Archivo de la categoría: Tren y cine

La ‘estación de Renfe’ de Bilbao, escenario de una nueva película de Aitor Mazo y Patxo Telleria

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Se rueda en Bilbao. Y entre otros escenarios, la estación del Norte o de Indalecio Prieto, como se denomina ahora a la terminal bilbaína que gestiona Adif, es el plató seleccionado para un nuevo filme en la capital vizcaina. Los cineastas vascos Patxo Tellería y Aitor Mazo comenzaron el pasado día 11 de noviembre el rodaje en Bizkaia de su segundo largometraje, titulado ‘Nemekitepá’, que han definido como una comedia romántica contemporánea y que será filmada íntegramente en euskera.

La cinta estará protagonizada por un elenco de actores vascos encabezado por Gorka Otxoa y Bárbara Goenaga y en el que también figuran Sara Cozar, Itziar Atienza y Mikel Losada.

El argumento relata las peripecias de Xabi (Gorka Otxoa) cuando acude desde Barcelona a Bilbao a visitar en el hospital a María (Bárbara Goenaga), una amiga que está enferma del corazón y a la que los médicos le han dicho que va a morir en breve.

En el viaje Xabi se entera de que María está enamorada de él y, para no aumentar su aflicción, decide decirle que él también la quiere. El enredo comienza cuando María no muere y Xabi se ve obligado a mantener la mentira y a fingir una vida de pareja con ella, a espaldas de su verdadera novia, una chica de Barcelona que acaba de quedarse embarazada de él.

Una vez concluido el rodaje de ‘Nemekitepá’ (reminiscencia del título de la célebre canción del compositor belga Jaques Brel ‘Ne me quitte pas’), la cinta será doblada al castellano y también se hará una versión original en euskera con subtítulos en castellano. Trenes y vías, además de un plató de solera para un nuevo filme vasco.

‘Nemekitepá’ es el segundo largometraje como co-directores de Patxo Tellería y Aitor Mazo, tras ‘La máquina de pintar nubes’, que realizaron en 2008. En este nuevo proyecto, destacan en la parte técnica Aitor Mantxola como director de fotografía, Mario Suances en la dirección de arte, o Juanma Pagazaurtundua como director de producción. La música la compondrá Bingen Mendizábal. El filme lo produce la empresa vasca Abra Prod, con la participación de ETB y con la colaboración del ICAA, del Gobierno vasco y del Ayuntamiento de Bilbao. Joxe Portela es el productor ejecutivo. La película se rodará principalmente en localizaciones de Vizcaya, si bien una pequeña parte de la filmación se llevará a cabo en Barcelona.

‘Super 8′, un accidente de tren cinematográfico

Un accidente de tren. Ese es el desencadenante de toda la acción en la última película de moda, ‘Super 8′, la cinta de J.J. Abrams que decidió producir Spielberg y que aspira a convertirse en un clásico del cine de entretenimiento. Y que se presenta, además, como un guiño a los ochenta; un homenaje al tipo de cine que fue impulsado por el productor del filme y, en gran medida patrocinado, por él.

El descarrilamiento de un tren, exageradamente cinematográfico, es, sin lugar a dudas, la secuencia más intensa y espectacular de ‘Super 8′. A partir de esa escena, con algo menos de 160 segundos de metraje, se precipita la acción del filme y comienza a señalar sin fuegos de artificio la presencia de un ser extraterrestre.

Presentada como un producto conjunto de Steven Spielberg y J. J. Abrams , la película (10 de Junio de 2011; en España 19 de Agosto de 2011) de Amblin Entertainment y Bad Robot Production (también producida por Steven Spielberg, Abrams y Bryan Burk), está protagonizada por Elle Fanning, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, Gabriel Basson, Joel Courtney, Ryan Lee, Zach Mills y Amanda Michalka. El film pretende recordar detalles de otros anteriores que nos remiten a ET, Los Goonies, Perdidos, Alias, Fringe y películas como Star Trek y Monstruoso.

La acción se desarrolla en un pequeño pueblo de Ohio en 1979. Un grupo de seis chavales graba una película de zombies en formato super 8. En una de las secuencias se adentran en una zona por donde pasa la vía del tren. En el convoy se transporta una buena parte del material que las Fuerzas Aéreas guardan en el Area 51 y que han decidio trasladar. De improviso una furgoneta se adentra en las vías y choca contra la locomotora que descarrila violentamente y con ella casi todos los vagones del tren donde se almacena una gran cantidad de explosivos. El convoy queda completamente destrozado y sus restos esparcidos. Pero entre los destrozados trozos del convoy se vislumbra una presencia amenazadora que nada tiene que ver con el ferrocarril y que los militares pretenden ocultar.

Aunque cinematográficamente exagerada, la escena del accidente ferroviario es de lo más impactente de este film que aspira a ser uno de los más taquilleros de este año. Y un español, concretamente el asturiano Carlos Fueyo, es el diseñador de la famosa escena del choque del tren. Una recreación que el director de la película alabó conscientemente de que era una de las secuencias más importantes de su película. (puede ver la secuencia completa)

“Mi labor consistía en hacer que se viera real. Tú tienes el modelo en tres dimensiones, sin ningún tipo de pintura. Entonces hay que ir pintando todas las gelatinas, todo el metal, todos los detalles… Hay que hacer un set de texturas. El trabajo era hacer que los carriles y los vagones se vieran muy bien, se vieran como si fueran reales. Hacer también un sistema de luz para que se viera de noche y también un escenario de hierba, de raíles del tren y un par de árboles.” Carlos Fueyo en una entrevista reciente)

La secuencia del tren se grabó un año antes del estreno de la cinta. “Desde la concepción inicial hasta la entrega final se llevó a cabo en cuatro semanas”, dijo Kim Libreri, uno de los supervisores de efectos visuales en ‘Super 8′.

Los especialistas de efectos visuales, que recrearon los trenes que las Fuerzas Aéreas utilizaban en la década de los setenta, tuvieron que ver un montón de secuencias de accidentes de la vida real para tratar de que la escena fuera de lo más creíble. Cierto que es casi imposible que un choque entre una furgoneta y una locomotora acabe con consecuencias tan graves, pero una película de este tipo se puede permitir la licencia.

En el rancho de Firestone cerca de Los Ángeles, el equipo de producción recreó el césped para simular la hierba verde de Ohio y construyón una estación de trenes y un trazado vías. El rodaje se realizó en dos etapas: en primer lugar, Abrams filmó a los niños en la plataforma del tren con una pantalla de chroma, para más tarde hacer el montaje con la aparición de un tren silbante que recorre las vías a toda marcha como ocurre en la vida real.

Después se organizó el choque de la furgoneta con el tren, el trepidante y espectacular descarrilamiento y la explosión y voladura de los vagones en cientos de pedazos metálicos. El equipo de producción utilizó viejos vagones metálicos de mercancías que una potente máquina se encargó de cortar, rebañar, aplastar y destruir para hacer más verosímil la carrera de los niños, en una huida despavorida sorteando múltiples trozos de hierro y escombros de metal que dificultan la fuga.

Steve Riley, supervisor de efectos especiales, utilizó un ariete tipo trineo de unos 500 kilos de peso al que le dieron forma de testero de tren. “Utilizamos un trineo remolcado por la sala mediante una grúa de cuatro toneladas para crear el efecto visual”, explica. “Al chocar, teníamos preparada una secuencia de explosiones que se sucedían para crear la clase de restos que lanzaría realmente un accidente de tren. Utilizamos unos 850 gramos de pólvora negra y unos 150 metros de mecha de grano cien, lo cual es un potente explosivo. Actúa muy rápidamente, así que produce un gran estruendo y cuando explota es muy intenso”. Y la verdad es que, pese a lo exagerado de la acción, los casi 160 segundos que dura esta escena son realmente intensos.

La mayoría de las bases que posee en Estados Unidos la Fuerza Aérea disponía en aquel momento de ferrocarril y trenes propios; y algunas todavía lo tienen y hacen uso del servicio de convoys para sus transportes especiales. Gran parte del tráfico consiste en el traslado de combustible para los aviones de las bases, aunque también los depósitos de mantenimiento aéreo reciben las piezas más grandes por ferrocarril. Igualmente las armas más pesadas viajan por ferrocarril, desde la misma fábrica de municiones a los depósitos de almacenamiento.

Si bien en ningún momento se llega a ver con nitidez la locomotora que arrastra el convoy militar, es probable que ésta sea una Baldwin S12, si bien la USAF solía utilizar también máquinas 44Tonner, EMD y SW8, entre otras. Dentro de las Fuerzas Aéreas la s-12 tuvo varias numeraciones, aunque unas de las más conocidas fueron la USAF 1864, 1841 y 1842.

La Baldwin S-12 fue una versión mejorada de su predecesora, la S-8, aunque ambos modelos fueron construidos al mismo tiempo. Similares en tamaño y mecánica, con excepción de mayor potencia, este modelo construido durante la década de 1950 se vendió relativamente bien, especialmente en industrias y pequeños ferrocarriles. Aunque que la locomotora tenía algunas debilidades, su fiabilidad y capacidad de arrastre le proporcionaba salir airosa en comparación a a otras de su misma clase. Hoy en día, la S-12 es una de los mejores locomotoras diesel de Baldwin preservadas, al menos, en siete museos o líneas turísticas privadas y en ocho más propiedad de Shortline Líneas SMS. Una unidad, que se convirtió de un Baldwin DS-4-4-1000, está actualmente en servicio en el ferrocarril de Whitewater Valley.

‘El maquinista de La General’, un gran clásico del cine mudo y la ruina de Buster Keaton

Estados Unidos se prepara estos días para participar en los actos organizados para rememorar el 150 aniversario de la Guerra de Secesión, que aún sigue provocando fuertes controversias e hiriendo la susceptibilidad de los estados sureños. Sin embargo, las imágenes que guardan en la retina millones de personas en el mundo sobre los sangrientos episodios del último cuarto de siglo XIX poco o nada tiene que ver con la cruda realidad. Porque el gran icono de esa trágica historia se ha inmortalizado a través del celuloide en una melancólica película que ha pasado a los anales cinematográficos como una de las grandes obras del cine mudo. Y el culpable de todo ello es el magnífico actor Buster Keatron, coautor del guión de ‘El maquinista de La General’, que también dirigió y protagonizó.

‘El maquinista de la General’ se acabó de rodar en agosto de 1926, y en diciembre de ese año tuvo un pase previo en Los Ángeles que sirvió para realizar algunos retoques. El estreno oficial no se produjo hasta el 5 de febrero del siguiente año en el Capitol Theatre de Nueva York. Gustó al público, pero no a los críticos que fueron muy duros con el actor y director, quizá por las supuestas simpatías que el film mostraba hacia la causa confederada. De los once periódicos importantes de la zona, ocho fueron completamente hostiles al filme, dos lo recibieron con una cautela más o menos favorable y sólo uno lo reconoció como la obra de un genio. Como consecuencia, ‘El maquinista de La General’ sólo recuperó el alto coste con su explotación en otros países, pero nunca dio ganancia alguna y fue considerada un desastre económico por su distribuidora, United Artists. Desde entonces, y aunque tuvo cierto control sobre sus próximas películas, Buster Keaton no volvió a figurar como director en ninguna de ellas.

‘El maquinista de La General’ es ante todo una epopeya, incluida hoy por críticos y cineastas entre las mejores películas jamás hechas. Pese al fracaso de taquilla, Buster Keaton la consideró la mejor de todas sus films. Años más tarde, público y crítica coinciden con él. La cinta está considerada como uno de los grandes clásicos del cine mudo.

Mientras en Estados Unidos la película tiene unas connotaciones trágicas (aún hoy la Guerra Civil levanta serias controversias y recelos entre los habitantes del Sur), miles de personas de todo el mundo contemplan la historia que Keaton como un cuento cómico. Nada más lejos de la realidad. A partir de una historia real en la Guerra Civil Americana en 1862, Buster Keaton protagonizó y creó una comedia heroica. Conmovido, como millones de sus compatriotas, por el relato de un superviviente de la guerra, la película está basada en un hecho real. Se trata de una adaptación del libro de William Pittenger: Daring and Suffering: A History of the Great Railway Adventure (Audacia y sufrimiento: Una historia de la gran aventura ferroviaria), el cual fue publicado en 1863.

El gran actor cómico narró la historia de Johnnie Gray, un maquinista de ferrocarril de la Western & Atlantic [1 que tiene dos pasiones en su vida, su locomotora ‘La General’ y su novia Annabelle Lee (Marion Mack). Cuando estalla la Guerra Civil, Annabelle pide a Johnnie que se aliste en el ejército sudista para luchar contra la Unión. En el momento en que va a inscribirse no es admitido pues lo consideran más útil en su profesión de maquinista que en su posible aportación como soldado. Annabelle Lee cree que fue un acto de cobardía y decide no hablarle más. Un año después, Annabelle tiene que viajar porque su padre está herido, y lo hace en la locomotora de Johnnie, del que nada quiere saber. A mitad del recorrido un grupo de nordistas, intentando enlazarse con el ejército de la Unión en Chattanooga, deciden poner en marcha un plan que incluye el robo de ‘La Genera’. Cuando llevan a cabo su huida descubren que Annabelle permanece en la locomotora y se la llevan como prisionera. Johnnie intentará recuperar su locomotora y al mismo tiempo a su amada. Y comienza una espectacular persecución que propicia las mejores escenas del filme y algunas de las más memorables de toda la época del cine mudo, como la del cañón que desciende su ángulo de tiro y apunta directamente a Keaton. Esa persecución llevará a Johnny hasta detrás de las líneas enemigas, donde recuperará a sus grandes amores (su novia y su locomotora), conocerá los planes secretos de los unionistas y se verá envuelto también una nueva persecución contrarreloj -en esta ocasión será él el perseguido-, con el objetivo de advertir a los confederados de la amenaza que se cierne sobre ellos

El principio esencial en el que se basa el montaje y el contenido de las escenas en general es el de veracidad y fidelidad. Keaton procura que lo que graba se vea lo más real y creíble posible, no importándole gastar hasta un millón setecientos mil dólares para dejar caer una locomotora al río. Una de las secuencias más caras de la historia del cine. Igualmente, Buster Keaton no aceptó el uso de dobles ni en las escenas más peligrosas, como la de Johnnie sentado en la biela de la locomotora que de pronto empieza a avanzar y que exigía una exquisita pericia del maquinista para evitar que la máquina pudiera patinar, hacer caer al actor y quedar despedazado entre las ruedas.

Keaton logró inmortalizar la mítica locomotora protagonista de esta rocambolesca historia, pero paradójicamente la máquina que aparece en su película es una ‘doble’ de ‘La General’. La auténtica máquina de vapor se conservaba por aquel entonces en la estación de Chattanooga, expuesta al público y a los pasajeros, y aunque en un principio sus propietarios autorizaron su uso para el filme, luego decidieron negarlo ante las protestas de diversos grupos de veteranos de la Guerra Civil. A ninguno le hacía mucha gracia que esa reliquia fuera objeto de una cinta cómica. Como resultado, Keaton tuvo que conformarse con unas réplicas esencialmente idénticas a las dos locomotoras que protagonizaron aquella épica persecución.

Buster Keaton recuperaría años más tarde el favor del público y de la crítica. Y todo gracias a su mejor película. Entusiasmado con su creación, a mitad del siglo XX el coleccionista Raymond Rohauer se compromete a recuperar, restaurar y difundir la mayor parte de su obra. Rehabilitado en su propio país, obtiene un oscar honorífico de la Academia en 1959 que le permite iniciar una gira por Europa que le restituye la fama.

En 1989, 'El maquinista de La General' fue seleccionada para su conservación en el National Film Registry de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa". Entró en el registo en el primer año, junto con películas como ‘Los mejores años de nuestras vidas ‘, ‘Casablanca’, ‘Ciudadano Kane’, ‘Lo que el viento se llevó’ y ‘Sunset Bulevar’.

El tren de Harry Potter seguirá su viaje

El ‘Hogwarts express’ sigue adelante. La demanda contra J.K. Rowling por la que se le acusaba de plagio en ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’ ha sido rechazada por una juez de Nueva York, que considera que la cuarta entrega de la saga es “claramente diferente” a’”Willy el brujo’, del británico Adrian Jacobs. La parte demandante aseguraba que la trama de Rowling copiaba ciertos elementos del argumento de un tomo de “Willy el brujo”, incluidas una competición de magos y la idea de los hechiceros viajando en tren. “Son claramente diferentes tanto en su argumento como en su estilo”, ha sentenciado la juez.

Todo queda como hasta ahora. La última película ‘Harry Potter y las Reliquias de la Muerte’ (segunda parte) podrá volver a utilizar el ‘‘Hogwarts express’ sin contratiempo, el tren mágico que traslada a los estudiantes a en un viaje entre Londres y Hogsmeade, tras salir del mítico ‘andén 9¾’ hacia la escuela de magia.

Un tren y una estación que el cine utiliza, pero que se encuentran en plena actividad fuera de la ficción cinematográfica, aunque gracias a las películas de Harry Potter han aumentado considerablemente su popularidad.

El famoso ‘andén 9¾’, que miles de turistas se afanan en fotografiar desde su aparición en la pantalla, pertenece a la estación de Kings Cross, ubicada en el distrito de Islington, al nordeste de la capital. Se encuentra al lado de otra estación de ferrocarril, la de St. Pancras, que también aparece en una de las cintas porque posee una fachada gótica mucho más llamativa que la terminal elegida por Rowling para sus obras.

En las películas, se utilizó la estación principal de Kings Cross, con los andenes 4 y 5 renumerados como 9 y 10 para el rodaje, ya que estos se encuentran en un edificio secundario separado del principal y se sitúan uno enfrente del otro con las vías del tren en medio. Al parecer, Rowling pretendía que ese andén secreto estuviera en la parte principal de la estación. pero confundió los números de los andenes.

Desde hace unos años, tras la popularidad que la serie de Harry Potte” ha dado a Kings Cross, se ha instalado una señal en hierro forjado del ‘andén 9¾’ sobre una pared del edificio secundario en el que se encuentran los andenes auténticos 9 y 10. También hay un carrito portaequipaje que parece que está a medio atravesar la pared, en un intencionado guiño hacia la obra que le ha dado tanta fama.

La máquina que lleva a los alumnos a Hogwart también es real. La locomotora es una máquina de vapor Hall 4-6-0 , numerada 5972, conocida como ‘Olton Hall’. Fue construida en 1937 en Swindon, y fue una de las 330 locomotoras diseñadas por Charles Collet. Esta máquina de vapor histórico, y los coches utilizados en la película, fueron proporcionados por la compañía West Coast Railway, que accedió a pintar de un color rojo brillante el convoy para adaptarlo a la obra de Rowling.

Aún está operativa y opera con un tren turístico en Escocia llamado ‘Jacobite Express’, un tren de vapor que recorre la línea del ferrocarril de la costa oeste escocesa desde el año 1984 como un trayecto turístico considerado uno de los grandes recorridos en tren del mundo.

Adaptada para las películas sobre la heptalogía de Rowling, viaja por los impresionantes parajes de Escocia. El tren de vapor jacobita, parte de la West Coast Railway Company, se extiende desde Fort William a Mallaig con una parada en la estación de Glenfinnan. Esta extensión es también conocida como la Ruta del hierro a las islas – Rathad Iarainn nan Eilean.

Entre otros escenarios atraviesa el espectacular viaducto de Glenfinnan, que también aparece en alguna de las escenas de las distintas cintas de Harry Potter. Construido entre los años 1897 y 1901, es un magnífico cruce ferroviario elevado y apoyado en 21 arcos a unos 30 metros de altura. El centenario viaducto es además de una maravilla de la ingeniería inglesa.

Con la decisión judicial se da un espaldarazo al argumento de Scholastic (la editorial de la saga en Estados Unidos) de que la demanda era “completamente infundada” y que la comparación de ‘Willy el brujo’ con la serie de ‘Harry Potter’, que ha vendido más de 400 millones de libros en todo el mundo, era “absurda”.




(Imagen Phil Scott (Our Phellap en Wikimedia Commons)

“Imparable”, una de trenes con Denzel Washington y Tony Scott

Denzel Washington vuelve a subirse a un tren. Ya lo hizo en “Asalto al tren Pelham 123″, un divertido triller sobre el metro de Nueva York, y ahora repite en otro thriller inspirado en hechos reales sobre un tren descontrolado que transporta material inflamable. Dirigida por Tony Scott (quinta vez que coinciden en un film), ‘Imparable’ (Unstoppable) es una de esas trepidantes historias de trenes que casi no se ven ya en los cines, pero que cautivan al espectador casi desde el principio.

El 15 de mayo de 2001 un tren de mercancías con 47 vagones fletado por la firma CSX se lanzó por las vías, sin maquinista, cerca de Toledo (Ohio), tras un error humano con el freno dinámico. El convoy recorrió 106 kilómetros (66 millas), con un cargamento altamente peligroso. Un valiente maquinista saltó al tren en marcha para frenarlo y logró evitar una catástrofe sin precedentes a escasa distancia de la localidad de Kenton (Ohio). Y esta es la historia que Scott cuenta con su última película, ni más ni menos.

“La idea me pareció muy emocionante: un peligro latente a más de 100 kilómetros a la hora y un par de personas a la caza de esa fiera metálica desbocada. En el fondo no deja de ser la historia de Moby Dick, pero sobre raíles. Más que mantener el suspense en si el tren descarrilará, lo que me interesó fue seguir a esos dos insensatos que van tras el ferrocarril descontrolado”, explicó Scott tras terminar el rodaje.

Con un guión de Mark Bomback, interpretan esta película Denzel Washington, Chris Pine, Rosario Dawson, Ethan Suplee y Kevin Dunn. Beech Creek y Pennsylvania son los lugares donde se rodaron las escenas más importantes

El director británico se toma varias licencias y cambia, entre otros, los escenarios de esta historia, haciendo que la acción transcurra en Pittsburgh “porque es un paisaje muy ferroviario, y muy de western”. También utiliza una compañía ficticia, Allegheny West Virginia Ferrocarril, para su tren imparable, en lugar de la original CSX Transportation de Ohio.

Scott utilizó para su película cuatro locomotoras AC4400CW de la Canadian Pacific , arrendadas a su vez a General Electric, y también la EMD SD40-2 de los ferrocarriles Wheeling and Lake Erie, dedicada a tráficos industriales en Ohio, que en la ficción se convierte en la compañía Allegheny West Virginia Ferrocarril.

La GE AC4400CW fue una locomotora diésel-eléctrica construida por GE Transportation Systems entre 1993 y 2004. Es similar a la DASH 9-44CW pero ofrece los motores de tracción de CA en lugar de los de CC, con un inversor separado por cada motor. Fueron fabricados 2.598 ejemplares para los ferrocarriles de Norteamérica. Como resultado de los requisitos más rigurosos sobre emisiones que se aplicaron en Estados Unidos a partir del 1 de enero de 2005, la AC4400CW fue sustituida por la GE ES44AC.

La EMD SD40-2 tiene 3.000 caballos de fuerza y también es una locomotora diesel-eléctrica construida por la General Motors’ División entre el enero de 1972 y febrero de 1986. La fábrica sacó 3.957 ejemplares de este modelo, que han sido utilizados por la mayoría de los grandes ferrocarriles norteamericanos, entre otras BNSF, Unión el Pacífico y El Pacífico canadiense.

“Las compañías ferroviarias nos dieron todo su apoyo, y pusieron a nuestra disposición todo tipo de maquinaria que pudimos manipular y filmar de maneras novedosas, y siempre, siempre realistas”, aseguró Scott durante la presentación de la película.

“Scott pone en escena todos los elementos del género: la amenaza de catástrofe inminente, los esfuerzos oficiales para detenerlo, la prensa que persigue la noticia, la pareja clásica de perdedores –un veterano (Washington) y un joven (Pine)– que contra todo pronóstico lograrán lo imposible. Y contra todo pronóstico también, Scott sorprende por su concisión, por su claridad expositiva, por sus planos imaginativos, esta vez adecuados, y plenamente justificados: utiliza las imágenes de los reporteros y de los informativos que cubren la noticia para completar la narración principal”. (estracto de de aceprensa. com ).

El Museo del Ferrocarril de Madrid, escenario de una película de Bruce Willis

El Museo del Ferrocarril de Madrid se ha convertido en escenario de una persecución de la película ‘The cold light of day’, que se rueda en España y está protagonizada por Bruce Willis, Sigourney Weaver, Henry Cavill y los españoles Verónica Echegui y Óscar Jaenada. El equipo de filmación, encabezado por el director Mabrouk El Mechri, ha rodado una secuencia en la que Cavill y Verónica Echegui, en un ciclomotor, son perseguidos por una camioneta, acción que se desarrolla junto al Museo del Ferrocarril , ubicado en la que fuera la estación de Delicias de Madrid.

Cerca de 100 actores extra volvieron a dar vida al lugar y recrearon el ambiente de una estación de trenes, incluidos taxis, policías, pasajeros y hasta un autobús del transporte público de Madrid. Mientras algunos “viajeros” se daban prisa para abordar el tren, un ciclomotor conducido por Verónica Echegui y con un malherido Henry Cavill a sus espaldas, irrumpe en el lugar mientras una camioneta -conducida por Sigourney Weaver- trata de darle alcance.

De esta forma, ‘The cold light of day’ continúa con su rodaje en la capital española, en donde ya filmaron en algunos lugares como la Plaza Mayor, la Ronda de Segovia, la plaza del Callao, Nuevos Ministerios y el barrio de La Latina.

El argumento está ambientado en España y cuenta con la producción de la empres valenciana Galavis Film (‘El kaserón’, ‘El arte de robar’) y las estadounidenses Summit Entertainment (saga ‘Crepúsculo’) e Intrepid Pictures (‘Los extraños’).

El guión, de Scott Wiper y John Petro, narra la historia de una familia que es secuestrada durante sus vacaciones en España, por lo que Henry Cavill -que en la película es hijo de Bruce Willis-, será el encargado de liberarla, según datos proporcionados a Efe por el equipo de producción.

‘The cold light of day’ comenzó su rodaje el pasado 7 de septiembre en Alicante y aún quedan dos semanas para acabarlo.

El tren de Spielberg en Area 51


El creador de la serie ‘Lost’, J.J. Abrams, se ha asociado con Steven Spielberg para realizar la película de ciencia ficción ‘Super 8′, que llegará a la cartelera el año que viene. El primer trailer de esa producción muestra cómo un camión choca con un tren de mercancías y se produce una gran explosión mientras en la imagen se ve un vagón que ha quedado intacto y de donde sale un extraño ruido.

“En 1979, las Fuerzas Aéreas de EE.UU. cerraron una sección del Área 51. Todos los materiales tenían que ser transportados a unas instalaciones de seguridad en Ohio”, dice el mensaje que acompaña a a la secuencia.

Steven Spielberg vuelve, esta vez como productor, al Área 51 después de que Indiana Jones comenzara en esa instalación militar la búsqueda de la calavera de cristal. Todo lo que ha trascendido es lo que ven aquí. ‘Super 8′ no tiene ninguna relación con el anterior proyecto de Abrams, “Cloverfield”. La película es un proyecto personal de Abrams, que también es el autor del guión. La cinta se rodará con 45 millones de dólares a mediados de año, para aparecer en la gran pantalla el próximo verano.

‘Krakatoa, al este de Java’

Un volcán de nombre impronunciable ha traído de cabeza a las autoridades de medio mundo y ha provocado el caos en el transporte europeo. Aunque la situación se va poco a poco normalizando, los ecos de la explosión del Eyjafjallajokull se van apagando, pese a que aún sigue vomitando lava y elevando hacia el cielo humaredas que alcanzan hasta los cuatro kilómetros de altura.

Algunos científicos siguen preocupados porque creen que la actividad en este cráter islandés podría causar una erupción en el monte Katla, un volcán “muy poderoso” que descansa bajo un glaciar cercano. Una erupción en el Katla podría derretir grandes cantidades de hielo y causar inundaciones masivas, lo que afectaría una ciudad en las cercanías de 300 habitantes. La historia así lo demuestra: tres erupciones previas en Eyjafjallajokull desataron erupciones en Katla.

El volcán islandés, que ha estado latente por dos mil años, hizo erupción hace unos nueve días, causando una fisura de un kilómetro de largo en un campo de hielo del glaciar Eyjafjallajoekull. La erupción ocurrió a unos 120 kilómetros al este de la capital, en un área escasamente poblada. Inicialmente hubo temores de que el volcán causara una inundación, ya que haría que el hielo se fundiera en el glaciar situado más arriba, pero ese escenario aparentemente fue evitado.

Islandia está sobre la Sierra Submarina Meso-Atlántica, el límite altamente volátil entre las placas continentales euro-asiática y norteamericana, con lo que los sismos y erupciones son un hecho cotidiano. La más reciente erupción volcánica en el área de Eyjafjallajoekull ocurrió en 1821.

Sin embargo, es el Krakatoa, ubicado en la isla de Java, el volcán que más daños ha causado en la historia moderna. A más de 1.828 metros de altura y con un diámetro de aproximadamente dieciséis kilómetros, la mañana del 27 de agosto de 1883, el Krakatoa comenzó a rugir. El gran cráter literalmente estalló, lanzando a la atmósfera todo tipo de materia. Los efectos de la explosión, con una energía de 200 megatones (10.000 veces más que la bomba atómica de Hiroshima) provocaron casi la desaparición de la isla, ocasionaron numerosos tsunami y provocaron la muerte de unas 36.000 personas.

La erupción redujo la isla de Krakatoa a un tercio de su antiguo tamaño, enviando gigantescas olas a las costas asiáticas. Piedras gigantescas cayeron a más de 185 kilómetros de distancia, y la ciudad de Jakarta se vio sumida en una total oscuridad. Para muchos de los habitantes de la región, el fin del mundo había llegado. El fuerte ruido que acompañó la explosión no tenía precedentes. Se pudo escuchar en la ciudad australiana de Alice Springs e incluso en la lejana isla de Madagascar. Más de 36.000 personas perdieron la vida y varios países de alrededor del mundo se vieron afectados por los devastadores efectos del volcán.

El cine no podía permanecer ajeno a esta tragedia. No en vano la erupción del Krakatoa fue uno de los cataclismos naturales de la historia mejor documentados; desde los primeros avisos del volcán hasta la explosión final, cada paso fue atestiguado y registrado por los colonos holandeses que vivían en la región. Y como no podía ser de otra forma tratándose de una página dedicada al ferrocarril, en la ficción cimetaográfica el tren tiene un pequeño papel en el filme ‘Krakatoa, al este de Java’, un título no demasiado afortunado porque el volcán se sitúa precisamente al oeste de la isla indonesia.

La recreación cinematográfica de la que está considerada la mayor erupción volcánica de la historia, acontecida en 1883, gana en intensidad e interés en cuanto se acerca el momento de la erupción. Dirigida por Bernard L. Kowalski en 1969, en esta producción estadounidense intervienen Maximilian Schell, Diane Baker, Brian Keith, Barbara Werle, Sal Mineo, Rossano Brazzi y John Leyton, en un guión realizado por Cliff Gould, Bernard Gordon basándose en algunos de los hechos que estuvieron a punto de hacer desaparecer la isla situada en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra.

Parte de la película se rodó en los estudios madrileños de Samuel Bronston Studios y, Sevilla Films, así como en los de Cinecittà Studios, de Roma. Pero hay escenas exteriores que se realizaron en Denia (Alicante) y el puerto de Bilbao.

La secuencia donde aparece una locomotora de vapor está rodada en el puerto de Denia. Al parecer, se trata de una de las locomotoras originales del Ferrocarril Carcagente-Denia de rodaje tipo 2-2-0 ST y tanque envolvente (tipo albarda o silla de montar) con dos cilindros exteriores y la distribución plana con mecanismo interior, siendo la presión de la caldera de 7 atm A una de ellas, la nº 3, se le reconstruyó el tanque de agua resultando del tipo de alforja. Con estas locomotoras comenzó la tracción a vapor en este ferrocarril 17 años después de su inauguración.

Grafiada con el número seis, como puede verse en el filme, perteneció a una serie de seis locomotoras (1 al 6), con la que comenzó a operar en esta línea, una de las primeras de vía estrecha de España y que estuvo en funcionamiento hasta 1969.

Fueron construidas por Black Hawthorn en los talleres de Manchster y entregadas entre 1881 y 1883 a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, que se había hecho con los derechos de la explotación. A finales del siglo XIX, la zona de Carcagente era una potencia agrícola (naranjas) y de la industria de la seda y, por otra parte, Dénia tenía un puerto importante, enclavado en un punto estratégico para la exportación.

En 1942 el ferrocarril pasa a ser propiedad del Estado, hasta que se adjudica a Feve en 1965. Las seis locomotoras logran sobrevivir hasta esa fecha, si bien sólo la número 1 y la número 4 se conservan en la actualidad en Zaragoza, en el recinto de la empresa Industrias Lopez Soriano S.A, mientras que el resto incluida la número 6 que aparece en esta película, fueron dadas de baja en 1967 y desguazadas.

Delicias, estación de cine



María Xosé Porteiro, directora del Museo del Ferrocarril, nos cuenta la historia de la terminal más antigua de Madrid. En sus andenes se han rodado películas como ‘Doctor Zhivago’ (1965), con el mismísimo David Lean. Este mismo mes se ha estrenado otra película con Delicias como marco: ‘Pájaros de papel, primer trabajo como director de Emilio Aragón.

También ha servido de escenario a otros films como ‘Amantes’ (Vicente Aranda, en 1991), ‘Las cosas del querer’ y ‘Camarón’ (Jaime Chávarri, 1989 y 2005) , ‘El amor perjudica seriamente la salud’ (Manuel Gómez Pereira,1997), ‘Oviedo Express’ (Gonzalo Suárez, 2007), ‘Nicolás y Alejandra’ (1971, Franklin J. Schaffner), ‘Pánico en el Transiberiano (1973, Eugenio Martín), ‘Pim Pam Pum fuego (1975, Pedro Olea), ‘Rojos (1981, Warren Beaty), ‘El viaje de Carol’ (2002, Imanol Uribe), ‘Una preciosa puesta de sol’ (2002, Álvaro del Amo), ‘Bienvenido a casa’ (2006, David Trueba), ‘La herencia Valdemar’ (2010, José Luis Alemán) y ‘Luna caliente’ (2010, Vicente Aranda).

Las instalaciones de la centenaria terminal y sus vías también han servido de escenarios para series de televisión como ‘Compañeros’ (Antena 3), ‘Cuéntame cómo pasó…’ (TVE1), ‘Los Serrano’ (Tele 5), ‘La Señora’ (TVE1), ‘Amar en tiempos revueltos’ (TVE 1) y ‘Martes de carnaval’, Jde osé Luis García Sánchez (TVE 1).

Una estación casi de cine, que fue punto de unión ferroviaria entre Madrid y Lisboa, tras ser inaugurada en una ceremonia digna de la mejor película en 1880 por Alfonso XII y su querida esposa Maía Cristina, a la que también asistió el Gobierno en pleno encabezado por su presidente Antonio Cánovas del Castillo (máximo dirigente del Partido Conservador). Un personaje que bien podría haber figurado en cuaqluiera de los films de principios de siglo, por su porte y figura distinguida.

Madrid rinde hoy tributo a este centenario edificio en su 130 aniversario, cuya nave fue el primero y más amplio espacio diáfano que se construyó en Madrid con una moderna estructura metálica y que constituye uno de los ejemplos más significativos de la llamada “arquitectura del hierro” tan característico de finales del siglo XIX. Declarado edificio monumental en 1980 y posteriormente Bien de Interés Cultural, Delicias culminó su existencia como terminal de trenes en 1971. Proyectada por el ingeniero francés Emilio Cachelievre, fue la primera estación que se construyó en Madrid con estructura metálica; y se edificó en tan solo catorce meses debido al carácter totalmente funcional del proyecto.

(Vídeo Á. Castellano / L. Almodovar. El País) (Para saber más de cine y trenes te recomiendo la página de Angel Fernández Corral)

Siempre hay un último tren

Una historia de las de siempre. Un relato sobre la vida. Porque al final, de eso va este cortometraje ambientado en la época de la Guerra Civil en el Valle de Mena. Una de esas historias que seguro que han vivido nuestros abuelos o incluso nuestros padres. Un guión basado en una crónica de amor que pudo haberse roto en cualquier guerra, en cualquier país, en cualquier pueblo. Por eso la hace aún más creíble y entrañable.

Más de cien personas de distintas generaciones del Valle de Mena han participado en la grabación del cortometraje ‘Siempre hay un último tren’. Un proyecto intergeneracional y la actividad más destacable dentro del proyecto ‘Sin Edad’ del Plan de Dinamización Joven del Valle de Mena que promueve la Concejalía de Cultura y Juventud del Ayuntamiento en colaboración con la Residencia de ancianos Nuestra Señora de Cantonad. “La pretensión con la que nace este trabajo es acercar a diferentes generaciones colaborando, codo a codo, en el rodaje de este corto en el que niños y niñas, jóvenes y los abuelos y abuelas del municipio son los protagonistas”.

La trama se centra en la historia de amor de una mujer mayor que recuerda su juventud en la que se separó de su ser más querido, y que aún permanece en su memoria. La elección del título no es casual. ‘Siempre hay un último tren’ representa una metáfora de la vida. Este cortometraje es, además, un alegato a favor de la paz, la convivencia y el cariño entre jóvenes y mayores.

La actriz principal de la residencia se llama Leonor y fue seleccionada en el casting a sus 92 años -curiosamente no es la más longeva, ya que una ‘extra’ suma 102 años-; por otra parte, el actor principal cuenta con 94 y se llama Benigno. La veteranía ‘frente’ a la niñez, la más pequeña tan sólo tiene cuatro años. Los jóvenes meneses también han aportado su buen hacer pero, en su caso, la mayoría detrás de una cámara como ayudantes de producción. Un abanico de décadas, etapas y siglos confluyen en este trabajo en el que es precisamente la edad, un requisito y no una traba.

Los lugares donde se han rodado las diferentes escenas son la antigua escuela de Siones, donde se ‘orquestó’ a 30 niñas para grabar la escena de la clase; el interior y exterior de la residencia Nuestra Señora de Cantonad, y la estación de Mercadillo, donde se rodó la escena principal. Una de esas construcciones ferroviarias modestas que jalonan la línea de La Robla que hoy languidece, pese a los esfuerzos de Feve por impusarla (la operadora de vía estrecha caba de inaugurar el itinerio turístico ‘El Expreso de La Robla’).

‘El hullero’ constituye la línea de vía estrecha más larga de Europa Occidental, con 335 kilómetros, comprendida entre La Robla (León) y Bilbao (Vizcaya). Su tramo principal, entre La Robla y Balmaseda, fue inaugurado el 11 de agosto de 1894. Su objetivo principal era acercar la importante producción carbonífera de las cuencas de León y Palencia a su consumo en la poderosa industria siderúrgica de Vizcaya. Su recorrido atraviesa las provincias de León, Palencia, Cantabria, Burgos y Vizcaya, y debido a su influencia económica y social a lo largo de más de un siglo es considerado uno de los ferrocarriles más emblemáticos de España.

Una película donde el tren se apunta como un elemento esencial y en la que, sin embargo, no aparece ni tan siquiera una máquina, aunque las vías y la vieja estación de Mercadillo (Villasana de Mena no tienen tren ni tranvía) evocan el efecto aparente de la presencia del ferrocarril. Mercadillo es una de las estaciones más modestas de la línea, que dividió sus edificios en tres clases. Salvo Balmaseda, Mortaporquera y La Robla, las estaciónes de La Robla tienen un carácter muy modesto, verdaderamente industrial. Todas las edificaciones fueron pintadas en la época de la construcción de la línea general, en un color achocolatado, poco a poco modificado en cada estación de forma más o menos variada. Concebida en sus días como una estación de segunda clase, contó siempre con dos pisos en su edificio singular y coqueto, tal y como ahora lo conocemos, y que en el cortometraje ocupa un lugar destacado. En 1923 se añadió un depósito de agua metalizado.

La estación se sitúa a la altura del kilómetro 268,223, a 335,81 metros sobre el nivel del mar. Vías, andenes y muelles han sufrido diversas mejoras desde que se puso en marcha el servicio ferroviario, con la inauguración de la línea. Las dos últimas afectaron a la estructura, ya que en 1953 se añadió una marquesina para el andén y en 1971 se le dotó de un muelle para carga de balasto. Es precisamente en la época de la postguerra cuando la línea conoció una actividad frenética, tanto en trenes de carga como de pasajeros.

El cortometraje vio la luz el 13 de marzo en el cine Amania de la localidad burgalesa, en una gala a la que asistieron todos los actores de esta película, donde se pudo disfrutar también del denominado ‘making-off’, lo que sucedió entre bambalinas, la convivencia y el cariño surgido entre generaciones. Esta parte nunca vista de los rodajes, cuenta en este caso con una grabación de 35 minutos proyectados el día del estreno. Además, una exposición con una selección de las más de 2000 imágenes captadas por el fotógrafo local Díez Villaluenga recogerá la experiencia que vivieron los meneses.