Archivo de la etiqueta: liberalización

Renfe atraerá a seis millones de viajeros

El presidente de Renfe Operadora, Isaías Táboas, ha asegurado este martes en el foro Retina LTD de El País, que la compañía está calculando atraer un total de seis millones de viajeros al ferrocarril al año procedentes de otros modos como el transporte por carretera y el avión. Este cálculo tiene como horizonte el periodo 2020-2030, en el que se hará efectiva la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril

Táboas dice que “el Plan Director de Lucha contra el Cambio Climático que Renfe y Adif han realizado conjuntamente para este periodo tiene objetivos muy ambiciosos. Respecto a la reducción de emisiones, el objetivo es que, al finalizar el plan, hayamos reducido emisiones en una cifra comparable con las emisiones que se hacen en toda la Comunidad de Madrid durante un año.”

Las líneas estratégicas que definen el Plan son la gestión de la energía, la eficiencia energética, la descarbonización y la cultura de sensibilización ante distintos grupos de interés dentro y fuera de las organizaciones, recogidas, con un alcance más general, en el Plan de Sostenibilidad y Cambio Climático de las Infraestructuras y el Transporte del Ministerio de Fomento para todas las empresas del Grupo Fomento. Nueve programas en los que se agrupan 20 medidas y 76 proyectos forman componen el Plan Director.

La liberalización llevará consigo un incremento de la cuota de mercado. En este sentido, el Consejo de Administración de Renfe Operadora aprobó la semana pasada la solicitud a Adif de un acuerdo marco de máximos en base a optar a la totalidad del llamado paquete A de servicios ferroviarios. Esta capacidad permitirá optimizar la flota y ofertar al mercado mejores oportunidades de viaje.

Con esta solicitud, que tiene que ser comunicada a Adif antes del 31 de octubre, Renfe pasaría a contar con una capacidad de 104 surcos a partir del 14 de diciembre de 2020, lo que supondría aproximadamente un incremento del 20% de la oferta con respecto a la actual. La distribución fijada para el paquete A establece que Madrid-Barcelona y Madrid-Levante dispondrán de 32 surcos en cada eje, mientras que el eje Madrid-Andalucía dispondrá de 40 surcos.

Con esta oferta, Renfe tiene como objetivo seguir siendo el operador que más servicios ofrezca a los viajeros y mantener su liderazgo como empresa de referencia en el transporte ferroviario en España.

La industria ferroviaria se prepara para 2021

IE University acogió la “Jornada sobre la repercusión de la liberalización de transporte de viajeros en la industria ferroviaria”. El acto, organizado por la Asociación Ferroviaria Española (Mafex) junto a IE University, reunió a altos cargos y representantes del sector para debatir sobre los cambios que se producirán a partir de diciembre de 2020, cuando el mercado esté abierto a la competencia.

La presentación de la sesión estuvo a cargo del Chairman IE Center for Transport Economics & Infrastructure Management, Julio Gómez-Pomar; y el presidente de Mafex, Víctor Ruiz, que destacaron “la oportunidad que supone la liberalización para la sociedad, los ciudadanos, los operadores y por supuesto para la industria. Para estas últimas, la liberalización supondrá un mercado más demandante de productos y servicios, más innovadores y avanzados, y que harán que, las empresas que participen del proceso puedan beneficiarse del reposicionamiento a nivel internacional de nuestro sector.”

En la inauguración de las jornadas, el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, destacó el gran reto que supone el cambio hacia un nuevo modelo de negocio. Saura recordó que “estamos ante una gran reforma de Estado, fundamental para la economía española, que permitirá incrementar la productividad, cohesionar la sociedad y avanzar en materias clave como el medio ambiente, la innovación y la competitividad”. Según Saura, las claves para que su implantación sea un éxito se basa en aspectos como el correcto diseño del modelo de liberalización, la eliminación de cualquier barrera, así como la permanente evaluación por parte del Gobierno de la eficiencia y equidad de su desarrollo. En cuanto a las principales repercusiones sobre el sector, subrayó que “un aumento del tráfico y un mayor número de trenes puede suponer para la industria una inversión de 1.500 millones de euros, un impulso al ferrocarril 4.0, nuevas oportunidades en el sector del mantenimiento de material rodante y la apertura al mercado internacional”.

La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, resaltó el papel que desempeña el administrador en un “proyecto de Estado, clave desde el punto de vista económico” y el compromiso que tienen también todos los agentes sociales, políticos, públicos y privados para impulsar un medio de transporte que mejorará la vida de las personas.

Pardo subrayó que el objetivo de Adif es responder con éxito a los desafíos que se deben afrontar para hacer realidad este proceso y asegurar una gestión eficiente de la red ante las previsiones de crecimiento de tráfico y de utilización de las infraestructuras ferroviarias. En este sentido recordó que en un escenario multioperador “desde Adif estamos volcados en superar todas las dificultades que puedan existir en su desarrollo”. Entre ellas, se trabaja activamente en tres cuestiones imprescindibles: los talleres de mantenimiento, las vías de apartado para las composiciones y los cuellos de botella.

Otros aspectos en los que hizo hincapié son los planes del administrador para mejorar el aprovechamiento de las estaciones, proporcionar un innovador concepto de servicio y atención al viajero, implantar un sistema plenamente interoperable y avanzar en materia de eficiencia energética y adaptación al nuevo entorno digital.

Los expertos tuvieron también la oportunidad de compartir experiencias y puntos de vista en dos mesas redondas en las que se contó con la participación de ponentes nacionales e internacionales. Durante la primera de ellas, dedicada a la “Repercusión de la liberalización en los operadores ferroviarios” intervinieron el CEO & President VY (Norwegian State Railways) Norway, Geir Isaksen; y el director general de Desarrollo y Estrategia de Renfe, Manel Villalante i Llauradó. En su intervención, Villalante afirmó que la liberalización abre un nuevo paradigma para la movilidad. La compañía, que pondrá el foco en los usuarios en los próximos años, ha diseñado el “Plan Estratégico 2019-2023” como hoja de ruta ante la liberalización con la transformación digital, cultural y las alianzas estratégicas como puntos clave; además de su apuesta por la internacionalización como operador integral.

En la segunda mesa, titulada “Repercusión en la industria de la liberalización ferroviaria en la UE” se contó con la participación de la vicepresidenta de Mafex, María Concepción Ortega Ortiz; el director Spekter (Employers’ Association) Norway, Sverre Høven; y el miembro de la Junta de asociación ferroviaria RailForum, Han Koers. En este bloque se constató cómo en Europa este proceso se lleva a cabo de forma muy diferente en cada país, los esfuerzos que supone el cambio en términos de coste y eficiencia, mejora de los servicios y reestructuración empresarial para ofrecer un atractivo servicio a los pasajeros y aumentar la cuota del tren como medio de transporte.

En cuanto al papel del tejido empresarial, María Concepción Ortega subrayó la oportunidad que brinda la liberalización para promocionar el ferrocarril y poner en valor las inversiones que se han realizado en los últimos años, así como el gran know-how y los avances tecnológicos de las empresas españolas. Ortega indicó que “la industria está preparada para responder a las necesidades que tengan los diferentes actores como Renfe, Adif o los nuevos operadores” para ayudarles a conseguir sus objetivos de eficiencia energética, sostenibilidad, innovación o excelencia en el servicio. Si bien, añadió que es necesario diseñar un programa estable de inversiones en infraestructuras y con recursos suficientes en I+D para seguir a la cabeza mundial en materia de transporte.

Adif abre la competencia a Renfe

Adif celebra hoy un consejo extraordinario para abordar la aprobación del documento de la declaración de red, que marcará el punto de salida para que las empresas interesadas en competir con Renfe en el transporte de viajeros presenten sus ofertas. SNCF, Acciona, Globalia, Virgin, a los que se puede sumar otras empresas como Alsa, aparecen en cabeza. Tienen hasta el 31 de octubre para comunicar sus ofertas a Adif, que prevé seleccionar a los futuros competidores de Renfe antes del 15 de diciembre, un año antes de que comiencen a operar el servicio ferroviario.

El documento definitivo debe recoger las recomendaciones aportadas por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), que en su informe publicado el 26 de junio valoró la transparencia que introducía Adif al clarificar la situación para las empresas ferroviarias que pretendan prestar sus servicios a partir del 14 de diciembre de 2020.

Adif ha elaborado una oferta de capacidad marco de diez años de duración agrupada en tres paquetes -A, B y C-, en función del número de circulaciones por día, para los corredores Madrid-Barcelona-Frontera francesa y Valencia-Barcelona, Madrid-Levante (Valencia y Alicante) y Madrid-Toledo-Sevilla-Málaga. Esta oferta de trenes supone la entrada de dos nuevas empresas, dado que el primero de los paquetes, por su número de circulaciones, se da por descontado que corresponderá a Renfe. Todo ello supondrá implica elevar un 60% la actual oferta de trenes AVE por estos corredores, hasta 189 trenes diarios, frente a los 119 actuales, según detalla Adif.

La CNMC propone limitar a cinco años renovables la vigencia de uno de los tres paquetes para facilitar la entrada de nuevos operadores y la adaptación de Renfe a la liberalización ferroviaria a partir de diciembre de 2020. En su informe sobre la modificación de la Declaración sobre la Red 2019 de Adif y Adif Alta Velocidad, la CNMC recuerda que las empresas ferroviarias deben tener la opción de solicitar la capacidad marco que consideren adecuada a su plan de negocio. Además, indica que Adif Alta Velocidad únicamente puede aplicar los criterios de prioridad que recogía en su propuesta cuando las peticiones superen la capacidad disponible. En caso contrario, apunta la CNMC, se debe adjudicar capacidad a todas las empresas que la soliciten.

En el caso de que las solicitudes de capacidad marco superen la disponibilidad, la agrupación en paquetes y el criterio de asignación (mayor uso en 10 años), la CNMC cree que resultan adecuados ya que permiten priorizar a las empresas ferroviarias que se comprometan a realizar un uso más intensivo de la red de alta velocidad.

El informe también señala que la duración de los contratos a largo plazo debe ser flexible e independiente de los 10 años establecidos por Adif Alta Velocidad para valorar la intensidad de uso. La CNMC también ve positivo la concreción que ha realizado Adif y Adif Alta Velocidad sobre los servicios que se ofrecen en las estaciones de viajeros, así como en los espacios disponibles y en su localización, aunque cree que los gestores deberán adaptarla a la demanda de las empresas ferroviarias y aportar información sobre los costes asociados.

La CNMC insiste en que en la apertura del mercado nacional de transporte de pasajeros por ferrocarril no basta con concretar el acceso a la red ferroviaria, ya que es necesario abordar aspectos esenciales para completar con eficacia este proceso. Asimismo, el organismo ve imprescindible la estabilidad y la predictibilidad de los cánones ferroviarios. Desde Adif prevén “una vorágine de cierre de alianzas” entre las empresas interesadas en la liberalización una vez que se publique la declaración sobre la red definitiva, dando el banderazo de salida al proceso.

Renfe y su competencia en el mercado español

En puertas de la liberalización del transporte ferroviario de viajeros en diciembre de 2020, se van conociendo las empresas dispuestas a competir con Renfe y popularizar el tren de alta velocidad en España como lo hicieron, hace dos décadas, las aerolíneas de bajo coste con el viaje en avión. La lista de empresas que cuentan con la licencia y el certificado de seguridad en España es larga, destacando, aparte de SNCF, ILSA y Acciona, Alsa, Arriva, Avanza, CAF, Continental Rail, Ferrovial o Socibus, entre otras.

A partir de diciembre de 2020, cualquier empresa que disponga de la licencia de operadora ferroviaria y del certificado de seguridad, que otorga la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, y haya solicitado el uso de la infraestructura ferroviaria a Adif, podrá prestar servicios en competencia con Renfe. Adif facilitará seguridad jurídica a los nuevos operadores mediante la suscripción de acuerdos marco que garanticen la reserva de capacidad por un periodo de 5 años, que puede ser superior (más de 15 años) en caso de existencia de compromiso de fuertes inversiones.

Adif ya trabaja en la reorganización del tráfico actual, para que sea posible introducir los servicios de las nuevas empresas; en un plan para paliar la saturación de las grandes estaciones o en la localización de terrenos de su propiedad susceptibles de ser puestos a disposición de los operadores entrantes, para la construcción de sus instalaciones.

Con la liberalización del AVE y larga distancia, culmina la apertura a la competencia del mercado ferroviario español, después de que lo hiciera en 2005 el transporte de mercancías y, posteriormente, los trenes turísticos e internacionales. La liberalización romperá en menos de dos años el monopolio de la operadora pública en el mercado de alta velocidad, aunque no ocurrirá lo mismo con los servicios ferroviarios sujetos a obligación de servicio público (OSP) -Cercanías, Media Distancia, Ancho Métrico y Avant-, que prestará hasta que se vuelvan a licitar en 2033.

Para contrarrestar la presumible pérdida de cuota de mercado, Renfe lanzará antes de la liberalización un nuevo servicio de alta velocidad de bajo coste, un 40 % más baratos que el AVE clásico. Los precios se ajustarán a los del mercado objetivo que Renfe quiere “atacar”, el de carretera, que tiene, por ejemplo, en el corredor entre Madrid y Barcelona (con 11 millones de viajeros al año), una cuota del 38% frente al 39% del ferrocarril y al 23%, del avión.

Renfe espera ganar dinero con su AVE ‘low cost’, aunque no sea mucho, desde el primer día, a diferencia de la marca Ouigo, con la que opera un servicio similar desde hace casi seis años la compañía francesa de ferrocarriles SNCF y que reconoce que se necesita un año y medio para amortizar la inversión en cada nueva línea que lanza.

Precisamente SNCF ha confirmado esta semana su decisión firme de entrar en España preferentemente de la mano de empresas locales -está negociando con varias empresas privadas, entre ellas ILSA (Acciona y Air Nostrum), que a su vez cuenta con más candidatos a socios en operadores de otros países de la UE-, o en solitario, si no logra llegar a un acuerdo con ninguna de ellas.

SNCF quiere traer a España su marca Ouigo, inspirada en el modelo ‘low cost’ aéreo, que ofrece en Francia precios desde 10 euros y un 60 % de sus usuarios viaja por menos de 25 euros por trayecto.

Renfe ya tiene identificado el material rodante de su parque actual con el que prestará el nuevo servicio ‘low cost’, por lo que no depende de nuevos encargos de trenes para lanzarlo, mientras que SNCF tendría que equipar con los correspondientes sistemas y certificados de seguridad y homologar los vehículos que quiera destinar a España o comprar.

La operadora gala no ve barreras en los costes de peaje que cobra Adif por circular por las vías y utilizar estaciones que, según la directora general de Viajes Sncf, Rachel Picardo, son similares a los de Francia y, sí, “son caros, pero es así como se financian las infraestructuras”.

Renfe mejorará su parque de trenes

La liberalización del transporte ferroviario de viajeros en diciembre de 2020 es el hito que marca los Presupuestos del Grupo Renfe correspondientes al ejercicio 2019 que ha presentado su presidente, Isaías Táboas, en la Comisión de Fomento del Congreso. La compañía se enfrenta a un año crucial en el que inicia la implementación de un plan estratégico que actuará en tres frentes principales: situar a los clientes en el centro de la actividad del grupo, avanzar en su internacionalización y focalizar un proceso de mejora continua para el incremento de la seguridad y la eficiencia.

En su traducción, de los 855 millones de euros que el Grupo Renfe tiene previsto invertir en 2019, 838 millones de euros se destinan a mejorar la comodidad y atención al cliente. Principalmente, aumentando y mejorando el parque de trenes al servicio del viajero, pero también haciéndolo accesible para todos y apostando decididamente por la mejora y renovación de los sistemas de información y atención al cliente.

El detalle de estas inversiones pasa por la compra de nuevos trenes (408 millones de euros), mejoras de los trenes actualmente en servicio para aumentar su capacidad y mejorar su accesibilidad (281 millones de euros) y actuaciones para mejorar la accesibilidad en estaciones de Cercanías, las únicas que son competencia de Renfe (40 millones de euros).

El plan de inversiones se completa con 58 millones de euros destinados a seguridad en la circulación, 17 millones de euros para talleres a fin de mejorar la disponibilidad y productividad del parque y 34 millones de euros en mejoras en los sistemas de información y otros servicios ofrecidos al viajero. El resto de la inversión en 2019, 17 millones de euros, se destina a financiar la participación de Renfe como accionista de las sociedades de integración ferroviaria.

La renovación del parque de trenes será especialmente relevante en los servicios públicos y se iniciará esta misma semana con la previsible aprobación en Consejo de Administración de la licitación de 37 trenes para renovar la flota de ancho métrico con un presupuesto de 287 millones de euros. Licitaciones que se extenderán desde enero a junio de este año y con las que Renfe renovará el 50% del parque de trenes de Cercanías y Media Distancia. La previsión de resultado de cierre del ejercicio 2018 está por encima de presupuesto y se sitúa en unos 80 millones de euros gracias a la buena marcha de los ingresos y la contención del gasto.

Renfe ha terminado el año 2018 con un crecimiento de la demanda del 4%, hasta los 507 millones de viajeros, con lo que el tren consigue recuperar 20 millones de viajes en un solo año y volver a superar la barrera de los 500 millones de viajes al año, cifra que no se alcanzaba desde 2008. La previsión del Grupo Renfe para 2019 es seguir creciendo de manera sostenida: un 5% más de ingresos hasta alcanzar los 4.219 millones de euros.

Para fidelizar esa confianza y ampliar mercado Renfe tiene el objetivo de convertirse en un Operador Integral de Movilidad y un Operador Logístico Internacional. En esta evolución se concentra un nuevo Pan Estratégico del Grupo, a través de la transformación digital de la compañía para mejorar la oferta al cliente y mejorar la eficiencia de los procesos, la transformación cultural entre los trabajadores del grupo (que en 2019 alcanzará los 15.700 empleados) buscando entre otros cambios, la paridad de la plantilla en menos de 10 años y la búsqueda de alianzas estratégicas con terceros.

“Este plan estratégico va a ser una pieza clave para que Renfe afronte el reto, que yo veo como una oportunidad, que supondrá la liberalización del transporte ferroviario en su totalidad en diciembre de 2020”, concluye Táboas.

El canon de Renfe, en Bruselas

El Ministerio de Fomento está trabajando en Bruselas para que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no sea el órgano encargado de fijar el canon ferroviario una vez que el transporte de viajeros en tren se abra a la competencia el 1 de enero de 2021. Las directivas europeas sobre liberalización ferroviaria establecen que el ‘superregulador’ debe encargarse de fijar el peaje que Renfe y los operadores que entren a competir con la compañía pública paguen a Adif por el uso de las líneas de tren, las estaciones y el resto de infraestructuras ferroviarias. No obstante, este supuesto sería contrario a la legislación española, según indica el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar.

El ‘número dos’ del Ministerio de Fomento explica que los cánones ferroviarios tienen consideración de tributos y que, como tal, corresponde fijarlos “por ley”. Por ello, el Gobierno está tratando con la UE sobre este aspecto de las directivas sobre la apertura a la competencia del transporte ferroviario que España debe trasponer antes de fin de año, según detalló el secretario de Estado de Infraestructuras. Durante su intervención en un foro organizado por ‘Vozpopuli’ y Executive Forum, Gómez-Pomar indicó que Fomento ya ha emprendido la reforma la Ley Ferroviaria para adaptarla a las nuevas directivas europeas sobre liberalización, una reforma que “estará lista antes de fin de año”.

Gómez Pomar avanza que la CNMC, a pesar de considerar que, en virtud de la legislación española, no debe encargarse de fijar los cánones, tendrá un papel “esencial” en la próxima apertura del transporte de viajeros en tren. Según asegura, el ‘superregulador’ estará encargado de dirimir en los conflictos que surjan entre los servicios públicos (Cercanías y regionales) y los comerciales (AVE y Larga Distancia) que se presten por las mismas líneas, sobre todo cuando estos servicios se realicen por distintos operadores. También tendrá que interceder cuando se generen problemas en relación con los ‘surcos’ o los ‘slot’, esto es, las franjas horarias que logren Renfe y otros operadores para circular por las líneas de tren.

La entidad reguladora que preside José María Marín Quemada trata de asegurar un marco de competencia de cara a la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril, que España deberá asumir con todas las consecuencias a partir de 2020. El actual organismo único de supervisión ha impulsado un sistema de bonificaciones y multas en los peajes que Adif cobra a Renfe con el fin de optimizar el mejor uso de la red de alta velocidad.

Adif aplicará una penalización a la empresa operadora cada vez que Renfe reserve un surco en una de las vías que luego no sea explotado correctamente. La sanción implicará el pago doble del ‘slot’. En lógica contrapartida, el propietario de la vía férrea rebajará el peaje de los trenes cuando el número de pasajeros transportados supere el crecimiento medio previamente establecido. Todas estas medidas serán adoptadas con una primacía de criterio por parte de Adif, lo que demuestra que el administrador de la infraestructura tiene, hoy por hoy, la iniciativa en el proceso de negociaciones emprendido con vistas a la reestructuración del sector.

Alsa desafía a Renfe y formará a sus maquinistas

Alsa ha logrado habilitación para tener un centro de formación de personal ferroviario, incluidos maquinistas de tren, con lo que la compañía de autobuses da así un paso más en su posicionamiento en el sector del transporte de viajeros en tren que se abrirá a la competencia y dejará de ser monopolio de Renfe en 2020. La firma propiedad del grupo británico National Express ya cuenta con licencia de operador ferroviario privado desde 2013.

Alsa ha logrado de la Agencia de Seguridad Ferroviaria la correspondiente homologación como centro de formación de personal ferroviario, lo que le habilita para impartir formación y dar títulos a distintos profesionales del sector ferroviario. Entre los títulos que Alsa podrá impartir se incluye el de maquinista, esto es, conductor de vehículos ferroviarios, e incluso también dará cursos de “reciclaje de personal de conducción” entre otros, como son el de formación sobre infraestructuras y material rodante, operadores de vehículos de maniobras y auxiliar de operaciones de tren y cabina.

En verano de 2017 se convirtió en la primera empresa privada en operar un tren en el país, aprovechando la apertura a la competencia de los trayectos de carácter turístico. En esa fecha inició la explotación del tren ‘Felipe II’, el convoy turístico entre Madrid y El Escorial. Ahora, la compañía de transporte de viajeros en autobús, además de estar habilitada como operador ferroviario, podrá también formar trabajadores para prestar servicios en este sector, tanto a la propia empresa como a terceros.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) instó recientemente a Renfe a cumplir con una serie de medidas para garantizar que los operadores operadores ferroviarios privados, que por el momento que compiten con la compañía pública en tráfico de mercancías, no se queden sin maquinistas. Según el ‘superregulador’, las ofertas de empleo para conductores de tren que lanza Renfe provocan un efecto llamada sobre maquinistas de operadores alternativos “que no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público”. Este hecho, y el que no exista en el mercado una suficiente bolsa de maquinistas, impide la competencia en el transporte de mercancía en tren.

En el caso de Alsa, la compañía suma esta nueva faceta de formador de personal ferroviario a la que la firma ya viene prestando sobre otras materias relacionadas con el transporte, ante el potencial negocio que se abre en el transporte en tren ante la liberalización. En cuanto al centro de formación de personal ferroviario, Alsa inicialmente lo implantará en sus sedes de Madrid, si bien a corto plazo también prevé extender esta actividad a sus centros de Asturias y León.

Monopolio en Cercanías, competencia en AVE

Una de cal y otra de arena. Renfe tendrá garantizado el monopolio en la explotación de los trenes de Cercanías y de Media Distancia convencional (regionales) durante al menos una década más, hasta 2027. Así lo ha decidido el Gobierno, que ha optado por que la operadora pública mantenga en exclusiva estos servicios, los de carácter público y los que mayor número de viajeros transportan, en vez de sacar a concurso su explotación una vez que en 2020 el transporte de viajeros en tren en la UE se abra a la competencia. Sin embargo, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado ‘luz verde’ para romper el monopolio de Renfe en transporte de viajeros en tren AVE y Larga Distancia.

El Ejecutivo ha aprovechando una prerrogativa que incluyen las directivas europeas sobre liberalización del tráfico ferroviario de pasajeros en la UE para garantizarse el monopolio en Cercanías y Regionales. Será así, al menos, una década más. Por contra, se prepara para comenzar a competir con otros operadores privados en el AVE y Larga Distancia de 2020. Como contraprestación, la compañía deberá invertir en las instalaciones y el parque de trenes de dichos servicios públicos, según indican las mismas fuentes. De hecho, ya trabaja en un plan de compra y mejora de trenes convencionales.

Renfe viene prestando el servicio público de Cercanías y Media Distancia en función de una encomienda que anualmente le realiza el Estado. Se trata de conexiones ferroviarias consideradas de carácter público, necesarias para garantizar la movilidad y cohesión del país, aunque en su mayor parte deficitarias económicamente. Por ello, la operadora recibe a cambio una subvención anual de unos 600 millones de euros. El resto de trenes, el AVE y la Larga Distancia, tienen carácter comercial, y Renfe los programa y explota libremente sin recibir subvención alguna.

Las directivas europeas sobre liberalización ferroviaria marcan 2020 como fecha tope para que los países de la UE abran a la competencia el tráfico de viajeros en tren. No obstante, en el caso de los servicios ferroviarios públicos (Cercanías y los regionales), permiten aplicar un periodo de transición. Así, los países pueden seguir confiando estos servicios ferroviarios públicos a las compañías ‘incumbentes o dominantes’, esto es, a las que los han venido prestando hasta ahora. En el caso de España, Fomento se acogerá a esta prerrogativa y confiará el servicio a Renfe, en vez de sacarlo a concurso, al considerar que, “en una primera etapa, es la mejor opción”.

El Ministerio ultima conceder su prestación a Renfe durante un periodo de diez años, lo que aprovechará la operadora para la revisión del listado de trenes de Cercanías y Media Distancia que integran el servicio público, que debe tener preparada antes de fin de año. Los trenes de Cercanías y la Media Distancia son los que mayor número de viajeros transportan, a pesar de los récord que el AVE y la Larga Distancia vienen encadenando en los últimos años, con los que actualmente suman unos 32 millones de usuarios. Los servicios Cercanías que Renfe presta en una docena de ciudades contabilizaron un total de 409 millones de pasajeros en 2016. Los de Media Distancia trasladaron 23,31 millones que, sumados a los de Media Distancia AVE (los Avant), se elevan a 30,6 millones.

En cuanto al listado de condiciones que se impone a los operadores ferroviarios internacionales que quieran prestar nuevos servicios en España, figura el hecho de que al menos el 30% del todos los viajeros que transporten deberán tener origen o destino internacional. Además, el 20% de los trayectos que ofrezcan deberán discurrir fuera del territorio español. Además, la CNMC deberá comprobar que existe una demanda potencial de viajeros para el transporte internacional que se ofrezca en función de las ciudades que conecte y la oferta de otros modos de transporte.

La comisión también considerará la estrategia de comercialización y márketing del operador (canales de venta, presencia comercial en España y en el país europeo destino del servicio, horarios y paradas, entre otros términos). Además, examinará el parque de trenes destinados al servicio y si existen ya conexiones similares en el mercado español a las que propone la nueva empresa, tanto por parte de Renfe como por alguna de sus filiales.

La fusión de Renfe y Adif choca con la CNMC

El Ministerio de Fomento se ha encontrado con la posición contraria de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a su proyecto de volver a fusionar Renfe y Adif en un nuevo ‘holding’ ferroviario público. El ‘superregulador’ considera que unir de nuevo la compañía que gestiona la infraestructura ferroviaria y la empresa que la explota constituye “un paso atrás” que obstaculizaría la próxima liberalización del transporte de viajeros en tren. Con la fusión de Renfe y Adif, el Ministerio busca conformar un ‘holding’ ferroviario “fuerte y competitivo” ante la apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren en la UE en 2020, según explicó De la Serna a comienzos de este año, cuando transcendió la operación.

La fusión de Renfe y Adif en la que Fomento trabaja desde que Íñigo de la Serna tomó las riendas de este Departamento no requiere la preceptiva autorización por parte de la CNMC. No obstante, el órgano que preside José María Marín Quemada se tendría que pronunciar sobre la modificación de la Ley del Sector Ferroviario que obligaría a realizar la integración. La opinión contraria de la CNMC está así demorando los planes de Fomento que, no obstante, avanza mientras tanto en la fusión previa de Adif y Adif Alta Velocidad, según detallan fuentes del sector.

“España tiene que estar fuerte y con un proyecto sólido ante la liberalización del sector, ante la que tenemos grandes competidores, porque Alemania y Francia ya tienen ‘holdings’ ferroviarios sólidos”, según detalló hace unos meses De la Serna. No obstante, la CNMC considera que la liberalización de una industria en red, como es la ferroviaria, pasa por separar la gestión de la infraestructura de la explotación del servicio.

En el caso de Renfe y Adif, su eventual fusión en un ‘holding’ tendría así lugar más de diez años después de que en enero de 2005 se constituyeran las dos empresas fruto de la segregación del entonces conglomerado público Renfe, precisamente con el fin de iniciar la liberalización del sector, que arrancó por el transporte de mercancías.

No obstante, en el caso de la posible nueva unión, otras fuentes del sector la achacan a la necesidad de compensar la situación económica y financiera de Adif con la más saneada de Renfe. La operadora espera cerrar este año en beneficios y ha contenido su deuda por debajo de la cota de los 4.000 millones (3.990 millones al cierre de 2016).

Adif Alta Velocidad cerró 2016 con ‘números rojos’ de 328,14 millones de euros, al contabilizar provisiones de 320 millones para afrontar litigios con constructoras de los tramos de AVE que registraron problemas y la quiebra de las sociedades constituidas para integrar el ferrocarril en distintas ciudades, y con un endeudamiento de 14.339,9 millones. Estas pérdidas y esta deuda se suman a las de Adif, de 79,1 millones y 488 millones, respectivamente.

Talgo quiere competir con Renfe

tren-talgo-pruebas-india

Talgo constituye una firma filial, denominada Motion Rail, para entrar en el transporte de viajeros en tren cuando en el futuro, en el horizonte de 2020, este sector se abra a la competencia en Europa. Con esta iniciativa, el fabricante de trenes se convertiría en competidor de Renfe, operadora a la que suministra sus vehículos. De hecho, se hizo recientemente con el ‘macrocontrato’ de suministro de nueva generación de trenes AVE a la compañía pública, con la que pretende abordar los nuevos retos ferroviarios.

Talgo ha constituido la filial Motion Rail, con el objeto social de “realizar las actividades propias de una empresa ferroviaria, en particular de la explotación y operación de todo tipo de actividades de transporte de pasajeros y carga”. Su presidente y su consejero delegado serán los mismos que los de la propia Talgo, esto es, Carlos de Palacio y José María Oriol, respectivamente, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME). El próximo paso de la nueva filial de Talgo será solicitar la correspondiente licencia de operador ferroviario al Ministerio de Fomento.

Talgo pasa a formar parte del listado de compañías que esperan la apertura del transporte de viajeros en tren, en la que trabajó el anterior Gobierno, pero que el actual Ejecutivo ha estimado conveniente aplazar hasta 2020 para que coincida así con la liberalización en toda Europa. Entre dichas compañías figuran constructoras (ACS, Ferrovial, Acciona y Comsa) y empresas de transporte en autobús (Alsa y Avanza) y en su día también mostró interés el grupo Planeta. Algunas de ellas ya cuentan con una limitada actividad de transporte de mercancías, dado que se posicionaron en este segmento de mercado cuando se liberalizó en 2005.

Según aseguran fuentes del sector, la principal consecuencia de la liberalización del mercado y la irrupción de nuevos operadores traerá, previsiblemente, una rebaja sustancial de las tarifas. En Italia, por ejemplo, la apertura del mercado supuso un descenso del precio de los billetes de casi el 30%.

Aunque durante la pasada legislatura el consejo de ministros aprobó la emisión de un título habilitante para la línea de alta velocidad que une Madrid con Levante, el actual gabinete que preside Rajoy deja sobre el cajón los planes de liberalización a la espera de una perspectiva más halagüeña. Tampoco las compañías que optaban a convertirse en competidores de Renfe no aceptaban las condiciones adelantadas por el Ejecutivo y amenazaron con dejar la licitación desierta.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, asegura que el Gobierno seguirá trabajando en este asunto, pero a largo plazo, toda vez que la obligación impuesta por la Comisión Europea para abrir este sector a la competencia tiene como límite el año 2020.

Talgo da asimismo un nuevo paso en la estrategia de diversificación de su negocio, después de que recientemente entrara en el negocio de la fabricación de trenes para tráfico de Cercanías y Regionales, y se suma al listado de compañías que están a la espera de la apertura de este mercado, entre ellas el también fabricante de trenes CAF.