Archivo diario: marzo 27, 2010

El tranvía de Leioa sobrevolará la ría a través de un puente móvil de 150 metros

Un trazado de 3,8 kilómetros, veinte meses de trabajos y un coste de 37 millones. Ya hay fecha para el inicio de las obras del tranvía de Leioa. Los trabajos comenzarán con la construcción de los talleres y de las cocheras donde ‘dormirán’ los trenes ligeros, en una parcela cercana a la ría, antes de dirigirse al ‘campus’. La UTE formada por la empresa Viuda de Sainz y Hermanos Elortegi iniciará los trabajos en junio, tras ganar el concurso convocado por Euskal Trenbide Sarea, al que se han presentado 23 ofertas. El presupuesto reservado para estas labores es de 4.179.567 euros, mientras que el periodo de ejecución se ha estimado en 15 meses.

El Gobierno vasco quiere que para entonces, aproximadamente en octubre de 2011, se haya adjudicado la construcción de la plataforma tranviaria entre la estación de metro de Leioa y el campus de la UPV. El proyecto constructivo ya está finalizado y aprobado. La línea constará de 9 paradas. La primera y las dos últimas estarán, respectivamente, en las inmediaciones del acceso al suburbano y en la zona universitaria. El resto se repartirán a lo largo del término municipal, lo que garantizará su uso también como transporte intraurbano. El recorrido constará de un total de 3,8 kilómetros, y supondrá un coste de 37 millones. Esta fase requerirá de 20 meses de trabajos.

Para posibilitar estas actuaciones, el Gobierno vasco y el Consistorio de Leioa aprobaron el pasado mes de enero un convenio de colaboración, por el cual el Ayuntamiento ha puesto a disposición del Ejecutivo todos los terrenos municipales necesarios para la ejecución de la obra. Por su parte, ETS se comprometió a ejecutar el proyecto tranviario entre la UPV y Sestao en su totalidad, y a restaurar todos los viales y bienes municipales afectados.

El tranvía sobrevolará la lámina de agua y la carretera que transcurre pararela a la ría en la margen derecha para acercarse a la Estación Intermodal de Urbinaga, en Sestao, para así conectar con la línea de Renfe, la línea 2 de Metro Bilbao y el futuro tranvía a Barakaldo. Lo hará gracias a un puente móvil de 150 metros de longitud y una anchura de 21, que permitirá también a los peatones y a los ciclistas circular entre ambos lados del Nervión. Este tramo tranviario constará de 1,6 kilómetros y dos paradas. Actualmente se redacta su estudio informativo.

La financiación de todo el entramado será mixta. Al menos esa es la intención de Euskal Trenbide Sarea, que ha encargado recientemente la redacción de un estudio de alternativas y viabilidad para la construcción, gestión y explotación de los tranvías de Leioa y Barakaldo. El objetivo es que el informe ofrezca un «análisis riguroso de la viabilidad de entrada de capital privado en la construcción y explotación tranviaria», según fuentes del departamento vasco Transportes. El consejero Iñaki Arriola, subrayó la trascendencia de la adjudicación de las cocheras. Según explicó, «constituye un punto de inflexión en lo que a la ejecución de la línea se refiere. Se trata del primer paso del eje tranviario que unirá la UPV Leioa y Barakaldo, pasando por Sestao», se congratuló.

(Fuente Eva Molano. Gráfico Isabel Toledo. El Correo)

El ferrocarril de México, en unas fotos inéditas de Juan Rulfo

Historia de una época. “Juan Rulfo, Nonoalco y sus Alrededores”, una exposición con 62 fotografías -algunas inéditas- del escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), el autor de ‘Pedro Páramo’ y ‘El llano en llamas’, recuerdan al gremio de ferrocarriles en México a través de imágenes en blanco y negro del pueblo de Nonoalco y su estación de trenes. La muestra se caba de inaugurar en el Museo de Ferrocarrileros de Ciudad de México, donde permanecerá abierta hasta el próximo 31 de julio.

Las fotografías que conforman la muestran fueron seleccionadas de entre las 150 que la Fundación Juan Rulfo A.C. dio en préstamo al museo por un convenio con la Secretaría de Cultura del Distrito Federal. “Queremos rendir homenaje a nuestro gremio y a la faceta fotográfica del gran Rulfo, que casi nadie conoce pero debería conocer, no sólo por el valor estético, sino histórico, que refleja lo que él mismo retrató en sus libros, un México al natural”, dijo a Efe Salvador Sarco, director del Museo de Ferrocarrileros.

La vida de los ferrocarrileros y sus familias, los carros y campamentos, las mujeres y los niños lavando y jugando junto a las vías, los maquinistas, fogoneros y reparadores de vías están centran la mayoría de las imágenes. También aparecen algunas dedicadas a las locomotoras de vapor, los furgones, vagones del ferrocarril y las antiguas vías. Algunos títulos son “Calle de Nonoalco”, “Góndola descarrilada”, “Locomotora de vapor 2119”, “Mujeres cruzando la vía frente a carro tanque”, “Furgón N de M 60801” y “Vías de Ferrocarril”.

Según Sarco las fotografías fueron hechas por Rulfo en 1956 a petición del escritor José Luis Martínez -entonces funcionario de los Ferrocarriles Nacionales de México- con el fin de publicarlas en la revista ‘Ferronales’, pero el proyecto no llegó a concretarse. Tres cuentos de “El llano en llamas” se publicaron en marzo de 1957 en dicha revista.

Fue en 1990 cuando se dieron a conocer algunas de ellas en una exposición que se celebró en la antigua terminal de ferrocarriles de Buenavista, en la capital mexicana. Según estudiosos del tema, algunas referencias ferroviarias aparecen sesgadas en la obra literaria de Rulfo, quien en el cuento ‘Paso del Norte’ introdujo un breve pasaje que hace referencia a la estación ferroviaria de Nonoalco.

La segunda mitad del siglo XX fue decisiva para Juan Rulfo porque además de escribir y publicar sus dos obras más reconocidas a nivel mundial -‘El llano en llamas’ y ‘Pedro Páramo’- emprendió proyectos fotográficos sobre danza, cine, etnografía, geografía, arquitectura y ferrocarriles. Estos se publicaron en 1980 en una edición recopilada por el Instituto Nacional de Bellas Artes en México (INBA)