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Las tres joyas ferroviarias de Sabero

El Ayuntamiento de la localidad leonesa de Sabero recibirá 50.000 euros de la Consejería de Turismo para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras de su titularidad, que se encuentran actualmente ubicadas en distintos puntos del Valle. Estas locomotoras constituyen un patrimonio minero de enorme valor, así como un relevante elemento de atracción de visitantes, tanto para el valle de Sabero como para toda la comarca de Cistierna-Sabero. Las tres joyas ferroviarias –‘Esla’, ‘Cistierna’ y ‘Vegabarrio’– son locomotoras vinculadas a los ferrocarriles mineros.

Al norte de la provincia de León, en su parte oriental y a orillas del río Esla, se localiza la cuenca hullera de Sabero, uno de los yacimientos de este tipo más importantes de España. Para facilitar la salida de los productos, decide la construcción de una pequeña línea férrea de poco más de tres kilómetros de longitud, con ancho de vía métrico, desde las instalaciones centrales en Vegamediana, hasta la estación de Cistierna del, aún entonces en construcción, Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda. Entre el material motor de esta última sociedad, se encontraba una locomotora fabricada por Cockerill, empleada en los trabajos de construcción, cuya particularidad era disponer de la caldera en posición vertical. Adquirida por Hulleras de Sabero, recibió el número 4 y el nombre de “Vegamediana”, siendo destinada al movimiento de vagones en las instalaciones de Vegamediana y en el remolque de trenes hasta Cistierna.

La sociedad subcontrataba habitualmente sus explotaciones, principalmente a la Vasco-Burgalesa y a Esteban Corral Sánchez. Hulleras de Sabero se encargaba únicamente del transporte y de la comercialización. Transportaba su carbón a la estación de Cistierna, junto al Esla, uniendo Vegamediana y Vega Barrio con Olleros mediante una línea de 6 kilómetross y de 600 mm de ancho. Por otro lado se unía a los lavaderos de Cistierna mediante una vía métrica de 3.177 mm construida en 1894. Hulleras de Sabero abasteció de carbón al Ferrocarril de la Robla, que fue uno de sus clientes preferentes, junto con la acerías vascas de Altos Hornos de Bilbao y La Vizcaya.

La sociedad Hulleras de Sabero construyó en sus propios talleres varias locomotoras de vapor. Entre ellas se encuentra la máquina que recibió el número 5 y el nombre de ‘Vegabarrio’. De tipo 0-2-0 T y timbrada de 8,26 atm, fue construida antes de 1937 y probablemente a partir de restos de otra locomotora de procedencia Couillet. Esta joya tuvo que sufrir una amplia reparación para reemplazar su caldera. Estuvo siempre ligada a los servicios de maniobras a excepción de los últimos años que volvió a su actividad propia en los años 80 hasta. Junto con ‘El Esla’ y ‘Cistierna’ fueron las que estuvieron en activo hasta el cierre de la línea. HHoy en día vigila las aguas del río Esla a su paso por Sabero, desde la atalaya de los dos puentes que han unido la Cuenca Minera con el resto del mundo desde que en 1925 se inaugurase el primero de ellos. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza San Blas.

La locomotora nº 10 ‘El Esla’, o la ‘Reina del Museo’, llegó de Cariñena en 1886, construida el año antes por Sharp and Steward de Galsgow (Escocia) y numerada con el 3343, fue adquirida al Ferrocarril de Cariñena de Zaragoza y dejó de estar en activo en 1968. Se mantuvo en funcionamiento durante más de cien años, habiendo sido la locomotora más antigua de Europa en activo trabajando para una explotación minera. Estaba timbrada en 10 atm. Desde 1886 hasta 1933 permaneció en Cariñena, donde se la conocía como ‘Cataluña’ y llevaba el número 5. Más tarde estuvo en activo en las Islas Canarias y, finalmente tras tener distintos propietarios, en 1941 fue comprada por Hulleras de Sabero y Anexas S.A. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en el antiguo Puente de Sabero.

La Asociación de Ferrocarriles de Aragón ha intentado en varias ocasiones recuperar esta mítica locomotora, pero la perseverancia y la decisión del Ayuntamiento de Sabero ha hecho que hoy, con 125 años, luzca todo su orgullo en su nueva ubicación en la plaza de San Blas o de los Árboles, anexa a la Ferrería de San Blas donde está ubicado el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en Sabero.

También se incluye en este proyeto la recuperación de la locomotora nº 11 ‘Cistierna’, de tipo 030T, construida en los talleres de Vegamediana hacia 1945 y timbrada a 10 atm. Esta máquina junto con la nº 10 ‘El Esla’, fue una de las que más confianza ofrecía por parte de la empresa HSA y de las más usadas en sus instalaciones mineras, sobre todo en los servicios de línea y maniobras. En alguna circulación se la veía arrastrando el vagón Break de la compañía minera. Ya en los últimos compases de su actividad estuvo relegada de la línea por el uso de máquinas con tracción diésel. En la actualidad, se encuentra en los aledaños de la Casa de Cultura y el Frontón Municipal de Olleros de Sabero. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza el Frontón de Olleros de Sabero.

La Consejería de Cultura y Turismo tiene entre sus objetivos la colaboración con diversas entidades para la realización de actuaciones encaminadas a la protección, conservación, mantenimiento y difusión del patrimonio cultural de la Comunidad. La subvención que ahora se concede al Ayuntamiento de Sabero para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras para su exposición pública en el municipio, se enmarca dentro de estos objetivos.

(Imagen Diario Vadiniense)

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Recuperadores de energía para los trenes

Adif ha comenzado a instalar en la red ferroviaria convencional unos convertidores que le permitirán recuperar y reutilizar la energía que los trenes generan al frenar. La compañía invertirá 6,34 millones de euros en la colocación de los seis primeros dispositivos de este tipo, que se repartirán en distintos puntos de las vías del tren repartidos por Madrid, Barcelona, Cantabria y Vizcaya. Sólo esta media docena de recuperadores de energía del frenado de trenes reportará a la compañía titular y gestora de las infraestructuras ferroviarias 10,23 gigavatios de energía a la hora (GWh) anuales, lo que supondrá un ahorro de unos 648.530 euros al año en su ‘factura de la luz’, una de las mayores del país.

Cuando un tren frena, produce energía cinética debido al cambio de velocidad. Esta energía se transforma en energía eléctrica, mediante el uso de frenos regenerativos o KERS (se basan en el principio de que un motor eléctrico puede utilizarse como generador eléctrico. El motor eléctrico de tracción se reconecta como generador durante el frenado y las terminales de alimentación se convierten en suministradoras de energía, la cual se conduce hacia una carga eléctrica). Esta energía eléctrica se almacena en acumuladores a la salida del circuito, permitiendo la carga de otros vehículos del mismo tipo o incluso automóviles.

Al utilizar la energía cinética que desarrollan las unidades al frenar, la tecnología existente facilita un importante ahorro energético en el mismo sistema, además de producir energía para distribuir en la red eléctrica. Estas iniciativas evidencian cómo a través de redes inteligentes es posible ahorrar energía y avanzar en la sostenibilidad de los sistemas de transporte urbano. Además, brinda una oportunidad para que los organismos públicos encargados de manejar este tipo de redes encuentren nuevas fuentes de ingresos. Adif calcula que amortizará en unos seis años la inversión que realizará en colocar los seis primeros dispositivos de recogida de la energía, que cuenta con ayudas del IDAE.

Se trata de una tecnología propiedad de la compañía ferroviaria pública, fruto de los trabajos realizados durante años en una subestación de energía de la red ferroviaria en Málaga. Adif enmarca esta iniciativa en su apuesta por la eficiencia y el desarrollo sostenible que contempla su Plan Director de Eficiencia Energética. La puesta en marcha de los seis primeros recuperadores de energía evitarán la emisión a la atmósfera de 1.780 toneladas de CO2 cada año

Adif trabaja para ir extendiendo de forma progresiva los dispositivos de recuperación de la energía del frenado por el resto de la red ferroviaria convencional, de unos 10.713 kilómetros de longitud, si bien la electrificada es algo más de la mitad. En la actualidad, está ya identificando nuevos puntos de las líneas de tren convencional en los que es viable instalar este tipo de convertidores. El número de dispositivos que se vayan instalando dependerá de los resultados de este análisis.

Por el momento, Adif acaba de sacar a concurso el contrato de instalación de los seis primeros equipos recuperadores de energía, con el fin de que estén en servicio en un año y medio. En concreto, se colocarán en las subestaciones eléctricas ferroviarias de Getafe y Alcorcón (Madrid), de Martorell y Arenys de Mar (Barcelona), de Guarnizo (Cantabria) y de Olabeaga (Vizcaya). Los trenes que circulan por la red ferroviaria convencional se sumarán a la reutilización y ahorro de energía que ya permite la red AVE sin necesidad de colocar dispositivos adicionales.

Las líneas de Alta Velocidad devuelven de manera natural a la red de suministro eléctrico la energía generada en el proceso de frenado eléctrico de los trenes gracias a que las dos redes, la del AVE y la de suministro, emplean corriente alterna. En el caso de las vías de tren convencionales, al contar con un suministro de corriente continua, la energía del frenado sólo puede aprovecharse con la instalación de los equipos de recuperación.

La Comunidad de Madrid y Metro establecían hace tiempo la primera ‘metrolinera’ de España, una instalación pensada para recargar vehículos eléctricos gracias al reaprovechamiento de la energía recuperada del frenado de los trenes. Aunque la idea de recuperar parte de la energía de frenado existe, al menos, desde 2011, cuando Adif instaló ‘ferrolineras’ que utilizan una tecnología relativamente similar.

¿Hay futuro en el poblado de Monfragüe?

Corregido. El poblado ferroviario de Monfragüe cuenta con nuevo proyecto básico de recuperación. Tantas veces se ha hablado de sus salvación, que ya nadie cree en que se pueda hacer realidad. Aunque ahora parece que sí, que la cosa va en serio. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) propone declarar el poblado de Monfragüe como Bien de Interés Cultural (BIC) de cara a impulsar el desarrollo de este recinto, ubicado en el municipio de Malpartida de Plasencia (Cáceres). El proyecto pretende salvar este espacio que en su momento fue uno de los nudos de comunicación más importante del país. En breve se creará una mesa de trabajo, compuesta por todas las entidades y organismos implicados, para garantizar el impulso a este proyecto y el seguimiento de las actuaciones.

Después de variosmeses de trabajo se ha concluido la redacción del proyecto básico para impulsar el desarrollo del Poblado, localizado en el recinto de la estación de Monfragüe, en el municipio de Malpartida de Plasencia en Cáceres. Este antiguo poblado ya contaba con un Plan Director, redactado por un equipo multidisciplinar de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, y tiene incoado un expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural por parte del Ministerio de Cultura.

El poblado perdió toda su funcionalidad con el fin de la tracción vapor y el ulterior cierre de la Ruta de la Plata, por lo cual sufrió un proceso de abandono de viviendas y edificios de servicios. Aunque durante varias décadas tuvo su importancia para la Compañía de Ferrocarriles del Oeste de España, al hilo de la conexión en la Dehesa de Palazuelo del Ferrocarril Madrid-Cáceres-Portugal con el nuevo Ferrocarril Palazauelo-Astorga,

Más de setecientas personas llegaron a vivir en los pabellones y casas bajas que se dispusieron al sur del trazado del FC Madrid-Cáceres, inmuebles que se acompañaron de capilla, escuela, economato, dispensario médico… En total estos edificios se distribuyeron sobre una parcela de aproximadamente 30.000 metros cuadrados de los cuales la superficie construida supera los 10.000.

El nuevo estudio rescata la premisa inicial del original Plan Director de 2005, es decir, culminar la declaración del poblado como Bien de Interés Cultural (BIC) para favorecer la financiación de las actuaciones y la necesaria adaptación de los suelos que integran este proyecto al planeamiento urbanístico a través de un plan especial.

El nuevo proyecto básico se presnetó hace unos días en las inmediaciones del poblado ferroviario, acto que contó contado con la asistencia de representantes de Turismo y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, así como de otros organismos implicados en el proyecto, como la Diputación de Cáceres y el ayuntamiento de Malpartida de Plasencia.

El proyecto identifica el futuro desarrollo de este poblado ferroviario, tal como decía el original Plan Director, con un doble componente medioambiental y turístico, añadiendo ahora las facetas de accesibilidad y la eficiencia energética como algunos de sus principales atributos, dada su cercanía al Parque Nacional.

El equipo redactor ha identificado las cuatro áreas de desarrollo interconectadas entre sí: Una dotacional que contiene los principales elementos singulares del poblado (vivienda del médico, posada, capilla, bazar, escuela, vivienda de maestros…) y equipada con una gran aparcamiento de 3.500 metros cuadrados. Una zona de poblado dedicada al ámbito educativo, compuesta por varios pabellones y antiguas viviendas. Un espacio dedicado a la investigación medioambiental, con el aprovechamiento de varios pabellones. Y una zona reservada a la actividad empresarial mediante el aprovechamiento de varios pabellones y grupos de viviendas y dormitorios como zonas de hospedaje.

El coste estimado de la rehabilitación de este conjunto asciende a unos 5,7 millones de euros, correspondiendo a la primera fase o de desarrollo del área dotacional una inversión de 2,7 millones de euros. Una vez analizadas las principales conclusiones del estudio realizado, todas las administraciones participantes, incluida Adif, han mostrado la conveniencia de la firma de un protocolo general de actuaciones para la futura cesión del uso de los elementos que conforman el poblado (suelo y edificios) a las administraciones competentes en su desarrollo.

La redacción del proyecto básico para el desarrollo del Poblado Ferroviario de Monfragüe se ha elaborado mediante una serie de trabajos de campo y reuniones sectoriales que han contado con 67 participantes del sector público y privado. Dicho proyecto contiene una serie de actuaciones, entre las que destacan las siguientes: Diagnóstico sobre la situación actual, detallando el aspecto urbanístico y el estado de conservación del poblado. Plan Director de Usos con el fin de exponer de forma participativa las propuestas de la empresa consultora y sumar ideas u observaciones técnicas, sociales, económicas o medioambientales a la propuesta de desarrollo prevista. Anteproyecto de rehabilitación de inmuebles, identificando obras de edificación y urbanización, que contendrá una memoria descriptiva, planimetría suficiente y costes estimados para futuras tomas de decisiones. Y plan de actuación y posibilidad de financiación pública y privada de las intervenciones u opciones planteadas.

Todas estas actuaciones serán trasladadas próximamente a un documento definitivo que supone una actualización del contenido del Plan Director del Poblado Ferroviario de Monfragüe, elaborado en el año 2005.

Asturias evoca la cerámica publicitaria de la estación del Ferrocarril Vasco Asturiano de Oviedo

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El Museo del Ferrocarril de Asturias es el escenario de la conferencia que impartirá Antonio Perla este jueves sobre los trabajos llevados a cabo para la recuperación de los azulejos que se localizaban en los andenes de la antigua estación del Ferrocarril Vasco Asturiano de Oviedo. La terminal ovetense, máximo exponente de la arquitectura ferroviaria de la capital del Principado, desapareció del paisaje urbano a finales de los 80, pero al menos pudo salvar algunos de sus característicos anuncios publicitarios elaborados sobre azulejos.

Este tipo de publicidad solía instalarse en las estaciones aprovechando la gran afluencia de público que acudía a esos edificios. Los de la estación del Vasco Asturiano fueron fabricados, en la segunda o comienzo de la tercera década del siglo XX, por la Valencia Industrial, fábrica que tenía ya una gran trayectoria en la elaboración de cerámicas publicitarias. En ellos se anunciaban desde talleres mecánicos hasta chocolates, pasando por sastrerías, sombrererías o sanatorios quirúrgicos, lo que daba además una visión global de la historia de la industria en Oviedo.

En la licencia de derribo la Consejería de Cultura impuso una serie de condiciones para la recuperación de algunas piezas de interés patrimonial, como columnas de fundición, piezas de ebanistería de la cantina, carteles de cerámica esmaltada y relojes. Estos requisitos no fueron cumplidos en su totalidad al ser demolidos algunos elementos artísticos. Los azulejos no fueron recuperados en su totalidad, pero una muestra significativa pudo ser salvada y decora ahora mismo los andenes y pasarela de la nueva estación de Feve.

Antonio Perla fue el profesional encargado de la recuperación de los mismos. Licenciado en Grado en Historia del Arte por la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid (1979-1984), es profesor asociado de la UNED de Historia del Arte (grado de Técnicas y Medios Artísticos y grado de Historia del Arte de la Baja Edad Media) y tutor de la asignatura de Grado de Historia del Arte de la Baja Edad Media, UNED, Centro Asociado Madrid Sur, Móstoles (Venia Docendi). Además de la dirección de los trabajos para la recuperación de los paneles de azulejería de la estación del Vasco de Oviedo, 1988-1989 y la redacción del Capítulo del Proyecto de Nueva Estación correspondiente a la restauración de los paneles de azulejería, es autor de numerosos capítulos y artículos en libros y revistas especializadas, ha impartido gran cantidad de cursos y ha realizado numerosos trabajos relacionados con la restauración y conservación de cerámica y azulejería, material en el que se ha especializado.

La sede definitiva en Oviedo del Ferrocarril Vasco-Asturiano constituía una de las joyas arquitectónicas del modernismo asturiano, en torno a 1900, con un acercamiento al Art Nouveau francés. Pero esta estación ferroviaria era algo más que un mero producto stético. Funcionó durante muchos años como un arco de triunfo a través del cual la línea de Oviedo a la de Ujo a Trubia, un importante eje de comunicaciones relacionado con la minería del carbón, contribuyó de forma decisiva a la transformación espacial dela ciudad de Oviedo.

La estación fue proyectada por Valentín Gorbeña en 1905 e inaugurada el 13 de agosto de 1906. El ingeniero de las obras fue Francisco Durán y el contratista de las mismas Aurelio del Llano. La intención de la compañía era acercar lo más posible el ferrocarril al corazón de la ciudad, erigiendo un edificio en la céntrica calle de Jovellanos. Su fisonomía y tipología y su localización entre dos calles a distinta altura la convirtieron en una de las estaciones más singulares del ferrocarril en España. Al encajarse entre estas dos vías fue precisa la construcción de 80 escalones para conectar la entrada principal en la calle Jovellanos con los andenes, que a su vez se unían con la calle Gascona mediante otra escalera que pasaba por encima de las vías.

Si su fisonomía era ya llamativa, aún la hacía incluso más atractiva su decoración típicamente modernista, especialmente en el hall, la cantina y los andenes, con ebanistería de diseño art nouveau, azulejos con alicatado amarillo y azul, suelos de baldosa hidráulica imitando alfombras y mamparas de con vidrieras artísticas. Pero Oviedo no supo cómo impedir la desaparición de estos elementos y dejó que la piqueta acabara con todo este arte.

(Fuente Javier Fernández López, director del Museo del Ferrocarril de Asturias)

Valderrey rescata su historia ferroviaria

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La verdad es que cada día son más las localidades que pierden el tren en España. Muchos se resignan; otros pelean y se rebelan. Y unos pocos más, cuando menos, reaccionan e intentan conservar lo que tenían. Valderrey es uno de estos últimos. Desde hace años el municipio leonés persigue el sueño de convertir el viejo patrimonio ferroviario en desuso en un valor de desarrollo económico y turístico de futuro. Aunque el tren que se fue hace ya 30 años, no volverá.

Valderrey asume que la histórica línea ferroviaria nacida en 1896, y cerrada en 1985, ya nunca se volverá a reabrir y vertebrar el Oeste de España porque «su estado es ruinoso y jamás será rentable, así que no hay otra que frenar su deterioro y sacar partido de las alternativas que con ideas con vistas a futuro; y vamos a dejarnos la piel por aprovecharlas al máximo», concluye su alcalde, Gaspar Cuervo.

El regidor, en representación de toda la corporación, y los responsables de Infraestructuras y Patrimonio de la empresa pública ferroviaria Adif han firmado un convenio que permitirá al Ayuntamiento arrendar por espacio de 15 años los edificios de la vieja estación de Valderrey y los muelles, con las vías incluidas. En total son 2.500 metros cuadrados, donde se planean proyectos que sirvan de revulsivo económico. Planes que pasan por la construcción de un albergue de peregrinos en la vieja estación, la puesta en marcha de una escuela taller y de oficios, así como el impulso de la Vía de la Plata. La propuesta busca que Valderrey se convierta en el motor de la conversión de la vieja vía del tren en una vía verde —al estilo de la que se ha impulsado en Extremadura como motor económico y turístico— para rutas a pie y en bici, para lo cual iniciarán los trámites necesarios.

«Lo ideal es que no estemos solos en esto sino que consigamos hacer ver a todos los municipios que esta vía necesita un impulso para la economía de la zona aprovechando este recurso extraordinario, desde Astorga a La Bañeza, llegando incluso a Benavente (Zamora) en un primer gran tramo», destaca Cuervo.

Valderrey ya se ha puesto manos a la obra y el sueño se va materializando. En la vieja estación de tren, el Consistorio ejecutará un albergue de peregrinos, al entender que es un servicio vital para aprovechar el paso de la Vía de la Plata, un camino que cada vez gana más turistas pero que aún carece de infraestructuras necesarias.

La cesión del espacio también permite al municipio modelar otra iniciativa para la creación de empleo y la potenciación de los valores autóctonos. Se trata del proyecto de una escuela o taller de artesanías y oficios propios de la zona y en riesgo cierto de desaparición para «fomentar puestos de trabajo», basándose en «aquellas labores que hoy se pueden retomar», desde la herrería a la reparación o fabricación de útiles artesanos, la madera, la orfebrería o el mimbre. La intención final es compartir conocimientos, ya que el espacio estará abierto para personas de todo el mundo que lo soliciten.

Conseguido el espacio físico, el escollo ahora será la financiación. El alcalde explica que «los primeros arreglos los irá asumiendo el Ayuntamiento con fondos propios» para después «ir aprovechando y buscando cualquier ayuda, subvención o aportación privada».

De momento, esperan la respuesta a una solicitud que ha hecho suya Armando Miguélez, miembro de la Asociación de Amigos del Camino de Alicante, ante Cheryl Grasmoen, directora de American Pilgrims on The Camino, asociación estadounidense que financia parte de proyectos vinculados a caminos como el de Santiago, en el que se enmarca la Vía de la Plata que atraviesa Valderrey. Esta primera ayuda económica internacional se canalizaría a través de la Asociación ‘Espacio Abierto’ creada por el ayuntamiento leonés para gestionar estos proyectos.

Adif acometerá en breve tareas de rehabilitación y consolidación ornamental en la estación de Almería

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Al rescate de la estación de Almería. El comité de dirección del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha anunciado una inversión de 250.000 euros para abordar la primera fase de la rehabilitación de la fachada y el vestíbulo de la antigua estación de ferrocarril de la capital almeriense, ubicada junto a la estación Intermodal y que en las últimas semanas ha sido objeto de otras obras de análisis y correcciones urgentes, preventivas y correctoras para asegurar varios elementos constructivos del edificio. El alcance de estos trabajos incluye actuaciones de rehabilitación de la balaustrada de la cubierta y elementos ornamentales que coronan el edificio, así como la rehabilitación integral de la marquesina principal de entrada al inmueble.

La estación “es uno de los edificios de uso ferroviario más bonitos de todo el país” por sus características arquitectónicas, de forma que es “parte de una de las pocas muestras de arquitectura historicista y uno de los elementos singulares con los que cuenta la provincia de Almería”. Comenzó a construirse en 1890 y fue finalizada en 1893, de modo que su actividad comenzó un año más tarde con la entrada en funcionamiento de la línea Guadix-Almería.

El anuncio realizado por Adif tras la decisión de su comité de dirección, se traducirá en las próximas semanas bien en una concesión directa, o en una licitación que permita acometer esta obra que, de forma global, estará divida al menos en dos fases, según han añadido fuentes del Administrador.

Las actuaciones puntuales de rehabilitación a llevar a cabo contemplan tareas de recuperación y consolidación ornamental durante un periodo de entre tres o cuatro meses. No obstante, las mismas fuentes han señalado que previamente deberá finalizar la actuación de urgencia desarrollada por la empresa Jarquil Global bajo una inversión de 8.000 euros, ya que la misma compañía emitirá un informe que permita conocer el punto de partida de los nuevos trabajos. Así, la obra de urgencia tiene prevista su finalización a finales de este mes.

Los nuevos trabajos comprenderán también la eliminación de aquellas intervenciones en esos elementos que hayan podido enmascarar el diseño original de la estación y su percepción como monumento, de modo que se procurará poner en relieve los valores formales e históricos de la estación.

La realización por fases de las intervenciones necesarias para la recuperación de la estación histórica de Almería tiene como objetivo la adecuación de dichas intervenciones a las necesidades del proyecto en cada momento. No obstante, si algún elemento precisara de intervenciones anticipadas en la fachada o cubierta, se intervendrá sobre el mismo con carácter prioritario, según ha puntualizado Adif.

La Mesa en Defensa del Ferrocarril y el Colegio de Arquitectos celebra estos días unas jornadas sobre la antigua estación del ferrocarril. Este martes, en el salón del Circulo Mercantil, se hablará sobre la “pérdida de identidad en el marco de la coyuntura del transporte ferroviario de la provincia de Almería”. Las jornadas servirán también para “denunciar la desidia” de las administraciones públicas, que “después de 31 años” desde que se iniciara el expediente para declarar el inmueble bien de interés cultural, “la antigua estación del ferrocarril se encuentra aún sin catalogar“.

Este foro tiene como objetivo “generar debate y opinión sobre los posibles usos que en un futuro pueda tener la antigua estación del ferrocarril”. Por ello, espera que los ponentes de las jornadas permitan sacar conclusiones “de cara a la inminente rehabilitación de la estación que, por parte de Adif se quiere llevar a cabo”

Se necesitan 31.000 euros para restaurar la réplica de la locomotora ‘Mataró’ ¿quieres aportar tú?

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Malos tiempos para la lírica. La crisis golpea duro y los fondos escasean. De ahí que se haya tenido que recurrir a la sociedad civil para recuperar una de las míticas joyas del patrimonio ferroviario español: la réplica de la ‘Mataró’. En algo menos de mes y medio se espera obtener 31.000 euros de aportaciones de particulares y empresas. La ‘Mataró’ fue llevada al taller por una fuga de agua en su autoclave. Pero una revisión más a fondo comprobó que tenía pérdidas significativas de espesor en las paredes de la caldera, lo que hace totalmente imposible su utilización con unas mínimas condiciones de seguridad. Justo cuando su presencia en la vía se hacía imprescindible para festejar el 165 aniversario del primer ferrocarril peninsular.

El coste total de la reparación para volver a circular con totales garantías es de 72.000 euros. Para hacer frente a esta intervención se ha previsto actuar en dos fases la primera de 41.000 y la segunda de 31.000 euros. Renfe se ocupa de sufragar los gastos iniciales y, el resto, se han confiado a la aportación de aficionados o empresas. El Grupo de Trabajo Permanente de Patrimonio Ferroviario ha iniciado una campaña de micromecenazgo para recaudar los fondos que permitan poner a esta mítica locomotora en la vía para la próxima primavera.

La verde y llamativa ‘Mataró’ se encuentra en los talleres de la Asociación para la Reconstrucción y Puesta en Servicio de Material Ferroviario Histórico (ARMF) en Lleida, pendiente de la financiación para repararse. Renfe quiere contribuir a esta recuperación con una primera aportación de 41.000 euros, la cual se regulará a través de un convenio específico con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, entidad que gestiona el Museo. En esta fase se reparará el autoclave y se cambiará el techo del hogar, lo que permitirá recuperar una parte significativa de la caldera y evitar el progresivo deterioro causado por la corrosión que se produce por el óxido existente, quedando pendiente la recuperación de los tubos dañados. Las operaciones de esta fase inicial se desarrollarían antes de acabar el 2013. El financiamiento de esta primera fase permitirá avanzar en el proceso de recuperación completo de la locomotora, pero no ponerla en funcionamiento.

Los 31.000 euros adicionales se dejan en manos del micromecenazgo. Hay una horquilla de aportaciones a partir de los quince euros. Cada uno de los tramos de aportación tendrá, además de la satisfacción de colaborar en este proyecto, una ‘recompensa’ que aportan las entidades del patrimonio cultural ferroviario de Cataluña y del resto de España, que pueden llegar a ser descuentos en billetes AVE para ciertos destinos, entradas gratis a museos patrimoniales, descuentos en el cremallera de Nuria, diplomas de reconocimiento…. Para empresas hay otra horquilla de aportaciones, a partir de los 250 euros, con reconocimientos de ese mecenazgo en líneas con los de los particulares. Verkami, entidad especializada en estas propuestas, ha abierto un periodo de cuarenta días, desde el 28 de octubre hasta el 7 de diciembre, para captar estos fondos.

En esta segunda fase patrocinada por la sociedad civil se contempla el cambio de tubos de la caldera, una revisión general y las pruebas de presión obligatorias según la legislación vigente. Esta intervención se haría el primer trimestre del 2014, lo que permitiría la circulación de la máquina de Lleida hasta Vilanova i la Geltrú el mes de mayo y su encendido periódico en las las instalaciones del Museo a partir de junio, así como su funcionamiento en próximas conmemoraciones.

El Grupo de Trabajo Permanente del Patrimonio del Ferrocarril cree necesaria esta vía de financiación para garantizar la recuperación completa de la mítica locomotora. Los promotores plantean el proyecto como una oportunidad de invitar a participar a la ciudadanía y de involucrarla con un gran proyecto colaborativo. Tampoco resulta tan extraña la iniciativa en el mundo ferroviario, donde la participación conjunta de organizaciones y particulares ha sido fundamental en la recuperación de bienes históricos. De hecho los orígenes patrimoniales del Museo de Vilanova se han de buscar en 1972 en una iniciativa de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Barcelona.

Los organizadores de esta iniciativa recuerdan que las primeras líneas nacieron en el siglo XIX gracias al empuje del tejido empresarial y al compromiso de la sociedad civil con el progreso del territorio. En esas mismas coordenadas quieren retomar el mismo espíritu emprendedor y creativo en la sociedad del siglo XXI, a la que le piden ayuda necesaria para salvaguardar un patrimonio único que es de todos como es la locomotora de vapor “Mataró”.

La potencia del proyecto es muy significativa. Está en peligro (¿y cuántas van ya?) la máquina de vapor más emblemática y significativa del país, réplica de la primera que circuló en la península entre Barcelona y Mataró. Este ejemplar único en España, fue construido por la Maquinista Terrestre y Marítima en los talleres de San Andrés de Barcelona con motivo de los actos del Centenario en 1948. Su custodia corresponde al Museo de Vilanova i la Geltrú y ha participado en la mayoría de conmemoraciones del mundo del tren. Durante más de diez años todos los primeros domingos de mes ha funcionado. La FFE, entidad pública que tutela el Museo, ha asumido las tres últimas reparaciones importantes de la locomotora del centenario, gracia a las cuales ha sido posible su operatividad desde el año 1997.

Si quieres participar en esta iniciativa pincha aquí

El TER de Valladolid volverá a las vías en unos meses tras su reparación para circular por Madrid

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Casi como una cuestión de Estado, y sin demasiado ruido, el TER 9710 serña sometido a un proceso de rehabilitación en un taller especializado con el objetivo de ponerlo en circulación y realizar algún recorrido turístico. El alcalde de Buitrago del Lozoya (el regidor preside además el Grupo de Acción Local de la Sierra Norte de Madrid) dirige este proyecto, para el que cuenta, al parecer, con fondos europeos al Galsinma, y otras contribuciones. El Museo del Ferrocarril de Delicias apoya la iniciativa para reuperar el TER, hasta no hace mucho en manos de la Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril (ASVAFER).

El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) publicó el pasado lunes 29 de julio el anuncio del concurso de adjudicación de un contrato “para restaurar y poner en orden del marcha el automotor diésel TER 597-010 (UIC 9271693501-7) para su uso como tren turístico de la Sierra Norte de Madrid“. La rehabilitación del automotor está cifrada en 235.780,60 euros. Según el anuncio oficial, el vehículo será sometido a “reparación de caja, motor diésel y transmisiones; reparación de rodaje y suspensión, elementos auxiliares bajo bastidor; frenos, electricidad, sistema de aire acondicionado, interiorismo, chapa y pintura, pruebas en vía y plan de mantenimiento”.

Angel Martínez Herrero persigue este proyecto desde hace tiempo. Como ha confesado en más de una ocasión, su objetivo principal es fomentar el turismo en la zona de Buitrago para ayudar al desarrollo local y como vehículo soporte, e incluso como reclamo para los turistas, cree que un recorrido en tren histórico desde Madrid sería un plan enviadiable. “Para la Sierra Norte, ver circular de nuevo un TER por la línea Madrid-Burgos es de tal importancia, a nivel económico y simbólico, que siempre hemos pensado que sería posible contar con este material”, explicaba el dirigente político.

El alcalde lo precisa con rotundidad en su blog. “El proyecto consiste en poner en marcha un TER de los años 60, una joya del patrimonio ferroviario español, como un Tren Turístico, y hacerlo circular de nuevo por la Madrid-Burgos, haciendo recorridos desde Chamartín a Robregordo. Para ello hemos encontrado un gran apoyo en todo el mundo relacionado con el ferrocarril, Renfe, Adif, Asociaciones Ferroviarias, Museo del Ferrocarril de Madrid… Es increible el cariño que le tienen a su mundo y a su profesión todos los estamentos relacionados con el Ferrocarril, me ha impresionado”.

En Delicias, los planes de Martínez Herrero son más que convincentes. Carlos Abellán Ruiz, que dirige el Museo, habla con entusiasmo de la recuperación del TER y cree en la seriedad del proyecto del Grupo de Acción Local de la Sierra Norte de Madrid. Su antecesor en el cargo, Miguel Muñoz Rubio, casi había apalabrado la cesión del TER 9736, vehículo gestionado en los últimos años por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, pero propiedad del Museo de Madrid. El automotor no está operativo y necesitaba una gran reparación; es decir la inversion para ponerlo en marcha sería considerable. Cambio de planes y nuevamente apoyo oficial. Los ojos de Martínez Herrero y Abellán Ruiz se fijaron en la Base de Mantenimiento Integral (BMI) de Valladolid el depósito de Valladolid, donde el TER 9710 permanecía estacionado y servía a los intereses de ASVAFER. El vehículo estaba en mejores condiciones para volver al servicio activo.

El automotor italiano, en un estado bastante aproximado a su origen, con enganche Scharfenberg y furgón de equipajes, realizó su último servicio comercial el día 28 de enero de 1994, aunque después hizo varios viajes especiales, los primeros organizados por el Museo del Ferrocarril de Madrid-Delicias y el resto por la Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril.

El acuerdo de las tres entidades ha permtido sacar a concurso la oferta de rehabilitación, tarea que prsentas ciertas dificultades porque no hay muchas empresas que cumplan los requisitos exigidos para adjudicarse la recuperación del automotor. El pliego de condiciones exige que el taller esté homologado por el Ministerio de Fomento y la Dirección General de Ferrocarriles, como centro de mantenimiento homologado para material histórico. Asimismo debe disponer de habilitación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias y poseer el plan de mantenimiento necesario para la reparación a nivel R de trenes tipo 597 que haya sido presentado por Adif; solvencia económica y financiera, y solvencia técnica y profesional.

Blanco y en botella. Uno de los pocos talleres que existen en España y que cumple con todos estos requisitos es el de la Asociación para la Reconstrucción y Puesta en Servicio de Material Ferroviario Histórico ( ARMF ), cuyas instalaciones se encuentran en Pla de Vilanoveta (Lleida). Con múltiples reparaciones de valioso material motor y remolcado en los últimos años, en el campo de los automotores diésel realizaron una ajustada rehabilitación del Ferrobús FER557+FRC524, pieza que años después se perdió tras un incendio intencionado. La adjudicación del contrato se conocerá en un plazo breve de tiempo, y el posterior plazo de entrega del TER 9710 ya restaurado será de seis meses, aunque en el BOCM figura un apartado en el que se especifica “admisión de prórroga de seis meses”.

La serie 597 de Renfe, ex UT-597, ex 9700/TER (Tren Español Rápido) (M-Rc-Rc-M vmax 120 km/h , 570 kw) constaba de 30 automotores diésel de cuatro coches, dos de ellos automotores, fabricados por FIAT y CAF (bajo licencia Fiat) que entraron en servicio en 1965. Se utilizaba para trayectos de largo recorrido aunque en la etapa final hicieron servicios regionales por lo que alguna unidad llegó a ser pintada con los colores de Regionales de Renfe. Durante los últimos años de su vida activa, a los automotores de esta serie con el esquema de pintura original se les denominaba‘pitufos’.

El servicio comercial comenzó a el 10 de enero de 1965 en el trayecto Madrid-Gijón vía Ávila. El TAR (como así se denominó inicialmente) realizaba también los trayectos Barcelona-Bilbao, Madrid- Barcelona o Logroño y Pamplona. Se los pudo ver también en servicios transversales como el Ruta del Plata Gijón-Sevilla, y también el Valencia- Granada, Barcelona- Salamanca, Valencia-Irún/Bilbao, La Coruña- Hendaya o Portbou-Alicante.

De TAR pasaron a ser bautizados como TER: Tren Español Rápido y se encargan también de algunos servicios internacionales, como el Madrid-Lisboa, entre 1967 y 1989, en que es reemplazado por un Talgo III.

El último trayecto efectuado por un TER tuvo lugar el 16 de enero 1995, entre las localidades de Madrid y Cuenca, con el 597-052, haciendo el Regional Río Huécar. Poco después, otras unidades se venden a Argentina (597-004; 597-017, 597-018 y 597-029); el resto se desguazan en Arrigorriaga, excepto tres, que se conservan en la actualidad: La Asociación Bilbilitana de Amigos del Ferrocarril conserva el 9701 (597.001) en Calatayud; la Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril (ASVAFER) conserva el 9710 (597.010) y la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao conserva el 9736 (597.036), el más destacado entre Bilbao y Lisboa. El 9703 se encuentra en estado casi de chatarra en Málaga.

Tres municipios salmantinos reclaman a Adif la cesión del último tramo de Las Arribes

¿Un nuevo tren turístico? Tres ayuntamientos del oeste de Salamanca pretenden que Adif les ceda el último tramo de la vía férrea de Las Arribes del Duero, extinta desde hace 25 años, con el fin de darle un uso turístico. La vía, a pesar de ser un Bien de Interés Cultural desde 2000, está abandonada desde 1984 y desde ese tiempo colectivos, ayuntamientos e instituciones han intentado que las instituciones financiaran las puesta en marcha de un tren turístico por los últimos 17 kilómetros de la vía, desde Lumbrales hasta la frontera con Portugal. Los ayuntamientos implicados, Lumbrales, Hinojosa de Duero y La Fregeneda ya le han propuesto a Adif la cesión.

Las actuaciones se pondrían en marcha a través de la asociación de voluntarios ‘TodaVía’, que en el último año ha realizado varias labores de limpieza del curso de la vía, para que sean transitables por los vehículos ligeros. La asociación pretende reunirse con representantes de Adif en las próximas semana, con el fin de establecer algún acuerdo más concreto.

Los planes de la asociación afectan a un tramo de vía que atraviesa un total de 20 túneles y 13 puentes y que se pretende poner en valor con otros vehículos ligeros, que puedan circular por este trayecto, una vez que se hayan obtenido por parte de Adif los permisos pertinentes. El próximo 10 de junio los voluntarios de esta entidad realizarán labores de limpieza sobre dos kilómetros de esta vía. La demanda de recuperación con fines turísticos se ha centrado en el tramo final, el que abarca desde La Fregeneda hasta la portuguesa Barca d’ Alva.

El alcalde de Hinojosa de Duero, José Francisco Bautista, ha explicado que Adif les pide 400 euros por kilómetro y año, “algo que los ayuntamientos no podemos asumir”, ha confirmado el regidor. Los consistorios pretenden que sea una cesión “simbólica” a cargo de que haya un mantenimiento y unas inversiones en la vía.

La vía férrea de Las Arribes del Duero fue inaugurada como una de las mayores obras de ingeniería civil de España en 1887. La vía original enlaza la Fuente de San Esteban con Barca d’ Alva, un trazado de 77 kilómetros, y fue cerrada por el gobierno socialista de Felipe González en el año 1984. Hace más de diez años que los ayuntamientos por los que transita la ruta han vanido reivindicado a las administraciones que se ponga en marcha un tren turístico en esos 17 kilómetros finales, ya que la vía atraviesa un total de 20 túneles y 13 puentes, construidos para sortear un nivel de 483 metros, encajonados en el desfiladero por el que discurren los ríos Águeda y Duero, entre los municipios ribereños y salmantinos de Lumbrales, La Fregeneda e Hinojosa de Duero.

El Ayuntamiento de Alicante y Avant proyectan recuperar la fachada de la estación neoclásica



Aún ha esperanzas. Hay voces que se escuchan. El Ayuntamiento de Alicante y la sociedad que gestiona el soterramiento de las vías del tren (Avant) proyectan recuperar la fachada neoclásica de la estación ferroviaria de la ciudad, que data de 1858, con motivo de las obras para la llegada del tren de alta velocidad (AVE) en 2012. Hace poco más de un mes el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA) había pedido la preservación del conjunto de instalaciones históricas de la estación de ferrocarril de la ciudad, y que ninguno de sus elementos desapareciera con las obras del AVE. La entidad profesional señala que el complejo ferroviario de Alicante-Término constituye “uno de los mejores acontecimientos arquitectónicos en la evolución histórica” de la ciudad, al ser “símbolo de la llegada a Alicante de la primera línea de ferrocarril que unía el Mediterráneo con la capital de España”.

Preservar parte de la historia, sin renunciar a la evolución y el progreso. Ese era el objetivo de la asociación de arquitectos que hacían hincapié en la antigüedad de estos edificios que cobijan las infraestructuras ferroviarias. La vetusta marquesina de la estación alicantina es la más antigua de este tipo que sobrevive en España, aunque lamentablemente la fachada ha desaparecido, objeto de una desafortunada reforma en 1968 que arruinó la estética de este monumento único en nuetro país y que sustituyó el estilo clásico del siglo XIX por el ‘modernismo’ del cristal y el aluminio.

La concejal de Urbanismo, Marta García-Romeu, ha señalado que “se está estudiando ahora mismo” este asunto con el objetivo de “preservar el patrimonio” de la ciudad. En todo caso, ha incidido en que ve “perfectamente compatible” esta recuperación de la fachada con la llegada del AVE en las fechas previstas, inicialmente para diciembre de 2012, por lo que esta iniciativa “nunca” supondría “un retraso”. Para García-Romeu, el AVE “es algo que tendría que haber estado en Alicante desde hace muchos años”, por lo que “ningún aspecto puede llevar” a una nueva dilación del tiempo.

Desde otras instancias municipales se apunta que este proyecto entre el ayuntamiento y Avant se halla actualmente en fase de ser consensuado para, posteriormente, ser planteado al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). En todo caso, han coincidido con García-Romeu en que no se ha contemplado que la recuperación de la fachada pueda suponer un retraso en la llegada del AVE.

A excepción de una columnata, la antigua estación de 1858 se conserva prácticamente intacta debajo del actual placado de granito que conforma la fachada renovada en 1968. Por ello, la actuación requeriría el desmontaje de esas placas, la reconstrucción de la columnata desaparecida y la recuperación de la fachada neoclásica. Alicante pasaría a contar con la estación más antigua de España en funcionamiento, y se conservaría este patrimonio arquitectónico de la que en su día se convirtió en la sexta ciudad del país en tener ferrocarril.

Los arquitectos recuerdan que las estaciones de ferrocarril históricas son las “primeras manifestaciones de la revolución industrial y símbolo en la memoria colectiva de los transcendentales avances técnicos en construcción y medios de locomoción del siglo XIX”. Estas terminales, añaden, aunque “obsoletas en muchas ocasiones”, por su habitual ubicación central en los núcleos urbanos “pueden permitir su fácil reconversión en grandes espacios públicos”.

Estos inmuebles “pueden recuperar su protagonismo y relevancia urbana de antaño para la vida colectiva, reconvirtiéndose en nuevas ágoras y plazas públicas del siglo XXI”, citando el caso del jardín cubierto de la estación madrileña de Atocha. No obstante, en el caso de Alicante, los profesionales dejan claro que la estación mantiene su funcionalidad original como terminal ferroviaria, al insistir en que constituye “la primera y última imagen que llevan consigo los visitantes de nuestra tierra, y al tiempo pudiéndose convertir en un entorno urbano de gran calidad para el uso y disfrute ciudadano”.