Archivo diario: enero 18, 2010

Tu vivienda en un antiguo vagón de tren

¿Eres un fanático de los trenes? ¿Hasta dónde serías capaz de llegar para mostrar a todo el mundo tu afición? ¿Te vuelven tan loco que estarías dispuesto incluso a vivir en un antiguo vagón de mercancías? ¿O incluso en un viejo coche restaurante? Pues bien, quizá ha llegado el momento de plantearte este tipo de preguntas porque es posible que puedas darte un gusto de esos.

Quizá lo más difícil sea hacerse con el material apropiado, aunque visto lo visto, y la desafección que hacen algunas compañías de sus rodados vagones y coches (a la vista están algunos depósitos de trenes como el Mora la Nueva donde se amontonan decenas de coches aún en buen estado para seguir en servicio), a lo mejor la tarea no resulte una misión imposible.

En algunas películas americanas (pocas europeas), no resulta inhabitual ver algunas viviendas instaladas en los antiguos materiales del mudo ferroviario. Incluso hay alguna que otra serie que muestra algun antiguo vagón de metro convertido en bar o restaurante. Y no lo disimulan, sino todo lo contrario. Recuerdo también haber visto no hace mucho tiempo una foto de un vagón de los antiguos ferrocarriles soviéticos convertido en una iglesia ortodoxa. Y más cerca algúna rama de Talgo puesta como discoteca en un pabellón industrial. Pues bien ya tenemos ofertas domésticas en nuestro país. Empresas que restauran, transforman y rehabilitan vagones de ferrocarril y que los adaptan a cada entorno, utilidad o necesidad que su proyecto requiera.

Wagonstill se presenta en España como la firma especializada en convertir el material rodante de nuestro ferrocarril en vivienda, adaptada al entorno que mejor se adapte a nuestros gustos o necesidades. La casa se compromete a limpiar el material si es madera, pulirlo si es de metal y tras una evaluación de posibles cambios, realiza tareas de estanqueidad, localiza y coloca las tomas de agua y luz, prepara el interior con todo tipo de comodidades y salida de humos y ventilación.

La firma Wagosntill ofrece este tipo de soluciones para terrazas o pequeños terrenos, de forma que usted pueda instalar su propio vagón de ferrocarril y utilizarlo como vivienda, casa de invitados, cuarto de juegos, gimnasio, cine, estudio, bar, refugio, centro cultural e incluso spa.

Lo que no dicen es si proporcionan ellos mismos los vagones y coches o es necesario acudir a la subasta del material cuado las operadores se desprenden de sus vehículos. Y tampoco anuncian cuál es el precio final por convertir el viejo material ferroviario en un auténtico luo para amantes de los trenes. Pero si estáis interesados…