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Maquinista de Metro afectado por amianto

El Sindicato de Maquinistas de Metro de Madrid informa del primer caso de un maquinista del suburbano, jubilado en 2008, que “ha dado positivo” en el diagnóstico de un tumor canceroso debido a la exposición al amianto. El afectado, asegura el sindicato en una nota de prensa, trabajó como maquinista durante más de 35 años y ahora exige que su patología sea reconocida como enfermedad profesional.

Según el sindicato, el extrabajador de Metro dio positivo en el diagnóstico del mesotelioma pleural maligno, un tumor canceroso poco común que afecta, principalmente, al revestimiento del pulmón y de la cavidad torácica (pleura) debido a la exposición al asbestos, es decir, el amianto. El maquinista “padece esta enfermedad a causa de su exposición al amianto en su puesto de trabajo, al que acudía diariamente”. En los próximos días, la dirección de Metro comunicará las condiciones en las que todos los trabajadores en activo de la empresa podrán solicitar si lo desean la realización de pruebas.

El Sindicato de Maquinistas dice que tomará medidas y pedirá a la Seguridad Social que se reconozca la asbestosis del maquinista afectado como enfermedad profesional, una patología por la que ya está recibiendo tratamiento. Según los maquinistas, aunque Metro ha empezado a tomar algunas medidas para el desamiantado, estas llegan “con al menos quince años de retraso, ya que desde el año 2003 conocían la presencia de amianto en las instalaciones y trenes”.

“Los afectados con asbestosis seguirán aumentando en los próximos años, esto es sólo la punta del iceberg“, dice el Sindicato, y añade que “los trabajadores deben conocer los riesgos que supone su puesto de trabajo desde el minuto cero en el que comienzan a trabajar”. De acuerdo con las cifras manejadas, con la persona de la que se ha informado este martes serían cinco los afectados por la asbestosis, uno de los cuales falleció el 24 de mayo pasado.

En febrero pasado, Metro reconoció que existe amianto en un pequeño componente eléctrico en trenes de los modelos 2.000 y 5.000 -que tienen entre 35 y 40 años- que circulan por las líneas 1, 6 y 9, aunque no supone un peligro ni para viajeros ni para trabajadores del suburbano. Posteriormente, Metro anunció un plan dotado con 140 millones de euros para la eliminación del amianto en toda la red.

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“Era un accidente anunciado”, dice el maquinista

Emociones y amargos recuerdos salen a flote. El maquinista del tren Alvia siniestrado en Santiago de Compostela en 2013, Francisco José Garzón Amo, ha asegurado hoy en el Congreso que se trató de “un accidente anunciado” porque toda la seguridad de la línea y, en concreto, en la curva de Angrois donde se produjo la catástrofe quedaba sólo “en manos del maquinista”.

Garzón, que comparece acompañado por su abogado en la Comisión de Investigación sobre el accidente, ha pedido entre lágrimas y visiblemente emocionado que fuera otra persona quien leyera la declaración que traía escrita y en la que ha pedido perdón a las víctimas y a las familias. “Si no está de ánimo, suspenderemos la sesión o lo que sea necesario”, ha asegurado el presidente de la Comisión, el diputado del PDeCAT, Feliu Guillaumes.

En la declaración, leída por el secretario de la comisión, el maquinista ha pedido que se pudiera escuchar la grabación completa de la conversación que mantuvo con el puesto de mando instantes después del accidente. Una conversación en la que reconocía que iba a 190 kilómetros por hora y no a 80, pero en el que alertaba también de que eso podía ocurrir cualquier día por la falta de señalización y de medidas de seguridad de la línea. “Dije que algún día esto iba a pasar, que éramos humanos”, ha admitido.

Una grabación que la Mesa de la Comisión ha decidido no difundir en la sesión, pero que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha intentado reproducir en su teléfono móvil aprovechando su turno de palabra, momento en el que el presidente de la Comisión ha suspendido la sesión durante unos minutos. Tras este episodio y reanudada la comparecencia, la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, ha leído el tenor de la conversación, en la que el maquinista insiste sobre el peligro de la curva, del que había alertado repetidamente a sus superiores antes del siniestro. “¿Piensa que fue un cabeza de turco?”, le ha preguntado la portavoz de En Marea, a lo que el maquinista ha contestado que solo quiere vivir “en paz” y que hubiera preferido haber muerto en el accidente, si con ello hubiera salvado alguna de las personas que perdieron la vida en el siniestro.

Alexandra Fernández ha recalcado que en “cinco minutos” de cada comparecencia de las víctimas se han “desmontado” cinco años de “mentiras” del PP y PSOE sobre el accidente. Y ha reivindicado que vuelvan al final de la comisión para que puedan contestar a las siguientes comparecencias que se vayan dando en el Congreso. “Desmontaron esa idea de que el maquinista era el culpable de todo para ocultar las causas más profundas que son las que debemos analizar en la comisión”, ha señalado Fernández, reconociendo a la Plataforma la investigación que ha realizado sobre el accidente, en contraposición con Renfe y Adif que “han estado negándose” a colaborar con la Justicia.

El presidente de la Plataforma de Víctimas, Jesús Domínguez, que fue el primer compareciente que acudió a la comisión, ha seguido el resto de testimonios de víctimas. En declaraciones a los medios ha señalado que espera que todo esto sirva para aclarar que la verdad que se filtró a los medios por parte del Ministerio, achacando el accidente a la velocidad a la que circulaba, fue una maniobra para “eludir el resto de responsabilidades”. “El maquinista volverá a pedir perdón, es la única persona que lo ha pedido”, ha apuntado Domínguez, quien ha calificado de “cacería” el tratamiento que se hizo de Garzón en el ámbito mediático. “Tenemos claro que tuvo un despiste pero se quiso ocultar la desconexión de los sistemas de seguridad y otras negligencias”, ha zanjado.

El accidente de Angrois, al Congreso

El maquinista y el interventor del tren Alvia, que descarriló en julio de 2013 en las afueras de Santiago, accidente en el que murieron ochenta personas, han sido citados la próxima semana ante una comisión del Congreso de los Diputados que investiga el siniestro. Francisco José Garzón y Antonio Martín Marugón acudirán el próximo miércoles ante la comisión, junto a la directora de la oficina de atención a víctimas del operador ferroviario Renfe, Carmen Jiménez, y a representantes de asociaciones de víctimas, según el calendario divulgado.

La comisión iniciará su sesión el martes próximo con la comparecencia de los responsables de asociaciones de víctimas y familiares de los siniestrados, ya que además de los ochenta muertos, otro centenar y medios de pasajeros resultaron heridos de diversa consideración, y proseguirá el miércoles con la intervención de los tripulantes del convoy.

El tren Alvia que efectuaba el recorrido entre Madrid y Ferrol descarriló en una curva al aproximarse a la capital gallega a las 20.41 horas del 24 de julio de 2013 cuando circulaba a 179 kilómetros por hora, según las cajas negras de la locomotora, pese a que el límite establecido era de 80 kilómetros por hora. El exceso de velocidad es considerado como la principal causa del descarrilamiento, del que todavía está en fase de instrucción el proceso judicial para determinar los responsables de esa tragedia ferroviaria, una de las mayores de España.

El maquinista, que frenó solo unos segundos antes del descarrilamiento, es el principal encausado junto con el ex director de seguridad en la circulación de Adif, Andrés Cortabitarte. Poco antes del accidente, el conductor recibió una llamada en su teléfono móvil del interventor, que viajaba a bordo del tren y que intentaba facilitar a una familia de pasajeros con hijos que pudiera apearse en Pontedeume.

El Juzgado de instrucción ha cuestionado el cambio en el sistema de control de velocidad por parte de Adif en la curva del accidente, al señalar en un auto en febrero de 2014 que la “transformación” de esa vía en alta velocidad significó un ahorro de “unos minutos” de tiempo de viaje, pero como contrapartida tuvo “un importante aumento del riesgo para la vida de los cientos o miles de personas que utilizan la línea cada día”. Asimismo, puso en entredicho la decisión de “eliminar el sistema ERTMS”, un mecanismo europeo de frenado automático en caso de superar desmesuradamente el limite de velocidad establecido, por el sistema ASFA, que no permitió evitar el trágico accidente.

Alsa formará a sus maquinistas en septiembre

Alsa comenzará a formar a sus propios maquinistas de tren el próximo mes de septiembre, cuando empezará el primer curso en el centro de formación de personal ferroviario que logró homologar a comienzos de año. La empresa, propiedad del grupo británico National Express, inicia la formación de personal ferroviario en vísperas de que en 2020 se abra el monopolio de transporte de viajeros en tren en España y toda la UE y otros operadores privados puedan así entrar a competir con Renfe.

Alsa ha iniciado el plazo de inscripción del primer curso, abierto para un total de 20 alumnos. La formación será teórica y práctica, se extenderá durante un periodo de once meses y tiene un precio de 22.500 euros, según datos de la compañía. Los interesados en formarse para ejercer como conductor de tren deben contar con más de veinte años de edad y titulación de Bachillerato o Técnico de Formación Profesional. Además, tendrán que superar un reconocimiento psicofísico y demostrar ciertos conocimientos profesionales generales a través de unas pruebas de evaluación.

Los veinte primeros alumnos del centro de formación de Alsa recibirán la formación necesaria y los posteriores diploma y licencia que se requieren para conducir trenes tanto de viajeros como de mercancías en la red ferroviaria de Adif. Alsa comienza a formar maquinistas de tren toda vez que ya cuenta con licencia de operador ferroviario privado desde 2013 y después de que hace un año se convirtiera en la primera empresa privada en operar un tren en el país, aprovechando la apertura a la competencia de los trayectos de carácter turístico. En esa fecha inició la explotación del tren ‘Felipe II’, el convoy turístico entre Madrid y El Escorial.

La compañía de transporte de viajeros en autobús, además de estar habilitada como operador ferroviario, podrá también formar trabajadores para prestar servicios en este sector, tanto a la propia empresa como a terceros. Alsa formará maquinistas mientras recientemente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) alertó sobre la escasez de este tipo de profesionales y su incidencia a la hora de permitir la competencia del transporte de mercancías en tren, el único liberalizado hasta ahora.

Según el ‘superregulador’, las ofertas de empleo para conductores de tren que lanza Renfe provocan un efecto llamada sobre maquinistas de operadores alternativos “que no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público”. Por ello, la CNMC instó a Renfe a cumplir con una serie de medidas para garantizar que los operadores ferroviarios privados, que por el momento que compiten con la compañía pública en tráfico de mercancías, no se queden sin conductores.

Renfe quiere contratar a 600 trabajadores

Renfe ha lanzado una oferta de empleo para incorporar a su plantilla 600 nuevos trabajadores, de los que 410 efectivos, más de las dos terceras partes (el 68%) del total, serán maquinistas. Se trata de una de las mayores convocatorias para reclutar personal de la historia de la operadora ferroviaria pública, cuya puesta en marcha coincide con el cambio de Gobierno y el consecuente relevo en la dirección de la empresa.

Se trata de la sexta oferta de empleo que la compañía ferroviaria pone en marcha desde 2015, cuando volvió a contratar personal tras los años de la crisis. La última de ellas, la que lanzó en 2017, es por el momento la mayor de la historia de la empresa, dado que sumó 925 efectivos. Todos estos procesos de selección forman parte del plan de empleo que Renfe pactó con sus sindicatos en el marco del último convenio colectivo. El programa va ligado a planes de bajas voluntarias por los que ofrece dejar la empresa a los trabajadores de más edad y antigüedad.

Con este proceso de selección, además de maquinistas, Renfe también busca sumar a su plantilla comerciales y técnicos de mantenimiento y fabricación, según informa la empresa. En concreto, la compañía ferroviaria seleccionará 410 maquinistas, de los que 395 serán conductores de trenes en el ámbito nacional y otros 15 para realizar tráficos transfronterizos con Francia. Asimismo, seleccionará 80 comerciales y 110 operadores de mantenimiento. De estos últimos, 36 plazas están relacionadas con labores de electricidad y electrónica, otros 51 con trabajos de ajustador o montador especialista en material rodante, 10 más serán expertos en máquinas y herramientas, otros 6 en calderería, chapa y soldadura, y los 7 restantes, en suministros.

El objetivo último de Renfe con estos planes es reducir la edad media de su plantilla, actualmente de alrededor de 54 años de edad, además de mejorar su productividad, competitividad y cualificación profesional mediante la incorporación de nuevos perfiles adecuados a los nuevos servicios. Los 600 nuevos efectivos que la operadora reclutará ahora supondrán elevar un 4,1% la plantilla de 14.581 trabajadores con que Renfe cerró el ejercicio 2017, según datos oficiales de la compañía.

Renfe lanza la nueva oferta de empleo en tanto está pendiente del eventual relevo en la cúpula que derivará del cambio de Gobierno. Asimismo, la compañía recluta nuevos efectivos tras cerrar 2017 en beneficios sin resultados extraordinarios por vez primera en su historia y mientras se prepara para la entrada de competencia en el transporte de viajeros en tren en 2020.

La convocatoria sucede a las puestas en marcha en los últimos años. Así, en 2015 seleccionó 75 trabajadores y en 2016 lanzó dos ofertas, una para 522 empleados, la mitad maquinistas, y otra para 62 trabajadores y 7 directivos. La de 2017 es la referida mayor de la historia de la empresa, dado que en un primer momento seleccionó 250 maquinistas y, posteriormente, lanzó un proceso para 675 efectivos, 375 de ellos también conductores.

El Semaf convoca paros en Renfe para marzo

El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) ha convocado seis jornadas de huelga en Renfe para marzo, desde el próximo viernes, 2, con 24 horas de duración, y paros parciales los días 9, 11, 12, 13 y 14, que afectarán a todos los servicios de viajeros: Alta Velocidad, Larga y Media distancia, Cercanías y Mercancías. Los maquinistas denuncian “continuos fallos y carencias en la operación diaria”, tanto en la conservación de las infraestructuras y del material rodante, como en la gestión dentro de la empresa ferroviaria. El secretario general del Semaf, Juan Jesús García Fraile, asegura que esas deficiencias “ponen en peligro la calidad del servicio y la seguridad de los ciudadanos”.

El personal de conducción de Renfe, además de la huelga de 24 horas del próximo viernes, parará su actividad de manera parcial con el siguiente calendario: viernes, 9 de marzo (de 12.00 a 16.00 y de 18.00 a 22.00); domingo, 11, (de 19.00 a 23.00); lunes, 12, (de 05.00 a 09.00; de 14.00 a 16.00 y de 18.00 a 22.00); martes, 13, (de 05.30 a 09.30; de 13.00 a 15.00, y de 19.00 a 23.00), y el miércoles, 14, (de 06.00 a 10.00).

Están llamados a secundar la huelga 5.500 trabajadores del personal de conducción de Renfe, de los que cerca del medio millar pertenece a la gestión o desarrolla cursos de formación. De los 5.000 maquinistas activos, 650 pertenecen a mercancías y el resto a transporte de viajeros.

El secretario general del Semaf vaticina un “seguimiento importante” en la huelga que comenzará el próximo viernes, aunque el sindicato prevé que el Ministerio de Fomento fije unos servicios mínimos “abusivos” y que la empresa “compense los retrasos” que se produzcan con trenes de doble composición (con el doble número de vagones). El Semaf denuncia “la profunda desinversión que afecta de manera grave al mantenimiento de la infraestructura sobre todo en lo que no es Alta Velocidad”.

Según el criterio del sindicato, que espera que en próximas fechas se unan a estas movilizaciones otras fuerzas sindicales, “se ha dejado de lado la parte convencional de ancho ibérico, sobre manera en Cercanías y transporte interurbano en las grandes ciudades”. Denuncian un “deterioro absoluto con problemas con las catenarias, roturas de carril y otros desperfectos” en infraestructura, como la que afecta desde agosto al funcionamiento de las escaleras mecánicas en la estación madrileña de Atocha.

El Semaf también deja patente la “falta de personal” en el colectivo de conductores y la “imposibilidad para contratar ni de manera temporal” por parte de Renfe sin el visto bueno del Ministerio de Hacienda. Según indica García Fraile, en los últimos 4 años se han computado 1.600 bajas de maquinistas, frente a la incorporación de 1.150 nuevos conductores y personal de talleres. Añade que a solo dos años para la liberalización ferroviaria en España, Renfe “está en una mala posición de salida y no está preparada para competir.

Alsa desafía a Renfe y formará a sus maquinistas

Alsa ha logrado habilitación para tener un centro de formación de personal ferroviario, incluidos maquinistas de tren, con lo que la compañía de autobuses da así un paso más en su posicionamiento en el sector del transporte de viajeros en tren que se abrirá a la competencia y dejará de ser monopolio de Renfe en 2020. La firma propiedad del grupo británico National Express ya cuenta con licencia de operador ferroviario privado desde 2013.

Alsa ha logrado de la Agencia de Seguridad Ferroviaria la correspondiente homologación como centro de formación de personal ferroviario, lo que le habilita para impartir formación y dar títulos a distintos profesionales del sector ferroviario. Entre los títulos que Alsa podrá impartir se incluye el de maquinista, esto es, conductor de vehículos ferroviarios, e incluso también dará cursos de “reciclaje de personal de conducción” entre otros, como son el de formación sobre infraestructuras y material rodante, operadores de vehículos de maniobras y auxiliar de operaciones de tren y cabina.

En verano de 2017 se convirtió en la primera empresa privada en operar un tren en el país, aprovechando la apertura a la competencia de los trayectos de carácter turístico. En esa fecha inició la explotación del tren ‘Felipe II’, el convoy turístico entre Madrid y El Escorial. Ahora, la compañía de transporte de viajeros en autobús, además de estar habilitada como operador ferroviario, podrá también formar trabajadores para prestar servicios en este sector, tanto a la propia empresa como a terceros.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) instó recientemente a Renfe a cumplir con una serie de medidas para garantizar que los operadores operadores ferroviarios privados, que por el momento que compiten con la compañía pública en tráfico de mercancías, no se queden sin maquinistas. Según el ‘superregulador’, las ofertas de empleo para conductores de tren que lanza Renfe provocan un efecto llamada sobre maquinistas de operadores alternativos “que no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público”. Este hecho, y el que no exista en el mercado una suficiente bolsa de maquinistas, impide la competencia en el transporte de mercancía en tren.

En el caso de Alsa, la compañía suma esta nueva faceta de formador de personal ferroviario a la que la firma ya viene prestando sobre otras materias relacionadas con el transporte, ante el potencial negocio que se abre en el transporte en tren ante la liberalización. En cuanto al centro de formación de personal ferroviario, Alsa inicialmente lo implantará en sus sedes de Madrid, si bien a corto plazo también prevé extender esta actividad a sus centros de Asturias y León.

Semaf defiende a Renfe frente a la CNMC

El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) considera que la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de imponer condiciones a Renfe en la contratación de maquinistas no respeta el derecho a la libertad de empresa. A través de un comunicado, este sindicato muestra su “disconformidad” y “perplejidad” por la resolución del organismo regulador y asegura que la posición de la CNMC evidencia “un claro y preocupante desconocimiento” de las condiciones en las que prestan sus servicios las empresas privadas.

Según el sindicato, las condiciones laborales de los maquinistas en el sector privado “influyen decisivamente en el deseo de los trabajadores de abandonar esas empresas”. El Semaf pide a la CNMC que recomiende a la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP) que hagan un esfuerzo por mantener a sus trabajadores ofreciendo “unas condiciones sociales y laborales dignas”. El problema, según el sindicato, “no viene de los procesos de selección de Renfe” sino de “la manera de gestionar el personal” por parte de algunas empresas privadas.

El Semaf recuerda a la CNMC que “velar por el libre mercado es velar por el cumplimiento de las normas establecidas”, en este caso la ley de la oferta y la demanda, y que “deben ser los trabajadores quienes puedan elegir donde trabajar y en qué condiciones”. La CNMC ha impuesto una serie de condiciones a Renfe en la contratación de maquinistas para garantizar que las empresas competidoras cuenten con suficientes conductores para desarrollar su actividad en igualdad de condiciones. Renfe deberá informar con antelación de sus planes de contratación de maquinistas y tendrá que ofrecer un servicio mayorista de tracción a las empresas competidoras que hayan perdido a más del 20% de su plantilla de conductores como consecuencia de las convocatorias del operador público.

Según la CNMC, Renfe, que emplea al 97% de los maquinistas de España, captó un número elevado de profesionales de sus empresas rivales entre 2015 y 2016, lo que mermó su capacidad de competir. La AEFP, que representa a la mayoría de los competidores de Renfe en el mercado de mercancías, el único liberalizado, denunció a la operadora pública ante la CNMC por las contrataciones que realizó en 2015 y 2016. Renfe ha impugnado las condiciones impuestas por el organismo regulador y ha avanzado su intención de pedir la suspensión cautelar de la resolución. Según Renfe, la resolución de la CNMC “es inviable y no favorece en ningún caso” la competencia en el transporte de mercancías por ferrocarril.

Mientras, el presidente de Renfe, Juan Alfaro, anuncia que su compañía se prepara para competir con otros operadores ferroviarios tanto dentro como fuera de España, una vez que el transporte de viajeros por ferrocarril se liberalice en Europa a partir de 2020. “Renfe se está preparando para ese momento, para competir dentro y también preparando para aprovechar las oportunidades que puedan surgir para competir fuera“, dice Alfaro en su intervención en el IV Foro de Innovación Turística Hotusa Explora.

Tras recordar que el transporte de mercancías ya está liberalizado, señala que a partir de 2020 se liberalizará el de viajeros, por lo que cualquier operador que quiera venir, podrá competir “de buena lid” con Renfe en los trayectos que quiera, ya sea Madrid-Barcelona o Madrid-Sevilla. Alfaro mantienen que el reto claro de 2020 para Renfe es la liberalización, mantener la cuota de mercado, el cupo de pasajeros y prepararse para la competencia, que considera que “siempre es buena”. Además recuerda que dado que las directivas europeas y la regulación les obliga a ello, tendría “poco sentido” estar en contra.

El transporte de viajeros por ferrocarril es una parte “importantísima” del negocio de Renfe, por lo que la operadora tiene que tratar de ser parte de “la cadena global” del turismo. En una primera fase, explica Alfaro que esto pasa por proveer soluciones de movilidad, lo que tiene mucho que ver con la “intermodalidad”. En una segunda fase, tiene que ver con alojamiento y con actividades de ocio, cuestiones que se irán desarrollando en los próximos años.

Alfaro pone de relieve que el transporte por ferrocarril es uno de los más utilizados por los turistas y que su crecimiento permite un desarrollo importante del turismo interior tanto de extranjeros como de nacionales. Destaca también la importancia de la intermodalidad y recalca los acuerdos tanto con Balearia como con Iberia, como por ejemplo el billete Buenos Aires-Valladolid.

Renfe y la CNMC, a la greña por los maquinistas

Renfe recurre a los tribunales, por la vía contencioso-administrativa, las medidas que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le ha impuesto para evitar que los operadores privados se queden sin maquinistas. La compañía ferroviaria pública pedirá además la suspensión cautelar de la aplicación de las medidas en tanto se resuelve el proceso judicial. En virtud de estas medidas, Renfe estará obligada a dar y costear durante tres meses un servicio de tracción a las empresas privadas que pierdan a más del 20% de su plantilla de maquinistas como consecuencia de una convocatoria de empleo de conductores de la operadora dominante. Renfe considera que se trata de una iniciativa “inviable” y que además “no favorece en ningún caso la competencia en el transporte de mercancías en tren”, un negocio liberalizado en España desde 2005.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto a Renfe el cumplimiento de una serie de medidas para garantizar que las operadoras ferroviarias privadas que compiten con la compañía pública en tráfico de mercancías no se queden sin maquinistas. La CNMC indica que las convocatorias de incorporación de nuevos maquinistas por parte de Renfe provoca un efecto llamada sobre los conductores de las operadoras alternativas, “que no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público”. El ‘superregulador’ considera que el hecho de que no exista en el mercado una suficiente bolsa de maquinistas de tren impide la competencia en el transporte de mercancía en tren, un sector liberalizado desde 2005.

La operadora española denuncia que, al exigir estas medidas, el ‘superregulador’ atenta contra “la libertad de empresa e invade la capacidad de Renfe para organizar sus propios recursos”. La compañía que preside Juan Alfaro considera que no es posible atender este servicio, dado que su división de Mercancías tiene la capacidad de producción “adaptada a sus propias necesidades”. Renfe reacciona de esta forma a las medidas impuestas por la CNMC con el fin de que exista en el mercado una bolsa de maquinistas formados a disposición de todas las empresas que operan en el sector con el fin último de garantizar la competencia en este mercado.

La comisión ha “constatado” que Renfe, que emplea al 97% de los maquinistas de tren del país, paralizó en 2012 los cursos de formación de maquinistas, requisito imprescindible para acceder a la profesión, y que no los reanudó hasta 2016. No obstante, en 2015 lanzó una oferta de empleo con el referido efecto en las plantillas de conductores de las empresas rivales. Por ello, y ante la denuncia presentada al respecto por la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP), el órgano que preside José María Marín Quemada ha resuelto imponer un conjunto de requisitos a Renfe para garantizar que cuenten con maquinistas suficientes sus competidores, por el momento en tráfico de mercancías.

El ‘superregulador’ impone estas medidas a Renfe un año después de que le pusiera la mayor multa a una sola empresa, una sanción de 65 millones de euros por no facilitar la competencia también en mercancías. En la actualidad, Renfe aborda un plan de saneamiento y reestructuración en Renfe Mercancías con el fin de que sea rentable y genere beneficios. Este plan culminará con una alianza de esta filial con un operador logístico privado.

El objetivo del ‘superregulador’ es dar transparencia a la planificación sobre la formación de maquinistas con el fin de que siempre exista una bolsa de este tipo de profesionales en el mercado. La CNMC insta a Renfe a cuantificar y comunicar antes del 31 de enero de cada año a este órgano, los centros de formación y las empresas ferroviarias “su mejor estimación” sobre las necesidades de conductores de tren para al menos los dos años siguientes. La compañía también deberá garantizar que las convocatorias de empleo que realice para contratar maquinistas tenga un plazo de al menos tres meses entre el anuncio y el primer examen o prueba de selección. La CNMC indica que estas medidas estarán vigentes hasta que el mercado asegure por sí mismo el correcto funcionamiento. En caso de que se produzca algún cambio, analizará la pertinencia de mantenerlas.

Huelga de maquinistas en Metro Madrid

Los maquinistas de Metro de Madrid comienzan hoy una huelga hasta el próximo domingo, que coincide con los días de las celebraciones centrales del World Pride 2017 en los que se prevé la llegada de casi tres millones de turistas a la capital de España. La Comunidad de Madrid ha fijado unos servicios mínimos de entre el 64% y el 75% de media en el servicio de trenes con motivo de la huelga convocada por el Sindicato del Colectivo de Maquinistas de Metro a partir de este miércoles a las 13.00 horas.

Metro de Madrid ha establecido para hoy unos servicios mínimos del 67% de media en el servicio de trenes. El 29 y 30 de junio y el 1 y 2 de julio, la huelga dará comienzo a las 06.00 horas y se prolongará hasta la finalización del servicio. Para el jueves 29 se han establecido unos servicios mínimos del 66%, mientras que, al día siguiente, el viernes, los servicios mínimos se incrementarán hasta el 69%. El sábado 1 de julio, cuando se celebrará la manifestación del Orgullo 2017, los servicios establecidos por la Comunidad de Madrid alcanzan el 75%. Esa jornada, el Metro quiere abrir las 24 horas para garantizar la movilidad por la ciudad de los cerca de tres millones de turistas que se esperan en la capital. Y el domingo 2 de julio, serán del 64%.

La apertura durante 24 horas está, sin embargo, en el aire. El Sindicato Libre, uno de los siete en los que están agrupados los trabajadores del Metro, interpuso el viernes pasado en el Juzgado de lo Social una demanda de conflicto colectivo con la petición de que se adopten medidas cautelares de carácter urgente al considerar que esa decisión provoca una modificación sustancial de sus condiciones de trabajo, que, además, se ha tomado sin negociación.

Metro y sindicatos acordaron seguir el criterio de voluntariedad como primera opción para cubrir el horario de servicio ampliado. Pero solo se apuntaron 80 trabajadores y se necesitan 212 para cubrir las necesidades en las estaciones, por lo que, al amparo del artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores, Metro decide modificar, de forma puntual, el horario de trabajo de un determinado número de personas. Estas tenían asignado un turno de trabajo inicialmente el día 1 de julio, y al amparo de ese cambio prestarán servicio desde las 22.00 horas del día 1 hasta las 6.00 horas del 2 de julio.

Un portavoz de la Consejería de Transportes sostiene que esta denuncia constituye una “vuelta de tuerca más con el objetivo de forzar la negociación y torpedear uno de los acontecimientos más esperados en Madrid, anteponiendo el interés particular al general”.

El Gobierno madrileño explica, además, que estos servicios mínimos tienen como objetivo “garantizar la necesaria movilidad y la prestación de un servicio esencial para los ciudadanos, acentuado además con la masiva demanda de uso que se prevé durante estos días, con motivo de la celebración del World Pride en Madrid”. Metro informará a través de todos los canales disponibles de atención al cliente -megafonía, teleindicadores, centro de atención al cliente, cartelería en estaciones, canales digitales- de los horarios de la huelga y los servicios de los que podrán disponer los viajeros.