Archivo diario: febrero 16, 2010

Siguen suspendidos los trenes entre Bruselas y Londres y todos los Thalys

Los trenes Eurostar que conectan Bruselas con Londres se mantienen hoy suspendidos como consecuencia del accidente ferroviario registrado ayer cerca de la capital belga, que también mantiene cortado el servicio de alta velocidad Thalys hacia Francia, Holanda y Alemania. Según informa Eurostar en su página web, la línea entre Bélgica y el Reino Unido se mantendrá paralizada en ambos sentidos a lo largo de todo el día.

Los trenes de la misma empresa que conectan París con Londres funcionan con normalidad, mientras que los que salen de Lille (norte de Francia) sufrirán hoy retrasos.

Los trenes de alta velocidad Thalys que operan entre Bruselas, París, Amsterdam y Colonia (Alemania) seguirán sin circular hoy, según anuncia la compañía en su web.

Thalys pide a los pasajeros que tengan previsto viajar entre hoy y el viernes que consulten la página de internet o los servicios telefónicos de la compañía para recibir la última información sobre los servicios.

El accidente registrado ayer en Buizingen (suroeste de Bruselas), en el que murieron 18 personas y 162 resultaron heridas, se produjo en un importante núcleo ferroviario y afecta a todo el tráfico de la zona, incluidas las vías de alta velocidad. Hoy continúan las tareas de desescombro que se desarrollaron ayer durante todo el día.

El siniestro se produjo cuando un tren en movimiento colisionó con otro convoy que se había detenido entre Halle y Buizingen, dos localidades flamencas situadas a unos 20 kilómetros de Bruselas.

Como reacción ante el accidente, los maquinistas de los ferrocarriles belgas han iniciado una huelga espontánea. Las protestas bloquean desde primera hora de la mañana los depósitos de trenes de varias ciudades del sur del país y han provocado fuertes perturbaciones en el tráfico ferroviario, según los medios locales.

La compañía nacional de trenes (SNCB) ha informado de que el 80% de sus instalaciones en la región sur de Valonia se han visto afectadas de una u otra forma por la huelga y teme que las protestas se extiendan. Los conductores denuncian la degradación de sus condiciones de trabajo que, creen, pueden dar lugar a accidentes como el ocurrido ayer en Buizingen (suroeste de Bruselas), según la agencia Belga. Los principales sindicatos aseguran no haber sido informados de la acción, pero han expresado su comprensión ante las protestas en reacción al suceso.

Mientras, el administrador delegado de la sociedad que gestiona la red ferroviaria belga, Luc Lallemand, que aseguró anoche que la catástrofe “se podría haber evitado” si los dos trenes que colisionaron hubiesen contado con el sistema de frenado automático, ha precisado hoy sus palabras. Según Lallemand, con el mecanismo de frenado el nivel de seguridad “habría mejorado”, pero no necesariamente se habría evitado el choque. Ese sistema de frenos, con el que contaba sólo uno de los convoyes, está previsto que esté instalado en todos los trenes del país en 2013 para evitar que puedan superar semáforos en rojo. Aunque no se han confirmado las causas del accidente, las autoridades señalaron ayer que el siniestro podría haberse producido al haber ignorado uno de los trenes un semáforo.

La prensa belga dedica hoy multitud de páginas al accidente y algunos diarios se han lanzado a denunciar la situación de seguridad de los ferrocarriles. Entre ellos, los francófonos “La Dernière Heure” y “La Libre Belgique”, que consideran “inaceptable” que no todos los trenes cuenten con sistemas de frenado automático, especialmente cuando en los últimos años se han invertido grandes sumas de dinero en estaciones “faraónicas” como las de Lieja y Amberes. “¿Podemos permitirnos multiplicar las inauguraciones de llamativas estaciones cuando nuestro material rodante está obsoleto?”, se pregunta uno de los periódicos.

Mientras, otros diarios como “Le Soir” piden esperar al fin de la investigación para sacar conclusiones, pero recuerdan que los conductores han denunciado regularmente el riesgo de accidente ante la falta de sistemas de frenado automático en muchos de los trenes.

(Imagen Wikimedia Commons)

Renfe y los ferrocarriles lusos acuerdan la explotación conjunta del AVE entre España y Portugal

La apuesta portuguesa por la alta velocidad no tiene marcha atrás. Los ferrocarriles lusos han dado vía libre al AVE en su red ferroviaria. Renfe acaba de firmar con los ferrocarriles portugueses un protocolo de cooperación de cara a la futura explotación conjunta de líneas AVE que unan los dos países según han informados los dos operadores. Con este acuerdo, las dos empresas se comprometen también a asegurar la interoperabilidad técnica y de explotación de los corredores, especialmente en lo que se refiere a los trenes y a los sistemas de apoyo al transporte y a la operación.

Renfe extiende a la conexión AVE con Portugal el modelo de negocio previsto para explotar la conexión con Francia, dado que tiene previsto constituir una sociedad conjunta con la SNCF gala para prestar servicio por la línea AVE que a partir de 2012 unirá los dos países. En el caso de la alianza con Portugal, se desarrollará en tres fases, la primera de las cuales constituye la firma del acuerdo, ratificado hoy por el presidente de Renfe, Teófilo Serrano, y el de Comboios de Portugal (CP), Francisco Cardoso dos Reis.

La segunda fase pasa por negociar y definir la forma de cooperación, las etapas reguladoras y legales relacionadas con la operación conjunta y la prestación de los servicios asociados.

Posteriormente, se acometerá la fase de análisis técnico y de descripción de las condiciones de cooperación conjunta, esto es, el modelo de explotación, el concepto y la coordinación de los servicios, el reparto de los ingresos y gastos, y los recursos humanos.

En virtud de lo establecido en el acuerdo, Renfe y su homólogo portugués deberán tener definido antes de fin de año el modelo de explotación de la denominada red ferroviaria ibérica de Alta Velocidad

Con la firma de este acuerdo, los dos operadores persiguen también “reafirmar las buenas relaciones existentes entre ambas empresas” y reconocer la “importancia que la Alta Velocidad tendrá para la Península Ibérica”. Ambos operadores coinciden en que “constituirá un factor esencial para el desarrollo de ambos países, en beneficio de los ciudadanos, de los agentes económicos, de las comunidades y de las instituciones locales y regionales”.

España y Portugal ratificaron en noviembre de 2009 el compromiso de los dos países con el desarrollo de la línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) Madrid-Lisboa y la conexión Oporto-Vigo, aunque sin facilitar calendario de puesta en servicio de la línea. El compromiso se suscribió en un encuentro celebrado entonces entre el ministro de Fomento español, José Blanco, y el ministro de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones luso, Antonio Mendonça. “Hemos vuelto a dar cuerda al reloj de la Alta Velocidad”, indicó en ese momento Blanco.