.600 metros cuadrados y sus elementos constructivos fueron el ladrillo, la piedra, el hierro y el cemento. El edificio fue reformado en el año 2005, con motivo de la puesta en servicio de la línea de alta velocidad Madrid-Toledo.

El francés M. Hourdillée asumió la construcción de este magnífico y espectacular edificio, que costó la friolera de un millón de pesetas de la época (hoy en día serían cerca de 500 millones de euros), donde se combinan artesonados, yeserías y zócalos del ceramista toledano Angel Pedraza; cerrajería, lámparas y apliques del maestro forjador Julio Pascual Martínez; el diseño de Narciso Clavería, que consigue aunar funcionalidad y estética; y la dirección y vigilancia de las obras del ingeniero de caminos y director adjunto de la compañía, Ramón Peironcely.

Representante de la tendencia historicista de la época, concibe una hermosa arquitectura neomudéjar, llena de matices tanto cromáticos como materiales, sin dejar de ser funcional y moderna. El edificio se compone de un pabellón central flanqueado por dos alas laterales de menor altura, en uno de cuyos extremos se levanta la torre del reloj, elemento arquitectónico reservado hasta entonces a iglesias y ayuntamientos, símbolo del auge y la importancia que estas edificaciones adquirieron dentro de las ciudades.

El conjunto se completa con otras edificaciones menores, como el muelle de la pescadería, en las que se prolongan los arcos de herradura polilobulados y entrecruzados, los frisos de ladrillo, las almenas escalonadas, las armaduras de carpintería, los alicatados y las celosías. Sin duda alguna es una de las estaciones más significativas del patrimonio ferroviario español, las grandes catedrales de los siglos XIX y XX.

Remodelación de Valladolid-Campo Grande

El gestor de infraestructuras del Ministerio de Fomento Adif Alta Velocidad ha aprobado este martes la licitación del contrato de consultoría y asistencia para el proyecto de remodelación de la estación de Valladolid-Campo Grande, con una inversión de 3.448.500 euros y un plazo de ejecución de dieciocho meses. Con esta licitación, Adif pretende definir, dentro del proyecto de construcción, un nuevo edificio de viajeros, la remodelación del actual edificio histórico y su conexión con el nuevo, aún por construir.

Además, en este contrato también esta prevista la remodelación de la actual playa de vías y la definición de una conexión peatonal, así como nuevos aparcamientos y la adecuación de los accesos a la estación. El proyecto, también analizará la conexión con la nueva estación de autobuses con objeto de mejorar la intermodalidad entre ambos medios de transporte.

Estas actuaciones se enmarcan dentro del convenio para la transformación de la Red Arterial Ferroviaria de Valladolid firmado por el Ayuntamiento, Renfe-Operadora, Adif y la Junta de Castilla y León en noviembre de 2017 para mejorar la permeabilidad e integración del ferrocarril en la ciudad.

Por Valladolid-Campo Grande, construida en 1981, circulan tanto trenes AVE que la conectan directamente con Madrid-Chamartín con Palencia y León como trenes Avant que la conectan directamente con Segovia y Madrid-Chamartín. El número de conexiones diarias varía entre seis y doce trenes. Los servicios de alta velocidad se completan con los trenes Alvia que se detallan en el apartado de Larga Distancia.

El 23 de diciembre de 2007 se puso en marcha la línea de Alta Velocidad que une Valladolid-Campo Grande con Madrid-Chamartín. La línea es utilizada por trenes Talgo de la Serie 102 de Renfe, apodados pato, que hacen el recorrido en 56 minutos a una velocidad máxima de 300 km/h, que más tarde se suplantaron con la Serie 112 de Renfe. El 29 de septiembre de 2015 se puso en funcionamiento la Línea de alta velocidad Valladolid-Palencia-León dando continuidad a la Línea de alta velocidad Madrid-Segovia-Valladolid.

La ampliación de esta terminal se completa con la construcción de un edificio volado sobre los andenes, que permitirá el acceso de los viajeros tanto desde la zona centro de la ciudad como desde Delicias. Este inmueble estará relacionado físicamente con la estación de autobuses que la Junta planea en la zona central de los actuales talleres de Renfe en Farnesio.