Archivo diario: marzo 23, 2010

CAF aspira a participar en el tren de alta velocidad entre Sao Paulo y Río de Janeiro

Un nuevo reto para CAF. Y de nuevo en el extranjero. La empresa Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) se ha planteado como objetivo estratégico optar a la licitación del tren que unirá en alta velocidad las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro. El lehendakari del Gobierno vasco, Patxi López, y el consejero de Industria, Bernabé Unda, han visita la planta que CAF ha construido en Hortolandia, en el Estado de Sao Paulo, en la que se han invertido 45 millones de euros. Esta planta es la segunda en volumen de la compañía vasca, después de la de Beasain (Guipúzcoa), y en ella trabajan unas ochocientas personas.

La planta se comenzó a construir en febrero de 2009 y la próxima semana ya saldrá la primera unidad fabricada para el metro de Sao Paulo. Actualmente, tiene capacidad para producir dos coches o vagones al día.

La dirección de CAF, según han explicado a los periodistas un portavoz, espera que este año puedan salir de esta planta unos cuatrocientos coches, entre el veinte y el treinta por ciento de la producción de la compañía en todo el mundo. Dicha fuente ha precisado que el “reto” de CAF para los próximos meses y años es expandirse en otros estados brasileños e intentar conseguir el contrato para la dotación de unidades de la línea de alta velocidad entre Sao Paulo y Río. Pese a que la empresa espera que esta licitación se produzca este mismo año, las elecciones presidenciales de octubre podría retrasar algo el proceso, ha matizado.

Durante la visita, el consejero de Industria del Gobierno vasco ha anunciado que este Ejecutivo va a organizar un seminario los próximos meses de septiembre u octubre en Sao Paulo para que las empresas proveedoras del sector ferroviario vasco puedan conocer las oportunidades en Brasil. Unda ha recordado que el Plan de Transportes de Sao Paulo contempla una inversión global de unos 9.000 millones de euros hasta el año 2014, en obras del metro y tren de cercanías, lo que supone una “oportunidad muy interesante” para las empresas vascas.

(Fuente El Correo. Imagen Jon Bernárdez)

La estación de Delicias de Madrid cumple 130 años

Aunque en ‘desuso’ pare el servicio ferroviario, Delicias tiene el honor de ser la primera estación monumental construida en Madrid; posteriormente vendrían las terminales de Norte (1882) y Atocha (1892). Sin embargo, la nave de Delicias ya tenía desde 1880 carácter internacional, al enlazar dos capitales europeas, Madrid y Lisboa, con trenes directos y un tráfico mixto, dedicado tanto al transporte de mercancías como al de viajeros. El próximo martes día 30 cumple 130 años de vida, que el Museo del Ferrocarril pretende celebrar este sábado por todo lo alto, con diversos actos organizados para conmemorar dicha efeméride.

La nave de las Delicias fue el primero y más amplio espacio diáfano que se construyó en Madrid con una moderna estructura metálica. Explotada desde sus inicios por la compañía de Madrid a Cáceres y Portugal, constituye uno de los ejemplos más significativos de la llamada “arquitectura del hierro” tan característico de finales del siglo XIX. Declarado edificio monumental en 1980 y posteriormente Bien de Interés Cultural, Delicias culminó su existencia como terminal de trenes en 1971. Proyectada por el ingeniero francés Emilio Cachelievre, fue la primera estación que se construyó en Madrid con estructura metálica; y se edificó en tan solo catorce meses debido al carácter totalmente funcional del proyecto.

El elemento fundamental, y el que le da su aspecto peculiar y característico que la hace perfectamente reconocible, es la gran marquesina que permitía a los viajeros resguardarse en un espacio amplio y diáfano concebido para evitar la concentración de los humos de las locomotoras de vapor. A ambos lados de la marquesina se levantan dos pabellones, el del lado izquierdo albergaba los despachos, el vestíbulo y dos salas de espera, el del lado derecho se destinó a las dependencias de llegada, cocheras de carruajes y oficinas. El exterior del edificio se revistió con un gran zócalo de granito y toda la fachada se recubrió con ladrillo prensado visto, en color rojo y negro, lo que recuerda algunas construcciones madrileñas de la época.

En el proyecto definitivo se establecieron dos naves paralelas de 25 metros de ancho, una para salidas y otra para llegadas, separadas por un espacio cubierto de 35 metros que albergaba dos andenes de seis metros de ancho y cinco vías con una longitud de 150 metros, medida normal de un tren de viajeros de la época. Posteriormente se sustituyó la vía central por un andén.

Esta tipología de edificio para estación de ferrocarril era la preferida a mediados del siglo XIX, tanto en Europa como en América. Su principal novedad consistía en situar el andén de llegada a un lado de la estación y el de salida en el lado opuesto. Desde éste se accedía a las dependencias más importantes del edificio, salas de espera y vestíbulo con taquillas.

Ya desde su apertura al tráfico ferroviario, el 30 de marzo de 1880, la estación de Delicias dio mucho de qué hablar y su inauguración fue todo un acontecimiento que concentró a las máximas autoridades de la época, encabezadas por los reyes Alfonso XII y su querida esposa María Cristina. El Gobierno en pleno, que presidía Antonio Cánovas del Castillo (máximo dirigente del Partido Conservador), asistió a la ceremonia que había preparado la compañía ferroviaria que explotaba la línea, entre cuyos dirigentes se encontraba José Canalejas Méndez, que posteriormente también ocuparía el sillón de la Presidencia como jefe del Ejecutivo. Cinco locomotoras engalanadas para la ocasión, situadas en cada una de las vías de la estación, avanzaron al unísono haciendo sonar sus silbatos y lanzando grandes penachos de humo, ante el aplauso y los vítores de la multitud, que asistía entusiasmada al espectáculo. Permaneció en activo hasta el 1 de julio de 1969, fecha en la que sus trenes y viajeros fueron trasladados hasta las estaciones de Chamartín y Atocha.

El Museo del Ferrocarril celebrará una jornada de puertas abiertas con motivo del 130 aniversario de la inauguración, para lo que se ha organizado un programa de actividades que ofrece multitud de posibilidades en el que el protagonista será este edificio monumental.
Además de la apertura gratuita del museo, de 10.00 a 15.00 horas, se van a desarrollar actividades que tendrán como eje central acercar la historia de la estación a un mayor número de visitantes. Con la colaboración de la Fundación Arquitectura COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) se realizarán visitas guiadas para dar a conocer esta singular construcción, pionera en la arquitectura ferroviaria madrileña.

En cuanto al público infantil, los más pequeños recibirán un cómic que les contará la historia de esta centenaria estación y podrán participar en un juego de pistas familiar denominado “Delicias tiene secretos”. En paralelo, actividades que forman parte de la programación familiar del Museo como los trenes de jardín y la función de teatro familiar mantendrán sus horarios habituales.

(Imagen Edescas en Wikimedia Commons)