Archivo de la etiqueta: universitarios

El Hyperloop tiene etiqueta valenciana

hyperloop_team-marca-espania

El equipo de la Politécnica de Valencia pasa a la recta final del concurso mundial convocado por Elon Musk para desarrollar el transporte del futuro. El equipo Hyperloop UPV fue seleccionado en la Universidad de Texas por el jurado de SpaceX entre decenas de universidades de todo el mundo por presentar el mejor diseño y mejor subsistema de propulsión. Los universitarios españoles trabajan en la construcción de un pod o módulo de dos metros de largo por uno y medio de alto que probarán en el circuito de Musk en unos meses y que cuesta unos 100.000 euros.

La idea de SpaceX no es otra que crear un transporte de pasajeros y mercancías que levita por tubos al vacío a velocidades de hasta 1.000 kilómetros la hora, lo que permitiría, por ejemplo, viajar de Madrid a Barcelona o de Los Ángeles a San Francisco en apenas media hora. El Hyperloop, es uno de los proyectos más sonados de Elon Musk, el magnate al frente de Tesla y de SpaceX. Este sistema de traslado de personas y mercancías en tubos al vacío fue bautizado por Musk como “el quinto medio de transporte” cuando presentó la idea en 2012. En realidad, la idea es similar a la del tren bala japonés, que utiliza campos magnéticos para levitar sobre los raíles. Pero Hyperloop pretende alcanzar velocidades de hasta 1.000 km/h al evitar el rozamiento del air

Estos universitarios valencianos compiten en el concurso con equipos de casi una treintena de instituciones, entre las que destacan el MIT (cuyo modelo fue elegido como mejor diseño en Texas en 2016), la Universidad de Múnich (con el prototipo más rápido y con mejor comportamiento) o la de Delft, Holanda, que tuvo la mejor puntuación global en el encuentro en Los Ángeles del pasado enero. Incluso hay un equipo compuesto por personas de 14 países que surgió a través de la plataforma Reddit.

La Universidad Politécnica se volcó con sus pupilos; les pagó los billete de avión y el hotel en Texas y allí se plantaron. Se presentaron a las modalidades de diseño y propulsión y ganaron. “No optábamos a la fase de construcción del prototipo por falta de capacidad económica”, confiesan a El País Juan Vicén y Daniel Orient, dos miembros del equipo primigenio, licenciados en Ingeniería y estudiantes de máster de 23 años. Su participación ha corrido como la pólvora en ambientes económicos y académicos y hoy disponen de unos 20 patrocinadores, el último y más importante, la consultora tecnológica Altran. Unos ponen dinero, otros materiales.

Hace tres fines de semana que regresaron de Los Ángeles, donde vieron in situ la pista de pruebas de SpaceX, un circuito de kilómetro y medio al vacío que, según les dijeron, es, tras el acelerador de partículas, la cámara al vacío más grande del mundo. “Vimos prototipos [de pod] que caben en una maleta y otros que pesan más de tonelada y media”, rememora Vicén, un enamorado de las startups.

Hyperloop One y Hyperloop Transportation Technologies (HTT) son las dos principales compañías (ambas estadounidenses) que tratan de hacer realidad el tren que vuela en el vacío como medio de transporte interurbano. Elon Musk no forma parte de ninguna de las dos, pero su idea es el eje de sus proyectos. One ha logrado ya más de 130 millones de euros de financiación, y ahora construye las instalaciones donde probar paso a paso la tecnología con la que pretende llegar a tener un sistema en funcionamiento en 2020. En mayo de 2016 demostraron la eficacia de su sistema de propulsión en Las Vegas.

HTT tendrá su sede de pruebas en Toulouse. Aunque ha levantado menos apoyos financieros hasta ahora (unos 25 millones de euros), ya han llegado a acuerdos con el gobierno eslovaco y con la ciudad de Brno para estudiar la viabilidad de una ruta que conecte la localidad checa con Bratislava. El director de la compañía quiere tener un prototipo en construcción hacia finales de año. El circuito de pruebas está en una calle recta y larga de Los Ángeles. “Estamos pensando en un prototipo que se pueda propulsar de un punto a otro lo más rápido posible y con un frenado seguro”, añade Orient, ingeniero aeroespacial y capitán del equipo.

La telaraña de Spiderman es capaz de retener un convoy del metro, concluye un estudio científico

spiderman.segundo-fil-salva-el-metro-de-nueva-york

La realidad supera a la ficción. Un grupo de estudiantes de física de la Universidad de Leicester (Gran Bretaña) han demostrado con un experimento que, de en el caso de que fuera real, con su poderosa telaraña, Spiderman es capaz de evitar que el convoy del metro de Nueva York caiga por los muelles de la ciudad. La escena ocurría en la última película del hombre araña que utilizaba su potente malla y sostenía los coches del suburbano de la gran manzana antes de que estos pudieran caer al mar.

La investigación, más curiosa que práctica, ha aparecido en la revista Journal of Special Physics Topics, que cada año publica la Universidad de Leicester con los trabajos más interesantes y creativos de los estudiantes.

La escena del segundo film del héroe arácnido no sería, según los estudios de estos universitarios, una ‘fantasmada’ más del celuloide. En el mundo real, la red de Spiderman salvaría a los inocentes pasajeros y evitaría una catástrofe de dimensiones casi bíblicas. El estudio es concluyente: una telaraña como las que describe el cómic llevado a la gran pantalla podría verdaderamente detener el metro antes de su mortal caída.

Los universitarios decidieron calcular la fuerza necesaria para detener cuatro coches del metro neoyorkino, utilizando variables como el impulso del tren a toda velocidad, el tiempo que tarda en detenerse tras chocar con la telaraña y la fuerza motriz del vagón accionado. Tras los cálculos efectuados, los estudiantes concluyeron que la telaraña de Spiderman ejerció una fuerza de 300.000 newtons sobre el tren, estableciendo una rigidez 3.12 gigapascales, algo que es muy razonable para las telas de arañas tejedoras, cuya resistencia va de 1.4 a 12 gigapascales.

Respecto a la dureza de la seda, se calculó que sería cercana a los 500 megajulios por metro cúbico, algo muy semejante a la que tiene la araña ladradora de Darwin, que produce una de las telarañas más grandes del mundo. Los estudiantes llegaron a la conclusión de que la telaraña de Spiderman es un equivalente proporcional al de una araña real y, en consecuencia, sí sería posible que detuviera un tren en movimiento.

Está demostrado científicamente que las fibras de seda de araña son mucho más resistente que un cable de acero de similar grosor y muchísimo más elásticas, ya que puede estirarse hasta el 135% de su longitud original sin romperse. Esta seda también es tres veces más resistente que las fibras sintéticas más avanzadas que hoy se conocen, y hasta ahora no se ha logrado producir nada parecido.

La seda de araña está compuesta por moléculas proteicas, largas cadenas formadas por miles de aminoácidos. Los análisis estructurales realizados mediante rayos X muestran que la fibra finalizada presenta zonas en las que varias cadenas de proteínas se entrelazan mediante conexiones físicas estables. Estas conexiones son responsables del alto nivel de estabilidad. Entre las conexiones se observan zonas no entrelazadas, que proporcionan a las fibras la gran elasticidad que las caracteriza. “La elevada elasticidad y la altísima resistencia a la tracción de la seda de araña natural no tienen parangón, ni siquiera con las fibras producidas a partir de proteínas de seda de araña pura”, expone el profesor Horst Kessler, de la Universidad Técnica de Múnich.

La producción biotecnológica de las fibras, que son más fuertes que el acero y más elásticas que el nylon, tiene múltiples aplicaciones no solo a nivel industrial, sino también biomédicas. Fibras similares a la seda formadas por espidroína recombinante, generan un material biocompatible de gran utilidad en cultivos celulares y medicina regenerativa.En la actualidad, se emplean como material de sutura quirúrgica reabsorbible y en la industria de la automoción.