Chinches y pulgas en trenes ingleses


Los ferrocarriles ingleses no ganan para sustos. Si hace unas semanas, iniciaban una lucha sin cuartel contra la plaga de ratas que acaba con el cableado eléctrico, ahora deben combatir contra chinches, pulgas y otros bichos que infestan el mobiliario y los colchones de las literas o los coches cama. Una lucha difícil de llevar a cabo y que cuesta miles de libras al año.

Viajeros procedentes de países cálidos, deficiente limpieza, uso de muebles de segunda mano y las cálidas temperaturas en el país son los desencadenantes de este fenómeno que preocupa a las autoridades británicas, si bien no creen que sea realmente peligroso para la población.
Los transportes de cercanías están infestados de bichos, desde cucarachas hasta pulgas, según una empresa especializada en trabajos de desinfección y, aunque parte interesada, especializada en la lucha contra este tipo de plagas. Rentokil, la empresa de marras, roció de insecticidas los coches de un tren de cercanías y contó luego los insectos eliminados. Llegó a la conclusión de que un convoy de ese tipo puede contener hasta mil cucarachas y los asientos, doscientas pulgas y otros tantos chinches.

“Aunque el tren que examinamos no salió de Londres, creemos que los trenes de la capital, tanto los de superficie como los del metro, están infestados en la misma medida”, declaró al diario ‘Evening Standard’ Savvas Othon, portavoz de la firma de desinfección.

“Son una especie de plaga difícil de tratar. A menudo se esconden en lugares ocultos, tales como accesorios de iluminación, las grietas en la televisión y en el bastidor de las camas. Además se están haciendo más resistentes a los insecticidas”, explica el portavoz de la empresa.

Los insectos, de color marrón rojizo y alrededor de 5 milímetros de largo, son atraídos por el calor del cuerpo y el dióxido de carbono y se alimentan de sangre humana. Las manchas rojas causadas por sus picaduras se confunden a menudo con las marcas que producen los mosquitos. Algunas de las víctimas pueden tener reacciones alérgicas y, en casos extremos, pueden causar anemia en los niños.

“La gente come por el camino y se deja los restos de la comida en los asientos”, dijo Othon, confirmando la experiencia diaria de muchos viajeros que utilizan el transporte público de la capital. Rentokil manifestó que había examinado también un autobús y que había llegado a conclusiones similares sobre la falta de higiene.

Un portavoz de Transport for London, el organismo que gestiona los transportes públicos de Londres dijo, sin embargo, que la empresa no se había puesto en contacto con ellos y no había presentado pruebas de sus afirmaciones.

Pese a todo, según los datos de la firma de desinfección el aumento más pronunciado en los brotes se encuentra en el área de Manchester, donde las quejas de los pasajeros se han incrementado un 179%. Nottingham ha visto un aumento de 98%, mientras que en el noreste las llamadas de Londres han aumentado un 57%.

(Imagen Peter Skuce en Wikimedia Commons)

2 Respuestas a “Chinches y pulgas en trenes ingleses

  1. La tradicional higiene britanica ….(sic)

  2. El afán de privatización de la Dama de Hierro, llevó a los ferrocarriles ingleses a semejante situación, no siempre lo privado es la mejor forma de explotación, la mayoria de los trenes son de propiedad estatal o con intervención de ella.

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