Archivo diario: marzo 8, 2010

El Museo del Ferrocarril de Vilanova planifica su futuro

Hay futuro, tanto o más que presente. Probablemente estemos ante uno de los mejores museos ferroviarios de España. Y de cara a seguir manteniendo su prestigio, el Museo del Ferrocarril de Vilanova i La Geltrú afronta en estas fechas un proyecto de renovación que contempla un rediseño de sus instalaciones, con la recuperación de alguno de sus centenarios edificios, la ampliación de otros y la reubicación de parte de sus servicios y dotaciones

El Museo del Ferrocarril gravita en torno a la espectacular rotonda de locomotoras del viejo depósito de locomotoras de vapor. En sus vías se atesora una valiosísima colección de máquinas que son y serán la parte central del recinto. Junto a esta rotonda, parcialmente cubierta, se propone recuperar la gran nave original de la construcción de la línea (1881), ampliar con nuevas edificaciones las áreas de públicas y privadas para adaptarlas a los requerimientos de la sociedad contemporánea, a la vez que se proyecta la creación de un edificio dedicado a la restauración de vehículos y como sede de la asociación de voluntarios

El museo catalán ha elaborado, con el apoyo del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), titular del recinto, y con la colaboración del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, un proyecto museológico y un anteproyecto arquitectónico que a finales del 2009 preparó el gabinete de arquitectura TAC, dirigido por José Ramón Pastor, arquitecto de la delegación de patrimonio y urbanismo en Cataluña de Adif.

El nuevo proyecto contempla ampliar la capacidad expositiva del centro y ofrecer un espacio atractivo, dinámico e innovador que sea vehículo de comunicación de los valores actuales del ferrocarril, un centro acogedor, de intercambio de conocimientos que atienda a las motivaciones de los diferentes tipos de público.

El corazón del museo seguirá siendo la gran rotonda del viejo depósito de locomotoras de vapor, que verá ampliada su zona cubierta con una prolongación de la marquesina que le confiere su peculiar aspecto, pero concebida de una manera tal que, por un lado, mantenga el espíritu formal del viejo recinto ferroviario pero, por otro, tenga un lenguaje arquitectónico nuevo que permita mantener la identidad de la original cochera de trenes.

Los redactores del estudio, que han recogido las propuestas del equipo gestor del museo, quieren dar solución a alguno de los problemas que adolecía el actual museo. Así se ha buscado integrar este recinto cultural en la ciudad. Como era lógico, el recinto del viejo depósito de locomotoras funcionaba de cara a las vías, dando la espalda a la población.

Sin embargo, el nuevo museo pretende formar parte de la ciudad, y convertirse, si no lo es ya, en una pieza clave y emblemática del espacio urbano, e integrar sus instalaciones más vivas, como es la puerta urbana de la estación de Adif, en el conjutno urbanístico de la localidad catalana. Así se cambiará el actual muro por un cerramiento más transparente y se dotará al edificio de un espectacular frontis donde se acoja a los visitantes, se muestren las exposiciones temporales, se alberguen las salas audiovisuales, la biblioteca, las oficinas y los archivos.

Esta fachada de grandes dimensiones y polivalente está planteada para cambiar su apariencia en función de los contenidos interiores o simplemente convirtiéndose en un fanal que polarice la geometría urbana de esa gran plaza ferroviaria hacia el museo. Asimismo también se contemplan intervenciones sobre los totémicos depósitos de agua y la posibilidad de “sacar fuera del recinto” algunos elementos emblemáticos.

Según el proyecto arquitectónico, el centro dispondrá de nuevos conceptos bioclimáticos que articulan algunas soluciones originales para la climatización del recinto, haciendo más sostenible el recinto cultural. La cubierta prevé la instalación de placas fotovoltaicas y placas térmicas para un aprovechamiento interno de las energías renovables.

El documento de trabajo contempla una puesta en marcha de todo este proceso en seis fases. La primera se desarrollaría en 2010 y consistiría en la redacción del proyecto ejecutivo de la gran nave y la ejecución de las obras de la parte situada en el puente-grúa y la última se completaría en el año 2017. Las obras en el museo se iniciarán en el próximo otoño.

(Fuente Vía Libre)