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Ofertas para viajar en AVE desde 19 euros

Renfe ha puesto a la venta billetes desde 19 euros para viajar en cualquier trayecto de Alta Velocidad y Larga Distancia entre el 10 de mayo y el 11 de diciembre, ambos inclusive. Esta oferta comercial, que coincide con el 29 aniversario del inicio de las circulaciones de AVE en España, forma parte de las acciones que está desarrollando Renfe a lo largo de 2021 para conmemorar el 80 aniversario de su marca y de la creación de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (R.E.N.F.E.).

Los billetes desde 19 euros, para viajar en trenes AVE, Alvia, Euromed e Intercity, se encuentran a la venta en los canales habituales (www.renfe.com, agencias de viaje presenciales y virtuales, Renfe Ticket, estaciones, venta telefónica y oficinas de Correos), y pueden adquirirse hasta el 22 de abril. El objetivo es incentivar la venta anticipada de los servicios comerciales de Renfe de cara al próximo verano/otoño, con precios muy asequibles. Durante el presente año, con motivo de la celebración del 80 aniversario, Renfe ha lanzado distintas iniciativas comerciales, como la promoción de billetes de Avlo a 5 euros (se vendieron más de 100.000 en 24 horas), la venta de billetes de AVE desde 15 euros o, dentro del Programa ‘Mujeres Viajeras’, los descuentos del 50% para grupos de 4 a 9 personas, con al menor una mujer.

Todos los trenes Avlo y AVE cuentan con la doble certificación por parte de AENOR y SGS de sus protocolos en materia de sanidad, limpieza y desinfección, lo que constituye una garantía adicional para los viajeros y un elemento diferencial de primer orden con relación a cualquier otro transporte colectivo. El objetivo de esta campaña es incentivar la venta anticipada de los servicios comerciales de Renfe de cara al próximo verano/otoño, con precios muy asequibles, ha señalado la compañía en un comunicado.

Desde enero, Renfe ya ofrece la posibilidad de comprar billetes a un año vista y esta semana ha anunciado que ofrecerá a partir de junio un nuevo sistema tarifario más sencillo y con precios de partida más bajos, dinámicos en función de la antelación con que se compren. Renfe estrenará una nueva estructura de precios para sus trenes de alta velocidad y largo recorrido con billetes nominativos y flexibles que se parece mucho más a la comercialización que actualmente hacen los aviones que la tradicional del operador ferroviario español. Las nueva estructura de precios permitirá adquirir billetes que a partir de ahora serán siempre nominativos con hasta un año de antelación. “Hasta ahora eso no podía ser porque teníamos que adaptar los horarios a los cambios del regulador de las infraestructuras. Tener billetes nominativos nos permite contactar con los clientes en caso de que se produzcan esos cambios”, ha explicado Isaías Táboas, presidente de Renfe.

A partir de junio, Renfe jubila las tradicionales tarifas turista y Preferente y ofrecerá un sistema de precios dinámico en función de la demanda basado tres opciones básicas de precios. Básico, Elige y Premium, que podrán ampliarse con servicios adicionales de pago en función de los deseos de cada cliente. La tarifa más básica permitirá, previo pago, de una cantidad adicional elección de asiento estándar o confort, servicios de restauración, vagón silencioso, etc.

Nuevo modelo tarifario AVE y Larga Distancia

Renfe ha rediseñado el sistema de tarifas y clases de sus Servicios Comerciales (Ave y Larga Distancia), ofreciendo a los clientes la posibilidad de comprar sus billetes ‘a la carta’. La nueva estructura comercial, que entrará en vigor el próximo verano, elimina las tradicionales tarifas y clases, con el objetivo de mejorar la oferta y hacerla más competitiva, con mejores precios de partida y flexibilidad en los descuentos para los viajeros. De esta manera, para el cliente será más fácil la elección del billete, más inteligible la oferta y sensiblemente más barato el viaje.

Con la nueva estructura comercial, Renfe afianza un modelo más simple de relación con los clientes, en la que, básicamente, la oferta se concreta en cuatro tipos de productos: Ave, Alvia, Euromed e Intercity (Avlo se configura como un producto distinto, con un esquema comercial diferente basado en una configuración low cost); y en tres opciones de billetes: Básico, Elige y Premium, con las que los clientes configuran su viaje, desde el espacio que ocupan (Estándar o Confort), pasando por los atributos adicionales que desean comprar. Asimismo, la nueva estructura comercial de Renfe en los Ave y otros trenes de Larga Distancia se abren a segmentos de la población más sensibles a precio: los mayores de 60 años (titulares de Tarjeta Dorada), las familias con niños y los jóvenes, colectivos a los que se aplicarán descuentos adicionales siempre sobre el precio del billete más barato de cada opción.

Hasta ahora, estos clientes disfrutaban de descuentos sólo sobre la Tarifa Flexible (la más cara). Con el nuevo esquema, disfrutarán de importantes descuentos sobre los precios de los billetes más baratos, lo que supone una garantía adicional de precio más bajo. Toda la nueva estructura comercial de Renfe descansa sobre un sistema de precios dinámicos, Revenue Management, similar al que aplica la aviación, lo que supone una sustancial mejora en la gestión y la aplicación de importantes rebajas de precio, especialmente en los trenes considerados ‘valle’, que ahora adolecen de una muy baja ocupación y que se verán beneficiados con los mayores descuentos.

La clave principal del nuevo sistema es la adaptación de la oferta al cliente, ofreciéndole la posibilidad de elección y mejorando sustancialmente su experiencia de viaje. El cliente va a elegir lo que necesita, lo que quiere recibir y lo que está dispuesto a pagar en cada momento. De esta manera, desaparecen las tradicionales ‘Tarifas’ y ’Clases’, que serán sustituidas por un esquema de precios dinámicos y de precios mucho más inteligibles, comprensibles y económicos. Los clientes podrán elegir el espacio que quieren ocupar (Estándar o Confort, éste último con mayor espacio entre asientos, más confortable y con un mayor nivel de calidad y, en consecuencia, con un precio más elevado); el ambiente (actividad o silencio) y los servicios adicionales que quiere comprar.

Renfe ofrecerá tres opciones de precio a la hora de comprar el billete, en función de los servicios que quiera disponer el viajero: un billete Básico, el más económico, que ofrece los atributos propios del producto (en el caso del Ave, la posibilidad de llevar hasta 3 maletas gratis, con PlayRenfe y wifi de alta conectividad, cafetería a bordo…). En este billete, el cliente puede adquirir adicionalmente la posibilidad de cambios y anulaciones, y la elección de asiento.; un billete Elige, en el que el viajero pueda configurar durante el proceso de compra los servicios adicionales que quiere, comenzando por el tipo de espacio (Estándar o Confort) y continuando con los servicios adicionales (ancillaries) que desea comprar, desde la restauración fría (si ocupa espacio Estándar o Confort) o restauración caliente (si ocupa espacio Confort). El cliente puede adquirir aparte la posibilidad de mejorar las opciones de cambios y anulaciones, puede elegir asiento y puede comprar, por ejemplo, el asiento contiguo al suyo con un descuento del 30% o comprar billete para su mascota.; y un billete Premium, dirigido a un segmento de población que busca una oferta global, con un espacio Confort y todos los servicios adicionales incluidos (llevar mascota quedaría incluido en el precio de ese billete).

El nuevo esquema parte de los precios de referencia actuales (llamados ‘Tarifa Flexible’) y permitirá la aplicación de un sistema de precios dinámicos. Los descuentos podrán llegar a ser del 75% (actualmente, un máximo del 70%) y serán mayores en aquellos días y horas considerados ‘valle’, para orientar la demanda sensible al precio y con mayor disponibilidad a los trenes más baratos. Adicionalmente, a este tipo de demanda (centrada fundamentalmente en los viajes vacacionales, de Tarjeta Dorada y familias) se les aplicarán descuentos fijos sobre el precio disponible en web, por lo que el precio final puede ser muy asequible, con grandes descuentos que se acumulan.

En este sentido, la nueva estructura comercial de Renfe se va a traducir, tras su entrada en vigor, en un precio mínimo garantizado para los billetes obtenidos con Tarjeta Dorada. Con el nuevo sistema, Renfe ofrecerá siempre un 25% de descuento sobre el mejor precio de cada tren, lo que garantiza al cliente un precio mínimo garantizado. Así, el descuento medio que actualmente se aplica a los titulares de Tarjeta Dorada, que está situado en el 36%, mejorará de forma sustancial, hasta alcanzar el 49%, y hay posibilidades de mejores precios en trenes ‘valle’. Asimismo, habrá un precio mínimo garantizado para niños, con descuentos del 40% siempre, en todos los billetes. De esta forma, la nueva estructura comercial de Renfe favorecerá los viajes en familias con niños, que se verán beneficiados de manera muy importante con relación al sistema actual, que aplica ese mismo descuento (el 40%) pero sólo sobre la Tarifa Flexible (el billete más caro).

Respecto a los jóvenes, Renfe cuenta en la actualidad con una oferta para los titulares de Carné Joven (descuento del 20% sobre el precio del billete más caro) y de la Tarjeta +Renfe Joven (pagan 50€ por descuentos de entre el 30% y el 50% sobre el precio del billete más caro). Con el nuevo sistema, habrá descuentos de hasta el 30% sobre el precio más barato de cada tren.

Renfe inició el pasado mes de enero la venta de billetes hasta el próximo 11 de diciembre (incluido). Todos los billetes vendidos hasta este momento, bajo el modelo tradicional de tarifas y clases, son absolutamente válidos y no cambia su configuración. Con la puesta en marcha del nuevo diseño, Renfe va a adoptar el Billete Nominativo. La diferencia entre el Billete Nominativo y el modelo actual (Billete Personalizado) estriba únicamente en que en el Billete Nominativo figurarán en el propio billete los datos del viajero (modelo idéntico al de la aviación y a otras compañías ferroviarias europeas). En este sentido, Renfe podrá realizar controles aleatorios durante el embarque, para verificar que la identidad del titular del billete es la misma que la del viajero y que es viajero con derecho a los descuentos que se ha aplicado durante el proceso de compra.

Billetes de AVE a 15 euros

Renfe pondrá el próximo lunes a la venta billetes de Ave al precio de 15 euros durante dos semanas, para viajar entre el 23 de junio y el 11 de diciembre en cualquier trayecto de Alta Velocidad. Esta oferta comercial forma parte de las acciones que va a desarrollar Renfe a lo largo de 2021 para conmemorar el 80 aniversario de su marca y de la creación de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (R.E.N.F.E.). Además de iniciativas comerciales relacionadas con los diferentes servicios (Ave, Avlo, etc.), también tendrán lugar iniciativas con empleados, así como diversos actos y encuentros institucionales, de manera que el 80 aniversario estará presente en el día a día de la compañía durante todo el año.

Los billetes de Ave a 15 euros se pondrán a la venta el próximo lunes en los canales habituales (www.renfe.com, agencias de viaje presenciales y virtuales, Renfe Ticket, estaciones, venta telefónica y oficinas de Correos), y pueden adquirirse hasta el 14 de febrero. Paralelamente a esta promoción, continúa la venta de billetes de Avlo al precio de 5 euros, que pueden adquirirse indistintamente del 1 al 14 de febrero tanto en la web de Avlo (www.avlorenfe.com) como en la de Renfe (www.renfe.com).

Avlo, cuya puesta en marcha estaba prevista inicialmente para el 6 de abril de 2020 y tuvo que aplazarse por la crisis sanitaria provocada por la Covid-19, iniciará las circulaciones comerciales entre Madrid y Barcelona el próximo 23 de junio. En principio, habrá cuatro circulaciones diarias por sentido entre Madrid y Barcelona, ampliables a lo largo del año en función de la evolución de la demanda. El servicio, además, tendrá paradas en todas las ciudades del Corredor Noreste de Renfe (Guadalajara, Calatayud, Zaragoza, Lleida, Tarragona, Girona y Figueres).

Desde la puesta a la venta de Avlo, el pasado martes, Renfe superó los 100.000 billetes vendidos en poco más de 24 horas, de los que el 80% son para el trayecto Madrid-Puerta de Atocha / Barcelona-Sants, y viceversa. Todos los trenes Avlo y Ave cuentan con la doble certificación por parte de Aenor y SGS de sus protocolos en materia de sanidad, limpieza y desinfección, lo que constituye una garantía adicional para los viajeros y un elemento diferencial de primer orden con relación a cualquier otro transporte colectivo.

Avlo se convertirá en el servicio de alta velocidad de Renfe con mayor capacidad de viajeros, con 438 plazas por tren, un 20% más de plazas respecto a los actuales trenes de la serie 112, capaces de alcanzar los 330 kilómetros por hora. Se trata, además, de trenes con emisiones cero que contribuyen al transporte sostenible y que circularán con electricidad cien por cien procedente de fuentes renovables (con origen certificado).

Renfe cumple estos 80 años convertida en una operadora ferroviaria de primer nivel mundial y referencia en alta velocidad, con más de 15.000 profesionales y, en circunstancias normales, con 5.000 trenes circulando diariamente en España y más de 500 millones de viajeros al año. Actualmente, la compañía está inmersa en un proceso de transformación a través de la innovación, la internacionalización y el foco en el cliente, que dará como resultado una nueva Renfe, que será un operador integral de movilidad, más allá del tren y un referente logístico internacional, más allá de las fronteras españolas.

Renfe reintegra 45 millones por billetes devueltos

Renfe facilitará la devolución o cambio de billete, de forma gratuita, a todos los viajeros que no tengan su desplazamiento adecuadamente justificado o no deseen viajar, entre el 29 de octubre y el 20 de noviembre, ambos inclusive. Esta medida es aplicable a cualquier billete para servicios Ave, Larga Distancia, Avant o Media Distancia Convencional, ante las medidas extraordinarias de restricción de movilidad que se están generalizando en todo el ámbito nacional. De esta manera, los viajeros podrán optar por la devolución del importe íntegro del billete, sin gastos de anulación, o por un nuevo billete para otra fecha sin gastos de cambio.

Estas operaciones se podrán realizar, dentro del periodo de validez de los billetes, a través de los habituales canales de venta (www.renfe.com, taquillas de estaciones, agencias de viaje, etc.). Para los clientes con títulos multiviaje de Ave y Larga Distancia adquiridos antes del 29 de octubre de 2020, Renfe procederá a una ampliación automática en 23 días de los plazos de validez y viaje para todos los abonos BonoAve y Bono Colaborativo en vigor.

Desde el pasado 3 de octubre en que comenzaron las restricciones a la movilidad en Madrid como consecuencia de la Covid-19, ampliadas progresivamente a otras comunidades autónomas y provincias españolas, Renfe ha devuelto más de 6 millones de euros a los viajeros que han tenido que anular sus billetes. En total, Renfe ha devuelto este mes más de 130.000 billetes, la mayor parte de ellos con origen o destino en Madrid. De esta manera, Renfe reafirma su responsabilidad y compromiso con la sociedad, a través de una política generalizada de cambios y anulaciones gratuitos y con devolución del importe íntegro de los billetes anulados a todos los viajeros. Durante el estado de alarma aprobado en España desde el 14 de marzo hasta el 21 de junio pasados, Renfe devolvió casi un millón de billetes a sus clientes, por un importe total de 38,5 millones de euros, en una operación sin precedentes por parte de la compañía.

Las medidas que las autoridades sanitarias han establecido para viajar en España durante las diferentes fases de la pandemia, y las propias medidas adoptadas por Renfe antes, durante y después de embarcar a bordo de los trenes, están permitiendo que el transporte ferroviario se realice cumpliendo las condiciones de seguridad e higiene. Renfe ha recibido la certificación Aenor frente a la Covid-19 para el transporte de viajeros en los servicios de Alta Velocidad, Larga Distancia y Avant, y mantiene una estrecha coordinación con las autoridades sanitarias para evitar la transmisión del Covid-19 en los trenes. A través del billete personalizado, implantado el pasado 20 de abril, se puede acceder a los datos básicos de la persona que realiza el viaje (datos de contacto como el teléfono móvil y el correo electrónico) y, por tanto, facilitar dichos datos a las autoridades sanitarias que lo solicitan a Renfe cuando una persona ha viajado en tren siendo positivo o haya estado en contacto con otra que lo sea.

Medidas de Renfe ante la Covid-19

Renfe mantiene una estrecha coordinación con las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas para evitar la transmisión de la Covid-19 en los trenes. La operadora implantó el pasado 20 de abril el billete personalizado en todos sus canales de venta para los trenes Ave y Larga Distancia, con el fin de poder contactar con la mayor celeridad posible con los viajeros en caso de necesidad por alerta sanitaria o incidentes en la circulación.

El billete personalizado permite acceder a los datos básicos de la persona que realiza el viaje (datos de contacto como el teléfono móvil y el correo electrónico) y, por tanto, poder facilitar dichos datos a las autoridades sanitarias que lo solicitan a Renfe cuando una persona ha viajado en tren siendo positivo o posteriormente. Una vez facilitados esta información son las autoridades sanitarias las que contactan con estas personas. Desde la implantación del billete personalizado, las autoridades sanitarias han solicitado información sobre los contactos de 144 viajeros (unos 1.500 aproximadamente) de los más de 5 millones de viajeros de trenes Ave y Larga Distancia en toda España, y de esas solicitudes sólo 23 pertenecen a la Comunidad de Madrid.

Igualmente, en los controles de temperatura que se han implantado en las principales estaciones de Alta Velocidad como Madrid-Puerta de Atocha o Barcelona-Sants, el número de personas con más de 37,5 grados centígrados es residual frente al total de viajeros.

El ferrocarril en España es un modo seguro de viajar, tanto antes de la pandemia como en la actualidad. Los estudios realizados hasta la fecha avalan la seguridad en el tren, tanto para viajeros como para el personal a bordo. Un análisis realizado por el organismo de seguridad ferroviaria del Reino Unido (RSSB) ha demostrado que el riesgo de contraer la Covid-19 mientras se viaja en tren es de 1 en 11.000 viajes, lo que equivale a una probabilidad de menos del 0,01%. Con protección de mascarilla es 1 de cada 20.000 viajes, es decir, 0,005%.

Las medidas que las autoridades sanitarias han establecido para viajar en España durante las diferentes fases de la pandemia, y las propias medidas adoptadas por Renfe antes, durante y después de embarcar a bordo de los trenes, están permitiendo que el transporte ferroviario se realice cumpliendo las condiciones de seguridad e higiene. De hecho, Renfe ha superado recientemente la primera auditoría de seguimiento de AENOR sobre el cumplimiento de los protocolos de protección frente a la Covid-19, implantados en los servicios comerciales de la operadora (Alta Velocidad y Larga Distancia). El resultado de esta revisión respalda la aplicación y mantenimiento continuado de los protocolos de seguridad higiénico-sanitarios que aplica Renfe en los servicios de trenes Ave, Alvia, Euromed e Intercity, y que fueron certificados por AENOR el pasado mes de junio.

Desde el comienzo de la pandemia, Renfe ha extremado los esfuerzos para la implantación de todas las medidas necesarias orientadas a ofrecer a sus clientes un entorno seguro de viaje. Las acciones afectan a procesos como el check-in, acceso y embarque a los trenes, desinfección de la flota y medidas de protección para viajeros y empleados. Todas estas medidas se ajustan a las recomendaciones y requisitos de distintos organismos nacionales e internacionales recogidos por AENOR en sus procesos. Entre ellas destacan la limpieza exhaustiva de la flota antes de iniciar las circulaciones, procedimientos extraordinarios de desinfección cada cinco viajes, mantenimiento de la limpieza en ruta y renovación continuada del aire de los coches, entre otros aspectos.

La climatización de los trenes también contribuye al confort a bordo. Los equipos de climatización en los trenes de Alta Velocidad son independientes por coche y se diseñan de acuerdo con el número de viajeros y utilizando exigentes parámetros para las prestaciones. Con estos equipos embarcados, en el interior de los trenes se renueva el aire cada 5-6 minutos aproximadamente, dependiendo del modelo.

Por otra parte, Renfe ha establecido un nuevo algoritmo en sus canales de venta de billetes de Ave y Larga Distancia, que evita que las personas de diferentes compras viajen juntas. Este proceso tiene en cuenta el estado de ocupación de las plazas cercanas y aloja a los viajeros de manera alterna, excepto los casos en que se compren varios billetes en una operación.

Oficios del tren: factor

El tráfico ferroviario circula coordinadamente por una inmensa red en la que cada día se producen cientos de cruces de trenes, salidas y llegadas a estaciones. Para mantener todo este complicado mecanismo funcionando a pleno rendimiento, y evitar, en la medida de lo posible, que las incidencias afecten a la normalidad del tráfico, se cuenta con una red de Centros de Gestión de Tráfico, que controlan y coordinan la explotación ferroviaria. A estos organismos se vinculan los Gabinetes de Circulación que son dependencias atendidas por personas que, a través de un enclavamiento y de forma local, gestionan el tráfico ferroviario en su zona de influencia, que normalmente es la estación en la que se encuentran y los tramos de línea desde y hasta las estaciones colaterales.

En el sentido estricto de la explotación ferroviaria, las estaciones son aquellas instalaciones que se encuentran situadas entre las agujas de entrada y salida y cuyas funciones se presentan como la suma de diferentes actividades complejas relacionadas, básicamente, con la circulación y clasificación de los trenes y con la asistencia a los usuarios. Las estaciones se convierten en uno de los principales símbolos de las compañías que “movidas por el ansia de ofrecer, sobre todo en las grandes ciudades, edificios de carácter monumental que mostraran su poderío, construyen sus estaciones concebidas como para la eternidad…” (Mercedes López en “Historia de las estaciones de MZA”) hecho que explica en gran medida, que durante muchos decenios no se construyesen estas infraestructuras de forma común para diferentes compañías.

Estos espacios constituyen, desde un punto de vista exclusivamente técnico, un espacio organizado racionalmente que garantiza de la forma más eficaz posible la realización de todas las actividades ferroviarias (salidas y llegadas de trenes, facturación de equipajes y mercancías, venta de billetes, esperas, despedidas y recibimientos de personas, etc.) como bien refleja el escritor y periodista Mesoneros Romanos (aunque recurra a los ferrocarriles belgas). “¡Qué precisión de movimientos en las estaciones o puntos de descanso, para dirigir metódicamente y con una asombrosa celeridad el relevo continuo de los viajeros y sus equipajes, la inspección prudente de las máquinas! ¡Qué método, orden y sabia administración en el desempeño de tantas oficinas; en las innumerables anotaciones de tantos viajeros; en el peso, colocación y trasiego de sus equipajes; en la carga del sinnúmero de mercancías, efectos y animales, que ocupan los carros últimos del convoy”.

Las estaciones ferroviarias viven durante muchos decenios una lucha interna entre las pulsiones que buscan, por un lado, la realización del servicio ferrovviario y, por otro, la canalización de diferentes valores simbólicos ajenos a su naturaleza más primarias. Como característica común a todos los agentes que en ellas tienen empleo, se destaca la proyección pública de sus trabajos. Y su clasificación atiende más a las características laborales y de oficio que al servicio al que pertenecen, de tal forma que esos ferroviarios se pueden agrupar por el particular desarrollo de funciones tan distintas como jefes de estación, factores de circulación, maquinistas, fogoneros, ayudantes e interventores. Cada uno de estos empleos tienen cometidos profesionales específicos, que en muchos casos son interdependientes, y que requieren, más de lo que a primera vista parece, de una colaboración para la eficaz circulación de los trenes.

Los jefes de estación y factores de Circulación son agentes que tienen como emblema la representación de la empresa dentro y fuera de la estación, entre otros aspectos, en el espacio que va de aguja a aguja. Se trata de la máxima autoridad de la compañía en su ámbito de actuación y responsable de lo que ocurra en la estación. Evidentemente esto se manifiesta en su trabajo y en su apariencia y vestuario. Trabaja para la red mediante cometidos muy específicos y es responsable de las personas que se emplean directamente en la estación, como los factores. Esta figura es una imagen paradigmática del trabajo de estaciones, visible para los propios ferroviarios y para los usuarios del tren.

El factor es el agente ferroviario cuya misión a veces comprende la enorme responsabilidad de asegurar la circulación de los trenes y, en otras ocasiones, la de desempeñar trabajos completamente comerciales, como son la facturación y despacho de mercancías, tasación de la cuantía de los portes. Y también las comunicaciones entre su residencia y otras localidades. El factor de estación puede definirse como un jefe en pequeño, ya que su actividad en las estaciones pequeñas es la misma del jefe, aunque le esté subordinado jerárquicamente, y en las estaciones grandes es parte de la actividad de la estación, dirigida por el jefe, claro está.

Un factor tiene que conocer muchas cosas. Por lo pronto, el reglamento perfectamente, para poder dar órdenes a los trenes en consonancia con las del momento; pide la vía a la estación inmediata para el tren que va a llegar a la suya; comunica la salida de éste inmediatamente de producirse, y concede o no la vía que le pide la estación anterior para poder admitir un tren. En consecuencia, manda u ordena al mozo encargado de ello las agujas y señales exteriores de la estación con objeto de que, al llegar a las mismas, el tren de que se trate las encuentre en posición conveniente al desarrollo del itinerario que venga siguiendo. Luego da cuenta al puesto de mando de la hora en que el tren entra y sale de su estación, o de su paso por ella.

Cuando aún no existe el teléfono, el factor domina el telégrafo para comunicarse con las estaciones; si es a la larga distancia, mediante el morse, con su cinta llena de rayas y puntos, y si la comunicación se produce entre estaciones colaterales, se vale del endiablado telégrafo de cuadrante Bréguet, en el que es preciso tener la vista muy habituada para recoger rápidamente las letras, en las que la aguja se detiene sólo un momento insignificante. Tiene que saber también el factor bastantes cuestiones comerciales para poder informar a los clientes sobre precios de transporte, tanto en viajeros como en mercancías, discutir con ellos las reclamaciones y, con las escritas, hacer su debido trámite. Disponer de un modo inteligente el cargamento de los vagones es también un arte que debe dominar este agente ferroviario. Llevar la cuenta de los ingresos y de los pagos y despachar los billetes, que es igualmente misión suya en algunas ocasiones, y siempre cuando sustituya al jefe de estación. Como se ve, son bastantes las ramas que abarca la actividad de un factor; pero además debe mostrar tacto y, como se dice coloquialmente, ‘mano izquierda’ en su trato con los clientes, pues un factor, aun fuera de su servicio, suele pensar en el ferrocarril y tratar de atraer clientes para el mismo.

“Debe, pues, hacer cuanto esté de su parte para que al ferrocarril se le vea con simpatía, en lo que resulta un verdadero delegado de lo que hoy llamamos relaciones públicas y desarrolla una actividad de captación muy útil para el ferrocarril. Todo esto, que puede parecer a primera vista muy amplio y difícil, en la realidad es susceptible de ser desarrollada esta actividad al cabo de algún tiempo de práctica. Para ello necesita, aparte de las cualidades naturales, los conocimientos necesarios, que si no los tuviese no sería factor. Resulta muy conveniente y ayuda mucho poseer un verdadero ‘orgullo del oficio’, pues un factor que se siente orgulloso de serlo, sólo con ello, ya pone en su actividad una carga vital tan enorme que se le hará difícil aquélla y verá llegar los resultados positivos sin tener que esperar mucho”. De esta forma, glosa la figura del factor uno de los redactores que Vía Libre tiene a mitad de la década de los 60.

El factor de Circulación es hoy una categoría laboral. La posición funcional es la de jefe de Circulación o auxiliar de Circulación, según la función que realice en el momento. Por tanto, un factor de Circulación será el jefe de Circulación de una estación en la que tiene el mando local y es el responsable de la circulación de los trenes que pasen, salgan o terminen en y por su estación y de los trabajos que se realicen en la misma.

El factor es una clase profesional ferroviaria, de la familia de Movimiento, especializado en tareas de circulación. Normalmente se encuentra al cargo de una estación y asume con ello las responsabilidades inherentes de la categoría operativa de jefe de Circulación. En otros casos, puede ser un subordinado del jefe de Estación y actúa a las órdenes de este. Normalmente trabaja en los gabinetes de circulación y, en el caso de trabajar con otros agentes de su esfera de forma simultánea, el de mayor graduación o mayor antigüedad asume las funciones de jefe de Circulación y el segundo pasa a ser subordinado del primero.

Según determina el reglamento, constituyen esta categoría los que están autorizados para prestar servicio de circulación en estaciones de cualquier clase. En consecuencia. sin perjuicio de las funciones. que explícita o implícitamente puedan corresponder a su clasea, todo agente viene obligado a desempeñar también aquellas otras que se les encomienden, que sean propias de las categorías del correspondiente grupo que tengan señalado un tipo de salario igual o infer1or, sin que ello determine cambio alguno de estrato ni de retribución. Asimismo, vienen obligados a realizar las funciones que se les encomienden propias de las categorías superiores del correspondiente grupo aquellos agentes que estén capacitados para desempeñarlas, si bien en este caso cambian de retribución y perciben las correspondientes diferencias con arreglo a las normas.

Visto lo visto no resulta fácil su identificación pura y. mucho menos, su correcto encasillamiento en una única actividad. De forma que se hace posible encontrar a un agente de estas características detrás del mostrador donde se expenden los billetes a los viajeros, o en la zona de salida de un tren y en la oficina donde se telegrafían las órdenes o en las dependencias de facturación de mercancías y equipajes. No se sorprenda el lector porque los clientes puedan confundirles, demasiado a menudo, con los jefes de estación, distinción que ni tan siquiera se hace posible a la vista de sus gorras, que presentan sutiles diferencias, que resultan inalcanzables para el profano.

(Imagen García en Trenes Hoy. Octubre 1988. Servicio ‘Lisboa-Expreso’ en Navalmoral de La Mata)

(Reglamento de Renfe. Fundación de Ferrocarriles Esppañoles. Vía Libre. Mercedes López, en “Historia de las estaciones de MZA”)

Oficios del tren: interventor

A medida que las líneas ferroviarias construidas se ponen en explotación, la demanda de empleo en el sector se diversifica. La profesión ferroviaria alberga a un amplio número de oficios vinculados no sólo con la construcción de la vía e instalaciones anexas, sino también con el movimiento de las circulaciones, el mantenimiento del material rodante y la administración del ferrocarril. Oficios tales como los de maquinistas, fogoneros, ayudantes, jefes de estación, factores, mozos de estación, interventores, personal de vías y obras, de instalaciones de seguridad, de talleres, de oficinas, etc. Todos estos grupos se subdividen a su vez en diferentes categorías que, con el paso de los años, modifican sus funciones a raíz de la implantación de procesos de producción más tecnificados. A la altura de la década de 1930, existen más de medio millar de categorías profesionales dentro de las compañías ferroviarias españolas.

Las cuatro grandes compañías ferroviarias españolas (Norte, MZA, Andaluces y Oeste) concentran el mayor número de empleados y de kilómetros de vía explotados en España antes del estallido de la Guerra Civil. De tal forma que en 1935, los efectivos de personal que se encuentran empleados en las empresas mencionadas ascienden a 93.711 trabajadores (la literatura ferroviaria considera esta cifra una aproximación, puesto que no existe un censo científico que avale el dato); 8.748 trabaja en las tareas que corresponde al movimiento de los trenes. La gestión y explotación de estas compañías ferroviarias presentan esquemas organizativos bastante similares, pioneros en su momento dentro del mundo empresarial, que deciden agrupar al personal en cuatro grandes áreas en las que se subdivide la explotación de las compañías ferroviarias: la rama administrativa, la de Explotación (también denominada de Movimiento), Vía y Obras y Material y Tracción.

El Servicio de Movimiento comprende al personal encargado, básicamente, de las tareas de circulación de trenes de viajeros y mercancías, que se distribuye en los despachos centrales de facturación de mercancías, a bordo de los propios trenes y en las estaciones. En Norte, por ejempplo, los servicios dedicados al movimiento de trenes y estaciones (Explotación) aglutinan al 40,64% del total de la plantilla, mientras que el 30,64% está representado por el servicio de Material y Tracción y el 21,28% comprende el total de trabajadores vinculados al de Vía y Obras, totalizando entre los tres el 92,56% de la plantilla. Las plantillas de Movimiento y Material y Tracción requieren de mayor necesidad de personal a raíz de la implantación en 1919 de la jornada de ocho horas, además del crecimiento progresivo del número de servicios de transporte, en especial durante dos coyunturas muy determinadas: la Gran Guerra y las sucesivas campañas militares que se llevan a cabo en el Norte de África. Movimiento y Material y Tracción son, a partir de esta época, los servicios primero y segundo respectivamente en dotación de personal.

En este servicio de Movimiento se incluye una gama amplia de funciones que dan lugar a cargos muy variados, que podemos agrupar en distintos bloques: todo lo relacionado con la formación de los trenes, preparación del itinerario o vía libre y expedición de los convoyes da lugar a a empleos como jefes de estación, subjefes, vigilantes jefes, capataces de maniobras, guardagujas, telegrafistas, faroleros…; las relaciones con los usuarios del ferrocarril o clientes, básicamente facturación y entrega de mercancías y expedición de billetes, son cometidos que corresponden a factores y recaudadores; las tareas de mando o conducción del tren, una vez salido de la estación, colaboración en la marcha del convoy mediante el frenado de material, carga y descarga de la mercancías al paso por las estaciones son tareas realizadas por conductores, guardafrenos y mozos de tren, a los que genéricamente se conoce, como ‘personal de tren’ (no siempre aparece en Movimiento, sino también como independientes o en Material y Tracción).

En el servicio de Tráfico (comercial), las funciones a realizar son básicamente de tipo administrativo con peculiaridades propias de la explotación ferroviaria, por lo que aparte de los jefes y agentes especializados o responsables en determinados cometidos, se encuentra abundante personal de oficina. Un grupo que se suele encuadrar dentro de este servicio, aunque no siempre, es el de los revisores de billetes o interventores en ruta, denominaciones dadas, respectivamente por MZA y Norte. Años después, estos agentes entran dentro de la categoría de servicio de Trenes, junto a maquinistas y fogoneros, jefes de tren o conductores, guardafrenos y mozos de tren.

Para el gran público, el interventor es quizá la figura más conocida ya que su trabajo le hace presente en todas las relaciones que el ferrocarril tiene con sus clientes, una vez se halla el tren en movimiento. Los viajeros les conocen coloquialmente como los revisores (en algunos lugares reciben el apodo de ‘el pica’, porque perforan los billetes para validarlos). dentro del reglamento se establece que su función sea la de ejercer el control comercial del servicio, para lo que deben fiscalizar el acceso a los trenes de viajeros, su distribución y el orden en el interior de los coches. Es una figura atractiva para la literatura y el cine quizá porque su presencia resulta cosustancial a la del tren, al menos en tiempos pretéritos. Sin ir más lejos, el dramaturgo, poeta y novelista español Ramón del Valle Inclán (Ramón María Valle Peña) se hace eco de su trabajo en su obra de índole esperpéntico ‘La corte de los milagros’. ” Retenía su marcha el tren. El revisor entró y quedóse alertado, mirando a la vía, suspenso en la actitud de cerrar la portezuela, sin recoger los billetes que le tendían los viajeros (…) Amusgaban la oreja los viajeros; las mujeres, con susto; los hombres, arrecelados. Interrogó Toñete: ¿Ocurre alguna cosa? Volvióse el revisor, cerrando la portezuela. ¡Nada! Una maleta que viaja de gorra y andamos para darle caza…”

El interventor mantiene una relación singular con algunos de los viajeros más jóvenes que tratan de eludir el pago de los billetes, para lo que hacen lo que se llama “el puente”, lo que da lugar no pocas veces a vigilancias mutuas, verdaderas persecuciones, ocultamientos en los váteres, pasos entre coches, etc. Lo que sea por eludir el pago y evitar ser ‘cazado’ en tamaña infracción. Compañeros de los que escapan alargan la labor de los revisores, con prácticas dilatorias; la más frecuente la de encontrar los billetes, que buscan y rebuscan en los recovecos más insospechados, carteras y mochilas al uso. Y esta labor de ‘caza’ no la efectúan solo por gusto, Bien es cierto que e su empeño por localizar a los infractores influye la comisión que pueden percibir por los cobros suplementarios, que deben pagar los viajeros sin billete. Pero es que, además, las compañías son muy exigentes y controlan muy de cerca su actuación.

Además del control sobre los billetes, los interventores deben “indicar en voz alta al llegar a las estaciones y apeaderos el nombre de éstos, y activar, con buenos modos, el descenso y ascenso de los viajeros”. El capítulo de prohibiciones es tan extenso que se hace imposible enumerar todos los artículos del reglamento. No puede comunicarse con el maquinista “a menos que sea para asuntos de servicio” y “no debe distraerse por ninguna causa ni hablar con los viajeros más que para darles noticias precisas respecto al servicio”. Tampoco puede permanecer dentro de los coches, más que el tiempo preciso para intervenir los billetes, y de inmediato “debe volver a la plataforma posterior del coche”. Muchos ‘debe’; demasiados.

La actividad de los interventores no está exenta de riesgos, sobre todo cuando tiene que circular por el exterior de los vehículos con el tren en marcha, para pasar de un coche a otro coche, sin más apoyo que en un estrecho estribo de madera. O en el desplazamiento por el interior de los vehículos que con su marcha traqueteante y de bamboleo complican el movimiento de un lado a otro. Y resulta aún más peligroso su trabajo cuando un pasajero malencarado se les enfrenta.

Los revisores de tren son responsables de la seguridad de los trenes, de revisar los billetes y de ocuparse de los pasajeros. También responden a las consultas de los pasajeros y les ayudan en caso necesario. Deben ayudar a los viajeros a fin de que el trayecto de tren se realice exento de problemas y comprobar en las estaciones, junto con el conductor y el personal de la estación, que el tren pueda partir con seguridad. Asimismo, verifican que las puertas estén cerradas y que los asientos reservados están señalados correctamente. Durante el trayecto, anuncian los destinos por la megafonía del tren y proporcionan información que resulte de interés, para lo que deben conocer muy bien las rutas, los horarios y la normativa. Los revisores, mientras realizan la ronda por el tren, se encargan de asegurarse de que todos los pasajeros tienen el billete válido o bien de que lo adquieren. Asimismo, responden a preguntas de los pasajeros sobre enlaces o a consultas similares. Si el tren sufre una avería, el revisor colabora con el conductor a fin de velar por la seguridad de los pasajeros y de la vía férrea.

Para desempeñar bien este trabajo, a los interventores se les recomienda ser educados y tener tacto en el trato con los pasajeros, poseer buenas habilidades comunicativas, tener habilidad para tratar con pasajeros difíciles o peligrosos y un conocimiento más que correcto de las operaciones matemáticas, ya que tienen que manejar dinero y efectuar los cambios correspondientes. Las compañías consideran necesario que estos agentes conozcan las rutas locales y nacionales, disponer de “una visión cromática normal, buena vista y buen oído“, ser amables, tener habilidades comunicativas y sociales, capacidad para sobrellevar un trabajo rutinario, prestar atención al detalle, seguir procedimientos establecidos y tratar con personas difíciles o demandantes.

“Al iniciar el servicio debe presentarse con la antelación reglamentaria, con el objeto de justificar su presencia y recibir toda la información de cualquier eventualidad que afecte al tren o trenes que haya de atender (alteraciones en la composición, retrasos, enlaces, transbordos, etc.) y recoger los listados de ocupación con reserva y la documentación precisa. Asimismo, controlará la identidad de todo el personal de servicio en el tren y realizará el control de todos los títulos de transporte, sin excepción, tanto a pie de tren como en aquellos lugares que se determinen en cada momento. Una vez superados los controles de acceso o a bordo del tren, en caso de falta de título de viaje o presentación de título insuficiente aplicará lo dispuesto en las normas o tarifas vigentes, recurriendo a la autoridad o al personal de seguridad cuando fuera necesario”. Estas son algunas de las disposiciones que les marca el reglamento.

Ahora que su figura es prácticamente inexistente (Renfe ha suprimido la categoría en muchos de sus servicios), conviene rescatar un antiguo texto publicado por Francisco Godoy Sánchez en la revista Vía Libre, donde se glosa a estos agentes y que resulta, salvada la distancia del tiempo, muy esclarecedora la visión que se tiene sobre ellos. “El interventor es un señor amable, servicial, complaciente. Es un servidor del público, al que acompaña desde que sube al tren hasta su llegada a término. El interventor saluda cordialmente, sonríe con afabilidad, se adelanta a buscar asiento, pide los billetes con delicadeza, respeta a todos los viajeros como personas dignas de la mayor consideración. El interventor cumple su deber, reconoce exactamente las disposiciones referentes a viajeros y equipajes, atiende al mejor servicio de la Renfe, exige igualmente que los usuarios viajen en regla. Pero ha cambiado su trato humano. Y los viajeros suelen también corresponder con mayor delicadeza y finura. No es raro presenciar el saludo respetuoso agetesde los viajeros cuando abre la puerta del departamento y es corriente ver cómo se cruzan unas palabras de respetuosa afabillidad. Y todo, fruto de un proceso lento, casi imperceptible”.

(Imagen Vía Libre. Fuentes. Normativa laboral de Renfe. Emerenciana Paz Juez, en “El mundo social de los ferrocarriles españoles 1857-1917. Francisco Polo Muriel, en “La depuración del personal ferroviario durante la Guerra Civil y el franquismo 1936-1975”. Vía Libre) l

“Siempre hay luz al final del túnel”

Renfe lanza la campaña “Siempre hay luz al final del túnel”, un proyecto publicitario con el que la compañía ferroviaria quiere trasladar un mensaje de esperanza y apoyo emocional a la sociedad española ante la crisis del coronavirus. El spot, de 30 segundos de duración, se puede ver en los principales medios de comunicación digital en Internet, y también escucharse en cuñas de radio y en televisión a partir del próximo lunes. En el mismo, Renfe narra cómo a lo largo de sus casi 80 años de existencia siempre ha acercado a personas y mercancías a sus destinos, pero ahora, en tiempos difíciles, no hay que olvidar que siempre hay luz al final de cada túnel y que unidos se superará esta situación.

En una segunda fase de esta campaña, Renfe emitirá un segundo spot con un reconocimiento que, con el mismo eslogan, traslada un mensaje de apoyo y reconocimiento a los “héroes sociales” de esta crisis: el personal sanitario y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como los transportistas, maquinistas, o cajeras de supermercados. La campaña irá acompañada de una página web que Renfe pondrá en marcha en los próximos días, en la que la operadora ofrecerá una plataforma fundamentalmente de entretenimiento y de noticias de actualidad, únicamente positivas, sobre la situación que atravesamos debido a la crisis sanitaria del coronavirus.

Para el presidente de Renfe, Isaías Táboas, la campaña quiere “trasladar un mensaje de esperanza y de apoyo a nuestra sociedad, y reafirmar el compromiso de Renfe como marca al servicio de la ciudadanía”. “Las personas esperan que las empresas seamos solidarias y pongamos lo mejor de nuestra parte para superar estos momentos difíciles”, señala Táboas.

Con el mismo espírito solidario, la operadora española ofrece plazas gratuitas para facilitar el desplazamiento del personal sanitario que deba trasladarse entre ciudades por motivos laborales y, especialmente, con motivo de la epidemia de coronavirus. Durante el periodo del estado de alarma decretado por el Gobierno, la operadora ha previsto que médicos, ATS, y personal de enfermería y laboratorio puedan acceder a los trenes de Alta Velocidad, Larga Distancia, Media Distancia y Avant de forma gratuita, desde su lugar de trabajo habitual a otras localidades donde la situación así lo requiera.

El procedimiento de Renfe contempla que estos trabajadores se presenten en los centros de servicio de las estaciones, los controles de acceso o, si las estaciones no disponen de estos servicios, directamente al interventor del tren, y se les expedirá un billete gratuito y se les asignará plaza que cumpla con las distancias de seguridad.

Para ello, el personal sanitario deberá ir identificado mediante el carné del colegio profesional correspondiente a su especialidad sanitaria (médico, enfermería, ATS, etc.), la tarjeta de identificación del centro sanitario donde presta sus servicios, o bien a través de un certificado expedido por el centro de asistencia médica al que deba acudir y motive el desplazamiento.

Conv‪iene recordar que Renfe está llevando a cabo una serie de medidas de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias. Además de recomendar no viajar salvo motivos de extrema necesidad, recuerda que hay que mantener la distancia de seguridad y la redistribución en los andenes. Además, está llevando a cabo tareas específicas de desinfección en todos los trenes, estaciones y dependencias ferroviarias, entre otras iniciativas.

La operadora recomienda no viajar, salvo que sea imprescindible, y, en tal caso, que se adquieran los títulos de transporte a través de sus App (Renfe Cercanías o Renfe Tickets), en renfe.com o en las máquinas auto venta existentes en las estaciones. Las taquillas en estaciones solo admitirán el pago de billetes con tarjeta, suspendiendo así de forma temporal el pago en metálico en las mismas. Esta medida afecta a la compra de todo tipo de billetes: Cercanías, Media Distancia, Avant, Ave y Larga Distancia.

La CNMC multa a Adif por el canon

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado con una multa grave a Adif por lo que considera una errónea estructura de cánones por el uso de la infraestructura ferroviaria y el caso omiso a las correcciones solicitadas, según publica Cinco Días. La CNMC recomienda a Adif que incluya “bonificaciones” en el canon que cobra por el uso de las vías y las estaciones de tren a Renfe y a sus futuros competidores para “favorecer la consolidación” de las nuevas compañías a partir del próximo 14 de diciembre, fecha en que entra en vigor la liberalización ferroviaria.

El objetivo es que los operadores trasladen esta rebaja al precio que cobran por los billetes de Alta Velocidad. La entrada de competencia al AVE prevé un aumento del 50% del tráfico ferroviario, “pero para que se confirmen estas previsiones es necesario estimular la demanda con distintas medidas, como puede ser la reducción del precio de los servicios de Alta Velocidad”, señala la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia. Además, la CNMC solicita a Adif que mejore el sistema de consultas que ya ha comenzado a mantener con los operadores ferroviarios de la red para fijar el canon y que les conceda “un papel más relevante a los operadores ferroviarios y aprovecharlas así como un instrumento para mejorar sus propuestas de canon”.

Este es el análisis que el superregulador realiza del canon que Adif y Adif Alta Velocidad ha diseñado con la confianza de aplicarlo cuando a partir del próximo 14 de diciembre el transporte de viajeros en tren se abra a la competencia y Renfe empiece a tener competencia en el AVE. La CNMC recuerda que este tipo de bonificaciones están contempladas en la Ley Ferroviaria. En concreto, permite aplicarlas a los operadores “por los incrementos de tráfico que consigan en comparación con el crecimiento histórico de la actividad ferroviaria”. El órgano que preside José María Marín Quemada recuerda que la entrada de competencia en el AVE puede elevar en unas un 50% el tráfico ferroviario.

“Pero para que se confirmen estas previsiones es necesario estimular la demanda con distintas medidas, como puede ser la reducción del precio de los servicios de Alta Velocidad”, remarca la comisión. De hecho, el nuevo modelo de canon que Adif ha diseñado ante la liberalización, además de bajar el canon en determinadas líneas, también contempla descuentos. Este nuevo canon está pendiente, para su puesta en vigor, o bien de que se aprueben unos nuevos Presupuestos Generales, de los que depende, o bien de la reforma de la Ley Ferroviaria iniciada para, precisamente, lograr el pretendido objetivo de desligarlos de los Presupuestos y que Adif tenga más flexibilidad para diseñarlos.

En su análisis sobre estos “peajes”, la comisión también insta a la compañía titular y gestora de la red ferroviaria a mejorar el sistema por el que calcula los costes que debe recuperar con el canon. Este coste se cifra en 873,23 millones de euros. De hecho, le pide presentar antes del próximo 31 de mayo una propuesta de mejora de esta fórmula de cálculo de costes. También se lo pide para el caso del “peaje” que cobra a los operadores por usar las estaciones, con el fin de que determine el coste que suponen los distintos tipos de servicios.

Según las previsiones iniciales, el canon o peaje que cobra la compañía titular y gestora de la red ferroviaria seguirá siendo el que se fijó en los Presupuestos de 2018, los últimos aprobados y que han vuelto a ser prorrogados de nuevo en 2020 por segundo año consecutivo. En la actualidad, este canon tiene carácter de tasa, con lo que su modificación debe realizarse en el marco de los Presupuestos. No obstante, el Ministerio de Fomento ya ha avanzado que pretende impulsar la modificación de la Ley Ferroviaria con el fin de que estos cánones dejen de tener dicha consideración de tasas y, por tanto, Adif pueda contar con más flexibilidad para modificarlos coincidiendo con la entrada de competencia en el AVE.

De hecho, la compañía ya tiene diseñado un nuevo sistema de cánones, que contempla reducciones y bonificaciones, con el fin de que Renfe y los nuevos operadores que entren en la Alta Velocidad puedan trasladarlos al precio de los billetes. No obstante, su aprobación y aplicación pasa por que se se apruebe la reforma legal que desvincule el canon de los Presupuestos.

El coronavirus complica la vida a Renfe

Renfe facilitará el cambio o las anulaciones de los billetes a todos los viajeros afectados por las medidas sanitarias para combatir el coronavirus. Esta operativa, que no implicará costes para los clientes, se aplicará a todas las tarifas, incluidas aquéllas que no contemplan la posibilidad de cambios (las tarifas Promo y Mesa y los billetes del nuevo tren Avlo) y permitirá canjear el billete por otro para viajar más adelante o bien recibir el equivalente al coste de los billetes en puntos (si es cliente del programa +Renfe) o a través del nuevo ‘Código Retorno’. Las medidas posventa están en vigor, en principio, hasta el próximo 30 de abril.

El procedimiento de urgencia habilitado por Renfe permitirá que todos los billetes adquiridos puedan ser cambiados por otro tren y para otro día sin coste alguno para el viajero, independientemente de la tarifa con las que se haya adquirido el billete. En el caso de que el viajero no tenga fecha de viaje prevista, Renfe ha dispuesto, adicionalmente, la posibilidad del reembolso íntegro del billete para los viajes adquiridos con las tarifas Promo+, Ida y Vuelta, Flexible, Mesa, Dorada o los adquiridos para el nuevo tren Avlo con el suplemento de ‘cambios y anulaciones’.

Para el caso de los billetes considerados ‘no reembolsables’ (únicamente la tarifa Promo o los billetes de Avlo), Renfe ha habilitado la posibilidad de que los viajeros puedan recibir el equivalente al importe del billete de tren bien a través de puntos (para aquellos clientes del programa de fidelización +Renfe, con validez de 3 años), bien a través de un nuevo ‘Código Retorno’ (con el que podrán adquirir billetes de tren por el mismo importe desde el próximo 1 de mayo y hasta el 31 de diciembre).

La medida entra en vigor el lunes 16 de marzo. Los viajeros que disponían de un billete para los días 9 a 15 de marzo y que no han podido viajar, podrán dirigirse desde el lunes 16 al nuevo teléfono de información 918 314 520 y solicitar cualquiera de las dos opciones mencionadas (reembolso del billete en puntos si es cliente +Renfe o un ‘Código Retorno’ para canjear por un futuro billete por el mismo importe). Para ello, deberá aportar al nuevo call center el número del billete no disfrutado. En ninguno de los casos se aplicarán gastos de gestión. Los poseedores de abonos (Bono AVE, Bono Flexible y Bono Colaborativo) verán ampliado su período de validez 60 días más allá de la fecha de caducidad de su abono, que en la actualidad es válido por 4 meses.

Adicionalmente, Renfe ha dispuesto la devolución íntegra de los billetes a todos los viajeros de los programas de vacaciones del Imserso. Estas devoluciones se realizarán a través de las agencias autorizadas por este programa, a las que Renfe ya ha comunicado la medida.

La crisis del coronavirus va a empañar el estreno del Avlo, el tren de alta velocidad de bajo coste del operador ferroviario público, aunque sigue programado en la fecha señalada. Fuentes de Renfe explican que la empresa tiene prácticamente decidido no publicitar el estreno del Avlo, pese a que en su día ya anunció a bombo y platillo su lanzamiento. Todavía no se ha tomado una decisión definitiva al respecto pero lo que sí está claro es que, se haga la campaña que se haga, no será la que inicialmente tenían en mente en la empresa sino, en el mejor de los casos, algo mucho más discreto.

La causa es la escalada de medidas para frenar la expansión del Covid-19, que incluyen, entre otras, la restricción de los viajes. Este mismo martes, el Consejo de Ministros aprobó no permitir los vuelos a Italia y también recomendó a los españoles no viajar. Ante esta decisión, en Renfe han optado por suspender campañas, aunque sea tan importante como la del Avlo.

Los responsables de la empresa pública no han decidido todavía cómo se celebrará el estreno de su AVE de bajo coste. Sí que prevé, de momento, mantener un acto público con la participación de su presidente, Isaías Táboas, y probablemente del ministro de Transporte, José Luis Ábalos. Sin embargo, está en el aire a quién se hará extensiva la convocatoria.

Renfe ha cambiado su protocolo de “actuación frente a posibles casos de personas afectadas por infección del Coronavirus SARS-COV-2 (COVID-19) en el ámbito ferroviario”. El primer plan fue redactado el pasado 3 de marzo y el segundo procedimiento, más contundente, fue enviado a toda la plantilla el 6 de marzo. El alcance del nuevo protocolo se extiende a las contratas y subcontratas de la empresa pública estatal, mientras que el antiguo se limitaba a los aproximadamente 14.000 empleados ferroviarios. Y se cambia radicalmente el modo de proceder si se produce un caso de coronavirus a bordo del tren.

Ante un posible caso de infección de un viajero, se elimina la orden de “desalojar el tren en la primera estación con parada a excepción del afectado, sus acompañantes y las personas que hayan estado en contacto con él”. Dicho desalojo se realizaría de “manera ordenada” a través de “megafonía” o “de viva voz” por parte del interventor en cada coche de viajeros. Ahora los obliga a permanecer en otra parte del tren para que su caso sea analizado por las autoridades sanitarias. El plan sustituye la anterior disposición por la de “evacuar siempre que sea posible el coche donde se encuentre el posible afectado, trasladando al resto de viajeros a otro coche”.