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Vuelve el Tren de Arganda

Este domingo 3 de marzo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda, un veterano convoy histórico que realiza un recorrido de 3,5 kilómetros por el único tramo preservado del antiguo Ferrocarril del Tajuña. Su objetivo es rememorar cómo se viajaba en estos trenes y cómo se trabajaba hace más de 100 años en el desempeño de oficios ya desaparecidos, como fogoneros o guardagujas.

El Tren de Arganda está gestionado por la asociación sin ánimo de lucro Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM). El tren está formado por coches de madera, algunos ya centenarios: El AC-201 fabricado por Carde y Escoriaza en 1916 y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda, a partir de antiguos chasis de vehículos ferroviarios. Adicionalmente se acostumbra a incorporar un vagón de ‘Jefe de Tren’ reconvertido en coche de pasajeros y procedente del ferrocarril Ponferrada-Villablino (PV).

Este venerable tren circula entre la estación de Poveda (Arganda del Rey) y el apeadero de la Laguna del Campillo (Rivas Vaciamadrid) todos los domingos de las temporadas de primavera y otoño, con salidas a las 11.00, 12.00 y 13:00 horas. El coste del billete es de solo cinco euros por viajero, salvo los niños menores de tres años que viajan gratis al no ocupar asiento. Durante el trayecto de ida y vuelta a la Laguna del Campillo, unos 45 minutos, el tren cruza el río Jarama por el mayor puente metálico de ferrocarril en la Comunidad de Madrid, y discurre paralelo a los riscos de El Piúl hasta llegar al Campillo. Toda ello dentro del ámbito del Parque Regional del Sureste.

En el apeadero, situado a orillas de la laguna, la locomotora efectúa la maniobra de cambio del sentido de la marcha y puede ser contemplada en vivo por los viajeros. En plena erupción de la primavera, los visitantes también podrán disfrutar de la observación de cientos de aves que anidan o realizan paradas migratorias, como zampullines, garzas reales o somormujos.

Para reservar plaza en el tren se puede hacer: Por correo electrónico a reservas@vapormadrid.com de lunes a sábado. Por el teléfono 630 33 68 40 de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas. O bien el mismo día en la taquilla de la estación de 10.30 a 12.55 horas (Más información en https://www.vapormadrid.org ).

Este centenario tren de vapor no es el único protagonista de nuestra vuelta al pasado, ya que toda esta línea ferroviaria y sus instalaciones, como la estación y el apeadero de La Poveda, la cabina de ‘enclavamientos y señales’, o los talleres en los que se restauran los vehículos, constituyen un auténtico museo vivo del ferrocarril. Además, en una nave anexa a los talleres, en el apeadero de La Poveda, los miembros de la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (Asocufe) nos permiten disfrutar de una gran maqueta de tren a escala HO. Para hacer más cómoda la visita a esta maqueta, el CIFVM pone en circulación un pequeño tren lanzadera desde la estación al apeadero al término de cada viaje del Tren de Arganda, excepto el de las 13.00 horas. El precio de la visita a la maqueta, que incluye el traslado en el tren lanzadera es de dos euros.

En 1987, un grupo de aficionados al tren creó el Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor (CIFVM) para dar rienda suelta a sus hobbies ferroviarios, sobre todo, el modelismo tripulado de 5 pulgadas. Tres años más tarde, decidieron comprar la primera pieza de tamaño real, una máquina de vapor de ancho de vía métrico que iba a ser desguazada y que, una vez restaurada, recibiría el nombre de la localidad de adopción: ‘Arganda’.

Esta locomotora fue alojada en una nave industrial de Arganda del Rey muy próxima al trazado del antiguo Ferrocarril del Tajuña, la cual les fue cedida por el ayuntamiento de esta localidad madrileña. Inicialmente, los miembros del CIFVM, a la vez que empezaron la restauración de la locomotora, siguieron trabajando con sus trenes de 5 pulgadas pero, a medida que iban consiguiendo más vehículos de ‘escala real’, como dos cisternas del Ferrocarril del Tajuña o cuatro vagones dedicados al transporte de mercancías procedentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Catalana, decidieron dedicarse en exclusiva a esta nueva tarea.

En noviembre de 1997 dejó de circular el último tren comercial del Ferrocarril del Tajuña en el tramo activo que quedaba (Alto de Morata-Vicálvaro) consiguiendo la asociación, en conversaciones con la cementera Portland-Valderrivas, propietaria del ferrocarril, como con la Comunidad Autónoma de Madrid, que no se desmantelase el pequeño tramo de 3,5 kilómetros por el que ahora circula el tren.

Después de varios años de reconstrucción de la línea y del material ferroviario, el 4 de mayo de 2005 se inaugura el Museo del Tren de Arganda y se pone en marcha la circulación ‘regular’ del conocido tren. A partir de entonces, el CIFVM se ha dedicado a la compra y restauración de material móvil, al mantenimiento del antiguo y también de la línea por donde circula o a la promoción de los viajes en el Tren de Arganda, volviendo a poner en uso el viejo soniquete de “… que pita más que anda”, dada la reducida velocidad a la que se realiza el viaje, lo que permite un completo disfrute del paisaje.

Imágenes de la mujer en el ferrocarril

La incorporación de la mujer al mundo ferroviario muestra el avance y compromiso adquirido en un sector productivo que tradicionalmente ha mantenido una presencia femenina muy reducida. El ferrocarril se ha considerado un ámbito de trabajo masculino y la aportación de las mujeres ha pasado más que desapercibida.

De cara al próximo día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Museo del Ferrocarril de Catalunya se propone desarrollar un proyecto con el objetivo de reflexionar sobre la presencia de la mujer en el ferrocarril y aportar un punto de vista de género en la narrativa del centro. Para ello se han propuesto buscar todo tipo de fotografías que evidencien la tarea profesional, remunerada o no, de las mujeres al ferrocarril desde sus inicios. Se muestras interesados en adquirir tanto las imágenes antiguas como las actuales, en papel o en formato digital.

Desde el Museo se hará difusión de las imágenes a través de las redes sociales, y para conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora del año 2019, se hará una exposición digital o en papel de una muestra que será el resultado de la selección que se llevará a cabo sobre todas las imágenes recibidas. Si os interesa participar en esta iniciativa podéis enviar las imágenes al correo electrónico: comunicacio@museudelferrocarril.org

Que el sector ferroviario se haya construido como una profesión masculina es un fenómeno internacional. Según los historiadoras Shirley Burman (1993, 1994, 1997, 2009) y Helena Wojtczak (2005), sus trabajos desvelan la interesada invisibilización de la contribución de las mujeres al sector ferroviario, americano y británico, respectivamente.La historia de dominio masculino en el sector viene siendo denunciada, también, desde distintas asociaciones como la American Railroad Women, la League of Railway Industry Women, los escasos boletines ferroviarios de la International Transport Worker’s Federation.

Con anterioridad a la nacionalización del sector en España, la participación de las mujeres en el empleo se limitó a incorporar viudas e hijas de agentes ferroviarios fallecidos o inválidos en el ejercicio de su actividad, siempre que no hubiera varones en el núcleo familiar. Posteriormente, desde la constitución de Renfe (1941) hay documentos que confirman la tesis de que la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo nunca ha superado el diez por ciento de volumen total de las personas trabajadoras.

La Constitución de 1978 inauguró un nuevo marco legislativo en el que, en virtud del artículo 14, no pudiera permanecer discriminación alguna por nacimiento, raza, sexo, religión u opinión. Este principio jurídico y derecho fundamental obligó a Renfe a garantizar en su primer Convenio Colectivo (1978) que cualquier puesto de trabajo pudiera ser cubierto, indistintamente, por personal masculino o femenino. Lo que conllevaría que en las convocatorias, externas e internas, no se podría impedir a las mujeres concurrir a los procesos de selección.

Sin embargo, la primera promoción de mujeres maquinistas llegaría en 1980 cuando el acceso al cuerpo dejó de ser exclusivamente militar. En la actualidad, la cuota femenina adscritas al personal de conducción es muy inferior a la masculina. Suman 171 mujeres frente a 5207 hombres. Según asegura la operadora, quiere que una cuarta parte (el 25%) de su plantilla de maquinistas de tren sean mujeres en el horizonte de diez años.

La iniciativa se enmarca en el Plan de Feminización que aborda Renfe con el fin último de tener una plantilla totalmente paritaria en dicho plazo de diez años. Además la operadora prevé elevar al 50% la representación del 13% que actualmente tienen las mujeres entre el total de 14.435 trabajadores de la empresa. La compañía pretende “reducir la brecha de representación femenina en su plantilla”, que considera “tradicionalmente masculina”, en línea con la de otros operadores ferroviarios internaciones y grupos de transporte.

Por eso, esta idea del Museo del Ferrocarril de Catalunya (bajo el proyecto #MUJERESdetren) pretende hacer visible el cambio que se ha producido en el mundo ferroviario donde la mujer deja ya los papeles secundarios en casi todos los ámbitos de este sector. Súmate a esta iniciativa y manda tus imágenes a comunicacio@museudelferrocarril.org

Navidad en el Museo del Ferrocarril

El Museo del Ferrocarril de Madrid organiza durante estas Navidades diferentes actividades destinadas principalmente a los más pequeños, como los talleres didácticos ‘Navi-Tren’, la representación de la obra de teatro infantil ‘El vagón dormilón’ y la puesta en marcha de los trenes de jardín del parque ferroviario ‘Ferrocarril de las Delicias’. En la zona de lectura infantil y gracias a la colaboración de Correos, los niños podrán escribir sus cartas a los Reyes Magos y depositarlas en un buzón especial.

Con el fin de acercar a los visitantes algunas piezas de la colección permanente del museo también se han programado visitas guiadas para público adulto y familiar, y además podrán verse las tres exposiciones temporales que actualmente alberga el museo: ‘Colección de modelismo Carlos Pascual Quirós’, ‘Talgo. 75 años de espíritu innovador’ y la recientemente inaugurada ‘Vida Ferroviaria del insigne ingeniero civil Cipriano Segundo Montesino y Estrada, y de la línea Madrid – Lisboa por Valencia de Alcántara’.

En la programación de este año vuelve a destacar la posibilidad de realizar pequeños viajes a bordo del automotor 9121, un automotor térmico con motor Barreiros diésel, que procede de los antiguos automotores conocidos como ‘Zaragozas’, construidos en España por la factoría Material Móvil y Construcciones en los años 30 del siglo XX.

El domingo 30 de diciembre llegará el turno para una edición especial del tradicional Mercadillo de modelismo ferroviario, un clásico para los amantes del tren en miniatura; y el sábado 5 de enero la cita será con la Feria de coleccionismo ‘La Estación’, un evento con la mayor oferta de juguetes y cómics de Madrid, en un espacio con más de 250 metros lineales de exposición.

El museo también colabora en la puesta en marcha del Tren de Navidad, un mágico viaje en un tren histórico con animación infantil a bordo y la presencia del Paje Real que circulará del 22 de diciembre al 5 de enero. El tren partirá de la estación de Príncipe Pío y el recorrido por las vías del norte de Madrid, de más de una hora de duración, permitirá a los viajeros contemplar y disfrutar de la naturaleza con el paisaje que ofrece el parque natural del Monte de El Pardo. Este año también se entregará a todos los viajeros una invitación para visitar gratis el museo y, como es tradicional, el día 5 de enero el tren contará con la presencia de los Reyes Magos.

Exposición sobre Cipriano Segundo Montesino

Esta semana ha tenido lugar la inauguración de la exposición conmemorativa sobre la figura del ingeniero y político extremeño Cipriano Segundo Montesino y su relación con la historia del ferrocarril. El acto contó con la presencia de Carlos Abellán, director del Museo del Ferrocarril; Alberto Piris Guapo, alcalde del Ayuntamiento de Valencia de Alcántara; y el investigador José Pastor Villegas, miembro de la comisión organizadora y comisario de la muestra.

La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo mes de marzo, está organizada y patrocinada por el Ayuntamiento de Valencia de Alcántara en colaboración con el Museo del Ferrocarril de Madrid y consta de 23 láminas donde se realiza una retrospectiva de la vida y obra de este ilustre ingeniero, experto en ferrocarriles, así como la trayectoria a lo largo de los años de la línea ferroviaria Madrid – Lisboa. La muestra se completa con la proyección de varios documentales de carácter turístico sobre la localidad cacereña.

Cipriano Segundo Montesino y Estrada (Valencia de Alcántara, Cáceres, 1817 – Madrid, 1901), fue el ingeniero extremeño más insigne del siglo XIX y uno de los más conocidos internacionalmente. Su formación en Inglaterra y Francia durante la Revolución Industrial (obtuvo el título de ingeniero civil en la Escuela de Artes y Manufacturas de París), fue clave para el ejercicio de su actividad pública y privada como ingeniero civil desde 1840.

Su vida profesional en España estuvo vinculada con la enseñanza, como catedrático de Mecánica y Física del Real Conservatorio de Artes de Madrid; con la Administración del Estado, como director general de Obras Públicas; y posteriormente con el mundo del ferrocarril en dos de las antiguas compañías ferroviarias (Tudela-Bilbao y Madrid-Zaragoza-Alicante), actividades que hizo compatibles con la política, como liberal progresista y como senador por designación de la Real Academia de Ciencias, de la que fue presidente entre 1882 y 1901.

Miembro de varias sociedades científicas nacionales y extranjeras, autor de obras y publicaciones ferroviarias importantes, fue el impulsor de la propuesta para que el trazado de la línea de Madrid-Lisboa pasase por Valencia de Alcántara. Como prueba de su cercanía con el mundo ferroviario, cabe reseñar que el 9 de febrero de 1851, fecha de la solemne inauguración del ferrocarril Madrid-Aranjuez, Cipriano Segundo Montesino y Estrada fue uno de los maquinistas que condujo una de las locomotoras de vapor, denominada Hernán Cortés, que formaba parte del segundo tren en el que viajaban diputados y senadores.

La locomotora ‘Sestao’ llega a Ponferrada

El Museo del Ferrocarril de Ponferrada incorpora a su colección la histórica locomotora ‘Sestao’ (MSP-52), una de las primeras máquinas de vapor de tres ejes que operó en el ferrocarril minero de Bizkaia que transportaba el hierro extraído en los montes vascos hasta la ría del Nervión, desde donde se distribuía a las principales siderurgias europeas. Construida en 1895, la ‘Sestao se convertirá en la locomotora más antigua de las doce que se conservan en el museo de la capital berciana.

Las grúas procedían este martes a llevar a la locomotora a su nueva ubicación, procedente de la localidad de Iria Flavia (Padrón, A Coruña) donde se encontraba desde hace casi veinte años después de que Cementos Cosmos la cediera en depósito a la Fundación Camilo José Cela para su exposición en el Museo Ferrocarrilero John Trulock. El regreso ha sido posible gracias a las gestiones realizadas entre Cementos Cosmos, el Ayuntamiento de Ponferrada, la Fundación Camilo José Cela y la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

Construida en 1895, esta locomotora de vapor de vía ancha fue fabricada por Sharp & Stewart en 1895. Llegó a España para prestar servicio en el ferrocarril Bilbao-Portugalete, donde se la numeró con el guarismo 4 y fue bautizada como la ‘Sestao’, nombre que aún conserva grabado en sus placas laterales. Al Bierzo no llegó hasta 1940, cuando fue adquirida por la Minero Siderúrgica de Ponferrada, que la numeró entonces como la MSP 52. Un año después fue alquilada a la fábrica de Cementos Cosmos, donde se ocupaba del trasiego de vagones en la red interior, así como de la preparación de los trenes cargados a expedir y de la clasificación de los vacíos que llegaban por el ramal de Toral a Villafranca de El Bierzo. A la llegada de la locomotora diésel Diema a la factoría cementera, hoy también apartada y sustituida por el actual tractor Arbel Fauvet “Avelina”, la MSP 52 quedó fuera de servicio.

Se trata de una locomotora-tanque de rodaje 1-2-0-T con ancho de vía 1674 mm. Dispone de tanques laterales de agua entre la cabina y la zona de la caja de humos, distribución plana e interior, funcionamiento mediante vapor saturado y simple expansión, dos cilindros, alumbrado mediante aceite o carburo con farol autónomo y freno únicamente para la locomotora por husillo.

El Museo de Ponferrada exhibe una colección de locomotoras de diferentes modelos y que, por fechas de fabricación, constituyen una espléndida muestra de la evolución tecnológica. Situado en el edificio de la vieja estación, cuenta con una serie de piezas (planos, material gráfico, bibliografía, etc.) que permiten un profundo conocimiento de lo que el ferrocarril y la actividad minera supusieron para la ciudad de Ponferrada a lo largo de todo el siglo XX.

El Ferrocarril en la Semana de la Ciencia

La Fundación para el Conocimiento madri+d organiza esta decimoctava edición de la Semana de la Ciencia y de la Innovación de Madrid, dentro de las acciones de la Administración autonómica dirigidas a involucrar activamente a los ciudadanos en la ciencia, la tecnología y la innovación, de forma especial a los más jóvenes, con el fin de fomentar las vocaciones científicas eliminando las barreras de género desde los primeros ciclos formativos.

Un año más, el Museo del Ferrocarril se suma a esta celebración con un programa de actividades para todos los públicos que incluye visitas guiadas a la colección permanente (días 17 y 18) o a las instalaciones del Archivo y la Biblioteca (día 16), así como talleres didácticos infantiles (días 17 y 18). Las actividades ofertadas por el museo tienen como objetivo mostrar el importante patrimonio histórico ferroviario que custodia el museo e incentivar y fomentar el acercamiento al mundo del ferrocarril.

En esta nueva edición, que también pretende resaltar la presencia femenina en el ámbito de la ciencia y la innovación tecnológica, el Archivo y la Biblioteca del Museo ofrecerán una conferencia este miércoles 7, a cargo de Esmeralda Ballesteros Doncel ─profesora en la Universidad Complutense de Madrid y especialista en la historia social de las mujeres ferroviarias−, y una mesa redonda el día 14 con trabajadoras de Renfe, que abordarán la figura de la mujer en el sector ferroviario.

Además de unirse a la celebración del Año Europeo del Patrimonio Cultural, esta XVIII edición, que lleva por lema ‘¡Engánchate a la ciencia!’, pretende resaltar la presencia femenina en el ámbito de la ciencia y la innovación tecnológica, con actividades enfocadas a conocer el patrimonio cultural de la región y el papel de la mujer en el entorno científico-tecnológico.

Por primera vez se ha añadido la palabra ‘innovación’ a la denominación oficial de uno de los acontecimientos más importantes en materia de ciencia en Europa, para poner el foco en la indisolubilidad de la relación entre ciencia e innovación, o lo que es lo mismo, que no existe desarrollo sin investigación ni innovación sin I+D.

Esta decimoctava edición acoge actividades en más de 600 instituciones. Universidades, centros de investigación, sociedades científicas, ONG, empresas, museos, fundaciones, asociaciones científicas y organismos gubernamentales abrirán sus puertas durante dos semanas, organizando más de 1.000 actividades lúdicas, gratuitas y para todos los gustos repartidas por toda la Comunidad de Madrid.

Este es parte del programa:

Visitas guiadas ‘Un viaje por el patrimonio ferroviario’ Días: 17 y 18 de noviembre. Horarios: 11.00-11.30-12.00 horas (Es necesario realizar reserva: educatren@ffe.es).

Visita guiada a las instalaciones del Archivo y la Biblioteca del Museo. Día: 16 de noviembre. Horario: 11.00 horas (reserva: biblioteca_ferroviaria@ffe.es).

Talleres didácticos: ‘¿Jugamos al tren?’ . Taller en el que a través de juegos, dibujos, manualidades, música y danza se mostrará a los participantes la evolución del ferrocarril desde los tiempos del vapor hasta la actualidad. (En colaboración con el proyecto Peques y Jóvenes Talentosos). Día: 17 de noviembre. Horarios: 10.30-12.30-16.30 horas (reserva: educatren@ffe.es).

Talleres didácticos: ‘¡A toda máquina!’.Taller en el que los participantes conocerán el funcionamiento de una locomotora de vapor y construirán su propia locomotora con materiales reciclados. Día: 17 de noviembre. Horarios: 11.00-12.00 horas (reserva: educatren@ffe.es)

Conferencia: ‘Las mujeres en el sector ferroviario, una visión de conjunto’. A cargo de Esmeralda Ballesteros Doncel (socióloga y docente en la UCM). Día: 7 de noviembre. Horario: 17.00 horas (reserva: biblioteca_ferroviaria@ffe.es).

Mesa redonda: ‘La experiencia laboral de las trabajadoras de Renfe’. Día: 14 de noviembre. Horario: 17.00 horas (reserva: biblioteca_ferroviaria@ffe.es).

Sóller reclama la devolución de la Ferrotrade

El Ferrocarril de Sóller quiere recuperar para el servicio la locomotora diésel Ferrotrade para destinarla a la brigada de mantenimiento de la vía férrea y cubrir el servicio cuando haya cortes en el suministro eléctrico. La máquina de tren fue cedida hace una década a la Asociación Amigos del Ferrocarril de Baleares (AAFIB), una entidad que posteriormente la cedió a la fundación Ferrocaib.

La locomotora está depositada actualmente en las cocheras que gestiona Ferrocaib, ya que uno de los objetivos que se pretende con ella es ponerla en circulación en la línea de tren que Ferrocaib quiere habilitar en un tramo de la vía verde que conecta Manacor con Artà a la altura de Son Carrió. Construida en 1968 por Autotrade en Madrid, prestó servicio hasta mediados de la década de los 80. Fue rehabilitada parcialmente con motivo de la celebración del 125 aniversario del tren en Mallorca. Esta máquina está equipada con un motor Deutz de 12 cilíndros y 500 caballos de potencia.

Quedó relegada a una vía muerta en la estación de Buñola en donde estuvo en trámites de ser vendida a un coleccionista de maquinaria industrial a precio de chatarra al igual como hizo el tren de Sóller con una vagoneta Tolva y un vagón dresina autopropulsado. Las gestiones realizadas por la asociación consiguieron frustrar dicha venta, ya que esta máquina debía quedar para el Museo del Ferrocarril y no en manos de un particular.

Cuentan de esta máquina que protagonizó una de las grandes hazañas de esta línea, al tirar de un convoy formado por seis coches y dos automotores averiados en la estación de Buñola hasta Sóller desobedeciendo las órdenes del entonces jefe de explotación y talleres. Buen conocedor de las posiblidades de esta máquina, sabía del peligro de quedarse a mitad de camino entre Buñola y Sóller con el convoy lleno de pasajeros, pero el maquinista consiguió llegar hasta su destino.

El Ferrocarril de Sóller ha llevado a cabo los primeros contactos con los Amics del Ferrocarril para negociar la devolución de la locomotora, ya que es la entidad con la que la empresa sollerense firmó el convenio de cesión de la máquina de tren. Con su recuperación, la empresa quiere ponerla otra vez en orden de servicio para destinarla al transporte de materiales para la brigada que trabaja en el mantenimiento de la vía. También quiere tenerla en reserva para cubrir algunos servicios cuando se produzcan cortes en el subministro eléctrico.

(Imagen Werner Harmeier. Ruemlang (Suiza) en Spanish Railway)

Un sello para los últimos ambulantes

Con motivo de la presentación del sello conmemorativo dedicado al 25 Aniversario de la última expedición de los ambulantes postales, el pasado sábado 6 de octubre Correos y la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) fletaron una circulación muy especial del Tren Postal, que circuló desde la zaragozana estación de Casetas hasta el Museo del Ferrocarril de Madrid, que tiene su sede en la Estación de Delicias, donde tuvo lugar el acto de presentación del efecto postal conmemorativo.

Este no es el único sello dedicado a los ambulantes postales pues ya en 1976, se emitió otro efecto con un valor de tres pesetas. Correos ha dedicado varios efectos postales al mundo del ferrocarril y el último de ellos es el que se ha dedicado el pasado mes de septiembre a la Línea de Alta Velocidad Española La Meca-Medina. Con la emisión de este sello, que reproduce en el anverso uno de los últimos vagones postales de la serie 1500 y en el reverso, el interior del mismo con el ambulante, las sacas y diversos enseres de la época, la filatelia española quiere hacer un homenaje a aquel servicio de transporte de correspondencia y especialmente, a aquellos hombres y algunas mujeres que, a pesar de las dificultades, hicieron que este servicio fuera posible agilizando así el transporte de la correspondencia en todas las líneas de la red ferroviaria, lo que permitió llegar hasta las localidades más pequeñas.

A esta presentación asistieron el director gerente de la Fundación de Ferrocarriles Españoles, César Felipe López Sánchez; el director del Museo del Ferrocarril de Madrid, Carlos Abellán Ruiz; y el presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, entre otros. También se presentó el libro “Trenes de papel. 150 años de expediciones ambulantes de Correos”, escrito por F. Javier Berbel Silva, Gaspar Martínez Lorente, Pedro Navarro Moreno y Pedro Pintado Quintana.

El Tren Postal está compuesto por tres coches de Correos (dos estafetas y un furgón posta)l, que permanecieron expuestos y abiertos al público durante toda la mañana para que los ciudadanos pudieran conocer de cerca el trabajo cotidiano que realizaban los ambulantes postales. Asimismo, durante los trayectos de ida y vuelta, los viajeros pudieron matasellar la correspondencia generada durante el viaje con el matasellos conmemorativo del Tren Postal fechado con el día la efeméride y también adquirir sellos y sobres especialmente editados para la ocasión.

La historia de los ambulantes de Correos está íntimamente ligada a la del ferrocarril. La primera estafeta ambulante española fue creada el 27 de julio de 1855 entre Madrid y Albacete; es decir, sólo siete años después de empezar a funcionar en España el primer ferrocarril peninsular (Barcelona-Mataró). Las primeras administraciones ambulantes, que circulaban en vagones especiales o coches estafeta, eran vagones que funcionaban como auténticas oficinas, habilitados con casilleros, mesas de trabajo y zonas donde se almacenaban las sacas con la correspondencia. En el exterior, un buzón, en uno de los laterales, permitía que se pudieran depositar las cartas y una enorme campana señalaba el final de las operaciones de carga y descarga. Estas nuevas estafetas estaban ‘habitadas’ por una nueva categoría de empleados, los ambulantes postales, que en las primeras expediciones se componían de un administrador y un ayudante.

Los ambulantes postales iban uniformados y pertrechados con sellos, lacre, cuerda y mapones (etiquetas que precintaban las sacas), además del indispensable “Vaya”, el documento oficial que les habilitaba para efectuar el viaje. Los ambulantes postales realizaban un trabajo duro y exigente, donde debían soportar los rigores del invierno y del verano o los peligros de robos y asaltos; aparte de ser los más perjudicados en el caso de que el tren sufriera un accidente, al viajar en el primer vagón enganchado tras la locomotora.

El éxito del tráfico postal por ferrocarril se puede medir en el kilometraje diario que realizaban las conducciones postales, que pasaron de los 2.700 kilómetros diarios del año 1858, a los 54.000 km en el año 1900 y los más de 75.000 en 1930. A partir de 1960 comenzaron a viajar los llamados `trenes postales` dedicados exclusivamente al transporte del correo, integrados por vagones oficina y furgones de carga.

Después de más de 100 años, el 30 de junio de 1993, a las 22.30 horas, partió de la estación de Madrid-Chamartín la última expedición ambulante por ferrocarril, en el tren expreso Madrid-Málaga, arrastrando la última oficina ambulante (DGCT-3039) que recorrería el territorio español.

Vuelve el vapor al Tren de Arganda

Este domingo 7 de octubre, el Tren de Arganda, que realiza un recorrido de casi 4 kilómetros entre la estación de Poveda en Arganda del Rey y el apeadero de la laguna de El Campillo en Rivas, comienza su temporada de otoño arrastrado de nuevo por unas locomotoras de vapor con más de 90 años. En esta temporada, el tren será ‘arrastrado’ por las casi centenarias locomotoras de vapor ‘Arganda’, a la que se le ha sustituido la caldera, o por la ‘Áliva’, recién restaurada por los miembros de esta asociación. Estas máquinas han sido probadas satisfactoriamente para realizar el servicio este pasado sábado.

Este viaje al pasado del Tren de Arganda, que está gestionado por la asociación sin ánimo de lucro Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM), discurre por un tramo de la antigua línea del Ferrocarril del Tajuña en antiguos coches de madera con balconcillo: el AC201 fabricado por Carde y Escoriaza en 1916 y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda. Las salidas tienen lugar los domingos de primavera y otoño a las 11.00, 12.00 y 13.00 horas.

La locomotora ‘Arganda’ fue fabricada en el año 1925 en Kassel (Alemania) y finalizó su ‘primera’ vida en 1967, en las obras de ampliación del puerto del Musel de Gijón (Asturias) bajo la matrícula TLC 3. En 1990, fue rescatada por esta asociación del almacén de un chatarrero de La Felguera (Asturias). Durante tres años, sus voluntarios la restauraron y, en el camino, perdió su apelativo de TLC 3 para pasar a llamarse como su pueblo de adopción. Pero esta restauración, no incluyó el cambio de caldera que ahora ha realizado la empresa Rios Supply Chain, en su planta de Valladolid.

Por su parte, la ‘Áliva’ fue fabricada por la empresa alemana Orenstein&Koppel en 1926 y perteneció a la Real Compañía Asturiana de Minas, que la utilizó para transportar el mineral desde la mina Reocín (Cantabría). A los años de darse baja, se hizo cargo de ella la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Torrelavega, que la traspasó en 1994 a CIFVM, cuyos voluntarios han estado restaurándola sacando tiempo de su ocio.

Pero este tren de vapor no es el único protagonista de esta vuelta al pasado, ya que toda esta línea y sus instalaciones, como la estación, apeadero, cabina de señales o talleres, constituyen el museo vivo del ferrocarril. Aquí también se puede disfrutar de la gran maqueta a escala HO que la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (Asocufe) nos ofrece en el cercano apeadero de La Poveda. Para hacer más cómoda la visita, al término de cada viaje, excepto el de las 13.00 horas., se pone en circulación un tren lanzadera hasta el apeadero.

Un grupo de aficionados al tren creó en 1987 el Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM) para desarrollar su afición, sobre todo, el modelismo tripulado de 5 pulgadas. Tres años más tarde, decidieron comprar la primera pieza de tamaño real, una máquina de vapor de ancho métrico que iba a ser desguazada y que después recibiría el nombre de la localidad de adopción, la locomotora ‘Arganda’. Esta locomotora fue guardada en una nave industrial de Arganda del Rey muy próxima al antiguo Ferrocarril del Tajuña, que les había cedido el Ayuntamiento de esta localidad madrileña. Siguieron trabajando con sus maquetas pero, poco a poco fueron consiguiendo más vehículos de ‘escala real’: dos cisternas para transporte de cemento en polvo del Ferrocarril del Tajuña o cuatro vagones dedicados al transporte de mercancías procedentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Catalana.

En noviembre de 1997, dejó de circular el último tren del Ferrocarril del Tajuña en su tramo entre la cementera de Morata de Tajuña y Vicálvaro, y la asociación consiguió de la Comunidad Autónoma de Madrid que no se desmantelase el pequeño tramo por el que ahora circula su tren. Después de varios años de reconstrucción de la línea y del material ferroviario, el 4 de mayo de 2003 se inaugura el Museo del Tren y se pone en marcha el primer viaje del Tren de Arganda. A partir de entonces, CIFVM se ha dedicado a la compra y restauración de material móvil, el mantenimiento del antiguo y de la línea por donde circula o a la promoción de los viajes en el Tren de Arganda que, desde luego, ahora sí que pita mas que anda.

(Imagen cortesía CIFVM)

¿Un museo en la estación de León?

La polémica sigue instalada en León. La remodelación de la estación y sus posibles nuevos ususo sigue dividiendo a la sociedad leonesa. Gastrobares, un mercado especializado o una pista de hielo, incluso el Museo del Ferrocarril son algunas de las alternativas que se han nido barajando para mmantener la infraestructura que ha perdido el uso ferroviario. Pero todo sigue en el aire.

El grupo Actúa León pide un debate acerca de los usos y funciones que puede tener la antigua Estación de Ferrocarril al igual que la Asociación de Amigos del Ferrocarril de León (ALAF). “Hace unos meses se venían escuchando diferentes ocurrencias para dar uso al inmueble, como situar gastrobares, un mercado especializado o una pista de hielo, incluso el Museo del Ferrocarril, que no puede ubicarse en un punto aislado de las vías, solo demuestran que se viene improvisando y no se tiene en cuenta el potencial existente entre el espacio libre que quedará sobre las vías una vez termine el soterrado, parcial e insuficiente”, mafiestaban.

La antigua estación “puede ser la puerta de entrada de una nueva zona verde sobre las vías, convirtiéndose en un espacio de disfrute, no comercial, de las vecinas y vecinos de León, complementando un Centro Cívico del Crucero que se ha quedado pequeño, permitiendo que oficinas municipales e incluso las innumerables asociaciones de León sin sede puedan disponer de algún espacio en la segunda planta”, plantea Actúa León. Respecto a la ubicación “ya a se ha abierto la avenida de Astorga y el debate parece capado desde el Ayuntamiento”.

Hace unos meses se proponía que la marquesina se ligara al futuro Museo del Ferrocarril, “pero en un lugar donde este centro cultural pueda estar vivo, no convirtiéndose en un mero almacén de chatarra. El Museo del Ferrocarril debe permitir que las máquinas que se expongan tengan acceso a las vías y con ello el uso de la maquinaria como una parte más de la cultura ferroviaria tan ligada a León”.

El museo del Ferrocarril de León en la antigua estación de tren era la opción que se presentaba como la más acorde para ocupar el espacio que dejará la remodelación de la estación. Pero desde la Asociación Leonesa Amigos del Ferrocarril insisten es que ese no es el espacio adecuado para el museo. «La parte de abajo no va a quedar operativa, la han desmontado para hacer los muros de pantalla», explica Buenaventura Durruti, presidente de la ALAF.