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Exhibición de vapor en Azpeitia

Impresionante demostración en el Museo del Ferrocarril de Azpeitia para celebrar sus bodas de plata. Todas las locomotoras de vapor se han puesto en circulación: las joyas históricas del ferrocarril vasco ‘Aurrera’, ‘Portugal’, ‘Zugastieta’ y ‘Euzkadi’ que, en diferentes composiciones, recorrieron los cinco kilómetros escasos que separan la estación de Azpeitia de la de Lasao. La grúa de vapor ‘Grafton’, La Espinal y el tranvía histórico U-52 de Bilbao (de la línea Hospital-San Antón) también concentraron la atención del público.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores, coches y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. Durante la celebración del anivesario, el museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.



Para esta solemne ocasión, el director del museo Juanjo Olaizola preparó distintas circulaciones con estas cuidadas máquinas que dan sentido a este especial museo situado en pleno valle del Urola. Una auténtica exhibición de vapor que, incluso, llevaron a circular varias composiciones acopladas (Euzkadi y Portugal en doble tracción; igual que Zugastieta y Aurrera y un tren de locomotoras para deleite de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) que decidió trasladar en su Tren Azul a varios de sus componentes hasta este rincón guipuzcoano. La Cofradía de la Putxera Ferroviaria de Balmaseda deleitó a los visitantes con una degustación cocinada en una docena de estos antiguos utensilios ferroviarios. Y todo bajo la atenta y elegante coordinación de Mercedes García y la desinteresada colaboración de los socios de BML (Eusko Tren Euskal Burnibidearen Museoaren lagunak).

El plato fuerte de la jornada se hizo esperar. Sobre las 14.30 se acoplaron cuatro locomororas de vapor (Euzkadi, Portugal, Zugaztieta y Aurrera) con la Alsthom (1965) que como una sola composición realizaron el recorrido de rigor para deleite de los aficionados que jalonaban el trayecto para inmortalizar el momento con sus cámaras de fotos y vídeos. Toda una exhibición y una muestra de la belleza de este tipo de maniobras que apenas se pueden ver en nuestro país.

En estas dos décadas y media, el Museo del Ferrocarril Vasco se ha convertido en uno de los mejores, y escasos, templos dedicados al ferrocarril del siglo XIX. O al menos al concepto que aún tenemos de esa época de nuestra historia: vehículos que se mueven por las vías gracias a la acción del vapor de agua. Y es ahí donde reside su riqueza y lo que le distingue de otros centros similares. !Y que siga!

25 años de vapor en Azpeitia

Azpeitia se ha convertido en un gran santuario del vapor. Desde hace 25 años se venera, como en pocos lugares, los trenes que se mueven y circulan por las vías gracias a la combustión del carbón. En estas dos décadas y media, el Museo del Feerocarril Vasco es por carta de naturaleza uno de los mejores, y escasos, templos dedicados al ferrocarril del siglo XIX. O al menos al concepto que aún tenemos de esa época de nuestra historia: vehículos que se mueven por las vías gracias a la acción del vapor de agua. Este sábado se celebra, por todo lo alto, las bodas de plata de este centro museístico que vive y siente el ferrocarril como ningún otro.

La invención de la máquina de vapor y su aplicación al mundo ferroviario no sólo modificó los hábitos de viajar, sino que también contribuyó al desarrollo industrial, económico y social en todo el mundo. El tren coadyuvó como ningún otro a la gran transformación española, pese a que el Estado reaccionó tardíamente con respecto a otros países europeos en sentar las bases para el desarrollo del ferrocarril. Fue el gran negocio del siglo XIX y el único camino para vertebrar el mercado español. En los inicios del siglo XX, había ya 18.000 kilómetros de red ferroviaria, de los cuales 5.500 eran de vía métrica.

Antes de alcanzar el tercer cuarto de siglo, las capitales vascas explotan sus trazados ferroviarios (1863 y 1864), mientras que en el último se forma una densa malla de ferrocarriles de vía métrica que permite el enlace de Bilbao con Santander y San Sebastián. También se asegura la llegada del carbón necesario para el desarrollo de la industria, gracias al trazado de La Robla y al enlace de las principales comarcas con la capital. Durante los años siguientes, se completan nuevos proyectos ferroviarios que tuvieron como escenario Guipúzcoa con la construcción de diversos ferrocarriles de vía estrecha. La capital alavesa queda unida por el raíl con tierras guipuzcoanas (Oñate) y navarras (Estella) a través del Anglo Vasco Navarro.

El siglo XX amanece con todos los valles guipuzcoanos con servicio ferroviario; salvo el del Urola. La Diputación de Gipuzkoa recoge el reto y decide completar el mapa de la provincia con las obras de un trazado entre Zumarraga y Zumaia. Inaugurado el 22 de febrero de 1926, es el último gran ferrocarril construido en Euskadi y marca el final de una etapa en la historia de las comunicaciones terrestres vascas.

Paradójicamente, en pleno apogeo del vapor, el Urola es uno de los primeros trenes de tracción eléctrica de España. En Zumarraga conecta con la estación del Ferrocarril de Norte (ancho ibérico) y con el ramal de vía estrecha de Vascongados; en Zumaia empalma con los éste último. El trazado discurre por Arrona, Iraeta, Zestoa, Lasao, Azpeitia, Loiola, Azkoitia, Olotzaga, Aizpurutxo, Agiñeta y Urretxu. Todas las estaciones, diseñadas por el arquitecto Ramón Cortazar en estilo vernáculo, son diferentes. En total 34,4 kilómetros, a los que habría que sumar otros 2,2 de un ramal hasta el puerto de Zumaia. El trayecto cuenta con 29 túneles y 20 puentes, que sortean las múltiples accidentes geográficos.

El tren del Urola atraviesa el valle homónimo, que, como el resto de vegas guipuzcoanas, está metido en un agujero, sobre todo río arriba. Como la cuenca ensancha a partir de Azpeitia, las comunicaciones son más sencillas a partir de ese punto. El ferrocarril mantenía conectada esta comarca con los pueblos de la cuenca del Urola y le daba salida y conexión con la costa a la que se desplazaban muchos vecinos, sobre todo en verano, para ir a las playas de Zumaia. Su construcción fue el resultado del tesón, la perseverancia y la decidida apuesta que hicieron los vecinos por dotar al valle de una vía de comunicación moderna, cómoda y mucho más rápida que las tradicionales. En definitiva, fue su apuesta por la modernidad y para no perder el tren del progreso económico, resumen los historiadores.

Hasta que llega su traumático cierre. El Gobierno vasco decide su clausura el 2 de febrero de 1988. El esquema operativo con el que funcionaba este pequeño ferrocarril no permitía su supervivencia económica. La causa principal de los males de la línea eran los desorbitados gastos que ésta tenía en cuanto a personal, aunque nunca se haya reconocido abiertamente. El déficit era consecuencia directa del estado ruinoso de sus instalaciones, infraestructura y parque móvil, que no permitían garantizar la seguridad de la circulación y que hacían del Urola un servicio no competitivo con otros transportes públicos e inviable desde el punto de vista económico.

El material móvil de la línea, prácticamente sin variaciones relevantes a lo largo de su historia, queda depositado en las cocheras y talleres de Azpeitia, y progresivamente se incrementa el parque con el procedente de otras líneas también cerradas. En esa época, nadie sabe a ciencia cierta cuántas máquinas y coches de valor existen en Euskadi. No hay un inventario que permita saber dónde permanecen los vehículos históricos. La tarea se encomienda a un joven y curioso historiador, especializado en la materia. Juan José Olaizola realiza una cuidada y documentada lista de los bienes patrimoniales ferroviarios y establece los mimbres de lo que a la postre será el Museo Vasco del Ferrocarril. El mismo controlaría durante dos décadas los fondos allí depositados y dirigiría la restauración del material histórico ¿Por qué se decide que Azpeitia sea el núcleo neurálgico de este proyecto? Son varias las razones. Los terrenos e instalaciones eran propiedad del Gobierno vasco; fue estación principal del ferrocarril del Urola y contaba con talleres y cocheras, oficinas generales y una subcentral de tracción eléctrica; la propia arquitectura de los edificios; y su proximidad al Santuario de Loiola, que garantiza un flujo estable de visitantes.

La primera parte del museo se abrió en 1992; dos años más tarde se empezaron a recibir los trenes, y en 1998 se inauguró el de vapor que se desplaza desde la estación de Azpeitia hasta Lasao. Los fines de semana los visitantes tienen la ocasión de montar en los coches de madera del antiguo tren del Urola, donde, remolcados por locomotoras de vapor, necesitan 20 minutos para recorrer una distancia aproximada de 5 kilómetros.

El parque del Museo Vasco del Ferrocarril dispone de una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, integrada por más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos. El centro incluye una exposición sobre la máquina herramienta, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril del Urola, que se conserva tal como fue instalado en 1925. Un antiguo motor eléctrico hacer funcionar sus 16 máquinas a través de un complejo sistema de poleas, correas y embarrados.

De todo el material móvil del museo, destaca la locomotora de vapor Espinal, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829 que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson, así como la locomotora de vapor más antigua en servicio de España. A la Espinal se unen Aurrera (130-T construida en Reinmo Unido en 1898 por Nasmith Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián); Euzkadi (uno de los modelos más representativos de la vía del norte peninsular, construidas para los Ferrocarriles Vascongados por la firma alemana Krauss de Munich entre 1914 y 1921 y que acabaron en el Ponferrada-Villablino, que las retiró en 1989); Portugal (CP E205, 1230-T, fabricada por Henschel para los Caminhos de Ferro de Portugal); y ‘Zugaztieta’ (030-T de 1888 de Sharp Steward de Gran Bretaña, para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika). Todas ellas, auténticas joyas del vapor.

Una de las rarezas más llamativas, y casi desconocida en otras instalaciones similares, es la grúa de vapor Grafton. Apropiada para vías de ancho ibérico, fue construida en 1920 por la compañía británica Bedford para la empresa Babcock Wilcox, sita en Sestao. Es la única en su género que funciona en España. También posee la unidad eléctrica más antigua en estado de marcha, la locomotora SEFT 101, fabricada en 1925 por AEG de Berlín para el Ferrocarril de San Sebastián a la Frontera Francesa (el popular Topo).

Además de los vehículos, se pueden encontrar otras colecciones de excepcional interés, entre las que destaca la serie de relojería ferroviaria Jesús Mínguez, considerada la mejor en su género de Europa. El muestrario se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. También merece la pena conocer el antiguo taller de mantenimiento del ferrocarril del Urola, el cual constituye un verdadero museo de máquina-herramienta en funcionamiento. La antigua central eléctrica de transformación nos traslada a un escenario cuya estética recuerda a la película ‘Metrópolis’ de Fritz Lang.

El visitante alcanza realmente el cénit cuando recorre los 5 kilómetros que separan Azpeitia de Lasao a bordo de uno de los coches de época construidos en la cercana Beasain, que, normalmente, están encabezados por la ‘Aurrera’ y donde un revisor ‘pica’ el correspondiente billete. La operación del ‘cambio de agujas’, cuando la locomotora se desengancha para dar la vuelta y volver a encabezar el convoy, es seguida con una atención inusitada, como si fuera un transbordador de la NASA acoplándose a la Estación Espacial Internacional

Penachos de humo negro y blanco, olor a combustión y carbonilla penetran por las ventanas en este viaje a otra época. Y, en ese momento, recuerdas las frases leídas tantas veces siendo un simple escolar. Largas horas dedicadas al análisis sintáctico de Azorín (Castilla) y su delicada prosa sobre el tren y aquella maravillosa y erudita descripción, que el tiempo ha adormecido, aunque rememoras unas cuantas frases: Sí; tienen una profunda poesía los caminos de hierro () los silbatos agudos de las locomotoras que repercuten bajo las vastas bóvedas de cristales; el barbotar clamoroso del vapor en las calderas; el tráfago de la muchedumbre; el alejarse de un tren hacia las campiñas lejanas y calladas, hacia los mares azules (). Y, casi al alcance de la mano, el Urola sigue impasible camino de ese mar.

Azpeitia celebra este sábado su 25 aniversario por todo lo alto con siete circulaciones de vapor. Los actos de este cumpleaños se inician a las 10.30 con la entrega de premios del concurso de dibujo infantil . Poco después tendrá lugar la actuación del grupo de danzas EGAPE. A las 11.00 horas comienza este particular homenaje al vapor. La locomotora Euzkadi, construida en 1920, protagonizará el primer recorrido hasta la estación de Lasao. Después (12.00 horas) le seguirán la locomotora Zugastieta (construida en 1888), la Portugal (construida en 1913) y Euzkadi (a las 13.00 horas). Posteriormente se ha organizado una degustación de Euskal Sagardoa (14.00 horas) y putxera ferroviaria (14.30). A las 16.30 se reanudan los viajes en vapor con el tren diesel de Alsthom (1965), y una hora después con la joya museística Aurrera (1898). A las 18.30 se cierran las circulaciones de vapor entre Azpeitia y Lasao con la locomotora Euzkadi. Un gran acontecimiento que merece la pena.

Cita en Azpeitia de los Ferrocarriles Históricos

Este sábado tendrá lugar la cuarta Asamblea General Ordinaria de la Agrupación de los Ferrocarriles Históricos Españoles en el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia, que se completará con varios talleres sobre el desarrollo y aplicación de las normas de referencia, y las propuestas a las distintas comunidades autónomas sobre la regulación de estos temas, así como visita al museo y viajes en los trenes que preserva. La asamblea comenzará estudiando temas ordinarios como la aprobación del acta anterior, del informe de tesorería o del ingreso de nuevos socios como Ecorail de Cardener o la Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario (ARMF).

Después se analizará los informes de las actividades que se realizan en la Federación Europea de Ferrocarriles Turísticos y Museos Ferroviarios (Fedecrail) y la situación actual de las Normas de Referencia Técnicas y de Seguridad para la Explotación de Ferrocarriles Históricos y para la Construcción y Explotación de Ciclo-Dresinas. También se presentarán programa de actividades para 2019-1920, como el proceso de implantación de estas normas de referencia en los ferrocarriles actualmente operativos o los contactos en los parlamentos autonómicos para la creación de los organismos reguladores correspondientes, según lo indica la Proposición No de Ley (PNL), aprobada por unanimidad el 18 de diciembre pasado en la Comisión de Fomento del Congreso en forma de Enmienda Transaccional. Actualmente, esta Agrupación está realizando una campaña para que esta PNL sea ejecutada por distintas comunidades autónomas, que ha comenzado con la aprobación de varias proposiciones en diversas comunidades y ayuntamientos.

La jornada se completará con una visita a las colecciones del museo y un viaje por su ferrocarril histórico entre su sede, en la estación de Azpeitia, y el apeadero de Lasao. Se trata de un pequeño recorrido de cinco kilómetros de la antigua línea, cerrada en 1986, en el que se puede disfrutar de un relajado viaje, enmarcado en los frondosos bosques cantábricos. En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

AFCHE nace en 2015 por la unión de varias entidades explotadoras o con proyectos de ferrocarriles históricos; museos ferroviarios existentes o propuestas para su creación, y empresas o personas que prestan apoyo a los anteriores con el objeto de desarrollar una Normativa Técnica de Seguridad, promover la creación de la legislación necesaria y la base jurídica para la correcta implantación de dichos reglamentos, y construir una estructura formativa de aplicación común. Para dar mayor solidez jurídica a estas Normativa Técnica de Seguridad, es necesaria promulgación de esta Ley ‘marco’ que regule los Ferrocarriles Históricos.

Vapor de nuevo en Azpeitia

El Museo Vasco del Ferrocarril pondrá en circulación diez trenes de vapor durante la Semana Santa, a partir del día 18 de abril, e inicia la temporada 2019 que se extenderá hasta el puente de Todos los Santos, el 3 de noviembre. Durante estas fechas se establecen circulaciones especiales de mañana y tarde todos los días de la Semana Santa, incluido el lunes de Pascua. Con posterioridad, se ofrecerán servicios regulares de trenes de vapor todos los sábados, domingos y festivos, salvo los lunes.

Los trenes de vapor que circularán lo harán con salidas desde el museo a las 12.00 y las 17.00 horas. Como siempre, serán remolcados por históricas locomotoras de vapor, como la Aurrera, que prestó servicio durante 62 años, hasta su retirada en 1960. Tras ella, circularán coches históricos como los C-2 y C-4, construidos por CAF en Beasain en 1925 para el Ferrocarril del Urola, o el TC-52, fabricado también por la firma guipuzcoana en 1944 para los Ferrocarriles Vascongados.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

De todo el material móvil del museo, destaca la locomotora de vapor ‘Espinal’, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829 que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson, así como la locomotora de vapor más antigua en servicio de España. A la ‘Espinal’ se unen ‘Aurrera’ (130-T construida en Reino Unido en 1898 por Nasmith & Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián); ‘Euzkadi’ (uno de los modelos más representativos de la vía del norte peninsular, construidas para los Ferrocarriles Vascongados por la firma alemana Krauss de Munich entre 1914 y 1921 y que acabaron en el Ponferrada-Villablino, que las retiró en 1989); ‘Portugal’ (CP E205, 1230-T, fabricada por Henschel para los Caminhos de Ferro de Portugal); y ‘Zugaztieta’ (030-T de 1888 de Sharp Steward and Co de Gran Bretaña, para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika). Todas ellas, auténticas joyas del vapor.

Las antiguas dependencias de la línea del Urola en Azpeitia se adaptan a las necesidades museísticas, que colecciona y restaura una importante colección de vehículos históricos, que ahora se ponen en circulación, con la inestimable ayuda de los Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril (BML).

Nueva temporada de Ferrocarriles Históricos

La Agrupación de los Ferrocarriles Históricos Españoles (AFCHE) inicia en breve la temporada de 2019 con las circulaciones habituales. En los próximos días harán sus presentaciones oficiales de cara a esta nueva etapa en la que se confía en que se consoliden los proyectos que persigue esta asociación formada en 2015, y que nació de la mano de varias entidades explotadoras o con proyectos de ferrocarriles históricos; museos ferroviarios existentes o propuestas para su creación, y empresas o personas que prestan apoyo a los anteriores

El ferrocarril histórico define a los proyectos de explotación ferroviaria sobre infraestructuras desligadas de la RFIG, y operadas con material preferentemente histórico, en combinación con las diversas modalidades de ciclodresinas o pequeños automotores de autoconstrucción, con finalidad turística, de recreación de la operación ferroviaria histórica, movidas de manera preferencias por asociaciones de voluntarios.

Son modelos de recuperación de material móvil y trazados que atraen cada años a miles de personas a bordo de los trenes, viajeros que abonan sus billetes (ingresos que financian los proyectos) y viajeros que hacen un gasto en el territorio en hostelería (alojamiento y restauración) y otros proyectos de ocio. Son planteamientos que recuperan espacios degradados, tanto de trazados como de estaciones, y los convierten en vectores de desarrollo, con unas expectativas de impacto global exponencialmente más alto que otros planes en otras zonas. Esto obedece que los ferrocarriles históricos suelen desenvolverse habitualmente en zonas rurales con procesos de regresión económica y abandono demográfico, por lo cual, proyectos de este tipo, por pequeña que fuera su dimensión, tienen un efecto destacado.

El 2 de marzo, comienza la temporada el Tren Minero de Utrillas, una iniciativa del Ayuntamiento de Utrillas y de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT), en un ampliado recorrido de 3.200 metros en el Parque Temático de la Minería y del Ferrocarril de esta localidad turolense. Como novedad para este año, sus convoyes van a circular todos los sábados cambiando la tracción entre la locomotora de vapor ‘Hulla’ y el motor de maniobras diésel Deutz. Los meses de marzo y abril y, a partir de mayo, los días y horas de circulación de estos trenes mineros serán el 2, 9, 16, 23 y 30 de marzo, y el 6, 13, 20 y 27 de abril, de 11:00 a 15:00 h. El 4, 11, 18 y 25 de mayo lo harán de 11.00 a 14.00 horas, por la mañana, y de 17.00 a 19.00, por la tarde.

También el sábado 2 de marzo, el Museo del Ferrocarril del Asturias comienza sus tradicionales Jornadas de Vapor en las que sus locomotoras de vapor y diésel arrastran varios antiguos coches de viajeros por sus vías internas. La próxima jornada se celebrará el 20 de abril, en plena Semana Santa.

Al día siguiente, el 3 de marzo será el inicio de las circulaciones del Tren de Arganda del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid, arrastrado por las centenarias locomotoras de vapor Arganda o Áliva, las dos recién restauradas. En esta temporada, este convoy realizará un recorrido de 4 kilómetros todos los domingos hasta el 26 de mayo a las 11.00, 12.00 y 13.00 horas. Los miércoles de primavera y otoño, también salen a la vía estos trenes para enseñar a los escolares, asociaciones y grupos cómo se viajaba en este medio de transporte hace un siglo.

El 10 de marzo, también comienzan a circular los ciclo-railes y los vehículos a motor ligero, llamados ‘Trenpat’, del Ecorail de la Mancomunidad del Cardener por un tramo de la línea de mercancías Súria-Manresa de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) con novedades y una oferta mejorada, como las nuevas bicicletas eléctricas o varios paquetes turísticos con visitas guiadas o menús en restaurantes de la zona.

Por su parte, el estreno de la temporada de trenes históricos del Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren será el 18 de abril (Jueves Santo), estableciéndose circulaciones especiales de mañana y tarde todos los días la Semana Santa, incluido el lunes de Pascua. Con posterioridad, se ofrecerán servicios regulares de trenes de vapor todos los sábados, domingos y festivos, salvo los lunes.

Todavía no sse conoce si el ‘Petit tren de les mines’ podrá comenzar a circular esta temporada por el antiguo trazado ferroviario minero de la Mina Nova de Coll de Pradell en el término municipal de Vallcebre (Barcelona), ya que ha sufrido varios desprendimientos después de los temporales de nieve de este y el anterior invierno. Deseamos que podamos ver circular pronto a este pequeño tren.

Fiesta grande del Museo Vasco del Ferrocarril

El Museo Vasco del Ferrocarril exhibió ayer sus mejores galas para conmemorar su 24 aniversario. A lo largo de la jornada puso en circulación cinco trenes históricos (sobre todos sus vaporosas) para deleite de sus visitantes, que cada año por estas fechas rinden tributo a este gran santuario del ferrocarril, donde se rinde culto al vapor. El centro ferroviario de Azpeitia se llenó del humo y olor del carbón en combustión durante las exhibiciones que se realizaron con sus magníficas joyas del vapor.

La villa guipuzcoana es el santuario ferroviario más importante de España (al menos en vía métrica) y uno de los últimos bastiones donde se hace posible la contemplación de locomotoras de vapor en pleno funcionamiento. Aquí se mantiene vivo el espíritu del tren del Urola,cuya construcción fue el resultado del tesón, la perseverancia y la decidida apuesta que hicieron los vecinos por dotar al valle de una vía de comunicación moderna, cómoda y mucho más rápida que las tradicionales.

En las cocheras y talleres de Azpeitia, quedó depositado el material móvil de la línea, prácticamente sin variaciones relevantes a lo largo de su historia, que progresivamente ha ido incrementando el parque museístico con el procedente de otras líneas también cerradas. Así es posible hoy contemplar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, integrada por más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos. El centro incluye una exposición sobre la máquina herramienta, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril del Urola, que se conserva tal como fue instalado en 1925. Un antiguo motor eléctrico hacer funcionar sus 16 máquinas a través de un complejo sistema de poleas, correas y embarrados.

La jornada de ayer permitió observar el grácil movimiento de la locomotora de vapor Espinal, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829 que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson. A la Espinal, se unió la Aurrera (130-T) construida en Reino Unido en 1898 por Nasmith Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián; la Zugastieta (030-T de 1888 de Sharp Steward de Gran Bretaña, para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika); y la Portugal (CP E205, 1230-T, fabricada por Henschel para los Caminhos de Ferro de Portugal). Pero también salió a las vías el automotor diésel Allan nº 301 de los Ferrocarriles Portugueses (construido en 1953 por la firma holandesa Allan, de Róterdam) y la locomotora diésel ‘Alstom 1004’, del Ferrocarril Vasco-Asturiano (construida en 1965 en Tarbes por la firma francesa Alsthom).

Una de las rarezas más llamativas, y casi desconocida en otras instalaciones similares, es la grúa de vapor Grafton. Apropiada para vías de ancho ibérico, fue construida en 1920 por la compañía británica Bedford para la empresa Babcock Wilcox, sita en Sestao. Es la única en su género que funciona en España y que también se hace una habitual en las jornadas festivas del museo.

Pero, sin duda alguna, lo mejor es recorrer los 5 kilómetros que separan Azpeitia de Lasao a bordo de uno de los coches de época construidos en la cercana Beasain. Penachos de humo negro y blanco, olor a combustión y carbonilla penetran por las ventanas en este viaje a otra época que hace las delicias de los visitantes y donde un revisor ‘pica’ el correspondiente billete. La operación del ‘cambio de agujas’, cuando la locomotora se desengancha para dar la vuelta y volver a encabezar el convoy, es seguida con una atención inusitada, como si fuera un transbordador de la NASA acoplándose a la Estación Espacial Internacional.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo. Azpeitia es un gran tesoro, que merece la pena contemplar y disfrutar.

Azpeitia pone en circulación 57 trenes históricos

El Museo Vasco del Ferrocarril pondrá en circulación 57 trenes históricos, 13 de vapor y 44 diésel, durante este agosto. Los trenes de vapor circularán todos los sábados a las 12.30 y 18.00 horas, y domingos y festivos a las 12.30 horas. Este miércoles 1 de agosto se inicia el servicio 2018 de trenes tracción diésel de días laborables (de martes a viernes), que se presta exclusivamente durante la etapa veraniega. Los trenes diésel circularán desde el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia, en los días de la semana mencionados anteriormente, a las 12.30 y 18.00 horas.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocarril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1953 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal atracción de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

De todo el material móvil del museo, destaca la locomotora de vapor ‘Espinal’, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829 que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson, así como la locomotora de vapor más antigua en servicio de España. A la ‘Espinal’ se unen ‘Aurrera’ (130-T construida en Reino Unido en 1898 por Nasmith & Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián); ‘Euzkadi’ (uno de los modelos más representativos de la vía del norte peninsular, construidas para los Ferrocarriles Vascongados por la firma alemana Krauss de Munich entre 1914 y 1921 y que acabaron en el Ponferrada-Villablino, que las retiró en 1989); ‘Portugal’ (CP E205, 1230-T, fabricada por Henschel para los Caminhos de Ferro de Portugal); y ‘Zugaztieta’ (030-T de 1888 de Sharp Steward and Co de Gran Bretaña, para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika). Todas ellas, auténticas joyas del vapor.

La historia escrita del Museo del Ferrocarril de Azpeitia se inicia el 4 de octubre de 1994. Pero la aventura comienza cinco años antes. Juanjo Olaizola forja, casi sin saberlo, las bases de lo que a la postre alcanzaría marchamo oficial bajo el nombre de Museo Vasco del Ferrocarril. Las antiguas dependencias de la línea del Urola en Azpeitia se adaptan a las necesidades museísticas, que comienza a reunir -y a restaurar- una importante colección de vehículos históricos, que ahora se ponen en circulación, con la inestimable ayuda de los Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril (BML).

Fiesta anual del Museo Vasco del Ferrocarril

El Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren celebrará este sábado su XXIII aniversario. Como suele ser habitual en este tipo de acontecimientos, pondrá en circulación cinco trenes históricos de vapor y diésel. También se inaugurarán una exposición conmemorativa del 125 Aniversario del Ferrocarril de la Robla y otra temporal del coche salón del propio Ferrocarril de la Robla, y se realizará una exhibición de modelismo tripulado.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal atracción de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo

Los cinco trenes históricos del servicio especial del sábado saldrán en los siguientes hotarios: a las 11.00 horas el automotor diésel Allan Nº 301, de los Ferrocarriles Portugueses de 1953; a las 12.00 horas la locomotora ‘Zugastieta’ del ferrocarril de Amorebieta a Gernika de 1888 y a las 13.00 horas la locomotora de vapor ‘Aurrera’ del ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián de 1898. Ya por la tarde, a las 17.00 horas circulará la locomotora diésel Alsthom 1004 del Ferrocarril Vasco-Asturiano de 1965 y a las 18.00 horas la locomotora de vapor ‘Portugal’ de los Ferrocarriles Portugueses de 1913. Además, durante toda la jornada se procederá al encendido de la locomotora de ‘ ‘Espinal’ del Ferrocarril minero de la Orconera (1887).

La historia escrita del Museo del Ferrocarril de Azpeitia se inicia el 4 de octubre de 1994. Pero la aventura comienza cinco años antes. Juanjo Olaizola forja, casi sin saberlo, las bases de lo que a la postre alcanzaría marchamo oficial bajo el nombre de Museo Vasco del Ferrocarril. Las antiguas dependencias de la línea del Urola en Azpeitia se adaptan a las necesidades museísticas, que comienza a reunir -y a restaurar- una importante colección de vehículos históricos, que ahora se ponen en circulación, con la inestimable ayuda de los Amigos del Museo Vasco del Ferrocaril (BML). Trabajo entusiasta, dedicación y fe son los pilares que han permitido alcanzar este aniversario. Zorionak!

Azpeitia se une al Día de los Museos

El Museo Vasco del Ferrocarril celebrará el domingo en Azpeitia (Gipuzkoa) el Día Internacional de los Museos con diversas actividades. El edificio de la antigua subestación de tracción del desaparecido Ferrocarril del Urola abre una muestra conmemorativa del centenario de la empresa CAF de Beasain, “el constructor ferroviario vasco más relevante a nivel mundial”. La exposición refleja, a través de 15 paneles, la evolución de esta empresa desde sus orígenes, que se remontan a 1860, hasta la constitución de la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles, en 1917, y su devenir hasta la actualidad. Las personas visitantes podrán adquirir una completa guía de la exposición, redactada por Martín García Garmendia y Juanjo Olaizola.

El Museo pondrá en circulación tres trenes históricos entre su sede, en la antigua estación de Azpeitia, y la de Lasao, en un trayecto de cinco kilómetros que bordea el cauce del río Urola. El primero de los servicios partirá desde los andenes azpeitiarras a las 11.00 horas y será asegurado por un veterano automotor diésel-eléctrico procedente de los Ferrocarriles Portugueses, construido en Rotterdam (Holanda) en 1953. El segundo efectuará su salida a las 12.00 horas, encabezado por una de las locomotoras de vapor más veteranas del Museo, la ‘Zugastieta’, construida en 1888 para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika por la firma escocesa Sharp Stewart de Glasgow. A las 13.00 horas, circulará el último tren, en el que se ofrecerá una interesante doble tracción vapor y diésel, compartida entre la locomotora de vapor articulada, según el sistema Mallet, E-205, construida en 1913 por la firma alemana Henschel para los Ferrocarriles Portugueses, y la locomotora diésel-eléctrica 1004 del Ferrocarril Vasco-Asturiano, construida por Alsthom en 1965.

El Museo presentará el 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, dos filmaciones históricas del desaparecido Ferrocarril del Urola a las 19.00 horas. La primera de ellas es totalmente inédita y ha sido recuperada gracias a la colaboración de la Filmoteca Nacional de España y José María Trevijano, nieto del autor de la filmación, Fernando Trevijano Lardies, quien el 22 de febrero de 1926 filmó los actos de inauguración del desaparecido Ferrocarril del Urola. Entre otros aspectos, es probable que ésta sea la película más antigua rodada en la localidad guipuzcoana.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

El Museo Vasco de Azpeitia bate el récord de viajeros y visitas antes del cierre de temporada

aguada

El Museo Vasco del Ferrocarril que Euskotren gestiona en Azpeitia ha superado este fin de semana el récord histórico de viajes en sus trenes históricos alcanzado la cifra de 14.963 personas que han disfrutado de los trayectos Azpeitia-Lasao a bordo de sus unidades de vapor. Hasta el final de la campaña, el próximo 1 de noviembre, quedan todavía 9 servicios regulares, a los que se sumarán los que se realicen durante el puente de la Inmaculada en diciembre, por lo que el balance anual será bastante superior.

Los responsables de Euskotren animana familias y público en general a acudir al Museo durante los dos próximos fines de semana y el día de Todos los Santos para conocer el patrimonio cultural ofrecido en las instalaciones de la vieja estación de Azpeitia. La campaña de viajes en trenes históricos se prolongará hasta el 1 de noviembre junto a la actividad programada en el puente de diciembre.

El servicio regular de trenes de vapor 2016 del Museo Vasco finalizará el próximo día 30 y, hasta esa fecha, las personas visitantes del museo, ubicado en Azpeitia, tendrán a su disposición las últimas circulaciones. Las circulaciones mencionadas, entre el Museo de Azpeitia y Lasao se producirán los días 22, 23, 29 y 30 que también ofrecerá servicio de trenes de vapor.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal estrella de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo.

Además, en el presente ejercicio mantiene en su oferta de actividades la iniciativa ‘Fogonero por un día’, que ofrece la posibilidad de viajar en la cabina de una locomotora de vapor del servicio existente entre Azpeitia y Lasao (Gipuzkoa).

El Museo Vasco del Ferrocarril celebraba el sábado 8 de octubre su vigésimosegundo aniversario con una jornada especial, en la que destacó la puesta en marcha de cinco vehículos de tracción vapor, con los que se efectuaron varias circulaciones de viajeros en la línea de Azpeitia a Lasao, así como otros movimientos por la playa de vías del museo.