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Bombardier mantendrá 92 trenes de Renfe

La empresa conjunta BTren, integrada por Bombardier y Renfe con un 51% y un 49% del accionariado, respectivamente, se han adjudicado varios contratos para el mantenimiento de 92 trenes de Cercanías de Renfe. Los contratos, que fueron renovados por cuatro años con opción a uno más, contemplan el mantenimiento preventivo y correctivo para 92 vehículos eléctricos autopropulsados de Renfe: 78 trenes de la Serie 446 (en UTE con Actren) y 14 trenes de la Serie 470. Ambos contratos fueron otorgados a BTren, fundada en el año 2007 por Bombardier (51%) y Renfe (49%).

La principal actividad de la firma es el mantenimiento integral o parcial de vehículos y/o componentes ferroviarios. Durante estos años de vida, Btren se ha ido consolidando como una de las principales empresas del sector, y por ello, ha visto cómo ha ido creciendo tanto la cartera de pedidos como la plantilla, lo cual le ha permitido estar presente en las siguientes localizaciones: Madrid (sede central y 4 talleres), Barcelona (2 talleres), Málaga (2 talleres), Valencia (estación Valencia J. Sorolla), Bilbao (estación de Abando)e Irún (taller).

Los trabajos de mantenimiento de las unidades de Cercanías de la Serie 446, contemplados en el primer contrato, seguirán llevándose a cabo en los talleres de Humanes (Madrid), pertenecientes a Renfe. El alcance de BTren en este contrato supone el mantenimiento de los equipos de suministro de energía, de tracción y de propulsión.

Por su parte, el mantenimiento de los trenes de Media Distancia de la Serie 470, correspondientes al segundo contrato, continuará realizándose en los talleres de Renfe ubicados en San Andrés Condal (Barcelona). En esta ocasión, BTren será responsable del mantenimiento integral de los vehículos y asistencia en Vía.

Actualmente, BTren también es responsable del mantenimiento de 75 locomotoras eléctricas de la Serie 253 de Renfe, pertenecientes a la familia de locomotoras Traxx de Bombardier, para transporte de mercancías. Dichos trabajos se realizan en el centro de mantenimiento de Vicálvaro (Madrid) y Can Tunis (Barcelona), ambos propiedad de Renfe.

Esta empresa conjunta, formada por Renfe y Bombardier, es también la encargada de realizar los trabajos de mantenimiento para 3 locomotoras de Captrain España, así como de las cabezas tractoras de los 46 trenes AVE S102 y S112 y de los 45 trenes AVE S130/730, en consorcio con Talgo, que se llevan a cabo en los talleres de Renfe situados en Los Prados (Málaga), Can Tunis (Barcelona), Santa Catalina y Fuencarral, ambos en Madrid.

Valladolid quiere el Depósito de Locomotoras

El Ayuntamiento de Valladolid ha aprobado, por unanimidad de todos los grupos municipales, una moción institucional para solicitar a Adif a través de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad la titularidad del Depósito de Locomotoras, incoar expediente de declaración Bien de Interés Cultural (BIC) a esta edificación, y poner en marcha el punto 4 de la Proposición No de Ley (PNL) aprobada el pasado 18 de diciembre por la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados para conseguir financiación a través del 1,5% cultural para su restauración. Su recuperación forma parte del proyecto de ‘Depósito Taller Campo Grande’ de Ferrocarriles del Duero para la utilización de las instalaciones ferroviarias de esta zona de Valladolid una vez liberadas del actual planteamiento urbanístico.

La materia ferroviaria ha protagonizado, una vez más, buena parte del debate municipal. La propuesta estaba planteada en una moción de Ciudadanos, que proponía instar a la SVAV y sus socios a tomar “medidas urgentes” que eviten la desaparición del depósito, protegerlo y ponerlo en valor. Finalmente, se ha acordado solicitar que sea de propiedad municipal y también se reclama a la Junta de Castilla y León su catalogación como Bien de Interés Cultural.

El Depósito de Locomotoras de Valladolid “está catalogado como Bien Protegido” y es “único en España”, pero desde su última intervención en 2015 a manos de Adif, para la retirada del tejado de uralita, el edificio “ha quedado al descubierto y ha ido sufriendo un grave deterioro que ha llevado a su inclusión en la lista roja del patrimonio”. Esta instalación, con más de siglo y medio de historia, ha sido uno de los depósitos de máquinas de vapor de mayor importancia de Europa.

El dterioro evidente de esta infraestructura no solo deja al descubierto el interior por la caída del del tejado, sino que también deja menos protegidas algunas máquinas históricas que la compañía ferroviaria guarda en estas naves. Las instalaciones ferroviarias, en desuso desde hace varias décadas, son el epicentro de los actuales talleres de Renfe en Valladolid. Es un proyecto de 1863 del ingeniero francés Théopile Luc Ricour.

El paso de los años sin ningún tipo de mantenimiento y las adversas condiciones meteorológicas registradas en la capital son el gran enemigo de un inmueble considerado entre los profesionales de la arquitectura como de gran calidad constructiva e incluso vanguardista para la época en que fue erigido, constituyendo la edificación más antigua de ese entorno ferroviario y que además está catalogada con la máxima protección por el Plan General de Ordenación Urbana.

Es un edificio de gran calidad constructiva, magnífica adecuación al programa de instalaciones de los propios talleres y muy vanguardista por lo novedoso en aquellos momentos de la tipología utilizada, la forma llamada de ‘fer de cheval’ (herradura de caballo). El depósito es un edificio simétrico, con una parte central recta de taller y dos zonas curvas a ambos lados de la primera para depósito de las locomotoras, cada una con capacidad para abrigar once máquinas. El servicio de maniobras para la entrada y salida de las locomotoras en el depósito se realizaba mediante dos placas giratorias, situadas en los centros de curvatura de cada una de las partes del edificio, capaces de rotar una longitud de 12 metros de carril.

La estructura del edificio es similar a la de una gran nave con cerchas que van girando alrededor de un punto, que es el centro de cada placa giratoria. Las cerchas metálicas son de tipo Polonçeau, y cubren una luz de 18 metros. Sobre ellas se sitúa un lucernario corrido para evacuar los humos de las locomotoras. Los cerramientos son de ladrillo con carpintería metálica, con un zócalo y remates de piedra. Un inmueble que no puede acabar derruido.

Francia ayuda a Cuba a modernizar su tren

La Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF) y la Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC) han rubricado un ambicioso proyecto de colaboración que permitirá la modernización de los talleres cubanos de de Luyanó y Camagüey. Con la firma de este acuerdo se pondrá en funcionamiento las locomotoras diésel, recuperar los coches destinados al transporte de pasajeros y acualizar el parque ferroviario con vehículos de origen francés.

El cortejo francés sobre la isla no es algo novesodo. De hecho, Cuba cuenta con la colaboración gala en este sector desde hace años. La SNCF ha facilitado algunos de sus coches para que presenten servicio en algunos trayectos de las vías cubanas, como el que comunica la capital con Santiago. Y ahora trabaja en un proyecto planificado por el Gobierno cubano con el que se intenta recuperar y desarrollar toda la infraestructura que requiere este medio de transporte. El costo total de la inversión prevista asciende a 40 millones de euros. De ellos, 30 provienen de un crédito aprobado poco antes del verano por parte de la Agencia Francesa de Desarrollo, y 10 responden al reordenamiento de la deuda cubana con Francia.

«Una parte importante de la financiación va a ser consagrada a la modernización de las instalaciones y a poner en buen estado el material rodante. Otro monto se destinará a la asistencia del manejo de las obras por parte de la UFC. En este paquete global hay una parte significativa prevista para la capacitación de profesionales cubanos y también para los especialistas franceses que participen en el desarrollo de la inversión”, explica Dominique Vastel, quien lidera la Dirección Internacional de la SNCF. “No solo vamos a reparar y a poner en funcionamiento las locomotoras y el tren francés, sino que estamos en condiciones de fabricar las piezas que sea necesario sustituir y que hoy no se comercialicen. Nuestra intervención incluye también aplicar los procedimientos de mantenimiento programado y otras operaciones globales, así como los procesos de previsión, planificación y retorno de experiencias, que constituyen bandera de nuestro grupo», destaca Vastel.

El directivo francés reconoce que Cuba tiene grandes potencialidades por explotar en el área de los ferrocarriles, pero el estado que presentan muchas de las máquinas de que dispone y la obsolescencia tecnológica de sus talleres atentan contra la explotación de este medio. «Nos parece que los talleres tienen una dimensión conforme a las especificidades de lo que queremos desarrollar allí. Hay necesidad de modernizar la técnica y también de estudiar a fondo las posibles modificaciones de los edificios para la instalación de grúas y otros útiles», explica Vastel.

Aunque todavía falta la firma del convenio financiero entre ambos grupos, ya se adelantan los estudios preliminares para las licitaciones imprescindibles en la adquisición de los recursos. «Queremos –concluye el funcionario francés– dotar a los talleres de los equipos y medios para cumplir su objeto y además aportar toda nuestra experiencia, para que exista una mayor conciencia del funcionamiento del taller en sí mismo y del papel que desempeñan en ese sentido la disciplina y la organización de cada una de las áreas de trabajo».

El programa de recuperación y desarrollo de la UFC se extiende hasta el 2028 y tiene como objetivos principales incrementar el transporte de carga y pasajeros, elevar la seguridad de la circulación y la calidad de marcha de los trenes por la infraestructura vial, así como la participación de la industria nacional en la recuperación del ferrocarril.

Fomento confía en despejar los problemas para la apertura de los talleres de Renfe en Valladolid

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Valladolid respira más aliviada. No hay fechas aún, pero nada hay en este momento que aleje las previsiones más optimistas sobre el futuro ferroviario. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, garantiza la carga de trabajo en los talleres de Renfe en Valladolid. El titular de la cartera lanza un mensaje de “tranquilidad” a sindicatos y trabajadores en cuanto a su traslado, y garantiza el pago de 60 millones de deuda de la operación del soterramiento. De la Serna, no obstante, no quiere establecer plazos y pillarse los dedos, como su antecesora en el cargo, quien aseguraba que en 2016 ya estaría el taller completamente operativo.

El retraso en el traslado a los nuevos talleres de Renfe en Valladolid “es ajeno” al voluntad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), asegura el ministro que ayer compareció en rueda de prensa junto al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, con quien ha repasado las necesidades de la Comunidad en lo que afecta a su departamento. De la Serna confía en que “no se prolongue” ese traslado, y que en dos meses haya una “decisión de la administración concursal” respecto a una de las empresas proveedoras de material para los nuevos talleres, y que se puedan “retomar los trabajos”.

“El mensaje es de tranquilidad para los sindicatos y trabajadores”, en cuanto que intentará que se haga “en el menor tiempo posible”.El ministro sostiene que la operación de integración del ferrocarril en Valladolid “es compleja”, aunque para ayudar a resolver la situación económica traslada el “compromiso del Gobierno de España” de pagar los 60 millones que les corresponden en la devolución de la deuda que tiene con los bancos la sociedad alta velocidad creada para la operación, y que asciende en total a 400 millones. “Otras administraciones pueden optar por la vía de la financiación, avalando la operación, en lugar de con una aportación directa”, explica.

De la Serna sostiene que es en el seno de esa sociedad -de la que forman parte el Ayuntamiento, la Junta, Adif y Renfe- donde “se tiene que alcanzar un consenso en función de cual sea la alternativa que se decida”. El ministro explica que tratarán de agilizar todos los trámites que correspondan a Adif para “el traslado definitivo de los talleres y que se pueda liberar el suelo -de los actuales-“ para financiar la operación. Insiste en que tratarán de que “el traslado de los talleres no sea un elemento de bloqueo”, y aclara que el Gobierno “no tiene ningún otro plan” que no sea que toda la actividad se quede en esas instalaciones, en referencia a un posible recorte en la carta de trabajo del que han avisado los sindicatos.

Los nuevos talleres incluirán revisiones y mantenimiento tanto de trenes convencionales -eléctricos o diésel- como de alta velocidad. Cuando se encuentren a pleno rendimiento, será de un millón de horas. Según los datos de Renfe, los talleres van a absorber el 40% de las intervenciones a los trenes de la operadora. En su ubicación habitual, cuenta con 479 trabajadores contratados, más 201 externos procedentes de empresas subcontratadas, según cuentan los representantes de la empresa dependiente del Ministerio de Fomento.

“Es el taller más moderno y más tecnológico de España y de Europa”, decía hace unos meses la titular de Fomento, Ana Pastor, quien sostenía que, cuando estén en funcionamiento, se convertirán en un “nudo de actividad industrial” para Valladolid, Castilla y León y España.

La nave de los talleres ferroviarios suma una superficie construida de 77.000 metros cuadrados dentro del espacio total del complejo (186.500 m2), con una longitud máxima de 420 metros lineales y capacidad de albergar 35 vías en su interior. Dispone también de zona de oficinas, vestuarios, espacio de aparcamientos, depuradora y central de tracción.

Técnicos de Renfe explicaban hace semanas que la entrada de los trenes al complejo se realizará a través del nudo norte, ya que no se ha completado el conocido como ‘by-pass’ de mercancías, mientras que accederán al interior por vías, pero el movimiento por las distintas áreas de las naves se hará mediante colchones neumáticos. A ello se suman los espacios de Adif (343.300 metros cuadrados) y de Redalsa (171.500 m2).

El tren en la Semana de la Ciencia

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El Museo del Ferrocarril participa un año más en la Semana de la Ciencia de Madrid, con un programa de actividades para todos los públicos que incluye visitas guiadas a la colección permanente del centro y a las instalaciones del Archivo y la Biblioteca, así como talleres didácticos infantiles. Las actividades ofertadas por el Museo, que se cerrarán este domingo 20 de noviembre, tienen como objetivo mostrar el importante patrimonio histórico ferroviario que custodia el Museo e incentivar y fomentar el acercamiento al mundo del ferrocarril integrando los aspectos educativos con lo lúdico.

La novedad de este año la representa el taller infantil ‘¡Enchúfate al tren!’ que mostrará a los participantes la evolución del ferrocarril desde los tiempos del vapor hasta la llegada de los trenes de alta velocidad mediante la construcción, con materiales reciclados, de un tren Talgo 350.

En esta edición vuelve a repetirse la colaboración conjunta con el Grupo de Arquitectura, Infancia y Juventud del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid), consistente en la realización de un taller didáctico que pretende mostrar el proceso de construcción de una estación ferroviaria, utilizando juegos y materiales reciclados para fabricar una maqueta de la estación de Delicias.

La Semana de la Ciencia de Madrid es uno de los eventos más importantes de divulgación científica en Europa y está organizada por la Dirección General de Universidades e Investigación de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de Madrid, a través de la Fundación Madri+d. Su objetivo es poner al alcance de los ciudadanos los temas y las cuestiones que les interesan y preocupan, descubriéndoles los centros de investigación y las actividades en ellos realizadas como espacios de trabajo para mejorar nuestra vida a corto y largo plazo.

Gracias a la participación desinteresada de más de 3.000 científicos y gestores de ciencia y de más de 600 entidades repartidas por toda la geografía de la Comunidad de Madrid (en torno a 40 municipios) -desde centros de investigación y universidades, hasta asociaciones científicas, hospitales, fundaciones, administraciones públicas, museos, empresas y ONG-, los ciudadanos pueden asistir al conjunto de actividades sobre cuestiones científicas y tecnológicas más esperado del año y que ya se ha convertido en una tradición.

El Museo está gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y desde el año 2009 forma parte de la Red de Museos de España, adscrito al Ministerio de Fomento. La propia estación forma también parte de la historia del ferrocarril, siendo un claro ejemplo de la arquitectura del hierro, característica del siglo XIX. Proyectada por el ingeniero francés Émile Cachelièvre e inaugurada en 1880 con la presencia del rey Alfonso XII, fue la primera gran estación construida en Madrid con estructura metálica.

El Museo permite conocer una completísima colección de material histórico ferroviario. La nave central de la estación alberga una muestra muy variada de locomotoras y coches de viajeros, a través de la cual se puede comprender la evolución de la tracción (vapor, eléctrica y diésel) en el más de siglo y medio de existencia del ferrocarril en España, y las distintas condiciones en las que viajaron los pasajeros de estos trenes. A ambos lados de esta nave se abren varias salas temáticas, entre las que figuran la dedicada a antiguos relojes de estaciones, otra dedicada a modelismo, con maquetas animadas, y una tercera en la que se explican los principales elementos de la infraestructura ferroviaria.

ACS prepara el terreno para construir los talleres de mantenimiento de Renfe del ‘AVE del desierto’

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Renfe adjudica al consorcio integrado por Semi, empresa del grupo ACS, y por la firma Parros un contrato de obras dentro del proyecto de construcción de los talleres que la operadora levanta en Arabia Saudí para los trenes con los que explotará el AVE La Meca-Medina. El contrato, estimado en unos 13,8 millones de euros y por el que también competía OHL, consiste en realizar los trabajos de movimientos de tierras.

El consorcio formado por las compañías Torrescamara y Rover Alcisa deberá construir en la ciudad de Medina los talleres de mantenimiento de los trenes que cubrirán el servicio del ‘AVE de los peregrinos’. El proyecto, adjudicado por Renfe en octubre de 2014, prevé construir unas instalaciones de 50.000 metros cuadrados de superficie, además de una playa de vías de 10 kilómetros. La operadora española realizará ahí el mantenimiento de los trenes que fabrica y suministra Talgo.

Renfe aprobará la adjudicación de estas obras en la reunión de su consejo de administración prevista para hoy martes. El consorcio integrado por Semi, firma de la división de servicios industriales de ACS y Parros, compañía especializada en ejecutar obras auxiliares en proyectos ferroviarios, se ocupará de los trabajos de movimientos de tierras. Tanto ACS, como OHL, la otra compañía que pujaba por este contrato de Renfe, forman parte del consorcio que actualmente ejecuta el contrato de segunda fase de obras de construcción del AVE a La Meca. Renfe se encargará de explotar los trenes entre las dos ciudades árabes cuando la línea se ponga en servicio.

El ‘megaproyecto’ del AVE a La Meca es uno de los mayores logrados por España en el exterior, estimado en un total de 6.700 millones de euros. Consiste en la construcción de la denominada ‘superestructura’ del denominado ‘AVE del desierto’, esto es, en instalar las vías y los sistemas de comunicación, electrificación y seguridad de la línea, de 450 kilómetros de longitud. El plazo de ejecución de la obra está fijado para finales de 2016.

El maquinista del Alvia accidentado en Angrois trabaja en talleres de mantenimiento de Renfe

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Vuelta al trabajo. El maquinista que conducía el Alvia accidentado en Angrois, Francisco José Garzón Amo, se ha incorporado a la vida laboral en unos talleres de Renfe, donde trata de recobrar la normalidad, según relata ‘La Voz de Galicia’. El juez decretó su libertad provisional, con el compromiso de presentarse periódicamente en el juzgado. Es el único imputado por los 79 homicidios imprudentes del descarrilamiento del Alvia (otras dos personas murieron a consecuencias de las heridas).

Tras años y medio de baja, por las lógicas secuelas psicológicas del accidente, en noviembre el maquinista acudió a las dependencias de Renfe para presentar el documento que le permitía reincorporarse a la vida activa. Sin embargo, no se reintegró hasta finales de enero ya que acumulaba días pendientes de vacaciones y turnos. Durante ese tiempo, la empresa, en colaboración con el Sindicato de Maquinistas (Semaf), buscó la mejor ubicación laboral para Francisco José Garzón, ya que no podrá reintegrase a la plantilla de maquinistas. Garzón se encarga, junto con el resto del personal del taller, de controlar el kilometraje de las máquinas, entre otras funciones relacionadas con las labores de mantenimiento de las locomotoras. ‘La Voz de Galicia’ no precisa la localización para preservar la intimidad del maquinista.

Arropado por sus compañeros, intenta hacer vida normal con discreción. Fuentes cercanas explican que Francisco José Garzón está satisfecho, pues sigue en contacto con la profesión que ama y con sus antiguos compañeros, a los que ve a menudo cuando llevan sus máquinas a los hangares. Aunque conserva la categoría, asume que no volverá a llevar trenes, política que aplica Renfe casi a rajatabla con los profesionales que se ven envueltos en un accidente. Y tiene grabado a sangre y fuego aquel desgraciado día, aunque solo ha dejado sus impresiones ante el juez.

Hace tiempo pidió perdón por carta a las víctimas, coincidiendo con el primer anivesario de la catástrofe, en la que siguen planteándose muchas dudas que los peritos de ambas partes no acaban de dilucidar y resolver. La desprotección de la curva y la inexistencia de señales automáticas que habrían parado el tren provocan preguntas que no arrojan luz sobre lo ocurrido.

El juzgado que investiga el caso tiene ya en su poder el informe pericial de Adif. Ha sido el último en llegar y además la entrega se ha producido fuera de plazo. Hay quien asegura que solo ha sido una estrategia para responder a las conclusiones de los otros cinco informes que ha recibido el juez (los de los tres peritos nombrados por el juzgado, el de la aseguradora de Renfe y el de la defensa del maquinista). La pesadilla aún no ha acabado. Ni para las víctimas ni para el maquinista del Alvia accidentado en Angrois.

Valladolid dispondrá del mayor taller ferroviario de Europa que estará operativo en septiembre

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Se aproxima la migración. El nuevo taller central de reparaciones de Renfe en Valladolid, el “mayor y mejor dotado de Europa” estará plenamente operativo a partir de septiembre, tras una inversión de 142,5 millones, dentro de la primera fase de la red ferroviaria de la ciudad que no abandona la idea del soterramiento. Las nuevas instalaciones, en una parcela de 183.000 metros cuadrados (18 campos de fútbol o dos veces el Campo Grande de Valladolid), se repartirán entre Renfe -18 hectáreas- y las que tendrán el gestor de infraestructuras Adif -34 hectáreas- y la empresa Redalsa -17 hectáreas-. El traslado se realizará entre marzo y setiembre, aunque coexistirán ambos talleres hasta que se traslade toda la carga de trabajo.

Este nuevo complejo de Valladolid busca liberar terrenos de uso ferroviario que ocupan el centro de la capital, para que su venta permita financiar la operación, que incluye el soterramiento de la ciudad. El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva (PP), acompañado de responsables de Renfe, ha visitado este complejo ferroviario, situado en la zona de San Isidro. De la Riva confía en que verá los talleres ya totalmente operativos en setiembre y “como alcalde”, en clara alusión a su presencia en la corporación que saldra de las urnas en mayo. El regidor recuerda que con esta operación se garantiza uno de los elementos más importantes, la plantilla -470 trabajadores de Renfe y 200 subcontratados- . Según relató él mismo, la empresa ferroviaria se ampliará de forma importante.

El regidor vallisoletano cuenta que los accesos, al menos una buena parte (los del norte), están terminados y permitiránn la entrada de trenes de ancho ibérico y europeo. Faltaría la plataforma ferroviaria y concluir el apartado de acceso de vehículos y peatones, unas obras que han supuesto una inversión de 20 millones de euros. La nave, la mayor en tratamiento de ferrocarriles de Europa, con 80.000 metros cuadrados en su área cubierta, está terminada y ha supuesto una inversión de 87,5 millones; la maquinaria supondrá otros 37,5 millones.

Los talleres ferroviarios de Valladolid datan de mediados del siglo XIX y facilitaron la instalación de industrias, como la de Renault, por la formación de los trabajadores. El alcalde se lamentó de que la ministra Magdalena Álvarez decidiera trasladar a Málaga buena parte de la carga. El regidor asegura que, a medida que se vayan trasladando los antiguos talleres a las nuevas dependencias, se irán derruyendo esas instalaciones, de forma que se pueda poner en el mercado “sin prisa” el suelo que se libere. De la Riva sostiene que el mercado inmobiliario se va recuperando poco a poco y destaca el valor del suelo que se liberará, a siete minutos de la Plaza Mayor de Valladolid, donde hay espacio para 1.700 viviendas libres y 800 de protección.

No ha ocultado que la operación de soterramiento de la capital está condicionada “por el dinero”, aunque no se puede sacar todo el suelo que se libere de golpe, ya que “se devaluaría la operación”, por lo que se hará “de forma progresiva y en función de estudios de mercado”. “No abandonamos el soterramiento pero conscientes de que hay que hacerlo cuando el sentido común y precio del suelo lo aconsejen”, concluye el regidor.

(Imagen Ramón Gómez)

Las placas solares de FGV evitan la emisión a la atmósfera de 706 toneladas de dióxido de carbono

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Ahorro energético y menos contaminación. La instalación de paneles solares en las cubiertas de los talleres de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) en Valencia y Alicante han evitado la emisión a la atmósfera de 706 toneladas de dióxido e carbono ( CO2) anuales, que suman 4.238 toneladas en los seis años de vida de las placas fotovoltaicas.

Estos paneles han permitido la producción de 2.823.503 kilowatios hora (kwh) entre octubre del año pasado y el pasado mes de septiembre, el equivalente al consumo eléctrico de 811 hogares en un año. Durante este largo lustro que llevan instaladas estas placas solares se han producido un total de 16.952.910 kwh.

FGV acabó de instalar en septiembre de 2008 un total de 10.400 paneles solares fotovoltaicos en las cubiertas de los talleres de la empresa, situados en Valencia (Machado, Tarongers y Valencia Sud) y Alicante (El Campello), que se conectaron y comenzaron a producir energía en el mes de octubre. Con este proyecto la operadora valenciana establecía su Declaración de Sostenibilidad que fija la optimización de los consumos energéticos y el compromiso de emplear energía renovable para disminuir las emisiones contaminantes a la atmósfera,

Dicha instalación se realizó sobre una superficie de 18.000 metros cuadrados, lo que supone la mayor instalación de placas fotovoltaicas situadas en cubiertas industriales en la Comunitat Valenciana y una de las mayores de España de carácter público.

En concreto, la instalación de València Sud ha producido de octubre de 2013 a septiembre de 2014 un total de 764.470 kwh; la de El Campello 1.019.559; la de Machado 564.473 y la de Tarongers 475.001 kwh. En los seis años, Valencia Sud acumula 5.991.809 kwh; El Campello, 5.619.304 kwh; Machado, 3.082.863 kwh y Tarongers, 2.258.934 kwh

Peligra la continuidad de Talleres Celada, un histórico vinculado al ferrocarril español

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Peligra un histórico del ferrocarril. Y otras cuatro empresas vinculadas de una u otra forma al mundo ferroviario se hallan la misma situación. Cinco talleres privados homologados, entre los que se encuentra Talleres Celada (León), se ven abocados al cierre, si el sector sigue los mismo derroteros de los últimos años. Meses de inactividad y escasas perspectivas generan una situación insostenible que hace difícil su continuidad.

El modelo ha cambiado. La crisis y las modificaciones incluidas en la forma de actuar de Renfe ponen en peligro la continuidad de algunas empresas que durante décadas han sido vitales para el mantenimiento de los vehículos de la operadora ferroviaria. Hasta no hace mucho, el parque ferroviario se repartía entre una veintena de firmas de todo el país. Sólo cinco sobreviven a la espera de un milagro y pendientes de los concursos públicos que no llegan o se entregan a otras firmas, algunas con vinculaciones a exdirectivos de Renfe. La crisis no ha hecho sino empeorar esta coyuntura.

Muy desesperanzado, el presidente de la Asociación Nacional de Talleres Ferroviarios, integrada en la Ceoe, Luis Miguel Celada, reconoce que la situación es insostenible. La empresa tiene dificultades para seguir adelante. También para los trabajadores. Algunos empleados reclaman ya el despido. José Carlos Mencía, responsable sindical en la empresa y miembro de la ejecutiva de CC OO, advierte de los problemas de muchas familias dependientes de la empresa. Y critica que el trabajo que ellos realizan se lleve a cabo ahora por nuevas empresas a través de concursos públicos, con personal sin formación (la reciben directamente en Renfe) y en unas condiciones laborales que distan mucho de las reconocidas en el sector, tal y como contaba hace unos días en el Diario de León.

Talleres Celada llegó a tener más de un centenar de trabajadores cualificados. Es una empresa de carácter familiar que se constituyó a mediados de la década de 1950. Con los años ha consolidado su posición en el sector ferroviario. Además de la cartera de pedidos ordinarios para trabajos sobre material rodante en servicio, se ha especializado en reparaciones de material histórico. La empresa leonesa está considerada como una de las firmas punteras en reparación de vagones tanto de Renfe como de las grandes empresas privadas de la provincia que movían sus mercancías por ferrocarril. Entre sus cometidos figura la fabricación, transformación, y reparación de material ferroviario, así como la construcción de contenedores y la especialización en calderería. Algunas de las locomotoras rescatadas en los últimos años han pasado por sus talleres (la 1701 de MZA, la locomotora diesel 10825 o la Baldwin de Guadix).

La empresa leonesa, única homologada en Castilla y León, que una y otra vez ha realizado las inversiones necesarias para pasar los exhaustivos controles para trabajar para Renfe, parece también tirar la toalla. Lleva alrededor de dos años sin encargos de Renfe y sus 38 empleados que aún quedan llevan un año en un expediente de regulación de media jornada. Ahora se prepara la inminente presentación de un expediente de extinción de empleo para la mitad de esta plantilla. Luis Miguel Celada explica que de seguir así están abocados al cierre total a muy corto plazo. «Hemos hecho lo posible por mantener el empleo durante meses, a la espera de que se concretasen las promesas que nos han hecho en los despachos. Pero en la práctica sólo vemos concursos que consideramos extraños, empresas vinculadas a Renfe o a sus ex directivos que controlan el negocio y nula voluntad de volver al reparto tradicional que había en este mercado».