Archivo diario: marzo 15, 2010

Trenes belgas reducen desde hoy la velocidad

‘Operación caracol’. Maquinistas belgas inician medidas de presión y protesta. Los trenes de Bélgica circularán a partir de hoy hasta 30 kilómetros por debajo de la velocidad normal en protesta por los nuevos incidentes registrados en Buizingen, al sur de Bruselas, tras el accidente que costó la vida a 18 personas el pasado 15 de febrero. La bautizada ‘operación caracol’ ha sido impulsada por el sindicato ferroviario independiente (SIC) después de que otro tren se saltase la señalización en Buizingen este jueves.

“El impacto de la operación sobre la circulación de trenes no ha sido aún evaluado”, señaló a la agencia belga un portavoz del SIC, Luc Pauwels, quien afirmó que la intención es enviar “una señal clara” a la dirección.

El incidente del jueves se debió a “un problema técnico” y no a un error del maquinista, por eso la empresa responsable de la infraestructura ferroviaria (Infrabel) decidió impedir la circulación en ese tramo de la red el viernes, explicó Pauwels. “Losmaquinistas de trenes ya no confían en la señalización”, añadió y confirmó que la protesta se extenderá hasta que se resuelva el problema.

El sindicato socialista CGSP, por el contrario, pide calma y asegura que no participará en la operación porque quieren evitar dar la sensación de que los trenes en Bélgica se han convertido de repente en algo peligroso. El sindicato cristiano CSC también ha anunciado que no se sumará a la protesta.

Desde el Gobierno al ministra de Empresas Públicas, Inge Vervotte, ha pedido a la compañía ferroviaria nacional (SNCB) que haga lo posible para evitar la operación.

Actualización 23.35 horas. La empresa que gestiona el tráfico ferroviario en Bélgica, Infrabel, ha confirmado hoy la tercera avería en un mes que sufre la señalización luminosa de Buizingen, al sur de Bruselas, donde se produjo un choque de trenes el pasado 15 de febrero que costó la vida a 18 personas. El pasado jueves, un tren volvió a pasar en rojo la señal luminosa de la localidad de Buizingen, al registrar la señalización una súbita avería en el mismo lugar donde se produjo la catástrofe, indica la agencia Belga.

Según recoge, expertos de la Fiscalía de Bruselas y de Infrabel examinaron ayer ese sistema de señalización. “Cuando se avería un semáforo, pasa automáticamente al rojo como medida de precaución. La seguridad no es cuestionada por estos acontecimientos”, precisó un portavoz de Infrabel.

Por otra parte, el sindicato ferroviario CGSP-Cheminots aseguró que “no hubo un verdadero problema de señalización” y que no hubo una situación de peligro, ya que “el mecanismo bloquea el rojo cuando una señal registra algún defecto”, apuntó

(Imagen El Economista)