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La batalla de Granada entre Iberia y Renfe

El próximo 26 de junio Granada estrena el AVE. El nuevo servicio contará con tres circulaciones diarias por sentido entre Granada y Madrid, con una oferta diaria en torno a 2.000 plazas. Los billetes se venden con una tarifa promocional de 35 euros para los trenes a Madrid. Hasta el momento se han vendido más de 25.000. Granada, Madrid y Barcelona son, por este orden, las estaciones que concentran mayor número de billetes vendidos como puntos de origen.

La puesta en marcha de la alta velocidad ha dado el pistoletazo a las tarifas low cost. Compañías como Iberia se resisten a perder viajeros a favor del AVE. Por ello, la aerolínea ha lanzado billetes con precios desde 41 euros por trayecto para volar a Madrid. Los vuelos son operados por la filial regional del grupo, Air Nostrum. La aerolínea española ofrece 48 vuelos semanales entre Granada y Madrid, y hasta cuatro diarios por sentido, que cubren todas las franjas horarias.

El tiempo del trayecto es, en muchas ocasiones, una ventaja competitiva para el avión. En este caso, el trayecto es de una hora y cinco minutos de duración. Por su parte, trenes de alta velocidad emplearán entre 3 horas 5 minutos y 3 horas 19 minutos en recorrer los 568 kilómetros de vía que conectan Granada con Madrid. No obstante, Renfe ha corregido uno de sus principales problemas para llegar a la ciudad andaluza con un ahorro de hasta 50 minutos sobre el trayecto actual. Anteriormente ya existía un servicio de alta velocidad, pero combinado con transporte en autobús que alargaba el trayecto una hora más.

El 26 de junio Renfe también restablece la conexión entre Barcelona y Granada con el AVE. Trayecto para el que empleará 6 horas y 25 minutos en realizar el recorrido entre ambas ciudades. Para el inicio de este trayecto, la empresa ferroviaria lanzó una oferta promocional a un precio de 45 euros para los recorridos con origen o destino Barcelona (válida para compras hasta el 30 de junio y para viajes comprendidos entre el 26 de junio y el 15 de septiembre). En este trayecto Iberia no ha lanzado ofertas, informa la web Merca2.

La rivalidad entre Renfe e Iberia no es nada nuevo. Especialmente se ha notar en los trayectos entre Madrid y Barcelona. En junio de 2017, Iberia relanzó su servicio de puente aéreo entre ambas ciudades con el objetivo de hacer frente a la oferta de AVE. Una apuesta conjunta con Vueling con 26 vuelos diarios y novedades como el billete abierto para luchar contra los datos del tren, que el año pasado transportó 4,3 millones de pasajeros usan anualmente esta línea. El AVE ofrece 27 frecuencias diarias por sentido entre Barcelona y Madrid (29 el jueves) que comunican el centro ambas ciudades en dos horas y media. El avión es mucho más rápido: recorre la distancia entre las ciudades en 1 hora y 15 minutos. Otra cosa es el destino final de los viajeros.

Más de 3,4 millones de usuarios utilizaron el transporte aéreo en el mes de marzo, un 6,8% en marzo respecto al mismo mes de 2018, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los usuarios que escogieron el tren de Larga Distancia para sus desplazamientos en marzo fueron 2,87 millones, un 2,9% más. Dentro de este segmento, los viajeros que utilizaron el AVE sumaron 1,9 millones de usuarios, un 6,5% más que en el mismo mes de 2018.

Arriva espera vía libre a su plan en Galicia

Compás de espera en la alemana Arriva. La Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) sigue sin dar vía libre al proyecto privado de la filial de Deutsche Bahn (DB) que pretende poner en marcha un tren de altas prestaciones en la línea entre A Coruña, Vigo y Oporto. Arriva contaba con un trámite relativamente rápido y sencillo al amparo de las normas europeas que abren la competencia en el transporte por ferrocarril, pero no ha sido así y el proceso se ha alargado y el bloqueo se mantiene.

Portavoces de Arriva en España indican que han remitido la documentación solicitada por la CNMC y siguen a la espera de contar con el permiso, que dan por seguro antes o después, pero que espera desde hace un año ya a que se despejen los trámires burocráticos. La idea original era iniciar este mismo año las operaciones en la línea, pero ahora todo apunta a que tendrá que esperar hasta 2020 en el mejor de los casos, ya con el espacio europeo abierto.

El servicio que prevé Arriva supondría, según dindica el Diario Atlántico, una revolución en las comunicaciones en el interior de Galicia y con Portugal: habrías más conexiones diarias -cuatro por sentido- y con tiempos de viajes sensiblemente menores. De Vigo a Coruña, que hoy se realiza en 75 minutos pasaría a 66. De Vigo a Oporto, hoy en dos horas y 15 minutos, bajaría hasta 90 minutos. Para ello tendría que estar toda la línea electrificada: la parte portuguesa está cerca del objetivo, y en España está en licitación la instalación de los kilómetros que restan entre Guillarei y Porriño.

Arriva había anunciado el pasado año que iniciaría entre julio y septiembre de 2019 sus servicios ferroviarios en la línea de A Coruña a Oporto, pasando por Vigo, comenzando la competencia a Renfe al amparo de las normas europeas de liberalización del sector. El consejero delegado de Arriva en España, Juan Ignacio García, mantiene su optimismo pese a todo con la confianza de que obtendrán el visto bueno de la CNMC y lo único que les falta saber es cuándo podrían iniciar sus operaciones.

Talgo presenta su tren ECx en Alemania

El consejero delegado de Talgo, José María de Oriol Fabra, subrayó este miércoles en Berlín la importancia de la competencia y la presencia de “distintos jugadores” en el mercado ferroviario europeo durante la presentación de un nuevo tren de larga distancia para los ferrocarriles alemanes. El tren “ECx”, que estará listo en 2023, podrá circular a una velocidad máxima de 230 kilómetros por hora, recorrerá la ruta internacional entre Berlín y Ámsterdam y reducirán el tiempo de viaje entre las dos ciudades en unos 30 minutos, dejando el trayecto en 5 horas y 50 minutos.

Los nuevos vehículos prestarán también servicio en las conexiones turísticas con Westerland (Sylt) y desde Berlín-Oberstdorf. Este primer pedido de 23 vehículos tiene un valor de 550 millones de euros y forma parte de un acuerdo de hasta 100 composiciones, que Deutsche Bahn encargó en febrero a la firma que representa Oriol.

El secretario de Estado alemán de Transporte, Enak Ferlemann, subrayó precisamente que el hecho de que DB haya convocado una licitación y que una empresa española haya ganado el concurso “demuestra que sí que tenemos un mercado ferroviario europeo con diferentes actores”. Oriol subrayó que esta licitación es “muy importante” para Talgo, que lleva 25 años de presencia en Alemania dando servicios de mantenimiento y que ahora quería “ir a una escala superior” y convertirse en “suministrador” de la DB, “vendiéndole material con la tecnología Talgo”.

En alusión a la propuesta de Francia y Alemania de actualizar las normas de Competencia comunitarias tras el veto de la Comisión Europea a la fusión entre la francesa Alstom y la alemana Siemens, Oriol señaló que Talgo respeta la decisión de Bruselas y se mostró convencido de que no hay necesidad de “que eso tenga que revisarse” de cara al futuro. “Creemos que es bueno que haya competencia, que haya distintos jugadores, de tamaño grande o pequeño, y que eso va a favorecer que se mantenga esa competencia y esa apertura”, dijo tras la presentación del nuevo tren que los ferrocarriles alemanes Deutsche Bahn (DB) han adjudicado al fabricante español. Para Oriol, “la Comisión ya ha dado en un plazo relativamente corto su respuesta” y “eso favorece a la libre competencia en Europa.

El presidente de la firma española recordó que Talgo ha participado en distintos procesos de licitación sin éxito y que haber ganado este último constituye “un hito”, que supone no sólo entrar en un mercado “difícil, pero a su vez muy recurrente” , sino también consolidar la presencia del fabricante español. Se mostró convencido de que “los requerimientos de la DB se adecuaban muy bien a la filosofía y la tipología de material Talgo“. Recordó que este primer pedido de 23 trenes por valor de 550 millones de euros forma parte de un acuerdo marco de hasta cien composiciones. “Depende creo yo también mucho de nosotros el entregar el tren con el nivel de calidad a tiempo y en presupuesto que DB decida ejecutar, ejercitar las opciones hasta los cien trenes”, señaló.

El director ejecutivo de DB, Richard Lutz, destacó que los nuevos trenes de larga distancia, que circularán por la ruta internacional entre Berlín y Amsterdam y en las conexiones turísticas con Westerland (norte) y Oberstdorf (sur), permitirán a los ferrocarriles alemanes ofrecer “un mejor servicio y un mayor confort”. “Este innovador tren contribuirá de manera significativa a que más gente se interese por viajar en ferrocarril”, agregó Lutz, quien habló de una “ofensiva de modernización en el tráfico de larga distancia”.

Además de internet inalámbrico, los nuevos trenes contarán con más espacio para el equipaje, cafetería a bordo y pantallas de información con datos en tiempo real y acceso sin escalones al andén en todas las puerta, entre otros servicios.

Acciona e Ilsa, competencia de Renfe

Acciona ha comunicado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) el acuerdo al que ha llegado recientemente con Ilsa, la sociedad creada por los dueños de Air Nostrum, para convertirse en el primer operador ferroviario privado que entre a competir con Renfe en el AVE. Acciona es una empresa de promoción y gestión de infraestructuras (agua, concesiones, construcciones, industria y servicios) y energías renovables. La familia Entrecanales posee el 55,73% de la sociedad.

Ilsa ya tiene autorización para operar un servicio privado internacional por tren entre Madrid y Montpellier (Francia), dado que las líneas transfronterizas están liberalizadas. Se trata de una línea que, a pesar de su carácter internacional, contempla realizar paradas en Zaragoza y la Barcelona. Así, en la práctica, competiría con el AVE y el ‘puente aéreo’ en el trayecto Madrid-Barcelona, el corredor que más demanda y más viajeros registra del país.

La firma promovida por los dueños de Air Nostrum tiene desde el pasado mes de septiembre autorización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para empezar a operar esta línea. No obstante, no ha podido comenzar a prestar servicio por las dificultades que, según indicó en el momento de obtener la autorización, encuentra para alquilar trenes AVE a Renfe. El proyecto ofrece precios más baratos y tiempos de viaje un 10% inferiores a los de Renfe.

Sin embargo, Ilsa no dispone de material rodante. La operadora pública esgrime que no dispone de las locomotoras S-100 con capacidad para 347 pasajeros que el grupo valenciano pretende arrendarle. La operadora asegura que, aunque las tuviera, no están homologadas para circular por territorio francés. Para esclarecer este punto, Competencia está instruyendo un informe sobre la capacidad de Renfe para alquilar material a la competencia. En previsión de lo que pueda suceder, Ilsa estaría buscando alternativas para alquilar este material en países como Italia, donde la liberalización ferroviaria se acometió años atrás.

Ilsa suma ahora con Acciona un socio para arrancar este servicio de AVE o plantear otras conexiones domésticas cuando en 2020 se abran a la competencia los tráficos dentro del país. Para Acciona, la entrada en transporte de viajeros en AVE encaja con su estrategia de negocios sostenibles. Pero Renfe desconfía de que Ilsa pueda cumplir con la obligación de que el 30% de los billetes que venda se destinen al trayecto internacional.

¿Renfe bloquea los planes de Air Nostrum?

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) considera que el lanzamiento del nuevo servicio privado internacional por tren entre Madrid y Montpellier (Francia) por Ilsa, empresa de los socios de Air Nostrum, «tendrá efectos positivos para los usuarios». El regulador de la competencia ha comunicado que el objetivo principal de este nuevo servicio de transporte es el tráfico internacional de viajeros, como respuesta a la solicitud de Renfe, por lo que no ha puesto objeciones al proyecto. Sin embargo, la compañía que preside Isaías Táboas se resiste a la posibilidad de encontrarse con un competidor en la vía.

La operadora ferroviaria pública alegó el pasado 29 de junio ante la CNMC que el proyecto de Ilsa de operar una ruta de alta velocidad privada Madrid-Montpellier, con paradas en Zaragoza y Barcelona, no cumplía con los requisitos para ser considerado transporte internacional. La CNMC añade que la nueva línea proyectada por Ilsa «triplicará las frecuencias actuales» entre Madrid y la ciudad francesa y las incrementará en un 50% desde Barcelona. El análisis subraya que los tiempos de viaje propuestos por Ilsa son un 10% inferiores a los de Renfe y serán, según la información remitida por el operador, más baratos.

El organismo regulador analizará a partir de este momento la solicitud de intervención solicitada por Ilsa para poder utilizar los trenes de la serie S-100 de Alstom propiedad de Renfe Alquiler. Sin embargo, la compañía que preside Isaías Táboas ha advertido al regulador de que no dispone del material ferroviario necesario para alquilar a Ilsa en la operación de esta ruta, como figura en el plan de negocio del grupo valenciano. Ilsa lleva meses trabajando en alternativas para saltarse las trabas de Renfe. Al parecer, baraja alquilar material móvil en Italia, donde la liberalización del sistema ferroviario se encuentra en una fase mucho más avanzada.

El Ministerio de Fomento parece que se está planteando recurrir por la vía contenciosa-administrativa la resolución de la CNMC, lo que en primera instancia, si se admitiera, podría retrasar la entrada de operadores privados en el sector ferroviario. La posición de bloqueo se extiende también a Renfe Alquiler, que argumenta razones de disponibilidad para negar a Ilsa el arrendamiento de los trenes, pese a que sus líneas están lejos de alcanzar la plena ocupación. La mercantil sostiene además que los S-100 “ni están homologados para circular por la red ferroviaria francesa ni son aptos técnicamente para ello”, y hace referencia al coste que supuso para ella adecuar los trenes a la red española. El regulador examina con lupa la situación desde hace semanas y tiene abierto un expediente. La filial de la sociedad pública ha retirado de su web la oferta de alquiler de trenes de pasajeros, tanto los S-100 de Alstom como los convoyes CAF S120, que también maneja.

El perador privado cumple con todos los requisitos y certificaciones para ser la primera empresa que ofrece rutas de pasajeros en territorio español, anticipándose así a la liberalización completa en trayectos de media y larga distancia prevista para 2020. La CNMC establece como requisito para que una ruta de alta velocidad sea considerada como transporte internacional y no doméstico aún no liberalizado, que sus trenes deben recorrer al menos el 20% del trayecto fuera de España y conseguir allí el 30% de sus ingresos y transportar, al menos, a tres de cada diez viajeros más allá de la frontera. Competencia puntualiza que sus conclusiones se basan en el análisis del plan de negocio aportado por Ilsa, así como en previsiones de demanda y datos reales del número de viajeros y precios de los servicios internacionales que actualmente presta Renfe.

También recuerda que, en la actualidad, los servicios de tráfico internacional de pasajeros -entre diversos Estados miembros- están abiertos a la competencia, mientras que, en el caso de los servicios nacionales, los diferentes países de la Unión Europea tienen de plazo hasta 2020 para completar su liberalización.

Renfe quiere evitar la competencia de ILSA

Renfe ha presentado sus alegaciones a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) respecto al proyecto de alta velocidad ferroviaria de Intermodalidad de Levante (ILSA), empresa de los socios de Air Nostrum. La operadora ferroviaria pública alega que el proyecto de ILSA de operar un Ave privado que va a enlazar Madrid con Montpellier (Francia), con paradas en Zaragoza y Barcelona, no cumple los requisitos para ser considerado transporte internacional.

ILSA pretende lanzar un servicio que discurre desde Madrid hasta Perpiñán con paradas intermedias en Zaragoza o Barcelona, lo que implica una competencia frontal con el corredor de Renfe Madrid-Cataluña, uno de los más rentables y de mayor tráfico de la red comercial estatal. Según la documentación aportada por la participada por los socios de Air Nostrum y el Instituto Valenciano de Infertilidad, los trenes comenzarían a transitar a partir del 5 de octubre.

La CNMC ha establecido como requisito para que una ruta de alta velocidad sea considerada como transporte internacional y no doméstico aún no liberalizado, que sus trenes deberán recorrer al menos el 20% del trayecto fuera de España y conseguir allí el 30% de sus ingresos y transportar, al menos, a tres de cada diez viajeros más allá de la frontera.

Una vez concluido el plazo de presentación de alegaciones, los técnicos de Competencia las analizarán y trasladarán su propuesta al consejo del organismo, que aprobará su resolución definitiva en un plazo no determinado que, perece que va a ser favorable a abrir ya la liberalización del sector de transporte de viajeros, de acuerdo con fuentes de la CNMC. Anteriormente, la Audiencia Nacional rechazó las medidas cautelares solicitadas por el Ministerio de Fomento acerca del reglamento de liberalización creado por el regulador para frenar la entrada de empresas privadas en la alta velocidad.

ILSA está ahora en fase de búsqueda de socios, de financiación y de proveedor de locomotoras y coches, toda vez que Renfe puede poner como excusa para no alquilar su material el retraso en el macrocontrato de renovación de flota por más de 3.000 millones de euros, que sigue pendiente de licitación.

La determinación de la CNMC de abrir la puerta a los servicios internacionales de pasajeros como anticipo a la liberalización completa de 2020 está animando a otros operadores a anticiparse para ensayar trayectos, como ha hecho Air Nostrum. La última solictud de autorización que llegó a los despachos del organismo regulador fue la de Arriva, filial de la alemana Deutsche Bahn, que quiere poner en marcha una nueva línea entre Vigo y Oporto y romper el monopolio de Renfe en el noroeste de España y en la conexión con Portugal.

Sin ir más lejos, hace unos días el presidente de Alsa, Jorge Cosmen, admitía que su compañía, especializada en el transporte de pasajeros por carretera, estudia las condiciones de la liberalización del sector ferroviario comercial a nivel europeo. Sin embargo, enfrió las posibilidades de que Alsa llegue a introducirse en este mercado, dado que este está dominado por “grandes operadores públicos”, como el caso de Renfe en España. “Estos competidores son muy potentes. Los alemanes facturan más de 30.000 millones al año, y Renfe seguramente sea de los mejores en operativa”. Cosme añadió que “el transporte ferroviario tendrá más cuota de mercado en Europa”, pero “hay que ver cuáles son las condiciones de mercado y de competencia y si como empresa privada tenemos posibilidades”.

Cercanías seguiría en manos de Renfe en 2020

Renfe podría quedarse con el monopolio de la prestación de los servicios de Cercanías y Media Distancia convencional (regionales), considerados como servicios públicos, más allá de diciembre de 2020, cuando el transporte de viajeros en tren en la UE se abra a la competencia. La operadora puede garantizarse este negocio, el que mayor número de viajeros transporta, hasta casi el año 2040 si el Gobierno español se acoge a todas las posibilidades que las directivas comunitarias sobre esta liberalización ofrecen para ello. De esta forma, la compañía ferroviaria pública tendría sólo que competir en transporte en AVE y Larga Distancia con los nuevos operadores privados que entren en el mercado.

Renfe está actualmente pendiente de lo que el Gobierno decida sobre la futura explotación de estos servicios, en los que está anunciando importantes inversiones para su mejora, como es el caso de Cercanías con la presentación de planes en las distintas poblaciones en que se presta para renovar trenes y estaciones. También está a punto de firmar un nuevo contrato-programa con Fomento por el que le encomiende la prestación los servicios públicos de Cercanías y Media Distancia, toda vez que el Consejo de Ministros aprobó en diciembre la nueva relación de líneas que los conforman. A pesar de indicar que este contrato se “firmará en breve”, Julio Gómez-Pomar, asegura que aún no se ha determinado su vigencia, el periodo de tiempo para el que se encomendará a Renfe estos servicios.

A pesar de la apertura del mercado en 2020, las normas europeas permiten que en el caso de los servicios públicos puedan seguir siendo adjudicados a Renfe “directamente”, sin competencia, hasta 2024. “Será a partir de ese año cuando ningún país pueda ya conceder los servicios públicos ferroviarios directamente a un operador”, indica el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, durante una jornada ferroviaria organizada por ‘Expansión’.

No obstante, a pesar de no poderse conceder, sí se permitirá su explotación, dado que la misma norma comunitaria contempla que hasta el mismo año 2023 se pueda conceder a un operador la prestación de Cercanías por un plazo de diez años, prorrogable por otros cinco. En el caso de que esta encomienda de explotación de servicios públicos se realizara el mismo año 2023 y se aplicara la prórroga, la prestación en monopolio de estos transportes ferroviarios se garantizaría hasta 2037.

En cuanto a los servicios que prestará en competencia desde el primer momento, el ‘número dos’ de Fomento asegura que “para Renfe no supondrán ningún reto” dado que está ya preparada. Así, se refirió a su reestructuración en cuatro sociedades, los ajustes de costes realizados, su nueva política comercial y el reciente anuncio de un AVE ‘low cost’. No obstante, Renfe también está pendiente de otra decisión del Gobierno ante la liberalización, su eventual integración con Adif en un ‘holding ferroviario’.

El secretario de Estado explica que la reforma de la Ley Ferroviaria que se tiene que acometer antes de fin de este año para adecuarla a la liberalización incluirá la posibilidad de unir la compañía ferroviaria y la gestora de la infraestructura. Por el momento, ratifica que Adif trabaja en integrar la filial Adif Alta Velocidad “para conformar una administrador único, firme y sólido ante la liberalización”, mientras “se sigue trabajando en la posibilidad de que Adif y Renfe conformen un ‘holding'”

¿Un AVE low cost como Ryanair y otras aéreas?

El EVA (AVE al revés) hará como las compañías privadas aéreas ‘low cost’. Es decir que cobrará suplementos al precio del billete por determinadas prestaciones. No hay nada establecido todavía (de hecho quedan varios medes para estudiar detenidamente el servicio), pero no es oro todo lo que reluce y la nueva prestación de Renfe para la Alta Velocidad pretender actuar como algunas de las compañías aéreas privadas (Ryanair y Air Nostrum, por ejemplo) y cobrar por algunos de los extras que preste a los clientes. Fuentes de la operadora, explican que se están planteando algunos suplementos en el EVA, como un equipaje especial o de mayor tamaño que el normal, si bien no hay un reglamento establecido.

Estos suplementos se añadirían al precio básico del billete, que será de entre 60 y 65 euros, un 25% más bajo respecto a los 85 euros que supone la tarifa media actual de un trayecto del AVE Madrid-Barcelona. A partir de este importe medio básico del billete del nuevo servicio se añadirían los posibles suplementos, pero también se aplicarán descuentos para viajeros recurrentes o para familias y grupos en función de su número. En el caso de que el cliente compre un billete ‘punto a punto’ esto es, que incluya el traslado entre las estaciones y el origen y destino final del trayecto, el correspondiente coste de ese traslado se sumará al billete como un “complemento”.

Renfe está abierto a colaborar con todos los modos de transporte, desde los tradicionales (taxi, metro, autobús y coche de alquiler) hasta los nuevos como son los vehículos de alquiler con conductor (VTC) o el coche compartido. La operadora estudia, además, que estos trenes supriman el coche cafetería, para convertirlo en una sala multifuncional con máquinas expendedoras de bebidas y alimentos, y sopesa eliminar o reducir al mínimo las clases preferentes. Además, contará con más asientos con mesa para grupos e incluso sala de juegos para niños.

Renfe desea incorporar el EVA dentro de un año, entre febrero y marzo de 2019, un año antes de que se liberalice el transporte de pasajeros en tren en la UE y que, por tanto, tenga que empezar a competir con eventuales nuevos operadores privados. El nuevo servicio arrancará con una oferta inicial de cinco frecuencias diarias. En un principio, el trayecto unirá Madrid Atocha y la estación de El Prat de Llobregat (Barcelona) con una única parada en Tarragona, si bien posteriormente lo haría también en Zaragoza.

La operadora invertirá entre 3 y 4 millones de euros en lanzar el servicio, importe que incluye el coste de la construcción de la estación AVE en El Prat (unos 2 millones de euros), el desarrollo de las ‘App’ y la remodelación de los tres trenes con los que prestará el servicio ‘low cost’. El nuevo EVA se combinará con las actuales circulaciones del AVE convencional, lo que, según dichas fuentes de Renfe, requerirá “aumentar la productividad de los trenes”, esto es, aumentar el número de kilómetros que recorren al día, “con el consiguiente reto en su mantenimiento y limpieza“.

Renfe basa la rentabilidad de este nuevo servicio en este aumento de productividad y en el ahorro de costes que se plantea con la digitalización y las nuevas tecnologías, además del millón de viajeros que confía en captar. La operadora insiste en que el grueso de los pasajeros procederán del coche particular y otra gran parte será demanda “que generará la propia oferta del servicio”.

Plan de bajas para el 5,8% de empleados de Renfe

Renfe ha planteado un plan de bajas voluntarias para un máximo de 805 trabajadores de la compañía ferroviaria, alrededor del 5,8% de la plantilla de unos 13.720 empleados con que cuenta actualmente. El programa de desvinculaciones que se acometerá durante este ejercicio 2018 se suma a los abordados los dos últimos años, de 750 empleados en 2016 y 2017 respectivamente, y el de unos 500 efectivos de 2015. Estos ajustes se enmarcan en el plan de empleo que la compañía ferroviaria pactó con los sindicatos en el marco de su actual convenio colectivo, que vincula las salidas voluntarias de personal con la incorporación de nuevos efectivos.

El objetivo último de esta medida es transformar y rejuvenecer la plantilla de Renfe, que presenta una edad media de 54 años, incorporando además nuevos profesionales que generen valor y permitan a la empresa atender el crecimiento de algunos de sus negocios y cubrir nuevos perfiles profesionales. La compañía que preside Juan Alfaro cerró en el último trimestre de 2017 la quinta oferta de empleo que lanza desde 2015, que además figura como la mayor de su historia, dado que incorporó 675 empleados, de los que más de la mitad son maquinistas. En la actualidad, tiene abierta una nueva convocatoria para incorporar seis nuevos profesionales entre asesores jurídicos y tributarios, comerciales e ingenieros.

Renfe acomete esta reestructuración de su plantilla en el marco de su estrategia de prepararse para la apertura a la competencia de transporte de viajeros en tren, prevista en 2020, cuando la compañía pública perderá su monopolio en AVE y Larga Distancia y empezará a competir con nuevos operadores privados que entren en el mercado. “Este es nuestro principal foco de atención hasta 2020, mantener la cuota de mercado y prepararnos para dicha apertura“, indicó recientemente el presidente de Renfe. Con este mismo fin, la compañía, que espera cerrar el ejercicio 2017 con sus primeros beneficios de la historia, lanzará a finales de este trimestre un plan de compra de nuevos trenes.

En cuanto al plan de bajas voluntarias que Renfe ejecutará este año plantea que, del máximo de 805 trabajadoras que se pueden sumar, hasta 208 sean maquinistas, 119 comerciales y otros 103 operarios de talleres. También plantea la posibilidad de salida para personal corporativo, tanto en la dirección, como en las estructuras de apoyo y gestión.

Los sindicatos manifestaron su satisfacción por el aumento del número de trabajadores que pueden sumarse al plan respecto a anteriores ejercicios, cuando las solicitudes de adhesión y salida sobrepasaron a las bajas propuestas.

Fomento analiza fusionar Adif y Adif Alta Velocidad

El Ministerio de Fomento analiza la viabilidad de volver a fusionar en una sola empresa a Adif y Adif Alta Velocidad, con el fin de dar “más solidez” al sector ferroviario público español ante la apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren en la UE en 2020, según informa el titular del Departamento. Íñigo de la Serna indica, no obstante, “aún no hay tomada una decisión al respecto” y tampoco tiene respuesta de los distintos agentes y órganos a los que está consultando sobre la operación.

Fomento se dispone a avanzar en la integración de Adif y su filial de Alta Velocidad toda vez que a finales del pasado año la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mostró su opinión desfavorable al proyecto inicial de volver a fusionar Renfe y Adif en un nuevo ‘holding’ ferroviario público. El ‘superregulador’ considera que dicha operación constituiría “un paso atrás” que obstaculizaría la próxima liberalización, según indicaron entonces fuentes del sector. En cuanto a la actual y eventual integración de Adif y Adif Alta Velocidad, De la Serna indica que se trata de “una de las alternativas” que bajara para “dar una mayor solidez al sector ferroviario”.

“A partir de la liberalización del transporte de viajeros en tren en 2020 se abre un escenario en el que nuestras empresas van a tener que competir dentro y fuera del país y necesitamos tener una base sólida también como Gobierno para prestar el mejor servicio posible, o mejor servicio que cualquier otro operador que pueda ser competidor de Renfe o Adif”, declara De la Serna. La integración de las dos empresas promotoras y gestoras de las dos distintas redes ferroviarias del país es “una de las posibilidades abiertas y en estudio”. “La posibilidad está abierta y se está estudiando, con discreción y teniendo en consideración a todos los órganos que en su caso tienen que expresar su opinión”, indica el ministro.

Desde la entrada en vigor de los Presupuestos Generales del Estado de 2017, Adif no recibe ninguna subvención del Estado por el concepto de Obligaciones de Servicio Público (OPS) y logra sus ingresos mediante el cobro de cánones a Renfe (y cualquier otro operador). Si estos fueran catalogados como ingresos de mercado se estaría reconociendo que los ingresos de Adif también provienen del mercado y, por tanto, que la entidad no depende exclusivamente de la Administración pública y podría pasar al sector de “sociedades no financieras”.

Esta esa una condición indispensable para permitir la integración y “mantener una capacidad de financiación ajena a los Presupuestos del Estado”, según el gestor ferroviario, que ha pedido a la CE que se pronuncie. La integración de ambas sociedades podría redundar en una gestión más eficaz de aspectos como los recursos humanos, sistemas de contratación o gestión de la circulación, al tiempo que permitiría una mayor capacidad de endeudamiento de Adif para desarrollar proyectos en la red convencional con mecanismos de financiación ajenos a los Presupuestos. En cualquier caso, la integración entre ambas entidades garantizará el empleo de ambas plantillas, aseguran las mismas fuentes.

De la Serna sostiene que “es pronto para manifestarse; no se ha tomado aún una decisión y tampoco tenemos respuesta de los agentes a los que consultamos si es viable o no”, concluye tras reunirse con el consejero de Fomento de la Junta de Andalucía Felipe López.

Adif Alta Velocidad cerró 2016 con ‘números rojos’ de 328,14 millones de euros, al contabilizar provisiones de 320 millones para afrontar litigios con constructoras de los tramos de AVE que registraron problemas y la quiebra de las sociedades constituidas para integrar el ferrocarril en distintas ciudades, y con un endeudamiento de 14.339,9 millones. Estas pérdidas y esta deuda se sumarían así a las de Adif en dicho ejercicio, de 79,1 millones y 488 millones, respectivamente.