Archivo diario: mayo 10, 2010

Portugal apuesta por la alta velocidad

Crisis, pero voluntad de avanzar. La alta velocidad se abre paso en el país vecino. El Gobierno de Portugal ha firmado el contrato de concesión de los primeros 170 kilómetros de AVE entre Lisboa y Madrid, aunque admite retrasar la construcción del tercer puente sobre la desembocadura del río Tajo, incluido en el segundo tramo. El ministro de Obras Públicas portugués, Antonio Mendonca, justificó el retraso en su construcción por “las dificultades económicas y financieras actuales”, aunque aseguró que la conexión entre Lisboa y Madrid para 2013 “no corre riesgo”, ya que se pueden adoptar “medidas de transición”. El AVE entre Lisboa y Madrid prevé unir en dos horas y 45 minutos a ambas capitales a partir de 2013.

La ejecución del tercer puente sobre el estuario del Tajo, que no está adjudicado, forma parte del segundo tramo del AVE luso, que debe unir los 50 kilómetros entre Lisboa y Poceirao para completar el eje entre ambas capitales ibéricas.

Mendonca hizo estas declaraciones tras formalizar los primeros 170 kilómetros del ferrocarril de alta velocidad entre Lisboa y Madrid, cuyo tramo comprenderá desde Poceirao -a 50 kilómetros de la capital portuguesa- hasta Caia, junto a la frontera española por Badajoz.

El titular de Obras Públicas explicó que el proyecto del puente es una Sociedad Público-Privada “más dependiente de las condiciones del mercado para su financiación”, lo que constituye una “diferencia significativa” frente al trecho hoy contratado, matizó.

El tramo Poceirao-Caia, cuyas obras se esperan que comiencen en los próximos meses, tiene un coste de unos 1.500 millones de euros (31% corresponde al Estado luso) y fue adjudicado al consorcio ELOS, encabezado por las empresas lusas Soares de Acosta y Brisa (participada por la española Abertis). El tramo “no se trata de un capricho”, justificó Mendonça, y juzgó que es “una necesidad para que el país pueda reforzar sus conexiones internacionales y tener impactos muy significativos” en el país.

La firma del primer tramo del AVE coincide con el aumento de las dudas en Portugal respecto a idoneidad de la infraestructura. Entre las voces recelosas, destaca la del presidente de la República, el conservador Aníbal Cavaco Silva, que sancionó en marzo el proyecto, aunque condicionado a un estudio de viabilidad económica. “Coincide con aquello que muchos economistas y muchos políticos han defendido”, dijo Cavaco Silva, cuestionado por los periodistas acerca del anuncio del primer ministro luso, que admitió desde Bruselas el aplazamiento de las grandes obras públicas aún no adjudicadas.

(Imagen Cornelius en Wikimedia Commons. Estación de Santa Apolonia de Lisboa)