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Joyas en custodia: Baldwin I (130-2001)

Cuando Renfe compra su última locomotora de vapor en 1961 (la Garratt 282 F-0430 construida por Babcock & Wilcox) se cierra un vasto ciclo en la historia del ferrocarril español, iniciado en 1848 cuando se realiza el viaje inaugural la primera locomotora que circula en España, ‘la Mataró’, fabricada en Inglaterra. Cuatro años después, con materiales importados, se construye la Ilamada ‘Primera española’, para la misma línea de Barcelona a Mataró, a la que sigue en 1855 la ‘Arenys’», de iguales características. Ciento veinte años de historia que abarcan el origen, crecimiento y apogeo de los caminos de hierro, simbolizados por la máquina de vapor.

Las empresas ferroviarias españoles recurrren a Estados Unidos en casos muy especiales. Ante la imposibilidad de adquirir locomotoras en Europa durante la Gran Guerra (1914-1918), las compañías españolas encargan a Rogers Locomotive and Machine Works (después entraría en Alco, American Locomotive Company) 55 máquinas y 13, a la Baldwin Locomotive Works (BLW). No es, sin embargo, la primera ocasión en que se acude a los fabricantes estadounidenses; el antiguo ferrocarril de Zaragoza al Mediterráneo tiene 15 de esta última y 17 ‘carolinas’ de la primera circulan en la línea de la compañía de Valls-Villanueva-Barcelona. En total, hay 89 unidades de vapor en nuestro país. La mayor parte del material de tracción vapor se adquiere a fabricantes alemanes (978), británicos (724), franceses (694) y belgas (326).

La Baldwin Locomotive Works (BLW) es uno de los grandes fabricantes estadounidenses de locomotoras de ferrocarril durante el último cuatro del siglo XIX y el primer tercio del XX. Líder indiscutible en el mercado nacional norteamericano, su fama traspasa fronteras. Pese a sus modestos orígenes, en menos de cincuenta años la compañía norteamericana consigue ser el mayor productor mundial de locomotoras de vapor. Su suerte declina cuando la demanda cambia a las máquinas diésel. American Locomotive Company (Alco) se presenta como un competidor agresivo que finalmente supera a la Baldwin y que supone casi su declive (desaparece en 1972).

La locomotora del día pertenece a una serie de cuatro máquinas encargadas conjuntamente por la Sociedad General de Azucareras de España (Sgae) y por Agrícola Industrial Navarra Sociedad Anónima (Ainsa) para dotar de piezas de maniobras a dos de sus instalaciones: las dos locomotoras de Sgae prestarían servicio en la Azucarera del Duero (en Toro) y las dos de Ainsa, en la Azucarera de Tudela. Precisamente el fabricante estadounidense Baldwin Locomotive Works produce esta máquina en 1920 en su factoría de Philadelphia (EE UU), con el número de fábrica 53437; de ahí su denominación como ‘la Baldwin I’.

Fácilmente reconocible en su silueta, Baldwin aporta su diseño clásico de la típica locomotora tantas veces visible en las películas del Oeste. La máquina, de rodaje 1-3-0 (conocido también como ‘Mogul’) dispone de ruedas motrices de diámetro de 1.200 milímetros, mientras que el del eje de guiado delantero es de 660 milímetros Funciona a vapor saturado, con combustible de carbón. El timbre de caldera es de 12 kg/cm2 y los cilindros de válvula plana y distribución Walschaerts de 400 x 640 milímetros, lo que le proporcionan una potencia de 800 CV. El peso en servicio es de 50 toneladas, con una capacidad de 10.000 litros de agua y 5 toneladas de combustible.

Las cuatro locomotoras de las azucareras, aunque aparentemente son similares y salen de fábrica casi simultáneamente, presentan de origen algunas diferencias. Las de la Sgae son numeradas ‘AE 4’ y ‘AE 5’, mientras que las de Ainsa navarra lo hacen con los números romanos ‘I’ y ‘II’. Las cuatro siguen el patrón de color “estilo 291 negro y dorado” genérico de Balwin, pero con matices: las primeras lucen el rojo en su rodaje y las de Tudela lo tienen en negro. Hasta sus últimos días siguen quemando carbón, cuando muchas de sus coetáneas pasan por la fuelización.

Al poco tiempo de adquirir estas unidades, las necesidades propias de la explotación desencadenan que Ainsa realice algunas modificaciones en sus dos locomotoras, que las diferencia aún más de sus gemelas de la Sgae. En la Azucarera de Tudela las locomotoras de maniobras forman composiciones en la factoría y salen a la vía general para expedirlas. De hecho sus máquinas se dotan de un eyector de vacío (para hacer freno) más acorde al de la normativa de la compañía Norte, por cuyas vías discurre su actividad comercial. También deben sustituir el sistema de inyección de agua y las válvulas de seguridad por unos sistemas más semejantes a los que son más comunes en las máquinas que circulan por nuestro país.

La Sociedad Ibérica de Construcciones y Obras Públicas (Sicop) adquiere en 1951 la ‘Baldwin I’ de Ainsa, que desempeña trabajos de construcción de la línea Andorra-Escatrón, uno de los ferrocarriles mineros más importantes del país. Una vez terminadas las obras de construcción, la máquina pasa a formar parte de la Empresa Nacional Calvo Sotelo (y posteriormente de Endesa). Trabaja principalmente como unidad de maniobras, aunque también transporta carbón extraído de la mina ‘Andorrana’ hasta la estación de Andorra; aquí se encarga de las maniobras de formación de las composiciones. También funciona como caldera nodriza, para pasar vapor a los tanques de fuel del resto de locomotoras de la línea y su puestas en marcha. Mientras, su gemela sigue de servicio en la Azucarera de Tudela hasta que en 1963 se desguaza.

Una avería en el rodaje obliga a su retiro del servicio a principios de los 80. La ‘Baldwin I’ queda apartada en el depósito de Andorra, pero incluso así se usa como caldera estática. Tres años después (agosto de 1983) se retira definitivamente. El destino es inevitable. En 1985, llega en un estado lammentable a Zaragoza para su desguace. Milagrosamente evita el desarme; técnicos de Renfe de Delicias apoyados por miembros de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y el Tranvía (Azaft) la restauran y consiguen encender su caldera. Bajo la tutela de este grupo de entusiastas, la locomotora participa en distintos viajes y actos y su figura se exponea sobre un pedestal en la céntrica Plaza de España de Zaragoza, con motivo de la muestras “El Tren” (1987) en el Palacio de Sástago.

Endesa, propietario de la locomotora, firma en 1990 el convenio de cesión definitivo por el cual la ‘Baldwin I’ y otros vehículos ferroviarios del Ferrocarril Andorra Escatrón, se ceden a la Diputación Provincial de Zaragoza para la creación del Museo del Ferrocarril en Aragón. La Diputación delega la gestión y custodia de dicho patrimonio en la Azaft. Desde entonces, la ‘Baldwin I’ tracciona diversos trenes, recupera su utilidad como caldera nodriza para encender la ‘Escatrón’ en muchos otros viajes y presume de ser una de las pocas ‘vaporosas’ que funcionan con carbón. La antigua máquina de la azucarera enciende por última vez su caldera en 1999 para calentar el fuel de la ‘Esccatrón’. En ese momento se detectan averías que aconsejan su reposo.

Declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés (2004), esta unidad se traslada en 2006 a la estación de Casetas, donde la Azaft realiza sus trabajos. Los entusiastas miembros de esta asociación consiguen volverla a poner en marcha, tras un laborioso proceso de reparación. Sin embargo, la ‘Baldwin I’ debe pasar por un taller homologado, donde se realizará su adaptación a los modernos sistemas de seguridad que la faculten para circular por la red ferroviaria.

Para culminar este proceso, la Azaft lanza una campaña de búsqueda de fondos y recursos que les permita acelerar la puesta a punto de la locomotora. Abierta tanto a particulares como a empresas e instituciones, la asociación prevé también la posibilidad de que quienes donen mayores cantidade se puedan convertir en entidades colaboradoras del colectivo. Todos los mecenas del proyecto, tanto particulares como empresas, tienen derecho a obtener desgravaciones fiscales y recibir información de los avances de la restauración. Adeemás se beneficiane de algunas ventajas y compensaciones, como el obsequio de la novela de ambiente ferroviario “De aprendiz a soldado”, de Pedro Navarro, socio y antiguo operario del taller de Renfe, que trabajó en la primera restauración de la ‘Baldwin I’.

La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías, fundada en 1979, es una asociación sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública. Entre los fines de la asociación destacan las ideas de “agrupar, fomentar y desarrollar la afición a los ferrocarriles y tranvías en general, tanto en miniatura como reales”. Los socios de esta entidad logran rescatanr del desguace o del olvido valiosas piezas ferroviarias, algunas de las cuales estáno ya restauradas y se encuentran en funcionamiento. Entre el material recuperado se encuentran las veteranas locomotoras de vapor de Endesa Baldwin 130 ‘Aragón’ (1920) y Jung 242T ‘Escatrón’ (Alemania, 1953), así como las locomotoras eléctricas de Renfe 1005 (España, 1927) y 7702 (Inglaterra, 1952).

La Azaft realiza gran cantidad de salidas (regulares y chárter) por diferentes lugares de la geografía española. Estos viajes, en ocasiones, surgen como colaboración con diferentes instituciones que requieren la presencia del ‘Tren Azul‘ en diferentes actos, festividades o conmemoraciones. En otras ocasiones, los viajes que realizan se hacen por propia iniciativan, con el objetivo de llevar de excursión a socios y acompañantes a distintos destinos turísticos. Los trenes de la Azaft se ponen en marcha en múltiples ocasiones para participar en rodajes cinematográficos, como en las películas “En brazos de la mujer madura” (1996), en un famoso spot publicitario de una colonia con Antonio Banderas (1999), y en otras series, cortos y anuncios. Su apuesta por un museo del ferrocarril, frustrada por la llegada de la Alta Velocidad a Zaragoza y la remodelación de Delicias, queda de momento en el aire.

(Imagen cortesía de Ángel González Mir. Fuentes. Francisco Cayón, en “¡Que fabriquen ellos! La fabricación de locomotoras de vapor en España, ¿Una ocasión perdida para la industria?”. Gustavo Reder y Fernando Fernández Sanz, en “Antología de las locomotorad de vapor en España: 120 años de historia”. Asociacion Zaragonza de Amigos del Ferrocarril y el Tranvía. Jordi Escudé, en Ferropedia)

Joyas de Delicias: ‘la cuatromil’ (4020)

Con el fin de la autarquía y la apertura económica preconizada por el Plan de Estabilización, se refleja en Renfe un periodo de modernización y cambios de objetivos. Dentro de un amplio informe sobre la economía española, el Banco Mundial recomienda en 1962 abandonar las inversiones en nuevas líneas y centrar el esfuerzo presupuestario en mejorar la red existente (entre otros se deja de construir el Ferrocarril Santander-Meditarráneo). Siguiendo las recomendaciones del informe del Banco Mundial, el Gobierno aprueba el Plan Decenal de Modernización de 1964-1973.

En el marco de este plan, Renfe encarga treinta y dos unidades de la serie 4000 (más tarde renumeradas como serie 340). Con un precio unitario de 26.438.000 pesetas (cerca de seis millones de euros actuales) se negocia su importación con Lokomotiv Export Union (LEU), la filial común de Krupp y Krauss-Maffei. En 1966 Krauss-Maffei fabrica las diez primeras unidades en Munich (4001-4009); y en los años 1967 y 1969, bajo licencia de la empresa alemana, salen de la factoría Babcock & Wilcox, de Galindo (Vizcaya) las restantes (4010-4032).

Aunque creada para desarrollar una amplio abanico de actividades productivas, Babcock & Wilcox siempre prestó a la tracción ferroviaria una atención preferente, lo que le llevó a constituirse como uno de los puntos de referencia, junto con la Maquinista Terrestre y Marítima, de este subsector ferroviario dedicado a la fabricación de material de tracción. Durante seis décadas prestó atención a este tipo de industria que decidió abandonar a mediados de los ochenta.

A principios de los años sesenta Babcock & Wilcox había fabricado un total de 519 locomotoras de vapor -451 de ancho normal y 68 de vía estrecha-, lo que la había convertido, con casi un 30% de la producción nacional de este tipo de material, en la segunda empresa en importancia de este subsector, solo por detrás de La Maquinista Terrestre y Marítima. Pero en esta segunda mitad de siglo comenzó a especializarse en la construcción de locomotoras diésel – algo que no le era totalmente ajeno ya que antes de la Guerra ya había fabricado tres automotores y remolques diésel para Norte-, saliendo de sus instalaciones, entre 1964 y 1975, un total de 319 unidades -252 locomotoras de línea y 67 de maniobra-, que representaban algo más del 23% de la producción total de locomotoras diesel en España.

Con la finalización de la construcción de material ferroviario por parte de Babcock & Wilcox a mediados de los años ochenta se daba fin a una historia de más de seis décadas de una empresa que, aunque creada para desarrollar una amplio abanico de actividades productivas, siempre prestó a la tracción ferroviaria una atención preferente, lo que le llevó a constituirse como uno de los puntos de referencia, junto con la Maquinista Terrestre y Marítima, de este subsector ferroviario dedicado a la fabricación de material de tracción.

Las 4000 son las primeras máquinas del diésel europeo que llegan a nuestra red ferroviaria. Estas locomotoras alemanas BB, diesel-hidromecánicas, gozan de una de gran potencia. Pesan 88 toneladas y alcanzan una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora. Derivan de la serie V200 de la Deutsche Bahn, pero mientras que la potencia de estas es de 2.550 CV, las españolas se consideran de las más potentes del mundo dentro de su género. Tienen dos motores Maybach MD870 de 2.000 CV a 1.600 rpm. “Cada uno de ellos ataca a un bogie a través de una transmisión hidromecánica Mekydro, que consta de dos convertidores hidráulicos de par y dos marchas mecánicas, combinándolos de forma que la transmisión proporciona cuatro escalones de funcionamiento. La transmisión incluye también el inversor del sentido de circulación de la locomotora y un freno hidrodinámico. Así pues, las locomotoras 4000 constan de dos grupos de tracción independencientes entre sí e iguales”, explica Justo Arenillas Melendo, en una monografía sobre el ferrocarril titulada “La tracción en los ferrocarriles españoles”. Cada motor disponía de una capacidad de 340 litros de aceite y 5.000 litros de combustible que otorgaban una autonomía de 1.100 kilómetros.

También fueron las locomotoras más rápidas de Renfe, incluyendo las locomotoras eléctricas. La serie fue conformada por 32 unidades, que comenzaron a prestar servicio en 1966, destinándose originalmente a la tracción de trenes rápidos en la línea de Madrid a Barcelona y a remolcar los trenes de la nueva línea Madrid-Burgos, inaugurada en 1968 y encabezar además el ‘Lusitania Express’ y ‘Puerta del Sol’. Ocasionalmente, circularon con los expresos a Murcia y Cartagena. Las últimas locomotoras entregadas a Renfe respondían un pedido extra, motivado por las buenas expectativas creadas en un principio. Se numeraron como 340.031 y 340.032 y se destinaron a un nuevo servicio entre Madrid Chamartín y Burgos vía Aranda, debido a la precariedad de alguno de los automotores TAF que realizaban habitualmente este servicio.

La pintura exterior de la serie (que se conservó durante todo el tiempo que estuvieron en servicio) era de color verde con unas bandas horizontales continuas de color amarillo que confluían en los testeros, de acuerdo con la pintura al uso por entonces del material diesel de Renfe.

A pesar de estar diseñadas fundamentalmente para ocuparse de trenes para el servicio de pasajeros, con pocas paradas comerciales y a una velocidad media de 100-110 Kilómetros por hora, se le asignaron muy frecuentemente a servicios de mercancías; donde desarrollaban unas velocidades comerciales del orden de los 60 Kilómetros a la hora, por lo cual se producían constantes cambios de marcha llevados a cabo automáticamente por los sistemas de las propias locomotoras. Esto originó un importante y precoz deterioro de los acoplamientos mecánicos, así como problemas de adherencia. A la vista de los numerosos casos de inutilizaciones, volvieron en 1974 a ser asignadas para aquellos servicios para los que estaban concebidas.

Por aquellas fechas comenzaron a aparecer las primeras locomotoras de la serie 333, que sentenciaron definitivamente a las cuatromiles. En 1980 se las veía casi exclusivamente remolcando trenes de mercancías de poca envergadura o las lanzaderas entre Madrid-Atocha y el depósito de Cerro Negro. Ese año está marcado en rojo (el color de la sangre) en la trayectoria de estas frustradas máquinas. La locomotora 340.012.4 se ve implicada en una colisión con la Virgen del Yugo 3003 T, que remolcaba el Talgo Pendular Barcelona-Madrid, en la estación de Torralba de la línea de Madrid a la Capital catalana. El trágico balance se salda con la muerte de 20 pasajeros; otros 60 resultan heridos.

Dentro del anecdotario, cabe destacar una reparación de gran magnitud llevada a cabo en los talleres de Babcock & Wilcox. Allí entraron las locomotoras 340.001 y 340.013; debido a su estado se utilizaron elementos de ambas y se construyó una nueva 340.001. Todas las máquinas de esta serie son dadas de baja, prematuramente, en 1987 y se desguazan. Solo se salvan dos: la 340.020 y la 340.026. La primera luce, tras ser pintada y acondicionada, en las vías de museo, en Madrid-Delicias. La segunda se encuentra en la antigua estación de Delicias de Zaragoza, junto a diverso material fuera de servicio y que pertenece a la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Zaragoza (Azaft).

(Fuente Vía Libre. Justo Arenillas Melendo en “La tracción de los Ferrocarriles españaoles”. Lluís Prieto Tur, en “Locomotoras diesel (VIII) Generación V200, RENFE 340”)

Homenaje de la AZAFT a un maquinista del vapor

Este domingo 8 de marzo tendrá lugar el acto de homenaje nacional a la figura de uno de los últimos maquinistas de locomotoras de vapor Francisco González Alcalde. El acto previsto a partir de las 12 de la mañana tendrá lugar en las instalaciones del futuro Museo del Ferrocarril de Aragón, en la Estación de Casetas. La escena servirá para que los aficionados al ferrocarril de toda España transmitan a los familiares de Paco su reconocimiento por la labor de recuperación de las locomotoras de vapor del Ferrocarril Andorra Escatrón y por la difusión de la pasión por las locomotoras de vapor en general.

Paco González empezó su vida laboral siendo muy jovencito, como aprendiz, en el Ferrocarril Utrillas–Zaragoza, donde también trabajó su padre. A principio de los años cincuenta, con la construcción del Ferrocarril Andorra Escatrón, pasó a trabajar como maquinista para la Empresa Nacional Calvo Sotelo, posteriormente Endesa, en donde se jubiló como Jefe de Seguridad. Los últimos años los dedicó a las locomotoras de vapor a escala, ayudando al Ferrocarril de la Farja de Benicasim a poner a punto sus modelos.

El homenaje tendrá lugar junto a la locomotora ‘Escatrón’, fabricada en Alemania en 1953, estrenada por Paco a su llega a España. Esta locomotora fue el gran amor de su vida. Gracias a este profesional la ‘Escatrón’ tuvo una segunda vida, tras el abandono del del vapor en el Ferrocarril Andorra Escatrón. La mantuvo en servicio acudiendo a actos y efemérides ferroviarias por toda España, desde la celebración del centenario de la rampa de Pajares y al viaje a Calatayud-Burgos de unos aficionados ingleses que vinieron a conocer la península en los años ochenta.

En 1987, la ‘Escatrón’ protagonizó el primer viaje con la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT). Una pequeña avería la obligo a quedarse en Zaragoza y desde entonces la locomotora ha permanecido al cuidado y custodia de los técnicos y especialistas en vapor de la AZAFT. En 1998 realizó su último viaje para rodar una película en Ayerbe. Tras el rodaje, las averías que se detectaron en la caldera aconsejaron no volver a ponerla en servicio sin antes efectuar una revisión completa.

La ‘Escatrón’, junto con la ‘Andorra’ construidas en 1953 por Arnold Jung con rodaje 2-4-2 T, será una de las locomotoras de vapor estrella del Museo del Ferrocarril de Aragón. La casa alemana únicamente sirvió 18 locomotoras en Espña. Ambas salieron de fábrica con los números 11647 y 11648. Recibidas para consumir carbón y debido al elevado consumo, se fuelizaron en 1966. La AZAFT confía en que se restaure y se ponga nuevamente en servicio para que, además de conocer su historia, se pueda explicar cómo es su tecnología y su funcionamiento.

El ascto de este domingo también servirá para recordar a las mujeres que trabajan en el ferrocarril, pioneras en una profesión mayoritariamenta masculina, en la que cada vez se tiende más a la paridad. El acto estará abierto al público y será gratuito. Podrá visitarse el ‘Tren Azul’, la locomotora ‘Escatrón’, disfrutar con una locomotora de vapor a escala en funcionamiento y conocer la vida de un maquinista legendario, Francisco González Alcalde.

(Imagen, cortesía de Ángel González Mir)

El Tren del Tambor vuelve a la Puebla de Híjar

El sábado 20 de abril la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) pone de nuevo en circulación el Tren Azul recuperando el servicio del Tren del Tambor, por encargo del Ayuntamiento de La Puebla de Híjar y de la Asociación de Cofradías de la localidad. Este tren histórico, que saldrá de la zaragozana estación de Delicias a las 15.00 horas, permitirá conocer las procesiones y actos del Sábado Santo en el Bajo Aragón.

El Tren del Tambor circuló por primera vez en 1991, y durante los diez años siguientes, miles de turistas visitaron los actos de la Semana Santa de La Puebla de Híjar a bordo de este tren, demostrando el enorme potencial turístico de la provincia de Teruel para este tipo de iniciativas con ferrocarriles históricos.

En este 2019, coincidiendo con el 40º aniversario de Azaft, se retoma la circulación de este mítico tren en el que se espera transportar a más de 200 turistas procedentes de toda España. Durante la tarde del Sábado Santo, los viajeros podrán disfrutar de la procesión de traslado de las imágenes al calvario y del desfile de Alabarderos. El día culmina con un acto muy especial y que hace diferente la Semana Santa en la Puebla: el “Cese del Toque” a las 22 horas, acto inverso a la “rompida de la hora”, que pondrá punto y final al estruendo de tambores y bombos en el Bajo Aragón.

El Tren del Tambor es un museo sobre raíles en el que se recrea la manera de viajar en los grandes expresos nocturnos de los años cincuenta y sesenta. Este tren dispone de coches cama, coches restaurantes, furgones de correos y un coche ministerial en el que viajaba la Jefatura del Estado, los ministros y los directivos de Renfe. Durante el trayecto, los viajeros podrán explorar todos los rincones de este tren y disfrutar de las explicaciones de los voluntarios de Azaft que viajan en cada vehículo. En los furgones de correos se podrán enviar cartas ya que circulará la única oficina ambulante postal que queda en activo, utilizando sellos especiales editados para este evento.

La circulación del Tren Azul permite que Azaft pueda seguir rescatando y recuperando vehículos históricos del patrimonio ferroviario aragonés. Todos los fondos recaudados en el viaje, descontados los gastos de explotación, se destinarán a la restauración de nuevos vehículos y locomotoras que en el futuro se incorporarán a su composición. El 70% de los billetes ya han sido adquiridos, por lo que es recomendable reservar los billetes cuanto antes. Toda la información sobre el Tren del Tambor está disponible en la web www.trenazul.es

El Tren Azul de la Azaft viaja a Teruel

La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) llena el Tren Azul a Teruel en el primer acto de celebración del 40 aniversario. Este sábado 23 de marzo tendrá lugar una circulación muy especial del Tren Azul entre la estación de Casetas (Zaragoza) y Teruel. Esta circulación servirá como pistoletazo de salida para los actos de celebración del 40 aniversario de la asociación.

El Tren Azul con 200 personas a bordo y con dos nuevos coches de viajeros, puestos en servicio recientemente, que amplían su composición habitual, llegará a Teruel a las 12.50 horas donde será recibido por los compañeros de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Teruel. Este convoy es una composición ferroviaria formada por antiguos coches de viajeros y furgones postales que rememora los grandes expresos que circularon por Europa durante mediados del siglo XX. Este tren es mantenido y explotado por la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft), una asociación sin ánimo de lucro que lleva trabajando 40 aos en Aragón por la preservación de la historia del ferrocarril.

Durante el trayecto los viajeros que partan de la zaragozana estación de Casetas a las 8.30 de la mañana, podrán disfrutar de un museo sobre railes; un expreso nocturno de los años sesenta, con furgones de correo, coches restaurantes, coches cama y con las dos nuevas estrellas de la composición: el coche restaurante WR-2747 fabricado en Francia en 1926, que conserva todos los interiores originales Art Deco con marqueterías, y del coche salón ZZ-1601 fabricado en Valladolid en 1955. Este vehículo era utilizado por ministros y altos directivos de Renfe para sus viajes oficiales, en el que se dispone un salón con una amplia mesa, suficiente para que se reúna el Consejo de Ministros si fuera necesario, desde el que se podrá disfrutar del paisaje al ser el vehículo que cierra la composición y estar completamente acristalado.

La Unión de Radioaficionados de Zaragoza se ha unido a esta celebración organizando el primer día de Tren y Radio. Los viajeros podrán ver durante el trayecto cómo se operan las emisoras de las diferentes bandas que se han instalado en el Tren Azul, con las que se realizarán contactos con radioaficionados de todo el mundo. Además se ofrecerá un servicio de geolocalización de tal manera que los aficionados a la fotografía que sigan el tren podrán saber en todo momento su posición y localizar las mejores posiciones para realizar sus fotografías.

Las mejoras realizadas en la línea de Zaragoza Teruel por parte de Adif permiten que esta línea, además de recuperar tráficos de mercancías, vuelva a ser muy atractiva para circular con trenes históricos, lo que permitirá aumentar el número de turistas que visitan la ciudad de Teruel o las localidades que recorre la línea.

En esta ocasión el Tren Azul estará operado por Alsa, nuevo operador ferroviario que ha apostado fuertemente por los trenes históricos y que está ayudando a las asociaciones a poder hacer realidad los proyectos de explotación de los trenes históricos que restauran.

Está prevista la organización de más eventos y actividades para celebrar los 40 años de la asociación, como la presentación de modelos a escala de locomotoras de nuestra colección, la participación en las jornadas de Patrimonio Industrial de Casetas para hablar del Museo del Ferrocarril, la organización del mercadillo de modelismo y juguete de colección, etc, de las que se irá informando más adelante.

Para los viajeros que ya no tengan plaza para este viaje, se les invita a participar en la siguiente excursión del Tren Azul que será el 20 de abril a La Puebla de Híjar, para conocer la Ruta del Tambor y el Bombo y participar en el Cese del Toque, acto que diferencia la Semana Santa en La Puebla de Híjar del resto de localidades del bajo Aragón. Toda la información se puede consultar en www.trenazul.es

El ‘Tren Azul’ de la Azaft se incorpora a la Fiesta de la Vendimia de Cariñena que celebra su 50ª edición

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El Centro de Interpretación del Ferrocarril de la Comarca Campo de Cariñena y la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) pondrán en circulación el próximo 25 de septiembre el ‘Tren del Vino’, con lo que se recupera una tradición de los años noventa. La locomotora titular será la diesel de Renfe Viajeros y la composición estará formada por el furgón postal PD-198 con las maquetas y la sala de proyecciones; el coche estafeta P3-3067 con el museo postal; el DGCT-1529 con plazas sentadas; el coche restaurante WR-3567, que además de las plazas sentadas tendrá servicio de bar durante todo el trayecto; y los coches camas YFt -4648 y T2-5423 en posición día.

El convoy partirá a las 9.30 de la mañana de la estación de Zaragoza-Delicias para recorrer la mítica línea del Central de Aragón hasta la localidad de Cariñena, donde está prevista su entrada tras una hora de viaje. Una vez llegados a la estación la banda de música del Ayuntamiento de Cariñena acompañará a los viajeros hasta la plaza donde se realizan los actos de exaltación del vino y de celebración de la Vendimia.

El precio de los billetes es de 25 euros (20 euros para socios de AZAFT y de Pro Esla 10). Los niños hasta 3 años que no ocupan plaza no pagan billete, pero debe comunicarse en el apartado de observaciones. En este precio se incluyen, además del viaje en el Tren Azul ida y vuelta, la entrada al Centro de Interpretación del Ferrocarril de la Comarca Campo de Cariñena y una botella de vino para cada viajero. Este precio también incluye el SOV.

Cariñeña celebra este año la 50 edición de la Fiesta de la Vendimia de la Denominación de Origen (DO) Protegida Cariñena, y que contará con la escritora y periodista Elvira Lindo como invitada de honor. En la Plaza del Vino, centro neurálgico de la fiesta, y en el Museo del Vino habrá actuaciones musicales de grupos aragoneses como la Big Band de Muel; Bufacalibos de Biella Nuei; el grupo de jotas ‘Carallana’;, el cantautor Celino Gracia y Los Tres Norteamericanos.

El sábado, a las 19.00, se abrirá la Plaza del Vino, donde se podrán degustar los caldos de las Piedras y tapas y raciones. El domingo, a las 10.45, el Tren Azul del Vino, que habrá partido de Zaragoza a las 10.00 h, llegará a la estación de Cariñena, donde será recibido por la Banda de Música de Muel. La DO recupera así esta tradición, que se realizará además con material histórico de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft). La restaurada composición podrá ser visitada durante la jornada del domingo en la estación de Renfe.

El Acto de Exaltación del Vino y la ofrenda del primer mosto del año al Santo Cristo de Santiago tendrá lugar a las 11.30. El momento culminante se producirá cuando la invitada de honor active el interruptor que enciende la Fuente de la Mora y de sus caños comiencen a manar miles de litros de vino.

La Fiesta de la Vendimia continuará en la Plaza del Vino, donde, desde las 12.00, los visitantes podrán degustar los mejores caldos de las bodegas que componen la Denominación de Origen Protegida y exquisitas tapas elaboradas con productos aragoneses. También a partir de las 12.00 y hasta las 13.00, se desarrollará la ronda callejera de San Martín.

El ‘Tren Azul’ del Vino efectuará su salida de vuelta a Zaragoza a las 18.30, momento a partir de la cual actuará, en el Quiosco de la Música, el cuarteto Bufacalibos de Biella Nuei. El Grupo de Jotas Carallana lo hará, a las 20.00 horas, en la Plaza de España, el cantautor Celino Gracia en el Museo del Vino a esa misma hora, y ‘Los tres Norteamericanos’, a las 20.30 horas, en el Quiosco de la Música. El colofón de esta 50 edición llegará a las 22.00 horas, en las inmediaciones del campo de fútbol, donde tendrá lugar un espectáculo de fuegos artificiales.

El Tren Azul de la AZAFT viaja a Canfranc para recordar los actos de inauguración de la estación internacional

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El Tren Azul, que circulará con el nombre de ‘Expreso Canfranc’, ha sido fletado por el Ayuntamiento de Canfranc para formar parte de los actos de recreación organizados en torno a la mítica estación. El convoy de la AZAFT se pondrá hoy en circulación para participar en los actos de recreación de la inauguración de la Estación Internacional de Canfranc . El tren histórico realizará el trayecto entre Zaragoza y Canfranc (Huesca) y regreso.

El Tren Azul es una composición ferroviaria formada por antiguos coches de viajeros y furgones postales que rememora los grandes expresos que circularon por Europa durante mediados del siglo XX. Este tren es mantenido y explotado por la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT), una asociación sin ánimo de lucro que lleva trabajando más de 30 años en Aragón por la preservación de la historia del ferrocarril, y que ha puesto en servicio este tren gracias al trabajo voluntario de sus socios, quienes acompañarán al convoy en todo momento asegurando del buen funcionamiento de los vehículos y una atención personalizada a los viajeros.

Correos también participa en este evento editando un matasellos especial para este viaje histórico. Durante el trayecto, los carteros matasellarán correspondencia sobre la marcha en los coches estafeta y furgones postales pertenecientes al Museo Postal que la asociación custodia. Con ello, y solo durante este trayecto, se recuperará el oficio perdido de los antiguos ambulantes postales, aquellos operarios que clasificaban sobre la marcha la correspondencia que era transportada en el ferrocarril.

Durante el trayecto los viajeros podrán disfrutar de una pequeña exposición fotográfica sobre la historia de la construcción del canfranero, del pase de documentales sobre el Canfranc y del museo de los ambulantes postales. También y de manera especial se podrá admirar la reproducción a escala de la locomotora de vapor Baldwin I, de 1920, sobre la que la Asociación tiene un proyecto ambicioso de restauración para el que se ha organizado una campaña de mecenazgo. Toda la información puede consultarse en http://www.baldwin.es

Desde la AZAFT se confía en que el éxito de esta iniciativa sirva para demostrar el potencial turístico que posee este trayecto ferroviario, así como la estación de Canfranc, potencial que podría servir en el futuro para consolidar la circulación del tren histórico en la oferta turística de las poblaciones por las que discurre esta espectacular línea.

La campaña de mecenazgo para restaurar la ‘Baldwin I’ lleva recaudados más de 3.000 euros

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Por el buen camino, pero aún es insuficiente. La campaña de mecenazgo para restaurar la locomotora ‘Baldwin I’ supera los 3.000 euros recaudados desde que comenzó la recaudación en noviembre de 2014. Las donaciones han llegado principalmente de particulares que, sensibilizados por el futuro de la máquina, han decidido aportar su granito de arena para la restauración.

La iniciativa promovida por la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) se marca como objetivo la recuperación y puesta en marcha de la locomotora de vapor de 1920, una de las más antiguas que se conservan en España quemando carbón. La campaña se ha marcado, en primer lugar, llegar a la cifra de 18.000 euros para emprender la restauración mecánica del vehículo. Cumplida esta premisa, el siguiente punto es conseguir otros 40.000 euros que permitan a la ‘Baldwin I’ volver a circular legalmente.

Algunas asociaciones sensibilizadas con el patrimonio industrial han decidido colaborar organizando actividades conjuntas. La primera de ellas ha tenido lugar este pasado domingo. La Asociación Aragonesa de Vehículos Históricos y la Asociación Cultural Club Coches Clásicos Americanos ha organizado una excursión al museo de AZAFT, ubicado en el barrio zaragozano de Casetas. Además de visitar las instalaciones de la asociación se pudo contemplar coches clásicos de diversas épocas.

La ‘Baldwin I’ se fabricó en la ciudad estadounidense de Filadelfia por la firma ‘Baldwin Locomotive Works’. Llegó a España adquirida por la empresa Agrícola Industrial Navarra para formar los trenes de mercancías que llegaban y salían de la Azucarera de Tudela. En 1951 fue vendida a la Sociedad Ibérica de Construcciones y Obras Públicas para trabajar en la construcción de la línea minera aragonesa que unía Andorra (Teruel) con Escatrón (Zaragoza). Posteriormente la locomotora pasó a ser propiedad de la Empresa Nacional de Electricidad, S.A, (Endesa), prestando servicio en dicha línea hasta 1983. Tras una profunda restauración, la Baldwin recuperó su funcionalidad en 1987, realizando viajes con trenes históricos e incluso participando en rodajes de películas.

El vehículo estuvo en servicio hasta el año 1999, cuando se detectaron diversas averías que aconsejaron dejar de encenderla. Desde entonces es una de las piezas de más valor de la colección ferroviaria de la AZAF, especialmente tras ser catalogada en 2004 como patrimonio cultural aragonés. Ahora esperan ponerla en funcionamiento. ¿Quieres participar y poner tu granito de arena?

La Azaft pretende poner en funcionamiento la Baldwin de 1920 de la Azucarera de Tudela

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Nueva campaña de mecenazgo. La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) ha iniciado una campaña de recogida de fondos destinados a poner de nuevo en funcionamiento una locomotora de vapor, una Baldwin fabricada en el año 1920 en Philadelphia (EEUU), una de las pocas máquinas de España que aún puede funcionar alimentada con carbón. La máquina fue declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés en 2004.

La Locomotora, de rodaje 130, salió de los talleres de la firma estadounidense Baldwin Locomotive Works y fue adquirida por la empresa Agrícola Industrial Navarra para formar los trenes de mercancías que llegaban y salían de la Azucarera de Tudela. En el año 1951 fue vendida a la Sociedad Ibérica de Construcciones y Obras Públicas para trabajar en la construcción de la línea minera aragonesa que unía Andorra con Escatrón. Posteriormente, la locomotora pasó a ser propiedad de Endesa, prestando servicio hasta 1983. Dos años después la máquina llegó a la AZAFT, una asociación sin ánimo de lucro que lleva más de 30 años trabajando por el patrimonio histórico ferroviario aragonés.

Tras una profunda restauración que se alargó dos años, la Baldwin recuperó su funcionalidad en el año 1987. Protagonizó diversos viajes con trenes históricos e incluso participó en el rodaje de distintas películas. La locomotora estuvo en servicio hasta el año 1999. En una revisión se detectaron diversas averías que aconsejaron dejarla fuerza de servicio sin encender la caldera. Tras un largo periodo de inactividad, los socios de la Azaft han comenzado los trabajos de revisión y reparación de diversos elementos, lo que permitirá volver a ponerla en marcha con ayuda de un taller homologado, el cual realizará la adaptación de la máquina a los modernos sistemas de seguridad que facultarán a la Baldwin circular por la red cumpliendo las normativas que rigen para la circulación de trenes históricos.

La Azaft ha lanzado una campaña de recogida de fondos, abierta tanto a particulares como a empresas e instituciones, para financiar estos trabajos. A medida que lleguen ingresos se irán cubriendo una serie de pasos intermedios dentro del proyecto de restauración. Los mecenas que colaboren con esta campaña serán informados de los avances de la restauración, y gozarán de algunas ventajas y compensaciones. Entre ellas, el obsequio de la novela de ambiente ferroviario “De aprendiz a soldado”, escrita por Pedro Navarro, socio de la Azaft y antiguo operario del taller de Renfe que trabajó en la primera restauración de la Baldwin.

En la página www.baldwin.es se describe detalladamente el proyecto y se explican las distintas formas de colaboración. También a través de este web se podrán realizar donaciones, así como seguir la evolución del proceso de restauración. Debido al carácter de utilidad pública que tiene la AZAFT, todos los mecenas del proyecto, tanto particulares como empresas, tendrán derecho a obtener desgravaciones fiscales.

(Imagen Carlos Abadías)

¿Ayudas a pagar el arreglo de una Baldwin de 1920?

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Se necesita dinero. La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) busca ayuda económica para restaurar la locomotora de vapor ‘Baldwin I’, fabricada en 1920 en Philadelphia (EE UU) y declarada bien catalogado del patrimonio cultural aragonés en 2004. El objetivo de la campaña es no solo recuperar esta joya del patrimonio ferroviario sino que vuelva a circular. Esta locomotora es una de las pocas que aún funciona en España con carbón, ya que la mayor parte del parque se ‘fuelizó’ durante la segunda mitad del siglo XX.

La máquina llegó a España tras ser adquirida por la empresa Agrícola Industrial Navarra para formar parte del parque ferroviario de mercancías de la Azucarera de Tudela. En 1951 fue vendida a la Sociedad Ibérica de Construcciones y Obras Públicas para trabajar en la construcción de la línea minera aragonesa que unía Andorra con Escatrón (Teruel). La locomotora pasó a ser propiedad de Endesa y prestó servicio en esa línea hasta 1983 para ser trasladada a Zaragoza en 1985. Tras una restauración que duró dos años, la ‘Baldwin’ recuperó su funcionalidad en 1987 realizando viajes con trenes históricos e incluso participando en rodajes de películas. Se mantuvo en servicio hasta 1999, cuando se detectaron diversas averías que aconsejaron no volverla a encender.

La AZAFT, asociación sin ánimo de lucro que trabaja desde hace más de 30 años por la preservación del ferrocarril aragonés, conserva desde 1985 esta locomotora que, en la actualidad y tras un largo periodo de inactividad, está sometida a trabajos de revisión y reparación de varios de sus elementos. Son los socios de este colectivo quienes trabajan activamente en esta joya para volver a ponerla en marcha. La asociación pretenden que, con la ayuda de un taller homologado, se pueda adaptar a los modernos sistemas de seguridad que facultarán a la ‘Baldwin’ para circular por la red ferroviaria y cumplir las normativas que rigen para el tránsito de trenes históricos.

Con el fin de financiar estos trabajos, la asociación ha puesto en marcha una campaña de recogida de fondos, abierta tanto a particulares como a empresas e instituciones, y cuyo mecenas serán informados de los avances de la restauración, además de beneficiarse de algunas ventajas y compensaciones como el obsequio de la novela de ambiente ferroviario ‘De aprendiz a soldado’, de Pedro Navarro. El autor, socio de AZAFT y antiguo operario del taller de Renfe, trabajó en la primera restauración de la Baldwin y ha decidido ceder los beneficios de la venta de su libro para financiar su restauración y puesta en marcha.

La asociación prevé también la posibilidad de que las empresas o instituciones que puedan donar mayores cantidades de dinero se puedan convertir en entidades colaboradoras del colectivo y, además, todos mecenas del proyecto, tanto particulares como empresas, tendrán derecho a obtener desgravaciones fiscales. La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías ha puesto a disposición de los interesados la página web www.baldwin.es donde se describe el proyecto y se explican las distintas formas de colaboración.