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Un accidente en una zona peligrosa

El descarrilamiento del tren de Vacarisses no ha sido el primero. Desde 2009, tres trenes han descarrilado en este tramo de vías en el que este martes se ha producido el accidente que ha provocado la muerte de un hombre y decenas de heridos, y todos habrían sido a causa de las lluvias. Adif había revisado las vías el día anterior al accidente y los trabajadores ya habían denunciado que la zona era peligrosa por las fuertes lluvias que se acababan de producir.

El accidente se ha producido en la línea R4 entre Vacarisses y Vacarisses-Torreblanca y dos coches se salieron de la vía arrastrando a otros dos. A lo largo de la noche se había producido un desprendimiento y el tren se lo encontró de frente. El desprendimiento de tierra se produjo entre las localidades catalanas de Terrasa y Manresa, a la altura de Vacarisses, El maquinista logró frenar pero no pudo evitar el descarrilamiento. Lo peor, un fallecido. Tenía 36 años, viajaba cerca de una de las puertas que salió despedida y él lo hizo detrás.

El balance de los heridos, según ha informado Emergencias de Cataluña es de 131 personas afectadas de las cuales cinco han resultado heridas graves, 44 leves y 83 ilesas, que han sido trasladadas a a la estación de Terrassa. De los heridos leves, cinco han sido trasladados a diferentes hospitales, tres de ellos a la Mútua de Terrassa y dos al hospital Parc Taulí, en Sabadell.

A pesar de que las intensas lluvias de este otoño se apuntan como una de las causas de la inestabilidad del terreno en el que se ha producido el accidente ferroviario que ha costado la vida a un pasajero en Vacarisses, lo cierto es que esta zona del Vallès Occidental no ha sido una de las más castigadas por los aguaceros de los últimos días en Catalunya. Únicamente el pasado jueves, día 15, se contabilizaron unos registros destacados. Ese día se acumularon en este municipio 93 litros por metro cuadrado.

Las tablas del Servei Meteorològic de Catalunya indican que en lo que va de noviembre, en Vacarisses ha llovido un total de diez días, si bien en muchas de estas ocasiones las precipitaciones han sido mínimas. Aparte de la tromba de agua del día 15, cabe destacar los 19,6 litros por metro cuadrado que cayeron el día 5, los 14,6 del día 9 y los 6,3 litros del pasado domingo.

El presidente del Col·legi de Geòlegs de Catalunya, Ramon Pérez, ha llamado a “intensificar” los controles en terrenos inestables en los que pueden producirse desprendimientos como el que este martes ha causado el descarrilamiento de un tren de la R-4 de Rodalies. En declaraciones a Catalunya Ràdio, ha dicho que el colegio ha detectado puntos por los que pasan trenes y carreteras “donde puede haber problemas“, por lo que ha pedido a las autoridades competentes que tengan constancia de ello y actúen.

Pérez subraya que “el agua es un catalizador, pero antes de que llueva ya existe el problema”, y ha apuntado que han invitado a Adif a reunirse con ellos para hablar sobre los terrenos inestables que atraviesan vías de tren, pero la empresa ha declinado su propuesta. “En estos momentos aventurar una hipótesis que pueda explicar lo ocurrido me parece muy prematuro”, explica un profesor del Departament d’Enginyeria Civil i Ambiental de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

En estos primeros veinte días de noviembre la precipitación total acumulada es de 142,1 litros por metro cuadrado, una cantidad muy apreciable pero muy alejada, por ejemplo, de los registros de más de 200 litros del pasado fin de semana en poblaciones del Alt Empordà.

Accidente en Taiwan: fallo de diseño

La compañía japonesa que fabricó el tren accidentado el pasado 21 octubre en Taiwán, Nippon Sharyo, admite ahora que hubo un fallo en el diseño del sistema de seguridad del convoy, que descarriló provocando la muerte a 18 pasajeros y heridas a unos 200. Un portavoz de la filial de Central Japan Railway, una de las mayores empresas ferroviarias del país, explica que el sistema de seguridad que controla la velocidad del tren expreso Puyuma estaba apagado, algo que debería haber sido notificado de forma automática al centro de control.

La empresa precisa que la función que debía alertar de forma automática sobre el cierre del sistema de seguridad no actuó a causa de un error en el diseño del tren, por lo que el centro de control no fue notificado y no se pudo prevenir el accidente.

Fuentes de la empresa confirman que el modelo defectuoso se utilizó en otros 18 trenes construidos para Taiwán y que cualquier decisión para arreglar el cableado correspondía a la autoridad ferroviaria taiwanesa, propietaria de los trenes. La Administración de Ferrocarriles de Taiwán ha señalado en un comunicado que ha solicitado a Nippon Sharyo una explicación más detallada. Aún se desconoce si los 18 trenes restantes siguen ahora en servicio.

El conductor del tren, que fue detenido bajo la sospecha de negligencia profesional, admitió a los fiscales que investigan el caso que desactivó el programa de seguridad de forma manual unos 30 minutos antes del incidente, según indicaron las autoridades taiwanesas a la cadena nipona NHK. Según el grupo encargado de la investigación sobre el accidente, el tren expreso Puyuma iba a unos 140 kilómetros por hora cuando descarriló en una curva en el andén de la estación Xinma, al norte de la isla, en una zona donde la limitación era de un máximo de 85 kilómetros por hora.

Nippon Sharyo indica que está colaborando con las autoridades locales para determinar las causas del fallo en el diseño del convoy, con el fin de prevenir futuros accidentes como el ocurrido el pasado día 21.

Al menos 22 viajeros mueren en Taiwan

Al menos 22 personas han muerto y 171 han resultado heridas al descarrilar este domingo un tren de pasajeros cerca de Taipei, informó el Servicio Nacional de Bomberos de Taiwán. El tren expreso Puyuma 6432, que iba desde Shulin a Taitung y llevaba 366 pasajeros a bordo, descarriló a las 16.50 horas locales (08.50 GMT). Se trata del peor accidente ferroviario de la isla durante más de 20 años.

Todos los heridos, diez de ellos muy graves, fueron trasladados a hospitales cercanos, donde están siendo tratados. El único extranjero entre los heridos es un estadounidense que sufre heridas en el pecho, según datos de los hospitales citados por los medios locales. Los servicios de rescate y de salvamento, que contaron con el apoyo de 120 militares, lograron sacar a todos los pasajeros de los ocho coches del convoy, según los bomberos.

Algunos pasajeros murieron aplastados, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa Nacional, Chen Chung-chi. “El coche en el que viajaban giró 90 grados. Los pasajeros fueron aplastados, por lo que murieron de inmediato”, dijo Chen. El canal de televisión de Hong Kong, RTHK, informó que otro pasajero explicó que el tren se estaba preparando para acelerar antes de volcar y que temblaba intensamente, y agregó que algunos pasajeros estaban dormidos en el momento del accidente. “Hay cuatro coches volcados a 90 grados y las peores víctimas fueron en esos vehículos”, declaró a la prensa Jason Lu, jefe de la Administración de Ferrocarriles de Taiwán.

El Gobierno de Taiwán ha abierto una investigación sobre las causas del accidente, que se produjo cuando el tren descarriló tras salirse de la vía la locomotora en una curva y chocar contra un poste de cemento, que quedó medio derribado, según las imágenes de la cadena de televisión taiwanesa CTI. Según datos de la empresa ferroviaria taiwanesa, el tren fue revisado hace menos de un año y se encontraba en buenas condiciones. Cinco coches resultaron muy dañados, según las imágenes transmitidas en vivo desde el lugar de los hechos por la televisión NextTV.

A falta de datos oficiales, uno de los pasajeros dijo a la televisión SET que el accidente ocurrió casi inmediatamente después de entrar en una curva, a unos 300 metros de la estación de salida, que tal vez el tren tomó a excesiva velocidad. Por su parte, el conductor del tren, que se encuentra en la unidad de cuidados intensivos, dijo al llegar al hospital que el tren había chocado con un objeto extraño antes de descarrilar, según NextTV.

Al menos 6 muertos en un accidente en Marruecos

Un tren de pasajeros descarriló este martes cuando circulaba entre la capital marroquí Rabat y la ciudad de Kenitra, en la localidad de Bouknadel. Hasta el momento se reconoce la muerte de 6 personas y otras 86 heridas, según informa el director general de la compañía nacional de ferrocarriles (ONCF), Rabie Khlie. La cifra de muertos no oficial varía sustancialmente; los medios marroquíes la elevan incluso hasta los 20 los fallecidos.

El accidente ocurrió sobre las 10.00 de la mañana cuando un tren de cercanías que partió de Rabat hacia la ciudad de Kenitra (a unos 45 kilómetros al norte de la capital) se salió de la vía por razones que aún se desconocen, lo que provocó el descarrilamiento de varios coches que chocaron con el pilar de un puente. La línea entre Rabat y Kenitra y que pasa por la ciudad de Salé es muy frecuentada por trenes de pasajeros, ya que muchos ciudadanos que trabajan o estudian en Rabat tienen su residencia en la ciudad de Kenitra.

Los efectivos de rescate, acompañados por perros, y los diferentes cuerpos de seguridad realizaron un enorme despliegue en el lugar del siniestro, hacia donde se han trasladado numerosas ambulancias, y donde podían observarse manchas de sangre, restos humanos y numerosas piezas de equipaje y ropa de pasajeros que estaban dispersados en el lugar.

El ministro de Interior, Abdeluafi Laftit; el ministro de Equipamiento y Transporte, Abdelkader Amara; y el wali (gobernador) de la región de Rabat y Kenitra, junto a varios altos responsables civiles se desplazaron inmediatamente al lugar del siniestro. La agencia oficial de noticias marroquí MAP informa que el rey Mohamed VI dio instrucciones a los diferentes responsables para evacuar a todos los heridos al hospital militar de Rabat, considerado el mejor equipado en toda la región y reservado para los uniformados. En declaraciones a la prensa en el lugar del accidente, Khlie asegura que hay siete personas heridas de gravedad. El responsable marroquí subraya que se ha abierto una investigación para determinar las causas y circunstancias del siniestro. Todos los pasajeros atrapados en los coches siniestrados fueron evacuados y se dieron por finalizadas las tareas de rescate.

El presidente de Gobierno, Saadedin Otmani, dio el pésame a los familiares de los muertos y señaló que la prioridad en estos momentos es “atender a los heridos”. Por otra parte, el director general de ONCF apunta que los equipos de la compañía están trabajando para retomar cuanto antes el tráfico en tres líneas entre Salé y Kenitra que quedaron interrumpidas tras el accidente. El responsable marroquí añade que se trata del accidente de tráfico ferroviario más grave desde 1993 cuando chocaron dos trenes en Temana, en las afueras de Rabat, causando entonces catorce muertos y más de cien heridos.

Electrocutado mientras se hacía selfies

Un joven de 17 años que se hacía fotos con un amigo sobre un tren en una estación del distrito madrileño de Vicálvaro ha sido trasladado con pronóstico grave al hospital tras electrocutarse y caerse desde un vagón cisterna, de una altura de cuatro metros, según informa Emergencias 112. Los hechos tuvieron lugar este miércoles sobre las 12.30 en la estación de clasificación de Renfe en Vicálvaro, muy cerca al municipio de Coslada.

Según los primeros datos recabados por la Policía, dos jóvenes realizaban fotos alrededor de los vehículos ferroviarios de esta zona. La víctima se encaramó a uno de los vagones cisterna y rozó la catenaria con su cabeza, lo que le produjo una fuerte descarga eléctrica. El menor cayó desde una altura de unos cuatro metros entre otros dos vagones estacionados, en una zona de difícil acceso. Al parecer, la descarga le produjo una fuerte quemadura en la pierna izquierda. Los bomberos de la Comunidad de Madrid, con la ayuda de la Policía Local de Costada, intervinieron en las operaciones de rescate, que resultaron bastante dificultosas.

Pese a lo aparatoso del accidente, el joven estaba consciente y orientado, según relatan las mismas fuentes. No paraba de decir que tenía muchos dolores y que se encontraba muy mal. Los efectivos del Servicio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid (Summa) que se desplazaron hasta el lugar estabilizaron a la víctima en el lugar del accidente. Tras ser sedado, fue trasladado al Hospital La Paz, donde fue atendido de las graves quemaduras que le produjo la descarga eléctrica; su pronóstico es grave. No se descarta que el herido pueda tener algún órgano interno afectado por la electrocución o por la caída, lo que se sabrá en unas horas.

El joven que acompañaba al menor accidentado resultó ileso. Los agentes de la Policía local de Coslada le tomaron declaración para averiguar lo que le había pasado a su compañero de aventuras. Durante el interrogatorio explicó que accedieron a esa zona de la estación para realizar selfies con sus teléfonos móviles sobre los vehículos ferroviarios. Al acceder al techo del vagón, se produjo el accidente, al no ser conscientes de que la catenaria recibía tensión eléctrica. Un accidente que, por desgracia, no resulta tan infrecuente como puediera parecer.

(Imagen Emergencias Madrid)

Angrois, cinco años de la tragedia

Es 24 de julio de 2013. Son las 20.41 horas. El tren Alvia 04155, procedente de Madrid y con destino a Ferrol, descarrila en una curva, cuando faltan apenas cuatro kilómetros para el final del viaje. Impacta a gran velocidad, muy por encima del límite permitido en ese tramo de vía. La intensidad del choque es tan grande, que uno de los ocho coches del covoy asciende 15 metros por encima de la vía. El tren transportaba a 218 personas a bordo. Ochenta pierden la vída y 140 resultan heridas.

A cinco años del accidente, la mayor tragedia ferroviaria de los últimos 40 años en España, los familiares de las víctimas siguen exigiendo justicia. Hace apenas una semana el maquinista del tren siniestrado, Francisco José Garzón, uno de los imputados, compareció en la comisión parlamentaria que investiga el siniestro. Garzón leyó un comunicado en el Congreso de los Diputados en el que insistió en que este “era un accidente anunciado”, de cuyos riesgos había advertido él mismo al responsable de seguridad.

Los familiares de las víctimas no pueden olvidar lo ocurrido. Hoy menos que a lo largo de este lustro transcurrido. Este quinto aniversario se produce cuando son ya siete los investigados por posibles responsabilidades penales en el juzgado que instruye la causa y en medio de los trabajos de la comisión de investigación creada en el Congreso de los Diputados para determinar si también hubo responsabilidades políticas. Las víctimas reivindican que “la lucha sirve de algo” y volverán a manifestarse en la capital gallega, desde la estación de tren hasta la plaza del Obradoiro.

Los actos, organizados por la plataforma, dieron comienzo ya este lunes, a las 18,00 horas, con una asamblea y reunión informativa para asociados y afectados en el Auditorio de Galicia del campus norte. Este martes tienen convocada una manifestación (a la que, como al resto del programa, se ha sumado la asociación Apafas) que arrancará a las 11.00 horas. Terminará frente a la Catedral con la lectura de un manifiesto. A las 18.00 horas habrá una misa en la colegiata de Sar y a las 19.00 horas tendrá lugar el homenaje en el campo de la fiesta de Angrois, donde elevarán sus demandas de “verdad y justicia”. Para el 25 de julio, a las 12.00 horas, dejarán el encuentro familiar en el denominado ‘Xardín do recordo’ del Pazo do Faramello, en el municipio vecino de Rois.

El el portavoz de la plataforma de víctimas, Jesús Domínguez, explica que afrontan los cinco años del accidente con la satisfacción de que, “gracias” a su “empeño” y al apoyo que consiguieron de Europa, ahora mismo son siete las personas investigadas por imprudencia profesional grave: dos altos cargos de Adif, uno de Renfe, tres técnicos de Ineco y el maquinista. “Si no llega a ser por nosotros, se habría cerrado solo con el maquinista”, advierte Domínguez, quien, la semana pasada en la comisión de la Cámara Baja, denunció una “cacería” del Gobierno a Francisco Garzón, que en su comunicación con Atocha tras el descarrilamiento señalaba que ya se lo había dicho “al de seguridad (…) que esto era muy peligroso, que esto iba a pasar”.

El portavoz de las víctimas reflexiona sobre que el hecho de que haya sido necesaria su movilización permanente para llegar a que haya siete investigados y una comisión de investigación en las Cortes “debería dar que pensar sobre las instituciones” del Estado español. Junto a Garzón, únicamente el director de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, figuraba como investigado hace tan solo un año, durante el cuarto aniversario. En octubre de 2017, el magistrado decidió imputar a su homólogo en Renfe, Antonio Lanchares, así como a tres miembros de la consultora pública Ineco.

Ya en febrero de este año 2018, las imputaciones se ampliaron con otros dos cargos de Adif, uno de ellos fallecido. El otro, el gerente del área de seguridad en la circulación del noroeste, Fernando Rebón, está citado en sede judicial el próximo 12 de septiembre, después de que la huelga de empleados públicos de la justicia obligase a suspender varias comparecencias.

Y será en otoño cuando la comisión de investigación retome sus labores, después del paso de las víctimas, el maquinista, el interventor y varios cargos de Renfe durante este mes de julio. Entonces será el turno de altos cargos y también de los dos exministros salpicados por la tragedia: el socialista José Blanco, actualmente eurodiputado, y la popular Ana Pastor, presidenta del Congreso.

También a la vuelta del verano, ya en septiembre, la plataforma será recibida por el nuevo ministro, José Luis Ábalos, al que le reclamará el cese de los cargos investigados y que previsiblemente estará acompañado por el nuevo presidente de Renfe, Isaías Táboas. La nueva responsable de Adif, por su parte, es la gallega Isabel Pardo de Vera, quien fue directora de obra de los accesos a Santiago. Ábalos acaba de reunirse con la comisaria de Transportes, Violeta Bulc, quien, a su vez, le pidió la que será una de las principales demandas de las víctimas: una investigación técnica independiente, en contraposición de la realizada por la CIAF (comisión de investigación de accidentes ferroviarios), que solo culpa al maquinista.

La jornada será dura, como casi todos los 24 de julio de estos últimos cinco años. Solo queda el amargo recuerdo. Y una máxima de todos los que sienten el tren: que nunca vuelva a producirse un accidente de este tipo.

Tres grafiteros arrollados por el metro de Medellín

Tres grafiteros que habían ingresado ilegalmente a pintar coches del Metro de Medellín murieron ayer al ser arrollados por un tren, informa la compañía en un comunicado. En la nota se dice que el suceso se produjo cuando “un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de toda la vía férrea, arrolló a tres personas que habían ingresado de manera ilegal a pintar otro tren estacionado”. En la información se agrega que “lamentablemente estas tres personas murieron”.

“Hoy es un día triste para el Metro de Medellín. En la madrugada de este domingo, antes del inicio de la operación comercial, un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de toda la vía férrea, arrolló a tres personas que habían ingresado de manera ilegal a pintar otro tren estacionado entre las estaciones Aguacatala y Poblado. Lamentablemente estas tres personas murieron”, señala la empresa en un comunicado, a la vez que lamenta lo ocurrido y envía sentidas condolencias a las familias de estos jóvenes.

La Fiscalía y la Policía asumen la investigación por la muerte de estos tres jóvenes que durante la madrugada de este domingo entraron en la red metropolitana entre las estaciones Aguacatala y Poblado, al sur de la ciudad, y fueron arrollados por un tren que realizaba el proceso operativo de revisión de la toda la vía férrea. Los jóvenes que perecieron en el hecho, y cuyas identidades aún no han sido reveladas por las autoridades, habrían ingresado al sistema con la intención de pintar otro tren que se encontraba estacionado entre dichas estaciones.

Al tiempo que expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos, la empresa Metro lamenta que los jóvenes no hubiesen concertado su ingreso al sitio a desarrollar sus actividades “como lo hacen muchos artistas y personas apasionadas por el arte en todas sus expresiones”. Para evitar el vandalismo contra los coches del metro las autoridades y la compañía acordaron hace algunos años planes para que los grafiteros puedan entrar y hacer sus pintadas en lugares autorizados. El accidente generó el cierre por tres horas de las estaciones Aguacatala, Ayurá y Envigado. El metro de Medellín tiene 10 líneas que cubren 73,52 kilómetros, de los cuales 31,3 son férreos, 12,02 de cable aéreo, 13,5 pretroncales y 4,2 de tranvía.

Aunque no es la primera vez que un grupo de personas entran de manera ilegal a pintar un tren del Metro, sí es la primera que este tipo de incursiones termina trágicamente. El metro invita a todos los artistas para que “continúen trabajando unidos por la expresión máxima, que es la vida misma”.

“Era un accidente anunciado”, dice el maquinista

Emociones y amargos recuerdos salen a flote. El maquinista del tren Alvia siniestrado en Santiago de Compostela en 2013, Francisco José Garzón Amo, ha asegurado hoy en el Congreso que se trató de “un accidente anunciado” porque toda la seguridad de la línea y, en concreto, en la curva de Angrois donde se produjo la catástrofe quedaba sólo “en manos del maquinista”.

Garzón, que comparece acompañado por su abogado en la Comisión de Investigación sobre el accidente, ha pedido entre lágrimas y visiblemente emocionado que fuera otra persona quien leyera la declaración que traía escrita y en la que ha pedido perdón a las víctimas y a las familias. “Si no está de ánimo, suspenderemos la sesión o lo que sea necesario”, ha asegurado el presidente de la Comisión, el diputado del PDeCAT, Feliu Guillaumes.

En la declaración, leída por el secretario de la comisión, el maquinista ha pedido que se pudiera escuchar la grabación completa de la conversación que mantuvo con el puesto de mando instantes después del accidente. Una conversación en la que reconocía que iba a 190 kilómetros por hora y no a 80, pero en el que alertaba también de que eso podía ocurrir cualquier día por la falta de señalización y de medidas de seguridad de la línea. “Dije que algún día esto iba a pasar, que éramos humanos”, ha admitido.

Una grabación que la Mesa de la Comisión ha decidido no difundir en la sesión, pero que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha intentado reproducir en su teléfono móvil aprovechando su turno de palabra, momento en el que el presidente de la Comisión ha suspendido la sesión durante unos minutos. Tras este episodio y reanudada la comparecencia, la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, ha leído el tenor de la conversación, en la que el maquinista insiste sobre el peligro de la curva, del que había alertado repetidamente a sus superiores antes del siniestro. “¿Piensa que fue un cabeza de turco?”, le ha preguntado la portavoz de En Marea, a lo que el maquinista ha contestado que solo quiere vivir “en paz” y que hubiera preferido haber muerto en el accidente, si con ello hubiera salvado alguna de las personas que perdieron la vida en el siniestro.

Alexandra Fernández ha recalcado que en “cinco minutos” de cada comparecencia de las víctimas se han “desmontado” cinco años de “mentiras” del PP y PSOE sobre el accidente. Y ha reivindicado que vuelvan al final de la comisión para que puedan contestar a las siguientes comparecencias que se vayan dando en el Congreso. “Desmontaron esa idea de que el maquinista era el culpable de todo para ocultar las causas más profundas que son las que debemos analizar en la comisión”, ha señalado Fernández, reconociendo a la Plataforma la investigación que ha realizado sobre el accidente, en contraposición con Renfe y Adif que “han estado negándose” a colaborar con la Justicia.

El presidente de la Plataforma de Víctimas, Jesús Domínguez, que fue el primer compareciente que acudió a la comisión, ha seguido el resto de testimonios de víctimas. En declaraciones a los medios ha señalado que espera que todo esto sirva para aclarar que la verdad que se filtró a los medios por parte del Ministerio, achacando el accidente a la velocidad a la que circulaba, fue una maniobra para “eludir el resto de responsabilidades”. “El maquinista volverá a pedir perdón, es la única persona que lo ha pedido”, ha apuntado Domínguez, quien ha calificado de “cacería” el tratamiento que se hizo de Garzón en el ámbito mediático. “Tenemos claro que tuvo un despiste pero se quiso ocultar la desconexión de los sistemas de seguridad y otras negligencias”, ha zanjado.

“Prisas y presiones” en el accidente del Alvia

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, recibirá próximamente a las víctimas del accidente ferroviario del Alvia en Angrois (Santiago de Compostela), que ayer comparecieron en la comisión de investigación abierta en el Congreso de los Diputados sobre el descarrilamiento del tren que causó 80 muertos y más de 140 heridos. Fuentes de Fomento aseguran que el ministro recibirá a las asociaciones de víctimas de Angrois en el ministerio “en los próximos días”, cuando está a punto de cumplirse cinco años del siniestro, ocurrido el 24 de julio de 2013.

La víctimas han criticado las mentiras vertidas por responsables políticos sobre el accidente y han señalado que la comisión parlamentaria debe servir para establecer responsabilidades políticas, separando éstas del curso judicial de este caso en un juzgado en Santiago de Compostela. Según ha explicado el presidente de la plataforma, Jesús Domínguez, el accidente ferroviario se produjo por una “concatenación de errores” entre “prisas y presiones” y como muestra ha señalado que se puso en marcha la línea sin el análisis de riesgo. Sin embargo, Domínguez ha puesto el acento en la falta de “depuración de responsabilidades”, ya que entiende que los responsables políticos han engañado a la sociedad. En especial ha criticado que desde Fomento no se catalogara la línea como Alta Velocidad, se indicara que había sistemas de seguridad cuando se encontraban desconectados o que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que se inscribe en Fomento, estuviera formado por las propias instituciones implicadas en el siniestro.

“Nadie ha colaborado, ni nadie ha dimitido. Esa es la responsabilidad política. En vez de asumirla luego les hemos tenido de presidenta del Congreso, de ministro de Justicia o de eurodiputado”, ha señalado, en referencia a la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor; al entonces secretario de Estado Rafael Catalá, que posteriormente ocupó el Ministerio de Justicia, o José Blanco, exministro de Fomento socialista y actual eurodiputado. Al tiempo, ha recalcado que las víctimas no confunden esta crítica con el transcurrir del caso en los tribunales. “Son más estas mentiras, estas ocultaciones”, ha subrayado Domínguez sobre las reivindicaciones de las víctimas separando esta comisión del caso judicial.

Cristina Liras, ante la pregunta de la diputada de En Marea, Alexandra Fernández, sobre el trato recibido por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoó, ha denunciado las “patadas” que ha dado a las víctimas y se ha detenido en la “hipocresía” y “pamema”, que a su juicio fue la entrega de las medallas de oro de Galicia en 2014 a unas víctimas del Alvia, mientras se producía una protesta en los aledaños de la Ciudad de la Cultura de Santiago.

La comisión de investigación del accidente del Alvia, constituida hace casi tres meses, acogió las comparecencias de Jesús Domínguez La Rosa, presidente de la Plataforma Víctimas Alvia 04155; de Cristina Liras Llorente, vocal de la Plataforma; y de Concepción Díaz Andrés, de la Asociación de Perjudicados por el Accidente. Irán seguidas hoy de Carmen Jiménez Berrocal, directora de la Oficina de Atención a Víctimas de Renfe; de Francisco José Garzón Amo, el maquinista del tren siniestrado; y Antonio Martín Marugán, el interventor del convoy. La comisión se reunirá al menos una vez a la semana y contará con un total de 49 comparecencias para esclarecer las causas del accidente ferroviario de Santiago.

El tren Alvia que efectuaba el recorrido entre Madrid y Ferrol descarriló en una curva al aproximarse a la capital gallega a las 20.41 horas del 24 de julio de 2013 cuando circulaba a 179 kilómetros por hora, según las cajas negras de la locomotora, pese a que el límite establecido era de 80 kilómetros por hora. El exceso de velocidad fue considerado como la principal causa del descarrilamiento, del que todavía está en fase de instrucción el proceso judicial para determinar los responsables de esa tragedia ferroviaria, una de las mayores de España. El maquinista, que frenó solo unos segundos antes del descarrilamiento, es el principal encausado junto con el exdirector de seguridad en la circulación de Adif Andrés Cortabitarte.

El accidente de Angrois, al Congreso

El maquinista y el interventor del tren Alvia, que descarriló en julio de 2013 en las afueras de Santiago, accidente en el que murieron ochenta personas, han sido citados la próxima semana ante una comisión del Congreso de los Diputados que investiga el siniestro. Francisco José Garzón y Antonio Martín Marugón acudirán el próximo miércoles ante la comisión, junto a la directora de la oficina de atención a víctimas del operador ferroviario Renfe, Carmen Jiménez, y a representantes de asociaciones de víctimas, según el calendario divulgado.

La comisión iniciará su sesión el martes próximo con la comparecencia de los responsables de asociaciones de víctimas y familiares de los siniestrados, ya que además de los ochenta muertos, otro centenar y medios de pasajeros resultaron heridos de diversa consideración, y proseguirá el miércoles con la intervención de los tripulantes del convoy.

El tren Alvia que efectuaba el recorrido entre Madrid y Ferrol descarriló en una curva al aproximarse a la capital gallega a las 20.41 horas del 24 de julio de 2013 cuando circulaba a 179 kilómetros por hora, según las cajas negras de la locomotora, pese a que el límite establecido era de 80 kilómetros por hora. El exceso de velocidad es considerado como la principal causa del descarrilamiento, del que todavía está en fase de instrucción el proceso judicial para determinar los responsables de esa tragedia ferroviaria, una de las mayores de España.

El maquinista, que frenó solo unos segundos antes del descarrilamiento, es el principal encausado junto con el ex director de seguridad en la circulación de Adif, Andrés Cortabitarte. Poco antes del accidente, el conductor recibió una llamada en su teléfono móvil del interventor, que viajaba a bordo del tren y que intentaba facilitar a una familia de pasajeros con hijos que pudiera apearse en Pontedeume.

El Juzgado de instrucción ha cuestionado el cambio en el sistema de control de velocidad por parte de Adif en la curva del accidente, al señalar en un auto en febrero de 2014 que la “transformación” de esa vía en alta velocidad significó un ahorro de “unos minutos” de tiempo de viaje, pero como contrapartida tuvo “un importante aumento del riesgo para la vida de los cientos o miles de personas que utilizan la línea cada día”. Asimismo, puso en entredicho la decisión de “eliminar el sistema ERTMS”, un mecanismo europeo de frenado automático en caso de superar desmesuradamente el limite de velocidad establecido, por el sistema ASFA, que no permitió evitar el trágico accidente.