Archivo de la etiqueta: exposición

Exposición sobre CAF en Delicias

El Museo de Delicias acoge hasta el 7 de enero, la exposición ‘CAF, un siglo al servicio del ferrocarril’, organizada por la asociación cultural Lemniskata de Beasain (Gipuzkoa) en colaboración con Euskotren y el patrocinio de Construcciones y Auxiliar del Ferrocarril. La muestra consta de 130 imágenes distribuidas en 15 paneles en los que se refleja la evolución de esta empresa desde sus orígenes, que se remontan a 1860, hasta la constitución en 1917 de la factoría guipuzcoana CAF y su devenir hasta nuestros días: desde los primitivos vagones de madera hasta los más modernos trenes de alta velocidad.

La exposición que asesora Juanjo Olaizola, director del Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia, realiza un recorrido por los diferentes acontecimientos vividos por la empresa ferroviaria en este primer siglo de andadura, desde guerras hasta situaciones de crisis que amenazaron su existencia. La inauguración se abre con la presentación del libro ‘CAF, un siglo al servicio del ferrocarril’, editado por Maquetren, y que cuenta con la dirección de Olaizola.

Esta obra recoge no solo estos cien años de historia transcurridos desde la fundación de la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles en 1917, sino también todos sus antecedentes, que se remontan a la puesta en marcha de la fábrica de hierros de San Martín en Beasain el año 1860. En estos cien años, CAF se ha convertido no solo en el motor económico de Gipuzkoa, sino en una de las empresas españolas de más renombre que compite con las grandes multinacionales del sector. Sus productos (trenes, tranvías y metros) se mueven hoy por las líneas ferroviarias de los cinco continentes. Los 1.650 empleados de aquel lejano 1917, supera los 7.000 en su matriz de Beasain, resto de factorías y filiales.

Como Olaizola narra en su obra, la firma nace en marzo de 1917 con el propósito de explotar los talleres que la Fábrica de Vagones dispone en la vega del Oria. Varias sociedades se suceden al frente de su administración (entre otras Goitia y Compañía, La Maquinista Guipuzcoana y Sociedad Española de Construcciones Metálicas), pero las dificultades económicas la abocan al fracaso.

Tres empresarios afincados en Madrid –Valentín Ruiz Senén, Luis Urquijo Ussía y Santiago Innerarity Cifuentes, junto al comisionista donostiarra Ángel Gascue Minondo- se reúnen en Donostia ante el notario Luis Barrueta para constituir una sociedad que tiene como objetivo la «construcción, compra, venta, alquiler de vagones y de cuantos elementos puedan servir para los transportes, para la explotación de caminos de hierro y tranvías, y aportar al tráfico nacional, material ferroviario». La nueva sociedad se bautiza como Compañía Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) que acabará siendo conocida por sus siglas.

“La Primera Guerra Mundial resulta fundamental para la consolidación de la industria de construcción de material ferroviario en el País Vasco y en el resto de España. Dos factores resultan en este sentido determinantes: por una parte, la imposibilidad de las empresas ferroviarias españolas de seguir abasteciéndose en sus proveedores habituales de Francia, Bélgica, Alemania o Gran Bretaña, ya que sus industrias se centraron en estos años en el esfuerzo de guerra, a lo que se sumaban las graves dificultades para el comercio internacional. De hecho, esta coyuntura facilitó las primeras grandes exportaciones de la industria vasca, en concreto 6.390 vagones suministrados por la fábrica de Beasain a Francia, Bélgica y Portugal”. El párrafo está extraído de la “Introducción a la historia de la industria de construcción de material ferroviario en Euskadi” que Juanjo Olaizola escribió para el VI Congreso de Historia Ferroviaria.

Con la constitución de Renfe en 1941, la empresa estatal se convertiría en el principal cliente de la firma vasca que, en aquellos años, se asentó en la construcción de locomotoras, con el suministro de las magníficas máquinas eléctricas de la serie 7500. Otros clientes como el Metro de Madrid también adquirieron, progresivamente, un destacado papel en la cartera de pedidos de la compañía. Acuerdos tecnológicos con firmas de prestigio internacional como FIAT, ALCo o Mitsubishi permitieron a CAF dominar el mercado español y realizar, a partir de 1961, exportaciones de componentes, vagones, coches de viajeros, locomotoras diésel y unidades de metro a países como Thailandia, Francia, Yugoslavia, República Democrática Alemana, Túnez, Colombia o Irán. La factoria de Beasain ha ido extendiendo sus tentáculos en otros país, pese a la crisis que ha sufrido el sector ferroviario, que ha sabido capear incorporando otros productos a su cartera.

Anuncios

Azpeitia se une al Día de los Museos

El Museo Vasco del Ferrocarril celebrará el domingo en Azpeitia (Gipuzkoa) el Día Internacional de los Museos con diversas actividades. El edificio de la antigua subestación de tracción del desaparecido Ferrocarril del Urola abre una muestra conmemorativa del centenario de la empresa CAF de Beasain, “el constructor ferroviario vasco más relevante a nivel mundial”. La exposición refleja, a través de 15 paneles, la evolución de esta empresa desde sus orígenes, que se remontan a 1860, hasta la constitución de la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles, en 1917, y su devenir hasta la actualidad. Las personas visitantes podrán adquirir una completa guía de la exposición, redactada por Martín García Garmendia y Juanjo Olaizola.

El Museo pondrá en circulación tres trenes históricos entre su sede, en la antigua estación de Azpeitia, y la de Lasao, en un trayecto de cinco kilómetros que bordea el cauce del río Urola. El primero de los servicios partirá desde los andenes azpeitiarras a las 11.00 horas y será asegurado por un veterano automotor diésel-eléctrico procedente de los Ferrocarriles Portugueses, construido en Rotterdam (Holanda) en 1953. El segundo efectuará su salida a las 12.00 horas, encabezado por una de las locomotoras de vapor más veteranas del Museo, la ‘Zugastieta’, construida en 1888 para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika por la firma escocesa Sharp Stewart de Glasgow. A las 13.00 horas, circulará el último tren, en el que se ofrecerá una interesante doble tracción vapor y diésel, compartida entre la locomotora de vapor articulada, según el sistema Mallet, E-205, construida en 1913 por la firma alemana Henschel para los Ferrocarriles Portugueses, y la locomotora diésel-eléctrica 1004 del Ferrocarril Vasco-Asturiano, construida por Alsthom en 1965.

El Museo presentará el 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, dos filmaciones históricas del desaparecido Ferrocarril del Urola a las 19.00 horas. La primera de ellas es totalmente inédita y ha sido recuperada gracias a la colaboración de la Filmoteca Nacional de España y José María Trevijano, nieto del autor de la filmación, Fernando Trevijano Lardies, quien el 22 de febrero de 1926 filmó los actos de inauguración del desaparecido Ferrocarril del Urola. Entre otros aspectos, es probable que ésta sea la película más antigua rodada en la localidad guipuzcoana.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

‘Atención al tren. El ferrocarril en Málaga hace 100 años’ en fotografías inéditas

atencion-al-tren

El centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, La Térmica, presenta la exposición ‘Atención al tren. El ferrocarril en Málaga hace 100 años’. La exposición se propone “recuperar la memoria a partir de los documentos gráficos que creó el personaje (Emilio Rennes)”, que “vive en vivo y en directo toda la evolución del ferrocarril en Málaga y documenta su trayectoria profesional, no sólo con la pluma y el papel, sino también con algo que es muy importante y en ese momento novedoso, que es la fotografía”, en palabras del comisario de la muestra, Javier Ramírez.

La colección, de la que se detraen las imágenes de la exposición ‘Atención al tren. Huellas Malagueñas de Emilio Rennes, ferroviario de los Ferrocarriles Andaluces’, se caracteriza por su diversidad. El conjunto comprende una serie fotográfica producida por Emilio Rennes, que era también fotógrafo amateur. Fruto de aquella afición, la familia Rennes ha conservado un paquete de negativos del que se han seleccionado 16 para su reproducción en gran formato. En general, los originales acusan el paso del tiempo, siendo decisiva la colaboración de Mercedes Jiménez Bolívar para conseguir la imagen que muestran las copias expuestas.

Las imágenes responden al interés profesional y socio cultural de un directivo de la compañía ferroviaria Andaluces, el ingeniero Emilio Rennes, una persona que, como cuentan su hijo Jacques y su nieto Michel, “se había curtido en los distintos empleos que ofrecía el ferrocarril de los últimos años del XIX, antes de ocupar un puesto directivo relevante, precisamente en Málaga, durante las tres primeras décadas del siglo XX.

La selección fotográfica tiene dos vertientes bien diferenciadas. Una ‘serie profesional’, alusiva a momentos relevantes de la historia de la compañía Andaluces en Málaga: desembarco de piezas ferroviarias en el puerto de Málaga; ensamblaje de locomotoras en los talleres de la compañía; obras en las vías de la primera línea de ferrocarril de tracción eléctrica de España (tramo Linares-Almería) y retratos de personas vinculadas a la compañía Andaluces. Y la otra corresponde a retratos familiares que sitúan el momento y la posición social del autor de la imágenes. Son relevantes las fotografías de las hijas e hijo del ingeniero Rennes en lugares como el Chorro, donde coinciden fotográficamente con mujeres y niñas del entorno; o la instantánea de una de las chicas, recogida en el descanso de un paseo en bicicleta, junto a la torre almenara medio derruida de Torre del Mar.

También es significativo otro bloque de interés, de carácter profesional, firmada por el fotógrafo francés Jean David, que reflejan la actividad en los talleres o retratan al personal de la compañía Andaluces. Conocida la actividad en España de Jean David, entre los años 1880 y 1910, no se tenían noticias de los dos reportajes, realizados en la primera década del siglo XX que aquí se presentan. Estos materiales originales, como cuenta Rennes, fueron localizados en la que fue residencia familiar del ingeniero en El Palo hace apenas cinco años. Poseen un carácter inédito presentándose por primera vez al público malagueño. A esta serie se une la colección de coches de transporte de pasajeros y mercancías propiedad de la compañía y en uso en los años de actividad profesional de Rennes. Se trata de copias, positivos de época, que fueron realizadas por el estudio fotográfico Osuna. También sobresale la serie referida a descarrilamientos en las líneas ferroviarias de Andaluces, de las que también se muestra una selección. Se incluyen aquí imágenes encontradas por Rennes en las oficinas de los Ferrocarriles Andaluces y realizadas con anterioridad a su incorporación a la compañía, junto con otras realizadas por el mismo en el transcurso de su actividad profesional.

descarrilamienro-andaluces

El discurso expositivo incorpora una muestra fotográfica de tres juegos de tarjetas postales coleccionados por Rennes: uno, edición de Ferrocarriles Andaluces, de carácter publicitario referido a los trenes especiales para excursiones de turistas por Andalucía; otro, editado por A. Borsig sobre el montaje de locomotoras en sus talleres de Jena; y un tercero, también de las primeras décadas del siglo XX, sobre la serie de locomotoras del mundo, editado por F. Fleury. La muestra se completa con una serie de elementos, planos, dibujos y notas manuscritas que contextualizan las imágenes fotográficas expuestas. Destaca la visión familiar que recogen un singular anecdotario transmitido a lo largo de dos generaciones de franceses vinculados estrechamente a Málaga. Una historia guardada “celosamente” a lo largo de más de 100 años, que ahora ve la luz gracias a la voluntad de la familia Rennes de compartir esta particular visión del ferrocarril en Málaga “salvada del olvido”.

La exposición se presentaba este jueves por el diputado de Cultura, Víctor González, al que acompañaban el director de La Térmica, Salomón Castiel; el fotohistoriador y comisario de la muestra, Javier Ramírez; y Michel Rennes, nieto de Emilio Rennes, ingeniero jefe de Material y Tracción de la compañía Ferrocarriles Andaluces desde 1900 a 1932, cuya colección ocupa la mayor parte de la exposición. Castiel destaca el trabajo de Ramírez “tratando de recuperar el archivo o la memoria de la ciudad a través de la fotografía”. Por ello también imparte la conferencia ‘La imagen del tren en Málaga en la primera mitad del Siglo XX’.

La muestra se puede ver hasta el próximo 15 de diciembre, de martes a domingo, de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas. Este horario se extiende de nuevo al resto de exposiciones de La Térmica, que tras una leve modificación vuelven a su horario habitual. Posteriormente, se expondrá en distintos municipios de la provincia, comenzando por Cártama, donde podrá visitarse del 20 de enero al 10 de marzo de 2017 en el auditorio de la Tenencia de Alcaldía de Cártama Estación, y Coín, que del 21 de abril al 31 de mayo de 2017 acogerá la muestra en la Sala Santamaría.

Valladolid acoge la XXIV Exposición Ferroviaria

cartel-valladolid

La XXIV edición de la Exposición Ferroviaria, incluida en el programa oficial de las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de Valladolid, abrirá sus puertas entre los días 5 y 13 de septiembre. La muestra tendrá lugar en el entorno de la antigua Estación de la Esperanza. Como novedad de esta edición también permanecerá abierta al público los días festivos de las Ferias (6, 8 y 13 de septiembre) de 12.00 a 14.00 horas, informan fuentes de la Asociación para el fomento y defensa del ferrocarril y su historia (Asvafer).

En esta edición, además de exponer el tradicional tren histórico, las maquetas, etcétera, habrá importantes novedades consistentes en la apertura de una nueva sala-museo donde se mostrarán diversos objetos ferroviarios y la exhibición de una ‘zorrilla‘, diseñada y construida por Asvafer, que reproduce uno de estos vehículos, impulsados por la fuerza de sus ocupantes. Las ‘zorrillas’ servían en el pasado para transportar personal hasta lugares donde había que hacer pequeñas reparaciones en la infraestructura ferroviaria.

El donativo de entrada será de 2,5 euros que se destinarán al mantenimiento y mejora de la exposición. Asimismo, con la entrada de los niños se incluye un viaje en el circuito de modelismo tripulado. La exposición será inaugurada oficialmente por el alcalde de Valladolid, Oscar Puente, este domingo 6 de septiembre a las 12.00 horas.

Durante la exposición se podrá contemplar la furgoneta del Correo, que entre los años 20 y 50 comunicaba la Estación de Medina del Campo con el centro de la población y el balneario situado a pocos kilómetros. También se pondrá en marcha el parque de Modelismo Tripulado donde se exhine un circuito con un ancho de vía de 7″1/4 (184 mm.) por donde circulará un pequeño tren que hará las delicias de los niños. Múltiples maquetas de diversas escalas, entre otras la gran maqueta del desaparecido ‘tren burra’, en la que se representa este Patrimonio Ferroviario desaparecido; y un espectacular diorama digital de más de 12 metros de largo que reproduce la zona ferroviaria de Valladolid, con la estación de Campo Grande o del Norte, el Depósito de Locomotoras o la Estación de la Esperanza, sede de la exposición.

La Estación de la Esperanza de Valladolid, que no presta servicio de viajeros desde hace más de 25 años, es la sede de esta exposición. Era la cabecera del ferrocarril de Valladolid a Ariza abierto por la compañía Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (M.Z.A.) en 1895, año en que se inauguró la estación. La citada línea fue clausurada para viajeros el 1 de enero de 1985, aunque continuó durante algunos años más dando servicio de mercancías. Actualmente el citado ferrocarril sólo continúa en servicio hasta el cargadero de La Carrera para dar servicio a la fábrica de automóviles de FASA-Renault.

El tranvía de Arratia protagoniza una muestra en el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia

tranvia-arratia-numero-12-museo-ferrocarriil-azpeitia

El tranvía de Arratia vuelve a la vida. El Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia abre una muestra sobre el tranvía de Arratia, que permanecerá abierta hasta el próximo seis de abril. Se trata de una exposición que inició su andadura el pasado 30 de enero en Zeanuri (Bizkaia), bajo el título “El Tranvía Eléctrico de Bilbao a Durango y Arratia. 50 años sin el Tranvía de Arratia”, que también se pudo ver en febrero en Igorre (Bizkaia). La muestra está integrada por unas 150 fotografías, gráficos, noticias de prensa, imágenes de cine (grabaciones de Julián Elejoste, Felipe Manterola y del NoDo), billetes y otros objetos, además de tres maquetas de tranvías.

El Tranvía Eléctrico de Bilbao a Durango y Arratia, popularmente conocido como el Tranvía de Arratia se inauguró en 1899 y el 30 de noviembre de 2014 cumplió el quincuagésimo aniversario de su desaparición. Coincidiendo con ese aniversario, y con la finalidad de dar a conocer la historia de aquel viejo medio de transporte, Zertu Kultur Elkartea ha organizado, con el patrocinio de la Diputación Foral de Bizkaia, esta exposición, que cuenta con la colaboración entre otras entidades de Euskotren.

Arratia ostenta el récord de haber tenido el tranvía con mayor recorrido de la península. La longitud total llegó hasta los 49,21 kilómetros, de los cuales 20 pertenecían al tramo común entre Bilbao y Lemoa, mientras que los respectivos ramales entre esta localidad y Durango y Zeanuri tenían 14,6 kilómetros cada uno. Se mantuvo en activo hasta 1964 y llegaba hasta el corazón de Bilbao, con una parada terminal junto al teatro Arriaga.

El tranvía se convirtió en el medio habitual de transporte para los habitantes del valle de Arratia. Con él llegaban hasta distintas poblaciòn de la cpnurbación de Bilbao. Cientos de arratiaras debían cogerlo para trabajar en las fábricas de Galdakao, Basauri o Bilbao. También los bilbaínos lo usaban para acercarse a los balnearios de Artea y Areatza. Incluso algunos montañeros compran el billete para trasladarse hasta las faldas del Gorbea.

Juanjo Olaizola, diretor del museo de Azpeitia, explica que tuvo cierta importancia en el transporte de mercancías. “Facilitó el transporte de los productos agropecuarios del valle y también de la producción de las fábricas como la siderúrgica de Astepe, cementos Lemona, Firestone o La Basconia a los muelles de la ría de Bilbao. El tranvía disponía para este servicio de 11 furgones automotores y 68 vagones, con los que en 1929 llegó a transportar 89.287 toneladas, cifra nada despreciable e incluso superior a la de muchos ferrocarriles convencionales”, apunta. El progresivo desarrollo de los camiones en los años 30 iría arrebatando buena parte de la carga al tranvía, a pesar de que los ingresos por el transporte de mercancías superaron por momentos a los logrados por el tráfico de pasajeros.

El tranvía tardaba hora y media en recorrer la distancia quue separa Zeanuri de Bilbao, pero no era extraño que se duplicara la duración del viaje por complicaciones, en su mayor parte con la instaalación energética. También era anormal que los viajeros se vieran obligados a bajar del transporte, cuando se le hacía imposible salvar las cuestas. Pese a todo, son aún muchas las personas que lo recuerdan con nostalgia.

(Imagen Jeremy Wiseman. Museo Vasco del Ferrocarril)

Calpe conmemora con una exposición de FGV el centenario de la llegada del trenet de La Marina

Tren_mixto_en_PN_Benidorm_TRAM_FGV

Cien años. La Casa de la Cultura de Calpe acoge a partir de este miércoles una exposición organizada por Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) y el Ayuntamiento de la localidad sobre el centenario de la llegada del trenet al norte de la provincia de Alicante. La muestra forma parte de las actividades programadas por FGV por los cien años de la puesta en marcha de la línea ferroviaria que une Alicante y Dénia.

La línea destaca por su accidentado terreno. A principios del siglo XX se construyeron 2,5 kilómetros de túneles, 7 viaductos, 17 puentes metálicos de más de 8 metros, 38 pasos inferiores o superiores, 25% con un del trazado en curvas de radio inferior a 500 metros, 35 kilómetros del trazado en terraplén y 40 kilómetros en trincheras, de vía única en su totalidad.

Los actos conmemorativos se iniciaron en noviembre pasado en Altea, con dos exposiciones y mesas redondas, y prosiguieron en Villajoyosa. Ahora continúa en Calpe para seguir desarrollándose en otros municipios por los que pasa el ferrocarril hasta completar este calendario de actividades en Dénia.

La exposición, organizada bajo el título genérico “El centenari del trenet de La Marina a Calp, 1915-2015”, permanecerá abierta al público del 21 de enero al 4 de febrero en la Sala de Bellas Artes de la Casa de Cultura “Jaume Pastor i Fluixà” de Calpe, de lunes a sábado, en horario de 9 a 22 horas. La muestra, que hace hincapié en la relación de este medio de transporte con Calpe, recopila documentos, fotografías y objetos relacionados con la llegada del ferrocarril a esta población. Su contenido, perteneciente a FGV y a colecciones particulares, cuenta con publicaciones originales y vestuario propio de los 100 años de historia de esta línea.

La línea de ferrocarril entre Alicante y Altea se inauguró el 28 de octubre de 1914 y entre Altea y Dénia, el 11 de julio de 1915. FGV ha partido de estas fechas para organizar, en colaboración con los ayuntamientos por los que circula la línea, una serie de actividades conmemorativas para poner en valor la historia de este medio de transporte, que desde 1986 gestiona la operadora de Levante. Desde su inauguración, la línea representó una notable mejora de las comunicaciones para la comarca de La Marina, así como una importante contribución a la potenciación del puerto de Dénia. En los primeros años transportaba hasta Alicante y su puerto las más variadas mercancías de La Marina.

Poblaciones intermedias, como Altea, Benidorm o Calpe, vieron facilitado el transporte de mercancías y viajeros, muy especialmente a partir del crecimiento demográfico que se experimentó con la llegada del turismo a algunas poblaciones de la comarca, entre las que destaca Benidorm.

Pese al auge del transporte por carretera a partir de la mejora económica de los años 50, el ferrocarril cumple una función social muy importante como medio de transporte de viajeros. La conexión Alicante-Dénia forma parte de la red del Tram de Alicante, que combina un sistema de tren -tram- tranvía y tren diésel, con 5 líneas en servicio, distribuidas a lo largo de más de 100 kilómetros, con 71 estaciones y que llega a 13 municipios.

Fin de semana en Delicias con una recreación histórica formada con un millón de piezas Lego

trenbrick-delicias

Recorrido por la historia del ferrocarril español…pero con piezas de Lego. La estación de Delicias ha sido el escenario elegido para celebrar el Segundo Encuentro Ferroviario de aficionados a Lego (TrenBrick) durante este fin de semana. Más de sesenta trenes históricos locomotoras, vagones o pasajeros han sido recreados íntegramente con piezas Lego por algo más de medio centenar de aficionados adscritos a la Asociación Cultural de Aficionados a las Construcciones Lego de España (ALE!).

La exposición se levanta sobre una base compuesta por casi un millón de “puntitos” de los ladrillos Lego, sobre los que se alzan edificios, vías de ferrocarril, árboles, minifiguras y paisajes de ambiente. Solamente en vías, la construcción cuenta con más de 2.500 tramos para formar casi 400 metros de circuito por donde circulan de forma simultánea los trenes controlados de forma automática por un sistema de semáforos electrónicos ideado por uno de los socios. Entre todos los trenes se han recorrido más de 1.500 kilómetros durante el fin de semana. La exposición cuenta con trenes históricos españoles y portugueses, desde las locomotoras mineras de vapor de mediados del s.XIX hasta el moderno AVE.

Una de las recreaciones de mayor éxito reproduce al detalle la
antigua Estación del Norte, hoy denominada Estación de Príncipe Pío. A escala de minifigura Lego, está compuesta por más de 18.000 piezas y su fachada tiene unas dimensiones de 2,5 metros de largo. Además de su valor histórico, el edificio simboliza el nacimiento de la asociación debido a que es el lugar donde se vienen reuniendo desde 2009 los aficionados a Lego que crearon la Asociación Ale!. Príncipe Pío fue inaugurada en 1882 convirtiéndose en una de las estaciones más destacadas de Madrid; de ella salían todos los trenes con destino Norte. Para su recreación se ha llevado a cabo una rigurosa labor de documentación. Tras conseguir el presupuesto para comprar piezas, se inició el diseño del proyecto que comenzó antes del verano de 2012 con la colaboración de varios socios durante dos meses de trabajo. Las piezas se reunieron durante los 9 meses siguientes y el montaje final se llevó a cabo durante una jornada en la que participaron más de 20 socios.

Los visitantes a la exposiición han podido contemplar también otros edificios históricos como las Torres Kio, la Puerta de Alcalá, la Fuente del Angel Caído o la estatua de Colón, además de un enorme puente ferroviario 100% Lego de más de 3 metros de largo y 2 de alto. Igualmente había sets con trenes Lego de los años 70 hasta hoy, y otros diseños como locomotoras de trenes de mineros de finales del siglo XIX, locomotoras a vapor, vagones de pasaje y mercancías y hasta un moderno AVE. Otra de las recreaciones que llama la atención es un parque de atracciones en continuo movimiento, en el que destaca una montaña rusa construida íntegramente con piezas LEGO, una de las pocas que se pueden ver a nivel mundial, y un aeropuerto con aviones en movimiento. Más de 1.000 minifiguras Lego, montañas, granjas, túneles ferroviarios, bosques y molinos de viento recrearan divertidas escenas de la vida cotidiana.

Metro de Madrid celebra su 95 cumpleaños con un viaje conmemorativo y una exposición en Chamberí

metro-alfonso-13

Cumpleaños por todo lo alto. Metro Madrid celebra sus 95 años de historia con una exposición, planos del metropolitano conmemorativos, carteles recordatorios en la Lïnea 1 y un recorrido especial, aunque limitado. Un convoy inspirado en los años 20 en los que viajaban autoridades y personajes de época realizó un recorrido similar al del primer tren, desde las cocheras de Cuatro Caminos hasta la estación de Chamberí, reconvertida en museo años después de su cierre al público, en 1966.

Precisamente Cmaberí, bautizada como la estación fantasma, recoge una muestra de objetos y fotografías que repasan la historia del suburbano, que inauguró Alfonso XIII en 1919. El monarca puso dinero de su bolsillo para construir la primera línea del metro en España, que cubría el trayecto entre Sol y Cuatro Caminos. El Banco de Vizcaya también se comprometíó en esta empresa, donde tuvo un protagonismo especial la empresa bilbaína de Hormaechea, que también participó en la construcción de Canfranc.

“El metro ayudó a solucionar un gran problema de movilidad”, declaraba el consejero de Transportes, Pablo Cavero, durante la inauguración de la muestra. Con la primera línea, que constaba de ocho estaciones, los madrileños pudieron “ganar en calidad de vida” al emplear diez minutos en circular entre Sol y Cuatro Caminos, en lugar de los 30 que tardaban a pie.

La exposición de Chamberí repasa momentos claves y algunos detalles de estos 95 años de la historia de Metro de Madrid, como el día de la inauguración, la aparición de los ascensores en red, el diseño del logotipo y su evolución en el tiempo, la señalización o la aparición de las líneas de colores. También es posible observar la primera máquina billetera, el silbato con el que el jefe de la estación daba la señal de apertura y cierre de puertas, antiguos abonos, una taquilla móvil, una maqueta de la estación de Gran Vía y elementos de vestuario del personal. La muestra se podrá ver hasta el 9 de noviembre.

Metro de Madrid ha creado una edición especial de plano de bolsillo que se repartirá en todas las estaciones de la línea 1, con imágenes de los diferentes logotipos del suburbano, el antiguos trenes entre los años 1919 y 1976 y el primer billete emitido, de forma que los usuarios tengan un recuerdo especial de este anivesario.

En los accesos a las estaciones entre Sol y Cuatro Caminos, se han instalado unas lonas para recordar a los ciudadanos el aniversario del suburbano, por el que cada día circulan diariamente dos millones de viajeros a través de 300 estaciones repartidas por doce líneas y la extensión de Metro Ligero. “El metro tiene más estaciones por habitante que ningún otro metro”, asegura Cavero.

El consejero también ha destacado la evolución del suburbano madrileño en los últimos 15 años, cuando ha tenido lugar la “gran ampliación” a través de la construcción de 150 kilómetros y la extensión de la red de Metro a doce municipios de fuera de Madrid. Los problemas quedan para otro momento.

Málaga recupera el tranvía número 63 del Morlaco, aunque solo sea durante una exposición

tranvia-larios

Málaga es como Santa Marta. Tiene tren, pero no tranvía. El ‘viejo’ 63 dejaba pasmados a los transeúntes de la calle Larios, la principal arteria comercial de la capital malagueña, que contemplaban el paso de la góndola donde viajaba el transporte con auténtica satisfacción. El vehículo histórico quedó a la vista de los visitantes en la plaza de la Constitución donde permanecerá hasta el lunes. Después volverá alos talleres de la EMT, aunque quizá en breve se le busque un lugar privilegiado en la ciudad.

Como no podía ser de otra forma, la prensa local se hacía eco del acontecimiento con gran profusión de detalles. “Había salido a las 4 en punto de la tarde de las cocheras de la EMT, en el Camino de San Rafael y enfiló los edificios diseñados por Eduardo Strachan media hora más tarde para dirigirse a la parada final: la plaza de la Constitución. Para la ocasión lució un cartel de la línea Alameda-Larios-Ateneo, ya que fue depositado por una enorme grúa, que pudo con los 10.500 kilos de peso, a las puertas de la institución. Con este simbólico gesto el Ayuntamiento ha querido poner la guinda a la exposición sobre la Memoria del transporte urbano de Málaga, que en el Ateneo organiza Tranbus, la Asociación Malagueña para la Recuperación de Tranvías y Autocares“. Relataba de esta forma el diario ‘La Opinión’ que publicaba una abundante galería sobre el acontecimiento.

La calle Larios no conoció el paso de los tranvías. Si acaso alguna línea la cruzaba fugaz tras dejar la calle Martínez para luego continuar por la de Cortina del Muelle y Alcazabilla. Pero el miércoles fue distinto. El tranvía número 63, fabricado en la ciudad belga de Charleroi en 1922, hacía su aparición por sorpresa y atravesaba la zona más chic de la ciudad. La última vez que se dejó ver queda ya un tanto atrás. Tras invertir 5.000 horas de trabajo desinteresado, los miembros de Tranbus lo presentaba en la plaza de la Marina en septiembre de 2010. Más de 48.000 personas pasaron por allí durante la Semana de la Movilidad. Incluso unos novios realizaron el reportaje fotográfico con el tranvía de fondo.

El Ayuntamiento no acaba por decidir una ubicación donde se pueda visitar de forma permanente. Los integrantes de Tranbus solo piden que esté a resguardo de las inclemencias del tiempo y bien vigilado para evitar que alguien lo destroce. Mientras tanto este histórico vehículo seguirá en las dependencias de la EMT. Pero todo el mundo es consciente de que, siendo un activo de Málaga, no puede quedar oculto a los visitantes y turistas. Se barajaron varias alternativas: el Museo del Automóvil de Tabacalera, los jardines del Paseo de la Farola o las antiguas cocheras de la EMT en El Palo junto a una exposicición de tickets y uniformes de la época. Pero ninguna ha prosperado y sigue pendiente su exposición.

La restauración permitió dotarle de su apariencia más fiel mientras cubría el servicio por las calles de Málaga de 1922 a 1961. Los tranvías de esa época lucieron varios colores, entre ellos el que tenía cuando estuvo en el Morlaco, un amarillo canario. Pero el 63 recuperó el color azul celeste que lucían los vehículos del transporte urbano a partir de 1930, cuando se hizo cargo la Sociedad Malagueña de Tranvías y luego, a partir de 1949, el Servicio Municipal de Transporte Urbano, antecesor de la EMT. Málaga conoció el tranvía en noviembre de 1906 y circuló por sus calles hasta diciembre de 1961. Ahora se mantiene a la espera del metro que llegará en breve.

tranvia-morlaco-dibujo

Más dibujos del autor

‘Un documento llamado tranvía’ reivindica su importancia en el Museo del Ferrocarril de Madrid

tranvia-puerta-del-sol-madrid

El Museo del Ferrocarril de Madrid estrena nueva exposición. Bajo el título ‘Un documento llamado tranvía’ el centro de Delicias propone un recorrido histórico que muestra la rica e importante bibliografía de este medio de transporte, vital para la historia de nuestras ciudades a finales del siglo XIX y principios de XX y que en los albores de este último período se ha recuperado en muchas de nuestras problaciones.

Desde el día 23 y hasta el próximo domingo 27 de abril, el tranvía será el objeto de deseo para todos los visitantes del Museo del Ferrocarril de Madrid que ha dispuesto una completa muestra sobre este transporte. Este miércoles, para celebrar ‘La Noche de los Libros’, el investigador Joan Alberich González ofrecerá una conferencia y presentación de su última publicación ‘Los tranvías de vapor de la ciudad de Madrid’ y hará un repaso por los aspectos económicos, técnicos y sociales de estas redes en la capital española.

Este libro de Joan Alberich González analiza la historia de todas las líneas tranviarias madrileñas en las que se utilizó la tracción vapor. El tranvía de Madrid a El Pardo, los vehículos de la Compañía Madrileña de Urbanización que cumplían servicio en la Ciudad Lineal de Arturo Soria, Madrid a Vallecas y canteras, caracterizado por un importante tráfico de mercancías, el efímero Metropolitano y el de Madrid a los carabancheles y Leganés.

Este libro forma parte de un proyecto investigador y editorial muy ambicioso, que en una primera entrega se centró en los tranvías de vapor de Barcelona y que tendrá continuidad en los próximos años, con los tranvías de vapor del País Valenciano y la región de Murcia, los de la cornisa cantábrica y Galicia y los de los territorios insulares.

El mundo del tranvía tiene en el Archivo y Biblioteca del Museo del Ferrocarril un importante fondo documental, en cantidad y en variedad de formatos, con una bibliografía que acerca a la historia y a los estudios que se han publicado en Europa y Estados Unidos, así como otros trabajos que documentan la presencia del tranvía en la geografía española. Libros, revistas o cartografía, que abarcan el siglo XIX y XX, son fundamentales para la reaparición de estos vehículos a partir del 2000 en numerosas ciudades, tanto en el ámbito nacional como europeo. La exposición de material bibliográfico se completa con una selección de tarjetas postales y una muestra de las maquetas de tranvías que forman parte del inventario del museo y que fueron donadas por Emilio Ibeas González.

Durante el fin de semana del 26 y 27 de abril se ofrecerán talleres didácticos para el público infantil donde los tranvías de Madrid serán los protagonistas en la creación de marcapáginas y collages artísticos. Además, también durante el fin de semana se realizará una nueva liberación de libros, esta vez en las diferentes salas del Museo y durante el período de apertura del mismo.

El museo se suma a la celebración del Día Internacional del Libro y participa en una iniciativa conjunta liberación de libros con otros centros culturales y museos de España, en la que colabora Renfe Cercanías de Madrid. La Biblioteca del Museo liberará hoy alrededor de un centenar de libros, todos ellos relacionados con el ámbito del ferrocarril, en las estaciones de Cercanías de Atocha, Príncipe Pío, Delicias y Embajadores.