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Vía libre para el Tren de Arganda

Este domingo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda, un vetusto convoy que circula por el antiguo Ferrocarril del Tajuña entre la estación de La Poveda en Arganda del Rey y el apeadero de la Laguna del Campillo en Rivas Vaciamadrid. Este viaje al pasado por el este de la Comunidad de Madrid tiene como objeto rememorar cómo se viajaba en este medio de transporte en el siglo XIX, y cómo se trabajaba en oficios ya desaparecidos, como fogonero o guardagujas.

Después de que los voluntarios del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (Cifvm) hayan estado reparando la vía tras las pasadas inundaciones de Arganda del Rey, el 1 de marzo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda. Este tren forma parte de un ferrocarril histórico, gestionado por esta asociación sin ánimo de lucro. Tiene su salida desde la primera estación todos los domingos de las temporadas de primavera y otoño a las 10.00, 11.00, 12.00 y 13.00 horas. El coste del billete es de solo cinco euros por viajero, salvo los niños menores de tres años que viajan gratis al no ocupar asiento.

El tren está formado por locomotoras de vapor o diésel; coches de madera, algunos ya centenarios, como el AC-201, fabricado por Carde y Escoriaza en 1916, y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda a partir de chasis de antiguos vehículos ferroviarios. Adicionalmente, se acostumbra a incorporar un coche de ‘Jefe de Tren’, reconvertido en coche de pasajeros y procedente del antiguo ferrocarril Ponferrada-Villablino.

Durante el trayecto de ida y vuelta a la Laguna del Campillo, de unos 45 minutos, el tren cruza el río Jarama por el mayor puente metálico de ferrocarril en la Comunidad de Madrid, y discurre paralelo a los riscos de El Piúl hasta llegar a la laguna Campillo. Ya en el apeadero, la locomotora efectúa la maniobra de cambio del sentido de la marcha y puede ser contemplada en vivo por los viajeros. En estas fechas cercanas a la primavera, los visitantes también podrán disfrutar de la observación en la cercana laguna de cientos de aves, como zampullines, garzas reales o somormujos, que anidan o realizan paradas migratorias en pleno Parque Regional del Sureste.

Este centenario tren de vapor no es el único protagonista de esta vuelta al pasado, ya que toda la línea ferroviaria y sus instalaciones, como la estación y el apeadero de La Poveda, la cabina de “enclavamientos y señales”, o los talleres en los que se restauran los vehículos, constituyen el Museo del Tren de Arganda, un auténtico museo vivo del ferrocarril. Además, en una nave anexa a los talleres de Cifvm, situados en el apeadero de La Poveda, los miembros de la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (Asocufe) permiten disfrutar de una gran maqueta de tren a escala HO. Para hacer más cómoda la visita a esta maqueta, el Cifvm pone en circulación un pequeño tren lanzadera desde la estación de La Poveda al apeadero del mismo nombre al término de cada viaje del Tren de Arganda, excepto el que tiene salida a las 13.00 horas. El precio de la visita a la maqueta, que incluye el traslado en el tren lanzadera es de dos euros.

Los miércoles lectivos, también se realizan visitas de grupos escolares, que incluyen el viaje en el Tren de Arganda, con tracción diésel, y también la visita al museo de la estación de La Poveda, donde se ven sus instalaciones ferroviarias, como el depósito de agua y su aguada, el accionamiento de un aparato de vía, las barreras del paso a nivel, la carbonera o la caseta de enclavamientos y señales. También se podrá visitar la maqueta de ASOCUFE.

Además de las labores de reconstrucción de la infraestructura que han tenido que hacer por las inundaciones del pasado otoño, los voluntarios del Cifvm continúan todo el año reparando y restaurando locomotoras, coches, vagones y demás elementos ferroviarios para que el tren pueda circular en estas fechas, y para conservar este patrimonio que pertenece a nuestra historia. Esta asociación se formó en 1987 de la mano un grupo de aficionados al tren para dar rienda suelta a sus hobbies ferroviarios, que en esos primeros años era el del modelismo tripulado de 5 pulgadas. Tres años más tarde, decidieron comprar su primer vehículo de ‘tamaño real’, una máquina de vapor de ancho de vía métrico que iba a ser desguazada y que, una vez restaurada, recibiría el nombre de la localidad de adopción: ‘Arganda’.

Esta locomotora fue alojada en una nave industrial de Arganda muy próxima al trazado del antiguo Ferrocarril del Tajuña, la cual les fue cedida por el Ayuntamiento de esta localidad madrileña. Inicialmente, los miembros del Cifvm, a la vez que empezaron la restauración de la locomotora, siguieron trabajando con sus trenes de 5 pulgadas pero, a medida que iban consiguiendo más vehículos de ‘tamaño real’, como dos cisternas del Ferrocarril del Tajuña o cuatro vagones dedicados al transporte de mercancías procedentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Catalana, decidieron dedicarse en exclusiva a esta nueva tarea.

En noviembre de 1997 dejó de circular el último tren comercial del Ferrocarril del Tajuña en único tramo activo que quedaba (Alto de Morata-Vicálvaro) consiguiendo la asociación, en conversaciones con la cementera Portland-Valderrivas, propietaria del ferrocarril, como con la Comunidad Autónoma de Madrid, que no se desmantelase el pequeño tramo de casi cuatro kilómetros, por el que ahora circula el tren. Después de varios años de reconstrucción de la línea y del material ferroviario, el 4 de mayo de 2005 se inaugura el Museo del Tren de Arganda y se pone en marcha la circulación ‘regular’ del conocido tren.

A partir de entonces, el Cifvm se ha dedicado a la compra y restauración de material móvil, al mantenimiento del antiguo y también de la línea por donde circula o a la promoción de los viajes en el Tren de Arganda, volviendo a poner en uso el viejo soniquete de “… que pita más que anda”, dada la reducida velocidad a la que se realiza el viaje, lo que permite un completo disfrute del paisaje.

Luces para la antigua estación de Ceuta

Las obras de rehabilitación de la antigua estación de Ceuta devuelven la infraestructura al primer plano de la actualidad, con motivo de las Jornadas de Arquitectura que centra su objetivo en el análisis del futuro de la vieja terminal ferroviaria situada en la barriada del mismo nombre. Una obra con más de una década de problemas y obstáculos que encara ahora su recta final. Solo resta instalar la estructura metálica que, a modo de hangar, dará cobijo a la vieja locomotora que recuerda una infraestructura clave durante décadas para la distribución y el transporte de viajeros desde la ciudad autónoma hasta Tetuán, que hasta 1956 eran una misma provincia, hasta la independencia del país.

El arquitecto municipal y director de la obra, Javier Arnaiz Seco, se encargó de guiar a una veintena de personas que se interesaron por conocer el devenir de las obras de rehabilitación, y remodelación, de este espacio. Entre ellos el consejero de Cultura, Carlos Rontomé y el director del Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) y de la Biblioteca Pública del Estado, José Antonio Alarcón. “La estación tenía una función de traslado de viajeros en ferrocarril que unía esta estación con la de Tetuán. Era un edificio eminentemente militar, aunque había civiles”, explicaba el técnico.

Los operarios trabajan a destajo para terminar, lo antes posible, la restauración de la que fue una pieza fundamental en el enclave urbanístico de la ciudad, y que dará más dinamismo a la barriada. Arnaiz ha adelantado algunas de las claves de la nueva vida de este lugar: “En principio el proyecto era para hacer una biblioteca, pero como ya existe una, se pensó en varias funciones. Se ha pensado en traer aquí las oficinas de la Fundación Premio Convivencia, una sala de lectura para la barriada y un pequeño museo que explique todo el mecanismo ferroviario de la estación”.

El esqueleto de uno de los trenes de aquella época se puede ver en la parte trasera del edificio, donde estará el museo dedicado a exponer el desarrollodel ferrocarril en la ciudada autónoma. Desde aquí, los trenes salían en dirección a otros territorios del protectorado español en Marruecos. Una función que cumplía, explica Arnaiz, gracias a su cercanía con el puerto. “En Tetuán, por ejemplo, que es tres veces más grande, se construyó consumiendo terreno agrícola. En Ceuta no tenemos ese problema. Por eso es una estación pegada al mar. Es un primer relleno y está en primera línea de playa. El puerto fue haciendo más espacios, pero quedó encajonada entre los espacios portuarios y la carretera de Benítez a Benzú”, ha desgranado Arnaiz.

La antigua estación era de estilo árabe tetuaní, con cuatro torres a modo de alminares. Disponía de una amplia superficie de terrenos anexos que se extendían desde los Jardines de la Argentina hasta los actuales pabellones de la Junta de Obras del Puerto. Se construyó en dos años y contaba con almacenes de explotación y talleres de la línea, así como muelles destinados al embarque de vehículos, mercancías y ganado, con sus correspondientes rampas al efecto. En el interior, sus patios centrales, servían de intercomunicación entre las distintas dependencias y servicios, mientras que los andenes cubiertos en forma de galería de arcos árabes, imprimían un sello de originalidad al edificio.

Fue levantada entre 1916 y 1918 por el constructor y contratista José Mª. Escriña para la Compañía Española de Colonización, concesionaria de la construcción y explotación del Ferrocarril Ceuta-Tetuán. Todo el proyecto se encargó a una comisión formada por el ingeniero de caminos Rafael de la Escosura, el militar Miguel Manella y José Roda, que lo era de la primera división de ferrocarriles, encargándose luego el ingeniero Wilfredo Delclós de la construcción.

La hermana “coqueta”, como la ha calificado el arquitecto, de la estación de la ciudad marroquí, fue diseñada por el mismo ingeniero que ideó la de Tetuán. Desde la ciudad marroquí, la también arquitecta y profesora de la Escuela Nacional de Arquitectura de Tetuán, Saloua Ater, ha acudido junto a los curiosos. Fue la encargada de impartir otra conferencia dedicada a desvelar las claves de la terminal de Tetuán.

“La de Ceuta es más pequeña que la de Tetuán, aunque es casi la misma arquitectura. Lo que cambia con la de Tetuán es que tiene dos cuerpo a los dos lados, pero el cuerpo central es casi idéntico. Las dos estaciones tenían la misma arquitectura. Pero la de Tetuán era la mayor, porque al inicio del proyecto querían que sirviese de línea con Ceuta pero también con Chefchaouen, y en última instancia, que uniese Tetuán con Tánger y Fez. Al final no salió este proyecto”, ha explicado Ater.

Vía libre para los trenes históricos

Todo listo para la temporada de primavera. El Tren Minero de Utrillas, el Tren de Arganda y los convoyes del Museo Vasco del Ferrocarril tienen a punto sus instalaciones después de una corta pausa para preparar y reparar sus locomotoras, coches y vías, para que lucir ante sus visitantes sus joyas más preciadas. Son modelos de recuperación de material móvil y trazados que atraen cada años a miles de personas a bordo de los trenes, viajeros que abonan sus billetes (ingresos que financian los proyectos) y viajeros que hacen un gasto en el territorio en hostelería (alojamiento y restauración) y otros proyectos de ocio.

El primero en circular es el tren de Utrillas. Este sábado recorrerá las líneas auxiliares de la antigua empresa Minas y Ferrocarril de Utrillas (M.F.U.) en esta localidad turolense. Los días que estará en marcha serán el 15, 22, y 29 de febrero; 7, 14, 21 y 28 de marzo; 4, 9, 11, 18, 25 de abril, y 2, 9, 16, 23 y 30 de mayo. Los horarios serán de 11.00 a 15.00 horas en febrero y marzo, y de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 19.00 horas en abril y mayo, con las salidas alternas cada media hora de las estaciones término.

El convoy estará normalmente arrastrado por la pequeña máquina diésel Deutz, salvo el 18 de abril, y el 9 y 23 de mayo que lo hará la locomotora de vapor número 1 Hulla. Ésta es una máquina 020 fabricada en 1903 por la alemana Orestein & Koppel para M.F.U. En Utrillas, se han cambiado los filtros de la Deutz, además de repararse algunas averías, como la bomba manual de combustible, manómetro de presión de la caja de cambios o sellado de unas pequeñas fugas de agua. En la vía de esta localidad turolense, se ha repasado el apriete de las bridas de unión entre carriles de todo el trazado, y se ha limpiado toda la línea que fue parcialmente dañada por las inundaciones de este otoño.

Otro de los ferrocarriles históricos, el Tren de Arganda, inicia temporada de primavera el domingo 1 de marzo. Las salidas tienen lugar todos los domingos a las 10.00, 11.00, 12.00 y 13.0 horas. Realiza sus viajes por un tramo de casi 4 kilómetros en la antigua línea del Tajuña entre la estación de La Poveda (Arganda del Rey) y La Laguna del Campillo (Rivas Vaciamadrid).

Los voluntarios del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM), que gestionan el Tren de Arganda, han estado reparando la vía después de que sufriesen, durante este otoño, dos fuertes inundaciones, que cubrió de barro y piedras esta infraestructura.

También, el Museo Vasco del Ferrocarril pondrá en marcha, a partir de Semana Santa, sus trenes entre su sede en la estación de Azpeitia y el recién remodelado apeadero de Lasao; en el horario de 12.30 y 18.00 horas los sábados, y de 12.30 horas los domingos y festivos.

Los ciclorrailes y los pequeños vehículos llamados ‘Trenpat’ del Ecorail, entidad perteneciente a la Mancomunitat Intermunicipal del Cardener, siguen realizando el recorrido de unos 7 kilómetros entre Callús y Sant Fruitós de Bages, todos los sábados, domingos y festivos. Este es un pequeño tramo de la línea de mercancías Súria-Manresa de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC), la cual no tiene actividad comercial los fines de semana.

Canfranc con el punto de mira en Suiza

Aragón ha puesto los ojos en Suiza para dar soluciones al Canfranero en un futuro próximo. El director general de Transportes de Aragón, Gregorio Briz, junto a representantes del gobierno de la Región de Nueva Aquitania han viajado al país helvético a conocer el funcionamiento de la línea de montaña que discurre entre Chur y Tirano, plenamente operativa, y construida en la misma época que la línea internacional de Canfranc.

La línea transpirenaica suiza, operada por la empresa Rhätische Bahn y reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, se encuentra “a pleno rendimiento tanto en el aspecto turístico como en el aspecto del transporte de mercancías”, según precisa el Gobierno de Aragón. Entre otros convoyes, allí es posible acceder al Bernina Express, uno de los trenes panorámicos más conocidos de Suiza, y recorrer parajes de ensueño durante las 4 horas que dura esta ruta, cuyas tres cuartas partes han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Son famosos los viaductos de Brusio, una maravilla arquitectónica, y el espectacular de Landwasser, que se alza entre dos túneles sobre un desfiladero a más de 230 metros de altura. Esta ruta tiene 55 túneles y unos 190 puentes, que salvan las montañas alpinas, para llegar a Chur, la ciudad más antigua de los Alpes.

En esta visita, realizada esta semana, también participaron representantes de la Fundación Transpirenaica, encargada de parte de la gestión de las solicitudes de ayudas y de los fondos europeos para la reapertura de la línea internacional aragonesa. Para Gregorio Briz, la visita a esta infraestructura ha servido para conocer “un modelo de éxito del que podemos aprender para el desarrollo del tren transpirenaico en Aragón” y saber “cómo funciona y cuáles son los principales atractivos”.

Salvando las diferencias, el parecido en algunos aspectos con esta vía de ferrocarril montañoso, construido entre 1889 y 1914, plantea expectativas de futuro para la línea Zaragoza-Pau. Con 312 kilómetros de longitud, tiene 55 túneles entre los que se encuentra el túnel internacional de Canfranc, y un total de 257 estructuras entre las que destacan los puentes sobre el río Ebro y la N-IIa y el puente del Estanguet en el lado francés. En 1864 se puso en marcha el tramo entre Zaragoza–Huesca y en 1922 el de Jaca-Canfranc mientras que el tramo francés, entre Olorón–Bedous, se estrenó en 1914. La obra del túnel de Canfranc comenzó en 1908.

En el lado francés se han ido recuperando tramos durante los últimos años y restan solo un puñado de kilómetros -que son los técnicamente más complicados- para reabrir al tráfico el último tramo que resta pendiente y que llega hasta el túnel. En el lado español se está a la espera tanto de confirmar un calendario de obras para la modernización de la línea férrea que llega hasta Canfranc, como para cerrar un acuerdo bilateral con Francia que permita financiar la recuperación del túnel ferroviario que atraviesa el Pirineo. Para ello también se está intentando contar con aportación económica de la UE. El modelo suizo puede funcionar, por tanto, a este lado de los Pirineos.

Vilagarcía negocia la cesión de material de la FFE

El alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, y el gerentede la Fundación de Ferrocarriles Españoles (FFE), José Carlos Díaz Curiel, han establecido las bases de un convenio que firmarán ambas entidades para la cesión de materiales al Museo del Ferrocarril de Vilagarcía (Mufevi), cuyas instalaciones se ubican en la primera estación de la línea Cornes-Carril, inaugurada en 1873. El centro, que vela por la conservación y restauración del patrimonio cultural ferroviario, ocupa dos plantas del edificio, con una exposición permanente sobre la historia del ferrocarril mostrada a través de imágenes, documentos, objetos y juegos interactivos.

Varela aprovechó su visita a Fitur para reunirse con responsables de la FFE, entidad que gestiona los museos del tren del todo el país y también las Vías Verdes. Díaz Curiel, invitó al regidor vilagarciano a visitar el museo del ferrocarril de Cataluña, modelo a seguir en el resto de centros de la red. Y es que este está dotado con las últimas tecnologías aplicadas a los contenidos que funcionan bajo el concepto de museo interactivo, por lo que la Vilagarcía podría tomar ideas para adaptarlas a su museo.

En cuanto a las Vías Verdes, los responsables del organismo estatal se comprometieron a poner en marcha una fuerte campaña de promoción de la misma, que se hará extensiva a países europeos en cuanto el nuevo sendero, el primero que transcurre por tierras gallegas, esté terminado.

El pequeño centro pontevedrés recibió en 2019 a 1.267 visitantes. El Concello gestiona la incorporación de nuevos contenidos a esta instalación ubicada en la vieja estación de Carril, que recibió el primer tren que circuló en Galicia. Según la memoria estadística realizada por la Oficina Municipal de Información turística del Concello, la mayor parte de estas visitas, el 71,9%, se concentraron tan solo en los cuatro meses de la temporada de verano. En cuanto al perfil de los visitantes, más de la mitad son gallegos y casi un 12% repite su paso por el centro museístico vilagarciano.

La temporada vacacional de verano concentra la mayor actividad del Mufevi. El mes con mayor afluencia de visitantes fue agosto, con 304 personas, seguido de julio con 279. En junio pasaron por las instalaciones culturales de la primera línea del ferrocarril de Galicia 168 personas, mientras que en septiembre fueron 145. En el resto del año, la afluencia de visitantes desciende, aunque el centro sigue manteniendo actividad, principalmente con visitas culturales de asociaciones y colegios, aunque también hay personas que acuden de forma particular. En marzo, el centro acogió la visita de 117 personas, en octubre 84, en febrero se contabilizaron 72 y en mayo 55.

En cuanto al perfil de las personas que visitaron el Museo del Ferrocarril, más de la mitad eran gallegos y, dentro de este grupo, el 66% procede de municipios de la provincia de Pontevedra. Los visitantes procedentes de otras comunidades sumaron el 36,6% del total de turistas que pasaron por el Mufevi, siendo los madrileños los más numerosos, seguidos de los procedentes de Castilla León, y de Aragón.

La pretensión del gobierno local es potenciar el centro museístico como recurso turístico y cultural, para el cual se estableció una línea de colaboración con la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

30 años del Museo del Ferrocarril de Cataluña

Tres décadas de historia. El próximo 3 de agosto el Museo del Ferrocarril de Cataluña conmemora el 30 aniversario de la creación del centro. Ese día se cumplirán treinta años de la conversión del antiguo depósito de locomotoras de vapor de Vilanova i la Geltrú en un centro patrimonial y cultural. El trigésimo aniversario llega tras un año en que se ha alcanzado el récord histórico de 36.658 visitantes.

El Museo, gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, encara la celebración de su aniversario en un momento muy ilusionante de su historia. Los trabajos de renovación realizados durante los últimos tres años, gracias a una subvención del 1,5% cultural del anterior Ministerio de Fomento, han permitido modernizar el conjunto museístico y ampliar los espacios expositivos en 3.000 metros cuadrados, lo que ha supuesto un paso definitivo en su consolidación, visibilidad, impulso y reconocimiento.

El proyecto global tiene como finalidad convertirse en un museo del siglo XXI, interactivo, accesible e inclusivo, con vocación divulgativa y de promoción de la movilidad a través del ferrocarril. Se trata de lograr que sea un espacio patrimonial al servicio de la ciudadanía, capaz de atraer nuevos públicos, en el que se divulguen los valores y los beneficios que supone para la comunidad la utilización del tren.

El conjunto se encuentra todavía en proceso de transformación. Para 2020 está prevista la recuperación completa de la Nave del Puente-Grúa y la unión con la Gran Nave, así como el comienzo de la museografía de los nuevos espacios. En paralelo, para disfrutar de sus 30 primeros años de vida, se ha creado un ciclo de actividades para todo el año, de forma que cada mes se realicen actos especiales para lograr una amplia participación de los ciudadanos en la vida del Museo.

Por otra parte, se han creado un logo conmemorativo que identificará al Museo durante estos doce meses y los hashtags #30anysmferrocarrilcat y #30añosmferrocarrilvilanova, para poder seguir las diferentes informaciones más fácilmente y compartir experiencias. En la web del Museo y las redes sociales se ofrece amplia información sobre las actuaciones programadas.

El trigésimo aniversario llega tras un año en que se ha alcanzado el récord histórico de 36.658 visitantes. Pese a que en 2016 se compatibilizó la apertura pública con los trabajos de ampliación y que las obras se han prolongado hasta finales de 2019, el Museo ha mantenido una tendencia al alza en el número de visitantes que ha cristalizado en un crecimiento del 18% con respecto a 2018.

​Las actividades programadas para la efeméride de 2020, la modernización del conjunto, la puesta en marcha periódica de distintos vehículos históricos, las actuaciones en los espacios rehabilitados, las nuevas actividades para personas con necesidades diversas, la renovación de programa educativo o la reanudación de las exposiciones temporales son atractivos con los que se confía en mantener la tendencia ascendente en las cifras de visitantes del Museo del Ferrocarril de Cataluña.

Sóller entra en los Ferrocarriles Históricos europeos

La Federación Europea de Ferrocarriles Históricos y Turísticos (Fedecrail) ha decidido aceptar la solicitud del tren de Sóller en la asamblea celebrada, recientemente, en Bruselas. La decisión de esta importante y emblemática institución se tomado “por unanimidad” tal y como informa en un comunicado oficial.

De esta forma, la Fedecrail reconoce al tren ‘Tren de l’Art’ como Histórico Turístico, lo que le permitirá compartir y defender los intereses y peculiaridades de estos trenes en legislación europea. Una decisión que, según explica el gerente Óscar Mayol, “nos hace especial ilusión ya que el Ferrocarril de Sóller, que tiene más de 100 años, es parte de nuestra historia y nuestro objetivo y obligación es cuidarlo y mantenerlo lo más intacto posible”.

Como recuerda Mayol, “este tren es uno de los más antiguos y activos del mundo”. Sus piezas y sus coches “son originales, lo cual requiere muchísimo trabajo de mantenimiento”. De hecho el servicio permanece parado desde el 9 de diciembre para reformar parte de las vías y asistir a la puesta a punto del parque móvil. Hasta el 2 de febrero no se renudará la actividad.

El Tren de Soller solicitó su adhesión a la Fedecrail el pasado mes de octubre coincidiendo con la visita a Mallorca de los vicepresidentes de la federación, Jacques Daffis y Heimo Echensperger. Una solicitud que se planteó “ante la necesidad de encontrar vías de interlocución con el Legislador Europeo, con el objetivo de que a la hora de tomar decisiones se tengan en cuenta las peculiaridades de los trenes histórico turísticos, no sólo como entidades que mantienen la historia viva de ferrocarril europeo, sino también como operadores ferroviarios activos”.

El próximo mes de abril se llevará a cabo una Asamblea General de la Fedecrail en Bilbao donde se refrendará la adhesión del tren y a la que asistirán miembros de la junta directiva del Ferrocarril de Sóller.

El tren de Sóller es una línea que enlaza Palma de Mallorca y Sóller, pasando por Son Sardina y Buñola. Se inauguró el 6 de abril de 1912 y es actualmente una de las pocas líneas ferroviarias privadas de España, ya que la gestiona la empresa Ferrocarril de Sóller S.A.

Más de 6.000 viajeros, en el Tren de la Fresa

El Tren de la Fresa ha llevado un total de 6.021 viajeros durante la campaña de 2019, que terminó el 26 de octubre pasado, y ha tenido una ocupación media del 79%. El mejor porcentaje de ocupación ha correspondido al mes de octubre, con un 100%, seguido de mayo, con un 92%. En total se han ofrecido 32 circulaciones, sumando las realizadas entre el 18 de abril y el 30 de junio y entre el 21 de septiembre y el 26 de octubre. Este año el tren ha vuelto a salir del Museo del Ferrocarril de Madrid, que tiene su sede en la antigua estación de Delicias.

El Tren de la Fresa es un clásico del turismo madrileño, una interesante excursión cultural y de ocio, que permite disfrutar de un recorrido en un tren histórico y de una magnífica jornada en Aranjuez, ciudad declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001. Con él se recrea el recorrido del primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y segundo de la Península (Barcelona_mataró fue elprimero en 1848), que se inauguró en 1851.

Antes del camino de hierro Madrid-Aranjuez, el desplazamiento duraba alrededor de seis o siete horas, con una única diligencia al día de no más de veinte viajeros. Después hubo tres trenes diarios con capacidad de hasta 690 personas, con una duración de hora y media aproximadamente.

El proyecto que dio origen al Tren de la Fresa fue una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril de Madrid, gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional. En esta y otras campañas ha contado también con el apoyo de Renfe y Adif.

La composición del tren este año ha estado formada por dos coches “Costa”, un coche de departamentos de la serie 5000, de los primeros que construyó Renfe metálicos en los años cuarenta, y dos furgones de la década de 1960, un J-2 y un DV. Los “Costa”, de caja de madera, fueron construidos en la década de 1920 y reciben esta denominación porque en origen fueron destinados al servicio de cercanías de la compañía MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante) en el litoral catalán.

Las opciones de ocio en Aranjuez para los viajeros del Tren de la Fresa han sido tres: el paquete de rutas en Aranjuez ligadas a los recintos de Patrimonio Nacional (Palacio Real, Museo de Falúas y jardines); una visita guiada a pie por los exteriores de Palacio Real y los jardines del Príncipe, Parterre y del Rey con un paseo por el Tajo en barco turístico; y un recorrido por el casco histórico y los jardines en un tren turístico, el Chiquitrén.

Long Biên, nuevo destino de selfies en Vietnam

A rey muerto, rey puesto. La callejuela de Ngo 224 Le Duan, inmortalizada en las redes sociales por miles de turistas que visitan Hanoi, ya tiene sustituto. Las autoridades vietnamitas decidían hace unas semanas poner fin al turismo en la calle del tren, ya que centenares de visitantes ponían su vida en peligro para contemplar el paso de los convoyes ferroviarios por esta céntrica vía. El puente de Long Biên es el sutituto ideal, a instancias de Instagram y otras redes sociales.

La plataforma ferroviaria es, sin embargo, uno de los puntos más peligrosos de esta zona del país. Sin embargo, los turistas reclaman información para saber las horas en las que no pasan trenes y exigen que sean las propias autoridades quienes regulen el tránsito para que la seguridad esté garantizada. Las redes advierten, no obstante, de que el peligro se ha trasladado de un punto a otro de la ciudad. Los selfies prohibidos ahora en la calleja del tren se trasladan a esta importante infraestructura vietnamita.

Long Biên, que se levanta sobre el río Rojo, es la nueva localización para tomar la mejor instantánea para Instagram. Basta con escribir en el buscador las palabras mágicas, Cầu Long Biên, y cientos de selfies y fotografías aparecen en esta nueva moda de turismo fotográfico. Esta infratestructura ferroviaria, de 2,4 kilómetros de longitud, fue construida entre 1899 y 1902 por los arquitectos Daydé & Pillé de París, e inaugurada en 1903. En un principio se bautizó con el nombre Paul Doumer, en honor al gobernador general de la Indochina francesa, y posteriormente presidente de Francia. Posteriormente cambió su nombre por el distrito donde se encuentra localizado. En aquel momento era uno de los puentes más largos de Asia.

Para el gobierno colonial francés su construcción tenía importancia estratégica para asegurar el control del norte de Vietnam. Desde 1899 hasta 1902, más de 3.000 trabajadores vietnamitas participaron en la construcción. Inicialmente su uso fue para el ferrocarril, pero en 1921 se fue ampliando a vehículos de dos ruedas y de cuatro. Con la construcción del nuevo puente Chuong Duong,los vehículos de cuatro ruedas fueron prohibidos. En la actualidad su uso es habitual para el tren, bicicletas, motocicletas y peatones.

Durante la guerra de Vietman fue parcialmente bombardeado, pero siempre resistió pues los vietnamitas lo reparaban rápidamente. El puente Long Biên evoca especialmente para los viejos hombres de Hanoi la imagen de las tropas francesas cuando abandonaron la capital en 1954, después de la firma de los acuerdos de Ginebra que termino con la presencia francesa en Indochina. Para los habitantes de Hanoi del siglo pasado, Long Biên no era solamente un puente hermoso que daba acceso al margen izquierdo del río grande, hacia el puerto de Haifong y hacia en área nororiental, era también una arteria vital para la vida económica del capital.

Restaurar el puente Long Biên y preservar su arquitectura original es no solamente un deseo de los ciudadanos de Hanoi, es también una preocupación de los gobiernos vietnamitas y franceses. En septiembre de 2002, durante su visita a Vietnam, el ministro francés para el transporte, confirmó que ayudaría a restaurar este puente ferroviario. La primera fase del proyecto, con unos costes de 12 millones de euros, mantendrán y consolidarán la vieja estructura del puente para asegurar la seguridad para los trenes que funcionan en una velocidad de 25 kilómetros por hora, y para los peatones, las bicicletas y los autobuses. La segunda fase, con una inversión estimada de 137 millones de euros, se construirá una estructura elevada para el ferrocarril a 50 metros de la vieja plataforma, y se ensanchará el viejo 1.5 metros a cada lado. Mientras será objeto de deseo por los turistas.

Delicias y Vilanova, en el día del tren

El Museo del Ferrocarril de Madrid celebrará el ‘Día del Tren’ con una jornada de puertas abiertas este sábado, entre las 10 y las 20 horas, en la que se desarrollarán actividades gratuitas. Se trata de una “jornada especial” que contará con novedades para convertir el aniversario en “una fiesta del tren para disfrutar en familia”. Así, los visitantes podrán participar en visitas guiadas a vehículos y elementos expositivos de la Nave Central de la estación y las vías exteriores. El 28 de octubre se conmemora el 171º aniversario de la inauguración de la línea Barcelona-Mataró, primer ferrocarril de la Península.

Para esta actividad y para los talleres familiares ‘Felicidades Ferrocarril!’, organizados por el equipo de Educación y Didáctica del Museo, será necesario reservar previamente en taquilla o en el punto de información. La programación también incluye un recorrido por el edificio de la estación Madrid-Delicias y por sus instalaciones anexas; se realizarán cuatro pases a las 11, 12.30, 16.30 y 18 horas.

Durante la jornada habrá visitas guiadas a vehículos y elementos expositivos de la nave central de la estación y las vías exteriores, en colaboración con el equipo de voluntarios culturales del Museo del Ferrocarril de Madrid: automotor TER 597-010-8, de 1965; locomotora eléctrica trifásica nº 3, de 1907; locomotora de vapor 141-F-2416, de 1960; locomotora diésel 306-001-9 “Taurus” (Yorkshire Engine Company, Gran Bretaña), de 1962); enclavamiento hidráulico de Algodor y coche Salón ZZ-1102, de 1929.

Por su parte, la Asociación para la Restauración del Material Ferroviario organizará viajes a bordo del automotor 9121 ‘Zaragoza‘, mientras que el Círculo Madrileño Ferroviario organizará circulaciones de trenes de jardín del parque ‘Ferrocarril de las Delicias’. Durante la jornada también se presentarán en la Biblioteca Ferroviaria los libros ‘Las 250 estaciones españolas con ancho ibérico más importantes’, de Josep Calvera y Juan Carlos Casas y ‘Huellas Malagueñas de un Ferroviario: Emile Rennes 1868-1946’, de Michel Rennes; y ‘Diario de Cercanías’, de Rafa Mora, en la Sala Mansarda. Por último, la celebración también incluirá un evento musical con el concierto ‘Encuentro en Otoño’ a cargo del Coro de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y la Sociedad Coral La Felguera ‘Maestro Lozano’, que tendrá lugar en la Sala Arganzuela a las 20 horas.

El Museo de Vilanova ha preparado también tres días de actividades conmemorativas, desde el sábado 26 hasta el lunes 28 de octubre. Hoy habrá una visita combinada al Museo del Ferrocarril de Cataluña y la Biblioteca Museo Víctor Balaguer para descubrir la transformación que vivió Vilanova i la Geltrú a finales del siglo XIX de la mano de Francesc Gumà i Ferran, “indiano” promotor de la llegada del ferrocarril, y de Víctor Balaguer, escritor y político impulsor de la creación de la Biblioteca Museo. La visita entrelaza las historias de ambos personajes en la modernización de la Vilanova contemporánea.

El domingo habrá vapor en vivo, una posibilidad de ver en movimiento la única réplica que existe de la primera locomotora de vapor que circuló en la Península entre Barcelona y Mataró, para conocer cómo eran los primeros oficios ferroviarios y realizar un recorrido en el interior de la cabina de conducción de la “Mataró” acompañados por el maquinista y el fogonero. Una dresina de vías y obras, conocida como “El Huevo” por su forma redondeada, permite a los visitantes experimentar la magia del viaje en tren por la vía de contorno del Museo. Es un vehículo histórico, fabricado artesanalmente en 1940 por los trabajadores del ferrocarril, que protagoniza, además, uno de los cuentos de la Colección del Museo.

Se organizan visitas especiales a la “Gran Nave”, de 1881. Construida en los orígenes de la línea de Barcelona a Vilanova y Valls, ha sido rehabilitada con los fondos del 1,5 por ciento cultural del Ministerio de Fomento. Es un espacio en proceso de intervención museográfica, donde actualmente está ubicada una composición del Talgo II (restaurada este verano), primer tren Talgo que circuló en nuestro país.

Y para los actos del lunes se organizan visitas especiales a la “Gran Nave”, de 1881. Es un espacio en proceso de intervención museográfica, donde actualmente está ubicada una composición del Talgo II (restaurada este verano), primer tren Talgo que circuló en nuestro país.