Archivo diario: marzo 12, 2010

Londres y Birmingham, unidas por una línea de alta velocidad en 2017

La fiebre se extiende. La alta velocidad llega hasta el Reino Unido. Y los planes comienzan a tomar forma sobre el papel. Londres y Birmingham (centro de Inglaterra) estarán unidas por una línea ferroviaria de alta velocidad a partir del año 2017, con el objetivo de llegar más adelante hasta Escocia, anunció el ministro de Transporte, Andrew Adonis. El ministro presentó el proyecto para la nueva línea, cuya idea es unir estas dos ciudades -separadas por 188 kilómetros de distancia- en una primera fase, para posteriormente prolongar la red hasta el norte de Inglaterra y las principales ciudades de Escocia.

Adonis dijo ante la Cámara de los Lores -cámara alta del Parlamento británico- que el proyecto vendrá precedido de una consulta “extensa y detallada” con la opinión pública, especialmente con las comunidades que resulten afectadas por el nuevo trazado.

Los partidos de oposición están en principio de acuerdo en la creación de esta línea, que debe impulsar la aún incipiente red de transporte ferroviario de alta velocidad en el Reino Unido.

Iain Coucher, presidente de Network Rail -la empresa que gestiona la infraestructura ferroviaria del país-, declaró que la alta velocidad es “una parte vital de una economía moderna y dinámica”. Además, argumentó, “reducirá el número de coches y camiones de las carreteras, los vuelos nacionales y transformará el sector servicios” en las localidades por las que pasará esta línea. “Se trata del transporte sostenible y de baja emisión de dióxido de carbono del futuro”, señaló Coucher sobre la línea, denominada HS2 (High Speed 2), que permitirá rebajar el tiempo de viaje entre estas dos ciudades a 46 minutos, en lugar de la hora y media actual.

El proyecto puede contar con el rechazo de grupos de protección del medioambiente y el patrimonio, que temen el daño que la nueva red pueda causar en los Chilterns, una zona natural protegida.

Patrick Begg, director de National Trust (el gestor del patrimonio nacional británico), alertó del riesgo de “impactos serios y significativos en el paisaje” de la zona. “Como mucha otra gente, todavía nos tienen que convencer de la idoneidad del HS2 desde un punto de vista medioambiental, financiero y social”, manifestó Begg.

(Imagen Nathan Williamson en Wikimedia Commons)