Archivo de la etiqueta: vapor

El Museo del Ferrocarril de Gijón organiza hoy una muestra de cocina de la zona en olla ferroviaria

olla-ferroviaria-museo-gijon

¿Quieres conocer cómo se hace una olla ferroviaria? Degustar un guiso muy especial cocinado en una auténtica olla ferroviaria y disfrutar de un pequeño viaje en un coche de madera con locomotora a vapor y diesel es la oferta que te hace para hoy el Museo del Ferrocarril de Gijón. Aunque en Asturias la utilización de esta herramienta apenas si llegó a cuajar (los viajes en tren eran por lo general muy cortos y los ferroviarios no necesitaban el uso de este tipo de artes), en los últimos años se realizaban ollas ferroviarias en el Museo del Ferrocarril durante las jornadas del vapor para los empleados ya que con la afluencia de visitantes no tenían tiempo a comer. Fabada y arroz galopiau eran los platos más características de las ollas.

La cultura se vuelve religión cuando se traslada de Asturias al País Vasco el uso de esta herramienta tan ferroviaria. De hecho, las ‘putxeras’, como así se denomina en Euskadi lo que por los lares astures se conoce como olla, tiene en Balmaseda el punto neurálgico de este utensilio que los ferroviarios de finales del XIX, principios y mediados del XX utilizaban para preparar sus comidas a bordo del tren. Aunque no parece una exclusividad de los ferrocarriles del Norte, es en los trenes de La Robla donde ‘la putxera’ se hace más popular. Localidades burgaleses y leonesas, por donde discurre también el trazado del viejo hullero, rinden también culto al artilugio, si bien existe un reconocimiento hacia quien lo ha universalizado con sus concursos de alubias: la villa encartada de Balmaseda, donde la olla se vuelve arte y la cocina se sacraliza hasta extremos insospechados.

Hay quien asegura que el uso de estos utensilios es común en varias zonas de la Península, puesto que en Portugal también se llegaron a utilizar por los fogoneros y maquinistas de los trenes de vapor y, en general, en los ambientes más ferroviarios. Pero todo el mundo conviene en respetar (nadie ha dicho lo contrario) que Balmaseda se lleva la palma en cuanto concierne a las ‘putxeras’ ferroviarias.

‘La putxera’ (o la olla) no deja de ser fruto de la sabiduría e ingenio popular. Un utensilio que se ‘enchufaba’ a una espita de la caldera cuando los trenes eran de vapor y que utilizaban maquinistas y fogoneros para preparar sus comidas. También las había de carbón, tal y como hoy las conocemos, que usaban los galgueros que iban en los últimos vagones del tren a modo de hornillo ya que no podían acceder al vapor de la máquina. El aprovechamiento del vapor de la máquina estaba generalizado, hasta el punto de figurar la espita (donde el fogonero enchufaba ‘la putxera’) en los planos que proyectaban la caldera. En el artilugio introducían alubias, tocino, chorizo, morcilla y otros productos porcinos, que conformaban un plato único, potente y muy contundente, de mucho poder calorífico.

El artilugio se ha convertido además en un preciado objeto de artesanía que, en pequeño tamaño, suele ofrecerse como reconocimiento a los amigos de la villa encartada. Cada 23 de octubre, con la festividad de San Severino, las calles de Balmaseda se llenan con decenas de grupos que compiten por elaborar el mejor plato de alubias, y sus ‘sacramentos’, en el más renombrado ‘Concurso Mundial de Putxeras’, un certamen que ha superado las tres décadas de existencia, y cuyo éxito ha hecho que otras localidades con pasado ferroviario hayan adaptado a sus gustos.

En Gijón no aspiran a tanto, pero no renuncian a las bondades de la cocina ferroviaria. El Museo Ferroviario y su insigne director, Javier Fernández, reivindican con esta jornada de hoy el viejo arte hecho rutina que los ferroviarios debían realizar para cumplir con su trabajo, sin olvidar el yantar diario, cuando el duro trabajo les permitía el descanso merecido. ¡Que aproveche!

Juanjo Olaizola y los Amigos del Museo vuelven a gestionar las locomotoras de vapor en Azpeitia

olaizola

Acuerdo inicial. Juanjo Olaizola y su grupo de colaboradores, agrupados en torno a la Asociación de Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril, han vuelto a Azpeitia. Con las primeras circulaciones del vapor en la antigua linea del Urola, aprovechando las vacaciones de Semana Santa, se ha puesto fin a los maquinistas formados por los aficionados uruguayos y se ha hecho cargo de la gestión de las unidades el grupo de Olaizola. Las locomotoras de Azpeitia volvieron ayer a la conducción de las expertas manos del exdiector del Museo Vasco.

Con el Jueves Santo llegan las circulaciones de vapor a Azpeitia. Pero en esta ocasión el protagonismo, aunque sea por unas horas, se lo ha llevado el maquinista. La gestión de las locomotoras ha vuelto a manos expertas. Juanjo Olaiizola, y los Amigos del Tren, ausentes en las últimas temporadas tras la ‘depuracion’ del anterior viceconsejero de Transportes, maniobraron con los vehículos de Azpeitia y dirigieron todas las operaciones para que los visitantes pudieran disfrutar de su jornada en las instalaciones museísticas de Azpeitia.

No ha trascendido el acuerdo al que ha llegado el grupo de Olaizola con la consejería, pero se ha desbloqueado la situación que lastraba al Museo Vasco del Ferrocarril y que ponía en peligro años de exitosa proyección. Lo cierto es que algo ha cambiado con la actual consejera porque se ha ‘reintegrado’ a los Amigos del Tren a las tareas de auxilio y apoyo en las circulaciones de vapor. Tampoco Juanjo Olaizola ha querido dar explicaciones. Se ha dedicado a conducir las locomotoras del vapor con el mismo entusiasmo que emplea en esa tarea cuando eran otras las circunstancias. Y como anécdota de la jornada, cabe destacar la presencia como taquillera de la actual directora de centro, Maitane Ostolaza.

Todo parece indicar que las aguas vuelven a su cauce y que el museo de Azpeitia puede seguir creciendo y mejorando su proyección. Habrá prontas noticias.

La amenaza de plante de los ferroviarios argentinos devuelve la vida al emblemático tren ‘La Trochita’

La Trochita-tren-patagonico-de-vapor

Hay batallas que merecen la pena y que acaban dando sus frutos. Perder la guerra sin plantar cara, es lo peor que uno puede encontrar ante cualquier amenaza. Y en ocasiones los riesgos tienen su recompensa. Los ferroviarios argentinos acaban de demostrarlo. El posible cierre del legendario Tren Patagónico, una atracción turística conocida como ‘La Trochita‘, puso en pie de guerra a los trabajadores del ferrocarril de Argentina que amenazaron con una huelga nacional de 24 horas para el martes próximo para rechazar la clausura de este atractivo ferroviario. Con esta paro se pretendía «respaldar a las 66 familias que se quedaban sin trabajo y aisladas» en la provincia de Chubut (sur del país).

«Este jueves se levantó el paro previsto. Hemos acordado con el ministerio de Trabajo la reapertura del servicio de ‘La Trochita’ y la reincorporación de los trabajadores despedidos», dijo Horacio Camino, secretario de prensa del gremio La Fraternidad, que agrupa a los maquinistas.

El Viejo Expreso Patagónico es conocido como ‘La Trochita’ porque el ancho de vía, de 75 centímetros, es el más angosto de todos los trazados que existen en el país. El pasado 2 de enero el servicio quedaba suspendido, si bien el gobierno provincial negó que existiera un plan para clausurarlo definitivamente. Los sindicatos ferroviarios del país lanzaron el paro de 24 horas convencidos que esa era la intención última de las autoridades.

El pintoresco tren que recorre 406 kilómetros y une las localidades de El Maitén (1.760 kilómetros al sur de Buenos Aires) y Esquel tendría problemas técnicos, según un informe de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, citado por el diario provincial ‘La Jornada’. El servicio, inaugurado en 1945, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1998, y se ha convertido en un atractivo turístico por su peculiar ancho de vía y sus locomotoras de vapor. Realiza un recorrido de 165 kilómetros atravesando bellas zonas montañosas. Alcanzó fama mundial a partir de 1978 gracias a la publicación de la novela ‘El Viejo Expreso Patagónico’ de Paul Theroux (en inglés ‘The Old Patagonian Express’),y es uno de los ferrocarriles más australes en funcionamiento del mundo, sólo superado por los ferrocarriles también argentinos, del Río Turbio y -el más austral de todos- el ‘Tren del Fin del Mundo’.

«Se trata de uno de los emblemas de esta región, un atractivo que convoca a miles de personas año tras año. Hay proyectos muy importantes para potenciar muchísimo todo este sistema», dijo el coordinador de gabinete de Chubut, Ricardo Trovant. Además del atractivo del recorrido por esa región patagónica, dos veces al año se realiza una simulación de asalto al tren por parte de actores que encarnan a bandidos a caballo, como ocurría en los primeros años de rodaje de la formación ferroviaria.

(Imagen Markus Feldt en Wikimedia Commons)

El tren de vapor ‘Viceroy Special’ protagoniza con Eduardo Noriega un perfume de Adolfo Domínguez

viaje-a-ceylan-alamo-films

Tren de vapor, paisajes exóticos, interiores lujosos y actores de renombre son parte de la combinación elegida para promocionar el nuevo perfume de Adolfo Domínguez ‘Viaje a Ceylan’. La fragancia, dirigida al público masculino, es uno de los lanzamientos más llamativos de la pequeña pantalla de cara a la Navidad. Una interesante apuesta por el cine para el lanzamiento de este nuevo aroma que tiene como estrella principal al actor Eduardo Noriega.

A través de la magia del cine se pretende da vida a este perfume inspirado en el frescor y los aromas selváticos de la antigua isla del Índico Ceilán, hoy conocida como Sry Lanka. Tierra de libertad y de aventura, la campaña se inspira en estos dos conceptos para desarrollar una historia cinematográfica narrada a caballo entre televisión e internet. El spot se configura como un auténtico tráiler de película, trasladando al consumidor una historia ficticia donde Noriega busca nuevos aires de libertad y reencontrarse a sí midmo en la isla paradisíaca. El anuncio pretende recordar el resumen de una película con elementos tan cinematográficos como misterio, thriller y amor: ‘Viaje a Caylan’

Y en varias de las escenas se puede contemplar en todo su esplendor una de las poderosas locomotoras de vapor del ‘Viceroy Special’, conocida como ‘Sir Thomas Maitland‘, un tren de la época colonial inglesa reconvertido en convoy turístico para realizar recorridos por los espetaculares paisajes de esta paradisíaca isla del Índico. La máquina, una 4-6-0 en la denominación inglesa, fue construida en 1928 por la firma británica Beyer Peacock & Co.

El ‘Viceroy Special’ (Especial Virrey) es un vestigio colonial que ha sobrevivido más de 80 años, pero que aún conserva accesorios de época en sus compartimentos de lujo y que combina perfectamente con comodidades modernas. Este tren es el único que funciona en Sri Lanka con locomotora de vapor y está gestionado por JF Tours & Travels Ltd. El tren reúne historia, lujo y gastronomía, tres requisitos indispensables para adentrarse en este club tan peculiar de los convoyes turísticos.

Ofrece una mezcla de comodidad y clase. Los dos compartimientos de aire acondicionado acomodan a 32 pasajeros cada uno en confortables sillones reclinables. Con todas las comidas servidas en su asiento, el pasajero conserva escenas imborrables en su memoria. Los camareros son muy atentos; té y café se sirven a intervalos regulares. Un bar bien equipado es el lugar perfecto para una noche relajante de cócteles. Con motivo de su 25 aniversario en 2011, el ‘Viceroy Special’ hizo cientos de viajes de la capital, Colombo, a las montañas, antiguas ciudades y playas que salpican el paisaje, deleitando a los visitantes de todas partes del planeta

El viaje en tren a las montañas está considerado como uno de los mejores viajes en tren en el mundo. La vía férrea asciende desde el nivel del mar hasta los 1897 metros de Pattipola, el punto más alto alcanzado por una línea de 5 pies ingleses y 6 pulgadas (1674 mm) de ancho en el mundo. El ‘Viceroy Special’ es una reconocida experiencia de turismo de élite.

La estación que aparece en la imagen del anuncio es Rambukkana (entre Colombo y Kandy). Todas las escenas donde aparece el tren se grabaron el 11 de marzo de este año. El ferrocarril tuvo una importancia vital para el desarrollo de la isla en la época de dominación del imperio británico. Este tren recorre una de las líneas de vía ancha más importantes del país que sube desde las tierras bajas a las montañas.

Ideada por la agencia Continuum, la campaña para televisión ha sido producida por Alamo Films. La realización es obra de Julio del Álamo y la fotografía es responsabilidad de Paco Femenía. La película cuenta con diferentes spots para televisión (45″, 20″ y 10″) y una versión extra larga especial para internet, que se difunde en redes sociales y a través del site www.viajeaceylan.com, creado especialmente para arropar el lanzamiento y donde además se puede acceder a más información del producto y su campaña.

‘Salvemos la Izarra’… y pongámosla a cubierto

IZARRA-1

Con más entusiamo que medios, integrantes de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao trabajan incansables en adecentar ‘la Izarra’, de forma que esté algo más que presentable para presidir los actos del 150 aniversario de la llegada del tren a Bilbao, en marzo de 2013. Mientras se ultiman aún los detalle para celebrar tal acontecimiento, la vetusta locomotora se somete a un acelardo ‘lifting’, aunque sus custodios con conscientes de que su futuro sólo está aegurado si consiguen ponerla a resguardo y evitar que la herrumbre acabe con esta auténtica joya del patrimonio ferroviario vasco. Lleva 38 años sin apenas cuidados y a la intemperie.

Fuera de vía, aislada en un pedestal en la zona más desguarnecida del andén número 1 de la estación de Abando, la ‘Izarra’ pide a gritos un cobijo que evite su muerte. El óxido y la herrumbre han minado seriamente sus defensas que ahora, a marchas forzadas pero con escasos medios, tratan de reparar los amigos del tren de Bizkaia que la tienen sometida a una cura de urgencia que palíe los años de exposición a la intemperie. Única en su género, es una de las locomotoras de vapor de ancho ibérico más antigua de España. Junto a sus siete gemelas (‘Amurrio’, ‘Orduña’, ‘Miranda’, ‘Haro’, ‘Cenicero’, ‘Recajo’ y ‘Rincón’) llegó en 1863 para llevar los coches de viajeros de la recién constituida línea ferroviaria Tudela-Bilbao, cuyos propietarios encargaron a la firma inglesa Beyer Peacook su primer parque de máquinas (curiosamente, unos años más tarde, esta misma empresa repetiría este modelo para los trenes de la primera línea del metro londinense).

Tras la quiebra de la sociedad férrea, la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España se hizo cargo de la línea en 1878 y con ello de la ‘Izarra’ y sus mellizas. Nuestra particular estrella siguió en activo hasta principios del siglo XX, momento en que ‘Norte’ la vendió de ocasión a la Sociedad Anónima Basconia de Basauri. Esta empresa la utilizó como locomotora de maniobras en el ramal que conectaba su factoría con la estación de Basauri-Dos Caminos, hasta el año 1965. Poco después, con motivo de un congreso internacional sobre el tren que se celebró en la capital vizcaína, fue donada a la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao. Pese a que nunca figuró en el parque de Renfe, la operadora accedió a colocar esta valiosa pieza de la arqueología industrial en la terminal de Abando, donde lleva a la intemperie 38 años, desde que en 1974 fue instalada como un monumento al tren. Siempre al exterior, sin cuidados ni arreglos que mitiguen los efectos de esta prolongada sobreexposición al aire libre, la amenaza se cierne sobre esta magnífica pieza ferroviaria.

“En una ciudad con un clima particularmente húmedo, su exposición a la intemperie no es la más adecuada. Toda restauración es forzosamente temporal, ya que, sin un constante mantenimiento, la corrosión reaparece a los pocos años y degrada la locomotora. Como mínimo, sería preciso construir una cubierta que la proteja. Evidentemente, trasladarla hacia el interior de la estación sería una práctica magnífica, aunque habría que estudiar previamente si es factible su mudanza, el acceso de las grúas, maniobras y otro tipo de operaciones”, subraya Juanjo Olaizola.

Para los amigos del tren, lo más urgente es su protección. Y se conforman con una simple marquesina que la permita guarecerse de la lluvia y de las inclemencias meteorológicas, aunque tenga que permanecer en el mismo lugar donde fue plantada hace 38 años. Algunos más exigentes reclaman un lugar privilegiado, donde pueda ser contemplada y admirada como lo que es: una verdadera alhaja. Que ocupe el lugar que le corresponde en el centro de la estación de Abando.

Si tú estás dispuesto a conseguir este objetivo, puedes mandar el documento que se muestra aquí debajo a la Diputación Foral de Bizkaia. Son los únicos que pueden realizar este sueño, no en vano son los garantes del patrimonio cultural de este país. Bájate el documento en pdf. Para dirigir el escrito a su destinatario final, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, pincha aquí y adjunta el documento que te has bajado y envialo.

salvemos

Si quieres leer más sobre esta histórica locomotora puedes hacerlo en este reportaje publicado en El Correo el miércoles 19 de diciembre de 2012

Preocupación en Galicia por el estado de conservación de la locomotora gallega ‘Sarita’

sar

A vueltas con ‘Sarita‘. La Asociación por la Recuperación de Patrimonio de Vilagarcia ha reclamado a la Conselleria de Cultura de Galicia que le proporcione información precisa sobre la situación de esta histórica locomotora, que hizo el primer viaje del ferrocarril en Galicia, y que en abril de este año pasó a manos del Ejecutivo gallego, una vez que la Fundación Cela decidió integrarse en el sector público. Responsables de este organismo manifiestan su extrañeza por la nula informaciòn que se las ha proporcionado durante en este tiempo y muestrasn su preocupación por el estado de esta joya del vapor, de la línea Cornes-Carril manejada por el vilagarciano Francisco Porto Codesido.

“Lamentablemente, este asunto ha quedado en el olvido más absoluto y vemos, con enorme tristeza y sentimiento, que a medida que pasa el tiempo, esta máquina va a quedar reducida, por la corrosión, a un montón de chatarra sin que nadie muestre el más mínimo interés por su recuperación y puesta en valor en el mencionado Museo al tratarse de un aparato no solamente histórico sino también con un elevadísimo valor patrimonial de Galicia”. En su escrito ante la consellería, la Asociación por la Recuperación de Patrimonio insiste en hacerse cargo de la máquina para instalar en el museo de Vilagarcia.

La locmotora presentaba un avanzado deterioro en primavera ya que ha permanecido a la intemperie enn los jardines de la Casa-Museo de la Fundación Camilo José Cela. La situación ahora es más preocupante porque si antes apenas recibía cuidados, ahora está completamente desatendida y a merced de las inclemencias del tiempo. ‘La Sarita’ fue cedida por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles a la Fundación Cela, una vez restaurada por el equipo del Museo del Ferrocarril de Delicias, en 1986. Se trata de una máquina de tracción vapor tipo Hunslet, numerada como 234, construida en localidad británica de Leeds en 1880. Forma parte del grupo de cuatro locomotoras de tres ejes acoplados del tipo 030 que la West Galicia adquirió para el servicio ferroviario entre Cornes y Carril.

Conocida como la locomotora del abuelo de Cela, John Trulock, la locomotora Sar, fabricada en Leeds, llegó al puerto de Lisboa en 1880 para aprestar servicio en los ferrocarriles de Beira Alta. El presidente de esta concesión y de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, José María Abalo y Souça, regaló esta locomotora a John Trulock y fue rebautizada con el nombre de ‘Sar’, que derivó en la ya conocida ‘Sarita’. La máquina empezó a ser conocida como la locomotora del gerente, que la utilizaba para sus desplazamientos. Tras la muerte de Trulock, la máquina se destinó al servicio de maniobras de la estación de Carril y su último viaje fue en 1968, haciendo el trayecto Vigo Vilagarcía.

La máquina, de ancho ibérico, tiene un peso en servicio de 19.810 kilos y 16.610 en vacío. La longitud supera los 6,7 metros y la altura los 3,5 metros. Con un esfuerzo de tracción de 2.409 kilos, disponía de una potencia indicada de 211 cv. Posteriormente, pasó a formar parte del material motor de las compañías Medina-Zamora-Orense-Vigo, la del Oeste, renumerándose como 191 y a su vez en el parque de Renfe se le asignó el 030–0201. Esta máquina formó parte del material rodante en la exposición conmemorativa del primer centenario del ferrocarril en la Península ibérica (Barcelona-Mataró en 1848), que tuvo lugar en Barcelona en 1948.

“Una vez restaurada por personal competente y por derecho propio, esta máquina debe reintegrarse y ubicarse en el Museo del Ferrocarril sito en la antigua estación de Vilagarcía de Arousa donde, entendemos, debe exponerse al público a la vez que sirve para enriquecer los fondos del museo”, sostienen desde la Asociación por la Recuperación de Patrimonio.

(Imagen Forotrenes)

La ‘Laviana’ se vendió como hierro viejo a un chatarrero que ha decidido conservarla intacta

Historia de un culebrón. Pero con un final (por el momento) feliz. ‘La Laviana’ sigue viva. La 030-T construida en 1883, procedente del Ferrocarril de Langreo, es ahora propiedad de un chatarrero, pero se mantiene tan intacta como cuando estaba en manos de su anterior propietario, Luciano Vañó Giner, que la adquirió hace más de treinta años.

Vañó Giner, cuya trayectoria durante décadas en la preservación de una parte muy importante del patrimonio ferroviario español es sobradamente conocida, se vio impelido a desprenderse con suma urgencia de una parte de su colección, entre ella la locomotora de vapor ‘Laviana’. La operación se cerró con un empresario al que conoce sobradamente, que adquirió de inmediato la máquina por un precio al peso como hierro viejo.

Dado que el nuevo comprador se dedica al negocio de la chatarra, Luciano Vañó Giner pensó en buena lógica que la locomotora había sido destruida y así se lo indicó en una conversación casual a Juanjo Olaizola. Este a su vez comunicó la situación a los responsables de la web de las Locomotoras de Vapor Preservadas en España. A través de esta página que trata de mantener al día los datos referidos al patrimonio que forman las locomotoras de vapor de nuestro país, se dio por seguro el desguace de la ‘ Laviana’.

Tras la divulgación de la noticia en diversos medios, y la preocupación en el sector, Luciano Vañó Giner contactó con el chatarrero que, para su alivio, le confirmó finalmente que no ha destruido la locomotora y que piensa conservarla integra en su poder.

A mediodía del Día de Todos los Santos publiqué esta información en la se reconocía el error sobre la conversión en chatarra de la locomotora citada y que con esta entrada confío en precisar su nueva situación.

Ferroguía confirma que la ‘Laviana’ sigue intacta y no ha sido desguazada como se dijo hace días

Un error. Un fatal malentedido que es preciso aclarar cuanto antes. La 030-T ‘Laviana’, una auténtica joya del patrimonio ferroviario español aunque en poder de manos privadas, no ha sido desguazada, como hace unos días aseguraba siguiendo fuentes de toda solvencia, como la del director del Museo del Ferrocarril de Gijón. Pero hoy es obligado que aclare la situación y me desmienta a mi mismo. Ante todo, pido perdón a los miles de aficionados al ferrocarril.

Ferroguía ha aclarado la situación y ha conseguido una prueba del estado de la locomotora ‘Laviana’, una 030-T construida en 1883, procedente del Ferrocarril de Langreo, y que afortunadamente continúa tal cual estaba en Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Luciano Vañó Giner se hizo con ella hace más de 30 años y aún la mantiene en sus mano. No ha sigo convertida en chatarra, como aseguraban en varios foros ferroviarios. Como dice en Ferroguia «habría sido un atentado contra el patrimonio ferroviario histórico, pero así lo había afirmado el director del Museo del Ferrocarril de Asturias, Javier Fernández López«.

Ferroguía ha intentado ponerse al habla con Vañó Giner, pero no lo ha conseguido. Reproduzco lo que cuentan en su página: «Al no poder contactar con él, esta agencia lo hizo con varios especialistas en material histórico, que, sorprendidos, no confirmaron la información llegada desde Gijón. Al contrario, se mostraron extrañados porque Vañó Giner resulta ser una persona muy conocida, dado que lleva más de 40 años adquiriendo material con sus propios fondos para asegurar su preservación. Además, según otras informaciones, resulta que también es un reputado restaurador de vehículos históricos. Así, sin una versión autorizada del caso, pero con la ubicación exacta de la locomotora, Ferroguía puede asegurar que la ‘Laviana’ permanece íntegra en Alcázar de San Juan, donde hace pocas horas ha podido ser fotografiada.

La historia de esta locomotora se inició en el año 1883, cuando fue fabricada por Hohenzollern para el Ferrocarril de Langreo, donde fue numerada con el número 16. Tras 80 años de servicio en esta línea entre Gijón, Laviana y El Musel, fue traspasada a la Junta de Obras del Puerto (JOP) de Gijón, donde también conservó la misma numeración. Tras su definitiva retirada de servicio en los muelles gijonenses, a finales de los años ´70 del pasado siglo, iba a ser vendida como chatarra para su desguace, y fue entonces cuando fue salvada por este particular, Vañó Giner, quien la ha conservado en su parcela de Alcázar de San Juan.

Cuando Javier Fernández López nos comunicó, el miércoles 24 de octubre, que «se trataba de una de las locomotoras de vapor de mayor valor entre las supervivientes en España, ya que era la de ancho internacional más antigua conservada en nuestro país y la más antigua del Ferrocarril de Langreo superviviente», se encendió la alarma en esta agencia. Afortunadamente, las afirmaciones de Fernández López, como que «su propietario la vendió a precio de chatarra, siendo desguazada de inmediato», no estaban en lo cierto, y aquí está la prueba gráfica. Todos hemos cometido un fatal error que es preciso subsanar. Y así lo hacemos. Mis disculpas.

El Tren de la Fresa, que cerró ayer la XXVIII edición, realiza hoy varios recorridos hasta Villaverde

Ultima oportunidad para disfrutar del más veterano tren turístico histórico español, el Tren de la Fresa. Desde la vía 4 del Museo del Ferrocarril los cuatro coches del convoy, remolcados por la Guadix, realizarán varios cortos viajes con destino a la vecina estación de Villaverde, en un recorrido de ida y vuelta de 45 minutos de duración. El tren de la mañana saldrá a las 11.00 horas mientras que el de la tarde lo hará a las 17.30 horas. Será una oportunidad excepcional de disfrutar de composiciones históricas en perfecto orden de marcha, a los que se sumará un nuevo vehículo, un nuevo coche cama de los años ochenta restaurado por los amigos del ferrocarril madrileños, que será presentado a las 13.30 horas.

El Tren de la Fresa como tal cerró el sábado la temporada. El último viaje puso fin a la XXVIII edición en un recorrido y en el que se combina historia, patrimonio y gastronomía de la zona ribereña con una viaje de ida y vuelta entre Madrid y Aranjuez. La salida se efectuó desde el Museo del Ferrocarril situado en el Paseo de las Delicias de Madrid, a las 9.50 de la mañana, y la llegada a Aranjuez se produjo a las 11.25 horas. El viaje de vuelta fue a las 18.30 horas desde la estación de Aranjuez, con llegada a Madrid a las 20.10 horas.

El Tren de la Fresa permite conocer de primera mano cómo eran los viajes a principios del siglo pasado, a borde de un tren con casi un siglo de vida remolcada por la locomotora 140-2054 de Guadix, una auténtica joya del vapor; es la única máquina que queda en España alimentada con carbón, operativa en ancho ibérico.

En la actualidad, la composición de la época que discurre pro este histórico trayecto se compone de cuatro coches de viajeros tipo Costa, un furgón DV y un vagón tipo J, que fueron restaurados y adaptados para prestar servicio durante las campañas del Tren de la Fresa. Los coches tipo Costa forman parte de la larga serie que la compañía MZA adquirió entre 1914 y 1930 con el objetivo de medernizar y unificar su parque de material remolcado para servicios de cercanías.

La ciudad ribereña fue la primera en estar comunicada por ferrocarril con Madrid. Fue el Marqués de Salamanca el que presentó el proyecto ‘camino de hierro’ entre esta localidad y la capital para unir ésta con el palacio donde pasaba sus periodos de descanso la Familia Real. El 9 febrero de 1851, en medio de una gran expectación en todas las localidades por las que pasaba, quedó inaugurado por la reina Isabel II este tramo pionero que ofrecía una salida ferroviaria al Mediterráneo. Discurría por Villaverde Bajo, Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos y Seseña.

El Tren de la Fresa, que comenzó a circular hace ahora casi tres décadas como resultado de una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril de Madrid (Fundación de los Ferrocarriles Españoles), el Ayuntamiento de Aranjuez, la Comunidad de Madrid y Patrimonio Nacional, se ha convertido en un interesante recorrido cultural y de ocio. En junio de este año se firmó un convenio marco de colaboración entre las instituciones participantes para garantizar la continuidad en el tiempo del Tren de la Fresa.

(Imagen Vía Libre)

La locomotora ‘Laviana’, otra joya del patrimonio ferroviario asturiano, última víctima del desguace

La noticia hay que matizarla y contextualizarla como se cuenta en un nuevo post

Otra joya desaparecida. La locomotora de vapor ‘Laviana’ ha pasado a otra vida víctima del desguace. Hasta su conversión en chatarra era una de las locomotoras de mayor valor entre las máquinas de vapor supervivientes en España. La máquina de ancho internacional más antigua conservada en nuestro país y la más antigua del Ferrocarril de Langreo había sobrevivido a todos los avatares del siglo XX y lo que llevamos del XXI.

La locomotora ‘Laviana’ fue construida en 1883 por Hohenzollern para el Ferrocarril de Langreo, donde fue numerada con el número 16 y bautizada con el nombre de unos de los concejos asturianos de mayor arraigo minero. Tras 80 años de servicio en la línea ferroviaria que cubría el servicio entre Gijón, Laviana y El Musel, fue traspasada a la Junta de Obras del Puerto de Gijón, donde conservó el mismo número. Tras su definitiva retirada de servicio en los muelles a finales de los años 70, fue vendida por el puerto de Gijón como chatarra, siendo adquirida por un coleccionista particular que la ha mantenido desde entonces en Alcazar de San Juan.

El Ferrocarril de Langreo fue una empresa ferroviaria española que construyó en el siglo XIX la línea Gijón-Langreo. La línea fue la cuarta con tracción de vapor en la península ibérica y la primera de carácter industrial, para el transporte de carbón de las minas de Langreo y Siero hasta el puerto de Gijón. En el siglo XX fue una de las líneas que se integraron en Feve, siendo, en aquel momento, la empresa europea ferroviaria más antigua en funcionamiento.

Hace pocas fechas su propietario la vendió a precio de chatarra, siendo desguazada de inmediato, sin que se tuvieran noticias previas que hicieran presumir ese fin, y por tanto sin margen alguno de maniobra para poder evitarlo,.

Con esta pérdida y la salida hacia el extranjero de varias locomotoras propiedad de otros particulares, el patrimonio ferroviario español sigue sumando importantes bajas. La mayor parte de las piezas que sobreviven se hallan en manos de coleccionistas privados.

(Imagen Guillermo González Martín)

El ‘tren de Arganda’ se hace oír de nuevo en la vía con su característico e histórico pitido

El pitido del ‘tren de Arganda’ vuelve a resonar. Todos los domingos por la mañana de los meses de octubre, noviembre y diciembre, la asociación Vapor Madrid pone en la vía el convoy madrileño que va ocupando un lugar importante en el mundo ferroviario. El tren inicia su recorrido en la estación de La Poveda, en Arganda, y continúa por una línea exclusiva de casi cuatro kilómetros hasta la Laguna del Campillo, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid. Posteriormente, el tren y todos sus pasajeros regresan a la estación inicial de La Poveda.

La locomotora Arganda, o locomotora Henschel Arganda, es la joya de la asociación. Una locomotora de vapor-carbón que fue fabricada en el año 1925 en Kassel (Alemania) y que fue diseñada como una máquina especial para industrias y haciendas, para poder arrastrar una carga considerable, a velocidad reducida, con sus ruedas de pequeño diámetro. Trabajó en unas obras del puerto del Musel (Gijón, Asturias). Su velocidad máxima se estima que es de 20 kilómetros a la hora. Es decir, no era la máquina ideal para trenes de viajeros, por su limitada velocidad. Es una locomotora-ténder, con rodaje de tres ejes acoplados, sin ejes libres, clasificada como 0-3-0T. Muy apropiada para el servicio turístico.

Aunque madrileño de nacimiento, ‘el Tren de Arganda’ recorría 70 de los 148 kilómetros de su trayecto por tierras de la Alcarria de Guadalajara. Sus orígenes datan de 1883, cuando se concedió a Juan Carlos Morillo la licencia para la construcción de un ferrocarril que uniría la capital de España con la población de Vaciamadrid y posteriormente con la de Arganda, con la finalidad de transportar los materiales de construcción que abundaban en estos lugares. La empresa se llamó ‘Compañía del Ferrocarril Madrid-Arganda’, que en 1892 se cambió por el de ‘Compañía del Ferrocarril del Tajuña’, al tener en previsión el paso de la línea férrea por la vega de este río.

La velocidad de este tren era bastante baja, ya que no pasaba de los 50 kilómetros a la hora dándose las mejores condiciones, siendo lo normal que circulase a gran lentitud, circunstancia que aprovechaban los viajeros para estirar las piernas por el campo mientras el tren marchaba o para echarse unas uvas a la boca al pasar junto a un majuelo; así se entiende el dicho: “el tren de Arganda, que pita más que anda”, que lo ha hecho popular.

Solamente los domingos el tren efectúa tres viajes, partiendo el primero a las 11.30 horas. Pueden consultarse otros detalles en la página de Internet de la asociación ‘www.vapormadrid.com‘.

Según la afluencia de visitantes, el tren está compuesto por más o menos coches. Normalmente, la locomotora tira de tres vehículos, aunque solo uno es original de la línea, aproximadamente del año 1916.

La estación de La Poveda dispone de todos los elementos ‘de época’, tales como campana, reloj de pared, depósito de agua, barreras, puente de señales, marquesina, caseta de enclavamientos, retretes, carbonera, y un pequeño museo.

(Imagen Carlos Teixidor Cadenas en Wikimedia Commons)