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Los árboles de Metro Madrid

Más de 3.500 ejemplares de distintas especies, principalmente olmos, plátanos, acacias y chopos, que ocupan una extensión de más de 40 hectáreas, se encuentran repartidos en los depósitos, cocheras, subestaciones, líneas y estaciones Metro Madrid. La compañía asegura que a ellos se sumarán próximamente otro centenar de ejemplares que desde el pasado mes de marzo, con ocasión del Día Internacional de los Bosques y en el marco de la celebración del Centenario de la compañía, se están colocando en las distintas dependencias del suburbano.

Metro Madrid exhibió a finales de marzo 50 de los 100 nuevos árboles en cinco estaciones de la red para sensibilizar a los viajeros sobre la necesidad de preservar el medio ambiente y dar a conocer el trabajo de la compañía en materia medioambiental. Pinar del Rey y Pinar de Chamartín fueron decoradas con diez pinos cada una, mientras que quienes pasaron por Tres Olivos pudieron ver diez de estos ejemplares en el acceso principal. Otro tanto ocurrió en la estación de Acacias, donde se mostraron diez árboles de esta especie, y en la estación de Almendrales, donde se colocaron otros diez de igual nombre.

A mediados de abril fueron los hijos de los empleados de Metro los encargados de plantar diez árboles en el depósito de Villaverde, donde, además de conocer los principales elementos de las estaciones, los trenes y las peculiaridades del servicio de Metro, participaron en talleres infantiles dirigidos a sensibilizar sobre la importancia de respetar y cuidar el medio ambiente. El centenar de árboles de nueva plantación contará con los mismos sistemas de riego que se utilizan para mantener las zonas ajardinadas, por aspersión y goteo, con programadores eléctricos, y controlados en remoto desde el recinto de Canillejas a través de un sistema de riego centralizado.

De esta forma, se podrá intervenir y modificar el programa sin necesidad de desplazamiento. El goteo funciona teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y el ahorro de agua. Gracias a este sistema, según informa la compañía, se puede tener control sobre todos los programadores sin necesidad de desplazamiento y, así, modificar los programas de riego cuando las condiciones meteorológicas sean propicias, con el consiguiente ahorro de agua.

Metro tiene el compromiso de plantar 50 nuevos árboles anualmente, entre lo que se intenta incorporar especies que pertenecen al patrimonio arbóreo de la región como las encinas o los fresnos.

Granada ya tiene AVE (o casi)

Tras una década de obra y dos desde que fue proyectado, el AVE es ya una realidad en Granada. El trayecto en tren entre Madrid y Granada tiene ahora un tiempo de viaje de entre tres horas y tres horas y veinte minutos. Se ecorta cerca de 50 minutos respecto a la conexión que hasta este martes se hacía una parte en tren y otra en autobús. En cuanto a la conexión entre Granada y Barcelona, la Alta Velocidad supondrá un viaje de unas seis horas y media de duración. Por fin concluye la pesadilla, aunque la felicidad no es completa.

La línea AVE entre Madrid y Granada es la más lenta del país; supera a la que conecta con Alicante, que hasta ahora ocupaba el primer puesto con sus 500 kilómetros en dos horas y media, con una velocidad media de unos 200 kilómetros por hora. En el caso de Granada, en buena parte del trayecto en la provincia ni siquiera alcanza esa velocidad. Porque hay varios tramos en los que el tren circula a menos de 50 kilómetros por hora.

El tren reduce su velocidad tras partir desde Antequera rumbo a Granada. La mayor parte del tiempo circula a velocidades que oscilan entre los 120 y 65 kilómetros por hora. Velocidad atípica en la Alta Velocidad, que en el tramo de Loja, por limitaciones técnicas, el convoy desciende a los 70 kilómetros por hora e incluso menos, según reconoce Adif.

El AVE conectará desde hoy miércoles, sin trasbordos, Granada con Madrid y Barcelona pero no con Málaga o Sevilla. En el primer caso, hay que bajarse en Antequera y cambiar de tren. Para ir a la capital de Andalucía, hay que cambiar de convoy en Córdoba. José Ábalos, actual ministro de Fomento, ha anunciado que en unos meses se pondrán viajes directos.

Pedro Sánchez ha tomado el tren este martes acompañado del ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos; del secretario de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura; de la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera; del presidente de Renfe, Isaías Táboas, y del vicepresidente del Congreso de los Diputados y miembro de la ejecutiva federal del PSOE, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. El convoy ha parado en Antequera. Allí se ha descubierto una placa conmemorativa de ese primer viaje y se ha montado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Sánchez reivindicó el valor turístico de esta provincia y la importancia de la obra, que acorta mucho el trayecto pero tampoco lo convierte en una auténtica alta velocidad, tal y como hemos señalado anteriormente. “Se puede construir una línea de alta velocidad pero la Alhambra, Sierra Nevada o Las Alpujarras se tienen o no se tienen”, aseguró el jefe del Ejecutivo. El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, agradeció a los granadinos la paciencia que han tenido con cuatro años sin tren realizando el último tramo en autobús.

Granada contará con cerca de 3.000 plazas de AVE diarias: sobre 2.000 de los tres trenes que conectarán con Madrid y otro que lo hará con Barcelona. Desde Madrid, el AVE saldrá a las 7.20 horas (7.35 sábados y domingos), a las 14.35 y a las 19.35. En sentido contrario, las salidas desde Granada serán a las 7.10 horas, 15.00 y 19.18. El viaje tendrá una duración de tres horas y cinco minutos. Como mínimo.

Aunque son poco más de 400 kilómetros los que separan Granada con Madrid por carretera, la desviación hacia Antequera eleva el trayecto a 510 kilómetros. Esa es aproximadamente la distancia que separa Málaga (533 kilómetros) y Sevilla (511) de la capital de España, con tiempos mínimos que rondan las dos horas y veinte minutos en ambos casos. Solo diez minutos menos de lo que se tarda en recorrer los 615 kilómetros que separan Madrid de Barcelona. ¡Qué exigentes nos hemos vuelto!

Metro Madrid vuelve a los tornos cerrados

Metro de Madrid ha decidido suprimir el sistema de tornos abiertos que llevaba ensayando desde hace seis meses, y que se extendía a un total de 35 vestíbulos al no lograr los resultados esperados, como es el agilizar el sistema de entrada al suburbano. La compañía ha optado por concluir esta experiencia piloto y volver de forma homogénea en todas las estaciones al sistema de tornos cerrados.

El resultado de este ensayo ha deparado resultados dispares. En algunas estaciones el sistema ha tenido efectos positivos, sobre todo cuando coincidían con eventos “de gran tamaño” o en paradas con gran afluencia de viajeros. En estaciones “más pequeñas” y con un volumen de viajeros más reducidos, el modelo de tornos abiertos no ha obtenido “los efectos esperados”, como es mejorar el tránsito a las instalaciones.

Esta medida se había desplegado, por ejemplo, en las estaciones de Avenida de Guadalajara, La Almudena, Las Rosas, Delicias, Palos de la Frontera, Alameda de Osuna, Almendrales, Canillejas, San Fermín – Orcasur, El Capricho, Villaverde Bajo – Cruce, Manoteras, Ciudad de los Angeles, Hortaleza, Valdeacederas, Arganzuela – Planetario, Carpetana, Valdecarros, La Gavia, La Elipa, San Cristóbal, Las Suertes, Bambú, Pinar del Rey, La Peseta, Aviación Española, Carabanchel Alto, San Francisco y Mirasierra.

El sistema de tornos abiertos en Metro de Madrid comenzó a ensayarse en febrero de 2018 en la estación de Alsacia y desde marzo en Pacífico, Lavapiés y Feria de Madrid. Después se extendió al resto de las estaciones. “Tras varios meses de pruebas y un resultado positivo, se ha decidido ampliar la experiencia a otras 29 estaciones del suburbano, donde se irá instalando este sistema desde finales de 2018 al primer trimestre de 2019”, se anunciaba a finales del pasado año.

Metro informaba a través de cartelería en cada una de estas estaciones sobre este nuevo sistema de acceso a los viajeros que igualmente tenían que validar su título de transporte porque si no lo hacían las puertas se cerraban impidiendo la entrada. El consejero delegado de Metro, Borja Carabante, explicaba a los medios de comunicación que este sistema comporta “beneficios” a los usuarios porque mejora la “calidad del servicio y la experiencia del cliente”.

La experiencia desarrolada durante este tiempo buscaba comprobar si el sistema mejoraba la “fluidez” de los viajeros en el acceso a las estaciones y se ensayaba también como elemento positivo para el ahorro en mantenimiento. Este sistema sí funciona en otros suburbanos de grandes ciudades europeas. Desde Metro apuntan que el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) trasladó a la compañía que simultanear dos sistemas de acceso (puertas cerradas y abiertas) generaba “dificultades” en personas con discapacidad.

Tras el período de prueba, la conclusión de este proyecto piloto es que los tornos abiertos no han llegado a las expectativas iniciales y se vuelve, en consecuencia, al sistema de puertas cerradas que se activan para permitir el acceso cuando se aporta el billete o título de transporte.

Dos coches serie 1000 para la muestra de Madrid

Dos coches tipo ‘1000’ de la primera serie se incorporan a la exposición de trenes clásicos que Metro de Madrid organiza en la estación de Chamartín, con motivo del centenario de la compañía. Con esta incorporación, Metro de Madrid completa la muestra de doce vehículos que permiten hacer un recorrido por los principales hitos de la compañía en cuanto a material móvil, desde sus orígenes hasta los años 60.

Los coches de esta serie ‘1000’ comenzaron a prestar servicio en la línea 2 entre agosto de 1965 y julio de 1966. Después circularon por la línea 4 y finalmente pasaron a la línea 5, donde prestaron servicio hasta comienzos de 2002. Estos vehículos representaron un importante salto tecnológico, siguiendo el ejemplo de lo que estaba sucediendo en esos momentos en otras explotaciones europeas y americanas. Así, se introdujeron cambios en lo que respecta al sistema de tracción del tren, rodadura o bogies.

Los coches estaban pintados en color verde y gris-verdoso, rompiendo con el -hasta entonces- tradicional rojo carruaje del material móvil del suburbano madrileño. El interior estaba revestido de un material plástico lavable en color verde claro. Cabe destacar la gran profusión de pasamanos, tanto verticales como horizontales, la disposición de las lunas, inspirada en el metro de Nueva York, y la ventilación dinámica, mediante extractores eléctricos que constituyeron una novedad en Metro de Madrid.

Estos dos últimos coches, se suman a una exposición que contaba ya con diez vehículos históricos. Cuatro de ellos pertenecen al modelo ‘Cuatro Caminos’, los que circularon inicialmente por la red y estuvieron en servicio durante 70 años. La estructura de la caja era totalmente metálica y en el interior no tenía revestimientos, con todo el esqueleto metálico visto. La muestra también cuenta con dos coches del modelo ‘Salamanca’, que comenzaron a funcionar en 1943. Su estilo es mucho más austero y sobrio que los anteriores, no solo debido al periodo de posguerra en el que fueron construidos, donde existía escasez de repuestos, sino a la experiencia de esos años, donde se vio que en la práctica eran mejores los materiales más funcionales y duros que los utilizados hasta la fecha.

Otro de los vehículos restaurados que se puede visitar es de tipo ‘Ventas’, que empezó a circular en 1924 con motivo de la inauguración del primer tramo de la línea 2 entre las estaciones de Sol y Ventas. También se expone un coche de tipo ‘Quevedo’ que data de 1927. Este modelo fue adquirido debido a la ampliación de la línea 2 entre las estaciones de Sol y Quevedo y presenta unas características muy similares al anterior. La gran novedad era que integraba paneles para publicidad en el recinto de viajeros. Además, también se exponen dos coches del tipo ‘Legazpi L5’, puestos en circulación por la compañía en 1955.

Con esta exposición, Metro Madrid ofrece una visión detallada de la evolución del material móvil y, por tanto, de la historia de la compañía y de la Comunidad de Madrid. La muestra, inaugurada el pasado 17 de octubre de 2018 por Felipe VI, ya ha sido visitada por casi 20.000 personas y tiene un carácter permanente, con el fin de que todos madrileños puedan disfrutar de estas joyas de extraordinario valor histórico. Se puede visitar los viernes, sábados y domingos de 10.00 a 14.00 horas. La entrada es gratuita, pero es necesaria la adquisición de un título de transporte, ya que la exposición se encuentra dentro de tornos.

Metro Madrid mantiene 40 trenes inmovilizados

Metro Madrid mantiene unos 40 trenes inmovilizados por labores de desamiantado, proceso por el que se ha logrado retirar el 100% de este material tóxico de algunos convoyes, según informa la compañía, que destaca que se ha detectado amianto en veinticuatro componentes de los trenes más antiguos de la red. Hasta ahora se han invertido 27,4 millones de los 140 millones de euros previstos hasta el año 2025 en el plan de retirada del amianto del suburbano madrileño que se puso en marcha en febrero de 2018.

A pesar de que la normativa vigente permite mantener los materiales con amianto instalados con anterioridad a 2002, Metro de Madrid está invirtiendo una gran cantidad de recursos para eliminar este material de sus instalaciones. Las labores de desamiantado ya se han llevado a cabo en las estaciones de Canillejas, Suanzes, Torre Arias, Pavones, Príncipe de Vergara, Gran Vía, Portazgo, Pirámides, Campamento, Las Musas, Argüelles, Ventura Rodríguez, Avenida de la Paz, Vinateros, Estrella, Moncloa, Alvarado, Buenos Aires, Sol, Esperanza y García Noblejas, además de retirar restos del material de otras tantas estaciones.

Por el momento, y a la espera de retirar todos los materiales identificados, Metro Madrid establece un plan de inspecciones de seguridad, así como mediciones de control para garantizar que las instalaciones existentes se encuentran en buen estado. Hasta la fecha, se han realizado ya más de 575 mediciones ambientales y personales, en las que se ha podido constatar que no existe riesgo de exposición a fibras de amianto, subraya la compañía.

La compañía hace controles médicos específicos a sus trabajadores para detectar problemas de salud derivados de esta circunstancia. Se han realizado un total de 1.184 chequeos médicos a 914 trabajadores, sin encontrarse hallazgos patológicos compatibles con la exposición al amianto. En la actualidad, son cuatro los casos de trabajadores de Metro de Madrid con una enfermedad profesional por exposición a fibras procedentes del amianto. Dos trabajadores, por otra parte, han fallecido, y uno más del colectivo de maquinistas que ha sido reconocido por la Seguridad Social por estar jubilado y no tener ningún vínculo con Metro de Madrid.

Los dos trabajadores fallecidos, con patologías de carácter maligno, comenzaron su andadura laboral en los años setenta y ochenta y desempeñaron su trabajo en el ámbito del mantenimiento del material móvil.

Mingote en el Metro de Madrid

Pasillos y andenes de la estación Rubén Darío lucen dibujos y viñetas del ilustrador madrileño Antonio Mingote para conmemorar tanto el centenario de su nacimiento como el de la inauguración del suburbano madrileño, ambos en 1919. Esta estación del suburbano es la más próxima a la redacción histórica de ABC, el periódico en el que el dibujante colaboró durante más de 50 años.

La tematización de la estación se ha realizado mediante grandes pantallas de vinilo que reproducen viñetas e historietas del dibujante, procedentes del Museo ABC de Dibujo e Ilustración. “Se ha querido aprovechar la coincidencia del nacimiento de ambos para difundir entre los madrileños el importante trabajo que ha dejado este emblemático ilustrador”, señala la consejera en funciones de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía González, en una visita a la estación. La viuda de Mingote, que también ha asistido a la inauguración, ha recordado que el ilustrador siempre consideró el metro como “uno de los mejores medios de trasporte” para moverse por Madrid, por lo que le ha dedicado numerosas viñetas e ilustraciones.

Esta no es la primera vez que Metro de Madrid difunde el trabajo de Mingote. Ya en octubre de 1997 el dibujante y el suburbano se unieron con motivo de la inauguración en la estación de Retiro, donde se pueden ver tres murales de azulejo en los que el artista recreó tres escenas de esta zona verde. Además, al dedicar gran parte de su obra a la movilidad urbana en general y al Metro de Madrid en particular, en 2005 se llevó a cabo una exposición en la estación de Nuevos Ministerios con parte de ese material.

Antonio Mingote, dibujante, humorista, escritor y académico, nacido en Sitges en 1919 e ilustre vecino de Madrid, es uno de los artistas más importantes de la España de los siglos XX y XXI. Aunque es autor de cuentos y de algunas novelas, como Las palmeras de cartón (1948), Los revólveres hablan de sus cosas (1953) o Adelita en su desván (1991), y de una obra teatral, El oso y el madrileño (1973), su fama procede principalmente de su intensísima actividad en el terreno del humor gráfico.

Colaborador en numerosas revistas y periódicos, como La Codorniz y ABC (donde se le encargaron infinitas primeras planas), publicó varios libros de divulgación histórico-humorística, como la Historia de la gente (1955 y 1984), Historia de Madrid (1961), Historia del traje (1963), Hombre solo, Hombre tranquilo (1976), 5 años de Madrid (1978) y El mus: historia, reglamento, técnica, vocabulario (1980).

Metro de Madrid está desarrollando un proceso de tematización de estaciones que, bien por el proceso de trasformación que se está llevando a cabo en las mismas, bien por diferentes celebraciones, se están decorando con el fin de mejorar la experiencia de viaje del usuario y difundir y promocionar la cultura o el ocio en Madrid.

Trenes clásicos de cien años de Metro

Cerca de 27.000 personas han visitado ya la muestra de trenes clásicos ubicada en la estación de Chamartín y la exposición ‘100 años de Metro’, de la Nave de Motores de Pacífico. Estas iniciativas se enmarcan dentro de las actividades que está llevando a cabo el suburbano madrileño con motivo de la celebración de su centenario. La entrada a la exposición es gratuita, pero es necesaria la adquisición de un título de transporte, ya que la exposición se encuentra dentro de tornos

En la exposición de trenes clásicos de Metro de Madrid, inaugurada por el rey Felipe VI el 17 de octubre pasado, se encuentran diez coches de diferentes épocas de la historia de la compañía y tiene un carácter permanente, con el fin de que todos los madrileños puedan disfrutar de estas joyas de “extraordinario” valor histórico. Además de los trenes, principales protagonistas de la exposición, también se pueden contemplar cerca de 100 elementos propios del suburbano, que han ido cambiando con el tiempo y se han quedado como piezas históricas en la trayectoria de Metro de Madrid.

Cuatro de ellos pertenecen al modelo ‘Cuatro Caminos’ y son los que circularon inicialmente por la red y estuvieron en servicio durante setenta años. La estructura de la caja era totalmente metálica y en el interior no tenía revestimientos, poseían todo el esqueleto metálico visto.

Los otros dos son del modelo ‘Salamanca’ y comenzaron a funcionar en 1943. Su estilo es mucho más austero y sobrio, no solo debido al periodo de posguerra en el que fueron construidos, donde existía escasez de repuestos, sino a la experiencia de esos años, donde se vio que en la práctica eran mejores los materiales más funcionales y duros que los utilizados hasta la fecha.

También se puede observar uno de los nuevos coches restaurados de tipo ‘Ventas’, un modelo que empezó a circular en 1924, con motivo de la inauguración del primer tramo de la línea 2 entre las estaciones de Sol y Ventas. Este modelo marcó un notable avance en la modernización del material móvil de la compañía. Otro coche que ha llegado a Chamartín es de tipo ‘Quevedo’ y data de 1927. Este modelo fue adquirido debido a la ampliación de la línea 2 entre las estaciones de Sol y Quevedo y presenta unas características muy similares al anterior. La gran novedad era que integraba paneles para publicidad en el recinto de viajeros.

La muestra ‘100 años de Metro’ fue inaugurada el pasado 17 de mayo y permanecerá abierta al público hasta el próximo 15 de julio. El recorrido de la exposición está dividido en cuatro bloques que tratan diferentes aspectos relativos a la compañía: ‘los orígenes’, ‘una ciudad subterránea’, ‘innovación’ y ‘futuro’. En la muestra se pueden contemplar piezas históricas y elementos propios del suburbano, además de contar con apoyo audiovisual para dar a conocer algunos ámbitos de la empresa.

‘Una ciudad subterránea’ es un apartado de la exposición que refleja la historia y evolución de Metro de Madrid, por donde cada día transitan en la actualidad más de 2,3 millones personas. Se reflejan diversos aspectos de la compañía, desde su relación con el mundo de la cultura, pasando por la historia de los museos de Metro o del uniforme de sus empleados, hasta el papel que jugó el suburbano madrileño durante la Guerra Civil.

La sección ‘Innovación’ hace un recorrido por los hitos más destacados desde la inauguración de las ocho primeras estaciones de la red en 1919 hasta la actualidad, a través de una proyección audiovisual. Por último, Metro de Madrid pretende acercar a los visitantes al metro del ‘Futuro’ con una proyección que les permite conocer cómo serán las estaciones de la red en los próximos años.

Adicionalmente, y por primera vez desde su construcción, se han abierto al público los sótanos de la Nave de Motores. Antiguas herramientas de trabajo y varios vídeos permiten al visitante acercarse a la historia de este singular espacio. La visita general es libre. El horario de apertura al público es de lunes a viernes de 17.00 a 21.00 y los sábados y domingos, de 12.00 a 21.00. Para conocer los sótanos de la Nave de Motores es necesario hacer una reserva previa a través de la web de Metro (www.metromadrid.es), ya que la visita es guiada.

Metro Madrid reabre la línea 2

Metro de Madrid reabrirá este viernes el tramo de la línea 2 cortado desde el pasado mes de enero tras finalizar los trabajos de reparación generadas por el impacto en la infraestructura de las obras del complejo de Canalejas. La reapertura incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018, y está previsto informar a los usuarios de la vuelta al funcionamiento de este tramo de la línea 2 por los canales habituales de comunicación (megafonía, cartelería y redes sociales).

Fue el pasado 25 de enero cuando la Comunidad de Madrid decidió cerrar el tramo entre las estaciones de Retiro y Sol. El motivo fue que las obras del aparcamiento subterráneo que estaba ejecutando la empresa OHL en el entorno de Canalejas afectaron a la línea 2 “provocando un leve desplazamiento de la pared del túnel”, según explican fuentes de Metro. Posteriormente, los trabajos de refuerzo del túnel entre las estaciones de Sevilla y Sol provocaron la extensión del cierre hasta la estación de Ópera entre el 24 de abril y el 12 de mayo. Durante las obras, los usuarios han tenido a su disposición un servicio sustitutivo gratuito de autobuses.

El coste de los trabajos de reparación ha sido de 3,5 millones de euros, cantidad que asumirá la constructora OHL dado que el origen de la avería fueron las obras que estaba realizando en Canalejas. Metro de Madrid reclamará también a la constructora responsabilidades por los perjuicios generados por la suspensión del servicio en este tramo de la L2 , así como el coste del servicio alternativo de autobuses. La reapertura de la línea 2 incluye la estación de Sevilla, que permanecía cerrada por obras de modernización desde abril de 2018.

Los trabajos han permitido sustituir el vestíbulo existente por uno nuevo, así como la reordenación de los accesos a la estación concentrándolos en uno solo, de mayor tamaño, en el lado de los impares de la calla Alcalá. Se han instalado tres ascensores, lo que permite que la estación sea accesible para personas con movilidad reducida: uno desde calle al nuevo vestíbulo, y dos más para llegar a cada uno de los andenes, tras el paso de tornos. Metro ha renovado también las instalaciones dotándolas de elementos adicionales como torniquetes, comunicaciones, protección contra incendios, transformación eléctrica, entre otros, para adecuarla a los estándares de las estaciones más modernas de la red.

Durante los trabajos en la estación de Sevilla, han aparecido los restos de un antiguo cartel publicitario de cerámica de 1924 de la marca de jabones Carabaña que a apartir de ahora podrán observar los usuarios. Esta publicidad se fue ocultando con las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo a lo largo de los casi cien años de vida de suburbano, dejándolo finalmente oculto. Las actuaciones de renovación en la estación de Sevilla se enmarcan dentro del Plan de Modernización que está llevando a cabo Metro, que supondrá una inversión de 89 millones de euros para actuar en 33 estaciones de la red. La instalación de los tres ascensores forma parte del Plan de Accesibilidad de Metro, que se desarrollará hasta 2020 y permitirá la instalación de 89 ascensores en 32 estaciones con una inversión de 145,7 millones de euros.

El próximo domingo, arrancará el corte total del túnel de Recoletos, conocido popularmente como el túnel de la risa, para realizar obras de mejora en la infraestructura ferroviaria que se prolongarán hasta el mes de noviembre. Estas actuaciones implicarán suprimir el tráfico ferroviario entre Atocha y Chamartín por dicho túnel y que la estación de Recoletos quede sin servicio. Afecta a los trenes de las líneas C1, C2, C7, C8 y C10. Las trabajos en el subsuselo del eje de la Castellana servirán para sustituir la vía y la catenaria por otras de mayores prestaciones, una tarea «imprescindible», según asegura Adif, en unas infraestructuras construidas en los años 60 y que constituye el tramo con mayor densidad de tráfico ferroviario de la región, con 470 trenes y más de 200.000 viajeros diarios. La inversión será de 35 millones de euros. A esta cantidad habrá que sumar otros 11,8 para modernizar la señalización (de los años 80), en virtud de un contrato que aún no ha sido adjudicado. En los últimos años, el servicio de Cercanía de Madrid ha sido muy cuestionado por sus continuos problemas. Según reconoce Adif, se ha registrado “un incremento” de las averías que han provocado “grandes retrasos”.

Más paros en Metro Madrid

El Sindicato de Maquinistas de Metro de Madrid ha convocado nuevos paros que tendrán lugar los días 20, 21, 22 y 23 de mayo y que realizarán durante 24 horas. Según informa el sindicato esta acción se une a los días ya convocados del mes que son el 11, 15, 18 y 25 de mayo en diferentes horarios y días. La Comunidad de Madrid ha fijado unos servicios mínimos del 61% de media para los cuatro días de paros.

Este lunes la huelga afectará las líneas 1, 2 y 5 durante toda la jornada y los servicios mínimos serán del 60%, indica la Comunidad de Madrid en un comunicado. Para el martes, día 21, la huelga está convocada para las líneas 7, 9, 12 y Ramal Ópera-Príncipe Pío y se han previsto unos mínimos del 53% que deberá cumplir el Sindicato del Colectivo de Maquinistas. El día 22 la huelga está convocada en las líneas 4, 8, 11 y ML1 y hay establecidos unos mínimos del 58%. Finalmente, el día 23 de mayo, la huelga se desarrollará en las líneas 3, 6 y 10 y tiene previstos unos servicios mínimos del 61%.

La compañía informará a través de todos los canales disponibles -megafonía, teleindicadores, centro de atención al cliente, cartelería en estaciones, canales digitales- de los horarios de estos paros y los servicios disponibles para los usuarios de la red de Metro. Metro de Madrid “lamenta los inconvenientes que estos paros pudieran generar a los usuarios que viajen durante estos tramos horarios” y añade que los servicios mínimos fijados buscan garantizar la movilidad a los viajeros.

El Sindicato de Maquinistas denuncia, por su parte “el incumplimiento continuado del convenio, la falta de información y transparencia de la empresa, la escasez de maquinistas y de trenes que provoca aglomeraciones en los andenes y hacinamientos en los coches”. Otros motivos de la protesta son “la incapacidad de Metro de Madrid para devolver a este suburbano un servicio público de calidad, así como la falta de conciliación familiar”, además de la mala gestión del caso del amianto que ha afectado ya a cinco trabajadores. “Exigimos la vigilancia sanitaria específica para la prevención de las enfermedades derivadas del amianto para todos los trabajadores del suburbano madrileño y para quienes ya están jubilados y se expusieron al amianto en su puesto de trabajo”, dicen los portavoces de los trabajadores..

El sindicato insiste en la necesidad de “realizar el estudio de calidad del aire con las ventanillas de la cabina del maquinista bajada”. “Quizás a Metro de Madrid no le interesa que ni usuarios ni trabajadores sepan la cantidad de sustancias tóxicas que se respiran a diario en el suburbano madrileño”, critica el colectivo.

Más de once mil aspirantes a maquinistas en Madrid

Metro de Madrid realiza este domingo las pruebas de admisión para contratar a cien nuevos maquinistas para este año, un examen al que acudirán casi 11.000 aspirantes para optar a los nuevos puestos habilitados por el suburbano. Un total de 7.000 personas acudirán al campus de Somosaguas para realizar las pruebas del proceso selectivo y otros 3.700 irán a la facultad de Derecho de la Complutense. En números globales, la afluencia prevista es de unos 10.700 aspirantes.

La convocatoria de Metro establece que los cien nuevos maquinistas tendrán contratos de “carácter indefinido y jornada completa”. “La contratación se producirá durante el período de vigencia del convenio colectivo (que expira este año)”, específica Metro. Se había barajado que la incorporación de estos nuevos efectivos fuera para verano.

El suburbano madrileño ya convocó en marzo de forma oficial el proceso de selección para estas nuevas incorporaciones, según una resolución que publicó en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM). Se sumarán así a los 360 maquinistas que ya se han incorporado al suburbano a lo largo de la presente legislatura. Además, Metro de Madrid analizará las necesidades de nuevas plazas de cara a 2020 en adelante.

Los sindicatos con representación en Metro de Madrid consideran insuficiente esta cifra. Por ejemplo, el Sindicato de Maquinistas alude a que se requiere un mínimo de 350 para cubrir las necesidades del servicio. También expone que para necesidades futuras y observando las disposiciones presupuestarias en cada momento, se constituirá una bolsa de candidatos de reserva con aquellas personas que, habiendo superado la segunda fase del proceso (prueba objetiva de aptitud), no hayan obtenido una plaza de las cien convocadas.

Los maquinistas de la empresa pública están en pie de guerra, convocando paros desde el pasado mes de diciembre para denunciar que la Comunidad de Madrid (accionista 100% del Metro) incumple el convenio, para exigir mejoras en las medidas de seguridad de sus condiciones laborales, y para reclamar un aumento de la plantilla. “Somos sin duda el colectivo más maltratado dentro de Metro de Madrid”, señala un portavoz del Sindicato de Maquinistas SCMM. El maquinista tiene una jornada laboral de siete horas y media, cuando el resto de empleos dentro de Metro tienen ocho. “No trabajamos menos. Esa diferencia horaria en la jornada diaria se compensa trabajando 14 días más“. Sus turnos son de cuatro días operativos, dos de descanso; cinco días operativos, uno de descanso.

“Es además el que más responsabilidad tiene porque su trabajo consiste en transportar personas, y en cambio el más perseguido por la empresa porque reclamamos nuestros derechos”. Como prueba para defender su tesis, el sindicato (que aglutina casi al 90% de los 1.762 maquinistas) da un dato demoledor. De las 914 sanciones que Metro ha puesto a sus trabajadores por diversos motivos entre 2012 y 2018 (ambos años inclusive), 659 se las han llevado maquinistas, el 72% del total, según un estudio del sindicato.