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Estaciones singulares: Medina del Campo

La historia del ferrocarril de Castlla y León está íntimamente vinculado a la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España, que nace en 1858 y traza la red original de esta región, y que con su política de absorción de líneas, que abarca hasta Cataluña y el Cantábrico, se convierte, junto a su gran rival MZA, en la primera gran concesionaria ferroviaria española. La firma dominada por el capital francés de los Pereire traza en Castilla y León una red de estructura arborescente, con dos grandes líneas troncales en dirección al norte (Madrid-Irún y Venta de años-Palencia-León), a los que se suman los ramales de Palencia a Santander, Medina a Zamora, Astorga a Plasencia, Palencia a Miranda de Ebro y Ávila a Salamanca.

Como no puede ser de otra forma, dado su origen, la presencia de ingenieros franceses propicia que una buena parte de las estaciones castellano-leonesas (Burgos, Valladolid y Medina del Campo, sin ir más lejos) tengan una inequívoco aire arquitectónico inspirado del otro lado de los Pirineos. Algunos de ellos, levantan grandes obras monumentales, como Biarez, Grasset y Ouliac en la madrileña Príncipe Pío; mientras que otros deben conformarse con apeaderos provisionales que jalonan los grandes itinerarios de los caminos de hierro que comienzan a tenderse en la segunda mitad del siglo XIX.

Importante cruce de caminos de la mitad norte de España, Medina del Campo (Valladolid) se suma pronto al ferrocarril (1860) de la mano de la compañía del Norte. lo que propicia su unión con Madrid y las capitales castellanas de su entorno, y pronto se convierte en el nudo de comunicaciones ferroviarias más importante de la Meseta Norte castellana. Con la entrada del primer tren procedente de Valladolid (3 de septiembre de 1860), queda inaugurada oficialmente la primera línea férrea entre la capital de la provincia y la villa medinense, de forma que esta comienza a prosperar económicamente y a crecer su población merced al número de trabajadores que los ferrocarriles necesitan tanto para su construcción como para su mantenimiento y explotación.

Al finalizar el siglo XIX, la Villa de las Ferias está unida por doble vía con Madrid a través de Ávila, y con Valladolid-Burgos e Irún;, y con vía única con Zamora, Salamanca y Segovia. Hasta la Guerra Civil, funcionan a pleno rendimiento desde la amplia estación ferroviaria medinense todas las líneas ferroviarias, servidas con más de 150 trenes que circulan y por unos 500 agentes ferroviarios adscritos a las compañías del Norte o del Oeste que comparten, la primera como propietaria y la segunda como arrendataria, la gran estación ferroviaria y sus servicios anejos.

La primera estación de Medina se abre el 15 de septiembre de 1860 con la puesta en marcha del tramo Medina del Campo–Valladolid de la línea radial Madrid-Hendaya. La Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España construye un edificio para viajeros, dos muelles para mercancías y un depósito para locomotoras. Sin embargo, la confluencia de varios ramales ferroviarios (Medina del Campo-Zamora en 1863 y Villalba-Segovia, absorbida por la compañía en 1884) y el intenso tráfico que esto provoca deja pronto pequeñas instalaciones y surge la necesidad de construir un nuevo edificio de mayor capacidad. En 1896 se encarga a Vicente Sala, uno de los mejores ingenieros de la compañía, el diseño de una monumental estación definitiva, de estilo afrancesado.

La nueva estructura se inaugura en 1902, de forma que la villa de las ferias se coloca en el conjunto de ciudades que, por la importancia del tráfico que atiende, dispone de una estación de primer orden. Hay quien sostiene que el proyecto original, en el que también participa Gabriel de Casas, lo reforma el arquitecto Salvador d’Armagnac,autor de la estación de Valladolid.

Edificada “de cara al campo” y alejada del núcleo urbano medinés, responde a un claro criterio decimonónico, cuando aún se mantiene cierto respeto por el ferrocarril en sí, al fuego con que se alimenta, a la velocidad, y en fin a las máquinas de vapor. El edificio es el de una estación monumental de grandes dimensiones (102 metro de longitud por 12.5 metros de anchura), de estilo ecléctico con inspiraciones clasicista, que muestra un diseño ortogonal y simétrico basado en el modelo francés de la época; todo el complejo ferroviario abarca 18 hectáreas. El inmueble cuenta de un cuerpo central unido a dos pabellones ‘o martillos’ en los testeros mediante cuerpos laterales de altura inferior. En todos ellos se repiten como únicos motivos ornamentales las grandes claves en las molduras de los arcos que aparecen en todos los vanos del edificio.

La fachada presenta tres grandes puertas de arcos peraltados, con claves muy desarrolladas, entre pilastras corintias de gran monumentalidad. En un pequeño cuerpo de remate de frontón curso, se alza el escudo de armas de Medina. Dos pabellones anexos, donde se instalan las dependencias ferroviarias, conectan con los ‘martillos’ laterales. También se construye un muelle de transbordo, de sillería, mampostería concertada y cubierta de hierro, con dos vías interiores para carga y descarga a cubierto. Un muelle local, de cubierta de hierro, y otro de ganado descubierto «hecho exprofeso por el gran mercado», dotado de seis corrales de embarque a diferente altura y un terreno vallado con reja de hierro, forman parte del complejo ferroviario. Lo completan una cochera de carruajes con cubierta de hierro y dos vías interiores; depósito de máquinas con cubierta de hierro con tres vías para locomotoras y taller de reparación; torre de las cubas o depósito de agua, de base de sillería, con cisternas y máquina de vapor en su interior para elevar el agua, y, por último, «excelentes water-closset», para los viajeros.

Sin embargo, el elemento más significativo de la estación es la grandiosa marquesina (102 metros de longitud por 35 metros de anchura y 356 toneladas de peso) a dos aguas adosada al edificio principal. Construida en hierro fundido y cristal en los talleres de la «Casa Girona» de Barcelona, su tiempo de montaje supera los tres mese. Todos los elementos y piezas responden a un cuidado ejercicio de cálculo de la estructura sustentada, en el que no se han olvidado los aspectos ornamentales, tanto en los capitales de las columnas, los cuerpos mensulados y los broches de remate. Dispone de cuatro andenes, uno lateral y tres centrales a los que acceden siete vías. La marquesina cubre las vías 1, 2, 3 y 4 y dos andenes. El resto de los andenes también posee marquesina propia con tejado en uve. Más vías destinadas a funciones logísticas completan las instalaciones.

Con el paso de los años, la estación sufre remozamientos, operaciones de maquillaje y reformas puntuales, lo que no impide que conserve su imagen de “viaja dama castellana, al gusto francés”, como señala Gonzalo Garcival en su libro sobre los edificios de viajeros españoles. Poco a poco, la villa pierde la importancia estratégica ferroviaria de la primera mitad de siglo y comienza su decadencia con la pérdida de sus servicios auxiliares, cono el taller de reparación. La carretera gana espacio y comienza la decadencia del ferrocarril.

En febrero de 2016. comienza a prestar servicio la nueva estación de Medina del Campo Alta Velocidad, ubicada en las afueras de la localidad, un edificio austero que cuenta con una única máquina expendedora de billetes y un área de servicios y supone que se desplacen a ella los servicios diurnos de larga distancia que conectan a Medina del Campo con Madrid y Galicia. Con las nuevas conexiones, los viajeros pueden desplazarse a Madrid, Segovia, Salamanca, Zamora, Puebla de Sanabria, A Gudiña, Ourense, Lugo, Santiago de Compostela, A Coruña, Ferrol, Vigo-Guixar y Pontevedra.

La nueva estación, ubicada en las proximidades de la antigua fábrica de la cerámica de San Pedro, cuenta con una superficie total de 551 metros cuadrados, con una capacidad para un centenar de plazas de aparcamiento, cinco de ellas reservadas para personas con movilidad reducida. La infraestructura principal es un edificio de viajeros de unos 350 metros cuadrados, en los que se encuentran los servicios propios de una estación como sala de espera, zona para las taquillas y varias áreas destinadas a despachos y oficinas. El inmueble, de una única planta, dispone de una zona comercial y una pasarela elevada para peatones construida a base de un armazón metálico y unas cristaleras que conecta la terminal con los andenes. Éstos tienen una longitud de 400 metros y una anchura de ocho metros y cuenta con varias marquesinas. Se trata de la primera estación de alta velocidad en Castilla y León en el corredor gallego.

Desde el Ayuntamiento y desde la sociedad civil se trabaja por convertir a Medina y su comarca en un nudo intermodal dentro del Corredor Atlántico que se convierta en la semilla de la regeneración industrial. El Corredor Atlántico, que une Lisboa con el norte de Europa, es un corredor ferroviario de pasajeros y mercancías que debe estar finalizado antes del año 2031 y que está condicionando las inversiones europeas en los últimos años. Medina del Campo se sitúa en un punto estratégico de este corredor y supone un enlace intermodal entre las redes ferroviarias y la red de carreteras del Estado y su conexión con Madrid.

(Fuentes. Luis Guijarro, en “Con el sello de Norte”. Fundación Museo de las Ferias. en “Centenario de la estación de ferrocarril de Medina del Campo. 1902 Imágenes de la estación 2020”. El Norte de Castilla)

La UE bendice la conexión Lisboa-Madrid

La comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc, que el próximo lunes participará en España y Portugal en el lanzamiento del concurso para la construcción de varios tramos ferroviarios, uno de ellos entre ambos países, espera que las autoridades españolas puedan acelerar sus plazos y acabarlo antes del 2030 previsto. “Con España sabemos que la primera fase en la parte española estará terminada en 2020 y que hay algo más de retraso en la segunda fase, en la que se han comprometido a terminarlo para 2030. Esperamos que se pueda acelerar en el futuro”, dice la comisaria en una charla con varios medios de comunicación.

Bulc coincidirá el lunes con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y con el primer ministro portugués, Antonio Costa, para el lanzamiento del concurso de dos tramos del llamado Corredor Atlántico, que en su totalidad conectará con infraestructura ferroviaria la localidad española de Algeciras con el municipio alemán de Mannheim, con una rama por Madrid y otra por Lisboa. En concreto, visitarán el tramo Evora-Caia, fronterizo con España, que recibirá 184 millones de euros de financiación europea, es decir, el 56 % del total de 388 millones presupuestados.

Se trata de la parte que falta en la conexión ferroviaria entre Madrid y Lisboa y una vez terminado permitirá la circulación de trenes más largos y rápidos, con velocidades superiores a los 250 kilómetros por hora, precisaron fuentes europeas.

Rajoy, Costa y Bulc también visitarán el tramo Covilha-Guarda, que ha recibido 121 millones de euros de fondos europeos desde 2007, el 40% de los 302 millones de presupuesto, permitirá reducir el trayecto en 30 minutos y mejorar las conexiones entre ambos países ibéricos, agregan las mismas fuentes.

Respecto a la parte portuguesa, la máxima responsable de Transportes de la Comisión Europea comenta que “en el acuerdo general, la fecha límite era 2025” aunque parece que “algunas secciones se terminarán incluso antes, pero otras llevarán algo más de tiempo”. Bulc destaca la importancia de estos proyectos porque proporcionan “acceso directo al mercado único a través de una infraestructura moderna de conexión” y permiten a los países de la Unión Europea “trasladar cargamento de mercancías de camiones pesados a la red ferroviaria, lo que tiene efectos muy positivos en lo que se refiere a factores externos”.

En concreto, ayudan a reducir la polución atmosférica, que causa 400.000 muertes prematuras al año, y la seguridad vial, con 26.000 fallecidas cada año en las carreteras de la UE, además de ventajas económicas. “Cada incremento del 1% en la inversión en transporte genera en los siguientes 4 años un aumento del PIB de entre el 1,6 y el 2,4%”, apunta la comisaria.

(Imagen CC BY-SA 2.0)

Bruselas resucita el AVE Madrid-Lisboa

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La Comisión Europea quiere resucitar el frustrado proyecto de unir Madrid y Lisboa a través de una línea de alta velocidad ferroviaria. El Ejecutivo comunitario ha incluido el recorrido como uno de los sectores en el denominado Corredor Atlántico y para agilizar su desarrollo concede a España fondos para acelerar la construcción de la línea de Alta Velocidad entre Madrid y la frontera con Portugal, con la intención de que posteriormente el Gobierno luso pueda prolongarla hasta Lisboa.

Después de que Portugal decidiera que no acometería su parte del AVE Madrid-Lisboa como consecuencia de los efectos de la crisis, el Gobierno optó por continuar con su parte y construir la línea hasta Badajoz, a escasos seis kilómetros de la frontera con el país luso. Sin embargo, éste ha sido uno de los proyectos de alta velocidad que menos ha avanzado en España. El Ministerio de Fomento ha privilegiado líneas como la de Galicia o el denominado corredor de Levante.

La inclusión de la línea en el Corredor Atlántico de la UE es la última esperanza para recuperar un plan frustrado desde 2012, por el ajusta del Gobierno luso. De hecho, actualmente el trazado está desarrollado desde Madrid y hasta los límites de la provincia de Toledo con Extremadura mientras que en esta comunidad autónoma se trabaja en el tramo Plasencia-Cáceres-Mérida, aunque sin conexión por el momento con el resto de la línea. Precisamente, las últimas licitaciones de Fomento para el AVE extremeño están relacionadas con estos tramos.

Bruselas otorgará al Gobierno español fondos por valor de unos 300 millones de euros para que prosiga desarrollando la línea de alta velocidad hasta la frontera portuguesa con el fin de avanzar los trabajos lo más posible con vistas a que el Gobierno portugués retome el proyecto y prolongue la línea hasta la capital del país.

Serán precisamente los tramos entre los límites de la provincia de Toledo y Mérida los que reciban los fondos comunitarios para su desarrollo. En principio, no se descarta que Bruselas proporcione nuevas partidas para otros tramos aunque, en el caso de que así sea, las diferentes partidas se irán aprobando de forma separada.

La intención de la Comisión Europea es mejorar las conexiones entre determinados puntos del territorio, como entre Madrid y Lisboa y también entre París y Estrasburgo, que también se encuentra dentro de este programa.

La Unión Europea se plantea financiar con 800 millones de euros 32 proyectos prioritarios

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Fondos públicos para el transporte español. Unos 32 proyectos de transporte se beneficiarán del plan de financiación abierto por la Unión Europea con cerca de 830 millones de euros para los próximos años, entre los que se incluyen diversos tramos del corredor ferroviario Atlántico y Mediterráneo. En la lista que acaba de hacer pública la Comisión Europea, hay 24 proyectos exclusivamente españoles y otros ocho se enmarcan dentro de infraestructuras transfronterizas europeas más amplias. El Ejecutivo comunitario adoptará su decisión definitiva al respecto el próximo 10 de julio.

El Corredor Mediterráneo podrá hacerse con un apoyo europeo de más de 180 millones de euros, mientras que el Atlántico superaría los 500 millones, según la propuesta de financiación presentada por la CE. Diversos tramos del corredor Mediterráneo como las líneas ferroviarias Valencia-Tarragona-Barcelona (124,5 millones) y Algeciras-Madrid-Zaragoza-Barcelona (1,2 millones) optarán a la cofinanciación europea, así como los proyectos para mejorar el acceso al puerto de Barcelona (36,1 millones) y de Valencia (11,6 millones).

En la vertiente atlántica, si la medida sale adelante habrá fondos, entre otros, para el tramo Averio-Salamanca-Medina del Campo (19,6 millones), Bergara-San Sebastián-Bayona (459,3 millones) y Sines-Lisboa-San Sebastián-Irún (3 millones), así como para mejorar las instalaciones eléctricas y acústicas en la línea Chamartín-Atocha-Torrejón de Velasco (11,4 millones).

También se beneficiarían del presupuesto europeo otros proyectos de la red principal en España como la conexión ferroviaria de alta velocidad Bilbao-Pamplona-Zaragoza-Sagunto (39 millones).

La CE propone tres proyectos dentro del marco de trabajo anual, a los que la UE podría aportar una financiación máxima de hasta 4 millones de euros. Uno de ellos afecta al transporte ferroviario refrigerado entre España y Holanda, otro para el aumento de la eficiencia de vagones de tren, y un tercero para mejorar la accesibilidad de pasajeros a las estaciones.

En cuanto al marco de financiación plurianual, Bruselas sugiere que reciban fondos comunitarios hasta 21 proyectos españoles y otros 8 europeos en los que también está incluida España.

La Comisión adelantó su propuesta para financiar 276 proyectos por 13.100 millones de euros dentro de la parte reservada para transportes del mecanismo ‘Conectar Europa’ (CEF), dirigido a potenciar las interconexiones en Europa. Bruselas explicó que en esta primera convocatoria dentro del nuevo marco presupuestario recibió 700 proyectos por valor de 36.000 millones de euros, pero reconoció que solo ha podido cubrir con su propuesta a un tercio de ese total.

La CE aclaró que ha dado prioridad en la selección a la eliminación de cuellos de botella, la conexión trasnacional y la multimodalidad, pero dijo que antes de tomar la decisión definitiva podría añadirse a la lista algún otro proyecto si se considera necesario.

La comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc, destacó que poner en marcha esta red transeuropea de transporte podría crear 10 millones de empleo y aumentar el PIB comunitario en un 1,8 % para 2030

Lisboa acometerá obras entre Valença y Nine para reducir a 90 minutos el viaje entre Vigo y Oporto

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El Gobierno de Portugal licitará el próximo mes de septiembre las obras de electrificación del tramo ferroviario luso comprendido entre Valença y Nine, así como la construcción de la subestación eléctrica, lo que completará la modernización del Eixo Atlántico en territorio portugués. La Administración portuguesa anunció hace unas semanas el concurso público para la construcción de la subestación, por un importe de 4,5 millones de euros, y el inicio de las obras está previsto para finales de año. El presupuesto para el conjunto de actuaciones es de 84 millones de euros, y el plazo para la conclusión de los trabajos es el ejercicio 2019.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a su homólogo portugués, Pedro Passos Coelho, recordaba al término de la XXVIII Cumbre Hispano Portuguesa celebrada este lunes en Baiona (Pontevedra) que ya se han producido “avances muy importantes” en la conexión ferroviaria entre Vigo y Oporto, cuyos tráficos se han incrementado hasta un 150%. En ese contexto, ha confirmado que el Ejecutivo portugués prevé licitar las obras de la subestación eléctrica y la electrificación del tramo entre la frontera de Valença y Nine en septiembre.

Cuando se complete la electrificación de la línea y se solventen las incompatibilidades entre los sistemas ferroviarios español y luso, el viaje entre Vigo y Oporto se reducirá hasta los 90 minutos.

Durante la celebración de la cumbre los mandatarios español y portugués se felicitaron por la puesta en marcha de un grupo de trabajo para coordinar las actuaciones de impulso del Corredor Atlántico de la Red Transeuropea de Transporte. En el ámbito del desarrollo de un mercado ibérico para el transporte de mercancías, ambos Ejecutivos han destacado la creación de la Comisión Ejecutiva del Corredor Ferroviario Atlántico de Transporte de Mercancías, que ha permitido extender el corredor que conectaba Portugal, España y Francia hasta Alemania.

Rajoy y su homólogo portugués, Pedro Passos Coelho, han analizado en la cumbre los avances que se han producido en las conexiones terrestres entre ambos países, en particular en los enlaces ferroviarios pertenecientes al Corredor Atlántico, Madrid-Lisboa y Medina del Campo-Salamanca-Aveiro.