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Visita (virtual) a los museos ferroviarios

Los museos del ferrocarril de Madrid y Cataluña se están adaptando a la situación extraordinaria provocada por el Coronavirus con el objetivo de seguir ofreciendo sus servicios y actividades a visitantes y usuarios. La estrategia consiste en dar visibilidad a los contenidos que ya están en sus webs y generar otros nuevos. La situación excepcional sobrevenida, que ha obligado a cerrar las puertas de los museos, ha animado a estas instituciones a ofrecer nuevos contenidos y visitas virtuales.

Para el público es un modo de entretenerse y aprender desde casa; ahora podrán acceder a sus colecciones e instalaciones sin moverse del sofá. Los equipos humanos de los dos museos y del resto de la Fundación están teletrabajando durante estos días y están a disposición del público para lo que pueda necesitar.

En Vilanova I la Geltrú (www.museudelferrocarril.org) se abren las puertas digitales del museo para dar acceso a un espacio online de conocimiento, divulgación, cultura y ocio dedicado al mundo de los trenes. Este año 2020 marca un punto de inflexión en la vida del Museo, que celebra su 30 aniversario, y aspira a posicionarse como un centro de ocio esencial de visita imprescindible y transmitir a los ciudadanos los beneficios para el bien común de utilizar el ferrocarril, como medio de transporte más sostenible.

En la web del museo el visitante podrá recorrer las colecciones de material histórico ferroviario, además de los espacios singulares y las transformaciones resultantes de las obras realizadas en los últimos años. Encontrará actividades de educación, documentación histórica e imágenes de archivo, actividades familiares y juegos. También podrá conocer al equipo que gestiona la institución y los voluntarios, cuya colaboración es esencial. El objetivo fundamental es la visibilización del Museo, teniendo muy presente la vertiente didáctica y de entretenimiento.

En Delicias (www.museodelferrocarril.org) se está trasladando a la esfera digital una parte esencial de su actividad y sus servicios para dar mayor visibilidad a contenidos que ya están en la web y generar otros nuevos. El visitante encontrará aquí contenidos relacionados con la completa colección de material histórico ferroviario conservada en el Museo, una visita virtual, piezas destacadas y galerías de fotos de los vehículos expuestos y de las salas de la colección. Podrá recorrer varias exposiciones virtuales, por ejemplo sobre la historia del ferrocarril a través de sus mapas, sobre los trenes Ter y sus 30 años de servicio (1965-1995), los 75 años de Renfe, los 25 años del AVE y el mapa de literatura ferroviaria, entre otras. La parte didáctica se refuerza con un espacio de recursos educativos, orientados al profesorado, y con otros contenidos ferroviarios al igual que enlaces a otros espacios del ferrocarril.

2020 también es un año significativo para el Museo del Ferrocarril de Madrid, que cumplió 35 años el pasado mes de diciembre, y dentro de unos días, el 30 de marzo, celebrará el 140 aniversario de su sede, la histórica estación de Delicias. A partir de esa fecha se podrá visitar online una exposición conmemorativa con nuevos contenidos sobre la estación madrileña. En cuanto a la Biblioteca Ferroviaria y el Archivo Histórico Ferroviario del Museo, ante el cierre de la sala de consulta, se están poniendo a disposición de los usuarios algunos de los libros y documentos digitales disponibles, expedientes digitalizados y fotografías.

El Museo del Ferrocarril Vasco (https://museoa.euskotren.eus/) también ha adapdao su web para hacerla más atractiva a los visitantes. Además de un pequeño viídeo de presentación, ofrece documentos históricos sobre el centro, entre los cuales se hace posible el acceso al material móvil de Feve de los años 80 y a la tesis deoctoral sobre el tranvía de San Sebastián, escrita por Juanjo Olaizola, director del centro y alma mater de este proyecto. También es posible ver material documental sobre la línea de Castejón a Bilbao; el inventario del material remolcado de 1936 de la línea Bilbao-Portugalete; así como catálogos de las empresas Luchaire (1855), Hermenegildo Mozo (1921), Casajuana número 3 (1901) y Ferrotrade (1972). Toda esta documentación es accesible a través de documentos pdf. Azpeitia dedica un apartado especial a los niños que tienen en esta web un espacio muy atractivo con diferentes juegos y pasatiempos. Entra y disfruta.

Homenaje de la AZAFT a un maquinista del vapor

Este domingo 8 de marzo tendrá lugar el acto de homenaje nacional a la figura de uno de los últimos maquinistas de locomotoras de vapor Francisco González Alcalde. El acto previsto a partir de las 12 de la mañana tendrá lugar en las instalaciones del futuro Museo del Ferrocarril de Aragón, en la Estación de Casetas. La escena servirá para que los aficionados al ferrocarril de toda España transmitan a los familiares de Paco su reconocimiento por la labor de recuperación de las locomotoras de vapor del Ferrocarril Andorra Escatrón y por la difusión de la pasión por las locomotoras de vapor en general.

Paco González empezó su vida laboral siendo muy jovencito, como aprendiz, en el Ferrocarril Utrillas–Zaragoza, donde también trabajó su padre. A principio de los años cincuenta, con la construcción del Ferrocarril Andorra Escatrón, pasó a trabajar como maquinista para la Empresa Nacional Calvo Sotelo, posteriormente Endesa, en donde se jubiló como Jefe de Seguridad. Los últimos años los dedicó a las locomotoras de vapor a escala, ayudando al Ferrocarril de la Farja de Benicasim a poner a punto sus modelos.

El homenaje tendrá lugar junto a la locomotora ‘Escatrón’, fabricada en Alemania en 1953, estrenada por Paco a su llega a España. Esta locomotora fue el gran amor de su vida. Gracias a este profesional la ‘Escatrón’ tuvo una segunda vida, tras el abandono del del vapor en el Ferrocarril Andorra Escatrón. La mantuvo en servicio acudiendo a actos y efemérides ferroviarias por toda España, desde la celebración del centenario de la rampa de Pajares y al viaje a Calatayud-Burgos de unos aficionados ingleses que vinieron a conocer la península en los años ochenta.

En 1987, la ‘Escatrón’ protagonizó el primer viaje con la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT). Una pequeña avería la obligo a quedarse en Zaragoza y desde entonces la locomotora ha permanecido al cuidado y custodia de los técnicos y especialistas en vapor de la AZAFT. En 1998 realizó su último viaje para rodar una película en Ayerbe. Tras el rodaje, las averías que se detectaron en la caldera aconsejaron no volver a ponerla en servicio sin antes efectuar una revisión completa.

La ‘Escatrón’, junto con la ‘Andorra’ construidas en 1953 por Arnold Jung con rodaje 2-4-2 T, será una de las locomotoras de vapor estrella del Museo del Ferrocarril de Aragón. La casa alemana únicamente sirvió 18 locomotoras en Espña. Ambas salieron de fábrica con los números 11647 y 11648. Recibidas para consumir carbón y debido al elevado consumo, se fuelizaron en 1966. La AZAFT confía en que se restaure y se ponga nuevamente en servicio para que, además de conocer su historia, se pueda explicar cómo es su tecnología y su funcionamiento.

El ascto de este domingo también servirá para recordar a las mujeres que trabajan en el ferrocarril, pioneras en una profesión mayoritariamenta masculina, en la que cada vez se tiende más a la paridad. El acto estará abierto al público y será gratuito. Podrá visitarse el ‘Tren Azul’, la locomotora ‘Escatrón’, disfrutar con una locomotora de vapor a escala en funcionamiento y conocer la vida de un maquinista legendario, Francisco González Alcalde.

(Imagen, cortesía de Ángel González Mir)

Un automotor 61 para el museo de Son Carrió

El Govern prevé ceder una unidad de tren diésel de la serie 61 y cinco remolques a la Associació d’Amics del Ferrocarril para que sea preservada y conservada en el espacio museográfico de Son Carrió. Ahí, la Fundació Ferrocaib, de la que Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) y Amics del Ferrocarril forman parte, desarrolla su actividad de preservación del patrimonio móvil ferroviario. La asociación ha explicado que junto con el Furgó correu, el coche de viajeros Carde Escoriaza y diverso material ferroviario, el automotor doble de la serie 61 tendrá su espacio para «dejar constancia» de parte de la historia ferroviaria.

Los trenes diésel de la serie 61 comenzaron su servicio comercial el 22 de junio de 1995; el 30 de mayo de 2019 realizaron su última circulación oficial. Fueron las primeras unidades equipadas con megafonía y con la nueva imagen de la TIB con los colores rojo y amarillo. Estos automotores automotores fueron fabricados expresamente para Servicios Ferroviarios de Mallorca (SFM) por Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) entre los años 1994 y 2003.

La serie 61 tenía como destino sustituir al obsoleto material rodante que heredó SFM de Ferrocarriles de Vía Estrecha (Feve), la compañía estatal que gestionó el ferrocarril de Mallorca hasta 1994, año en que las competencias en materia ferroviaria fueron traspasadas al Gobierno Balear. Hasta que las primeras unidades llegaron en 1995, recorrían la línea Palma de Mallorca-Inca —la única en servicio en ese momento— varios automotores de la alemana MAN SE, construidos en los años 1960 y que llegaron a la isla en 1991 procedentes de las líneas de Feve en el País Vasco, donde se había llevado a cabo una renovación del flota. Las nuevas unidades CAF convivieron dos años más, hasta 1997, con los vehículos procedentes de la operadora de vía métrica, cuando estos fueron vendidos a una compañía ferroviaria argentina.

Estos vehículos cuentan con motor en ambos extremos y sus medidas son 15,50 metros de longitud, 3,70 de alto y 2,50 de ancho. La capacidad máxima de cada tren es de 252 pasajeros; 156 de pie y 96 sentados. El tren puede alcanzar una velocidad máxima de 110 km/h, con una aceleración máxima de 1,1 m/s² y una desaceleración máxima de 2 m/s².

La electrificación parcial de las líneas del Servicio Ferroviario de Mallorca (SFM) en febrero de 2002 supusieron la paralización de la mitad del parque de estos trenes. Finalmente, fueron comprados por la ‘Chemins de Fer’ de la Provence para, una vez acondicionados, puedan circular por sus vías. El resto de trenes en activo, nueve dobles y dos triples, en 2015 fueron sometidos a un cambio de imagen exterior, así como a una reparación para dejarlos en condiciones óptimas y garantizar su servicio.

Ha sido el conseller de Movilidad, Marc Pons, quien ha informado de la noticia en sus redes sociales, después de que este lunes haya formalizado el acuerdo de venta de 11 trenes diésel de SFM a Kenya Railways por un importe de 9,6 millones de euros. La firma del contracto culmina un proceso de negociación iniciado en diciembre de 2018 y en el que se ha contado con la colaboración del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, así como de Renfe. La venta de estas unidades diesel dobles (más un remolque) se produce una vez que SFM ha completado ya la electrificación de toda su red ferroviaria, de manera que puede enajenar las unidades diesel y revertir el beneficio de su venta en la mejora de sus servicios.

El conseller ha recordado que la operación de venta de estos trenes diesel no es la primera que lleva a cabo SFM, ya que en mayo de 2017 se vendieron dos unidades dobles a la empresa regional de ferrocarriles Provence-Alpes-Côte de Azur Chemins, a França- Por su parte, Pastor Awitta, ha explicado cómo será el proceso de traslado de los trenes y su puesta en marcha. «Tenemos preparada la operativa para trasladar los trenes lo antes posible. Nuestro objetivo es que puedan estar en servicio en Nairobi el mes de abril«, ha afirmado. El embajador de Kenya en España, Richard Opembe, que se ha trasladó a Palma expresamente para estar presente en la firma del contrato, ha asegurado que «esta compraventa representa un paso más en la relaciones comerciales entre Kenya y España, situando a Kenya como país líder en Africa»-

(Imagen Sethaphopes. Creative Commons)

Vía libre para el Tren de Arganda

Este domingo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda, un vetusto convoy que circula por el antiguo Ferrocarril del Tajuña entre la estación de La Poveda en Arganda del Rey y el apeadero de la Laguna del Campillo en Rivas Vaciamadrid. Este viaje al pasado por el este de la Comunidad de Madrid tiene como objeto rememorar cómo se viajaba en este medio de transporte en el siglo XIX, y cómo se trabajaba en oficios ya desaparecidos, como fogonero o guardagujas.

Después de que los voluntarios del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (Cifvm) hayan estado reparando la vía tras las pasadas inundaciones de Arganda del Rey, el 1 de marzo comienza la temporada de primavera del Tren de Arganda. Este tren forma parte de un ferrocarril histórico, gestionado por esta asociación sin ánimo de lucro. Tiene su salida desde la primera estación todos los domingos de las temporadas de primavera y otoño a las 10.00, 11.00, 12.00 y 13.00 horas. El coste del billete es de solo cinco euros por viajero, salvo los niños menores de tres años que viajan gratis al no ocupar asiento.

El tren está formado por locomotoras de vapor o diésel; coches de madera, algunos ya centenarios, como el AC-201, fabricado por Carde y Escoriaza en 1916, y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda a partir de chasis de antiguos vehículos ferroviarios. Adicionalmente, se acostumbra a incorporar un coche de ‘Jefe de Tren’, reconvertido en coche de pasajeros y procedente del antiguo ferrocarril Ponferrada-Villablino.

Durante el trayecto de ida y vuelta a la Laguna del Campillo, de unos 45 minutos, el tren cruza el río Jarama por el mayor puente metálico de ferrocarril en la Comunidad de Madrid, y discurre paralelo a los riscos de El Piúl hasta llegar a la laguna Campillo. Ya en el apeadero, la locomotora efectúa la maniobra de cambio del sentido de la marcha y puede ser contemplada en vivo por los viajeros. En estas fechas cercanas a la primavera, los visitantes también podrán disfrutar de la observación en la cercana laguna de cientos de aves, como zampullines, garzas reales o somormujos, que anidan o realizan paradas migratorias en pleno Parque Regional del Sureste.

Este centenario tren de vapor no es el único protagonista de esta vuelta al pasado, ya que toda la línea ferroviaria y sus instalaciones, como la estación y el apeadero de La Poveda, la cabina de “enclavamientos y señales”, o los talleres en los que se restauran los vehículos, constituyen el Museo del Tren de Arganda, un auténtico museo vivo del ferrocarril. Además, en una nave anexa a los talleres de Cifvm, situados en el apeadero de La Poveda, los miembros de la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (Asocufe) permiten disfrutar de una gran maqueta de tren a escala HO. Para hacer más cómoda la visita a esta maqueta, el Cifvm pone en circulación un pequeño tren lanzadera desde la estación de La Poveda al apeadero del mismo nombre al término de cada viaje del Tren de Arganda, excepto el que tiene salida a las 13.00 horas. El precio de la visita a la maqueta, que incluye el traslado en el tren lanzadera es de dos euros.

Los miércoles lectivos, también se realizan visitas de grupos escolares, que incluyen el viaje en el Tren de Arganda, con tracción diésel, y también la visita al museo de la estación de La Poveda, donde se ven sus instalaciones ferroviarias, como el depósito de agua y su aguada, el accionamiento de un aparato de vía, las barreras del paso a nivel, la carbonera o la caseta de enclavamientos y señales. También se podrá visitar la maqueta de ASOCUFE.

Además de las labores de reconstrucción de la infraestructura que han tenido que hacer por las inundaciones del pasado otoño, los voluntarios del Cifvm continúan todo el año reparando y restaurando locomotoras, coches, vagones y demás elementos ferroviarios para que el tren pueda circular en estas fechas, y para conservar este patrimonio que pertenece a nuestra historia. Esta asociación se formó en 1987 de la mano un grupo de aficionados al tren para dar rienda suelta a sus hobbies ferroviarios, que en esos primeros años era el del modelismo tripulado de 5 pulgadas. Tres años más tarde, decidieron comprar su primer vehículo de ‘tamaño real’, una máquina de vapor de ancho de vía métrico que iba a ser desguazada y que, una vez restaurada, recibiría el nombre de la localidad de adopción: ‘Arganda’.

Esta locomotora fue alojada en una nave industrial de Arganda muy próxima al trazado del antiguo Ferrocarril del Tajuña, la cual les fue cedida por el Ayuntamiento de esta localidad madrileña. Inicialmente, los miembros del Cifvm, a la vez que empezaron la restauración de la locomotora, siguieron trabajando con sus trenes de 5 pulgadas pero, a medida que iban consiguiendo más vehículos de ‘tamaño real’, como dos cisternas del Ferrocarril del Tajuña o cuatro vagones dedicados al transporte de mercancías procedentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Catalana, decidieron dedicarse en exclusiva a esta nueva tarea.

En noviembre de 1997 dejó de circular el último tren comercial del Ferrocarril del Tajuña en único tramo activo que quedaba (Alto de Morata-Vicálvaro) consiguiendo la asociación, en conversaciones con la cementera Portland-Valderrivas, propietaria del ferrocarril, como con la Comunidad Autónoma de Madrid, que no se desmantelase el pequeño tramo de casi cuatro kilómetros, por el que ahora circula el tren. Después de varios años de reconstrucción de la línea y del material ferroviario, el 4 de mayo de 2005 se inaugura el Museo del Tren de Arganda y se pone en marcha la circulación ‘regular’ del conocido tren.

A partir de entonces, el Cifvm se ha dedicado a la compra y restauración de material móvil, al mantenimiento del antiguo y también de la línea por donde circula o a la promoción de los viajes en el Tren de Arganda, volviendo a poner en uso el viejo soniquete de “… que pita más que anda”, dada la reducida velocidad a la que se realiza el viaje, lo que permite un completo disfrute del paisaje.

FFE, 35 años promoviendo el ferrocarril

Tres décadas y media de historia. Renfe y Feve crearon la Fundación de los Ferrocarriles Españoles el 20 de febrero de 1985, con el objeto de “promover la investigación, proteger la conservación de los fondos y materiales ferroviarios de valor histórico o artístico y su difusión cultural”. La Fundación se constituyó con personalidad jurídica propia y sin ánimo de lucro, con sede en el Palacio de Fernán Núñez, donde anteriormente estuvo el Consejo de Administración de Renfe.

La creación de esta entidad culminó un compromiso, mantenido a lo largo de varias décadas, de mantener la investigación del ferrocarril y poner a disposición de la sociedad su patrimonio cultural y material. Actualmente en su Patronato están representadas las principales empresas del sector público ferroviario español, siendo patronos fundadores de la institución Adif y Renfe Operadora, tras la escisión en 2005 de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles.

Se pretende que la Fundación sea una institución firme y sólida, a través de sus actividades, como foro de discusión y punto de encuentro del conjunto de Empresas, tanto explotadoras como industriales y constructoras, relacionadas con el ferrocarril. La Fundación de los Ferrocarriles Españoles realiza investigación propia, articulada sobre cuatro grupos especializados: economía y explotación; energía y emisiones; geografía y tráficos ferroviarios, y sociología del transporte. Estos grupos participan en proyectos de investigación españoles y europeos redactando estudios y documentación dentro del ámbito de sus materias. También apoya al sector ferroviario en materia de investigación, a través de la secretaría de la Plataforma Tecnológica Ferroviaria Española y la Unidad de Innovación Internacional, para contribuir a que las empresas españolas puedan tener presencia en foros y proyectos europeos.

La misión de la Fundación es la promoción del conocimiento y la utilización del ferrocarril mediante todo tipo de actuaciones: culturales, de investigación y formación, de divulgación científica y sectorial, de recuperación y conservación del patrimonio ferroviario, y de edición y difusión de publicaciones y libros especializados. Mantiene los Museos del Ferrocarril de Madrid y de Cataluña, la Biblioteca Ferroviaria y el Centro de Documentación, así como el Archivo Histórico Ferroviario. En suma, realiza “cuantas actividades contribuyan a fomentar y potenciar la imagen del ferrocarril en la sociedad”, objetivo primordial que le fue marcado en el momento de su creación.

Dentro de su objetivo de velar por la conservación, restauración y puesta a disposición del público del patrimonio material y cultural de los ferrocarriles españoles, la Fundación gestiona los Museos del Ferrocarril de Madrid (Delicias) y de Cataluña (Vilanona y Geltrú). El Museo del Ferrocarril de Madrid se abrió al público en 1984. Su sede es la antigua estación de Delicias y ofrece una selección de vehículos y piezas relacionadas con el ferrocarril, que pretende mostrar su evolución diacrónica. Incluye también la Sala de consulta del Archivo Histórico Ferroviario y la Biblioteca Ferroviaria y Fototeca. El Museu del Ferrocarril de Catalunya, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), se ubica en un antiguo depósito de locomotoras de vapor de finales del siglo XIX y alberga una colección de más de sesenta vehículos de todas las épocas, tecnologías y países, donde destacan 28 locomotoras de vapor situadas en una impresionante rotonda, coches de viajeros, máquinas diésel o eléctricas y otros vehículos curiosos y únicos.

Los patronos actuales que conforman la fundación son RenfeE Operadora, Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Ferrocarriles de Vía Estrecha (Feve), Eusko Trenbideak/Ferrocarriles Vascos, S. A. (EuskoTren), Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), Metro Bilbao, S.A., Metro de Madrid, S.A., Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Euskal Trenbide Sarea (ETS), Ferrocarriles de la Junta de Andalucía (FJA), Asociación de Constructores Españoles de Material Ferroviario (Cemafe), Asociación de Empresas Constructoras de Ámbito Nacional (Seopan), Asociación de Acción Ferroviaria (Cetren).

Luces para la antigua estación de Ceuta

Las obras de rehabilitación de la antigua estación de Ceuta devuelven la infraestructura al primer plano de la actualidad, con motivo de las Jornadas de Arquitectura que centra su objetivo en el análisis del futuro de la vieja terminal ferroviaria situada en la barriada del mismo nombre. Una obra con más de una década de problemas y obstáculos que encara ahora su recta final. Solo resta instalar la estructura metálica que, a modo de hangar, dará cobijo a la vieja locomotora que recuerda una infraestructura clave durante décadas para la distribución y el transporte de viajeros desde la ciudad autónoma hasta Tetuán, que hasta 1956 eran una misma provincia, hasta la independencia del país.

El arquitecto municipal y director de la obra, Javier Arnaiz Seco, se encargó de guiar a una veintena de personas que se interesaron por conocer el devenir de las obras de rehabilitación, y remodelación, de este espacio. Entre ellos el consejero de Cultura, Carlos Rontomé y el director del Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) y de la Biblioteca Pública del Estado, José Antonio Alarcón. “La estación tenía una función de traslado de viajeros en ferrocarril que unía esta estación con la de Tetuán. Era un edificio eminentemente militar, aunque había civiles”, explicaba el técnico.

Los operarios trabajan a destajo para terminar, lo antes posible, la restauración de la que fue una pieza fundamental en el enclave urbanístico de la ciudad, y que dará más dinamismo a la barriada. Arnaiz ha adelantado algunas de las claves de la nueva vida de este lugar: “En principio el proyecto era para hacer una biblioteca, pero como ya existe una, se pensó en varias funciones. Se ha pensado en traer aquí las oficinas de la Fundación Premio Convivencia, una sala de lectura para la barriada y un pequeño museo que explique todo el mecanismo ferroviario de la estación”.

El esqueleto de uno de los trenes de aquella época se puede ver en la parte trasera del edificio, donde estará el museo dedicado a exponer el desarrollodel ferrocarril en la ciudada autónoma. Desde aquí, los trenes salían en dirección a otros territorios del protectorado español en Marruecos. Una función que cumplía, explica Arnaiz, gracias a su cercanía con el puerto. “En Tetuán, por ejemplo, que es tres veces más grande, se construyó consumiendo terreno agrícola. En Ceuta no tenemos ese problema. Por eso es una estación pegada al mar. Es un primer relleno y está en primera línea de playa. El puerto fue haciendo más espacios, pero quedó encajonada entre los espacios portuarios y la carretera de Benítez a Benzú”, ha desgranado Arnaiz.

La antigua estación era de estilo árabe tetuaní, con cuatro torres a modo de alminares. Disponía de una amplia superficie de terrenos anexos que se extendían desde los Jardines de la Argentina hasta los actuales pabellones de la Junta de Obras del Puerto. Se construyó en dos años y contaba con almacenes de explotación y talleres de la línea, así como muelles destinados al embarque de vehículos, mercancías y ganado, con sus correspondientes rampas al efecto. En el interior, sus patios centrales, servían de intercomunicación entre las distintas dependencias y servicios, mientras que los andenes cubiertos en forma de galería de arcos árabes, imprimían un sello de originalidad al edificio.

Fue levantada entre 1916 y 1918 por el constructor y contratista José Mª. Escriña para la Compañía Española de Colonización, concesionaria de la construcción y explotación del Ferrocarril Ceuta-Tetuán. Todo el proyecto se encargó a una comisión formada por el ingeniero de caminos Rafael de la Escosura, el militar Miguel Manella y José Roda, que lo era de la primera división de ferrocarriles, encargándose luego el ingeniero Wilfredo Delclós de la construcción.

La hermana “coqueta”, como la ha calificado el arquitecto, de la estación de la ciudad marroquí, fue diseñada por el mismo ingeniero que ideó la de Tetuán. Desde la ciudad marroquí, la también arquitecta y profesora de la Escuela Nacional de Arquitectura de Tetuán, Saloua Ater, ha acudido junto a los curiosos. Fue la encargada de impartir otra conferencia dedicada a desvelar las claves de la terminal de Tetuán.

“La de Ceuta es más pequeña que la de Tetuán, aunque es casi la misma arquitectura. Lo que cambia con la de Tetuán es que tiene dos cuerpo a los dos lados, pero el cuerpo central es casi idéntico. Las dos estaciones tenían la misma arquitectura. Pero la de Tetuán era la mayor, porque al inicio del proyecto querían que sirviese de línea con Ceuta pero también con Chefchaouen, y en última instancia, que uniese Tetuán con Tánger y Fez. Al final no salió este proyecto”, ha explicado Ater.

Historiadores y cien años del metro de Madrid

Este jueves 13 de febrero a las 18.00 horas visitará el Museo del Ferrocarril de Madrid el historiador y politólogo Antonio Martínez Moreno para presentar su trabajo sobre la historia del metro de Madrid y su legado patrimonial. Con esta nueva actividad del Museo que son los Encuentros con historiadores ferroviarios, organizados por el Archivo Histórico Ferroviario y la Biblioteca Ferroviaria, se pretende acercar a la sociedad diferentes investigaciones que se están realizando sobre la historia del ferrocarril español, mediante un debate cercano y distendido que facilite la comunicación y el intercambio de ideas.

Antonio Martínez es licenciado en Historia y en Ciencias Políticas y Gestión Pública. Ha cursado el máster “El Patrimonio Cultural en el siglo XXI: Gestión e Investigación” en las universidades Complutense y Politécnica de Madrid. Este joven investigador ha publicado artículos sobre transportes urbanos e historia de Madrid para revistas como ‘Vía Libre’, ‘La Gatera de la Villa’ o ‘Madrid Histórico’, y hace unos meses apareció su libro sobre la construcción de la primera línea del Metro de Madrid, coincidiendo con la celebración del centenario del metropolitano.

En 2019 publicó «El Ferrocarril como elemento cohesionador del territorio. El Metropolitano Alfonso XIII y su impacto en el desarrollo de Madrid» en la Colección “Monografías del Ferrocarril” de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Este estudio, que puede descargarse en pdf desde www.tecnica-vialibre.es, investiga la historia del Metro madrileño y la influencia que tuvo en el desarrollo de la capital, analizando la evolución de los diferentes barrios del Ensanche para comprobar si la llegada a ellos del metropolitano impulsó o no su crecimiento.

En Encuentros con historiadores ferroviarios expondrá sus avances investigadores sobre la historia de la construcción y la puesta en servicio de la primera línea del Metro de Madrid y sus aportaciones al legado patrimonial de la ciudad. Cuando se acaban de cumplir 100 años de la primera línea del metropolitano, la línea Norte-Sur, el autor desvelará detalles sobre el proyecto original, la constitución de la primitiva Compañía Metropolitano Alfonso XIII y la búsqueda de financiación del proyecto, además de las obras de construcción de la línea y el relato de la inauguración oficial, que contó con la asistencia de las más altas autoridades del Estado, encabezadas por el rey Alfonso XIII.

Antonio Martínez describirá también cómo eran las primeras ocho estaciones de Metro, prestando especial atención a la concepción y diseño que de ellas hicieron los arquitectos Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, autores de algunos de los edificios más emblemáticos de la capital. No faltarán referencias a los primeros coches empleados y las ya centenarias Cocheras y Talleres de Cuatro Caminos.

Las fuentes consultadas para este trabajo se dividen en dos grandes grupos, de un lado una serie de documentos originales referentes al metropolitano (memorias de proyectos, planos de estaciones y líneas, memorias de gestión de la Compañía, folletos/libros editados por la Compañía, expedientes de concesión, gacetas…etc.) disponibles en diferentes archivos de titularidad pública, destacando el Archivo General de la Administración y el Archivo de Metro de Madrid. Por otro lado, se han consultado revistas y periódicos de los años 20 y 30 y algunas publicaciones modernas como libros y tesis doctorales, que constituyen fuentes secundarias y que han permitido profundizar y enriquecer la visión sobre el objeto de la investigación.

Vilagarcía negocia la cesión de material de la FFE

El alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, y el gerentede la Fundación de Ferrocarriles Españoles (FFE), José Carlos Díaz Curiel, han establecido las bases de un convenio que firmarán ambas entidades para la cesión de materiales al Museo del Ferrocarril de Vilagarcía (Mufevi), cuyas instalaciones se ubican en la primera estación de la línea Cornes-Carril, inaugurada en 1873. El centro, que vela por la conservación y restauración del patrimonio cultural ferroviario, ocupa dos plantas del edificio, con una exposición permanente sobre la historia del ferrocarril mostrada a través de imágenes, documentos, objetos y juegos interactivos.

Varela aprovechó su visita a Fitur para reunirse con responsables de la FFE, entidad que gestiona los museos del tren del todo el país y también las Vías Verdes. Díaz Curiel, invitó al regidor vilagarciano a visitar el museo del ferrocarril de Cataluña, modelo a seguir en el resto de centros de la red. Y es que este está dotado con las últimas tecnologías aplicadas a los contenidos que funcionan bajo el concepto de museo interactivo, por lo que la Vilagarcía podría tomar ideas para adaptarlas a su museo.

En cuanto a las Vías Verdes, los responsables del organismo estatal se comprometieron a poner en marcha una fuerte campaña de promoción de la misma, que se hará extensiva a países europeos en cuanto el nuevo sendero, el primero que transcurre por tierras gallegas, esté terminado.

El pequeño centro pontevedrés recibió en 2019 a 1.267 visitantes. El Concello gestiona la incorporación de nuevos contenidos a esta instalación ubicada en la vieja estación de Carril, que recibió el primer tren que circuló en Galicia. Según la memoria estadística realizada por la Oficina Municipal de Información turística del Concello, la mayor parte de estas visitas, el 71,9%, se concentraron tan solo en los cuatro meses de la temporada de verano. En cuanto al perfil de los visitantes, más de la mitad son gallegos y casi un 12% repite su paso por el centro museístico vilagarciano.

La temporada vacacional de verano concentra la mayor actividad del Mufevi. El mes con mayor afluencia de visitantes fue agosto, con 304 personas, seguido de julio con 279. En junio pasaron por las instalaciones culturales de la primera línea del ferrocarril de Galicia 168 personas, mientras que en septiembre fueron 145. En el resto del año, la afluencia de visitantes desciende, aunque el centro sigue manteniendo actividad, principalmente con visitas culturales de asociaciones y colegios, aunque también hay personas que acuden de forma particular. En marzo, el centro acogió la visita de 117 personas, en octubre 84, en febrero se contabilizaron 72 y en mayo 55.

En cuanto al perfil de las personas que visitaron el Museo del Ferrocarril, más de la mitad eran gallegos y, dentro de este grupo, el 66% procede de municipios de la provincia de Pontevedra. Los visitantes procedentes de otras comunidades sumaron el 36,6% del total de turistas que pasaron por el Mufevi, siendo los madrileños los más numerosos, seguidos de los procedentes de Castilla León, y de Aragón.

La pretensión del gobierno local es potenciar el centro museístico como recurso turístico y cultural, para el cual se estableció una línea de colaboración con la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

30 años del Museo del Ferrocarril de Cataluña

Tres décadas de historia. El próximo 3 de agosto el Museo del Ferrocarril de Cataluña conmemora el 30 aniversario de la creación del centro. Ese día se cumplirán treinta años de la conversión del antiguo depósito de locomotoras de vapor de Vilanova i la Geltrú en un centro patrimonial y cultural. El trigésimo aniversario llega tras un año en que se ha alcanzado el récord histórico de 36.658 visitantes.

El Museo, gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, encara la celebración de su aniversario en un momento muy ilusionante de su historia. Los trabajos de renovación realizados durante los últimos tres años, gracias a una subvención del 1,5% cultural del anterior Ministerio de Fomento, han permitido modernizar el conjunto museístico y ampliar los espacios expositivos en 3.000 metros cuadrados, lo que ha supuesto un paso definitivo en su consolidación, visibilidad, impulso y reconocimiento.

El proyecto global tiene como finalidad convertirse en un museo del siglo XXI, interactivo, accesible e inclusivo, con vocación divulgativa y de promoción de la movilidad a través del ferrocarril. Se trata de lograr que sea un espacio patrimonial al servicio de la ciudadanía, capaz de atraer nuevos públicos, en el que se divulguen los valores y los beneficios que supone para la comunidad la utilización del tren.

El conjunto se encuentra todavía en proceso de transformación. Para 2020 está prevista la recuperación completa de la Nave del Puente-Grúa y la unión con la Gran Nave, así como el comienzo de la museografía de los nuevos espacios. En paralelo, para disfrutar de sus 30 primeros años de vida, se ha creado un ciclo de actividades para todo el año, de forma que cada mes se realicen actos especiales para lograr una amplia participación de los ciudadanos en la vida del Museo.

Por otra parte, se han creado un logo conmemorativo que identificará al Museo durante estos doce meses y los hashtags #30anysmferrocarrilcat y #30añosmferrocarrilvilanova, para poder seguir las diferentes informaciones más fácilmente y compartir experiencias. En la web del Museo y las redes sociales se ofrece amplia información sobre las actuaciones programadas.

El trigésimo aniversario llega tras un año en que se ha alcanzado el récord histórico de 36.658 visitantes. Pese a que en 2016 se compatibilizó la apertura pública con los trabajos de ampliación y que las obras se han prolongado hasta finales de 2019, el Museo ha mantenido una tendencia al alza en el número de visitantes que ha cristalizado en un crecimiento del 18% con respecto a 2018.

​Las actividades programadas para la efeméride de 2020, la modernización del conjunto, la puesta en marcha periódica de distintos vehículos históricos, las actuaciones en los espacios rehabilitados, las nuevas actividades para personas con necesidades diversas, la renovación de programa educativo o la reanudación de las exposiciones temporales son atractivos con los que se confía en mantener la tendencia ascendente en las cifras de visitantes del Museo del Ferrocarril de Cataluña.

Peligra el Museo ferroviario de Santander

La Asociación Cántabra de Amigos del Ferrocarril (ACAF) teme por su futuro. El próximo 31 de diciembre vence el plazo que Adif les dio en enero para mantenerse en su actual sede, un edificio situado en terrenos del administrador ferroviario que se ve afectado por el proceso de integración ferroviaria que transformará esta zona del barrio Castilla-Hermida. «No sabemos si sigue teniendo validez o no porque las intervenciones están paradas, pero queda poco más de una semana para la fecha», advierte el vicepresidente Pablo Cantero.

La intervención, que iba a empezar este año, está paralizada por la entrada de Ciudadanos en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santander junto al PP. El pacto firmado entre ambos partidos contempla que el proyecto se revise y se abra a la participación ciudadana. Esta decisión ha impedido que se inicien las obras a la espera de que se organicen las mesas técnicas donde se debatirá el futuro de esos espacios liberados. En uno de los edificios de esta zona la ACAF regenta en régimen de alquiler el espacio donde se ubica el Museo del Ferrocarril de la ciudad.

«Lo van a derruir cuando se inicien las obras, pero nadie nos dice si piensan reubicarlo en otro lugar». Confían, sin embargo, en no tener que abandonar el edificio, pero nadie les ha comunicado aún cuál va a ser su futuro. El proyecto de integración ferroviaria estará financiado por tres entidades: Fomento, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander. La primera sí contempla en su presupuesto para el año 2020 la primera anualidad de esta actuación, pero las otras dos la han suprimido en vista del retraso en el planteamiento. «Nos preocupa que, aunque las dos administraciones regionales (Ejecutivo y Consistorio) no tengan pensado iniciar ninguna obra en 2020, Adif sí lo haga, ya que lo contempla en sus cuentas y es quien asume la mayor parte del pago»

Como todos los años, la ACAF orjaniza unas jornadas de puertas abiertas (en esta ocasión para el 23, 26 y el 27 de diciembre, y el 2 y el 3 de enero) que son gratuitas; y se realizan entre las cinco y las ocho de la tarde. Están diseñadas para «dar a conocer el museo a todo aquel que todavía no haya venido o le apetezca volver a visitarlo. Ahí les explicaremos todo lo que quieran saber sobre la historia del ferrocarril en Cantabria y las piezas que atesoramos».

La ACAF cree que, si desaparece el museo, desaparece la historia ferroviaria en Cantabria. «Ya hemos hablado con todas las corporaciones, regionales y locales. Nos dicen que no nos preocupemos por el futuro, pero tampoco nos dan una respuesta clara sobre dónde piensan ubicarlo». «Es necesario conservar los testimonios de un paso que no por superado debe ser olvidado. De una forma u otra, ha permitido alcanzar la situación actual y no es posible saber a dónde vamos sin conocer de dónde venimos», exploca otro de los asociados, Juan González.

La asociación nació en 1978 con el objetivo de preservar la memoria material y documental del tren en Cantabria. Además de mantener el local, cuenta con exposiciones, ciclos de conferencias y publicaciones. «Todos los cántabros preocupados por su identidad histórica y cultural deberían pronunciarse por la supervivencia del museo», expone González, que considera que las jornadas de puertas abiertas que se desarrollarán estos días «son una buena ocasión para conocer lo que hay y lo que se ha hecho». «Ojalá no sea para entonar un adiós definitivo».