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Vehículos especiales: trenes de lujo

Los servicios ferroviarios de lujo son una de las analogías más evidentes sobre la riqueza y el estatus a fines del siglo XIX y principios del XX, como bien lo atestiguan el legendario ‘Orient Expres’ y el ‘Tren Bleu’. Las grandes fortunas y los aristócratas de esa época se entregan al glamour de los viajes ferroviarios más exquisitos y exclusivos, que simultanean en paralelo con los elegantes y grandes transatlánticos. Los primeros se eligen por el puro placer de viajar (y de exhibirse, por qué no); los segundos por la necesidad de cruzar las aguas que separan los continentes europeo y americano (tan profundas e inmmensas como la división de clase social que se evidencia a bordo de esos cruceros). Tiempos pasados, sin duda.

Ahora cuando uno viaja, casi lo hace por necesidad. El tren se utiliza como un medio para llegar al destino elegido. Y decidimos además la forma más barata y rápida para lograr nuestro objetivo. Lo que interesa es llegar. Pero hay ocasiones en las que optamos por explorar otro tipo de sensaciones y lo querenos hacer en el tren. Sin prisas, admirando el paisaje, y como tratando de retroceder en aquel otro tiempo que hace ya demaasiado que dejamos escapar. Si tenemos la suerte (y el poder adquisitivo) de rodar en uno de esos auténticos cruceros de lujo…¡que mayor placer! No hay necesidad de que sea el ‘Oriente Express’; hay trenes a nuestro alcance y sin salir del país. Tan solo hay que dejarse guiar por el poeta Konstantino Kavafisy y desear que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias, porque lo importante no es llegar a Ítaca sino el camino en sí mismo, que dejó escrito este autor griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX.

Los trenes turísticos de Renfe (Transcantábrico Gran Lujo, Expreso de La Robla, Al Ándalus, Costa Verde Express) alcanzan una cifra de negocio considerable y constituyen una alternativa a los exóticos convoyes foráneos. Con 2.400 plazas disponibles , la ocupación media supera el 80%. Los recorridos que realizan estos trenes por España en vehículos de coorte tan singular, suelen demandarlos sobre todo los turistas extranjeros, donde destacan los alemanes, australianos, norteamericanos, argentinos, chinos, rusos o japoneses. En el caso del Al Andalus y el Transcantábrico, en sus dos versiones, ofertan 2.376 plazas llenas de detalles, atenciones exclusivas, paradas con historia y paisajes encantadores.

Este tipo de ocupación en trenes de lujo aumentó considerablemente en 2016. En opinión de Renfe, el aumento llegó a alcanzar los 12 puntos porcentuales en el Trancantábrico Gran Lujo hasta un 95,6%, 10 puntos en el Al Andalus que llega a un 79,6% o 6 puntos en el Expreso de la Robla que alcanza el 78,5%.

Hace tres décadas nacía el que hoy es el tren turístico más veterano de España: El Transcantábrico. Lo que entonces era una apuesta arriesgada para un país que nunca había visto circular un tren de estas prestaciones y características es hoy un producto consolidado de prestigio internacional. Tras sucesivas transformaciones y mejoras a lo largo de su ya larga historia, El Transcantábrico es hoy un auténtico hotel de cinco estrellas sobre raíles, con prestaciones y comodidades que satisfacen las expectativas más exigentes. En sus salones y suites se combina a la perfección el encanto de los evocadores trenes de principios del siglo XX con el confort más avanzado del siglo XXI.

‘El Transcantábrico Gran Lujo‘ (considerado uno de los cinco mejores trenes turísticos del mundo y el más reconocido en vía métrica junto al sudafricano ‘Blue Bird), y refleja varias de sus señas de identidad: fuente de inspiración, avivador de la imaginación, espacio inigualable para perderse y para encontrarse, y fiel guardián de aquella forma de viajar en la que el medio y el trayecto eran tan importantes o más que el destino, tal y como señala la operadora en su información.

Las doce unidades albergan, en las zonas comunes, un salón panorámico, un comedor, un salón de té en los que los clientes pueden degustar la gastronomía típica de cada zona que se recorre, y un pub, donde cada noche se ofrecerá música en directo y fiestas diversas. Dos locomotoras de la serie 1900 (1901,1902, 1903 y 1904 han maniobrado con este tren, aunque en anteriores ocasiones eran de la 1600, en especial las 1651, 1654, 1666 y 1608) se encargan de tirar de las dos ramas del convoy turístico que realizan la ruta por los parajes del Norte

Los coches Pullman originales de 1923 que prestan servicio en el Transcantábrico Gran Lujo, auténticas joyas ferroviarias, Bautizados hoy en día como ‘Cantabria’, ‘Galicia’, ‘Asturias’ y ‘País Vasco’ fueron fabricados por la empresa The Leeds Forge que, cuya sede social estaba situada en la ciudad de Leeds, al norte de Inglaterra por encargo de la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados.

Elegancia, confort y exclusividad son sus señas de identidad. El más suntuoso de los trenes turísticos de lujo de Renfe inicia la temporada 2020 a mediados del mes de abril y finaliza en el mes de octubre. Su ruta de ocho días y siete noches por la recortada costa del mar Cantábrico, desde San Sebastián a Santiago de Compostela o viceversa, se adentra en tierras norteñas, ofreciendo al viajero lo mejor de su cultura, su historia, sus paisajes y su cocina. Un recorrido cultural que permite conocer el innovador Museo Guggenheim, hacer juego en el Gran Casino de Santander, relajarse en un circuito termal en el lujoso balneario de La Hermida y adentrarse en lugares sagrados, repletos de tradición, como Covadonga o Santiago de Compostela, la milenaria meta de peregrinos. La atención exquisita de toda la tripulación, la oferta gastronómica de primer nivel ligada a la identidad culinaria de los lugares que atraviesa y la oferta cultural y de ocio hacen de este viaje una experiencia única.

El expreso de La Robla’, que toma el nombre de la línea que unía Bilbao con la localidad leonesa minera de La Robla, ofrece un viaje distinto a los demás, con la nostalgia y a la vez modernidad de los grandes cruceros en tren, emulando el clasicismo y glamour de El Transcantábrico. ‘El expreso de La Robla’, una unidad de nueve coches con capacidad para 56 viajeros, fue construido a partir de los coches de viajeros de la serie BB de mediados del siglo XX, que han sido transformados en tres coches-salón, para restaurantes y reuniones. Estos coches tienen gran versatilidad pudiendo ser utilizados como salones de viaje para disfrutar del paisaje desde ellos, así como para restaurantes, o para celebrar reuniones e impartir cursos y conferencias. Además, dispone de bar, office, y salón-pub con grandes pantallas de proyección, así como megafonía interconectada y climatizaciones independientes.

Los coches intermedios de las unidades 3.500 han sido transformados en su integridad en coches de literas conformándose así siete compartimentos por coche, lo que equivale a un total de 28 cabinas dobles de literas y una posibilidad máxima de uso de 56 personas. (Los tres remolques 5300 ex-Man son los tres salones de la composición que se denominan Salón Picos de Europa, Salón Ciudad de León y Salón Villa de Bilbao. Los coches litera, son cuatro remolques ex-5500 de unidades eléctricas. Los coches cama son 4 Ri de las unidades 3500 que se quitaron al llevar las unidades 3500 a Asturias)

El ‘Expreso de La Robla’, el más urbano de los trenes turísticos, mantiene todo el encanto de los trenes clásicos, aquellos capaces de transportarnos a otras épocas y lugares. La temporada 2020 comienza en el mes de julio y finaliza en octubre. Su clásico itinerario, La Robla, es el protagonista absoluto con un recorrido de 3 días y 2 noches entre Bilbao y León, o viceversa. Descubriremos la belleza y la historia de Castilla y León, con lugares como Ojo Guareña, la villa romana de La Olmeda, el rico patrimonio románico palentino o el evocador casco histórico de León.

El Al Andalus, que inició su andadura en 1985, se consolida cada año como uno de los trenes con mayor arraigo entre los turísticos de lujo del mundo. Dispone de catorce coches con capacidad para 74 personas, la mayor parte de las veces arrastrados por una locomotora mixta de la serie 319 de la operadora española; que en ocasiones lo hace en doble tracción. La composición se organiza con un coche cocina; dos vehículos restaurante ‘Alhambra’ y ‘Gibralfaro’; un coche bar ‘Giralda’, otro dedicado a salón y juegos ‘Medina Azahara’, siete carruajes cama, uno más para el personal y un furgón generador. Catorce vehículos que hacen de este tren el más largo de los que recorren las vías españolas y que supera los 450 metros de longitud (el equivalente a un rascaciones superior a los 150 plantas).

El tren de lujo Al Ándalus es un auténtico palacio sobre raíles, cuidadosamente restaurado y ambientado en la Belle Epoque, nos permite remontarnos en el tiempo decenas de años mientras disfrutamos del confort y el lujo. El más espacioso de los turísticos de Renfe inicia la temporada 2020 a mediados del mes de mayo y finaliza en el mes de octubre. Con el fin de adaptarse a todas las preferencias, el tren Al Ándalus ofrece dos modalidades de alojamiento: Suites Deluxe y habitaciones Gran Clase. Viaje, gastronomía y cultura se combinan en su ya tradicional itinerario por Andalucía, un recorrido circular de 7 días y 6 noches por el sur de España.

Marqueterías, paneles lacados o sombrereros originales son legado de la sofisticación de sus orígenes. No en vano, los coches suites que hoy componen Al Ándalus pertenecen a la misma serie que los que se construyeron en Francia a principios del siglo pasado para los desplazamientos que los miembros de la monarquía británica realizaban entre Calais y la Costa Azul. Sus coches salón, originarios de la misma época, son el escenario ideal en el que relajarse o compartir vivencias con los compañeros de viaje.

Esta temporada Renfe estrema un nuevo tren: Costa Verde Express, heredero del Transcantábrico. De espíritu elegante y majestuoso, mantiene las señas de identidad de los turísticos de la operadora. Un servicio de alta calidad a cargo de una tripulación volcada en el viajero, el ambiente de época de sus coches salón y sus habitaciones y el encanto del camino que recorre, son las claves de un viaje inolvidable por la España Verde. La temporada 2020, que recoge el testigo del emblemático Transcantábrico, arranca en el mes de mayo y finaliza en octubre (con la pandemia no ha sido posible su puesta en servicio). Su itinerario por el norte de España nos traslada desde Bilbao a Gijón, o viceversa, en una ruta de 6 días y 5 noches con el mar Cantábrico como compañero. Un recorrido que nos acerca al famoso Museo Guggenheim, a villas marineras como Laredo, Ribadesella, Candás o Llanes; a elegantes ciudades como Santander o vivas como Gijón. Nos fascinará el arte rupestre de la Neocueva de Altamira y el paisaje de los Picos de Europa y su lago Enol.

Las confortables habitaciones Gran Clase del Costa Verde Express, distribuidas en dormitorio y baño privado, aseguran el descanso y el bienestar sin que falte ningún detalle. En sus coches salón, así como en restaurantes de primer nivel, se puede degustar la excelente gastronomía del norte de España, reconocida mundialmente. Todas las visitas y actividades están incluidas.

(Fuentes. Renfe. Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Vía Libre. Fundación de Ferrocarriles Españoles)

Regreso a 1928 para la apertura de Canfranc

La localidad altoaragonesa de Canfranc regresará el próximo 18 de julio a 1928 para recrear el acto oficial de inauguración de su Estación Internacional. El 90 aniversario de esta efeméride coincide este año con el inicio de las obras de rehabilitación de la infraestructura, unos trabajos que son el paso previo a la futura recuperación de la línea ferroviaria internacional. Este año se han adquirido 100 banderas españolas y francesas para que los vecinos las puedan colocar en sus balcones y también 50 delantales con la imagen de la recreación para los establecimientos hosteleros.

El alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, subraya que este 90 aniversario “es una fecha redonda” y, por ello, “tendremos novedades” en el programa de la recreación. Se repite como cada año un acto que “funciona muy bien”, la representación de la inauguración con la presencia del rey Alfonso XIII y otras autoridades, a las 12.00 horas. En esta quinta recreación también se mantiene, a las 18.30 horas, el encuentro entre autoridades aragonesas y francesas en la boca del túnel de Somport, donde brindarán con cava por la Estación Internacional.

Como novedad, con motivo del hermanamiento de Canfranc con el municipio andaluz de Macael, 40 vecinos de esta localidad de Almería se vestirán de época para representar la recreación histórica de caciques y canteros que desarrollan en Macael. El alcalde recuerda que la corporación de este municipio invitó a Canfranc a asistir a su recreación en abril, pero no pudieron viajar hasta allí por motivos de trabajo, de modo que “ellos se han volcado con Canfranc y estamos encantados”. Esta recreación histórica de canteros y caciques en lucha por el mármol (1919-1947), a cargo de los representantes de Macael, tendrá lugar a las 18.00 horas. La presidenta de la Asociación Canfranc 2028, Asún Martínez, ha agregado que en Canfranc caciques y canteros lucharán “por las piedras del túnel” de la Estación.

Los actos se completarán con un concierto de la Banda Municipal de Jaca, a las 13.00 horas, un aperitivo popular en la plaza del Ayuntamiento y, desde las 19.30 horas, animación con música de los años 20 a cargo de Dixieland Blus Band y SwingOn, en la plaza de Europa. Durante todo el día, canfranqueses y visitantes podrán realizar fotografías y guardar un recuerdo de la jornada en un “divertido” photocall del año 1928, así como se instalará un mercado de arte y artesanía de la Jacetania, con diez puestos en la plaza del Ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Canfranc organiza estas actividades con la colaboración de la Asociación Canfranc 1928. “Como este año coincide con el 90 aniversario hemos querido darle más visibilidad y tener más actividades”, señala Asún Martínez. La presidenta de la Asociación Canfranc 1928 afirmao que están “encantados” y “muy contentos” con el inicio de las obras de rehabilitación de la estación. “Este momento era el esperado, llevamos muchos años escuchando que se va a hacer y ahora por fin verán la luz”, ha manifestado.

El pasado 27 de junio se celebró el acto de colocación de la primera piedra de las obras, empezando a hacerse realidad el sueño de recuperar esta infraestructura y la futura línea férrea con Francia, en desuso desde que en 1970 se interrumpió el servicio ferroviario internacional, debido a la rotura del puente de L’Estanguet, en la parte francesa. El Gobierno de Aragón invertirá 29.959.675 euros para llevar a término esta rehabilitación. El proyecto no solo incluye la reforma integral del edificio de la antigua Estación, sino también la urbanización de la explanada de los Arañones y varios trabajos para garantizar el tráfico ferroviario, entre otros, la construcción de una nueva estación de tren y una nueva playa de vías, que ejecutará la UTE ‘Canfranc’, formada por Acciona y Avintia Proyectos y Construcciones.

La nueva estación de pasajeros y el espacio para uso ferroviario se extenderán a lo largo de 63.850 metros cuadrados, concluyendo estos trabajos en la primavera de 2019. Una vez las vías se trasladen a la zona posterior de la explanada, quedará libre la parte más cercana al río y comenzará la urbanización y la recuperación del edificio histórico de la Estación, que se convertirá en un espacio para ocio, restauración y un hotel de cinco estrellas, este último gestionado bajo una concesión de 69 años a la UTE que realizará estos trabajos. También se construirán viviendas.

Una de las novedades de este proyecto es que se respetan los edificios existentes, los volúmenes y los espacios construidos. En los próximos meses se iniciará la recuperación de la marquesina exterior de la Estación con cargo al 1,5 por ciento cultural del Ministerio de Fomento. En total, se utilizarán 107.648 metros cuadrados de suelo de uso público y 24.258 de uso privado. Con este proyecto se pretende garantizar el futuro de la función ferroviaria; conservar todas las edificaciones; impedir la aparición de nuevas edificaciones; preservar la memoria colectiva y convertir el entorno en una verdadera ‘plaza mayor’.

Además este verano empezarán las obras para crear un Centro de Acogida de Peregrinos del Camino de Santiago-Camino Francés, con un coste de medio millón de euros, cofinanciados con fondos europeos a través del POCTEFA. También se pondrá en marcha el Museo del Ferrocarril de Aragón, con una subsede en este complejo canfranqués, concretamente el antiguo Depósito de Locomotoras, un edificio semicircular en el que ya actualmente se guardan algunos coches de viajeros de época.

Uno de los automotores suizos Appenzeller Bahn de FGC es ahora restaurante del Ciudad de Miranda

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Reclamo y seña de identidad del hotel Ciudad de Miranda, uno de los automotores suizos de Appenzeller Bahn se ha reconvertido en un restaurante de cuatro tenedores. Bautizado como ‘El Vagón’, ya funciona bajo la supervisión del equipo de cocina del vitoriano Zaldiaran, con una estrella Michelín en su haber. El reputado cocinero Mikel Castañares, elegido en su día como el mejor de Euskadi, se ha unido a la plantilla para «ofrecer esa cocina tradicional, de calidad y de producto que caracteriza a los chefs del norte».

Miranda está instrísencamente unida al ferrocarril, que dio a la ciudad hace 150 años carácter e identidad. No es de extrañar, por tanto, que se rinda tributo al tren y que una emblemática cadena hostelera haya tenido la idea de instalar frente a su recién abierto edificio un coche ferroviario. Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña adqurió en 1994 dos unidades de ancho métrico procedentes del ferrocarril suizo Appenzeller Bahn, con el fin de poder superar una importante punta de tráfico entre tanto se recibían trenes de nueva construcción. Conocidos originalmente como ABe 4/4 44 por FGC para su línea Catalans (actual línea Llobregat-Anoia) cubrieron servicio entre Igualada y Martorell de 1995 a 1999. Sus remolques con cabina conformaron la serie 8200; uno fue matriculado como 8201 y el otro como 8202.

El vehículo que ahora funciona como restaurante es el único que se conserva, según relata Juanjo Olaizola, uno de los mayores expertos ferroviarios de este país. “El coleccionista que los compró en su día, tras su retirada del servicio, terminó por desguazar todos los vehículos suizos de FGC, salvo el remolque con cabina 8201, por tanto, este es el que se encuentra en miranda. En Suiza, su matrícula fue Dzt65”. Queda constancia del saber de Olaizola en este apunte.

Entre diciembre de 1994 y abril de 1995 llegaron a Martorell seis vehículos adquiridos de segunda mano al ferrocarril suizo Appenzeller Bahn. En FGC fueron remozados y rematriculados y puestos en servicio a partir del 24 de abril de 1995. Se trata de los coches motores 8001 (ex ABe 4/4 44, SIG/MFO 1949) y 8002 (ex ABe 4/4 45, SIG/MFO 1949). Los remolques intermedios 8101 (ex B8) y 8102 (ex B9). Y los remolques con cabina 8201 (ex Dzt 65, sin asientos, 1949) y 8202 (ex BDzt 60, 1949). Formaron dos composiciones M-R-Rc (8001-8101-8201 y 8002-8102-8202) y prestaron servicio exclusivamente en los trenes ‘lanzadera’ entre Martorell Enllaç y Manresa Baixador. Fueron retirados del servicio el 1 de febrero de 1999. Tras su retirada del servicio comercial y durante un tiempo, los seis vehículos estuvieron apartados en una de las vías de pruebas del taller central de FGC (el COR: Centre Operatiu de Rubí), hasta su posterior enajenación.

La operadora no consideró conveniente conservar alguno de los automotores por lo que decidó venderlos y que hasta hace poco han permanecido en manos de un particular. El Ciudad de Miranda ha decidido que el coche de la antigua compañía suiza Appenzeller Bahn sea su seña de identidad más visible. Se ubica en plena calle, en forma de vagón de tren reconvertido para la ocasión en una estancia adaptada a fumadores donde se servirán comidas y cenas.

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(Imagenes Héctor Pérez y Werner Hardmeier)

Heredero del ‘viejo Hullero’, el Transcantábrico es hoy lujo sobre la vía, tras 30 años de rodadura

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El ‘viejo Hullero’ es hoy el tren más lujoso del mundo, como así fue reconocido en 2012 por una prestigiosa asociación de agencias de viajes. Nació con voluntad de imitar al mítico ‘Orient Expres´ y de situarse en un alto nivel, pero el tiempo y el servicio lo han puesto en lo más alto. Después de treinta años de rodadura ininterrumpida en las vías del Norte, el ‘Transcantábrico’ es hoy un clásico dentro del turismo de lujo. Un hotel rodante de siete estrellas.

Aquel tren, que se bautizó hace tres décadas con el nombre de ‘Transcantábrico’, porque va rastreando el mar que baña esos parajes, transporta hoy turistas que buscan impregnarse del verde de las tierras de montaña, embeberse de cultura y arte milenario, degustar placeres gastronómicos y, por qué no, disfrutar de la esencia ferroviaria de los míticos ‘Orient Express’ y ‘The Blue Train’.

Dicen que fue el escritor Juan Pedro Aparicio quien tuvo la feliz idea de bautizar como el ‘Transcantábrico’ aquel clásico de las vías, conocido entonces como ‘El Hullero’, nacido para transportar el carbón extraído de los montes leoneses a la poderosa metalurgia vizcaína y que conectaba los pueblos de uno y otro lado en perfecta comunión. El novelista leonés se embarcó en 1982 en aquel viejo pero pragmático tren y narró el acontecer diario de un viaje cualquiera en el trayecto Bilbao-León. Un año más tarde. Feve recogió la idea y decidió poner el mismo nombre a su primer convoy turístico para recorrer esas vías del Norte, testigo del paso ininterrumpido de trenes desde principios de siglo. El viaje inaugural se realizó el 26 de julio de 1983. El tren recorre el trayecto La Robla-Cistierna y vuelta. En la capital leonesa, se dieron cita las autoridades para celebrar el evento y saludar una iniciativa que había dejado sorprendidos a propios y extraños. Acto seguido, tuvo lugar el primer viaje con pasajeros entre León y Ferrol, quedando así fijada la ruta ya tradicional vinculada a dos caminos de peregrinos jacobeos: atravesar el norte de Castilla y León, y desvío a Bilbao, donde se iniciaba el recorrido por toda la Cornisa Cantábrica hasta llegar a su destino final, en Galicia.

Los pasajeros gozan ahora de un auténtico paraíso del sibaritismo de cinco estrellas, en un convoy compuesto por siete coches cama, cuatro coches salón y un coche cocina. Una docena de unidades que albergan, en las zonas comunes, un atractivo salón panorámico complementado con televisores, videoteca y biblioteca, y un salón comedor y salón de té en los que degustar la más selecta gastronomía de cada zona que se recorre desde el desayuno a la cena o desde el aperitivo a la sobremesa, además de un salón pub donde festejar cada noche. Se trata de pasar una semana recorriendo los 575 kilómetros que separan San Sebastián de Santiago de Compostela.

Este tren recoge la herencia de los lujosos convoyes que en el primer cuarto de siglo recorrían la cornisa cantábrica, especialmente los que circulaban entre Bilbao y San Sebastián. Corría la década de 1920 cuando la Compañía de los Ferrocarriles Vascongados encargó a la empresa británica The Leeds Forges la construcción de siete coches metálicos de primera clase y cinco coches Pullman. Estas joyas ferroviarias estaban destinadas a la línea Bilbao-San Sebastián, que se estaba electrificando en aquella misma época. Sesenta años después, Feve decide comprar los ‘Pullman’ y acomete su remodelación para que sirvan de acogedores salones de su flamante tren..

Dos décadas sobre la vía y la presencia en todos los congresos turísticos internacionales han puesto el tren estrella de Feve en la órbita de las mejores agencias. Pretendía evocar el ambiente de exotismo y calidad de trenes míticos como el ‘Orient Express’ y llega a su madurez con una cosecha de premios nacionales e internacionales que le permiten entrar en 2009 en la lista de los 25 mejores viajes en tren del mundo que elabora la Society International Railway Travelers (IRT). Este selecto club incluye los míticos ‘Shangri-La Express’ (China), ‘Blue Train’ (Sudáfrica), ‘Palace on Wheels’ (India) y ‘Royal Scotsman’ (Escocia). Recientemente, el buque insignia de Feve en su versión de lujo ha sido reconocido como el tren turístico «más lujoso del mundo» junto con ‘The Blue Train’, un galardón unánime de viajeros y profesionales .

Tanto la decoración de los interiores como el recorrido con sus excursiones anexas y la elección de restaurantes se han ido mejorando hasta conseguir el nivel de calidad capaz de posicionar al ‘Transcantábrico’ en la mayoría de los mercados internacionales. El equipo, compuesto por unas ocho personas, también se ha ido puliendo, en función de la necesidad de personalizar un servicio cuya consigna es ‘No existe un no por respuesta’, porque, como comenta José Antonio Rodríguez, «sin ellos no dejaría de ser un montón de hierros que circulan por la vía». «Lo más sencillo es el tren; la complejidad reside en atender al pasaje y hacer que todo el mundo satisfaga a placer sus necesidades».

Mientras, el heredero del viejo hullero, con el que solo comparte el pasado y la vía, va cumpliendo las temporadas, hasta llegar a estos treinta años de vida. Con el único propósito de rendir el recorrido. Porque, como relata en su poema el nobel griego Constantino Petrou Cavafis, «lo importante no es tanto llegar a Ítaca como disfrutar del viaje».

El vestíbulo de la estación de Canfranc podría albergar un centro cultural

La crisis golpea fuerte. Y el ferrocarril en su conjunto sufre las consencuencias, como otros sectores, de la penuria económica. No hay sitio para planes y proyectos concebidos en estos últimos meses. Y menos aún para los sueños. El hotel de lujo que algunos proyectaban en la estación internacional de Canfranc queda postergado sine die. El plan vuelve al cajón. Así loha anunciado el consejero aragonés de Obras Públicas, Alfonso Vicente, que descarta por completo convertir en estos momentos en un hotel de lujo la terminal aragonesa. Sin embargo, el Gobierno quiere hacer algo, cuanto antes, en este magnífico espacio que poco a poco se ve carcomido por la ruina. Desde Aragón se plantea ahora la creación de un espacio cultural y de eventos en el vestíbulo. Y se habla de un presupuesto cercano a los tres millones de euros. ¿Otra quimera?

Declarada Bien de Interés Cultural en 2002 en la categoría de monumento, los planes para la estación de Canfranc vienen y van, con la misma rapidez, y se sustituyen sin que niguno llegue a cuajar. Alfonso Vicente precisa, sin embargo, que la recuperación de la estación siempre ha estado vinculada al aprovechamiento urbanístico de los terrenos adyacentes. La situación económica hace inviable ese modelo de financiación y es necesario establecer una nueva fórmula de actuación que permita garantizar la pervivencia de un elemento tan emblemático para la Comunidad, en la que ya trabajan las administraciones autonómica y central. El consejero apunta que hasta ahora, en dos fases de obras, se han invertido 10,8 millones de euros. Esto sirve tan solo para evitar que la estación acabe en ruina, el objetivo fundamental de este presupuesto que debía dar pie a convertirla en un hotel de cinco estrellas, como estaba previsto en una tercera fase, con un plazo ejecución de dos años y un coste de 14 millones.

La comunidad tiene en fase de redacción la separata para poder crear en el vestíbulo central de la estación un espacio cultural, algo que ya conocen el Ayuntamiento de Canfranc y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que aún no ha transmitido al Gobierno de Aragón la titularidad del edificio. Además se estudia, aún de forma “embrionaria”, alguna actuación en el entorno, con una especial relación con el urbanismo, para hacer aún más atractiva la zona.

Sin embargo, desde la oposición se considera que la recuperación de esta estación es un “fracaso” no por la crisis, sino por la actitud “caciquil” en la adjudicación del proyecto, que fue recurrida por un equipo de arquitectos y el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, en 2005, le dio la razón. A pesar de que aún no habían comenzado las obras, el Gobierno de Aragón prefirió pagar una indemnización de 65.000 euros y seguir adelante con el proyecto seleccionado, que llevaba la firma del arquitecto José Manuel Pérez Latorre, lo que en opinión del PP evidencia la forma de entender la Administración pública del Ejecutivo autonómico.

Por su parte, el CHA Bizén cree que la rehabilitación de la estación va camino de convertirse en un nuevo Teatro Fleta o Espacio Goya, ejemplos de la mala gestión del Gobierno de Aragón, al tiempo que critica que no se haya invertido cuando debió hacerse, “en época de vacas gordas”, entre 2001 y 2006, porque eso supondría que ya se estaría empezando a rentabilizar la inversión.

Tampoco el proceso se ve con buenos ojos desde IU, quien subraya que todos los proyectos vinculados a desarrollos urbanísticos están “condenados al fracaso” como ya advirtió este grupo quien asegura que no es “serio” que con la excusa de la crisis se plantee hacer “algo” que se parezca a un equipamiento cultural en el vestíbulo.

Por su parte, desde el Gobierno se insiste en que al menos tienen en cuenta la situación de Canfranc, olvidada por otros ejecutivos, al tiempo que recuerda que, de momento, se ha logrado salvar la instalación, que era lo primordial.

(Imagen Ayuntamiento de Canfranc)