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140 años de la estación de Delicias (y II)

Delicias alberga el museo ferroviario desde hace treinta y seis años, aunque en realidad en 1967 ya se abrió en España una galería dedicada al ferrocarril en el Palacio de Fernán Núñez de la capital de España, actual sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Distribuido en cuatro salas, albergaba maquetas, grabados y pequeños objetos relacionados con la historia y la explotación del ferrocarril. Allí permaneció hasta 1983, año en el que se trasladó a las viejas dependencias de la estación, que permitían, sobre todo, la exposición de trenes en la gran nave central.

Hubo, sin embargo, varios proyectos anteriores que por diversas circunstancias no llegaron a cuajar. Parece que en los años 30 las diversas compañías ferroviarias que existían en España ya comenzaron a recopilar locomotoras y objetos relacionados con el ferrocarril, aunque dicha labor se interrumpió bruscamente en 1936 con motivo de la Guerra Civil. La idea se retoma en 1948, al cumplirse cien años de la inauguración del primer ferrocarril peninsular, el de Barcelona a Mataró. En la exposición conmemorativa, se lograron reunir diversos objetos y locomotoras, y volvió a rondar la idea de crear un museo ferroviario. Pero el proyecto cuajó años después, en 1964, con motivo de la celebración del centenario de las líneas de Madrid a Zaragoza e Irún. Renfe dio los primeros pasos para llevar adelante la idea. Tres años después, se abrían las instalaciones citadas.

Sin embargo, el museo ha alcanzado su máxima apogeo en su actual ubicación de Delicias, ya que el edificio en sí, y su característica marquesina, es uno de los principales atractivos. En la nave central de la estación se pueden ver más de treinta vehículos de material rodante de gran valor histórico, entre locomotoras de vapor, diésel, eléctricas, automotores y coches de viajeros. En este paseo por la historia ferroviaria española puede contemplarse la locomotora de vapor ‘Tardienta’, construida en 1862 en Gran Bretaña por la firma Jornal Rones&Son, en la que se reconoce la influencia de la ‘Rocket’ de Stphenson, con su gran rueda motriz central y su elevada chimenea. También permanece en uno de los andenes la locomotora de vapor 242-F-2009 de la Maquinista Terrestre y Marítima (1956), que, por sus dimensiones, prestaciones y su desarrollo técnico, está considerada como el cénit de la tracción vapor en España.

Destaca igualmente la Mikado 141-F-2416 (Talleres Euskalduna, 1960), que se mantuvo activa hasta 1984 en las minas de Andorra (Teruel) y que cumple una importante labor didáctica, cuya finalidad es explicar visualmente los mecanismos internos de una locomotora de vapor. El visitante puede hacerse una idea de cómo eran los viajes a mediados de siglo con la mastodonte de la Société Alsacienne de Constructions Mécaniques, (1912) de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, que prestaron servicio en los depósitos de Madrid, Miranda de Ebro (Burgos), Valladolid y León y fueron empleadas en los tramos de Irún a Miranda y entre Madrid y Ávila.

Peo no todo es vapor. Luce espléndida aún la máquina eléctrica 7301 (Metrowick y Sociedad Española de Construcción Naval, Gran Bretaña-España, 1931), que entró en servicio en las líneas electrificadas del País Vasco y, posteriormente, lo haría entre Miranda de Ebro y Burgos. En los años 50 fue utilizada de forma ocasional en Madrid-Príncipe Pío, pero puede decirse que casi la totalidad de su vida activa estuvo adscrita al depósito de Irún. También se expone un automotor TAF 9522 (Fiat, 1952), que tuvieron su base operativa en el depósito de Cerro Negro (Madrid) y despertaron el gusto por viajar. Y, cómo no, la 1615 ‘Marilyn’ de Alco (American Locomotive Company, 1955), la primera locomotora diésel de línea que circuló en España, ya que hasta ese momento se destinaban al servicio de maniobras. Este vehículo es un prototipo adquirido a la compañía estadounidense Alco para iniciar un proceso de sustitución de la tracción vapor por la diésel en nuestro país. Desembarcó en el Puerto de Bilbao procedente de Estados Unidos para ser destinada a la línea de Andalucía, concretamente en el paso de Despeñaperros entre la estación de Linares-Baeza (Jaén) y Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real).

Delicias también conserva una de las cuatro ramas del Talgo II que inauguró el servicio comercial en julio de 1950 en el trayecto Madrid-Irún. La revolución de Talgo combinaba tres innovaciones fundamentales: la rodadura guiada, la composición articulada y la ligereza de su carrozado de aluminio. También fue revolucionario en el servicio que prestaba a los pasajeros con un novedoso diseño y un nuevo concepto del confort, como puertas de acceso a la altura de los andenes, butacas anatómicas y reclinables, aire acondicionado, servicio de comidas a los viajeros en sus propios asientos o ventanas panorámicas. El ‘Virgen de Aránzazu’ (350-002) es una de las cuatro composiciones que la compañía financiada por Oriol encargó construir en Estados Unidos (‘Pilar’, ‘Begoña’ y ‘Monserrat’ son las otras tres advocaciones marianas del Talgo de esa época).

El paseo por esta historia del ferrocarril se completa con una selección representativa de coches de viajeros. Destacan los coches-salón, utilizados en el siglo XIX, de gran lujo, con baño y habitación, y en los que no faltaba una trabajada tapicería y una engalanada decoración. Difieren de ellos los coches de tercera, con asientos de madera sin calefacción ni comodidades.

También se hace obligado el recorrido a través de escenografías de instalaciones y maquinaria a tamaño real, piezas históricas y actuales, audiovisuales y elementos interactivos, como la visita a la sala de relojes donde se reúnen más de veinte artilugios, testigos del paso del tiempo en estaciones, salas de espera, gabinetes telegráficos y dependencias ferroviarias, incluido el reloj que dio la salida al primer tren que hubo en la Península. Fue el 28 de octubre de 1848 en Barcelona. Es indispensable también la visita a las dependencias de infraestructuras, que ilustra la historia de las grandes obras, puentes, túneles, vías, estaciones, comunicaciones, electrificación, señalización y el papel fundamental de los trabajadores.

Pero no todo consiste en exponer material ferroviario. El componente humano tiene, sobre todo en los últimos años, un protagoismo dinámico especial. Delicias organiza la programación anual de las campañas del ‘Tren de la Fresa’ y el ‘Tren de la Navidad’, el mercadillo de modelismo ferroviario, que tiene lugar los primeros domingos de cada mes; el mercado de motores, para los segundos fines de semana; teatro, talleres y actividades destinadas al público familiar; y organización de actos socioculturales y empresariales.

No es extrañar, por tanto, que la antigua terminal de MZA en Madrid sea escenario ideal para el rodaje de películas y anuncios. La magia del cine la ha llegado a convertir en la estación de Lisboa Santa Apolonia para el rodaje de la serie de Antena 3 ‘Tiempo entre Costuras’. ‘Pánico en el transiberiano’ (1973), ‘Nicholas and Alexandra’ (1971) y ‘Doctor Zhivago (1965) disfrazan Delicias de Pekín, San Petersburgo y Moscú, respectivamente. También ha servido de escenario a otros filmes como ‘Amantes’ (Vicente Aranda, en 1991), ‘Las cosas del querer’ y ‘Camarón’ (Jaime Chávarri, 1989 y 2005) , ‘El amor perjudica seriamente la salud’ (Manuel Gómez Pereira, 1997), ‘Oviedo Express’ (Gonzalo Suárez, 2007), ‘Nicolás y Alejandra’ (1971, Franklin J. Schaffner), ‘Pánico en el Transiberiano (1973, Eugenio Martín), ‘Pim Pam Pum fuego (1975, Pedro Olea), ‘Rojos (1981, Warren Beaty), ‘El viaje de Carol’ (2002, Imanol Uribe), ‘Una preciosa puesta de sol’ (2002, Álvaro del Amo), ‘Bienvenido a casa’ (2006, David Trueba), ‘La herencia Valdemar’ (2010, José Luis Alemán) y ‘Luna caliente’ (2010, Vicente Aranda). Las instalaciones de la centenaria terminal y sus vías también han servido de escenarios para series de televisión como ‘Compañeros’ (Antena 3), ‘Cuéntame cómo pasó…’ (TVE1), ‘Los Serrano’ (Tele 5), ‘La Señora’ (TVE1), ‘Amar en tiempos revueltos’ (TVE 1) y ‘Martes de carnaval’, José Luis García Sánchez (TVE 1). Las firmas más prestigiosas de la publicidad han elegido el ambiente ferroviario del museo para rodar un sinfín de anuncios.

Es más que evidente que falta espacio en Delicias si pretende aspirar a ser el mejor museo europeo. Las piezas expuestas son tan solo una mínima parte de las existentes, que o bien se ubican en los alrededores, a la espera de su reparación, o se entregan a otras instituciones y asociaciones para ser restauradas. Esta labor exige, sobre todo, mucha financiación; pero también tiempo y esfuerzo humano. Porque el sentido especial de estas máquinas históricas no está en lucirlas, sino en hacerlas funcionar.

(Este texto, como el anterior) forma parte de un reportaje publicado por mí en El Correo en noviembre de 2014)

140 años de la estación de Delicias (I)

La estación de Delicias de Madrid es uno de esos lugares donde el tiempo parece haberse parado. Inaugurada en 1880 por los reyes Alfonso XII y María Cristina, constituye uno de los ejemplos más significativos de la llamada ‘arquitectura del hierro’ del siglo XIX. Este edificio monumental es desde hace treinta y seis años la sede del Museo del Ferrocarril. En él se exhibe una de las colecciones de material histórico ferroviario más completas de Europa. Una selecto conjunto de máquinas, locomotoras y unidades recuerda de forma permanente el pasado férreo de este país que el tren ayudó a vertebrar y conjuntar.

“Como obra de arte es una de las más gallardas que la arquitectura moderna aplica a los ferrocarriles y a los grandes depósitos mercantiles. La distribución del edificio, la amplitud de las salas, la anchura del terreno y la elevación de la nave central, donde confluyen cinco lineas paralelas, revelan que la pericia del arquitecto y el gusto del ingeniero se han puesto a contribución para llevar á cabo una obra digna de la capital de España, y digna de una vía férrea internacional”. La descripción que el cronista de ‘La Época’ realiza durante su inauguración sigue más o menos vigente 140 años después, no en vano es aún uno de los edificios más emblemáticos de Madrid, que mantiene la esencia ferroviaria de su gran nave, en la que se exhiben una treintena de vehículos históricos.

Ubicada en el Paseo de las Delicias, fue la primera estación monumental de la capital de España; compartía raíles con las líneas de Madrid, Ciudad Real-Portugal y la de Madrid-Zaragoza-Alicante. Iniciada en 1879, se levantó en el tiempo récord de once meses, gracias al carácter puramente funcional del edificio. El componente fundamental es el hierro. Delicias, Norte (1882) y Atocha (1892) eran las estaciones más importantes del país. Cada una de ellas pertenecía a una compañía distinta; y sus terminales venían a ser su carta de presentación en la ciudad. Por ello cada compañía procuró dar a sus estaciones una imagen propia con la idea de mostrar su potencial económico y tecnológico. Era una exhibición de capital, firmas constructoras y técnicos franceses,

El autor del proyecto fue el ingeniero francés Émile Cachelièvre, que incorporó al edificio la última novedad que ofrecía por entonces la cubierta metálica que Henri de Dion había mostrado con éxito en la Exposición Universal de París de 1878. La armadura parisina llamada ‘De Dion’, compuesta por una serie de cuchillos armados que forman un todo con los propios pilares de sostén fijados en una cimentación hundida, tiene extraordinaria semejanza con la armadura de la estación de Delicias que, por primera vez, cubría una superficie de esta amplitud sin ningún tipo de tirantes, riostras ni contrafuertes. La eliminación de estos elementos, así como la solución dada al problema de la dilatación, habían sido las dos novedades más importantes respecto al sistema tradicional de Polonceau, e incluso a las soluciones apuntadas en las anteriores exposiciones universales de 1855 y 1867.

Ya desde su apertura al tráfico ferroviario, el 30 de marzo de 1880, la estación de Delicias dio mucho de que hablar. Su inauguración fue todo un acontecimiento que concentró a las máximas autoridades de la época, encabezadas por los reyes Alfonso XII y su querida esposa María Cristina. El Gobierno en pleno, que presidía Antonio Cánovas del Castillo (máximo dirigente del Partido Conservador), asistió a la ceremonia que había preparado la compañía ferroviaria que explotaba la línea, entre cuyos dirigentes se encontraba José Canalejas Méndez, que posteriormente también ocuparía el sillón de la Presidencia como jefe del Ejecutivo. Cinco locomotoras engalanadas para la ocasión, situadas en cada una de las vías de la estación, avanzaron al unísono haciendo sonar sus silbatos y lanzando grandes penachos de humo, ante el aplauso y los vítores de la multitud, que asistía entusiasmada al espectáculo. Permaneció en activo hasta el 1 de julio de 1969, fecha en la que sus trenes y viajeros fueron trasladados hasta las estaciones de Chamartín y Atocha.

La estación no sería utilizada por la compañía constructora (Compañía de los Caminos de Hierro de Ciudad Real a Badajoz-CRB), ya que fue absorbida por la de Madrid-Zaragoza-Alicante (MZA), y como ésta contaba con sus instalaciones de Atocha vendió la terminal a otra compañía recién creada: la de Madrid-Cáceres-Portugal (MCP). A partir de ese momento Delicias se convierte en la estación término de la línea funcionando como una estación con carácter internacional, ya que enlaza dos capitales europeas, Madrid y Lisboa, con trenes directos y un tráfico mixto, dedicado tanto al transporte de mercancías como al de viajeros. En 1928, la Compañía MCP fue reconvertida en Compañía Nacional de los Ferrocarriles del Oeste de España y en 1941, al producirse la nacionalización de los ferrocarriles españoles, quedó integrada definitivamente en Renfe. El cierre de la estación de Delicias tuvo su origen inmediato en la conclusión de los enlaces ferroviarios de Madrid y la nueva estación de Chamartín que liberó de tráfico a la estación de Atocha. Así, el 30 de junio de 1969 dejó de prestar servicio de viajeros aunque la estación permaneció en servicio hasta 1971, año de su clausura.

(Mañana saldrá otro capítulo sobre esta magnífica terminal)

(El texto forma parte de un reportaje publicado por mí en El Correo el 3 de noviembre de 2014)

Yiwu envía un tren con material médico

Un tren postal de carga con material médico y otras mercancías partió este viernes desde la ciudad de Yiwu, en la provincia oriental china de Zhejiang, hacia Madrid. Se trata del primer tren especial cargado con envíos postales que realiza el recorrido desde Yiwu hacia Europa. La partida marca la entrada en operación del servicio postal de manera regular a través del tren de carga China-Europa que cumple el trayecto entre Yiwu, conocida base de pequeñas mercancias del país asiático, y la capital española, según informó el operador China Railway Shanghai Group.

El tren, que salió el viernes por la mañana, transporta más de 200.000 paquetes postales, la mayoría de los cuales contiene mascarillas quirúrgicas, trajes protectores y una diversidad de pequeñas mercancías. El tren cruzará la frontera de China a través del Paso Alataw para llegar a Polonia en 13 días, desde allí algunos paquetes serán transferidos a países europeos como Reino Unido, Francia y Alemania. El tren tardará 16 días en llegar a España.

“Después de la lluvia siempre sale el sol”, “La luz de la esperanza se está elevando en el horizonte” “Ánimo, España” … El 19 de marzo, se pudo saber que en el primer piso de la zona de almacenamiento del puerto de Yiwu, se cargaron en vehículos cajas de suministros médicos con lemas escritos en el exterior, material donado por el Grupo de Servicios Comerciales YXE.

Este colectivo anuncia que están garantizadas las salidas semanales de los trenes de Yiwu a Madrid. Cualquier agencia, grupos de chinos en el extranjero o donaciones personales de suministros para la prevención de la epidemia a España tendrán a disposición canales verdes gratuitos de transporte ferroviario internacional, servicios de aduanas relacionados y otros tipos de asistencia.

El Tren China-Europa tiene las ventajas únicas en cuanto a puntualidad y rapidez, sin importar las condiciones meteorológicas y con transporte segmentado. Durante la epidemia, el contacto entre los operadores es escaso, y el entorno de transporte está sellado y seguro. En la actualidad, el Tren Yiwu-Madrid está en funcionamiento regular y proporcionará un canal de transporte comercial y logístico internacional confiable bajo la situación epidémica global.

El servicio ferroviario con destino a Europa ayuda a hacer frente a la creciente demanda de suministros médicos y productos básicos en medio del brote de la neumonía Covid-19 en todo el mundo, según expresó la empresa operadora. Debido a la propagación mundial de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, muchos países han cancelado vuelos internacionales, lo que dificulta el envío postal de suministros antivirales por esa vía. El primer tren de carga China-Europa que transportaba suministros antiepidémicos a Europa partió de Yiwu el 21 de marzo.

Desde noviembre de 2014, cuando comenzó a operar el primer tren de carga Yiwu-Madrid, unos 1.200 trenes han transportado más de 96.700 contenedores con destino a Europa. El tren de carga postal China-Europa arrancó su operación de prueba en enero de 2018 con motivo de promover la cooperación postal entre China y los países europeos.

El TGV ‘hospital’ contra el Covid-19

Un tren de alta velocidad (TGV) “medicalizado” con 20 pacientes graves de la Covid-19 salió sobre las 11.00 horas de ayer de Estrasburgo para descargar los hospitales desbordados de esta región del este francesa, por ahora la más afectada por la epidemia del coronavirus. Camillas y personal médico protegido de pies a cabeza llegaron a la terminal cerrada al público, en una operación sin precedentes en Europa. Los pacientes, en reanimación, serán atendidos en hospitales de las ciudades de Angers, Le Mans, Nantes y Roche-sur-Yon, donde el avance de la epidemia es menor.

Este operativo fue decidido para aliviar los hospitales abarrotados del este del país, una región especialmente golpeada por el coronavirus. Entre los 1.331 muertos contabilizados en hospitales de Francia, 506 fallecieron en establecimientos del este del país. Los enfermos llegaron en ambulancias a la estación de trenes desierta y el personal médico que los acompañaba llevaba trajes de protección para esta operación calificada por el ministro de Salud francés de “inédita en Europa”.

La operación recuerda a las habituales maniobras realizadas durante el desarrollo de la Gran Guerra (1914-1918), cuando los trenes servían como hospitales para evacuar a los soldados heridos dl frente e incluso donde se realizaban operaciones quirúrgicas de urgencia. Los trenes hospital podían transportar hasta 400 camas, incluidas las del equipo médico. En estas tareas fue capital la intervención de entidades benéficas, principalmente organizaciones humanitarias. Incluso hubo países, como Alemania, que llegaron a encargar la construcción de estos convoyes especiales. De la factoría de la sociedad anónima para la fabricación de material ferroviario, con sede en Görlitz, salió en 1915 el ‘J2 Görlitz de Oberlausitz Prusia’, como tren hospital militar.

Destaca en este capítulo Vera Gedroits, descendiente de la realeza de Lituania, talentosa cirujana, mujer excéntrica y polifacética. Es una figura extraordinaria prácticamente desconocida en Occidente, pionera en la medicina de guerra. Ella y su equipo practicaron operaciones y ofrecieron el tratamiento que podían mientras el tren hospital que había organizado se alejaba del frente. En total había unos 900 soldados. Muchos de ellos yacían con terribles dolores en camillas sujetas a las paredes. Había lesiones de guerra, infecciones, heridas abiertas…Salvó cientos de vidas.

Y ahora parece repetirse la historia y se recurre al tren, como en el caso de Estrasburgo. Los pacientes fueron instalados en cinco coches, a razón de cuatro por sala inferior, mientras que los pisos superiores estaban dedicados a la circulación de material y del personal médico, explicó la Dirección General de Salud (DGS).Un equipo médico formado por un anestesista/médico reanimador, un interno, una enfermera anestesista y tres enfermeras está presente en cada vehículo. Unas 50 personas, entre ellos cuidadores y especialistas en logística, participaban en el viaje.

“Estamos en el punto de ruptura en cuanto a camas de hospital en cuidados intensivos, es muy difícil mantener el ritmo, todas las unidades están llenas”, destacaba hace unos díass a la AFP Yannick Gottwalles, jefe de los servicios de emergencia del hospital de Colmar, una ciudad del este del país. Seis de los pacientes evacuados venían de este establecimiento, abarrotado de enfermos con el Covid-19.

Para su colega, el doctor Marc Noizet, del hospital Emile-Muller de Mulhouse, en la primera línea de la epidemia, “la situación no tiene precedentes; es algo jamás visto, el sistema está desbordado, es muy preocupante”. Para aliviar a los hospitales del este del país, varias operaciones de evacuación han tenido lugar en los últimos días. Un Airbus del ejército francés y helicópteros han trasladado a pacientes graves a hospitales menos solicitados. Alemania, Suiza y Luxemburgo acogieron también a unos 40 pacientes franceses en estado grave de la región fronteriza de Alsacia (este).

Las autoridades francesas instalaron esta semana un hospital militar de campaña en la ciudad de Mulhouse, también en el este, para paliar la escasez de camas en la región. “Estamos en guerra”, declaró el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una visita a este hospital el miércoles por la noche y prometió una “plan masivo de inversión” para los hospitales.

Francia, el tercer país europeo más golpeado por el coronavirus después de Italia y España, contabiliza 2.827 pacientes en reanimación sobre un total de 11.539 enfermos hospitalizados, según cifras oficiales comunicadas el miércoles por la noche.

Trenes eléctricos de Siemens

Siemens Mobility, la división de movilidad de Siemens, acaba de recibir el primer pedido de sus trenes completamente eléctricos por parte de la compañía pública de ferrocarriles de Baden-Wurtemberg, el Bundesland más al suroeste de Alemania. Se trata de un pedido de 20 trenes eléctricos Mireo Plus B, un modelo de tren que abandona completamente cualquier tipo de motores diésel y se alimenta en toda circunstancia de electricidad.

El Siemens Mireo Plus B es un tren regional que prescinde por completo de los motores diésel. Dispone de un sistema 100% eléctrico que puede alimentarse desde la red eléctrica en los tramos con catenaria, o mediante unas baterías de litio que le permiten recorrer hasta 80 kilómetros con cada carga cuando no hay apoyo de la red externa. Un modelo con capacidad para 120 pasajeros, que puede ser adaptado según las necesidades del cliente con posibilidades de desarrollar modelos de entre 50 y 140 metros de largo. Este Mireo es capaz de alcanzar velocidades de entre 140 y 200 kilómetros por hora. Su adquisición ha sido cerrada con un contrato con Siemens de mantenimiento y alimentación de la energía de 29,5 años.

Con este pedido, el estado de Baden-Württemberg se convierte en el primer cliente de estos nuevos trenes libres de emisiones locales. El Siemens Mireo Plus B puede funcionar conectado a la catenaria de la línea ferroviaria, como de costumbre, pero también puede recorrer hasta 80 kilómetros (en condiciones reales) funcionando únicamente con la energía almacenada en las baterías de iones de litio. Según los responsables del proyecto, la apuesta por un modelo 100% eléctrico permitirá la reducción de emisiones contaminantes y además incentiva la inversión en nuevas tecnologías que permitan reducir el impacto ambiental del sector transporte.

La entrega de los trenes está prevista para diciembre de 2023, fecha a partir de la cual empezarán a operar en trayectos regionales. Según el responsable de Transporte del Bundesland, Winfried Hermann, es la primera vez que se utilizan trenes con baterías en este estado. Los trenes se construirán en la fábrica de Siemens Mobility en Krefeld (Alemania), y el proyecto requerirá la inversión de 77 millones de euros en un plazo de 28 años.

Sóller suspende su tren, pero no el tranvía

El Ferrocarril de Sóller ha suspendido sus servicios entre Sóller y Palma como consecuencia de la crisis del coronavirus. La empresa mantiene, por contra, los servicios entre Sóller y el Port con el tranvía. El tren de Sóller es una empresa con vocación claramente turística, por lo que el cierre de los hoteles y la desaparición del flujo de visitantes han obligado a la dirección de la compañía a adoptar la medida de contención con la suspensión de todos los servicios diarios con la capital balear. El cierre del tren se mantendrá mientras dure el estado de alarma.

Al contrario de lo que sucede con los trenes, el Ferrocarril mantendrá el servicio de tranvías entre Sóller y el Port. De acuerdo con esta decisión, el tranvía realizará un total de siete expediciones en cada uno de los sentidos. El primer tranvía sale de Sóller a las 9 horas de la mañana y el último lo hace del Port a las 17:30 horas de la tarde. Esta medida pretende garantizar la movilidad de todas aquellas personas que pese al confinamiento general necesiten desplazarse entre los dos núcleos urbanos para realizar compras indispensables.

El tranvía tan solo posee dos estaciones, pero cuenta con catorce paradas a lo largo de su recorrido. El nombre de éstas suele provenir de la cultura popular, tomando su denominación de edificios o puntos de interés cercanos, como bares, restaurantes, hoteles, o monumentos. Empieza desde Sóller y acaba en su puerto, con la parada La Payesa. El recorrido se inicia en la estación del pueblo de Sóller. Recorre unos 800 metros aproximadamente atravesando el núcleo urbano, pasa por delante del mercado de la villa y de la iglesia. Poco después de pasar la parada Mercat abandona el núcleo urbano y se adentra en los huertos de cítricos y los jardines de Sóller, dejando atrás el asfalto de las calles. Tras haber cruzado el torrente Major mediante un puente y haber pasado la parada Monument, el tranvía transcurre paralelo a la carretera Ma-11 hasta llegar a la bahía.

El uso mensual de los usuarios del ferrocarril y del tranvía guarda un cierto paralelismo, con una tendencia al alza entre los pasajeros del tranvía entre los meses de mayo a septiembre coincidiendo con la temporada alta turística. En 2016, este servicio transportó 1.171.357 pasajeros.

Nació en 1913 como el hermano menor del tren que une Palma y Sóller y la filosofía inicial por la que se creó la primera línea de tranvía eléctrico de Mallorca fue el transporte pasajeros, amén de las mercancías en una época de penurias y dificultades en un valle que permanecía aislado del resto de la isla. El empuje de la burguesía local permitió que Sóller se abriera al mundo, poniendo en circulación un tren y un tranvía que rompieron la barrera de aquel aislamiento inmemorial.

Los vehículos utilizados tienen distinto origen. Los numerados del 1 al 3 son los automotores y los 5 y 6 sus respectivos coches, originales de 1913. Fueron construidos por la empresa zaragozana Carde y Escoriaza. En 1954 se adquirieron las jardineras de los tranvías eléctricos de Palma de Mallorca, ya que la ciudad había abandonado el tranvía como medio de transporte e introducido el autobús. El tranvía número 4 fue comprado como chatarra a Bilbao y posteriormente se transformó y restauró para su uso por el tranvía sollerense (en 1999, con el patrocinio de BBK y Euskaltel, se volvió a adquirir para su restauración y exhibición en el Museo Vasco del Ferrocarril). En años recientes, la compañía adquirió cinco automotores modelo Carris de los tranvías de Lisboa, que fueron numerados del 20 al 24. Fueron adaptados a un ancho de vía de 914 mm (yarda inglesa), poco común en la actualidad, y se les construyeron unas jardineras para el transporte estival de turistas hacia el puerto.

(Imagen Wikimedia Commons)

265 millones para el tren en Extremadura

Bruselas financiará el desarrollo de un tramo de 178 kilómetros de la línea que une las dos capitales ibéricas y la inversión estará enfocada “especialmente en la comunidad de Extremadura”. “Esto beneficiará a los bienes de larga distancia y al transporte de pasajeros y aportará beneficios económicos y ambientales”, señala el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Según ha defendido la comisaria de Cohesión, Elisa Ferreira, ante los tiempos “difíciles” que afronta Europa con la gestión de la pandemia del nuevo coronavirus, “es crucial que la política de Cohesión continúe desempeñando su papel, apoyando a la economía y beneficiando a los ciudadanos”.

La UE tiene prevista una inversión de cerca de 2.800 millones de euros para mejorar las infraestructuras de red y el transporte de España en el marco de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos del periodo 2014-2020. Este anuncio se enmarca en un paquete de inversiones por valor de 1.400 millones de euros, destinado a modernizar las infraestructuras de 14 países de la UE y busca el objetivo de hacerlas más sostenibles medioambientalmente. La inversión en la mejora de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Lisboa servirá para “mejorar el servicio de pasajeros y de bienes de larga distancia y para reducir las emisiones de CO2“.

Desde el Ejecutivo europeo se estima que el inicio de las obras tendrá lugar en diciembre de 2022 y que afectará mayormente a Extremadura. En concreto, la inversión repercutirá en 178,6 kilómetros de la línea Plasencia- Cáceres-Badajoz, una de las zonas con menos infraestructura construida dentro de los 715 kilómetros que conforman la ruta Madrid-Lisboa. Otros dos sectores que aún quedan por adecuar, según añadió la Comisión, son los comprendidos entre Plasencia y Madrid y entre Badajoz y la frontera portuguesa. Se espera que, una vez acabados los trabajos, los trenes podrán circular a un máximo de 300 kilómetros por hora entre las dos capitales de la Península Ibérica.

La inversión anunciada este martes por Bruselas afecta también a Croacía, que recibirá 119 millones para adquirir 21 locomotoras eléctricas. Casi 37 millones irán a parar a República Checa para mejorar su líneas eléctricas. Hungría contará con 150 millones para mejorar sus capacidad de gestionar inundaciones, mientras que Polonia recibirá 253 millones en distintos proyectos europeos destinados al suministro energético y al transporte urbano y ferroviario sostenible.

Bruselas ha anunciado un importante paquete de 520 millones para Rumanía con el fin de que desarrolle plantas de tratamiento de agua y mejore los servicios sanitarios en en noreste del país. Mientras, que otros 107 millones de euros financiarán un proyecto para modernizar el metro de Oporto, en Portugal. Elisa Ferreira ha reivindicado que este relevante anuncio muestra “resultados concretos” de la UE en su objetivo de ayudar a las regiones y ciudades europeas a ser “más seguras, limpias y cómodas”. La encargada de Cohesión ha recordado que muchos de estos proyectos ayudan a perseguir las metas que marca el Pacto Verde Europeo, que Bruselas ha establecido como una de sus prioridades, y muestran que cuando la Comisión, los Estados miembros y las regiones unen fuerzas “pueden conseguir muchas cosas”.

Cercanías, contra las aglomeraciones

El Ministerio de Transportes anuncia que reforzará algunas líneas de Cercanías, especialmente la C5, para evitar problemas como los ocurridos este lunes. Además, vigilantes y miembros del Ejército se desplegarán por las estaciones para evitar las aglomeraciones en andenes y vehículos. Nadie quiere volver a ver las imágenes de este lunes.

En el primer día laborable en estado de alarma por el coronavirus, se ha producido hacinamiento en algunas estaciones, como la de Atocha, en las primeras horas de la mañana. Fuentes municipales aseguran que ha sido un probema puntual y que esperan que no se vuelva a repetir una situación como la sufrida por algunos madrileños. También se tomarán medidas en otras capitales (Barcelona y Bilbao, por ejemplo) para evitar que haya aglomeraciones en las primeras horas, cuando la gente acude a sus trabajos.

Una portavoz de Renfe Cercanías ha admitido que “puntualmente se han podido producir una alta concentración de viajeros en determinadas estaciones”, sobre todo en Atocha, en la que confluyen todas las líneas que operan en la región, debido a una incidencia en la infraestructura de la estación de Príncipe Pío, que se produjo a las 7.30 y que se solventó en media hora. Afectó “a un par de trenes” de las líneas C1, C7 y C10, donde los convoyes circulaban por una sola vía y se acumularon retrasos de 10 a 12 minutos.

El necesario «distanciamiento social» que reiteran las autoridades desde que se declaró el pasado sábado el estado de alarma en toda España, “ha sido imposible de cumplir para los viajeros de la línea C5” que, por una incidicencia puntual, han tenido que viajar en coches repletos de pasajeros. Ante esta situación. «Renfe y Adif expresan sus disculpas a los usuarios que en hora punta han sufrido esta situación», explican en una misiva.

UGT «exige medidas urgentes» en Cercanías ante la «imposibilidad de cumplir con las recomendaciones de distanciamiento social». El sindicato cree necesaria una «limitación del aforo en andenes y unidades, mediante control de acceso a las estaciones; refuerzo del personal de seguridad privada para cumplir con la anterior recomendación; apoyo, si fuera necesario, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las estaciones más transitadas y en intercambiadores de transporte; que se incremente el número de circulaciones y frecuencias», explican. «UGT insiste a las empresas que faciliten a sus trabajadores y trabajadoras la posibilidad de realizar su tarea profesional desde sus domicilios, siempre que ésta no sea un servicio esencial para la comunidad. De esta manera se evita el desplazamiento de personas y se limita la movilidad a través de los transportes».

El Gobierno regional de Madrid asegura que en hora punta el uso del metro ha sufrido un 75,27% menos de viajeros. En Cercanías, la caída ha sido del 80%. Según datos oficiales, durante la hora punta de este lunes, entre las seis y las nueve de la mañana, Metro ha contabilizado apenas 118.121 viajeros, lo que supone casi un 57% menos que el último día laborable, el pasado viernes, cuando 248.985 viajeros usaron el suburbano en el pico de la mañana. El domingo 15 de marzo se registraron durante todo el día 125.477 viajeros, un 88% menos que el mismo día de la semana anterior, y un 46% menos que el día anterior, sábado.

La Unidad Militar de Emergencia (UME), que comenzó este domingo a realizar “reconocimiento previos” en siete ciudades donde tienen instalados sus batallones —Madrid, Valencia, Sevilla, Zaragoza, León, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife— y este lunes ha extendido su despliegue a otras siete (Málaga, Burgos, Valladolid, Logroño, Huesca, Teruel y Guadalajara) realizan diversas actividades en las estaciones ferroviarias. En algunas de ellas, colaboran en la limpieza y desinfección de los lugares reservados al público. En este proceso de limpieza y “siguiendo las indicaciones dadas por las autoridades sanitarias, se han sustituido los productos de limpieza habituales biodegradables por los adecuados para la desinfección de estos elementos, aquellos que contienen hipoclorito sódico, que contrarresta mejor al coronavirus”.

El Gobierno vasco ha decidido recuperar el 100% de los servicios en aquellos operadores que hayan registrado saturación este lunes. En el suburbano, por ejemplo, ha habido momentos con coches llenos, con las consiguientes quejas de los usuarios por la falta de una distancia mínima entre pasajeros. El Ejecutivo autonómico decidió en la noche del pasado sábado que los transportes sobre los que tiene competencia ofrecieran entre un 40 y un 60% de frecuencias, en previsión de que la demanda en el primer día laborable tras ser decretado el estado de alarma y sin colegios sufriera un descenso drástico. Según los datos de Metro Bilbao y también de Renfe Cercanías (de competencia estatal), el número de clientes ha caído en un 75% con respecto a una jornada normal.

Sin embargo y pese a ello, en el suburbano se han dado algunos episodios de saturación. Se ha sacado el 66% de los trenes a circulación, pero no ha sido suficiente. El Ejecutivo autonómico quiere evitar que a partir de ahora vuelva a suceder algo así. El objetivo es que los pasajeros puedan disponer de la distancia de seguridad que reduzca el riesgo de contagios. Y para eso es necesario sacar más trenes.

Países Bajos prueba el tren de hidrógeno de Alstom

Alstom ha llevado a cabo en los Países Bajos pruebas con el tren con pilas de combustible de hidrógeno, Coradia iLint. Durante diez días, el tren de hidrógeno ha circulado en los 65 kilómetros que unen las localidades holandesas de Groninga y Leeuwarden. Con estas pruebas, los Países Bajos se convierte en el segundo país de Europa donde el tren ha demostrado ser una alternativa ‘cero emisiones’ para líneas no electrificadas. Actualmente, la red de ferrocarril de los Países Bajos tiene aproximadamente 1.000 kilómetros de líneas no electrificada operadas a diario por un centenar de trenes diésel.

Las pruebas se han realizado tras el éxito obtenido en Alemania, donde el Coradia iLint ha prestado servicio comercial durante 18 meses en la línea de Buxtehude–Bremervörde–Bremerhaven–Cuxhaven. Alemania, además, ha comprado ya 41 trenes de Coradia iLint, que prestarán servicio en diferentes líneas.

El pasado octubre, Alstom, junto con el operador Arriva, el administrador de las infraestructuras ferroviarias holandesas ProRail, la compañía Engie y las autoridades de la provincia de Groningen firmaron un acuerdo para probar, por primera vez en los Países Bajos, el Coradia iLint, primer tren de pasajeros de hidrógeno del mundo. La compañía de certificación e inspección de pruebas Dekra ha sido elegida para dirigir los tests. Estas pruebas se han llevado a cabo de noche, a una velocidad de hasta 140 kilómetros por hora y sin pasajeros. Para la realización de las pruebas, la compañía energética Engie ha instalado una estación de repostaje móvil con hidrógeno verde, producido de forma completamente sostenible.

«Las pruebas de Países Bajos demuestran cómo nuestro tren de hidrógeno ha alcanzado la madurez en términos de disponibilidad y fiabilidad, proporcionando el mismo rendimiento que los trenes regionales tradicionales, pero con el beneficio de bajo nivel de ruido y cero emisiones. Además, es fácil de integrar en una flota ya existente y cumple con todas las regulaciones de seguridad. El tren de hidrógeno Coradia iLint es un tren seguro, ‘cero emisiones’ y listo para ayudarnos en el viaje hacia una Europa con una huella de carbono cero», destaca Antonio Moreno, presidente de Alstom España.

El Coradia iLint es el primer tren regional de pasajeros del mundo equipado con pilas de combustible, que convierten el hidrógeno y el oxígeno en electricidad, eliminando así emisiones contaminantes derivadas de la propulsión. Todo el tren es silencioso y su única emisión es el agua. Construido específicamente para ser utilizado en líneas no electrificadas, proporciona una tracción limpia y sostenible sin sacrificar el rendimiento. Tiene una autonomía de 1.000 kilómetros -equivalente al de otros trenes diésel de tamaño similar-.

Liderando el camino hacia una movilidad más verde e inteligente, Alstom desarrolla y comercializa en todo el mundo sistemas integrados que facilitan la transición hacia el futuro del transporte sostenible. Alstom ofrece una gama completa de equipos y servicios, que van desde trenes de alta velocidad, metros, tranvías y autobuses electrónicos hasta sistemas integrados, servicios personalizados, infraestructuras, señalización y soluciones de movilidad digital. En el año fiscal 2018/19, Alstom registró 8.100 millones de euros de ventas y 12.100 millones de euros de pedidos. Alstom está presente en más de 60 países y emplea a 36.300 personas.

Alstom España cuenta con una larga trayectoria industrial y tecnológica en el país, con cerca de 2000 trabajadores en 18 centros de trabajo. La compañía tiene una planta industrial dedicada a la fabricación de todo tipo de material rodante, y cuatro centros de innovación tecnológica para el desarrollo de programas proyectos en materia de seguridad ferroviaria, señalización, mantenimiento y movilidad digital.

Vía libre para el Tren de Arganda

Este domingo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda, un vetusto convoy que circula por el antiguo Ferrocarril del Tajuña entre la estación de La Poveda en Arganda del Rey y el apeadero de la Laguna del Campillo en Rivas Vaciamadrid. Este viaje al pasado por el este de la Comunidad de Madrid tiene como objeto rememorar cómo se viajaba en este medio de transporte en el siglo XIX, y cómo se trabajaba en oficios ya desaparecidos, como fogonero o guardagujas.

Después de que los voluntarios del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (Cifvm) hayan estado reparando la vía tras las pasadas inundaciones de Arganda del Rey, el 1 de marzo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda. Este tren forma parte de un ferrocarril histórico, gestionado por esta asociación sin ánimo de lucro. Tiene su salida desde la primera estación todos los domingos de las temporadas de primavera y otoño a las 10.00, 11.00, 12.00 y 13.00 horas. El coste del billete es de solo cinco euros por viajero, salvo los niños menores de tres años que viajan gratis al no ocupar asiento.

El tren está formado por locomotoras de vapor o diésel; coches de madera, algunos ya centenarios, como el AC-201, fabricado por Carde y Escoriaza en 1916, y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda a partir de chasis de antiguos vehículos ferroviarios. Adicionalmente, se acostumbra a incorporar un coche de ‘Jefe de Tren’, reconvertido en coche de pasajeros y procedente del antiguo ferrocarril Ponferrada-Villablino.

Durante el trayecto de ida y vuelta a la Laguna del Campillo, de unos 45 minutos, el tren cruza el río Jarama por el mayor puente metálico de ferrocarril en la Comunidad de Madrid, y discurre paralelo a los riscos de El Piúl hasta llegar a la laguna Campillo. Ya en el apeadero, la locomotora efectúa la maniobra de cambio del sentido de la marcha y puede ser contemplada en vivo por los viajeros. En estas fechas cercanas a la primavera, los visitantes también podrán disfrutar de la observación en la cercana laguna de cientos de aves, como zampullines, garzas reales o somormujos, que anidan o realizan paradas migratorias en pleno Parque Regional del Sureste.

Este centenario tren de vapor no es el único protagonista de esta vuelta al pasado, ya que toda la línea ferroviaria y sus instalaciones, como la estación y el apeadero de La Poveda, la cabina de “enclavamientos y señales”, o los talleres en los que se restauran los vehículos, constituyen el Museo del Tren de Arganda, un auténtico museo vivo del ferrocarril. Además, en una nave anexa a los talleres de Cifvm, situados en el apeadero de La Poveda, los miembros de la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (Asocufe) permiten disfrutar de una gran maqueta de tren a escala HO. Para hacer más cómoda la visita a esta maqueta, el Cifvm pone en circulación un pequeño tren lanzadera desde la estación de La Poveda al apeadero del mismo nombre al término de cada viaje del Tren de Arganda, excepto el que tiene salida a las 13.00 horas. El precio de la visita a la maqueta, que incluye el traslado en el tren lanzadera es de dos euros.

Los miércoles lectivos, también se realizan visitas de grupos escolares, que incluyen el viaje en el Tren de Arganda, con tracción diésel, y también la visita al museo de la estación de La Poveda, donde se ven sus instalaciones ferroviarias, como el depósito de agua y su aguada, el accionamiento de un aparato de vía, las barreras del paso a nivel, la carbonera o la caseta de enclavamientos y señales. También se podrá visitar la maqueta de ASOCUFE.

Además de las labores de reconstrucción de la infraestructura que han tenido que hacer por las inundaciones del pasado otoño, los voluntarios del Cifvm continúan todo el año reparando y restaurando locomotoras, coches, vagones y demás elementos ferroviarios para que el tren pueda circular en estas fechas, y para conservar este patrimonio que pertenece a nuestra historia. Esta asociación se formó en 1987 de la mano un grupo de aficionados al tren para dar rienda suelta a sus hobbies ferroviarios, que en esos primeros años era el del modelismo tripulado de 5 pulgadas. Tres años más tarde, decidieron comprar su primer vehículo de ‘tamaño real’, una máquina de vapor de ancho de vía métrico que iba a ser desguazada y que, una vez restaurada, recibiría el nombre de la localidad de adopción: ‘Arganda’.

Esta locomotora fue alojada en una nave industrial de Arganda muy próxima al trazado del antiguo Ferrocarril del Tajuña, la cual les fue cedida por el Ayuntamiento de esta localidad madrileña. Inicialmente, los miembros del Cifvm, a la vez que empezaron la restauración de la locomotora, siguieron trabajando con sus trenes de 5 pulgadas pero, a medida que iban consiguiendo más vehículos de ‘tamaño real’, como dos cisternas del Ferrocarril del Tajuña o cuatro vagones dedicados al transporte de mercancías procedentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Catalana, decidieron dedicarse en exclusiva a esta nueva tarea.

En noviembre de 1997 dejó de circular el último tren comercial del Ferrocarril del Tajuña en único tramo activo que quedaba (Alto de Morata-Vicálvaro) consiguiendo la asociación, en conversaciones con la cementera Portland-Valderrivas, propietaria del ferrocarril, como con la Comunidad Autónoma de Madrid, que no se desmantelase el pequeño tramo de casi cuatro kilómetros, por el que ahora circula el tren. Después de varios años de reconstrucción de la línea y del material ferroviario, el 4 de mayo de 2005 se inaugura el Museo del Tren de Arganda y se pone en marcha la circulación ‘regular’ del conocido tren.

A partir de entonces, el Cifvm se ha dedicado a la compra y restauración de material móvil, al mantenimiento del antiguo y también de la línea por donde circula o a la promoción de los viajes en el Tren de Arganda, volviendo a poner en uso el viejo soniquete de “… que pita más que anda”, dada la reducida velocidad a la que se realiza el viaje, lo que permite un completo disfrute del paisaje.