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Un silente aniversario: 125 años de ‘El Hullero’

«La industria minera adquiere por momentos superior importancia en la provincia de León, y el ferrocarril hullero de la Robla a Valmadeda (sic) dará una grandísimo impulso, singularmente a la rica industria carbonífera. El viernes llegó por primera vez la máquina a la villla de Boñar, principal mercado de aquellas montañas antes de que termine el verano se abrirá al servicio público la línea, dándose por seguro que en un año quedarán unidas las pródigas cuencas hulleras de Asturias y León, con las grandes fábricas metalúrgicas de Vizcaya, favoreciendo así el engrandecimiento de una de las más importantes industrias nacionales». El diario’La Época’ saludaba el lunes 18 de julio de 1892 la puesta en marcha del Ferrocarril de La Robla, si bien hubo que esperar unos meses más para la inauguración del servicio regular de viajeros. Se han cumplido 125 años de aquella efeméride.

La historia de ‘El hullero’ está ligada al desarrollo industrial vasco y a la prosperidad de Bizkaia. Y, sin embargo, ninguna institución ni organismo público se ha acordado de esta efémeride que, como tantas otras del ferrocarril, ha pasado sin pena ni gloria. Ni un solo recuerdo, ni una triste nota, el más absoluto de los silencios. Solo algunos especialistas del sector nos han hecho rememorar que esa línea férrea fue esencial durante muchas décadas para el motor industrial de este país. Entre ellos cabe destacar la labor del Museo del Ferrocarril de Azpeitia, y de su alma mater Juanjo Olaizola, que ha organizado una exposición temporal abierta al público en la ultima jornada especial con motivo de su XXIII aniversario, que tuvo lugar el pasado 14 de octubre. Coincidiendo con esta efeméride en Azpeitia permanece el coche salón de este ferrocarril, que permanecerá en el museo hasta finales del próximo mes de marzo. También el Museo de Gijón ha dedicado una jornada a recordar la importancia de esta línea, con exposiciones y una conferencia de su director Javier Fernández López. Pero el más absoluto vacío entre las autoridades.

Hace ahora siglo y cuarto (noviembre de 1892) comenzaba su andadura esta línea, la más larga de España en vía estrecha y una de las más importantes de Europa en su género. Con el parque más destacado de locomotoras de vapor de vía métrica, y más de 300 kilómetros de longitud, este ferrocarril marcó numerosos hitos en la historia ferroviaria e industrial española.

«Estos son los héroes de la gloriosa epopeya industrial, cuyo primer canto resuena ya por las pacíficas riberas del Torio, del Curueño y del Porma», escribía Antonio de Valbuena, una de las mejores plumas de ‘El Heraldo de Madrid’. «Don Mariano Zuaznavar, inteligencia poderosa, iniciativa singular, fuerza de voluntad incomparable; cualidades todas que parecen como oscurecidas por su modestia y su finísimo trato, es el autor del pensamiento, el director de la compañía y el alma de la empresa. Don Manuel Oráa, el ingeniero jefe, hombre reflexivo, de gran afición al estudio, puesta al servicio de un claro talento, tan amable y sencillo como sabio, es el que ha allanado todas las dificultades. No hay manera de olvidar a Julián Salguero, hombre de temple acorado, que parece haber resuelto el problema de vivir sin dormir y sin comer cuando el adelanto de las obras lo requiere. Allí estaba también, con su mirada viva y penetrante, mezcla rara de actividad y de inteligencia».

Para no depender de los carboneros ingleses y asegurarse el suministro energético, los industriales vizcaínos compraron participaciones en las minas asturianas, leonesas y palentinas. Altos Hornos de Vizcaya entró en el capital de la Unión Hullera y de Carbones Asturianos. Pero, como decía Julio Lazúrtegui, el carbón en la mina es estéril; necesita, al igual que el mineral de hierro, del transporte mecánico. La respuesta a cómo trasladar las cargas de hulla a Baracaldo y Sestao la dio el ingeniero de minas Mariano Zuaznávar Arrazcaeta.

Hablar de Mariano Zuaznávar es sinónimo de prosperidad y riqueza para los pueblos mineros. Gran desconocido para la mayoría de ciudadanos, su llegada a la comarca supone el impulso definitivo de muchas localidades ligadas durante décadas a la extracción de carbón de las entrañas de sus bosques. Zuaznávar es un hombre clave para el desarrollo económico del tercio Norte de las cuencas carboníferas de Palencia y León. Él es quien hace posible la llegada del ferrocarril a la zona, una zona con gran potencial productivo que hasta la fecha apenas se ha podido explotar debido a los grandes costes que supone el traslado del mineral más allá de sus fronteras. La Robla, vital para el abastacimiento de la siderurgia vizcaína, es también motor de desarrollo de una tierra deprimida a la que por fin le llega su momento de gloria. El hullero supone, por tanto, el despegar definitivo de la zona ofreciendo la posibilidad a los lugareños de la época de llegar a pueblos y ciudades prácticamente inalcanzables hasta la fecha.

Aquellas tierras montañosas ni tan siquiera habían conocido las carreteras y las diligencias tiradas por caballerías, que, ya en aquella época, hacía décadas que recorrían los sinuosos caminos del Norte. Pero el ferrocarril llegó a golpe de pico y pala; excavación de trincheras; perforación de túneles; explosiones de dinamita que abrían paso a la vía entre el curso del río y las duras peñas que jalonan su trazado; sangre, sudor y lágrimas de miles de trabajadores y el entusiasmo de los pobladores a medida que el nuevo transporte llegaba a los límites de sus villorrios. Y, con la traza del raíl, se inició un trasiego sinfín de gentes curtidas y necesitadas, que lejos del terruño soñaban con una vida mejor y se embarcaban en esos trenes que iban y venían. Una masa obrera anónima se dejó el alma, y la vida, para abrir el camino de hierro de aquel septentrión.

El capital provino casi en su totalidad de particulares bilbaínos. La confianza en sí mismos y en la rentabilidad de la empresa animó a los promotores a no solicitar fondos de las instituciones públicas. Unicamente se recibieron cifras simbólicas por parte de algunos Ayuntamientos y Diputaciones. Caso excepcional en España, la financiación del ferrocarril de La Robla fue pagada casi exclusivamente por los accionistas y obligacionistas.

El proyecto de Zuaznávar desempolvó el intento de tender un «camino de fierro» entre Bilbao y Bercedo, patrocinado por la Diputación General del Señorío en 1831, y que —de haberse culminado— habría sido el primer ferrocarril español, anticipándose a los de La Habana-Bejucal (1837), Barcelona- Mataró (1848) y Madrid-Aranjuez (1851). El informe Zuaznávar aportaba dos argumentos para que los promotores del ferrocarril se decidiesen por el ancho métrico. Primero, el coste de éste era de 70.000 pesetas por kilómetro, frente a las 200.000 del ordinario; y, segundo, se contaba con que la Compañía del Cadagua concedería permiso para instalar dos carriles interiores a lo largo de su vía y permitir llegar al hullero a los hornos y al puerto, lo que así ocurrió, a cambio del pago de un peaje, según cuenta Pedro Fdez. Barbadillo.

La línea se dividió en cuatro tramos: entre La Robla y La Espina, entre La Espina y un punto situado entre Montesclaros y Las Rozas, entre este punto y Bercedo y entre Bercedo y Balmaseda. Se comenzó por los dos extremos a fin de aprovechar lo ya construido para el traslado del material, de los suministros y del personal. También se recurrió a los empalmes de La Robla y Mataporquera con el ferrocarril del Norte y de Balmaseda con el del Cadagua.

La ceremonia inaugural tiene lugar en el Barranco de las Codas, entras las estaciones cántabras de Mataporquera y Las Rozas. Dos trenes llenos de banderas nacionales y con el nombre de las cinco provincias que atraviesa la línea (León, Palencia, Santander, Burgos y Vizcaya) presiden el simbólico acto. Las máquinas ‘León’ y ‘El Engaña’ tiran de los convoys donde viajan los invitados a este ritual. Es el trazado de ancho de vía métrico más largo de Europa.

(Imagen F. Pardo)

Más de 8.000 viajeros en el Tren de la Fresa

Cierre de temporada y balance positivo. El Tren de la Fresa finalizó el pasado fin de semana la campaña 2017, trigésimo tercera en su historia, con un balance de 8.202 viajeros transportados y una ocupación media del 76% en las 29 circulaciones realizadas. Estas cifras, que suponen un incremento de 1.202 viajeros en relación al año 2016, mantienen la línea de crecimiento positivo con respecto a campañas anteriores.

La campaña 2017 se inició el 29 de abril, con una primera fase que se extendió hasta el 25 de junio, y una segunda, que tuvo lugar entre el 23 de septiembre y el 29 de octubre; 29 viajes sumando ambas. Estas circulaciones se realizaron, como ya es tradicional, los sábados y domingos, ofreciéndose este año la posibilidad de elegir diferentes opciones en el paquete turístico vinculado a la circulación del tren.

Además de la tradicional ruta con visita guiada al Palacio Real y una visita libre al Museo de Falúas, este año se podía optar por un paseo por el Tajo a bordo del Barco Turístico de Aranjuez y las visitas guiadas a los Jardines del Príncipe y de la Isla. También se podría realizar un viaje a bordo del Chiquitrén por parte del casco histórico y el Jardín del Príncipe, junto con una visita guiada al Jardín de la Isla; o la posibilidad de realizar el viaje de ida y vuelta disfrutando de una jornada libre por Aranjuez.

Más de 170.000 pasajeros han viajado a bordo de sus históricos coches de madera desde que en 1984 se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de Madrid y el segundo de la Península. Hoy el recorrido se ha transformado en un atractivo viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva todo el sabor y esplendor de su regia historia.

En la Exposición Universal de Shanghái 2010, el Tren de la Fresa estuvo presente en el stand del Consejo Internacional de Museos, donde se mostraba la realidad de los museos en los cinco continentes, como ejemplo de contribución de un museo a la revitalización y el dinamismo económico a través de un producto de turismo cultural.

El Tren de la Fresa rememora la puesta en marcha del primer ferrocarril de Madrid que unió la capital con el Real Sitio de Aranjuez. Ese primer tramo de apenas 50 kilómetros era en realidad un planteamiento estratégico que nacía “buscando el mar” y que se pudo consolidar gracias al tesón y a la osadía de su promotor, el marqués de Salamanca. Hubo varios proyectos antes de realizarse el definitivo y en todos se eligió Aranjuez como final de la línea porque en aquella época la Corte pasaba grandes temporadas allí y era cita de la aristocracia y de las gentes relacionadas con Palacio.

La línea Madrid-Aranjuez fue considerada inicialmente como un medio para el divertimento de la Corte, pero también sirvió para abastecer al mercado de Madrid de las frutas y hortalizas regadas por el río Tajo. Desde que comenzó a funcionar el servicio de esta segunda línea peninsular, contó con gran aceptación entre la población, fundamentalmente por el envío de los productos de la huerta ribereña a Madrid, destacando la emblemática fresa, producto por excelencia del Real Sitio que da nombre al tren.

El tractor 303-049 de Miranda a Delicias

El tractor de maniobras de Miranda de la serie 10300 ya ha puesto rumbo hacia el Museo del Ferrocarril de Madrid. La última máquina tractora de la serie 10300 que quedaba en la ciudad, la 303-049 (‘el Tamagochi’, como la habían bautizado) se cargó este miércoles en un camión góndola para viajar a la capital española. Dos grúas, una enganchada en la parte delantera y otra en la trasera, se encargaron de izarla al remolque desde la playa vías en la que esperaba parada, en las inmediaciones de la Azucarera. Toda la operación de carga, en la que se invirtieron entre dos y tres horas, fue seguida por Carlos Sabián, director del museo de Delicias.

Es probable que el tractor se haya salvado del desguace. Hay quien afirma que la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) se interesó por su preservación cuando comprobó que, de los 202 ejemplares de este tipo que se fabricaron entre los años 1953 y 1966, ninguno de sus dos principales museos, el de Madrid-Delicias y el de Vilanova i la Geltrú, contaban con un vehículo de estas características.

La serie 303 de Renfe es un conjunto de locomotoras diésel-eléctricas de maniobras (350 CV) fabricadas entre 1953 y 1966 por Babcock&Wilcox y La Maquinista Terrestre y Marítima (MTM). Apartadas del servicio, antiguamente estaban matriculadas como serie 10300. A principios de los años cincuenta se encargaron 20 locomotoras de este tipo. Su buen resultado hizo que se encargase una segunda tanda de 182 nuevas locomotoras, que fueron construidas entre 1960 y 1966 por los mismos fabricantes. Fue una de las series más numerosas de Renfe y estuvo repartida por casi todos los depósitos.

La FFE se plantea una reparación para que el tractor fabricado hace 54 años regrese a la actividad, ya que en el propio depósito de Miranda se conservan numerosos repuestos para esta unidad. De esta forma Delicias podrá contar con una máquina de mediana potencia con la que mover el material sin tener que depender de locomotoras diésel de otros gestores, como Adif o de Renfe Larga Distancia.

Tras su llegada a Delicias, los responsables del museo tienen previsto someterla a una completa revisión. «Le harán una puesta a punto de motor y el cambio de baterías, que es lo que peor tiene». También se tiene previsto repintarla para devolverle sus colores originales, verde con una franja amarilla, que sustituirán a unos desvaídos rojo y azul actuales. «Después, a funcionar», explica Julio Armando García, responsable del Museo del Ferrocarril III Generaciones, quien no dudó en recordar una vez más que es la única de estas características que está en funcionamiento en todo el país.

«El objetivo era salvar la locomotora y se ha conseguido; aunque lamentablemente Miranda sigue perdiendo patrimonio», concluye García, quien recuerda que la máquina había llegado a la ciudad en los años sesenta y dejó de estar activa en la red en 1995. Su ultimo trabajo en el depósito lo realizó el 3 de julio de 2013.

(Imagen Avelino-Gómez)

Puertas abiertas, en Delicias

Este sábado el Museo del Ferrocarril de Madrid ofrecerá una jornada de puertas abiertas con motivo de la celebración del ‘Día del Tren’, una efeméride en la que se conmemora la puesta en marcha de la primera línea férrea peninsular, entre Barcelona y Mataró, un 28 de octubre de 1848. Como en ediciones anteriores, se ha organizado un programa de actividades para todos los públicos que ofrece multitud de posibilidades para disfrutar de un día diferente en el museo. La jornada se cerrará a las 20.00 horas con el tradicional concierto del Coro Fundación de los Ferrocarriles Españoles, que en esta ocasión contará con la compañía de la Agrupación Coral ‘El Capricho’

En la programación de este año destaca la presencia como invitada especial de la locomotora 269-604, uno de los vehículos más llamativos del ferrocarril español y una adelantada de la alta velocidad en España, que conserva y custodia la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid. Reformada en 1988 y conocida en el argot ferroviario como ‘La Gata’ (o ´Gato Montés´) por el emblema de un gato robótico colocado en uno de sus laterales, fue una de las cuatro primeras locomotoras aptas para alcanzar los 200 kilómetros hora en nuestro país. Junto a ella también podrán visitarse una locomotora diésel de la serie 333 de los años 70 y un coche mixto de viajeros y cafetería de los años 80.

También será posible realizar pequeños recorridos a bordo del automotor 9121, un automotor térmico, con motor Barreiros diésel, que procede de los antiguos automotores conocidos como ‘Zaragozas’, construidos en España por la factoría Material Móvil y Construcciones en los años 30 del siglo XX. Desde el año 2010, la entidad AREMAF ha estado trabajando en su restauración estética y funcional.

El modelismo ferroviario estará representado con la celebración del ‘XI Encuentro de Módulos Forotrenes’, que presentará una maqueta de más de 70 metros de longitud con varios escenarios ferroviarios (estaciones, túneles, viaductos, pasos a nivel…) y por la que rodarán trenes representativos de la historia del ferrocarril español, especialmente locomotoras de vapor.

El público infantil tendrá la oportunidad de realizar talleres didácticos, participar en el juego de pistas familiar ‘CumpleAVE’ o asistir gratuitamente a la representación de la obra ‘El tren de las nubes’ a cargo de la compañía ‘Teatro del Ferrocarril’. En paralelo y con horario de mañana y tarde, el Círculo Madrileño Ferroviario celebrará en este día tan especial el ‘XX Encuentro de Trenes de Jardín’ con la apertura del parque ferroviario ‘Ferrocarril de las Delicias’ y la puesta en funcionamiento de trenes propios y vehículos invitados.

También estará presente el simulador de conducción de una locomotora diésel 333 de Renfe, desarrollado por la Asociación Ferroviaria Zamorana, que reproduce el puesto de conducción de una locomotora con todos los mandos necesarios (reales) para su funcionamiento y que proporciona a los participantes la sensación de conducir una locomotora recorriendo diferentes líneas españolas reproducidas con toda fidelidad.

Además podrá visitarse la exposición ´CAF, un siglo al servicio del ferrocarril´ y mediante visitas guiadas, se podrá acceder a una selección de vehículos de la exposición permanente y al enclavamiento hidráulico de Algodor, así como a la colección temporal de modelismo Carlos Pascual Quirós. En la Biblioteca del Museo, la historia del ferrocarril tendrá su espacio durante todo el día con la muestra ‘Exposiciones Universales y Ferrocarril: una muestra documental’ y la presentación de los libros: ‘Las exposiciones universales en la literatura de viajes del siglo XIX’, de Julia Morillo y ‘Ferrocarril de Aranjuez a Almansa: origen de la red ferroviaria española’, de Eugenio Cruz.

La estación de Son Carrió será Museo del Ferrocarril

El Govern convertirá la estación de tren de Son Carrió en la sede del Museo del Ferrocarril, mediante un proyecto presentado por la Conselleria de Territorio, Energía y Movilidad que se financiará con fondos del impuesto de turismo sostenible. La implantación se desarrollará en tres fases entre 2018 y 2020, y contará con un presupuesto de 4.221.079,24 euros. El proyecto está en fase de redacción y de evaluación del material histórico que se tendrá que recuperar para dar contenido al museo.

La colección de vehículos antiguos se enmarcará dentro de un espacio museístico para difundir el papel del ferrocarril y del transporte público en general para la economía y la sociedad de Baleares a lo largo de la historia. El proyecto contará con un sistema interpretativo basado en tecnología de realidad aumentada y de realidad virtual. La nave situada junto a la estación de tren de Son Carrió (en el municipio de Sant Llorenç) y propiedad de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), se convertirá en el primer museo del ferrocarril de Balears.

También se está valorando la posibilidad de instalar un tramo de vía de unos cuatro kilómetros entre las estaciones de Sant Llorenç y Son Carrió para que circule un tren histórico. Respecto a la conversión del trazado ferroviario en una vía verde iniciada en 2014, desde la Conselleria de Territorio han apuntado que será compatible, y que se podrá recorrer en tren, a pie, en bicicleta o caballo.

También prevé la recuperación de patrimonio ferroviario histórico. Según han informado desde la Conselleria, desde la implantación del primer ferrocarril en Mallorca en 1875 con la línea Palma-Inca se formó un importante parque de vehículos ferroviarios, que se desguazó prácticamente en su integridad en los años 60. Una muestra está depositada a la nave de Son Carrió, y es propiedad de la Fundación Ferrocaib, que hará una cesión de uso condicionada a la actividad museística. Se prevé la recuperación de tres locomotoras, diez vehículos tratados (coches de pasajeros y vagones) y numeroso material menor. El Govern ha destacado la recuperación del furgón correo más antiguo de España y uno de los más veteranos de Europa.

Paralelamente, con el proyecto de puesta en marcha del Museo se prevé crear 14 puestos de trabajo, nueve de ellos para personas con discapacidad. También se hará formación dual para recuperar antiguos oficios y la gestión del proyecto se realizará a través de un centro especial de ocupación, con la colaboración de entidades del tercer sector social para la inserción de personas con discapacidad y otras asociaciones dedicadas a la preservación del patrimonio.

El Govern estima una demanda en torno a las 90.000 personas anuales en el Museo, sumando turistas, residentes y público escolar. La Conselleria ha recalcado que el proyecto contribuirá a la desestacionalización al tiempo que permitirá impulsar un programa cultural.

La red ferroviaria de la isla llegó a sumar casi 300 kilómetros de vías y vivió su edad de oro hasta los años 50, cuando se contaban 40 locomotoras en toda Mallorca. La estación de Son Carrió era la estación más pequeña de la isla (77 m²). Por cuestiones políticas, se le dio el nombre de ‘San Miguel’, santo patrón de la zona. No obstante, dicho nombre nunca llegó a cuajar entre los usuarios del ferrocarril. La estación fue la única que se vio inmersa en la acción bélica durante la Guerra Civil Española (1936-1939); tras el desembarco de Mallorca en verano de 1936, las tropas republicanas la ocuparon y tapiaron un túnel ferroviario próximo. Finalmente, el 4 de septiembre de ese año los republicanos abandonaron la isla tras la presión ejercida por el bando sublevado y al día siguiente se restableció el tráfico.

El gran declive llegó a partir de los años 60. La crisis que llevó a la quiebra a la Compañía de los Ferrocarriles de Mallorca desembocó en su nacionalización. Mientras, la red de carreteras se ampliaba a todos los municipios, de forma que el transporte en camiones y autobuses -incluso en los inicios del turismo- dejó obsoleto un sistema que en 1981 llegó a contar con un único trazado público: la línea Palma-Inca.

La Fundación Ferrocaib, como instrumento organizativo para desarrollar las tareas de recuperación, mantenimiento y exposición del patrimonio ferroviario e industrial de las Islas Baleares, y con la viva colaboración de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de las Islas Baleares (AAFIB), asume la responsabilidad de comenzar esta tarea de crear un ferrocarril histórico, el cual, con los años, debe convertirse en un referente europeo en cuanto a conservación del patrimonio industrial. Una vez instalado el corto tramo de vía entre las estaciones de Sant Llorenç y Son Carrió, sobre ella circularán auténticas joyas del material motor y remolcado de la isla.

Fiesta anual del Museo Vasco del Ferrocarril

El Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren celebrará este sábado su XXIII aniversario. Como suele ser habitual en este tipo de acontecimientos, pondrá en circulación cinco trenes históricos de vapor y diésel. También se inaugurarán una exposición conmemorativa del 125 Aniversario del Ferrocarril de la Robla y otra temporal del coche salón del propio Ferrocarril de la Robla, y se realizará una exhibición de modelismo tripulado.

Azpeitia es de obligada visita para todos los amantes del ferrocaril y constituye un auténtico santuario, donde se rinde culto al vapor. El muestrario ferroviario -con más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos- se completa con conjuntos de uniformes, faroles, señales, placas de fabricación, etcétera. El museo pone en circulación sus piezas más cotizadas: el automotor diésel-eléctrico Allan 301, de 1853 (Ferrocarriles portugueses); la locomotora de vapor ‘Portugal’, de 1913; la máquina de vapor ‘Zugastieta’, de 1888; y la gran estrella del parque, la locomotora de vapor ‘Aurrera’, de 1898, la principal atracción de las circulaciones de vapor.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo

Los cinco trenes históricos del servicio especial del sábado saldrán en los siguientes hotarios: a las 11.00 horas el automotor diésel Allan Nº 301, de los Ferrocarriles Portugueses de 1953; a las 12.00 horas la locomotora ‘Zugastieta’ del ferrocarril de Amorebieta a Gernika de 1888 y a las 13.00 horas la locomotora de vapor ‘Aurrera’ del ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián de 1898. Ya por la tarde, a las 17.00 horas circulará la locomotora diésel Alsthom 1004 del Ferrocarril Vasco-Asturiano de 1965 y a las 18.00 horas la locomotora de vapor ‘Portugal’ de los Ferrocarriles Portugueses de 1913. Además, durante toda la jornada se procederá al encendido de la locomotora de ‘ ‘Espinal’ del Ferrocarril minero de la Orconera (1887).

La historia escrita del Museo del Ferrocarril de Azpeitia se inicia el 4 de octubre de 1994. Pero la aventura comienza cinco años antes. Juanjo Olaizola forja, casi sin saberlo, las bases de lo que a la postre alcanzaría marchamo oficial bajo el nombre de Museo Vasco del Ferrocarril. Las antiguas dependencias de la línea del Urola en Azpeitia se adaptan a las necesidades museísticas, que comienza a reunir -y a restaurar- una importante colección de vehículos históricos, que ahora se ponen en circulación, con la inestimable ayuda de los Amigos del Museo Vasco del Ferrocaril (BML). Trabajo entusiasta, dedicación y fe son los pilares que han permitido alcanzar este aniversario. Zorionak!

‘El Irati’, a la conquista de Youtube

Un usuario de Youtube, Harry Degepe, ha subido a la plataforma un vídeo que recorre mediante fotografías los 58 kilómetros de recorrido de ‘El Irati’. Popularmente conocida como ‘escachamatas’, esta línea de ferrocarril eléctrico unía entre 1911 y 1955 Pamplona con Sangüesa pasando por Aoiz. El tren, que realizaba el trayecto completo en una hora y media (54 kilómetros), era una de las patas de la empresa maderera, química, eléctrica y ferroviaria El Irati SA. Revolucionó buena parte de la Merindad de Sangüesa en la primera mitad del siglo XX al acercar el desarrollo industrial a pequeños pueblos eminentemente rurales y agrícolas.

La historia del Irati, el primer electrotrén de la Peninsula, nace en 1903 con la firma en el Hotel La Perla de Pamplona de la escritura de un contrato entre varios capitalistas navarros y la Junta del Valle de Salazar, para la explotación durante 45 años de la madera del monte del mismo nombre. Entre otras medidas, la nueva soceidad decide poner en marcha una línea férrea para facilitar el transporte de la madera. Dos años más tarde, la sociedad «Electra-Aoiz» con su presidente Domingo Elizondo a la cabeza, negocia también con el Valle de Salazar la forma de explotación del monte; los ayuntamientos y vecinos de la zona dan su apoyo total al proyecto.
Por fin, tras varios informes técnicos, se adjudican las obras y en 1907 comienzan los trabajos del diseño a cargo del ingeniero Cornelio Arellano, nacido en Caparroso (Navarrra), en 1867. Tal y como aparece en la Revista de Obras Públicas (1935), Arellano estudia y construye el ferrocarril del Irati en colaboración con Daniel Múgica, con el que construye varios saltos en Navarra y forma la Sociedad ‘Múgica, Arellano y Compañía’ de maquinaria para la agricultura.

La realización de los trabajos se encarga a los contratistas Uriarte, Berriochoa y San Martín, que se ocupan de la primera sección; el segundo tramo corre a cargo de Juan Bautista Mina; y las del tercero, a Beascoechea, Patarrieta, Doñabeitia y Larrucea. Estos mismos contratistas se ocupan del suministro y tendido de balastro y asiento de vía desde el empalme de Aoiz hasta Sangüesa. En la construción de los túneles de la foz de Lumbier, participan mineros bilbaínos contratados por Altos Hornos, para evitar accidentes laborales.

Después de casi tres años de obras, el tren echa a andar a las 7 de la mañana del 23 de abril de 1911. El convoy partió de la estación situada en el rincón de la Aduana de Pamplona, un barracón que había sido anteriormente laboratorio municipal). El Paseo Sarasate estaba atestado de curiosos que anhelaban presenciar la salida del tren, lleno de viajeros y excursionistas, y que llegó a Sangüesa a las 9.52 horas. La inauguración oficial se produjo ante las oficinas de la Sociedad ‘El Irati’, en el Paseo de Sarasate, con numerosos invitados y con bendición de la estación y del material móvil. Dos días más tarde, se implanta un servicio de cercanías que parte desde la estación del Norte de Pamplona y une la capital Navarra con Burlada, Villava y Huarte.

Las estaciones y apeaderos de la línea eran: Pamplona-Taconera (km.0), Pamplona- Paseo Sarasate (Suprimido en 1930); Burlada (apartadero, km.4); Villava (km.5); Huarte-Pamplona (km.7); Egüés (km.10); lbiricu (apeadero, km.13); Mendióroz-Uroz (km.15); Lizoain (apeadero) (km.19); Urroz-Villa (km.21); Liberri (apeadero, km.23); Villaveta-Empalme a Aoiz (km.27); Aós (km.28); Murillo de Lónguida (apeadero, km.30); Artajo (apeadero, km.33); Artieda (km.35); Rípodas (apeadero, km.39); Lumbier (km.43); Liédena (km.49); Sangüesa (km.54). El ramal a de Villaveta-Empalme a Aoiz era de 3 kilómetros.

El material de tracción, de lo mejor que entonces se fabricaba, constaba de siete automotores grandes, de cuatro ejes, y otros dos más pequeños, de dos ejes, carrozados en madera, con trole de pantógrafo y motores tipo Latour y Winther-Eichbert. Había también una pequeña locomotora de vapor, ‘la Vascongada’, para servicios de maniobras. El material remolcado los constituían dos coches-jardinera, ocho coches-remolque para servicio de viajeros, cuatro furgones, 34 vagones cerrados de mercancías y 38 vagones abiertos para carga.

El tren realizaba dos servicios diarios en cada sentido. En 1929, el precio del billete Pamplona-Sangüesa era de 5,50 pesetas. Como curiosidad, en los primeros años también se realizaban transportes fúnebres, y se pagaban 5 pesetas por ataúd. También resulta novedoso e interesante la utilización de corriente monofásica de alta tensión. Era la primera vez que esto se hacía en España y tampoco resultaba muy habitual en Europa.

El trazado urbano hasta la Plaza del Castillo se suprime en 1926 y cuatro años después, la estación de viajeros del Paseo de Sarasate, en Pamplona. Aunque ‘El Irati’ no realiza su último trayecto hasta el 31 de diciembre de 1955, lo cierto es que su declive progresivo, comienza tras la Guerra Civil.Los usuarios optan por el autobús como medio de transporte público, lo que repercute muy negativamente en los ingresos del ferrocarril. A ello hay que unir los diferentes accidentes, muchos de ellos graves que ocurrrieron en el trazado y sobre todo, el desfase entre ingresos y gastos. Pocos resquicios quedan del tren en Aoiz. La vieja estación y la no menos vieja cochera, desaparecieron donde hoy se levanta el centro de salud. Permanecen algunos vestigios físicos de la antigua vía que baja a la fábrica del Irati, y continua en el antiguo ‘empalme’.

Degepe explica en la descripción del vídeo que ha realizado «con la única finalidad de que se conozca y respete este patrimonio industrial que tanto contribuyó al desarrollo de las comunidades que lo vieron nacer». Además, durante el recorrido identifica todos los elementos de la infraestructura ferroviaria que se conservan después de «recorrer la zona en bici sacando fotos durante tres jornadas«.

Las tres joyas ferroviarias de Sabero

El Ayuntamiento de la localidad leonesa de Sabero recibirá 50.000 euros de la Consejería de Turismo para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras de su titularidad, que se encuentran actualmente ubicadas en distintos puntos del Valle. Estas locomotoras constituyen un patrimonio minero de enorme valor, así como un relevante elemento de atracción de visitantes, tanto para el valle de Sabero como para toda la comarca de Cistierna-Sabero. Las tres joyas ferroviarias –‘Esla’, ‘Cistierna’ y ‘Vegabarrio’– son locomotoras vinculadas a los ferrocarriles mineros.

Al norte de la provincia de León, en su parte oriental y a orillas del río Esla, se localiza la cuenca hullera de Sabero, uno de los yacimientos de este tipo más importantes de España. Para facilitar la salida de los productos, decide la construcción de una pequeña línea férrea de poco más de tres kilómetros de longitud, con ancho de vía métrico, desde las instalaciones centrales en Vegamediana, hasta la estación de Cistierna del, aún entonces en construcción, Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda. Entre el material motor de esta última sociedad, se encontraba una locomotora fabricada por Cockerill, empleada en los trabajos de construcción, cuya particularidad era disponer de la caldera en posición vertical. Adquirida por Hulleras de Sabero, recibió el número 4 y el nombre de “Vegamediana”, siendo destinada al movimiento de vagones en las instalaciones de Vegamediana y en el remolque de trenes hasta Cistierna.

La sociedad subcontrataba habitualmente sus explotaciones, principalmente a la Vasco-Burgalesa y a Esteban Corral Sánchez. Hulleras de Sabero se encargaba únicamente del transporte y de la comercialización. Transportaba su carbón a la estación de Cistierna, junto al Esla, uniendo Vegamediana y Vega Barrio con Olleros mediante una línea de 6 kilómetross y de 600 mm de ancho. Por otro lado se unía a los lavaderos de Cistierna mediante una vía métrica de 3.177 mm construida en 1894. Hulleras de Sabero abasteció de carbón al Ferrocarril de la Robla, que fue uno de sus clientes preferentes, junto con la acerías vascas de Altos Hornos de Bilbao y La Vizcaya.

La sociedad Hulleras de Sabero construyó en sus propios talleres varias locomotoras de vapor. Entre ellas se encuentra la máquina que recibió el número 5 y el nombre de ‘Vegabarrio’. De tipo 0-2-0 T y timbrada de 8,26 atm, fue construida antes de 1937 y probablemente a partir de restos de otra locomotora de procedencia Couillet. Esta joya tuvo que sufrir una amplia reparación para reemplazar su caldera. Estuvo siempre ligada a los servicios de maniobras a excepción de los últimos años que volvió a su actividad propia en los años 80 hasta. Junto con ‘El Esla’ y ‘Cistierna’ fueron las que estuvieron en activo hasta el cierre de la línea. HHoy en día vigila las aguas del río Esla a su paso por Sabero, desde la atalaya de los dos puentes que han unido la Cuenca Minera con el resto del mundo desde que en 1925 se inaugurase el primero de ellos. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza San Blas.

La locomotora nº 10 ‘El Esla’, o la ‘Reina del Museo’, llegó de Cariñena en 1886, construida el año antes por Sharp and Steward de Galsgow (Escocia) y numerada con el 3343, fue adquirida al Ferrocarril de Cariñena de Zaragoza y dejó de estar en activo en 1968. Se mantuvo en funcionamiento durante más de cien años, habiendo sido la locomotora más antigua de Europa en activo trabajando para una explotación minera. Estaba timbrada en 10 atm. Desde 1886 hasta 1933 permaneció en Cariñena, donde se la conocía como ‘Cataluña’ y llevaba el número 5. Más tarde estuvo en activo en las Islas Canarias y, finalmente tras tener distintos propietarios, en 1941 fue comprada por Hulleras de Sabero y Anexas S.A. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en el antiguo Puente de Sabero.

La Asociación de Ferrocarriles de Aragón ha intentado en varias ocasiones recuperar esta mítica locomotora, pero la perseverancia y la decisión del Ayuntamiento de Sabero ha hecho que hoy, con 125 años, luzca todo su orgullo en su nueva ubicación en la plaza de San Blas o de los Árboles, anexa a la Ferrería de San Blas donde está ubicado el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en Sabero.

También se incluye en este proyeto la recuperación de la locomotora nº 11 ‘Cistierna’, de tipo 030T, construida en los talleres de Vegamediana hacia 1945 y timbrada a 10 atm. Esta máquina junto con la nº 10 ‘El Esla’, fue una de las que más confianza ofrecía por parte de la empresa HSA y de las más usadas en sus instalaciones mineras, sobre todo en los servicios de línea y maniobras. En alguna circulación se la veía arrastrando el vagón Break de la compañía minera. Ya en los últimos compases de su actividad estuvo relegada de la línea por el uso de máquinas con tracción diésel. En la actualidad, se encuentra en los aledaños de la Casa de Cultura y el Frontón Municipal de Olleros de Sabero. Se prevé que una vez restaurada sea expuesta en la Plaza el Frontón de Olleros de Sabero.

La Consejería de Cultura y Turismo tiene entre sus objetivos la colaboración con diversas entidades para la realización de actuaciones encaminadas a la protección, conservación, mantenimiento y difusión del patrimonio cultural de la Comunidad. La subvención que ahora se concede al Ayuntamiento de Sabero para llevar a cabo la restauración y adecuación de tres locomotoras para su exposición pública en el municipio, se enmarca dentro de estos objetivos.

(Imagen Diario Vadiniense)

El tren de Arganda regresa este domingo

Est domingo comienza la temporada de otoño del Tren de Arganda, el mítico convoy conocido por el dicho “el que pita más que anda”, que realiza un recorrido de cuatro kilómetros entre la antigua estación de La Poveda de Arganda del Rey y el apeadero de la laguna de El Campillo en Rivas-Vaciamadrid. El convoy está gestionado por la asociación sin ánimo de lucro Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid (CIFVM), que este año cumple 30 años de actividad. El viaje discurre por un tramo del antiguo Ferrocarril del Tajuña en vetustos coches de madera: el AC201 fabricado por Carde y Escoriaza en 1916 y los coches C-1 y C-2, reconstruidos por la Escuela Taller Román Aparicio de Arganda.

El tren turístico histórico de vapor de Arganda comenzó a funcionar el 10 de febrero de 2001. Realiza su actividad cultural y de recuperación del patrimonio industrial en 4 de los más de 161 kilómetros de la antigua vía que explotaba la Compañía del Ferrocaril de Madrid a Arganda: el famoso tren de Arganda, que, como decía el dicho popular, “pita más que anda”. La red fue inaugurada el 30 de julio de 1886 y recorría el espacio comprendido entre la capital y Arganda. Sucesivas ampliaciones permitieron que tuviera 27 estaciones y alcanzase la ciudad de Alocén, en Guadalajara, y tuviera un ramal hasta Colmenar de Oreja. Inversores belgas intentaron, incluso, prolongar la vía hasta Caminreal, en Teruel, enlazando con el ferrocarril central de Aragón, el minero de Sierra Menera (Ojos Negros-Sagunto) y el de Utrillas-Zaragoza.

La construcción del pantano de Entrepeñas frustró el proyecto por que quedó anegada la explanada entre Alocén y Sacedón. A partir de este hito, la línea fue sufriendo un progresivo desmantelamiento en su trazado. En 1964, la cementera Portland Valderrivas salvó la línea de su desaparición al adquirir el tramo entre Morata de Tajuña y Vicálvaro para transportar ‘clinker portland’ desde las canteras de ‘El Alto’ hasta su fábrica de cemento, junto a la estación de ferrocarril vicalvareña. Este tramo fue clausurado el 27 de noviembre de 1997 y se procedió a su explanación para construir la ampliación de la línea 9 hacia Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey, explotada por la empresa Transportes Ferroviarios de Madrid (TFM). El Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid solicitó permiso entonces a la Comunidad de Madrid para utilizar el tramo no considerado y a la cementera para que no desmantelara la vía y se la cediera, con el fin de crear un ‘taller vivo’ y un Museo del Tren de Arganda, que fue ubicado en la antigua estación ferroviaria de la Poveda, restaurada por la escuela-taller Román Aparicio de Arganda del Rey.

El tren solo circula los domingos de los meses de marzo, abril, mayo, octubre, noviembre y diciembre. Hay dos formas de reservar plaza (para viajes de ida y vuelta con salida de la estación de La Poveda; no se admiten reservas en la laguna del Campillo) en el convoy: por correo electrónico en la dirección reservas@vapormadrid.com y en el número de teléfono 630 336 840 (de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas). Las reservas se cierran a las 19.00 horas del sábado y todos los correos posteriores se atienden a partir del lunes siguiente. Las reservas por Internet requieren confirmación para ser válidas.

Las reservas se mantienen hasta quince minutos antes de la salida del tren para el público en general y grupos de hasta 22 personas. Para grupos de 22 personas o más, la validez de la reserva expira treinta minutos antes de la salida del convoy. En cada reserva hay que indicar el día y la hora elegidos, y el número de viajeros. También pueden obtenerse los billetes en la taquilla de la estación (Museo del Tren de Arganda- Estación de La Poveda, avenida de la Azucarera, número 4, en La Poveda–Arganda del Rey), en horario de apertura entre 10.30 y 12.55 horas. Para estos pasajeros sin reserva, se recomienda llegar a la estación, al menos, 20 minutos antes de la salida del tren.

El precio del trayecto es de 5 euros por persona para todos los viajeros mayores de 3 años (los menores no pagan pero no pueden ocupar plaza de asiento, en caso de que el tren se complete). También se organizan visitas para colegios y grupos todos los miércoles lectivos de las temporadas de primavera y otoño. Los pasajeros que inicien el viaje en la estación de la Poveda en los trenes de las 11.00 o las 12.00 horas, y quieran descender en el apeadero de la laguna del Campillo y regresar en un tren posterior, deberán preguntar al jefe de tren antes de iniciar el viaje si hay posibilidad de hacerlo, porque ello conlleva la pérdida de la reserva de asiento al regreso y puede significar que no tengan plaza para regresar. Teniendo en cuenta que el último tren que regresa a la estación de la Poveda es a las 13.25 horas.

El casi centenario tren de vapor no es el único protagonista de esta vuelta al pasado, ya que toda esta línea ferroviaria y sus instalaciones, como la estación y el apeadero de La Poveda; la cabina de señales, o los talleres en los que se restauran los vehículos, constituyen un museo vivo del ferrocarril. Además, en una nave anexa a los talleres en el apeadero de La Poveda, los miembros de la Asociación Cultural Ferroviaria de Madrid (ASOCUFE) nos permiten disfrutar de una gran maqueta a escala HO. Para hacer más cómoda la visita a esta maqueta, CIFVU pone en circulación un pequeño tren lanzadera desde la estación al apeadero al término de cada viaje del Tren de Arganda, excepto el de las 13:00 h.

Antes o después del viaje pueden visitarse el museo del Tren de Arganda y la maqueta. La organización habilita un tren diesel lanzadera (dos euros por viajero mayor de tres años, la venta se realiza en el propio tren por el maquinista y no requiere reserva) de la estación de La Poveda al apeadero del mismo nombre, situado en frente del edificio de la maqueta, con el objetivo de evitar peligros en la ruta peatonal junto a la carretera que lleva hacia la maqueta. Los horarios de dicho tren son a las 11.10 y a las 12.10 horas. En caso de que se viaje a las 13.00 horas y se desee visitar la maqueta, es necesario hacerlo antes del viaje en el tren de vapor, cogiendo la lanzadera de las 11.50 horas, que, después de la visita, sale del apeadero a las 12.30 horas, llegando a la estación a las 12.35 horas, con margen para enlazar con el tren de vapor de las 13.00 horas.

Vuelve el Tren Medieval a Sigüenza

El Tren Medieval regresa con el otoño a Sigüenza (Guadalajara) y a partir de este sábado el tren turístico de Renfe, en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad castellanomanchega, vuelve a circular, coincidiendo con la denominación de la Ciudad del Doncel como Capital del Turismo Rural 2017. Malabaristas, zancudos, músicos y trovadores invitan a viajar al pasado en el Tren Medieval, que se ha consolidado como una atractiva oferta de ocio para conocer Sigüenza, su arte, historia, teatro, gastronomía y artesanía. Este tren turístico cumple este 2017 su XIII temporada; el pasado año llegó a reunir a 4.300 viajeros.

Una comitiva de personajes recibirá a los viajeros en la estación de Madrid Chamartín para dar la bienvenida al Tren Medieval, con salida a las 10.05 horas. A las 10.39 realiza parada en Guadalajara, donde podrán subirse el resto de viajeros. Ya en Sigüenza, el viaje se completa con una visita guiada por los lugares más emblemáticos. Además, los viajeros tendrán tiempo libre para recorrer la ciudad y disfrutar de los establecimientos de restauración seguntinos, algunos de ellos con descuentos del 10% para los viajeros del Tren Medieval, que regresa a Madrid a las 19.
40 horas.

Desde que el viajero sube al tren en Madrid, a lo largo del recorrido es informado sobre lo que va a ver en la ciudad seguntina, puede disfrutar de actuaciones ambientadas en el medievo, degustar los dulces de las monjas clarisas y a la llegada a Sigüenza es esperado por guías turísticas que le muestran los puntos de principal interés. El usuario tiene la oportunidad de visitar la Casa del Doncel, iglesia románica de Santiago y la catedral, también al castillo-parador de turismo y además dispondrá de tiempo libre para disfrutar del mercadillo medieval, eso por un precio de 30 euros, adulto, y 16 los menores. Con este viaje se pone en valor un municipio “que por si se vende sólo y toda la comarca”, y anima a seguir apostando por iniciativas de este tipo a las que se suman también otras de carácter gastronómico y musicales.

El trayecto desde Madrid Chamartín hasta Sigüenza es una divertida manera de descubrir a los más pintorescos personajes medievales, además de visitar una encantadora ciudad que se encuentra de la capital a una hora y veinte minutos aproximadamente. A través de la música y el teatro se puede conocer las historias que rodean a los pueblos y ciudades que forman parte del recorrido, y degustars deliciosos dulces hechos expresamente para la ocasión. En cada viaje, todos los viajeros participan en el sorteo de una noche en un establecimiento hotelero de la ciudad, para dos personas, incluidos los billetes en tren de Media Distancia de ida y vuelta. Además de sortear productos artesanos y actividades en la naturaleza.

La temporada 2017 del Tren Medieval coincide con la celebración en Sigüenza de la exposición del V Centenario del Cardenal Cisneros, ‘La Ruta de la Tapa’, las ‘Jornadas de Cocina Seguntina’ o las ‘Jornadas Micológicas’, en diferentes fechas. Además, el pasado 1 de junio Sigüenza fue elegida por los internautas Capital del Turismo Rural 2017, en el décimo aniversario del portal Escapadarural.com. Los billetes ya pueden adquirirse (30 euros, el billete de adulto, y 16 euros, el de niño). La venta y reserva se puede realizar ya a través de los canales habituales de Renfe así como en agencias de viajes.