Los nuevos tranvías de la ciudad ecuatoriana de Cuenca llevarán sello tecnológico vasco

Una nueva oportunidad de negocio. Nueva evidencia de que la ‘venta’ del ‘made in Euskadi’ funciona. La empresa pública vasca de infraestructuras ferroviarias, Euskal Trenbide Sarea (ETS), ha ganado el concurso para redactar el proyecto de construcción de un tranvía en Cuenca, la tercera ciudad más grande de Ecuador. Según informa ETS en un comunicado, este proyecto supondrá para la empresa unos ingresos de 4 millones de dólares (cerca de 2,8 millones de euros).

ETS se ha impuesto a otras cinco compañías públicas de Francia, Suiza, México, España y Portugal. Esta «buena noticia» supone «una extraordinaria carta de presentación» en el exterior y, sobre todo, «abre las puertas» a otras firmas vascas y españolas que trabajarán de la mano de ETS en este proyecto», añaden desde el departamento de Transportes del Gobierno vasco. En este caso, será la ingeniería Idom la que colaborará en el diseño del tranvía de Cuenca, que consiste en una línea de tranvía de 18 kilómetros de longitud por la que circularán unos 30 tranvías. Además, subrayan, la participación de ETS en contratos de asesoramientos internacional «permite reducir el coste que supone al ciudadano como empresa pública que es, generando ingresos adicionales».

En principio cubrirá la distancia comprendida entre el Parque Industrial y el Control Sur a través de la calle Gran Colombia en el Centro Histórico. Luego se aspira a conectar parroquias rurales como Sayausí, Sinincay, Ricaurte, San Joaquín, El Valle, Turi, Paccha donde el servicio de buses muestra serias limitaciones. Esta fue la promesa de campaña realizada por el actual alcalde Paúl Grande quien destaca los beneficios de la obra: evita la contaminación ambiental pues funciona con electricidad, prioriza los espacios en las calles, reduce los tiempos de traslado, mejora la atención al pasajero, brinda mayor comodidad, reduce el tráfico en el casco colonial de la urbe, etc.

Euskal Trenbide Sarea se ha encargado en Euskadi de la construcción del metro de Bilbao, los tranvías de Vitoria y Bilbao, el tramo guipuzcoano del tren de alta velocidad y de todas las infraestructuras ferroviarias que dependen de las instituciones vascas.

Para rentabilizar económicamente la experiencia adquirida en todas estas obras y aumentar sus ingresos privados, ETS ha decidido participar en contratos internacionales de asesoramiento como éste de Ecuador y colaborar con otras empresas vascas en la implantación de sistemas ferroviarios en lugares como Medellín (Colombia), Argelia o Kuwait.

Euskal Trenbide Sarea (Red Ferroviaria Vasca) es un ente público de Derecho privado adscrito al Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco. ETS nació oficialmente el 2 de septiembre de 2004, en virtud de la Ley 6/2004 aprobada por el Parlamento vasco, como consecuencia lógica del Plan Director de Transporte Sostenible, el cual establece entre sus objetivos prioritarios el de impulsar un nuevo equilibrio de los modos de transporte de menor impacto ambiental, especialmente, el sistema ferroviario.

El objeto principal del administrador de infraestructuras ferroviarias vasco es la construcción, conservación, gestión y administración de las infraestructuras ferroviarias del País Vasco, con el fin de alcanzar un sistema de comunicaciones moderno, eficaz y sostenible. Las infraestructuras de ETS son utilizadas por Eusko Trenbideak (EuskoTren y EuskoTran) y Metro Bilbao S.A., aunque en el caso de las utilizadas por Metro Bilbao S.A. mantienen una titularidad compartida con el Consorcio de Transportes de Bizkaia cediendo a dicho consorcio la gestión completa de la red. La construcción de la infraestructura del Metro Bilbao corrió a cargo de Imebisa que se integró en ETS cuando se creo ésta.

FGV confía en abrir la circulación de trenes entre Olla de Altea y Calpe la próxima semana

Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) prevé abrir la próxima semana la circulación ferroviaria entre las estaciones de Olla de Altea y Calpe, que había permanecido cortada en los últimos meses por las obras de mejora en el trazado de la Línea 9 (Benidorm-Dénia). El tránsito de trenes entre ambas paradas de la L-9 del TRAM Metropolitano de Alicante quedó cortado el pasado 29 de agosto debido al inicio de los trabajos de consolidación de la infraestructura y la construcción de algunos viaductos para afianzar la vía. La suspensión del servicio ferroviario era imprescindible para desarrollar los trabajos con seguridad y, como estaba previsto, ha durado sólo catorce semanas.

Los problemas estructurales en los terraplenes del tramo ferroviario entre Olla de Altea y Calpe afectaban a un tramo de vía férrea de una longitud aproximada de un kilómetro, situado dentro del término municipal de Altea, entre la autopista AP-7 y la carretera N-332.

La empresa continuará trabajando en la zona en los próximos meses para rematar el proyecto, pero con el tráfico restablecido, y la duración total estimada para la ejecución de la obra completa es de 24 semanas. FGV ha invertido 2,7 millones de euros en este proyecto, que servirá para garantizar el confort y la seguridad de los usuarios de la Línea 9 del TRAM que une Benidorm y Dénia.

La reapertura de este tramo -que en los últimos meses ha quedado cubierto con un servicio gratuito de autobuses- supone, además, que los trenes recuperan el horario de paso anterior al comienzo de los trabajos expuestos en todas las estaciones y centros de Atención al Cliente, han explicado las mismas fuentes.

El proyecto desarrollado prevé la consolidación de varios terraplenes, dañados en los últimos años por la lluvia, lo que había afectado a la estabilidad del terreno en el que reposaba la vía. Durante los últimos tres meses, FGV ha construido las estructuras de tres viaductos en este tramo necesarios para consolidar el trazado de la vía. Se trata de tres estructuras de 146, 92 y 92 metros de largo formadas cada una de ellas por una losa de hormigón armado soportada por pilotes cilíndricos que se han ejecutado sobre el terreno perforando el terraplén y rellenando el espacio con hormigón armado. La profundidad de los pilotes varía entre los 16 y los 32 metros.

Para construir todas las losas del proyecto y los pilotes sobre los que éstas reposan se han utilizado 732 toneladas de acero y 3.600 metros cúbicos de hormigón. Con todo ello, según la FGV, quedará garantizada la estabilidad de la estructura ferroviaria.

El pilote ha sido el tipo de cimentación necesario para este terreno porque los terraplenes sufren continuas deformaciones y agrietamientos que se pueden evitar con dichas estructuras. Una vez terminada la construcción de los viaductos, sólo se aprecia visualmente la losa que reposa sobre la coronación de los terraplenes, ya que los pilotes permanecen enterrados.

(Imagen tramtrendelacostablanca.blogspot.com)

El tren del Urola vuelve a la palestra tras un estudio de viabilidad encargado por el Gobierno vasco

Vuelve a la actualidad el tren del Urola. El Gobierno vasco ha encargado un estudio para rescatar el que fue en su día el primer ferrocarril eléctrico español que unía las localidades de Zumárraga y Zumaya por tierras que regaba el río guipuzcoano. El tren realizó su último viaje hace 25 años, aunque hoy en día se mantiene con vida en un pequeño tramo entre Azpeitia y Lasao, que utiliza el Museo Vasco del Ferrocarril como atractivo turístico.

La adjudicación de este trabajo, que ha sido publicada en el boletín oficial con fecha 28 de octubre de 2011, recae en la UTE Consultrans/Ines ABEE que en unos seis meses deberá tener redactado el proyecto, que costará cerca de los 100.000 euros.

El tren del Urola tenía un trazado de de 34,4 km de longitud para el que se habían construido 29 túneles y 20 puentes. La duración del viaje era de unos 70 minutos. Contaba con 15 estaciones y apeaderos, cuyos edificios eran diferentes en cada localidad y fueron diseñados por el arquitecto Ramón Cortázar en el estilo del país.

A través del ferrocarril del Urola se unía la localidad de Zumárraga, que era un nudo ferroviario importante al coincidir allí, en un mismo punto, en la llamada Plaza de las estaciones tres líneas ferroviarias: la del ferrocarril del Norte, línea de gran importancia por ser la que unía, por Irún, Madrid con París, a la postre una de las principales líneas de Renfe; la línea de vía estrecha de los Ferrocarriles Vascongados que enlazaba con Vergara y de allí con Vitoria y Éibar y allí con la línea de los Vascongados Bilbao-San Sebastián, y la línea del Ferrocarril del Urola que enlazaba con Zumaya, su puerto, y la línea de vía estrecha de los Vascongados que une Bilbao con San Sebastián.

El ferrocarril se inauguró el 22 de febrero de 1926 por Alfonso XIII, con una plantilla de 130 trabajadores, y su explotación cesó en el otoño de 1986 para cerrar definitivamente el 2 de febrero de 1988, siendo entonces desmanteladas las vías y catenaria. Éstas se volvieron a instalar en un tramo de 10 km para dar servicio al tren de vapor del Museo Vasco del Ferrocarril. Sus cocheras y talleres pasaron a ser la sede de dicho museo, que rehizo 5 kilómetros del trazado, entre Azpeitia y Lasao, sin electrificar, para dar paseos con el material rodante del museo.

El parque de material rodante con el que contaba el Urola se mantuvo sin variaciones relevantes desde su inauguración en 1926 hasta su cierre definitivo en 1988. El que fue el primer ferrocarril eléctrico de España contó con vehículos de caja de madera y metálicas, algunos de construcción nacional, realizados por la empresa guipuzcoana CAF y que fueron los primeros que se construyeron en España con caja enteramente metálica.

El Urola realizó su último viaje hace 25 años y desde entonces, los ciudadanos de la comarca han solicitado en multitud de ocasiones la reposición del servicio. Hace dos años surgió el tema ya que un proyecto preveía la creación de un tren de mercancías. El Ayuntamiento alegó con la petición que el ferrocarril pudiera ser utilizado también por viajeros.

Los trabajadores del metro de Bilbao apoyan un paro de 24 horas para el día de Santo Tomás

Espadas en alto. La asamblea de trabajadores de Metro Bilbao, celebrada en turno de mañana y de tarde, con la presencia de unos 140 trabajadores, ha decidido «por mayoría, del 85%» secundar un paro de tres horas (de 9.45 a 12.45 horas) para el 13 de diciembre y de 24 horas, para el día 21, festividad de Santo Tomás. Con estas acciones, las centrales pretenden denunciar «el incumplimiento por parte de la dirección del convenio y de varios acuerdos como los relacionados con el aumento de plantilla, reestructuración del mantenimiento, servicio de Nochebuena, turnos de conducción, etc».

El conflicto se encona. Lejos de hallar una solución cada día son más las diferencias que separan a los trabajadores de la empresa Metro Bilbao que asiste impotente a los paros e interrupciones del servicio que ya han provocado el hastío de los usuarios. Sin embargo, en lugar de hallar puntos de encuentro entre ambas partes, las diferencias se agudizan en un pulso que solo provoca el cansancio y la incomprensión de los usuarios. Algo que no parace afectar a ninguo de los dos contendientes en este absurdo conflicto.

La propuesta que se había trasladado inicialmente a los trabajadores recogía paros los días 13, 15, 21 y 22 de diciembre, pero, en el transcurso de la asamblea, se ha planteado una propuesta alternativa que contempla menos días de paro, pero más horas. En concreto, serán tres horas el día 13 de diciembre y 24 horas el día 21, festividad de Santo Tomas.

Los cincos sindicatos convocantes de los paros, todos menos CC.OO. Euskadi, se concentrarán el día 13, a las once de la mañana, ante la sede de Metro en Bilbao. Además, llevarán a cabo asambleas de trabajadores el día 10 y el 20 de diciembre, por si la dirección presenta una oferta que desbloquee la situación y provoque la desconvocatoria de los paros.

Un informe interno de Metro Bilbao alerta del «caos» de seguridad y aglomeraciones en el que se convertiría el ferrocarril subterráneo, con el obligado cierre de hasta ocho estaciones, si los empleados decidieran hacer huelga entre las 10.00 y las 12.00 horas por la mañana, así como entre las 18.00 y las 20.00 horas, por la tarde. Este fue el planteamiento que realizaron el año pasado, cuando las protestas se pudieron evitar in extremis con un pacto rubricado la víspera. Los últimos tres plantes se han desarrollado entre las 05.45 y las 07.45 de la mañana

El documento publicado ayer en El Correo plantea tres escenarios posibles. Todos ellos parten de la premisa de que la huelga tendría lugar en los términos en los que fue convocada el año pasado y con un movimiento de viajeros de 340.000 personas. Esta fue la cota alcanzada en 2010, aunque entonces no funcionaba todavía la estación del centro de Basauri e hizo un frío y lluvioso día. Una jornada radiante podría hacer que se batiera el récord absoluto de viajeros que se estableció en 2009, con 368.000. Actualmente, la capacidad máxima de transporte, sin que existan protestas laborales, asciende a 425.000.

Los diferentes escenarios varían en función de los servicios mínimos que pueden ser decretados: del 30% (lo que pidieron el año pasado los sindicatos), del 50% (lo que se determinó entonces) y el 70% (lo que la empresa solicitó). El más «probable» de los supuestos (que circulen la mitad de los trenes) contempla un cierre de ocho estaciones durante dos horas (de 18.00 a 20.00) por la masiva afluencia de pasajeros. La aglomeración que podría producirse obligaría a clausurar durante 120 minutos las paradas de San Ignacio, Sarriko, Deusto, San Mamés, Indautxu, Moyua, Abando y el Casco Viejo. Si esta medida no se tomara, advierte el informe, algunas estaciones podrían colapsarse con más de 600 usuarios en los andenes, cuando el umbral de seguridad está fijado en 400 (dos personas por cada metro cuadrado de superficie).

El documento interno alerta, además, de la gran velocidad de llenado de las estaciones. «Pueden entrar hasta 234 personas por minuto, ya que cada canceladora valida 53 billetes cada 60 segundos». Es decir, en sólo dos minutos quedarían totalmente inoperativas.

El cierre de estaciones es una medida excepcional que se ha tomado en momentos muy puntuales a lo largo de los 16 años de historia del suburbano, sólo en eventos de gran formato, como la Aste Nagusia, aunque nunca han afectado al mismo tiempo a ocho terminales.

(Imagen Fernando Gómez)

Investigadores valencianos reducen un 25% las vibraciones que los trenes provocan al pasar por las vías

I+D en el ferrocarril español. Un grupo de investigadores valencianos ha conseguido reducir hasta un 25% las vibraciones y el ruido que provocan los trenes al pasar por las vías ferroviarias mediante la utilización de un nuevo material basado en el reciclaje de neumáticos usados. Este novedoso producto, formado por una mezcla bituminosa fabricada con polvo de caucho de neumáticos, sustituye a la convencional capa de subbalasto granular que se suele encontrar debajo de las piedras de las vías ferroviarias.

Este producto supone, además, una ventaja medioambiental en dos vertientes, respecto al material que se utiliza actualmente: el reciclaje, a través de la utilización de neumático gastados, y la atenuación de las vibraciones de los trenes.

Esta innovación es el resultado de un proyecto de investigación en el que se han invertido más de cuatro millones de euros de fondos públicos que ha sido desarrollado por el Instituto del Transporte y Territorio (ITRAT) de la Universitat Politècnica de Valencia, en consorcio junto a cuatro empresas: la constructora OCIDE, la consultora Aminsa, la firma Intercontrol Levante y el Grupo Los Serranos.

«¿Cuánta gente se queja de que están construyendo una línea de ferrocarril y en mi casa se mueven los platos o se mueven las mesas? Este nuevo subbalasto atenua esos efectos», plantea la investigadora del ITRAT Julia Real. Tras trabajar en la parte teórica de este proyecto, que cuenta con el apoyo de Adif y la colaboración de GTP (Ente Gestor de la red de Transportes y Puertos de la Generalitat Valenciana), desde septiembre el citado consorcio ha estado realizando todo tipo de pruebas para comprobar la veracidad de sus cálculos.

El equipo de investigación ha diseñado un campo de pruebas con los dos materiales -el subbalasto granular actual y su nuevo producto, el bituminoso- sobre el que pasa un camión que simula la carga de un tren. En estos ensayos han verificado esa atenuación de vibraciones y han comprobado que desde la carga 30 centímetros de espesor del subbalasto granular equivalen a 9 centímetros de su nuevo material. Con los nuevos cálculos, incluso se podría llegar a reducir el espesor a 8 centímetros, según ha asegurado José Manuel Berenguer, el responsable del Grupo los Serranos, uno de los mayores fabricantes de polvo de neumático por vía seca en España. «Esto supone una facilidad de ejecución, acortar los plazos, y un ahorro de excavaciones de canteras, tanto en las tareas previas como para la extracción de material», destaca el ingeniero líder del proyecto, Sergio Alfaro.

Además de ampliar la calidad del material utilizado en las vías -por la atenuación de vibraciones y ruidos- y de las ventajas medioambientales que tiene, el nuevo producto también reduce costes en la construcción de las infraestructuras ferroviarias.

Según ha comentado el responsable de Aminsa, Ramón Auñón,el coste económico de una infraestructura de movimiento de tierras depende de la distancia a la que se encuentren los yacimientos de la propia obra, por lo que, según sus análisis, para distancias inferiores a 50 kilómetros entre ambos puntos, el subbalasto bituminoso resulta más económico.

Aparte de las ventajas medioambientales, de calidad y económicas, el portavoz de Intercontrol, José Manuel Martínez, va más allá: «lo que se pretende, en el acceso a las ciudades, es que el ciudadano no se sienta inseguro porque al final esas vibraciones generan inseguridad. Realmente, no hay ningún problema estructural en el edificio y con este material intentamos mitigar esta sensación.

El tranvía de Parla volverá a rodar entre hoy o mañana para dar servicio a cinco millones de viajeros

Tablas en el primer combate. El tranvía de Parla volverá a rodar «con seguridad» en la tarde del jueves o el viernes por la mañana si llega a buen término el acuerdo que van a firmar la empresa gestora y la de mantenimiento. Alstom, la compañía encargada del mantenimiento del tranvía, y Global Vía, su gestora, «están a punto de llegar a un acuerdo por el cual se prestará el mantenimiento directamente por parte de Global Vía con trabajadores y piezas que Alstom podrá a su disposición». «Mañana por la tarde o el viernes con seguridad estará funcionado el tranvía». Al menos eso es lo que asegura el consejero de Transportes e Infraestructuras, Antonio Beteta.

El consejero ha indicado que ha sido «la pésima gestión» del exalcalde de Parla y actual secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, la que «ha arruinado» a Parla «hasta dejarla en los huesos» como, a su juicio, también ha sucedido con Enrique Cascallana cuando pasó por el Ayuntamiento de Alcorcón y el expresidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José María Barrera. «Gastan por encima de lo que tienen y luego no pagan a las empresas, como ha pasado con el tranvía de Parla, o que han tenido que despedir a cien trabajadores. Es uno más de los despilfarros de Gómez, que ahora le toca pagar al alcalde de Parla, José María Fraile«, ha dicho

Las paradas del tranvía de Parla amanecieron ayer desiertas en el primer día sin servicio. Pocos han sido los vecinos despistados que se han sentado a esperar el transporte sin percatarse de los carteles luminosos que anunciaban ‘Sin tranvías. Refuerzo Línea 3 de autobuses’. La ciudad se ha encontrado por primera vez sin su tranvía, desde que fuera inaugurado el 6 de mayo de 2007 por el entonces alcalde, Tomás Gómez. La causa, la deuda de 6,5 millones de euros que la empresa Tranvía de Parla , SA, arrastra con la empresa encargada del mantenimiento (Alstom) desde el año 2009, por la que ha decidido dejar de prestar el servicio.

Hace tres semanas, Alstom envió una carta en la que advertía de que si no recibía el dinero que le adeudan dejaría de trabajar. Por su parte, Tranvía de Parla asegura que no puede hacer frente a los pagos a Alstom por las deudas que el Ayuntamiento tiene contraídas con ellos, que según el Grupo Municipal del PP está en torno a los 48 millones de euros.

Desde el Ayuntamiento de Parla nunca se ha reconocido públicamente la deuda con Tranvía de Parla y asegura que se está cumpliendo con el calendario de pagos fijado, por lo que entienden que la adjudicataria tiene la obligación de prestar el servicio o, de lo contrario, el Consorcio Regional de Transportes debería sancionarles.

«El tranvía de Parla es local, el de Boadilla nace allí, pasa por Pozuelo y llega a Madrid. En consecuencia, son muchos kilómetros con viaductos, con gran ingeniería civil y subterráneos. En cambio, Tomás Gómez acordó por escrito el 31 de enero de 2005 que se haría cargo de toda la inversión en infraestructuras y que la única obligación del Consorcio fuera el 50% del déficit para financiarlo», ha esgrimido.

Frente al recurso presentado contra el Consorcio de Transportes por parte de la empresa gestora del tranvía para que se hiciera cargo de la situación, Beteta ha explicado que lo que intenta conseguir con esta actuación judicial es que la Comunidad «subsidiariamente pague y que luego le reclame al Ayuntamiento». Pero, ha insistido, en que el responsable de llevar a cabo el tranvía de Parla fue su Consistorio, que es el que debe 50 millones de euros y que es el «moroso empedernido».

José María Fraile ha respondido a Beteta que desea que se confirme que hoy comenzarán a circular los trenes por el municipio. «Espero que no sea un parche y que esto sea un compromiso. No se puede secuestrar a los ciudadanos. Cuando hay voluntad política y ganas de solucionar, se pueden solucionar las cosas», ha indicado. Sin embargo, el primer edil parleño ha indicado que espera confirmación de la noticia adelantada por Beteta, por lo que hasta entonces no se moverá de la sede de la Presidencia regional. El alcalde de Parla ha insinuado que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, pudiera estar detrás de la paralización del servicio ferroviario. «Esto, si técnicamente estaba resuelto ayer, ¿qué cambió entre las 16 y las 17 de la tarde (de ayer)?. Todo el mundo me remitió a la superioridad y por eso he venido hoy aquí. Yo no lanzo la piedra y escondo la mano. Todos estamos en política y sabemos lo que te cuentan y lo que se dice en los despachos», ha apuntado.

José María Fraile ha pedido que se piense «en los cinco millones de viajeros» que utilizan el tranvía de Parla, al tiempo que ha aprovechado para agradecerle a «todos los vecinos inquietos» que le han apoyado, «que entienden que se les está arrancando algo que les pertenece, que les están secuestrando respondiendo a no se qué oscuro interés».

(Imagen Axe en Wikimedia Commons)

CAF consigue un importante contrato para suministar dieciséis unidades de metro a Rumanía

No hay crisis para CAF. O al menos no lo nota. Después de haberse asegurado su expansión en los cinco continentes, ahora fija su vista en el Este europeo. Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) sigue siendo una excepción. Crece, aumenta su negocio y genera empleo, lo que que refleja a las claras su envidiable estado de salud. La empresa de Beasain ha conseguido entrar en Rumanía –un mercado inédito hasta ahora para ella, lo que refuerza su presencia en Europa– con un importante contrato. La empresa Metrorex, operadora del sistema de metro de Bucarest, le ha adjudicado el suministro de 16 unidades de metro ampliable a 24 con destino a la capital rumana.

El pedido alcanza un volumen aproximado de 100 millones de euros por los 16 trenes, que serán financiados con fondos del Banco Europeo de Inversión. Si finalmente se amplía con las otras ocho unidades contempladas, el importe se situaría en el entorno de los 150 millones de euros.

El nuevo pedido, firmado ayer, se une a los logrados recientemente por CAF en otros países europeos y confirma su apuesta por el Viejo Continente. Además de en numerosas ciudades españolas, sus trenes ya circulan por ciudades como Belgrado, Estambul, Estocolmo, Bruselas o Roma.

La cifra de negocio y los beneficios de la empresa guipuzcoana han crecido notablemente durante los últimos años y, de forma paralela, ha sido y es capaz de seguir captando contratos sin pausa. Gracias a ese dinamismo, la firma de Beasain atesora una histórica cartera de pedidos que ya ha superado la cifra mágica de los 5.000 millones de euros, cantidad que garantiza carga de trabajo durante un largo periodo de tiempo.

Desde que comenzó la crisis, el fabricante vasco ha logrado, lejos de desinflarse, que su cartera haya seguido creciendo de forma incesante con la consecución de importantes pedidos. Tan solo un dato: a cierre de 2009, cuando la recesión sacudía a Euskadi sin piedad, CAF exhibía una cartera de 4.335,6 millones de euros. Dos años después, y a pesar de la que ha seguido cayendo, la compañía ha logrado aumentar su ‘nevera’ en torno a 700 millones.

En esa magnífica evolución tiene mucho que ver la estrategia de internacionalización seguida por Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, que le está permitiendo lograr sustanciosos pedidos en los cinco continentes.

(Fuente El Correo)

Metro Bilbao se desprende como chatarra de unidades históricas de los antiguos ferrocarriles bilbaínos

Chatarra; pura chatarra. Tres unidades eléctricas de los antiguos ferrocarriles de Bilbao han acabado en el desguace. Los automotores ‘Mab-2’ y ‘Mab-13’ y la unidad ‘MTU/RTU-10’ fabricada en La Naval, de cuyos astilleros salió en 1953, han sido dados de baja y desguazados en una empresa de recuperación de metales del valle de Asúa. Casi en silencio (sin publicidad) y con nocturnidad, los responsables del metropolitano decidieron prescindir de sus servicios, si bien en los últimos años apenas si se han utilizado.

Las tres unidades permanecían como vehículos auxiliares en las cocheras de Sopelana. Estaban destinadas a transportar material pesado o a utilizarse en operaciones de rescate, por ejemplo en caso de descarrilamiento. En los dieciséis años de servicio del suburbano bilbaíno apenas si se han llegado a sacar a la vía. Todos ellas fueron utilizadas en los Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao (FTS), bien con los tradicionales tonos color botella y verde claro y blanco; tuvieron especial protagonismo en las líneas Bilbao-Lezama, y Bilbao-Plentzia. Posteriormente fueron cedidos a Euskotren, que heredó la red ferroviaria de FTS y permanecieron en las vías hasta finales de los años ochenta. En 1996, tras el nacimiento del suburbano pasaron a formar parte del material móvil de Metro Bilbao, como trenes de auxilio.

Los especialistas aseguran que se trata de un material histórico que bien podía haber formado parte de la colección de cualquiera de los museos ferroviarios del país. Sin embargo, no parece que los responsables de Transportes tuvieran en mente su entrega al Museo Vasco del Ferrocarril, por ejemplo, ni que plantearan a los responsables del centro de Azpeitia su custodia y mantenimiento. Más bien todo lo contrario.

Sin alcanzar el valor de joyas ferroviarias, eran piezas cotizadas por su singularidad. Los dos automotores (coche motor y coche remolcado con cabina de conducción) fueron construidos en madera por la factoría de Carde y Escoriaza de Zaragoza en 1928, para el FC de Bilbao a Santander, propietario en ese momento de la línea de Plencia. Posteriormente, hacia 1960, fueron metalizados. El vehículo producido en los astilleros de Sestao, renombrado por metro a MSB/RSB-1, fue el último de una serie de diez. Una unidad gemela (que llevaba en su matrícula el número ocho) protagonizó el accidente ferroviario más grave de Euskadi. La tarde del 9 de agosto de 1970 se produjo un tremendo choque entre las estaciones de Urduliz y Plentzia. Un tren que salió de esta última estación lleno de gente chocó con otro vacio que iba de refuerzo. A consecuencia de la colisión murieron treinta y tres personas y otras ciento sesenta y cinco resultaron con heridas de consideración.

Ferrocarriles y Transportes Suburbanos (FTS) se crea en 1947 como filial de la Compañía de los Ferrocarriles de Santander a Bilbao, en la que se integran las líneas de Bilbao a Las Arenas y Las Arenas a Plencia (que ya eran propiedad del S.B) y las de Matico a Azbarren, Bilbao a Lezama y de Luchana a Munguía.

Los Automotores Naval fabricados en 1953 en Sestao, se fueron desguazando paulatinamente entre 1987 y 1990 con la llegada de las UT 200. De esta época ya sólo se conserva el ‘Mab-15’. El automotor se encuentra en Lutxana, aunque al parecer ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de su vida, por lo que resulta menos original que los otros dos ahora desguazados. Sin embargo, vista la experiencia de la gestión que Transportes tiene con estos vehículos, nadie apuesta por su supervivencia. Y eso que Euskadi ha sido en los últimos años un baluarte en la recuperación y mantenimiento de unidades ferroviarias históricas. En definitiva, este es el valor que tiene el Museo de Azpeitia, donde permanece en pleno estado operativo uno de los mejores parques ferroviarios de vía estrecha de Europa. Todo ello por la magnífica gestión del que hasta hace poco ha sido su director e inspirador, Juanjo Oliazola.

(Material preservado de los antiguos Ferrocarriles y Transportes Suburbanos de Bilbao: MAB 5: Con la carrocería original de madera; se encuentra en el Museo de Azpeitia. MAB 15: Con carrocería metálica, transformado en tren taller; se encuentra en las cocheras de Lutxana. MD 3: Proviene de la reforma de un automotor Alsthom al que se le instaló la carrocería de madera de un MAB; se encuentra en el museo de Azpeitia. UT 3: Naval formado por motor y remolque cabina; pendiente de restauración en el museo de Azpeitia. UT 3101: Motor y remolque cabina procedientes de la reforma de un automotor de la serie 100 de los antiguos FTS que permanece en Azpeitia. J 101: Furgón de bogies para equipajes y jefe de tren u que está en Azpeitia. R ?: bordes bajos de ejes, con la carrocería reformada en Azpeitia. Aguada del Ferrocarril de Lutxana a Mungia: En servicio en el museo del ferrocarril de Azpeitia. Además de este material todavía existen instalaciones fijas de la época de suburbanos como estaciones o subcentrales, como la de Larrabasterra dónde se puede apreciar las letras FTS en relieve)

(Fuente e imagen FTS en forotrenes.com)

‘El Chepe’ celebra sus cinco décadas de vida con un recorrido que rememora su inauguración

Cinco décadas. Los gobernadores de Chihuahua y Sinaloa, César Duarte Jáquez y Mario López Valdez, respectivamente, celebraron el 50 aniversario del tren Chihuahua-Pacífico, conocido como ‘El Chepe’, que fue creado por el presidente Adolfo López Mateos para conectar ambas zonas. Una maravilla que fomenta el turismo a través de Ferromex, con un recorrido en el que se suceden más de ochenta túneles y treinta y siete puentes. Para conmemorar el aniversario ambos mandatarios se trasladaron en el ‘tren Chepe’ de Témoris a El Fuerte (Inaloa), como se hizo el recorrido inaugural.

‘El Chepe’ es una importante línea ferroviaria del noroeste de Mexico; enlaza las ciudades de Chihuahua y Los Mochis, Sinaloa, con su puerto de Topolobampo en la costa del Pacífico. Recorre 650 kilómetros, atravesando las Barrancas del Cobre, un bello y accidentado sistema de cañones. Es considerado por algunos como el mejor viaje panorámico en ferrocarril de América. Es una de las obras de ingeniería más impresionantes hecha por las manos del hombre. Se puede hacer una travesía que lleva al viajero a pasar junto a profundos acantilados, entrar en túneles, cruzar puentes sobre ríos, subir y bajar por la Sierra. Un 24 de noviembre de 1961 fue puesto en servicio.

La idea del mondrogil surgió en 1880, cuando el entonces presidente de México, el general Manuel González, otorgó a Albert Kinsey Owen de la Utopia Socialist Colony de New Harmony, Indiana, Estados Unidos, una concesión para la construcción de un ferrocarril. Las dificultades económicas, favorecidas por los enormes gastos ocasionados por la construcción de un ferrocarril en la accidentada orografía de la Sierra Tarahumara, plagaron el proyecto. No fue sino hasta 1961 que la totalidad de las vías del ChP fueron tendidas y el proyecto terminado.

En 1998 nace Ferromex, consorcio ferroviario privado que toma el control de la línea de las manos del Gobierno Mexicano, que era propietario y controlaba la red ferroviaria nacional desde 1940. Generalmente circulan diariamente dos trenes: uno, de clientela local cuyo servicio es ómnibus, un poco más lento que el segundo, con paradas solamente en las estaciones importantes, destinado al servicio turístico.

Ferromex, abreviación de Ferrocarril Mexicano, es un consorcio ferroviario privado que opera la más grande red de ferrocarriles (en kilómetros) de México. Comenzó a funcionar el 19 de febrero de 1998, tras la «concesión» de la mayor parte de los ferrocarriles públicos mexicanos. Controla más de 8.500 km de vías y conecta cico grandes conurbaciones mexicanas, cinco ciudades a lo largo de la frontera con los Estados Unidos, cuatro puertos en el Pacífico y otro más en el Golfo de México.

La flota de Ferromex es de 523 locomotoras diésel eléctricas entre General Electric, EMD y ALCO, y un total de 14.365 vagones de carga: vagón góndola 5287 unidades, vagón carga general 4363 unidades, vagón tolva 3147 unidades, vagón plataforma 741 unidades, vagón automovilero de tres niveles 741 unidades y vagones tanques 177 unidades. Igualmente esta empresa es la encargada de operar el ‘Tequila Express’, el cual es un tren turístico que circula en el estado de Jalisco.

(Imagen Cocojorgemedina en Wikimedia Commons)

Animalistas y antitaurinos intentan acceder al metro de Bilbao con perros que superan los ocho kilos

Rebelión canina. Imagen insólita en el suburbano de la capital vizcaína. Una docena de activistas antitaurinos y animalistas han intentado este sábado al mediodía acceder con sus perros al metro de Bilbao para protestar por la prohibición de viajar en el suburbano con mascotas de más de ocho kilos de peso y para reclamar, por contra, el libre acceso a este medio de transporte como ocurre «en la línea de tranvía» o en otros países «como Inglaterra».

Los activistas se han concentrado primero frente a la boca de metro de la plaza Circular, donde han explicado que esta iniciativa pretende conseguir que los usuarios de Metro Bilbao puedan «viajar con los animales con los que viven», en este caso perros de mayor tamaño, ya que la prohibición no afecta a gatos ni a perros de menos de ocho kilos. El vicepresidente del Colectivo Antitaurino y Animalista de Bizkaia, Enrique Florit, ha defendido que el cambio de la normativa sería «positivo para la sociedad», porque se ahorrarían «viajes en coche» cuando los propietarios de un animal deban desplazarse por «una urgencia veterinaria».

Con esta demanda intentan que «se normalice la convivencia con los animales» y que los ciudadanos no vean «raro ni desagrable viajar con un animal al lado» si la persona que lleva el perro es «responsable» y procura que «no moleste». Ha puesto de relieve, además, que en el tranvía de Bilbao viajan «animales de todos los tamaños» sin «un sólo problema» y que en todas «las líneas de trenes, autobuses y tranvías de Inglaterra» circulan a bordo «perros de todo tipo de tamaño».

Tras permanecer durante un cuarto de hora concentrados frente a la boca de metro , que se hallaba custodiada por varios agentes de la Ertzaintza y miembros de la seguridad privada del suburbano, han intentado acceder al interior con sus animales. En ese momento personal de Metro Bilbao, que aguardaba en la entrada, les ha recordado la normativa que impide acceder al interior con perros de peso superior a los ocho kilos, ante lo que los animalistas han desistido de su intento entre protestas por la prohibición.

El Metro de Bilbao permite a loss usuarios ir acompañadas de un animal doméstico, siempre y cuando, no resulte peligroso, ni molesto por su forma, volumen, ruido u olor. La normativa se implantó en enero de 2011; hasta ese momento solo podían acceder al suburbano perros guía de los invidentes. «El personal de Metro Bilbao valorará, según su prudencial criterio, el peligro o molestia que en cada caso suponga el animal», según rezan las normas. La orden sólo afecta a perros y gatos y queda prohibido el acceso a estos medios de transporte de animales que sean considerados «exóticos» como «reptiles, arañas o insectos».

La medida no fue acogida con agrado por usuarios del metro que creen que podrían producirse algunos problemas con los propietarios de las mascotas, si bien hasta la fecha no se han constatado demasiados incidentes, salvo algunas protestas de otros usuarios que no aceptan esta situación.

(Imagen Luis Angel Gómez)