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Nuevo contrato-programa de Renfe en junio

Renfe firmará este próximo mes de junio su nuevo contrato-programa con el Estado, el documento por el que la compañía ferroviaria recibe el encargo de explotar los servicios ferroviarios considerados públicos, los de Cercanías y Regionales, y cobra la correspondiente subvención pública. Así lo adelantó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante su intervención en el pleno de debate de enmiendas de los Presupuestos en el Congreso.

La firma del nuevo contrato-programa tendrá así lugar seis meses después de que en diciembre de 2017 el Gobierno aprobara el nuevo listado de trenes considerados de servicio públicos, los que mayor número de viajeros transportan, que además supuso un aumento respecto a la relación que estaba vigente hasta entonces.

En cuanto a las subvenciones, por el momento, y a expensas de firmar este documento, los Presupuestos Generales del Estado de 2018 contemplan un pago de 1.190 millones de euros a Renfe por explotar estos servicios. Se trata de líneas que no son rentables económicamente, pero sí socialmente y que, por ello, se mantienen y subvencionan para garantizar la movilidad de los viajeros, determinadas conexiones y la vertebración de distintos territorios. La firma del contrato-programa de Renfe marcará también la voluntad del Gobierno de que la compañía ferroviaria mantenga o no el monopolio en la prestación de estos servicios públicos una vez que el transporte de viajeros en tren se abra a la competencia en toda la UE a finales de 2020.

El eventual mantenimiento del monopolio de Renfe en estos servicios dependerá del periodo de vigencia para el que se firme el contrato programa y gracias a las posibilidades que otorga para ello las directivas comunitarias sobre la liberalización. Estas normas europeas permiten que los distintos Estados puedan seguir encomendando directamente y sin competencia estos servicios públicos de Cercanías y Regionales convencionales al operador dominante de cada país, en el caso español a Renfe, hasta el año 2024.

Será a partir de ese año 2024 cuando ningún país pueda ya conceder los servicios públicos ferroviarios directamente a un operador. No obstante, a pesar de no poderse conceder, sí se permitirá su explotación, dado que la misma norma comunitaria contempla que hasta el mismo año 2023 se pueda conceder a un operador la prestación de Cercanías por un plazo de diez años, prorrogable por otros cinco. Así, en el caso de que esta encomienda de explotación de servicios públicos a Renfe se ratificara el mismo año 2023 y se aplicara la prórroga, la prestación en monopolio de estos transportes ferroviarios se garantizaría hasta 2037.

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Renfe ofrece el mantenimiento de 420 trenes

Renfe saca concurso el contrato de trabajos de mantenimiento de un paquete de 420 trenes de distinto tipo (AVE, cercanías y regionales) durante un periodo de cuatro años y por un importe de 450 millones de euros. El contrato abarca casi una tercera parte (30%) del parque total de vehículos de la compañía, que suma unos 1.360 unidades, y se lanza en vísperas de que anuncie un “histórico” plan de compra de nuevos trenes. Por el momento, este contrato de mantenimiento se licitará en tres lotes, en función de los distintos tipos de tren que abarca, que en su mayoría son de Cercanías. Se trata del mayor contrato que la operadora lanza a la industria ferroviaria desde el de suministro y mantenimiento de treinta nuevos trenes AVE que contrató en 2016 con Talgo.

Uno de los lotes comprende el mantenimiento de veinte trenes de Alta Velocidad Media Distancia (Avant) y otro, un paquete de cuarenta trenes de Media Distancia convencional (regionales) de tracción diésel. El tercer y mayor lote del contrato es el que incluye el mantenimiento de 360 trenes de Cercanías de distintas series y tipos, dado que incluye los más modernos (los Civia) y los de dos pisos.

Las empresas que se hagan con los contratos deberán acometer los trabajos junto con Renfe y en los talleres de la operadora. Así se recoge en los pliegos de contratación, en los que se establece que las empresas contratistas conformarán sociedades mixtas de mantenimiento con la compañía pública. Renfe asegura en un comunicado que los contratos incluyen ciertas obligaciones para las empresas, como son cumplir con un “elevado grado de fiabilidad y disponibilidad de los trenes”, especialmente en horas punta, y garantías de calidad y seguridad.

Estos trabajos de mantenimiento se licitan en tanto el sector está pendiente del anunciado plan de compra de nuevos trenes Renfe, que se espera la operadora detalle el próximo mes de mayo. El plan abarcará compras de todo tipo de trenes, especialmente de Cercanías y Mercancías, pero también de Alta Velocidad. “Nunca en la historia se ha lanzado una licitación de compra de nuevos trenes de como se hará en 2018”, avanzó recientemente de la Serna en relación al plan. El ministro no concretó el importe inversor, si bien apuntó que será “importantísimo”.

En la actualidad, Renfe cuenta con un parque de trenes que suma unas 1.361 unidades, de las que unos 168 corresponden a vehículos AVE y Larga Distancia, otros setenta a Larga Distancia convencional y 62 a Media Distancia de Alta Velocidad (Avant). Unos 660 trenes más son de Cercanías, 300 de regionales convencionales y otros 107, trenes de ancho métrico de la extinta Feve.

Renfe logra sus primeros beneficios

Renfe registró un beneficio neto de 69,84 millones de euros en 2017, con lo que se anota las primeras ganancias de su historia sin incluir extraordinarios. La operadora achaca este resultado al incremento del número de viajeros, especialmente del AVE, servicio que el pasado año logró un nuevo récord con 21,10 millones de viajeros y encadenó así cinco años consecutivos de crecimientos. La compañía ferroviaria logra así superar sus históricos ‘números rojos’ en vísperas de que a finales de 2020 se abra a la competencia el transporte de viajeros en tren y tenga que afrontar la entrada de competidores.

Renfe logró ganancias los dos últimos ejercicios, si bien en 2015 se debieron a unos ingresos extraordinarios de 96,1 millones de euros derivados de un acuerdo de uso de suelos que alcanzó con Adif. En el caso de 2016, los resultados devinieron en pérdidas de 35,86 al reformular las cuentas la compañía tras el cambio de presidente e incluir una provisión por la histórica multa que Competencia impuso a Renfe Mercancías a finales de ese año. En cuanto a 2017, Renfe elevó un 4% los ingresos generados por todos sus servicios de transporte de pasajeros en tren, que sumaron 2.386,6 millones de euros.

Estos ingresos incluyen los generados por los trenes comerciales, esto es, los de AVE y Larga Distancia, que no tienen subvención pública y los de Cercanías y Media Distancia convencional, considerados como servicios públicos y que reciben aportaciones públicas, dado que no son rentables y Renfe los presta por encomienda del Estado, para garantizar la cohesión territorial y la movilidad de los ciudadanos. Durante el pasado año esta subvención pública ascendió a 832 millones de euros, un 43,5% más frente a los 579,9 millones de un año antes.

El aumento es consecuencia de los cambios registrados el pasado ejercicio en las subvenciones públicas que el Estado paga a Adif y a la operadora y también en el de los cánones que esta empresa abona a la compañía gestora de la infraestructura ferroviaria. Adif ya no recibe la subvención pública que cada año le daba el Estado para el mantenimiento de la red ferroviaria convencional. En vez de eso, esa subvención la cobra Renfe para que, de su lado, comience a pagar a Adif canon por la circulación de trenes de Cercanías y Media Distancia, hasta ahora exentos de este ‘peaje’.

Esta modificación provoca que, al igual que las subvenciones, el total de canon o peaje que Renfe abonó a Adif por el uso de las vías, las estaciones y resto de infraestructuras ferroviarias también se disparara en 2017 un 40,8%, hasta sumar 988,28 millones. De esta forma, los ingresos totales de Renfe, incluyendo las subvenciones, acuerdos con comunidades y otras partidas, se situaron en 3.578 millones de euros, un 10,8% más,

El total de gastos de la operadora, que además de canon incluyen gastos de personal, la energía, el mantenimiento de los trenes y los servicios a bordo, entre otras partidas, supusieron 3.089 millones de euros, un 11,8% más que un año antes. El beneficio bruto de explotación (Ebitda) de Renfe se situó así en 489,4 millones de euros, un 4,8% más que un año antes, y el beneficio neto en los referidos 69,8 millones.

El canon de Renfe, en Bruselas

El Ministerio de Fomento está trabajando en Bruselas para que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no sea el órgano encargado de fijar el canon ferroviario una vez que el transporte de viajeros en tren se abra a la competencia el 1 de enero de 2021. Las directivas europeas sobre liberalización ferroviaria establecen que el ‘superregulador’ debe encargarse de fijar el peaje que Renfe y los operadores que entren a competir con la compañía pública paguen a Adif por el uso de las líneas de tren, las estaciones y el resto de infraestructuras ferroviarias. No obstante, este supuesto sería contrario a la legislación española, según indica el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar.

El ‘número dos’ del Ministerio de Fomento explica que los cánones ferroviarios tienen consideración de tributos y que, como tal, corresponde fijarlos “por ley”. Por ello, el Gobierno está tratando con la UE sobre este aspecto de las directivas sobre la apertura a la competencia del transporte ferroviario que España debe trasponer antes de fin de año, según detalló el secretario de Estado de Infraestructuras. Durante su intervención en un foro organizado por ‘Vozpopuli’ y Executive Forum, Gómez-Pomar indicó que Fomento ya ha emprendido la reforma la Ley Ferroviaria para adaptarla a las nuevas directivas europeas sobre liberalización, una reforma que “estará lista antes de fin de año”.

Gómez Pomar avanza que la CNMC, a pesar de considerar que, en virtud de la legislación española, no debe encargarse de fijar los cánones, tendrá un papel “esencial” en la próxima apertura del transporte de viajeros en tren. Según asegura, el ‘superregulador’ estará encargado de dirimir en los conflictos que surjan entre los servicios públicos (Cercanías y regionales) y los comerciales (AVE y Larga Distancia) que se presten por las mismas líneas, sobre todo cuando estos servicios se realicen por distintos operadores. También tendrá que interceder cuando se generen problemas en relación con los ‘surcos’ o los ‘slot’, esto es, las franjas horarias que logren Renfe y otros operadores para circular por las líneas de tren.

La entidad reguladora que preside José María Marín Quemada trata de asegurar un marco de competencia de cara a la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril, que España deberá asumir con todas las consecuencias a partir de 2020. El actual organismo único de supervisión ha impulsado un sistema de bonificaciones y multas en los peajes que Adif cobra a Renfe con el fin de optimizar el mejor uso de la red de alta velocidad.

Adif aplicará una penalización a la empresa operadora cada vez que Renfe reserve un surco en una de las vías que luego no sea explotado correctamente. La sanción implicará el pago doble del ‘slot’. En lógica contrapartida, el propietario de la vía férrea rebajará el peaje de los trenes cuando el número de pasajeros transportados supere el crecimiento medio previamente establecido. Todas estas medidas serán adoptadas con una primacía de criterio por parte de Adif, lo que demuestra que el administrador de la infraestructura tiene, hoy por hoy, la iniciativa en el proceso de negociaciones emprendido con vistas a la reestructuración del sector.

Menos trenes en la jornada del 8 de marzo

Renfe suspenderá un total de 105 trenes de AVE y Larga Distancia de su oferta habitual este jueves 8 de marzo, en virtud de la resolución de servicios mínimos fijada por el Ministerio de Fomento para el transporte ferroviario con ocasión de la jornada de huelga convocada por distintas organizaciones con motivo del Día de la Mujer . Los servicios esenciales garantizan el 72% de las circulaciones de este tipo de trenes, esto es, 271 trenes del total de 376 que habitualmente componen la oferta de Renfe en un día comparable.

En el caso de los servicios de Cercanías, los servicios mínimos garantizan la circulación de 50% de los trenes habituales, porcentaje que se eleva al 75% en ‘hora punta’. La compañía considera ‘hora punta’ las franjas horarias comprendidas entre las 6.00 y las 9.00 horas de la mañana, entre las 13.30 y las 15.30 horas de mediodía y entre las 18.30 y las 20.30 horas de la tarde. Respecto a los trenes de Media Distancia (regional) los servicios mínimos garantizan la circulación de 369 trenes del total de 568 inicialmente programados para el jueves, el 65% del total. De esta forma, la operadora suspenderá unos 200 servicios.

La resolución de servicios mínimos también abarca al tráfico de trenes de mercancías, si bien en este caso sólo un 25% de las circulaciones se consideran esenciales. Así, se pondrán en marcha 84 trenes de carga de los 339 inicialmente previstos.

Fomento justifica la necesidad de fijar servicios mínimos ferroviarios ante la huelga del 8 de marzo con el fin de “garantizar a los ciudadanos los desplazamientos más urgentes, compaginándolo con el libre ejercicio del derecho a la huelga“. El Ministerio argumenta que la jornada de paro está convocada en una jornada laboral, con lo que ve “imprescindible” garantizar el transporte en Cercanías, dados los “numerosos desplazamientos” que se registran entre las grandes ciudades y sus poblaciones periféricas.

“Si se paralizase o restringiese en exceso este servicio se saturaría el tráfico rodado por carretera, dado que el transporte en autobús no podría absorber todos los viajeros que transporta Cercanías”, indica Fomento. En cuanto al AVE y la Larga Distancia, el Ministerio argumenta que, de no fijarse servicios mínimos, “podría ocasionarse un especial trastorno a los usuarios” y se “perjudicaría gravemente el derecho a la libre circulación por el territorio nacional”.

“No todos los trayectos quedan cubiertos por otros modos de transporte, con lo que se afectaría de forma especial a las personas que no tienen vehículo propio, las personas mayores y las de movilidad reducida”, argumenta el Ministerio.

Las ‘dodotis’ de Madrid se renuevan

Renfe trabaja en la renovación del interiorismo de los trenes de la serie 446, de los que circulan un total de 126 unidades repartidas en las líneas de la red de Cercanías Madrid. Un total de 47 trenes ya están reformados en su interior y en servicio y se espera que en 2019 concluyan las mejoras en toda el parque de esta serie en el núcleo de Madrid.

La renovación integral de interiorismo de las unidades 446 supone un beneficio para los viajeros al mejorar la luminosidad del tren gracias a luces de tipo led, que permiten un ahorro de energía estimado en un 43% en el consumo de luz de los trenes. Al nuevo color de la pintura interior se suma, para una mayor comodidad de los viajeros, la renovación de las tapicerías de los asientos, con una diferenciación en el color de los asientos reservados, que amplían su número (los abatibles se han hecho fijos) y se han eliminado los maleteros para mayor amplitud.

Fabricadas por CAF, MACOSA y MTM, las 446 fueron concebidas con un diseño muy innovador para los trenes de Renfe de la época, ofreciendo 2.400 kW de potencia lo que permite una aceleración de 1m/s² al arrancar. De los tres coches de que dispone, están motorizados los dos de los extremos donde se mantiene la cabina de conducción. Cada uno de los coches tiene tres pares de puertas de doble hoja para una rápida entrada y salida de viajeros. Uno de los grandes inconvenientes de estas unidades que les ha costado el apodo de dodotis es que no disponen de aseos en ninguno de los coches.

Las 446 marcaron en 1989 un cambio de diseño respecto al resto de material rodante de la operadora. El logo de la operadora perdía protagonismo en favor del símbolo de la ‘C’ sobre fondo rojo. A partir de 1992 se giró la ‘C’ para convertir la letra en un símbolo abstracto, ya que la inicial dejaba de significar Cercanías, al no coincidir con el resto de lenguas de las distintas comunidades autónomas (‘Rodalies’ en catalán, por ejemplo). Con la segregación de Renfe y Adif, los trenes incorporan los nuevos colores de la operadora. Se redujo el peso del rojo Cercanías, para incorporar trazados violetas del nuevo logo de la compañía y aparece la marca ‘Renfe’, que hasta entonces no se mostraba en estas unidades. Aprovechando esos últimos cambios, se añadieron también mejoras de seguridad en los sistemas de señalización del cierre de puertas como avisadores sonoros y luminosos. Pueden circular acopladas en servicio normal a unidades de la serie 447 con algunas limitaciones en tracción y freno.

En el proceso de renovación de las unidades 446, se han empleado técnicas de nanotecnología para mejorar la limpieza de los trenes, unos avances que además se hacen notar en el impacto de olores en el interior de los trenes. A día de hoy, Renfe ya ha remodelado 47 unidades de la serie 446 de Cercanías Madrid de las 126 existentes. Esta actuación está dentro de los trabajos de modernización del parque.

El Semaf convoca paros en Renfe para marzo

El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) ha convocado seis jornadas de huelga en Renfe para marzo, desde el próximo viernes, 2, con 24 horas de duración, y paros parciales los días 9, 11, 12, 13 y 14, que afectarán a todos los servicios de viajeros: Alta Velocidad, Larga y Media distancia, Cercanías y Mercancías. Los maquinistas denuncian “continuos fallos y carencias en la operación diaria”, tanto en la conservación de las infraestructuras y del material rodante, como en la gestión dentro de la empresa ferroviaria. El secretario general del Semaf, Juan Jesús García Fraile, asegura que esas deficiencias “ponen en peligro la calidad del servicio y la seguridad de los ciudadanos”.

El personal de conducción de Renfe, además de la huelga de 24 horas del próximo viernes, parará su actividad de manera parcial con el siguiente calendario: viernes, 9 de marzo (de 12.00 a 16.00 y de 18.00 a 22.00); domingo, 11, (de 19.00 a 23.00); lunes, 12, (de 05.00 a 09.00; de 14.00 a 16.00 y de 18.00 a 22.00); martes, 13, (de 05.30 a 09.30; de 13.00 a 15.00, y de 19.00 a 23.00), y el miércoles, 14, (de 06.00 a 10.00).

Están llamados a secundar la huelga 5.500 trabajadores del personal de conducción de Renfe, de los que cerca del medio millar pertenece a la gestión o desarrolla cursos de formación. De los 5.000 maquinistas activos, 650 pertenecen a mercancías y el resto a transporte de viajeros.

El secretario general del Semaf vaticina un “seguimiento importante” en la huelga que comenzará el próximo viernes, aunque el sindicato prevé que el Ministerio de Fomento fije unos servicios mínimos “abusivos” y que la empresa “compense los retrasos” que se produzcan con trenes de doble composición (con el doble número de vagones). El Semaf denuncia “la profunda desinversión que afecta de manera grave al mantenimiento de la infraestructura sobre todo en lo que no es Alta Velocidad”.

Según el criterio del sindicato, que espera que en próximas fechas se unan a estas movilizaciones otras fuerzas sindicales, “se ha dejado de lado la parte convencional de ancho ibérico, sobre manera en Cercanías y transporte interurbano en las grandes ciudades”. Denuncian un “deterioro absoluto con problemas con las catenarias, roturas de carril y otros desperfectos” en infraestructura, como la que afecta desde agosto al funcionamiento de las escaleras mecánicas en la estación madrileña de Atocha.

El Semaf también deja patente la “falta de personal” en el colectivo de conductores y la “imposibilidad para contratar ni de manera temporal” por parte de Renfe sin el visto bueno del Ministerio de Hacienda. Según indica García Fraile, en los últimos 4 años se han computado 1.600 bajas de maquinistas, frente a la incorporación de 1.150 nuevos conductores y personal de talleres. Añade que a solo dos años para la liberalización ferroviaria en España, Renfe “está en una mala posición de salida y no está preparada para competir.

Cercanías seguiría en manos de Renfe en 2020

Renfe podría quedarse con el monopolio de la prestación de los servicios de Cercanías y Media Distancia convencional (regionales), considerados como servicios públicos, más allá de diciembre de 2020, cuando el transporte de viajeros en tren en la UE se abra a la competencia. La operadora puede garantizarse este negocio, el que mayor número de viajeros transporta, hasta casi el año 2040 si el Gobierno español se acoge a todas las posibilidades que las directivas comunitarias sobre esta liberalización ofrecen para ello. De esta forma, la compañía ferroviaria pública tendría sólo que competir en transporte en AVE y Larga Distancia con los nuevos operadores privados que entren en el mercado.

Renfe está actualmente pendiente de lo que el Gobierno decida sobre la futura explotación de estos servicios, en los que está anunciando importantes inversiones para su mejora, como es el caso de Cercanías con la presentación de planes en las distintas poblaciones en que se presta para renovar trenes y estaciones. También está a punto de firmar un nuevo contrato-programa con Fomento por el que le encomiende la prestación los servicios públicos de Cercanías y Media Distancia, toda vez que el Consejo de Ministros aprobó en diciembre la nueva relación de líneas que los conforman. A pesar de indicar que este contrato se “firmará en breve”, Julio Gómez-Pomar, asegura que aún no se ha determinado su vigencia, el periodo de tiempo para el que se encomendará a Renfe estos servicios.

A pesar de la apertura del mercado en 2020, las normas europeas permiten que en el caso de los servicios públicos puedan seguir siendo adjudicados a Renfe “directamente”, sin competencia, hasta 2024. “Será a partir de ese año cuando ningún país pueda ya conceder los servicios públicos ferroviarios directamente a un operador”, indica el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, durante una jornada ferroviaria organizada por ‘Expansión’.

No obstante, a pesar de no poderse conceder, sí se permitirá su explotación, dado que la misma norma comunitaria contempla que hasta el mismo año 2023 se pueda conceder a un operador la prestación de Cercanías por un plazo de diez años, prorrogable por otros cinco. En el caso de que esta encomienda de explotación de servicios públicos se realizara el mismo año 2023 y se aplicara la prórroga, la prestación en monopolio de estos transportes ferroviarios se garantizaría hasta 2037.

En cuanto a los servicios que prestará en competencia desde el primer momento, el ‘número dos’ de Fomento asegura que “para Renfe no supondrán ningún reto” dado que está ya preparada. Así, se refirió a su reestructuración en cuatro sociedades, los ajustes de costes realizados, su nueva política comercial y el reciente anuncio de un AVE ‘low cost’. No obstante, Renfe también está pendiente de otra decisión del Gobierno ante la liberalización, su eventual integración con Adif en un ‘holding ferroviario’.

El secretario de Estado explica que la reforma de la Ley Ferroviaria que se tiene que acometer antes de fin de este año para adecuarla a la liberalización incluirá la posibilidad de unir la compañía ferroviaria y la gestora de la infraestructura. Por el momento, ratifica que Adif trabaja en integrar la filial Adif Alta Velocidad “para conformar una administrador único, firme y sólido ante la liberalización”, mientras “se sigue trabajando en la posibilidad de que Adif y Renfe conformen un ‘holding'”

¿Un AVE low cost como Ryanair y otras aéreas?

El EVA (AVE al revés) hará como las compañías privadas aéreas ‘low cost’. Es decir que cobrará suplementos al precio del billete por determinadas prestaciones. No hay nada establecido todavía (de hecho quedan varios medes para estudiar detenidamente el servicio), pero no es oro todo lo que reluce y la nueva prestación de Renfe para la Alta Velocidad pretender actuar como algunas de las compañías aéreas privadas (Ryanair y Air Nostrum, por ejemplo) y cobrar por algunos de los extras que preste a los clientes. Fuentes de la operadora, explican que se están planteando algunos suplementos en el EVA, como un equipaje especial o de mayor tamaño que el normal, si bien no hay un reglamento establecido.

Estos suplementos se añadirían al precio básico del billete, que será de entre 60 y 65 euros, un 25% más bajo respecto a los 85 euros que supone la tarifa media actual de un trayecto del AVE Madrid-Barcelona. A partir de este importe medio básico del billete del nuevo servicio se añadirían los posibles suplementos, pero también se aplicarán descuentos para viajeros recurrentes o para familias y grupos en función de su número. En el caso de que el cliente compre un billete ‘punto a punto’ esto es, que incluya el traslado entre las estaciones y el origen y destino final del trayecto, el correspondiente coste de ese traslado se sumará al billete como un “complemento”.

Renfe está abierto a colaborar con todos los modos de transporte, desde los tradicionales (taxi, metro, autobús y coche de alquiler) hasta los nuevos como son los vehículos de alquiler con conductor (VTC) o el coche compartido. La operadora estudia, además, que estos trenes supriman el coche cafetería, para convertirlo en una sala multifuncional con máquinas expendedoras de bebidas y alimentos, y sopesa eliminar o reducir al mínimo las clases preferentes. Además, contará con más asientos con mesa para grupos e incluso sala de juegos para niños.

Renfe desea incorporar el EVA dentro de un año, entre febrero y marzo de 2019, un año antes de que se liberalice el transporte de pasajeros en tren en la UE y que, por tanto, tenga que empezar a competir con eventuales nuevos operadores privados. El nuevo servicio arrancará con una oferta inicial de cinco frecuencias diarias. En un principio, el trayecto unirá Madrid Atocha y la estación de El Prat de Llobregat (Barcelona) con una única parada en Tarragona, si bien posteriormente lo haría también en Zaragoza.

La operadora invertirá entre 3 y 4 millones de euros en lanzar el servicio, importe que incluye el coste de la construcción de la estación AVE en El Prat (unos 2 millones de euros), el desarrollo de las ‘App’ y la remodelación de los tres trenes con los que prestará el servicio ‘low cost’. El nuevo EVA se combinará con las actuales circulaciones del AVE convencional, lo que, según dichas fuentes de Renfe, requerirá “aumentar la productividad de los trenes”, esto es, aumentar el número de kilómetros que recorren al día, “con el consiguiente reto en su mantenimiento y limpieza“.

Renfe basa la rentabilidad de este nuevo servicio en este aumento de productividad y en el ahorro de costes que se plantea con la digitalización y las nuevas tecnologías, además del millón de viajeros que confía en captar. La operadora insiste en que el grueso de los pasajeros procederán del coche particular y otra gran parte será demanda “que generará la propia oferta del servicio”.

Renfe lanza EVA, un servicio ‘low cost’ e inteligente

Renfe lanzará en 2019 un nuevo servicio de Alta Velocidad (AVE) ‘low cost’ e ‘inteligente con el que se pretende atraer a nuevos viajeros, especialmente a los jóvenes. Así lo ha anunciado este martes el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, quien indica que el nuevo servicio, denominado EVA, comenzará a circular por la línea Madrid-Barcelona y tendrá El Prat de Llobregat como centro de operaciones para extenderse luego a otros corredores

Renfe prevé iniciar este AVE ‘low cost’ con una oferta de cinco frecuencias diarias por sentido y transportar así 1,05 millones de pasajeros anuales. De ellos, 400.000 viajeros se habrán robado al coche y 250.000 serán fruto de la nueva movilidad que genere el propio servicio. El precio de los billetes será entre un 20% y un 25% inferior a los del AVE. El objetivo de la operadora, que en 2020 tendrá que empezar a afrontar competencia en transporte de viajeros en tren, es ir extendiendo progresivamente el nuevo EVA desde la Madrid-Barcelona a otras líneas de Alta Velocidad progresivamente.

EVA se apoya en las nuevas tecnologías y la demanda de servicios innovadores y más personalizados para un viaje puerta a puerta, integrado con otros sistemas de transporte y cien por cien conectado. Este es un nuevo concepto de Smart Train de Renfe, un producto que aunará la alta velocidad con la digitalización de todos los procesos, un sistema de precios predecibles para cada cliente, el viaje puerta a puerta, la integración con otros productos turísticos, nueva versatilidad y espacios de trabajo y una mayor sostenibilidad.

EVA es un nuevo concepto que optimiza el producto de alta velocidad para adaptarse a más viajeros y completar la cartera de productos de Renfe en servicios comerciales. Al concepto generalista del AVE, su versión más económica AvCity y la marca internacional (AVE+TGV), se suma ahora el producto EVA, un Smart Train diseñado sobre las nuevas tecnologías y la demanda de servicios más personalizados e innovadores para el sector de la población que todavía hoy apuesta por el viaje en coche: grupos pequeños, jóvenes y familias. Se trata de un nuevo concepto de viaje para un nuevo tipo de viajero que pide inmediatez, personalización, servicios y pagar exclusivamente por los atributos que necesita: en concreto, un precio entre un 20% y un 25% inferior al AVE.

El ministro de Fomento asegura que este un nuevo servicio mejorará las prestaciones actuales completando el viaje de alta velocidad y aprovechará de forma intensa las tecnologías disponibles, las posibilidades que ofrece la innovación y la digitalización, así como la personalización de los servicios. Íñigo de la Serna subraya que EVA aportará atributos y complementos de valor añadido en un nuevo concepto de tren que se adaptará a las necesidades concretas de cada viajero y que tendrá como rasgos característicos la intermodalidad, la velocidad, la digitalización, la sostenibilidad y el futuro.

Renfe diseñarçan en estos próximos meses EVA en un proceso conjunto de co-creación con sus clientes. A través de grupos cualitativos se irá creando de forma conjunta la imagen definitiva del producto y la definición de sus prestaciones comerciales y de servicio. Incorporará los últimos avances del mercado, no sólo de transporte, sino de todos los ámbitos de las comunicaciones y el turismo. No existirá billete físico, solo digital, que integrará en un mismo ticket todos los sistemas de transporte y la identificación de pasajeros podrá ser biométrica.

La previsión es que EVA se estrene en 2019 en el corredor Barcelona el Prat-Camp de Tarragona-Madrid con 5 frecuencias por sentido diarias. Esta línea es la que presenta un mayor potencial de tráfico y de transferencia de viajeros al tren. La estación de El Prat ofrecerá mejores oportunidades para establecer un modelo de integración intermodal y aparcamiento, con plena accesibilidad al área metropolitana de Barcelona.