Archivo de la etiqueta: amianto

Acusan de negliencia a Metro por el amianto

Uno de los tres trabajadores del Metro de Madrid con una enfermedad profesional reconocida como consecuencia de la exposición a fibras de amianto considera que la empresa ha actuado “con negligencia” en la información y la formación de sus empleados. Santos González Rollán, de 58 años, trabajador activo del Metro de Madrid de la Sección de Multifuncionales, lo declaró asi durante su comparecencia ante la comisión de investigación sobre el amianto en el suburbano madrileño.

González Rollán ingresó en la compañía el 11 de enero de 1976 para ocuparse del mantenimiento de las escaleras mecánicas, aunque en los últimos años su tarea se ha ampliado a otras instalaciones como las estaciones y el alumbrado. En 2013, a la vista de una radiografía de tórax, los médicos le preguntaron si manipulaba amianto, en febrero de 2016 le diagnosticaron asbestosis y en abril de 2018 le reconocieron la enfermedad profesional.

El trabajador explica que en su primera etapa en Metro se dedicaba al mantenimiento de las escaleras mecánicas, cuando las zapatas de freno y los pasamanos de las escaleras llevaban componentes con amianto, sin conocer los riesgos derivados de la manipulación de estas piezas. El trabajador precisa que, junto a sus compañeros, llegaron a ser unas 110 personas, taladraba, cortaba, lijaba y barría materiales con amianto, lo que desprendía un polvillo, sin que fuera consciente de la peligrosidad de estos elementos que estaba utilizando porque no tenía ninguna información. El empleado asegura que no tuvo conocimiento de un informe sobre la presencia de amianto en Metro de Madrid, que firmó en 2003 el responsable de Salud Laboral, Pablo Arranz.

A partir del año 2003, asegura que no fue informado de las localizaciones del suburbano donde había presencia de amianto, ni le facilitaron mascarillas o guantes, ni le ofrecieron un protocolo de actuación, en caso de encontrarse con este mineral. Señala, además, que tampoco recibió formación sobre la manipulación de elementos con riesgo de presencia de amianto, sino solamente sobre el mantenimiento de las escaleras mecánicas. “Ahora, sí”, asevera, se siente “maltratado” por la dirección de Metro por su falta de acción en el desarrollo de medidas preventivas para la salud de los trabajadores.

González Rollán confiesa que no ha recibido ningún tipo de apoyo de la compañía y que en los últimos cinco años la dirección le ha ofrecido la posibilidad de someterse a dos revisiones médicas relacionadas con el amianto.

En la comisión también ha comparecido Francisco Javier González Fernández, que fue director de Ingeniería, Mantenimiento e I+D de Material Móvil e Instalaciones de Metro en 2003, quien ha indicado que no conoce el informe sobre la presencia de amianto en Metro de Madrid de 2003. González expone que en 2003 técnicos de su departamento junto con los servicios de Salud, Prevención de Riesgos Laborales y Formación tomaron medidas para paliar los posibles efectos de la presencia del amianto en el material móvil, que tenían identificada gracias a la colaboración de los fabricantes de los trenes.

Entre 2003 y 2004, añadido el exdirectivo, se decidió “encapsular”, lo que concretamente suponía “darle un barniz”, a un componente eléctrico denominado “apagachispas”, para asegurar que las fibras de amianto no salieran con una potencial degradación. Con anterioridad, entre 1990 y 1992, se cambiaron las zapatas de los trenes para evitar el amianto por una recomendación de la Unión Internacional de Transportes Públicos (UITP), apunta. González explica que cuando entró a trabajar en Metro de Madrid en 1981 escuchó hablar del amianto, que “se utilizaba de forma masiva como aislante térmico y eléctrico y no había ni remota idea de que pudiera tener una influencia nociva sobre la salud”.

Anuncios

Tres empleados del metro enfermos por amianto

Ya son tres los trabajadores del Metro de Madrid con enfermedad profesional como consecuencia de la exposición a fibras procedentes del amianto, de los cuales dos han sido reconocidos el pasado 20 de abril. Uno de los últimos casos es el de un empleado, que ingresó en la empresa en 1979 para dedicarse al mantenimiento de trenes, primero como peón ayudante y más tarde como oficial. Se encuentra de baja laboral desde el 9 de junio del año pasado por asbestosis, tuvo una intervención de corazón en 2017 y otra operación para extraerle un tumor cerebral este año, pero este último se le ha reproducido, por lo que permanece ingresado desde hace un mes para someterse a un tratamiento de radioterapia.

El otro caso reconocido este mes es el de un trabajador de 58 años que ingresó en la compañía en 1976 para ocuparse del mantenimiento de las escaleras mecánicas, aunque en los últimos años su tarea se ha ampliado a otras instalaciones como las estaciones y el alumbrado. Hace cuatro años, a la vista de una radiografía de tórax, los médicos le preguntaron si manipulaba amianto, y en febrero de 2016 le diagnosticaron asbestosis, si bien, en la actualidad, se mantiene activo.

El secretario general de CCOO en el suburbano madrileño, Juan Carlos de la Cruz, señala que los dos trabajadores, afiliados al sindicato, emprenderán acciones legales para reclamar una indemnización a la empresa porque no adoptó las medidas necesarias para evitar su exposición al amianto.

El primer trabajador del Metro de Madrid con una enfermedad profesional por la exposición a fibras procedentes del amianto presentará en breve una demanda ante los Juzgados de lo Social para reclamar al suburbano una indemnización de aproximadamente 400.000 euros. Se trata de Julián M., de 60 años, quien comenzó a trabajar en 1979 en mantenimiento del Metro de Madrid, como mecánico de material móvil, y permaneció toda su vida laboral en la compañía. En su trabajo, estuvo en contacto con “unos elementos que estaban compuestos de amianto, sin que le facilitaran ningún tipo de medidas de protección, en ningún momento, ni siquiera una triste mascarilla”, explica su abogado, Fernando Morillo, del despacho Bercovitz-Carvajal.

Como consecuencia de la enfermedad profesional, según el letrado, el trabajador estuvo en situación de incapacidad temporal desde junio de 2017 hasta que el Instituto Nacional de la Seguridad Social le reconoció la incapacidad laboral permanente el 12 de marzo de este año, previo informe de un Equipo de Valoración de Incapacidades. Hasta el momento, se han realizado exámenes médicos a 371 trabajadores de Metro de Madrid de un total de 470 previstos y todos ellos han dado un resultado negativo en enfermedades relacionadas con la exposición a fibras procedentes del amianto.

Estas pruebas médicas se han desarrollado en el marco de las acciones de vigilancia de la salud de los trabajadores, que realiza la compañía, y “siempre teniendo en cuenta que no hay riesgo de exposición al amianto ni para los trabajadores ni para los usuarios”, subraya la empresa. El plan de retirada del amianto del Metro de Madrid ya ha comenzado con una primera fase, autorizada por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que permitirá actuar en un total de 33 trenes de dos modelos antiguos. La compañía invertirá un total de 140 millones de euros para la eliminación de este mineral en toda la red, tanto en el material móvil como en estaciones y otras instalaciones.

La Fiscalía de la Comunidad de Madrid ha abierto recientemente una investigación penal por un posible delito contra los derechos de los trabajadores de Metro, a partir de la denuncia de la Inspección de Trabajo por la presencia de amianto en el suburbano

Más trenes con amianto en Metro de Madrid

El consejero delegado de Metro de Madrid, Borja Carabante, asegura que se ha detectado nuevas piezas con amianto en la cabina del conductor, en los mismos trenes donde ya se había encontrado, en el modelo 2000 y también en algunos modelos 5000 segunda clase, pero “no tienen riesgo ni los conductores ni el personal de mantenimiento” porque no tienen exposición. Así lo ha aseverado Carabante en declaraciones a los periodistas en los pasillos de la Cámara regional, antes de comparecer en la Comisión de Transportes, Vivienda e Infraestructuras sobre el plan de Accesibilidad de Metro 2016-2020. “Hay presencia de amianto en la cabina, pero no hay exposición y no hay riesgo ni para los conductores ni el personal de mantenimiento”, asevera.

Según explican fuentes sindicales y de la compañía, se trata de una placa aislante de protección de resistencias y una placa de aislamiento de la base soporte de conexión de resistencia, que se ubican en un armario dentro de la cabina del conductor. Carabante asegura que el hallazgo de esta nueva pieza con contenido de amianto, dentro del plan de actuación que han puesto en marcha en Metro de acuerdo con los sindicatos de analizar todas las piezas de los trenes, en concreto, en la cabina del conductor.

Esta pieza, según ha explicado, “no es accesible”, ya que el hallazgo en las cabinas ha sido en un componente de aislamiento eléctrico en el cual, lo eléctrico de la cabina “no es accesible porque hay que abrir una puerta para tener acceso a esa chapa”. No obstante, el consejero delegado del suburbano ha indicado que “se han paralizado todas las tareas de mantenimiento” en relación con la manipulación de esa pieza y han tomado mediciones “con una muestra significativa de estos trenes, “eliminando cualquier posibilidad de que haya fibras de amianto en el ambiente“. En total, se han realizado mediciones (12) en superficie y en ambiente y todas ellas han dado resultado negativo.

Fuentes de la compañía indican que se trata de un elemento “no friable”, es decir, que no desprende partículas. Su manipulación, siguiendo el protocolo, se realizará por una empresa acreditada hasta su retirada. Desde Metro exponen que el plan de desamiantado recoge la retirada de este material en trenes antes de 2019. Además, los trenes en los que se ha detectado son los mismos donde ya se había encontrado el amianto, en el modelo 2000, de hace 30 y 35 años de antigüedad donde se usó el amianto “como elemento importante de construcción de las instalaciones”.

Estos 33 trenes, ya estaban paralizados en el protocolo que pusieron en marcha con los sindicatos, al haber encontrado la presencia de este material “no porque sea peligroso, sino porque hay que hacer tareas de mantenimiento en los trenes y por un criterio de prudencia ante la presencia del mismo están paralizados esos trenes”. Además, Carabante ha señalado que ya el martes se va a proceder al desamiantado de los seis primeros trenes como está previsto en el plan. En concreto, se sustituirá el elemento conocido como ‘apagachispas’. La primera fase de ese plan de desamiantado está dotado con 140 millones de euros para eliminar el amianto del material móvil y también de las instalaciones estaciones.

Los sindicatos presentes en la comisión de seguimiento -UGT, Sindicato de Técnicos de Metro Madrid, Solidaridad Obrera y Sindicato Libre- apuntan que la compañía está realizando una auditoría exhaustiva de su material pues en algunos casos el material no está descrito de forma adecuada en la ficha técnica. A su vez, han reclamado a la compañía que proceda al reconocimiento “inmediato” de la enfermedad profesional a varios trabajadores afectados por asbestosis (los sindicatos aluden a otros dos más aparte del ya confirmado) y un Plan de Emergencia Urgente para la retirada del material con amianto en caso de que se detecte en “zonas de riesgo”. En este punto, exigen que la compañía no recurra el dictamen de la Seguridad Social en caso de validar ese reconocimiento de enferemdad profesional.

También plantean una modificación del plan de retirada de amianto en las estaciones y se dé prioridad a aquellas que tienen, a su juicio, mayor riesgo por estar presente este material en bóvedas. Fuentes sindicales exponen que hay estaciones en las que el amianto en bóveda se aprecia de forma más visible y que son estos elementos los que se deben retirar primero. El portavoz de UGT en el suburbano, Teo Piñuela advierte que la prioridad es la “seguridad de los trabajadores” y que se deben aplicar cuanto antes este plan de desamiantado para evitar cualquier riesgo a la plantilla.

El consejero delegado de metro recuerda que la retirada de amianto tiene que realizarla “una empresa especializadas” y “eso conlleva un plazo amplio“, pero ha aseverado que van a garantizar igualmente “las condiciones de seguridad”. La Fiscalía Provincial de Madrid abrió diligencias de investigación penal a raíz del acta remitida por la Inspección de Trabajo de Madrid en la que detallaba que Metro de Madrid no había adoptado las medidas suficientes para evitar la exposición de sus trabajadores de mantenimiento a la presencia de amianto en alguno de los materiales de los trenes. A este respecto, Carabante ha asegurado que la “próxima semana” podrán remitir toda la documentación a la Fiscalía.

Metro Madrid en pie de guerra por el amianto

Amplio seguimiento en el primer día de huelga convocada por el sindicato del Colectivo de Maquinistas de Metro Madrid para denunciar “la mala gestión” en el caso del amianto y exigir la dimisión de su consejero delegado, Borja Carabante. Los empleados se han puesto en pie de guerra, pero el cumplimiento de los servicios mínimos establecidos ha sido “escrupuloso” y sin incidencias, informa una portavoz. El colectivo ha convocado estas movilizaciones, con paros previstos también para el 13 y 15 de marzo, en protesta por la falta de medidas de seguridad de cara a los trabajadores ante la presencia de amianto en trenes y estaciones.

La jornada coincide además con la comparecencia en la Comisión de Transportes de la Asamblea de Madrid del consejero delegado del suburbano, Borja Carabante, para explicar precisamente la gestión que ha desplegado la compañía en relación a la presencia y eliminación de este material tras su prohibición, al ser potencialmente cancerígeno. Por ello, el colectivo se manifestaba a las puertas de la Asamblea para pedir la dimisión del consejero delegado y que sea sustituido “por alguien más competente”.

La Fiscalía ha abierto una investigación para determinar si existe algún tipo de responsabilidad penal a raíz del acta de Inspección de Trabajo que proponía una sanción de 191.000 euros a Metro al entender que no tomó suficientes medidas de seguridad, después de que se reconociera la enfermedad profesional a un empleado de mantenimiento que contrajo cáncer por exposición a dicho material. La compañía remitió una circular a los empleados de Metro para informar de que más de 90 coches de trenes de la serie 2000, de los más antiguos, tenían un disruptor que contenía amianto y remarcaba a los empleados la prohibición de manipularlo.

Desde el sindicato aseguran que tanto Borja Carabante como sus antecesores “han ocultado durante años información a todos los trabajadores sobre la crisis del amianto”. Asimismo, asegura que el consejero delegado de Metro tachó las pasadas huelgas de “cabezonería” por parte de los maquinistas que pedían “un estudio de seguridad e higiene que analizase las condiciones laborales”. El sindicato de Maquinistas ha planteado al consejero delegado de Metro que está dispuesto a desconvocar los paros si firmaba un documento en el que se hace responsable de que, en la actualidad, los usuarios y trabajadores de Metro no están expuestos a amianto. Según los maquinistas, la jornada de huelga de hoy ha sido un “éxito”, con el 100% de seguimiento y con el cumplimiento “escrupuloso” de los servicios mínimos establecidos.

El consejero delegado de Metro de Madrid, Borja Carabante, anuncia la contratación de una empresa para retirar “de manera inmediata” el amianto “de muchos de los trenes” del suburbano madrileño afectados por este material nocivo para la salud, que cifra entre 72 y 96 convoyes. Los trenes del suburbano afectados por amianto representan entre un 3% y un 4% de los 2.400 que hay en circulación, lo que supondría entre 72 y 96, según Carabante.

En su comparecencia en la comisión de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Asamblea de Madrid, Carabante explica que la empresa adjudicataria está registrada en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto) y ya ha presentado un plan en el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad. “Una vez aprobado (el plan), procederemos a su retirada inmediata“, añade en referencia al amianto.

El consejero dice que “el porcentaje máximo” del peso del amianto en cada uno de los trenes afectados es del 0,0009%, aunque indica que puede “ser menor” debido al “recambio de algunas de las piezas”. En concreto, el amianto está en el 10% de un componente eléctrico denominado “apagachispas”, que tiene un tamaño similar al de “una caja de zapatos”, y en los suplementos de contractores, lo que supone una “ínfima” parte de los trenes.

Metro de Madrid no sólo eliminará el amianto de los trenes sino también de las estaciones e instalaciones del suburbano con presencia de este material nocivo para la salud, cuya fabricación, utilización y comercialización está prohibida en España desde 2002. Carabante indica que la eliminación del amianto en las estaciones tendrá un coste de alrededor de los 100 millones de euros, mientras que el presupuesto para los trenes será “más reducido”.

El plan previsto por Metro para eliminar el amianto de aquí a 2021 afectará a 23 estaciones pero todavía quedarían “una docena” con esta sustancia cancerígena de las que no ha dado plazos de intervención, aunque ha asegurado que “se actuará de la forma más rápida posible”. Carabante convocará el próximo lunes una reunión con los sindicatos para coordinar el plan estratégico que haga “compatible” la intervención con el servicio del suburbano y “no se ponga en riesgo la posible inhalación del amianto por parte de los usuarios ni trabajadores”.

(Imagen Panhard-Creative Commons)

Demandan a Metro de Madrid por el amianto

El trabajador de Metro de Madrid con enfermedad profesional reconocida por un cáncer de pulmón tras haber estado expuesto al amianto va a presentar “lo antes posible” una demanda contra el suburbano madrileño en la que reclamará una indemnización por daños y perjuicios que su abogado estipula entre los 200.000 y 300.000 euros. Este afectado, de 60 años, trabajó en el mantenimiento de trenes de Metro de Madrid en la nave de motores de Pacífico, situados en la calle de Cavanilles, desde principios de los años 80 hasta prácticamente la actualidad. Durante esos casi 27 años, su letrado, Fernando Morillo, asegura que “no se le proporcionó ningún tipo de protección pese a estar manifiestamente expuesto al polvo de amianto“.

El demandante ya sufrió un cáncer de laringe, del que se recuperó, antes de padecer esta afectación al pulmón. Según el letrado, especializado en casos de amianto, desde que te expones al mineral hasta que se manifiesta la enfermedad pueden transcurrir 15 o 20 años, pero puede revelarse hasta cuatro décadas después. Morillo, abogado de la Asociación de Víctimas del Amianto (Avida) que está coordinando este caso, ha señalado que antes de presentar esta demanda presentarán una papeleta de conciliación para intentar llegar a un acuerdo con Metro de Madrid. Sin embargo, considera que la negociación no llegará a buen puerto, porque el suburbano “debería reconocer que la enfermedad es consecuencia directa de su negligencia”, un extremo que el letrado estima que no va a suceder.

Pese a que aún no han cuantificado los daños generados al trabajador consecuencia de su exposición al amianto, el letrado, por su experiencia, se aventura a fijar la cifra en torno a los 200.000 y 300.000 euros, una cifra “importante dentro de los parámetros de España”. “En cualquier otro, como Estados Unidos, hablaríamos de millones”, ha remarcado. Por el momento, están a la espera de recibir el informe de un perito para cuantificar las secuelas de esa enfermedad profesional.

Precisamente este miércoles la Policía Judicial acudió a las instalaciones de Metro de Madrid de Laguna y Cuatro Vientos, en el marco de las diligencias abiertas por la Fiscalía, para obtener información y fotografías de trenes, en concreto vehículos auxiliares, del suburbano que contienen piezas de amianto. El Ministerio Público señala que, teniendo en cuenta la peligrosidad de dicha sustancia que contiene agentes “cancerígenos”, unido a la presencia de enfermedad de un trabajador del Metro y al riesgo sufrido por otros trabajadores debido a su exposición al amianto, procede iniciar una investigación a cargo de la sección de siniestralidad laboral de la Fiscalía, por si los hechos fuesen constitutivos de un delito contra los derechos de los trabajadores y determinar la persona o personas responsables de los mismos.

Como primera medida, se ha remitido un oficio a Metro de Madrid para que a la mayor “urgencia” posible informe sobre qué medidas de seguridad se están adoptando en relación con las piezas que contienen amianto. La solicitud se produce pocas de días después de que Inspección de Trabajo sancionara a la empresa Metro de Madrid S.A, y de que trasladara a la Fiscalía el acta en el que se reflejan la falta de adopción de las pertinentes medidas de seguridad ante la presencia de amianto.

El escrito de la Fiscalía alude a los polémicos elementos, como el dispositivo denominado ‘apagachispas’ en los modelos 5000 y 2000, trenes con una antigüedad de 30 años o superior que en algunos casos aún circulan por la línea 1, 6 y 9 del suburbano. Por ello, indagará si en las labores de mantenimiento de lijado, montaje y limpieza de este dispositivo que está en el interior de estos vehículos pudo haber exposición a fibras de amianto.

Buenos Aires retira trenes de Metro Madrid

El metropolitano de Buenos Aires ha retirado, de forma preventiva, tres trenes del modelo CAF 5000 que adquirió a Metro de Madrid en el año 2011 y solicita al suburbano madrileño que confirme si en los vehículos hay presencia de amianto. Subterráneos de Buenos Aires S.E (SBASE) adopta esta medida tras conocer que Metro de Madrid confirma la presencia de este mineral, denominado también asbesto y que está prohibido en Argentina, en determinados componentes eléctricos en vehículos e instalaciones. Este material “no representa riesgos para los pasajeros ni para los operarios si no es manipulado” y la retirada de los vehículos no afectará a la frecuencia de esta línea.

En 2011, el suburbano madrileño traspasó 24 trenes a Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado de la gama 5000, a los que se unieron 12 más en el año 2012. Metro de Madrid confirmaba hace unos días que varios trenes del modelo 5000 y 2000, con una antigüedad entre 30 y 35 años, tenían en su interior un componente eléctrico con amianto, que se prohibió en el año 2002 para nuevas construcciones.

El suburbano señala que a partir de ese ejercicio se adoptaron medidas de seguridad para evitar la exposición y que la presencia no entraña riesgos para los viajeros. A su vez, recalca que estos elementos se encapsularon a partir de la prohibición y que el protocolo de la compañía evita la exposición a este mineral por parte de los empleados, a los que se exhorta a no manipular esos elementos. Metro de Madrid ha realizado mediciones en seis subestaciones y un tren de su red para detectar si hay fibras de amianto en las instalaciones y todas ellas han dado negativo.

La compañía prevé realizar exámenes médicos a un total de 413 trabajadores de labores de mantenimiento y obras y que ya se han obtenido los resultados de las pruebas de 342 empleados, todos ellos negativos. En ese grupo también se contempla los más de 50 empleados relacionados con mantenimiento de escaleras mecánicas.

La Inspección de Trabajo ha levantado un acta de infracción que propone una sanción de 191.000 euros contra Metro de Madrid al entender que no adoptó medidas suficientes para prevenir la seguridad y salud de los trabajadores ante exposición de amianto. El acta contra el suburbano alude a una infracción “muy grave” en materia de normativa de seguridad laboral relativas con la prevención de enfermedades relacionadas con el amianto.

El consejero delegado de Metro de Madrid, Borja Carabante, explica que la propuesta de sanción se comunicó a la compañía y que Metro presentará alegaciones, para lo que tiene un plazo de 15 días. También asegura que existe un caso de un trabajador de mantenimiento ha contraído una enfermedad (cáncer de pulmón) por presencia de amianto y sospecha que puede haber un segundo caso de un trabajador afectado.

Metro Madrid tiene amianto en algunos trenes

Metro de Madrid reconoce que en algunos trenes existe amianto en un pequeño componente eléctrico, pero aseguran que no supone un peligro ni para viajeros ni para trabajadores del suburbano. Sin embargo, confirman que un empleado sufre una enfermedad profesional por asbestosis, un tipo de cáncer. Fuentes de Metro de Madrid explican que, tal y como adelanta el diario El Mundo, en los trenes de los modelos 2.000 y 5.000 -que tienen entre 35 y 40 años- que circulan por las líneas 1, 6 y 9 hay amianto en un componente que está en las “tripas” de éstos. Las mismas fuentes agregan que esto no supone “ningún tipo de peligro” para los viajeros de Metro.

En cuanto a los trabajadores, señalan que tampoco corren peligro, puesto que se han llevado a cabo todo tipo protocolos para el manejo del componente eléctrico que contiene amianto y, desde el Servicio de Prevención de la compañía y en colaboración con los sindicatos, se ha formado a los empleados que tienen que hacerlo. No obstante, Metro de Madrid confirma que a un empleado se le reconoció el pasado mes de diciembre una enfermedad profesional por asbestosis (el asbesto es la base del amianto).

Las mismas fuentes subrayan que los planes de prevención para el tratamiento del componente eléctrico de los trenes son anteriores al reconocimiento de la enfermedad laboral de este trabajador, del que no han podido precisar a qué labores se dedicaba.

Construidas por CAF durante los años 1990, las unidades 2.000 prestan servicio en líneas de gálibo estrecho. Es la serie más numerosa de todas las que circulan por la red. Presta servicio principalmente en la línea 5 y la línea 1. La serie 5.000 fue puesta en funcionamiento en 1974. Construidas por CAF y WESA, es el primer modelo construido para las líneas de gálibo ancho. Lo que sí se ha retirado ya de circulación son cuatro vehículos auxiliares utilizados en tareas de mantenimiento ante la sospecha de que podían plantear «problemas de seguridad» precisamente por esta misma circunstancia.

El uso del amianto se prohibió en 2003, si bien subrayan que según la normativa en vigor «no se tiene que quitar de las instalaciones en las que ya estaba siempre y cuando esté en buenas condiciones de mantenimiento». No obstante, señalan que cuando se hacen obras de renovación en la red se va eliminando de los lugares en los que aún permanece, como las bóvedas de algunas estaciones.

El Grupo Parlamentario de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid pide “medidas urgentes” contra la presencia de amianto en trenes del Metro de Madrid, porque le preocupa la salud de los usuarios y empleados del suburbano. El diputado de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid Juan Rubio dice que están reclamando medidas “urgentes” contra la presencia de amianto en las instalaciones del suburbano, que en estos momentos está retirando las unidades “sin una política clara de comunicación a los trabajadores y usuarios”.

“Lo que estamos solicitando es una actuación clara y contundente a favor de la retirada de los elementos de amianto y una política comunicativa de Metro más transparente. No entendemos por qué no está dado de alta las empresas autorizadas a retirar este tipo de elementos, cuando estos aparecen no solamente en las unidades móviles sino también en unos elementos de estaciones y subestaciones de alimentación“, sostiene Rubio.

El parlamentario de la formación naranja asegura que la presencia de este material “cancerígeno” se conoce “desde los años 90”. Por ello, indica que no entienden los motivos por los que desde los planes de prevención de riesgos laborales “no se ha procedido a elaborar un plan completo de retirada de estos componentes“. “Nos preocupa la salud de quien está diariamente utilizando estas instalaciones, los empleados de la compañía, y no entendemos por qué no se han hecho estudios previos de control. Por ejemplo, de calidad del aire de los túneles de Metro donde van circulando las unidades y donde los trabajadores hacen gran parte de su vida laboral”, concluye Rubio.

Solidaridad Obrera explica en un comunicado que la Inspección de Trabajo ha dado «plazos de uno, dos y tres meses» a Metro para elaborar de protocolo de actuación cuando haya que manipular algún elemento con amianto, la realización de un mapa de lugares donde aún podría estar presente y la estimación del tiempo requerido para su eliminación, «además de realizar una evaluación especifica de riesgos y medidas preventivas».

(Imagen de Tom Page from London, UK – CRW_3920, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48776194)