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El Ferrocarril de Sóller, en obras hasta febrero

El Ferrocarril de Sóller parará el servicio ferroviario desde el 10 de diciembre hasta el 3 de febrero de 2019, ambos incluidos, con motivo de las mejoras de las vías. Además, el tranvía de esta localidad mallorquina cerrará del 7 al 20 de enero.

Estas mejoras se llevan a cabo cada año para renovar la red viaria y velar por la seguridad de los pasajeros. Así, para este año se tiene previsto el mantenimiento del tramo de vía que discurre por encima del puente ‘Cinc ponts’. El puente es una de las estructuras fijas más emblemáticas del recorrido del tren. Se ubica en la finca de Montreials y su nombre se debe a los cinco arcos que conforman el viaducto con el que la vía del tren salva un desnivel de más de diez metros de altura por donde discurre el cauce de un torrente.

Los trabajos consistirán en realizar un refuerzo a la estructura. Para ello se retirarán unos 90 metros de vía y balasto y en su lugar se construirá una plataforma de hormigón. “Esta mejora reforzará el puente con una sobreplataforma y, a la vez, se reduce el peso que debe soportar el puente”, explica Javier Igual, ingeniero de la empresa.

La empresa continuará con la mejora de la vía en el interior del túnel mayor que atraviesa la Serra d’Alfàbia, donde se sustituirá un tramo del trazado ferroviario por una “vía en placa”, donde los soportes de los raíles van encastados en una base de hormigón armado. El tren retomará su actividad a partir del 3 de febrero.

El presidente del Tren de Sóller, Óscar Mayol, ha indicado que, hasta el 31 de octubre, entre el tren y el tranvía, han vendido 1,29 millones de billetes, una cifra que representa un descenso del 2’77% en relación al año anterior. No obstante, ha apuntado que “la temporada ha sido buena”. También ha señalado que el sistema de información al viajero a funcionado “con notable éxito” y que han disminuido las quejas entre los pasajeros. Este sistema consiste en una serie de pantallas ubicadas en las instalaciones en las que se informa a los viajeros de los horarios de los trenes/tranvías, y de cualquier eventualidad.

El ferrocarril completa desde 1912 el trayecto entre Palma y Sóller de 27,3 kilómetros y ofrece a los viajeros los paisajes de la Sierra de la Tramuntana. Desde el año 2006 se ha procedido a la renovación completa de unos 23,5 kilómetros de vía, siendo 19 kilómetros en la vía comprendida entre Palma-Sóller y 4,5 km en el tramo comprendido entre Sóller y Port de Sóller.

Sóller reclama la devolución de la Ferrotrade

El Ferrocarril de Sóller quiere recuperar para el servicio la locomotora diésel Ferrotrade para destinarla a la brigada de mantenimiento de la vía férrea y cubrir el servicio cuando haya cortes en el suministro eléctrico. La máquina de tren fue cedida hace una década a la Asociación Amigos del Ferrocarril de Baleares (AAFIB), una entidad que posteriormente la cedió a la fundación Ferrocaib.

La locomotora está depositada actualmente en las cocheras que gestiona Ferrocaib, ya que uno de los objetivos que se pretende con ella es ponerla en circulación en la línea de tren que Ferrocaib quiere habilitar en un tramo de la vía verde que conecta Manacor con Artà a la altura de Son Carrió. Construida en 1968 por Autotrade en Madrid, prestó servicio hasta mediados de la década de los 80. Fue rehabilitada parcialmente con motivo de la celebración del 125 aniversario del tren en Mallorca. Esta máquina está equipada con un motor Deutz de 12 cilíndros y 500 caballos de potencia.

Quedó relegada a una vía muerta en la estación de Buñola en donde estuvo en trámites de ser vendida a un coleccionista de maquinaria industrial a precio de chatarra al igual como hizo el tren de Sóller con una vagoneta Tolva y un vagón dresina autopropulsado. Las gestiones realizadas por la asociación consiguieron frustrar dicha venta, ya que esta máquina debía quedar para el Museo del Ferrocarril y no en manos de un particular.

Cuentan de esta máquina que protagonizó una de las grandes hazañas de esta línea, al tirar de un convoy formado por seis coches y dos automotores averiados en la estación de Buñola hasta Sóller desobedeciendo las órdenes del entonces jefe de explotación y talleres. Buen conocedor de las posiblidades de esta máquina, sabía del peligro de quedarse a mitad de camino entre Buñola y Sóller con el convoy lleno de pasajeros, pero el maquinista consiguió llegar hasta su destino.

El Ferrocarril de Sóller ha llevado a cabo los primeros contactos con los Amics del Ferrocarril para negociar la devolución de la locomotora, ya que es la entidad con la que la empresa sollerense firmó el convenio de cesión de la máquina de tren. Con su recuperación, la empresa quiere ponerla otra vez en orden de servicio para destinarla al transporte de materiales para la brigada que trabaja en el mantenimiento de la vía. También quiere tenerla en reserva para cubrir algunos servicios cuando se produzcan cortes en el subministro eléctrico.

(Imagen Werner Harmeier. Ruemlang (Suiza) en Spanish Railway)

Billetes para residentes en Sóller

La conselleria de Movilidad del Govern y el Ferrocarril de Sóller llegan a un acuerdo para habilitar unas nuevas tarifas de tren y tranvía para residentes con el fin de sustituir las que fueron declaradas ilegales por las instituciones europeas. El contenido del acuerdo no se dará a conocer hasta que la Comisión Europea dé su visto bueno a la propuesta, según explica el presidente de la compañía, Óscar Mayol.

El tren de Sóller se vio obligado en febrero a retirar el descuento del que se gratificaban los residentes en las islas tras la denuncia presentada ante la Unión Europea (UE) por un ciudadano alemán. La Comisión Europea emplazó al Govern a eliminar este tipo de beneficios porque entendía que se estaba incurriendo en una discriminación por razón de nacionalidad.

El director general de Movilidad, Jaume Mateu, se ha reunido con los responsables del ferrocarril para establecer una solución al problema generado con la resolución europea. Aunque Mayol no quiso dar a conocer las disposiciones alcanzadas en la sesión, el presidente de la operadora explica que “hemos llegado a un acuerdo que ahora deberá ratificar la UE para confirmar que se ajusta a la legalidad”.

En un primer momento se barajó crear unos nuevos abonos basados en la frecuencia de uso del tren y no por la residencia del usuario, con la finalidad de no contradecir la resolución de la UE. El principal problema que presenta esta modalidad de descuentos es que no afecta al billete sencillo, que deberá pagarse en su integridad, de acuerdo con la propuesta. Esta medida es es similar a la que se aplica en otros transportes públicos como el metro o los trenes de SFM.

Tomando únicamente como referencia el ejercicio de 2016, unos 50.000 residentes de la Comunidad hicieron uso del descuento habilitado para proceder a viajar tanto en el tren como en el tranvía de Sóller. Según datos de la compañía, 140.733 pasajeros utilizaron los abonos de residente del tren y del tranvía durante el pasado ejercicio. A partir de estos datos, puede observarse que el 8,81% de pasajeros del tren son residentes, mientras que en el tranvía la cifra se rebaja al 4,57%. En el último ejercicio, el Ferrocarril de Sóller registró 1.992.748 pasajeros, de los que el 59% (1.171.357 pasajeros) lo hicieron con el tranvía. El resto, 821.391 pasajeros, utilizaron el servicio de tren.

El alcalde de Sóller, Jaume Servera, decía hace unas semanas que “para nosotros ya estaba bien el sistema que ahora se eliminará”, aunque avanzó que “sabemos que el Govern ya trabaja para crear otro tipo de abono o tarifa especial para los residentes” con los que “se aplicará algún tipo de descuento“. Por su parte, el conseller de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons, transmitió un mensaje de “tranquilidad” y aseguró que se estudian “fórmulas que hacen viable que personas que lo utilizan con frecuencia tengan otros precios”.

La denuncia de un alemán obliga a retirar el descuento del Tren de Sóller a los baleares

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Discriminiatorio. El tren turístico de Sóller, que lleva más de un siglo en funcionamiento, dejará de ofrecer a partir de abril el habitual descuento para los residentes de Baleares por la denuncia interpuesta por un ciudadano alemán ante la Unión Europea. La Comisión Europea ha emplazado al Govern balear a eliminar este tipo de beneficios al entender que se está incurriendo en una discriminación por razón de nacionalidad.

En declaraciones a IB3 Radio, el director general de Movilidad del Govern balear, Jaume Mateu, informa de esta denuncia de la Unión Europea (UE), que considera que los descuentos a los residentes suponen un trato desigual a los ciudadanos de otras nacionalidades. El billete sencillo Palma-Sóller tiene un precio de 16 euros y en el caso de los residentes es de 7 euros.

El ferrocarril completa desde 1912 el trayecto entre Palma y Sóller de 27,3 kilómetros y ofrece a los viajeros los paisajes de la Sierra de la Tramuntana. Tras estudiar el caso, los responsables comunitarios avisaron al ejecutivo balear que iniciarían un procedimiento sancionador si no se modificaban los precios.

El director general añade que ahora se está trabajando con la empresa del tren de Sóller en un cambio tarifario que permita premiar, a través de abonos o un sistema similar, a los usuarios que puedan utilizar el servicio más de una vez.

Precisamente este lunes se restablece el servicio de trenes entre Palma y Sóller tras haber estado cerrado tres meses para realizar las obras de mantenimiento y mejora que cada año se llevan a cabo. El primer tren de Palma a Sóller saldrá a las 10.30 horas.

El cierre de invierno ha durado tres meses y ha servido para llevar a cabo las tareas de mantenimiento habituales y de consolidación de los túneles 1, 2 y 3 que atraviesa el tren centenario por la Serra d’Alfàbia. Este año, se adelantó el cierre un mes -al 7 de noviembre- “para hacer los trabajos de compactación de los túneles que sirven para reforzar las estructuras y, en concreto, en el túnel mayor hay que reforzar un tramo de la bóveda con hormigón armado”, según explica Óscar Mayol presidente del Tren de Sóller.

Desde el año 2006 se ha procedido a la renovación completa de unos 23,5 kilómetros de vía, siendo 19 kilómetros en la vía comprendida entre Palma-Sóller y 4,5 km en el tramo comprendido entre Sóller y Port de Sóller.

Sóller, tres meses de cierre por obras

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A partir del 7 de noviembre el tren de Sóller cierra sus puertas hasta la próxima temporada. Un cierre que durará alrededor de tres meses para llevar a cabo las tareas de mantenimiento habituales y de consolidación de los túneles 1, 2 y 3 que atraviesa el tren centenario por la Serra d’Alfàbia. El presidente del Ferrocarril de Sóller, Óscar Mayol, explica que el cierre de la línea se hace cada año «para realizar las revisiones oportunas de mejora de las vías y velar así por la seguridad de los pasajeros».

Este año, se adelanta el cierre un mes «para hacer los trabajos de compactación de los túneles que sirven para reforzar las estructuras y, en concreto, en el túnel mayor hay que reforzar un tramo de la bóveda con hormigón armado». Para ello, durante estos meses trabajarán «entre unas 20 y 30 personas entre técnicos y la brigada», apunta Óscar. El servicio se reabrirá a principios de febrero de 2017, informa Mayol, «si no hay ninguna novedad el lunes día 6 de febrero, pero si acabamos las obras antes, abriremos antes».

Cabe destacar que desde el año 2006 se ha procedido a la renovación completa de unos 23,5 kilómetros de vía, siendo 19 kilómetros en la vía comprendida entre Palma-Sóller y 4,5 km en el tramo comprendido entre Sóller y Puerto de Sóller.

El Ferrocarril de Sóller une desde 1912 las ciudades de Palma y Sóller a través de 27 kilómetros de bellos paisajes y que conserva su carácter y estructura original a la perfección. Movido gracias a un automotor de tracción eléctrica, el tren de Sóller es el único de estas características que se encuentra actualmente en funcionamiento. A lo largo de su recorrido se desliza por trece túneles que atraviesan la Sierra de Tramuntana llegando en una hora a su destino final: Sóller, un pueblo que combina el encanto Mediterráneo con el aire cosmopolita de un puerto comercial abierto a Europa.

El 16 de abril de 1912, curiosamente el mismo día del hundimiento del Titanic, quedó inaugurada la línea ferroviaria que unía Sóller con la capital. El hombre clave en la creación del Ferrocarril de Sóller es, sin duda, Jeroni Estades i Llabrés, cofundador de la Compañía de Navegación Sollerense, parlamentario y sagaz hombre de negocios. Su visión de futuro le hizo apostar a principios de este siglo por el ferrocarril como medio de transporte entre Sóller y Palma de Mallorca, trayecto que hasta entonces sólo era posible por mar, y por la electricidad como fuente de energía del nuevo tren.

Luis Bobio fue el encargado de construir la línea de este particular ferrocarril, cuyas obras comenzaron en 1907, iniciándose de forma simultánea desde ambos extremos de la línea. El equipo de trabajo que empezó en Palma pudo contar con la ayuda de una pequeña locomotora llamada ‘María Luisa’; por su parte, los que partían de Sóller tuvieron que abrirse paso por la Sierra de Alfabía con mulas. Ambas brigadas se encontraron en un punto común en 1911 ante el asombro de los lugareños que no creían posible que ambos grupos se encontraran sin sufrir desviaciones en su trayectoria.

El presidente del Ferrocarril de Sóller asegura que las obras consistirán en reforzar la bóveda del túnel en un segmento de entre 50 y 70 metros muy próximo a la boca Norte de Sóller, una operación que nunca antes se había realizado. Los técnicos atribuyen el movimiento a un cambio de pesos en la vertical del túnel, probablemente causada por cambios en las bolsas de agua debidos a causas imposibles de señalar. Según Mayol el desplazamientos es inapreciable a simple vista y ha sido detectado gracias al seguimiento que los topógrafos realizan de forma periódica «y preferimos intervenir antes de que el problema sea más grave».

El tren del Soller cerrará de noviembre a febrero para reparar la bóveda del túnel mayor

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El Ferrocarril de Sòller suspenderá el servicio durante tres meses por actuaciones de reparación del túnel mayor de la centenaria línea de tres kilómetros de longitud. Los técnicos han detectado una desviación en la galería cercana a un centímetro lo que aconseja realizar una intervención que mantendrá el servicio interrumpido durante tres meses a partir de noviembre. El comité de empresa asegura que no ha recibido información alguna y expresa su preocupación por el cese del servicio.

La dirección de la empresa justifica el paro por las obras que se realizarán en el túnel mayor entre los meses de noviembre y febrero. Desde hace más de una década, el Ferrocarril de Sóller interrumpe sus servicios entre el 10 de diciembre y el 1 de febrero, ante la necesidad de realizar mejoras en la infraestructura.

El personal critica la decisión porque carece de información técnica sobre la actuación, la magnitud de las obras a realizar, si se ha producido movimiento estructural y si actualmente existe riesgo o no para los trabajadores y usuarios que diariamente cruzan el túnel en el tren. La representación de la plantilla calificao la actitud de la dirección de la empresa de “caciquil”, ya que incumple el requisito indispensable de informar a los representantes legales de los trabajadores.

Los trabajadores explican que hace 30 años la empresa Cubiertas y Mazof ejecutó en un mes unas obras en el túnel mayor que consistieron en cambiar los raíles en 2.876 metros de longitud. Se sorprenden de que ahora se prevean trabajos de tres meses para arreglar 50 metros de bóveda en la citada galería.

El comité de empresa espera que este cese de servicio no suponga un intento de la empresa de temporalizar el funcionamiento del tren a costa de las condiciones laborales, “forzando cada vez más la modalidad de trabajadores fijos discontinuos”. Según los representantes de los trabajadores, la seguridad en la circulación del ferrocarril requiere inversión en personal, condiciones laborales estables, mejoras en equipamientos y elementos auxiliares, y la aplicación de un reglamento de circulación “sensato” y “riguroso”.

El presidente del Ferrocarril de Sóller, Óscar Mayol, asegura que las obras consistirán en reforzar la bóveda del túnel en un segmento de entre 50 y 70 metros muy próximo a la boca Norte de Sóller, una operación que nunca antes se había realizado. Los técnicos atribuyen el movimiento a un cambio de pesos en la vertical del túnel, probablemente causada por cambios en las bolsas de agua debidos a causas imposibles de señalar. Según Mayol el desplazamientos es inapreciable a simple vista y ha sido detectado gracias al seguimiento que los topógrafos realizan de forma periódica «y preferimos intervenir antes de que el problema sea más grave».

Las obras empezarán el día 7 de noviembre, un mes antes de la fecha elegida durante los últimos años por el Ferrocarril de Sóller para paralizar los servicios de tren y acometer obras en su trazado, y durarán hasta principios de febrero, aunque podrían durar más de lo inicialmente previsto.

El tranvía de Soller adquiere material a un coleccionista de Aragón para ampliar su parque

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El Ferrocarril de Sóller está a punto de cerrar la operación de compra de un tranvía con el fin de ampliar su parque de vehículos. A la espera de resolver los últimos flecos, el material puede llegar a Mallorca en las próximas semanas. La adquisición de este material tiene por objetivo disponer de los elementos básicos de un tranvía para que pueda construirse uno completamente nuevo en los talleres de la compañía. Por eso, más que por el vehículo en sí, la compra se hace porque la empresa dispondrá de un boggie (conjunto de ruedas), la timonería de control, los asientos y otros elementos que difícilmente hoy en día pueden encontrarse en el mercado, explica el presidente de la operadora, Óscar Mayol.

Al parecer, estos elementos se encuentran en manos de un coleccionista de tranvías de Aragón, que a lo largo de los años ha reunido material rodante antiguo de líneas de distintas partes del mundo. El material que prevé adquirir el Ferrocarril de Soller será de similares características al que tiene en uso actualmente, en tanto que se trata de una unidad de los tranvías de Lisboa, como los que ya circulan en Sóller desde el año 1998.

El Tranvía de Sóller afronta la temporada 2016 con “buenas perspectivas”. El pasado año registró 762.043 pasajeros en el tren y 1.066.917 en el tranvía. Ante estos datos, “las previsiones son muy positivas tanto en el número de viajeros como en el número de puestos de trabajo que se mantendrán todos alcanzando casi el centenar de trabajadores“.

La línea que conecta Palma con Sóller y el Puerto de Sóller permaneció a principios de año dos meses interrumpido, debido a las obras de mejora realizadas en las vías y estaciones por las que circula. Durante ese tiempo se renovó total de unos 0,6 Kilómetros de vía tanto en el tramo entre Palma y Sóller, como en el trazado entre Sóller y Puerto de Sóller. Además se realizó un desmontaje completo de toda la parte eléctrica y electrónica, incluyendo todo el cableado existente y se completó el mantenimiento completo por parte del taller de carpintería.

Durante los meses de diciembre y enero se renovó por completo la instalación de todos los elementos de tracción y frenado, cableado, autómatas, sistemas de gestión y conducción. Para esta temporada, está previsto poner también en funcionamiento el tranvía 21, dañado gravemente por un accidente con un vehículo el verano pasado”.

Cabe destacar que desde el año 2006 se ha procedido a la renovación completa de unos 23,5 kilómetros de vía, siendo 19 kilómetros en la vía comprendida entre Palma-Sóller y 4,5 kilómetros en el tramo comprendido entre Sóller y Puerto de Sóller.

El tren de Sóller reinicia su servicio tras dos meses parado por obras de mejora

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El Ferrocarril de Sóller ha renovado el 70% de su trazado viario en los últimos diez años y ha sustituido 24 kilómetros de vías. La empresa inició un importante plan de mejora de sus infraestructuras en 2006, cuando consignó una inversión de más de 14 millones de euros a cambio de la renovación de su concesión administrativa por otros 50 años más.

El ferrocarril solleric, que el pasado lunes inició sus servicios tras dos meses de paralización por obras de mejora, tiene pendiente aún completar la renovación de su trazado al que todavía le quedan diez kilómetros por sustituir. La inversión ejecutada supera los 16 millones de euros, presupuesto que se ha destinado a la mejora de la infraestructura fija y rodante, así como la mejora tecnológica de sus trenes y estaciones, explicaron desde la empresa.

En la última parada técnica de diciembre y enero se sustituyeron 600 metros de vías y se ha repasado el resto mediante la maquinaria que trabaja en la nivelación de los raíles. También se ha realizado un desmontaje completo de toda la parte eléctrica y electrónica, incluyendo todo el cableado existente y se ha realizado el mantenimiento completo por parte del taller de carpintería”.

El crecimiento del servicio ferroviario durante el pasado ejercicio se ha traducido en un 4,5% más de pasajeros. El tranvía movilizó 1.066.917 viajeros (4,5% más que en 2014), mientras que el tren que une Sóller con Palma transportó 762.043 personas, lo que supone una mejora del 4,3% respecto el 2014. En cifras absolutas el total de viajeros transportados supone 1.828.960 personas mientras que el incremento fue de 78.696 pasajeros más.

De cara a esta temporada, el presidente de la compañía, Óscar Mayol, afirma que hay “buenas perspectivas” en cuanto al volumen de pasajeros. A lo largo de los próximos meses los talleres de la compañía pondrán en circulación el tranvía 21, dañado gravemente por un accidente con un vehículo el verano pasado.

El Ferrocarril de Sóller une desde 1912 las ciudades de Palma y Sóller a través de bellos paisajes y que conserva su carácter y estructura original a la perfección. Movido gracias a un automotor de tracción eléctrica, el tren de Sóller es el único de estas características que se encuentra actualmente en funcionamiento. A lo largo de su recorrido se desliza por trece túneles que atraviesan la Sierra de Tramuntana llegando en una hora a su destino final: Sóller, un pueblo que combina el encanto Mediterráneo con el aire cosmopolita de un puerto comercial abierto a Europa.

El 16 de abril de 1912, curiosamente el mismo día del hundimiento del Titanic, quedó inaugurada la línea ferroviaria que unía Sóller con la Capital.

El hombre clave en la creación del Ferrocarril de Sóller es, sin duda, Jeroni Estades i Llabrés, cofundador de la Compañía de Navegación Sollerense, parlamentario y sagaz hombre de negocios. Su visión de futuro le hizo apostar a principios de este siglo por el ferrocarril como medio de transporte entre Sóller y Palma de Mallorca, trayecto que hasta entonces sólo era posible por mar, y por la electricidad como fuente de energía del nuevo tren. Luis Bobio fue el encargado de construir la línea de este particular ferrocarril, cuyas obras comenzaron en 1907, iniciándose de forma simultánea desde ambos extremos de la línea.

El tren de Sóller prepara su centenario con una exposición sobre el ferrocarril que conecta con Palma

Centenario a la vista. El Ferrocarril de Sóller inicia los actos de su primer siglo de vida, que la isla celebrará por todo lo alto el próximo 16 de abril. El pasado viernes se inauguró una exposición en la sala polivalente del museo modernista Can Prunera. La muestra repasa la historia de la construcción de la línea de ferrocarril entre Sóller y Palma con algunos planos del proyecto inicial, así como fotografías que muestran la complejidad de los trabajos que se realizaron casi a mano. Más documentos, objetos y maquinaria antigua completan la muestra que se podrá ver en Can Prunera hasta el 6 de mayo. También Actualmente está en marcha un concurso de fotografía relacionado con el centenario del tren.

‘Tren de Sóller: 100 anys de trajecte‘ (1912-2012) es el título de la muestra sobre el Ferrocarril de Palma que recoge numeroso material histórico del emblemático tren. Muchas de las piezas expuestas forman parte de su pasado y con los años han sido reemplazadas por material más moderno. Una de las más cotizadas es el teléfono con el que comunicaban las estaciones con los convoyes, aunque también destacan un volante de conducción de uno los automotores, un regulador de velocidad, piezas de la central eléctrica y otros mecanismos de este curioso ferrocarril.

Muchos de los objetos que se exhiben están protegidos por unas vitrinas de cristal, ya que son prácticamente únicos y tienen un gran valor sentimental. Las paredes de la sala están cubiertas con diferentes fotografías antiguas relacionadas con el tren o la acción número uno que emitió la compañía tras ser fundada a principios del siglo XX.

El Ferrocarril de Sóller une desde 1912 las ciudades de Palma y Sóller a través de 27 kilómetros de bellos paisajes y que conserva su carácter y estructura original a la perfección. Movido gracias a un automotor de tracción eléctrica, el tren de Sóller es el único de estas características que se encuentra actualmente en funcionamiento. A lo largo de su recorrido se desliza por trece túneles que atraviesan la Sierra de Tramuntana llegando en una hora a su destino final: Sóller, un pueblo que combina el encanto Mediterráneo con el aire cosmopolita de un puerto comercial abierto a Europa.

El 16 de abril de 1912, curiosamente el mismo día del hundimiento del Titanic, quedó inaugurada la línea ferroviaria que unía Sóller con la Capital.

El hombre clave en la creación del Ferrocarril de Sóller es, sin duda, Jeroni Estades i Llabrés, cofundador de la Compañía de Navegación Sollerense, parlamentario y sagaz hombre de negocios. Su visión de futuro le hizo apostar a principios de este siglo por el ferrocarril como medio de transporte entre Sóller y Palma de Mallorca, trayecto que hasta entonces sólo era posible por mar, y por la electricidad como fuente de energía del nuevo tren.

Luis Bobio fue el encargado de construir la línea de este particular ferrocarril, cuyas obras comenzaron en 1907, iniciándose de forma simultánea desde ambos extremos de la línea.

El equipo de trabajo que empezó en Palma pudo contar con la ayuda de una pequeña locomotora llamada ‘María Luisa’; por su parte, los que partían de Sóller tuvieron que abrirse paso por la Sierra de Alfabía con mulas. Ambas brigadas se encontraron en un punto común en 1911 ante el asombro de los lugareños que no creían posible que ambos grupos se encontraran sin sufrir desviaciones en su trayectoria.

Otra joya ferroviaria, la ‘cocodrilo’ de Soller, acaba sus días bajo el soplete de un chatarrero

Otra joya que cae. El soplete ha puesto fin a la existencia de la ‘cocodrilo’ de Soller, que recaló en la isla en 2006 tras un intercambio con el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia al que le cedió un tranvía que en su día había cubierto servicio en las calles de Bilbao, con el número de serie U-52. La locomotora eléctrica llegó para cubrir el servicio turístico del tren de Soller, pero al cabo de poco tiempo acabó sin destino y a merced de los vándalos, hasta que sus propietarios decidieron, sin aviso, convertirla en chatarra. El patrimonio ferroviario español pierde así otra de sus piezas históricas.

La ‘cocodrilo’ de Soller perteneció a los Ferrocarriles Vascongados y acabó su vida activa en 1999 en el servicio de Vías y Obras de la compañía que heredó su propiedad, Eusko Tren. Seriada con el número 10 (4010 cuando estuvo en manos de Feve) y bautizada con el nombre de ‘Irukurutzeta’, esta máquina formaba parte de una serie de diez vehículos fabricadas por la firma suiza Brown Boveri, entre 1928 y principios de 1929, si bien la parte mecánica corrió bajo la responsabilidad de firma belga Haivie St Pierre. Entregada en el puerto de Alcudia, se desmontaron los bogies, se adaptaron al ancho de vía del Tren de Soller (914mm) y se bobinaron para su tensión. Todo parecía encarrailado, pero sin que nadie lo sepa a ciencia cierta fue apartada en el apeadero de Santa María del Carmí, muy cercano a Palma. Con el tiempo, casi abandonada y cercada para evitarlemales mayores, acabó vandalizada, degradada hasta su descomposición y ahora achatarrada.

Las locomotoras Brown Boveri permanecieron en servicio activo hasta comienzos de la década de los años noventa del pasado siglo, aunque algunas de ellas todavía están en orden de marcha en otros ferrocarriles o en museos, como en el Museo de Azpeitia, donde se custodian la número 2 ‘Ulia’ y la número 6 ‘Arrate’; la número 4 ‘Kalamua’, la 8 ‘Galdaramiño’ y la 9 ‘Andux’ se encuentran en manos del Ferrocarril del Jura, José María Valero y los Ferrocarrules de la Generalitat Valenciana, respectivamente. El resto (la número 1 ‘Ganguren’, la 5 ‘Mugarra’, la 7 Aluitz’) han sido desguazadas o no tienen motor (la ‘Bizkargi’, seriada con el número 3, en el depósito de Azpeitia).

La Compañía de los Ferrocarriles Vascongados fue fundada en 1906 como consecuencia de la fusión de varias líneas de ferrocarril vizcaínas y guipuzcoanas. En 1977 pasó a integrarse en el ente público de ferrocarriles vascos ‘Eusko Trenbideak’.
Aunque son denominadas ‘cocodrilo’, en realidad no son tal. Según aseguran los especialistas, en un sentido estricto, las únicas “cocodrilo” que hubo en España fueron las C-C de vía métrica del ferrocarril de Fuente del Arco a Peñaroya y Puertollano en el tramo electrificado de Conquista. Solamente estas locomotoras tuvieron accionamiento por bielas y un morro en cada extremo. Lo que acaba por reconocerse en el argot ferroviario con el nombre del citado reptil.

El ferrocarril de Sóller realiza desde 1912 ininterrumpidamente y a diario el trayecto en tren entre Palma de Mallorca y Sóller de 27,3 kilómetros y desde 1913 el trayecto en tranvía entre Sóller y el Puerto de Sóller de 4,9 kilómetros.

El ferrocarril de Soller se caracteriza, entre otras cosas, por ser un ferrocarril de vía estrecha, con un ancho de vía de 914 mm (yarda inglesa) poco común en la actualidad y por presentar un material móvil antiguo muy variado, de carácter detallista y mantenimiento artesanal.

Además, el Ferrocarril de Soller destaca por el especial y atractivo trayecto que realiza superando la barrera natural que supone la Sierra de Alfàbia, con sus 2,8 kilómetros de ancho y 496 metros de alto. Para ello, el ferrocarril, en un tramo de tan sólo siete kilómetros supera un desnivel de 199 metros con una pendiente de 23 milímetros, atraviesa trece túneles con longitudes que van de los 33 hasta los 2.876 metros, sobrepasa varios puentes, el viaducto “dels cinc-ponts” de cinco arcos con luces de 8 metros de altura y cuantiosas curvas, algunas con radios inferiores a los 190 metros.

(Imagen Imgen gt903cc)