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Angrois: Imputan al maquinista y un cargo de Adif

El Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela ha finalizado la investigación del accidente del tren Alvia ocurrido el 24 de julio de 2013 en la capital gallega. El magistrado, Andrés Lago Louro, ha acordado que la causa se siga contra el maquinista del tren, Francisco José Garzón Amo, y el director de Seguridad en la Circulación de Adif, Andrés Cortabitarte, por si los hechos que les imputa fuesen constitutivos de ochenta delitos de homicidio y de 144 de lesiones por imprudencia grave profesional. Por otra parte, el juez acuerda en el auto emitido este lunes el sobreseimiento provisional y archivo de la causa respecto a los otros cinco investigados.

El juez considera que el maquinista fue responsable de una «imprudencia grave» derivada de una «conducción negligente» causada por una llamada del interventor, «dependiendo de la exclusiva responsabilidad del maquinista la decisión de finalizar la comunicación». El conductor descuida la atención debido a una llamada que dura 100 segundos -algo más de cinco kilómetros- que le hace perder las referencias en la vía, especialmente el lugar donde solía iniciar la reducción de la velocidad, la señal E´7 situada unos cuatro kilómetros antes del punto de descarrilamiento. Para el juez, «la causa directa, inmediata, que decididamente desencadenó el desgraciado accidente fue el exceso de velocidad derivado de una conducción negligente», informa La Voz de Galicia.

En paralelo, y un plano de igualdad de responsabilidad, el juez culpa al entonces responsable de Seguridad en la Circulación del Adif, Andrés Cortabitarte, de que no existiera un procedimiento de evaluación de riesgos «que fuera respetuoso con las exigencias de la normativa aplicable» y que debe aplicarse «de forma constante durante todo el ciclo de vida de un proyecto, inclusive cuando este experimenta algún cambio o modificación significativa que pueda tener incidencia en la seguridad de la circulación». Es decir, considera que era necesario evaluar el riesgo cuando se decidió modificar el proyecto dejando sin ERTMS unos ocho kilómetros de trazado antes de la estación de Santiago, incluida la curva de Angrois, pero también cuando algo más de un año antes del accidente se decidió desconectar el ERTMS embarcado en el Alvia.

«Dicho riesgo se incrementaba si tenemos en cuenta que dicha modificación dejaba desprotegida la curva de A Grandeira, lugar donde existía una transición significativa de velocidad que, de esta manera, quedaba confiada, en exclusiva, a que el maquinista del tren respetase la señalización de la vía y el cuadro de velocidades del tren que tenía a su disposición, sin que existiera ningún otro elemento de seguridad que conjurase el riesgo de fallo humano», se asegura en el auto de 63 páginas remitido a las partes. Según el auto que pone fin a una instrucción judicial que ha durado casi cinco años y medio, por parte de Adif «no se hizo todo lo posible para mitigar el riesgo que finalmente desembocó en el resultado finalmente producido», un descarrilamiento a 179 por hora en una curva limitada a 80 que provoca 80 muertos y 144 heridos.

La eurodiputada del BNG, Ana Miranda, ha lamentado que el juez instructor del accidente del Alvia haya cerrado la fase de instrucción “sin investigar a fondo las causas del accidente”. “Es curioso que el juez proponga la apertura de juicio únicamente contra el maquinista del tren Alvia y contra quien en su momento fue director de Seguridad en la Circulación de Adif”, ha manifestado Miranda. La eurodiputada considera que, además de las responsabilidades técnicas en la desconexión del sistema de seguridad, también existen “responsabilidades políticas, más allá de que se le puedan echar a Cortabitarte por desconectar el sistema de control de velocidad de los Alvia un año antes del accidente”.

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Grafitean el tren accidentado en Vacarisses

El tren de la R-4 que sufrió un descarrilamento con el resultado de un pasajero fallecido y varios heridos la semana pasada en Vacarisses (Vallès Occidental), retirado ya del punto donde se produjo el accidente y estacionado en Sant Vicenç de Castellet, ha sido objeto de infinidad de pintadas mientras estaba estacionado y fuera de servicio.

Ambos convoyes serán retirados este lunes de la estación. Lo que está en peores condiciones será desmontado y transportado por carretera y el resto está previsto que se lo lleven, remolcado, por la misma vía de tren.

Después del descarrilamiento del tren el pasado día 20, en el que falleció una persona y otras 49 resultaron heridas, se ha restablecido este sábado la circulación entre Terrassa y Manresa, en una sola vía con un convoy “por hora y sentido”, según informa Adif. Con la recuperación parcial de la línea, el servicio de Cercanías R4 (Manresa-Sant Vicenç de Calders por Vilafranca del Penedès) será, en el tramo Manresa-Terrassa y viceversa de “un tren por hora y sentido”, lo que comportará un “incremento en el tiempo de viaje de 10 y 15 minutos”

Adif continúa “recogiendo y analizando los datos para determinar las causas exactas que provocaron el desprendimiento en este punto, donde se habían hecho importantes obras de tratamiento y consolidación durante el año 2017, que consistieron en el desbrozado, limpieza, consolidación de los materiales, colocación de las barreras estáticas y dinámicas y de malla protectora y canalizaciones, entre otros trabajos”. Renfe informa asimismo que hasta que no finalicen los trabajos en la zona del desprendimiento, los trenes circularán con precaución al paso por este punto.

Una vez restablecida la circulación de trenes por una vía, los empleados de Adif continúan trabajando sobre el muro para completar su estabilización en una longitud de 180 metros mediante la instalación de una nueva red de cables anclada con bulones, y renovar también la vía en un tramo de 400 metros, además de limpiar las cunetas. También incorporarán un nuevo palo de catenaria, sustituirán 800 metros de cable de comunicaciones adicionales y cambiarán entre 6.000 y 8.000 metros de fibra óptica.

Adif y Renfe informan de que “están realizando un gran esfuerzo para llevar a cabo las operaciones para la normalización del servicio“, para lo que ha sido menester incluso desguazar algunos coches en el mismo lugar del accidente. Para restablecer la circulación total son necesarias, entre otras actuaciones, el saneamiento y estabilización del muro y el talud afectados, así como la sustitución de 80 traviesas y sujeciones en una longitud de 200 metros y 54 de carril, y nivelar y alinear la vía en un tramo de 200 metros.

Un accidente en una zona peligrosa

El descarrilamiento del tren de Vacarisses no ha sido el primero. Desde 2009, tres trenes han descarrilado en este tramo de vías en el que este martes se ha producido el accidente que ha provocado la muerte de un hombre y decenas de heridos, y todos habrían sido a causa de las lluvias. Adif había revisado las vías el día anterior al accidente y los trabajadores ya habían denunciado que la zona era peligrosa por las fuertes lluvias que se acababan de producir.

El accidente se ha producido en la línea R4 entre Vacarisses y Vacarisses-Torreblanca y dos coches se salieron de la vía arrastrando a otros dos. A lo largo de la noche se había producido un desprendimiento y el tren se lo encontró de frente. El desprendimiento de tierra se produjo entre las localidades catalanas de Terrasa y Manresa, a la altura de Vacarisses, El maquinista logró frenar pero no pudo evitar el descarrilamiento. Lo peor, un fallecido. Tenía 36 años, viajaba cerca de una de las puertas que salió despedida y él lo hizo detrás.

El balance de los heridos, según ha informado Emergencias de Cataluña es de 131 personas afectadas de las cuales cinco han resultado heridas graves, 44 leves y 83 ilesas, que han sido trasladadas a a la estación de Terrassa. De los heridos leves, cinco han sido trasladados a diferentes hospitales, tres de ellos a la Mútua de Terrassa y dos al hospital Parc Taulí, en Sabadell.

A pesar de que las intensas lluvias de este otoño se apuntan como una de las causas de la inestabilidad del terreno en el que se ha producido el accidente ferroviario que ha costado la vida a un pasajero en Vacarisses, lo cierto es que esta zona del Vallès Occidental no ha sido una de las más castigadas por los aguaceros de los últimos días en Catalunya. Únicamente el pasado jueves, día 15, se contabilizaron unos registros destacados. Ese día se acumularon en este municipio 93 litros por metro cuadrado.

Las tablas del Servei Meteorològic de Catalunya indican que en lo que va de noviembre, en Vacarisses ha llovido un total de diez días, si bien en muchas de estas ocasiones las precipitaciones han sido mínimas. Aparte de la tromba de agua del día 15, cabe destacar los 19,6 litros por metro cuadrado que cayeron el día 5, los 14,6 del día 9 y los 6,3 litros del pasado domingo.

El presidente del Col·legi de Geòlegs de Catalunya, Ramon Pérez, ha llamado a “intensificar” los controles en terrenos inestables en los que pueden producirse desprendimientos como el que este martes ha causado el descarrilamiento de un tren de la R-4 de Rodalies. En declaraciones a Catalunya Ràdio, ha dicho que el colegio ha detectado puntos por los que pasan trenes y carreteras “donde puede haber problemas“, por lo que ha pedido a las autoridades competentes que tengan constancia de ello y actúen.

Pérez subraya que “el agua es un catalizador, pero antes de que llueva ya existe el problema”, y ha apuntado que han invitado a Adif a reunirse con ellos para hablar sobre los terrenos inestables que atraviesan vías de tren, pero la empresa ha declinado su propuesta. “En estos momentos aventurar una hipótesis que pueda explicar lo ocurrido me parece muy prematuro”, explica un profesor del Departament d’Enginyeria Civil i Ambiental de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

En estos primeros veinte días de noviembre la precipitación total acumulada es de 142,1 litros por metro cuadrado, una cantidad muy apreciable pero muy alejada, por ejemplo, de los registros de más de 200 litros del pasado fin de semana en poblaciones del Alt Empordà.

Accidente en Taiwan: fallo de diseño

La compañía japonesa que fabricó el tren accidentado el pasado 21 octubre en Taiwán, Nippon Sharyo, admite ahora que hubo un fallo en el diseño del sistema de seguridad del convoy, que descarriló provocando la muerte a 18 pasajeros y heridas a unos 200. Un portavoz de la filial de Central Japan Railway, una de las mayores empresas ferroviarias del país, explica que el sistema de seguridad que controla la velocidad del tren expreso Puyuma estaba apagado, algo que debería haber sido notificado de forma automática al centro de control.

La empresa precisa que la función que debía alertar de forma automática sobre el cierre del sistema de seguridad no actuó a causa de un error en el diseño del tren, por lo que el centro de control no fue notificado y no se pudo prevenir el accidente.

Fuentes de la empresa confirman que el modelo defectuoso se utilizó en otros 18 trenes construidos para Taiwán y que cualquier decisión para arreglar el cableado correspondía a la autoridad ferroviaria taiwanesa, propietaria de los trenes. La Administración de Ferrocarriles de Taiwán ha señalado en un comunicado que ha solicitado a Nippon Sharyo una explicación más detallada. Aún se desconoce si los 18 trenes restantes siguen ahora en servicio.

El conductor del tren, que fue detenido bajo la sospecha de negligencia profesional, admitió a los fiscales que investigan el caso que desactivó el programa de seguridad de forma manual unos 30 minutos antes del incidente, según indicaron las autoridades taiwanesas a la cadena nipona NHK. Según el grupo encargado de la investigación sobre el accidente, el tren expreso Puyuma iba a unos 140 kilómetros por hora cuando descarriló en una curva en el andén de la estación Xinma, al norte de la isla, en una zona donde la limitación era de un máximo de 85 kilómetros por hora.

Nippon Sharyo indica que está colaborando con las autoridades locales para determinar las causas del fallo en el diseño del convoy, con el fin de prevenir futuros accidentes como el ocurrido el pasado día 21.

Al menos 22 viajeros mueren en Taiwan

Al menos 22 personas han muerto y 171 han resultado heridas al descarrilar este domingo un tren de pasajeros cerca de Taipei, informó el Servicio Nacional de Bomberos de Taiwán. El tren expreso Puyuma 6432, que iba desde Shulin a Taitung y llevaba 366 pasajeros a bordo, descarriló a las 16.50 horas locales (08.50 GMT). Se trata del peor accidente ferroviario de la isla durante más de 20 años.

Todos los heridos, diez de ellos muy graves, fueron trasladados a hospitales cercanos, donde están siendo tratados. El único extranjero entre los heridos es un estadounidense que sufre heridas en el pecho, según datos de los hospitales citados por los medios locales. Los servicios de rescate y de salvamento, que contaron con el apoyo de 120 militares, lograron sacar a todos los pasajeros de los ocho coches del convoy, según los bomberos.

Algunos pasajeros murieron aplastados, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa Nacional, Chen Chung-chi. “El coche en el que viajaban giró 90 grados. Los pasajeros fueron aplastados, por lo que murieron de inmediato”, dijo Chen. El canal de televisión de Hong Kong, RTHK, informó que otro pasajero explicó que el tren se estaba preparando para acelerar antes de volcar y que temblaba intensamente, y agregó que algunos pasajeros estaban dormidos en el momento del accidente. “Hay cuatro coches volcados a 90 grados y las peores víctimas fueron en esos vehículos”, declaró a la prensa Jason Lu, jefe de la Administración de Ferrocarriles de Taiwán.

El Gobierno de Taiwán ha abierto una investigación sobre las causas del accidente, que se produjo cuando el tren descarriló tras salirse de la vía la locomotora en una curva y chocar contra un poste de cemento, que quedó medio derribado, según las imágenes de la cadena de televisión taiwanesa CTI. Según datos de la empresa ferroviaria taiwanesa, el tren fue revisado hace menos de un año y se encontraba en buenas condiciones. Cinco coches resultaron muy dañados, según las imágenes transmitidas en vivo desde el lugar de los hechos por la televisión NextTV.

A falta de datos oficiales, uno de los pasajeros dijo a la televisión SET que el accidente ocurrió casi inmediatamente después de entrar en una curva, a unos 300 metros de la estación de salida, que tal vez el tren tomó a excesiva velocidad. Por su parte, el conductor del tren, que se encuentra en la unidad de cuidados intensivos, dijo al llegar al hospital que el tren había chocado con un objeto extraño antes de descarrilar, según NextTV.

Al menos 6 muertos en un accidente en Marruecos

Un tren de pasajeros descarriló este martes cuando circulaba entre la capital marroquí Rabat y la ciudad de Kenitra, en la localidad de Bouknadel. Hasta el momento se reconoce la muerte de 6 personas y otras 86 heridas, según informa el director general de la compañía nacional de ferrocarriles (ONCF), Rabie Khlie. La cifra de muertos no oficial varía sustancialmente; los medios marroquíes la elevan incluso hasta los 20 los fallecidos.

El accidente ocurrió sobre las 10.00 de la mañana cuando un tren de cercanías que partió de Rabat hacia la ciudad de Kenitra (a unos 45 kilómetros al norte de la capital) se salió de la vía por razones que aún se desconocen, lo que provocó el descarrilamiento de varios coches que chocaron con el pilar de un puente. La línea entre Rabat y Kenitra y que pasa por la ciudad de Salé es muy frecuentada por trenes de pasajeros, ya que muchos ciudadanos que trabajan o estudian en Rabat tienen su residencia en la ciudad de Kenitra.

Los efectivos de rescate, acompañados por perros, y los diferentes cuerpos de seguridad realizaron un enorme despliegue en el lugar del siniestro, hacia donde se han trasladado numerosas ambulancias, y donde podían observarse manchas de sangre, restos humanos y numerosas piezas de equipaje y ropa de pasajeros que estaban dispersados en el lugar.

El ministro de Interior, Abdeluafi Laftit; el ministro de Equipamiento y Transporte, Abdelkader Amara; y el wali (gobernador) de la región de Rabat y Kenitra, junto a varios altos responsables civiles se desplazaron inmediatamente al lugar del siniestro. La agencia oficial de noticias marroquí MAP informa que el rey Mohamed VI dio instrucciones a los diferentes responsables para evacuar a todos los heridos al hospital militar de Rabat, considerado el mejor equipado en toda la región y reservado para los uniformados. En declaraciones a la prensa en el lugar del accidente, Khlie asegura que hay siete personas heridas de gravedad. El responsable marroquí subraya que se ha abierto una investigación para determinar las causas y circunstancias del siniestro. Todos los pasajeros atrapados en los coches siniestrados fueron evacuados y se dieron por finalizadas las tareas de rescate.

El presidente de Gobierno, Saadedin Otmani, dio el pésame a los familiares de los muertos y señaló que la prioridad en estos momentos es “atender a los heridos”. Por otra parte, el director general de ONCF apunta que los equipos de la compañía están trabajando para retomar cuanto antes el tráfico en tres líneas entre Salé y Kenitra que quedaron interrumpidas tras el accidente. El responsable marroquí añade que se trata del accidente de tráfico ferroviario más grave desde 1993 cuando chocaron dos trenes en Temana, en las afueras de Rabat, causando entonces catorce muertos y más de cien heridos.

Electrocutado mientras se hacía selfies

Un joven de 17 años que se hacía fotos con un amigo sobre un tren en una estación del distrito madrileño de Vicálvaro ha sido trasladado con pronóstico grave al hospital tras electrocutarse y caerse desde un vagón cisterna, de una altura de cuatro metros, según informa Emergencias 112. Los hechos tuvieron lugar este miércoles sobre las 12.30 en la estación de clasificación de Renfe en Vicálvaro, muy cerca al municipio de Coslada.

Según los primeros datos recabados por la Policía, dos jóvenes realizaban fotos alrededor de los vehículos ferroviarios de esta zona. La víctima se encaramó a uno de los vagones cisterna y rozó la catenaria con su cabeza, lo que le produjo una fuerte descarga eléctrica. El menor cayó desde una altura de unos cuatro metros entre otros dos vagones estacionados, en una zona de difícil acceso. Al parecer, la descarga le produjo una fuerte quemadura en la pierna izquierda. Los bomberos de la Comunidad de Madrid, con la ayuda de la Policía Local de Costada, intervinieron en las operaciones de rescate, que resultaron bastante dificultosas.

Pese a lo aparatoso del accidente, el joven estaba consciente y orientado, según relatan las mismas fuentes. No paraba de decir que tenía muchos dolores y que se encontraba muy mal. Los efectivos del Servicio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid (Summa) que se desplazaron hasta el lugar estabilizaron a la víctima en el lugar del accidente. Tras ser sedado, fue trasladado al Hospital La Paz, donde fue atendido de las graves quemaduras que le produjo la descarga eléctrica; su pronóstico es grave. No se descarta que el herido pueda tener algún órgano interno afectado por la electrocución o por la caída, lo que se sabrá en unas horas.

El joven que acompañaba al menor accidentado resultó ileso. Los agentes de la Policía local de Coslada le tomaron declaración para averiguar lo que le había pasado a su compañero de aventuras. Durante el interrogatorio explicó que accedieron a esa zona de la estación para realizar selfies con sus teléfonos móviles sobre los vehículos ferroviarios. Al acceder al techo del vagón, se produjo el accidente, al no ser conscientes de que la catenaria recibía tensión eléctrica. Un accidente que, por desgracia, no resulta tan infrecuente como puediera parecer.

(Imagen Emergencias Madrid)

Angrois, cinco años de la tragedia

Es 24 de julio de 2013. Son las 20.41 horas. El tren Alvia 04155, procedente de Madrid y con destino a Ferrol, descarrila en una curva, cuando faltan apenas cuatro kilómetros para el final del viaje. Impacta a gran velocidad, muy por encima del límite permitido en ese tramo de vía. La intensidad del choque es tan grande, que uno de los ocho coches del covoy asciende 15 metros por encima de la vía. El tren transportaba a 218 personas a bordo. Ochenta pierden la vída y 140 resultan heridas.

A cinco años del accidente, la mayor tragedia ferroviaria de los últimos 40 años en España, los familiares de las víctimas siguen exigiendo justicia. Hace apenas una semana el maquinista del tren siniestrado, Francisco José Garzón, uno de los imputados, compareció en la comisión parlamentaria que investiga el siniestro. Garzón leyó un comunicado en el Congreso de los Diputados en el que insistió en que este “era un accidente anunciado”, de cuyos riesgos había advertido él mismo al responsable de seguridad.

Los familiares de las víctimas no pueden olvidar lo ocurrido. Hoy menos que a lo largo de este lustro transcurrido. Este quinto aniversario se produce cuando son ya siete los investigados por posibles responsabilidades penales en el juzgado que instruye la causa y en medio de los trabajos de la comisión de investigación creada en el Congreso de los Diputados para determinar si también hubo responsabilidades políticas. Las víctimas reivindican que “la lucha sirve de algo” y volverán a manifestarse en la capital gallega, desde la estación de tren hasta la plaza del Obradoiro.

Los actos, organizados por la plataforma, dieron comienzo ya este lunes, a las 18,00 horas, con una asamblea y reunión informativa para asociados y afectados en el Auditorio de Galicia del campus norte. Este martes tienen convocada una manifestación (a la que, como al resto del programa, se ha sumado la asociación Apafas) que arrancará a las 11.00 horas. Terminará frente a la Catedral con la lectura de un manifiesto. A las 18.00 horas habrá una misa en la colegiata de Sar y a las 19.00 horas tendrá lugar el homenaje en el campo de la fiesta de Angrois, donde elevarán sus demandas de “verdad y justicia”. Para el 25 de julio, a las 12.00 horas, dejarán el encuentro familiar en el denominado ‘Xardín do recordo’ del Pazo do Faramello, en el municipio vecino de Rois.

El el portavoz de la plataforma de víctimas, Jesús Domínguez, explica que afrontan los cinco años del accidente con la satisfacción de que, “gracias” a su “empeño” y al apoyo que consiguieron de Europa, ahora mismo son siete las personas investigadas por imprudencia profesional grave: dos altos cargos de Adif, uno de Renfe, tres técnicos de Ineco y el maquinista. “Si no llega a ser por nosotros, se habría cerrado solo con el maquinista”, advierte Domínguez, quien, la semana pasada en la comisión de la Cámara Baja, denunció una “cacería” del Gobierno a Francisco Garzón, que en su comunicación con Atocha tras el descarrilamiento señalaba que ya se lo había dicho “al de seguridad (…) que esto era muy peligroso, que esto iba a pasar”.

El portavoz de las víctimas reflexiona sobre que el hecho de que haya sido necesaria su movilización permanente para llegar a que haya siete investigados y una comisión de investigación en las Cortes “debería dar que pensar sobre las instituciones” del Estado español. Junto a Garzón, únicamente el director de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, figuraba como investigado hace tan solo un año, durante el cuarto aniversario. En octubre de 2017, el magistrado decidió imputar a su homólogo en Renfe, Antonio Lanchares, así como a tres miembros de la consultora pública Ineco.

Ya en febrero de este año 2018, las imputaciones se ampliaron con otros dos cargos de Adif, uno de ellos fallecido. El otro, el gerente del área de seguridad en la circulación del noroeste, Fernando Rebón, está citado en sede judicial el próximo 12 de septiembre, después de que la huelga de empleados públicos de la justicia obligase a suspender varias comparecencias.

Y será en otoño cuando la comisión de investigación retome sus labores, después del paso de las víctimas, el maquinista, el interventor y varios cargos de Renfe durante este mes de julio. Entonces será el turno de altos cargos y también de los dos exministros salpicados por la tragedia: el socialista José Blanco, actualmente eurodiputado, y la popular Ana Pastor, presidenta del Congreso.

También a la vuelta del verano, ya en septiembre, la plataforma será recibida por el nuevo ministro, José Luis Ábalos, al que le reclamará el cese de los cargos investigados y que previsiblemente estará acompañado por el nuevo presidente de Renfe, Isaías Táboas. La nueva responsable de Adif, por su parte, es la gallega Isabel Pardo de Vera, quien fue directora de obra de los accesos a Santiago. Ábalos acaba de reunirse con la comisaria de Transportes, Violeta Bulc, quien, a su vez, le pidió la que será una de las principales demandas de las víctimas: una investigación técnica independiente, en contraposición de la realizada por la CIAF (comisión de investigación de accidentes ferroviarios), que solo culpa al maquinista.

La jornada será dura, como casi todos los 24 de julio de estos últimos cinco años. Solo queda el amargo recuerdo. Y una máxima de todos los que sienten el tren: que nunca vuelva a producirse un accidente de este tipo.

Tres grafiteros arrollados por el metro de Medellín

Tres grafiteros que habían ingresado ilegalmente a pintar coches del Metro de Medellín murieron ayer al ser arrollados por un tren, informa la compañía en un comunicado. En la nota se dice que el suceso se produjo cuando “un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de toda la vía férrea, arrolló a tres personas que habían ingresado de manera ilegal a pintar otro tren estacionado”. En la información se agrega que “lamentablemente estas tres personas murieron”.

“Hoy es un día triste para el Metro de Medellín. En la madrugada de este domingo, antes del inicio de la operación comercial, un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de toda la vía férrea, arrolló a tres personas que habían ingresado de manera ilegal a pintar otro tren estacionado entre las estaciones Aguacatala y Poblado. Lamentablemente estas tres personas murieron”, señala la empresa en un comunicado, a la vez que lamenta lo ocurrido y envía sentidas condolencias a las familias de estos jóvenes.

La Fiscalía y la Policía asumen la investigación por la muerte de estos tres jóvenes que durante la madrugada de este domingo entraron en la red metropolitana entre las estaciones Aguacatala y Poblado, al sur de la ciudad, y fueron arrollados por un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de la toda la vía férrea. Los jóvenes que perecieron en el hecho, y cuyas identidades aún no han sido reveladas por las autoridades, habrían ingresado al sistema con la intención de pintar otro tren que se encontraba estacionado entre dichas estaciones.

Al tiempo que expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos, la empresa Metro lamenta que los jóvenes no hubiesen concertado su ingreso al sitio a desarrollar sus actividades “como lo hacen muchos artistas y personas apasionadas por el arte en todas sus expresiones”. Para evitar el vandalismo contra los coches del metro las autoridades y la compañía acordaron hace algunos años planes para que los grafiteros puedan entrar y hacer sus pintadas en lugares autorizados. El accidente generó el cierre por tres horas de las estaciones Aguacatala, Ayurá y Envigado. El metro de Medellín tiene 10 líneas que cubren 73,52 kilómetros, de los cuales 31,3 son férreos, 12,02 de cable aéreo, 13,5 pretroncales y 4,2 de tranvía.

Aunque no es la primera vez que un grupo de personas entran de manera ilegal a pintar un tren del Metro, sí es la primera que este tipo de incursiones termina trágicamente. El metro invita a todos los artistas para que “continúen trabajando unidos por la expresión máxima, que es la vida misma”.

“Era un accidente anunciado”, dice el maquinista

Emociones y amargos recuerdos salen a flote. El maquinista del tren Alvia siniestrado en Santiago de Compostela en 2013, Francisco José Garzón Amo, ha asegurado hoy en el Congreso que se trató de “un accidente anunciado” porque toda la seguridad de la línea y, en concreto, en la curva de Angrois donde se produjo la catástrofe quedaba sólo “en manos del maquinista”.

Garzón, que comparece acompañado por su abogado en la Comisión de Investigación sobre el accidente, ha pedido entre lágrimas y visiblemente emocionado que fuera otra persona quien leyera la declaración que traía escrita y en la que ha pedido perdón a las víctimas y a las familias. “Si no está de ánimo, suspenderemos la sesión o lo que sea necesario”, ha asegurado el presidente de la Comisión, el diputado del PDeCAT, Feliu Guillaumes.

En la declaración, leída por el secretario de la comisión, el maquinista ha pedido que se pudiera escuchar la grabación completa de la conversación que mantuvo con el puesto de mando instantes después del accidente. Una conversación en la que reconocía que iba a 190 kilómetros por hora y no a 80, pero en el que alertaba también de que eso podía ocurrir cualquier día por la falta de señalización y de medidas de seguridad de la línea. “Dije que algún día esto iba a pasar, que éramos humanos”, ha admitido.

Una grabación que la Mesa de la Comisión ha decidido no difundir en la sesión, pero que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha intentado reproducir en su teléfono móvil aprovechando su turno de palabra, momento en el que el presidente de la Comisión ha suspendido la sesión durante unos minutos. Tras este episodio y reanudada la comparecencia, la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, ha leído el tenor de la conversación, en la que el maquinista insiste sobre el peligro de la curva, del que había alertado repetidamente a sus superiores antes del siniestro. “¿Piensa que fue un cabeza de turco?”, le ha preguntado la portavoz de En Marea, a lo que el maquinista ha contestado que solo quiere vivir “en paz” y que hubiera preferido haber muerto en el accidente, si con ello hubiera salvado alguna de las personas que perdieron la vida en el siniestro.

Alexandra Fernández ha recalcado que en “cinco minutos” de cada comparecencia de las víctimas se han “desmontado” cinco años de “mentiras” del PP y PSOE sobre el accidente. Y ha reivindicado que vuelvan al final de la comisión para que puedan contestar a las siguientes comparecencias que se vayan dando en el Congreso. “Desmontaron esa idea de que el maquinista era el culpable de todo para ocultar las causas más profundas que son las que debemos analizar en la comisión”, ha señalado Fernández, reconociendo a la Plataforma la investigación que ha realizado sobre el accidente, en contraposición con Renfe y Adif que “han estado negándose” a colaborar con la Justicia.

El presidente de la Plataforma de Víctimas, Jesús Domínguez, que fue el primer compareciente que acudió a la comisión, ha seguido el resto de testimonios de víctimas. En declaraciones a los medios ha señalado que espera que todo esto sirva para aclarar que la verdad que se filtró a los medios por parte del Ministerio, achacando el accidente a la velocidad a la que circulaba, fue una maniobra para “eludir el resto de responsabilidades”. “El maquinista volverá a pedir perdón, es la única persona que lo ha pedido”, ha apuntado Domínguez, quien ha calificado de “cacería” el tratamiento que se hizo de Garzón en el ámbito mediático. “Tenemos claro que tuvo un despiste pero se quiso ocultar la desconexión de los sistemas de seguridad y otras negligencias”, ha zanjado.