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Francia encarga 19 trenes de doble piso

Bombardier suministrará 19 trenes Omneo Premium de dos pisos a la región de Hauts-de-France. Los nuevos trenes operarán en las líneas de alta frecuencia París-Amiens y París-San Quintín-Maubeuge/Cambrai. Este pedido forma parte del contrato firmado en 2010 para el suministro de hasta 860 trenes de dos pisos a las regiones francesas y que está valorado en, aproximadamente, 256 millones de euros. La factoría vizcaína de Trápaga será la responsable de la fabricación y suministro de los equipos de propulsión (músculo y corazón del tren) de estos trenes, cuyas primeras unidades se entregarán en 2022.

Bombardier España también es responsable del diseño y fabricación de los equipos de medición energética, homologados según la norma EN50463, para más de 341 unidades múltiples eléctricas para la plataforma Omneo, permitiendo al operador conocer y gestionar sus consumos energéticos, entre otras prestaciones. Dichos equipos son fabricados en el centro de producción de Bombardier, ubicado en Pinto (Madrid).

Cada tren contará con 926 asientos con iluminación integrada, enchufes y puertos USB. Los pasajeros dispondrán también de amplios espacios para el almacenamiento de equipaje y un área exclusiva con capacidad para dos sillas de ruedas y doce bicicletas. Además, los trenes han aumentado su accesibilidad a través de espaciosas puertas y amplias pasarelas para facilitar la movilidad de los pasajeros.

Bombardier es una compañía experimentada en el suministro de trenes de cercanías de doble piso. Ejemplo de ello es la plataforma Omneo, que incluye los modelos Regio 2N y Omneo Premium, vehículos regionales eléctricos de dos pisos que combinan la alta capacidad de un tren de cercanías y las prestaciones de confort de un regional. Los trenes de esta plataforma están disponibles para servicios de cercanías, intercity y regionales. Hasta la fecha, diez regiones francesas han solicitado el suministro de un total de 401 de estos trenes de doble piso.

Los vehículos de la compañía canadiense para el transporte regional y de cercanías son capaces de adaptarse a las necesidades específicas de los diferentes mercados ferroviarios, pudiendo ofrecer distintas configuraciones en número de coches, altura de piso, tipo de tensión, etc. Este carácter versátil de los vehículos regionales es, en parte, uno de los motivos por los que la ingeniería de Bombardier está presente en el 50% del mercado global del transporte de cercanías.

TMB pide a Madrid asesoría sobre el amianto

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), la compañía que gestiona el suburbano de la Ciudad Condal, ha pedido a Metro de Madrid una oferta de contrato para la asesoría procedimental y documental sobre la gestión del amianto. Después de varias reuniones entre representantes de ambas empresas, y tras conocer de primera mano la gestión que se está realizando en el metropolitano madrileño, la dirección de TMB ha decidido contar con la colaboración de Metro de Madrid para la gestión y elaboración de planes de retirada del amianto.

Según han apuntado fuentes de la compañía, la propuesta de contrato que realizará TMB se materializará en los próximos días e incluirá asesoramiento en los procesos y documentación para la detección de este material en trenes e instalaciones ferroviarias, así como los distintos procesos de retirada del mismo.

Desde el suburbano recalcan que el TMB ha decidido contar con la colaboración de Metro tras la puesta en marcha por parte del metropolitano madrileño del Plan de Desamiantado, que implica «la eliminación de cualquier resto de material en los dos modelos de trenes que se ha detectado así como en las instalaciones donde existe este material, las más antiguas de la red madrileña». El plan de Metro incluye una inversión total de 140 millones de euros hasta el año 2025, fecha en la que la red estará libre de amianto.

De momento, a través de este plan, ya se ha retirado amianto en estaciones como la de Suanzes, Canillejas, Torre Arias, el depósito de Cuatro Caminos, o el depósito de Ventas, entre otros, además de Gran Vía, Príncipe de Vergara y Pavones. En los trenes, ya se ha eliminado amianto en los cofres del modelo 5000 4ª, en las placas de resistencias de esos coches, en las placas de resistencias de los coches 5000 2ª o en la junta neumática 5000, entre otras acciones.

Metro realiza mediciones ambientales tanto en trenes como en estaciones para descartar la presencia de fibras de amianto en la red, cuya inhalación sería peligrosa. Todos los resultados han dado negativo. En concreto, ya se han realizado 85 muestras ambientales en trenes y así como en todas las estaciones cuya bóveda de andén es de fibrocemento (en concreto, 36 de las 301 existentes). «Estos resultados certifican que no hay riesgo alguno y que la seguridad tanto para trabajadores como para viajeros está totalmente garantizada», enfatiza Metro de Madrid.

Paralelamente, ya se han realizado casi 900 reconocimientos médicos específicos a trabajadores de Metro, y antes de que acabe el año se habrán realizado los reconocimientos a los 1.000 trabajadores de la plantilla que están siendo objeto de la vigilancia específica de la salud. Todos ellos han dado negativo. Estos reconocimientos serán anuales, es decir, en 2019 se repetirán y continuarán haciéndose a lo largo del tiempo.

Metro de Madrid y TMB mantienen contactos «habitualmente» para intercambiar información sobre distintos aspectos de la operación y la gestión ferroviaria. Tras conocer los datos de la gestión realizada por Metro para la eliminación de este material de la red, TMB ha pedido esta colaboración cuyos términos específicos se concretarán en los próximos días.

Los grafitis le cuestan a Renfe como 3 trenes

Renfe ha destinado hasta septiembre de 2018 un total de 11 millones de euros a la limpieza de grafitis en sus trenes. La compañía prevé que el coste iguale o supere a final de 2018 la cifra de los 15,7 millones que se destinaron en 2017 a la limpieza de estos actos vandálicos. Un coste equivalente a la compra de tres trenes de Cercanías.

La limpieza de los trenes es muy costosa. La pintura suele afectar a la chapa del tren, es ácida y de secado rápido. Dependiendo del tamaño del grafiti, un tren puede quedar sin servicio en talleres hasta su limpieza de entre 1 y 7 días.

El año pasado se produjeron un 60% más de actuaciones en toda España relacionadas con los grafitis. Renfe calcula que el incremento de acciones de este tipo siga creciendo en 2018. Sólo en los primeros 9 meses del año ya se han registrado 2.800 actos vandálicos de este tipo. Las acciones vandálicas relacionadas con pintadas en los trenes de Renfe casi se han duplicado desde 2008.

Además del incremento de estos actos se ha detectado que los grafiteros cada vez emplean más violencia y que en muchos casos se trata de grupos organizados. El riesgo es tanto para los propios viajeros como para el personal de Renfe y vigilantes. Incluso los grafiteros ponen en peligro su integridad física cuando atacan un tren en servicio, al saltar a las vías por las que pueden circular otros trenes.

De hecho, el método de accionar indebidamente el aparato de alarma de los convoys cuando están en servicio, lo que produce la detención de emergencia del tren, es uno de los utilizados por los grafiteros. El frenazo puede producir caídas de los viajeros. Hay casos en los que los grafiteros han actuado con pasamontañas llevando a los viajeros a entrar en pánico al pensar que podría tratarse de otro tipo de ataque.

Cuando las pintadas se producen en trenes en servicio causan molestias y retrasos. Sólo en Cercanías Madrid se vieron afectados el año pasado con demoras más de 200.000 viajeros por grafitis en trenes en marcha. Además, un tren grafiteado debe ser limpiado inmediatamente, por lo que se tiene que retirar del servicio, con el consecuente trastorno para la programación de trenes y causando incidencias.

A los daños contra el patrimonio de la compañía (que incluye gastos de limpieza, pintura, disolventes, traslados a talleres, movilización de personal…) hay que sumar todos los gastos anuales en medios destinados en vigilancia y seguridad, que supondrían otros 10 millones de euros adicionales, con lo que la cifra de coste total se elevaría a 25 millones de euros anuales. Un coste que acaban pagando todos los ciudadanos con sus impuestos.

Renfe colabora con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y denuncia todos los actos ante la autoridad competente (Policía Nacional, autonómicas, locales o Guardia Civil). La empresa considera que es esencial la concienciación e implicación de instituciones y ciudadanos para luchar y denunciar estas acciones.

Impunidad de los grafiteros en Madrid

Son ya cuatro noches consecutivas, casi con total impunidad. De nuevo una actuación vandálica en metro Madrid. En esta ocasión un grupo de grafiteros paró la madrugada del sábado al domingo un tren de la línea 7B en la estación del Hospital del Henares para pintarlo. El incidente se produjo sobre las 1.20 horas de la madrugada del domingo. Los grafiteros, entre cuatro y cinco, pintaron unos 18 metros de un convoy del metropolitano madrileño.

Con el ataque producido en la madrugada de este domingo ya son cuatro las noches consecutivas en las que han actuado los grafiteros. La más sonada fue en Halloween, cuando obligaron a un maquinista de la línea 12 a desviar un tren a una zona con más luminosidad. El trabajador sufrió una crisis de ansiedad. Ese día también pintaron en la estación de Casa de Campo, donde rociaron a un vigilante de seguridad que grababa su actuación. Ya el viernes, otro grupo grafiteros se coló por la noche en el metro y pintó más de 700 metros de vehículos situados en el saco de trenes de la estación de Las Rosas. Los hechos ocurrieron sobre las 22.00 horas en la zona en la que estacionan los trenes. Un grupo de una docena de grafiteros accedió al lugar y ensució con aerosoles una gran cantidad de trenes. Como en otras ocasiones, actuaron muy rápido y huyeron precipitadamente del lugar. Esta vez no amenazaron ni agredieron a ningún vigilante, como sí ha pasado en actuaciones anteriores.

El jueves por la noche, una banda de más de 15 grafiteros pintaron cinco coches del Metro en la estación de Marqués de Vadillo tras colarse en la cabina de cola del convoy y parar los trenes accionando la alarma.

Los grafiteros más clásicos cuestionan en redes sociales las formas, los métodos y la creciente violencia ejercida por estos nuevos grupos. El Sindicato de Maquinistas y UGT piden a la empresa pública que gestiona el suburbano madrileño que aumente la seguridad en las estaciones. También solicitan que se cambien los sistemas de apertura de las cabinas y que los botones de llamadas de emergencia funcionen para garantizar la seguridad de trabajadores y pasajeros. «Hay que tomar medidas para que no entren en las cabinas», sostuvo el portavoz de UGT en Metro, Teo Piñuelas. Los sindicatos aseguran que Metro sacó plazas de técnico de seguridad hace meses y que después no les han llamado, por lo que piden que se incorporen «inmediatamente, pues la última broma puede costar hasta 30.000 euros».

El diputado socialista en la Asamblea de Madrid Daniel Viondi critica las nuevas acciones de los grafiteros, «que campan a sus anchas por las instalaciones» de Metro. «Otra muestra más de la pésima gestión que tiene la dirección actual», asegura Viondi. Podemos Transporte Comunidad de Madrid también pidió el jueves al consejero delegado de Metro que dimita.

Fuentes del metropolitano aseguran que la seguridad del servicio es «una preocupación importante». También señalan que los sucesos de esta semana han sido trasladados a la Delegación del Gobierno y a instituciones judiciales para valorar qué medidas tomar al respecto, al tiempo que precisar que la empresa del suburbano «ha reforzado» en un 20% su presupuesto en seguridad. Por su parte, la consejera de Transportes de la Comunidad de Madrid, Rosalía Gonzalo, anunció el pasado jueves en Twitter que desde el Gobierno regional «seguirán trabajando para que no se repitan actos como estos».

Nuevo récord diario de pasajeros en el AVE

Renfe logró un nuevo récord diario de viajeros con su servicio de Alta Velocidad y Larga Distancia al sobrepasar la cota de los 130.000 pasajeros transportados en un sólo día en este tipo de trenes. Esta cota se rebasó el pasado 11 de octubre, jornada de ‘operación salida’ del Puente de El Pilar, en la que los trenes AVE y Larga Distancia transportaron 130.145 viajeros.

De este total de pasajeros, unos 82.000 viajeros se movieron durante ese día en trenes AVE y los 48.000 restantes optaron por los Alvia y Altaria, aquellos que circulan en parte de su recorrido por líneas de Alta Velocidad. El nuevo máximo marcado este pasado puente apuntala a la compañía ferroviaria en su camino hacia la consecución de un número récord anual de viajeros al cierre de 2018, por encima del de 32,9 millones de pasajeros contabilizados en 2017.

El récord diario tiene lugar tras el conseguido en la campaña de verano, en los meses de julio y agosto, cuando Renfe transportó en sus trenes AVE y Larga Distancia a 6,02 millones de viajeros, volumen que además supone un aumento del 3,6% respecto al año anterior.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados recientemente 2,79 millones escogieron el tren de Larga Distancia para sus desplazamientos en agosto; dentro de este segmento, los viajeros que utilizaron el AVE sumaron 1,6 millones de usuarios. Aunque más de 3,9 millones de usuarios utilizaron el transporte aéreo. El número de viajeros que optó por utilizar los trenes AVE subieron un 3,7%, según datos del INE, pero los que utilizaron el avión para desplazarse por el interior del país aumentó un 8,8% en el octavo mes del año respecto al mismo mes de 2017.

El transporte ferroviario fue utilizado por 39,3 millones de viajeros, un 5,1% más que en agosto de 2017, de los cuales 34,1 millones correspondieron a usuarios de Cercanías, lo que supone un 5,5% más; 2,4 millones a Media Distancia, que representa un aumento del 1,9% y 2,79 millones a Larga Distancia, un 3,2% más.

Visión inteligente para seis pasos a nivel vascos

El gestor de las vías férreas en el País Vasco, Euskal Trenbide Sarea (ETS), dependiente del Gobierno vasco, ha adjudicado la instalación del sistema de visión artificial inteligente ‘begicrossing’ en otros seis pasos a nivel de su red ferroviaria para mejorar la seguridad en esos lugares. Los seis puntos donde se instalará el innovador sistema son Hendaia (topo), Rentería (topo), carretera de Gernika (Amorebieta-Bermeo), calle Vega (Amorebieta-Bermeo), Aguinaga (Bilbao-San Sebastián) y Urbi (Bilbao-San Sebastián). Con esta actuación serán doce los puntos que contarán con este sistema, ya instalado en los pasos ubicados en Amorebieta (dos), Asua-Erandio, Berriz, Muxika y Gernika.

El sistema de visión artificial inteligente, desarrollado por Begirale Controlling Risk, el área de visión artificial de Dominion, consiste en la puesta en marcha de un sistema automático de detección de anomalías e incidencias a partir del análisis de las señales de vídeo en tiempo real. Una serie de cámaras captan el entorno del paso a nivel, cuyas imágenes se procesans en tiempo real y permiten determinar alteraciones en las secuencias normales de funcionamiento. Las alarmas se envían al puesto de mando y, dependiendo de su causa, sirven de elemento adicional para la gestión de la incidencia. Además, el paso a nivel recibe la alarma y la gestiona en función del estado del paso. El sistema se compone de equipamiento en campo y elementos en puesto de mando o cuarto técnico que culminan con un software de explotación en un entorno funcional para la gestión de la información.

El objetivo de ‘begicrossing’ es “incrementar la seguridad y el control sobre pasos a nivel mediante la información a tiempo real del estado de los pasos a nivel, tanto desde la perspectiva de la vía como de la carretera (personas y vehículos)”. Esta herramienta puntera se fundamenta en el uso de tecnologías de análisis de contenido de vídeo que permite analizar imágenes de forma automática para determinar eventos temporales no basados en una sola imagen. Como tal, puede considerarse como el equivalente automatizado de la corteza visual biológica. Esto facilita la detección precoz de incidencias en pasos a nivel de vías ferroviarias, provocadas por obstrucción de la zona de paso o por fallo de alguno de los elementos de seguridad de la propia estructura del paso a nivel. Se trata de una herramienta tecnológica destinada a contribuir a mejorar la seguridad mediante la detección temprana de situaciones que puedan generar riesgos, daños, o siniestros en el peor de los casos.

El sistema, por el que ya se han interesado gestores de infraestructuras ferroviarias de varios países, tiene la virtud de que no requiere la instalación de cámaras adicionales a la que ya exista para observar las imágenes del paso a nivel, sino que se dota de inteligencia a las infraestructuras existentes. Trabaja en tiempo real, por lo que se minimiza el tiempo de actuación y consecuencias del evento producido. Recibe como entrada los flujos de vídeo directamente de las cámaras y genera de forma inmediata información relativa a los incidentes para que se puedan visualizar y atender desde un sistema de monitorización remoto. De esta forma se pueden tomar decisiones con rapidez y generar una base informativa para mejorar los protocolos de seguridad.

Fiesta grande del Museo Vasco del Ferrocarril

El Museo Vasco del Ferrocarril exhibió ayer sus mejores galas para conmemorar su 24 aniversario. A lo largo de la jornada puso en circulación cinco trenes históricos (sobre todos sus vaporosas) para deleite de sus visitantes, que cada año por estas fechas rinden tributo a este gran santuario del ferrocarril, donde se rinde culto al vapor. El centro ferroviario de Azpeitia se llenó del humo y olor del carbón en combustión durante las exhibiciones que se realizaron con sus magníficas joyas del vapor.

La villa guipuzcoana es el santuario ferroviario más importante de España (al menos en vía métrica) y uno de los últimos bastiones donde se hace posible la contemplación de locomotoras de vapor en pleno funcionamiento. Aquí se mantiene vivo el espíritu del tren del Urola,cuya construcción fue el resultado del tesón, la perseverancia y la decidida apuesta que hicieron los vecinos por dotar al valle de una vía de comunicación moderna, cómoda y mucho más rápida que las tradicionales.

En las cocheras y talleres de Azpeitia, quedó depositado el material móvil de la línea, prácticamente sin variaciones relevantes a lo largo de su historia, que progresivamente ha ido incrementando el parque museístico con el procedente de otras líneas también cerradas. Así es posible hoy contemplar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, integrada por más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos. El centro incluye una exposición sobre la máquina herramienta, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril del Urola, que se conserva tal como fue instalado en 1925. Un antiguo motor eléctrico hacer funcionar sus 16 máquinas a través de un complejo sistema de poleas, correas y embarrados.

La jornada de ayer permitió observar el grácil movimiento de la locomotora de vapor Espinal, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829 que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson. A la Espinal, se unió la Aurrera (130-T) construida en Reino Unido en 1898 por Nasmith Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián; la Zugastieta (030-T de 1888 de Sharp Steward de Gran Bretaña, para el Ferrocarril de Amorebieta a Gernika); y la Portugal (CP E205, 1230-T, fabricada por Henschel para los Caminhos de Ferro de Portugal). Pero también salió a las vías el automotor diésel Allan nº 301 de los Ferrocarriles Portugueses (construido en 1953 por la firma holandesa Allan, de Róterdam) y la locomotora diésel ‘Alstom 1004’, del Ferrocarril Vasco-Asturiano (construida en 1965 en Tarbes por la firma francesa Alsthom).

Una de las rarezas más llamativas, y casi desconocida en otras instalaciones similares, es la grúa de vapor Grafton. Apropiada para vías de ancho ibérico, fue construida en 1920 por la compañía británica Bedford para la empresa Babcock Wilcox, sita en Sestao. Es la única en su género que funciona en España y que también se hace una habitual en las jornadas festivas del museo.

Pero, sin duda alguna, lo mejor es recorrer los 5 kilómetros que separan Azpeitia de Lasao a bordo de uno de los coches de época construidos en la cercana Beasain. Penachos de humo negro y blanco, olor a combustión y carbonilla penetran por las ventanas en este viaje a otra época que hace las delicias de los visitantes y donde un revisor ‘pica’ el correspondiente billete. La operación del ‘cambio de agujas’, cuando la locomotora se desengancha para dar la vuelta y volver a encabezar el convoy, es seguida con una atención inusitada, como si fuera un transbordador de la NASA acoplándose a la Estación Espacial Internacional.

En sus instalaciones es posible observar una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, con vehículos de todo tipo como locomotoras de vapor, diésel y eléctricas, automotores y diversas clases de vagones. Ofrece asimismo uno de los más completos conjuntos de máquina-herramienta de Euskadi, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril de Urola, y cuenta con las muestras de los uniformes utilizados en el ferrocarril desde finales del siglo XIX y de una de las mejores colecciones de relojería ferroviaria del mundo. Azpeitia es un gran tesoro, que merece la pena contemplar y disfrutar.

Detectan más trenes con amianto en Madrid

Metro de Madrid ha anunciado la paralización y la suspensión temporal del mantenimiento de 13 unidades que prestan servicio en la línea 1 tras detectar material con amianto en la pintura aplicada para aislar y recubrir el interior de los paneles de chapa en cabina y coches, así como en las planchas metálicas bajo bastidor. Se trata de unidades del modelo 2000 A de la tercera y cuarta remesa del fabricante Macosa, señala Metro de Madrid en una circular interna.

«Este recubrimiento de pintura bituminosa en su estado original es no friable si bien en su estado degradado se puede convertir en friable, por lo que los trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo pueden verse afectados por la presencia de material con amianto detectado», añade la circular. Metro de Madrid sostiene que la presencia de amianto en algunas piezas de algunos trenes no supone «ningún riesgo ni para los viajeros ni para los trabajadores».

No obstante, conforme a la normativa actual, se han suspendido temporalmente todos los trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo sobre las 13 unidades, y cualquier actividad a realizar sobre las unidades «cautelarmente paralizadas, incluidas las maniobras y movimientos, deberán ser autorizadas por responsables de Mantenimiento».

En octubre de 1986, la compañía del metropolitano recibía la primera de las 50 unidades M-R que constituían la tercera remesa de la seie 2000, cuya última unidad sería entregada en agosto del año siguiente y que están numeradas del 2101 al 2200, con la misma asignación de números pares e impares. La cuarta remesa está constituida por 39 unidades M-R, un pedido inicial de 28 y dos ampliaciones sucesivas de siete y cuatro unidades más, numeradas del 2301 al 2378 con la misma distribución de motores y remolques y fueron entregadas entre diciembre de 1987 y agosto de 1989. Todos los equipos eléctricos fueron fabricados por AEG y Conelec, salvo los de las cuatro últimas unidades cuya responsabilidad corrió a cargo de AEG y ABB.

Metro de Madrid tiene en marcha un plan para la eliminación del amianto en el que va a invertir 140 millones de euros hasta el año 2025, que también incluye actuaciones de desamiantado en quince estaciones y otras instalaciones -algunas de ellas todavía en ejecución-. El suburbano madrileño ha acelerado el plan de eliminación del amianto de la red, con la retirada de distintas piezas de trenes (de los modelos 2000 y 5000, los más antiguos de la red) que contienen este mineral, de manera que a finales de 2019 todo el material móvil del metro madrileño esté libre de amianto.

Hasta la fecha el suburbano ha retirado unos 43 trenes por presencia de amianto desde 2017, según asegura el gerente de Explotación Ferroviaria, Carlos Cuadrado, aunque desconoce si alguno ha vuelto a operar tras el proceso de desamiantado. Cuadrado reconoce que sabía de la existencia de un informe de 2003 sobre la posibilidad de que hubiera amianto en el metro. Sin embargo, el gerente dice que «nunca» ninguno de sus superiores -Ignacio González Velayos, Juan Bravo o Borja Carabante- ni ninguno de sus «inferiores» le habló de la presencia de amianto en Metro «como un problema que hubiera que gestionar».Aactualmente hay 310 trenes disponibles para cumplir las tablas de la red de Metro, aunque «según las circunstancias» puede haber paralizaciones vinculadas a razones que no tengan que ver con el amianto, como averías, informa el diario.es.

Hasta el momento son cuatro los casos de trabajadores de la compañía con enfermedad profesional como consecuencia de su exposición a fibras procedentes del amianto, de los que dos han fallecido, el primero de ellos el pasado 24 de mayo y otro la semana pasada.

(Imagen Panhard. Wikimedia Commons)

Metro Madrid aumentará su parque de trenes

La Comunidad de Madrid invertirá 700 millones de euros el próximo año para adquirir 60 nuevos trenes para la red de Metro. La consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía Gonzalo, ha anunciado la medida este jueves en el Pleno de la Asamblea de Madrid y ha anunciado que se contratará a más conductores, aunque aún no se ha concretado ni el número ni la dotación presupuestaria para este incremento de la plantilla.

La consejera Rosalía Gonzalo cuantifica los usuarios de metro en 2,5 millones de viajeros cada día. «Los madrileños no cogen el autobús porque Madrid está colapsado», explica Gonzalo quien asegura que el suburbano ha experimentado un aumento de la demanda de viajeros del 12,8% entre mayo y julio con respecto al mismo periodo de 2017 y que cerrará 2018 con 687 millones, el dato más alto de los registrados durante su primer siglo de vida.

Metro Madrid pondrá en marcha el próximo año un proceso administrativo para la compra o alquiler mediante la fórmula del ‘leasing’ -aún no se ha determinado- de los 60 nuevos trenes. De ellos, 32 irán destinados a la sustitución de unidades antiguas, algunas afectadas por la presencia de amianto en las instalaciones, y otros 28 se destinarán a «reforzar el servicio donde sea necesario», según precisa el Gobierno regional, que no detalla cuándo entrarán en servicio.

La Consejería de Transportes tenía previsto iniciar el año que viene la contratación de nuevos maquinistas y ya están «en conversaciones con los sindicatos para definir las necesidades de plantilla en este puesto». Desde el comienzo de la legislatura el Gobierno afirma que se han incorporado 360 conductores al suburbano, aunque pasan por alto los recortes que se hicieron durante los ejercicios en los que el azote de la crisis económica fue particularmente virulento.

Rosalía Gonzalo subraya que, “si bien en la actualidad Metro ofrece un servicio correctamente dimensionado a la demanda existente, ésta se viene incrementando de manera constante en los últimos meses”. Según informa el Ejecutivo madrileño, la presencia de amianto en muchos trenes, unido a los años de crisis en los que no se repuso el número de coches retirados, ha provocado que muchos trenes no puedan ser revisados por la propia inexistencia de trenes sustitutos y seproduzcan aglomeraciones en horas punta. Los sindicatos creen que se hace necesario contratar a cerca de 600 maquinistas más para satisfacer la demanda de viajeros.

La SNCF lanzará el tren autónomo hacia 2025

La compañía francesa de ferrocarriles SNCF junto al Institut de Recherche Technologique (IRT) gestionará dos consorcios con ocho empresas para la puesta en servicio del tren autónomo en el horizonte de 2025 con la ambición de ser pionera en este terreno de innovación. El primero de estos consorcios, para trenes de mercancías, incluye a Alstom, Altran, Ansaldo y Apsys, mientras el segundo para el desarrollo de un tren regional de pasajeros reúne a Bombardier, Bosch, Spirops y Thales, explicaron los principales responsables en una conferencia de prensa en París.

La primera ventaja que ofrecen los trenes autónomos respecto a los actuales es que permiten una mayor circulación de convoyes, lo que contribuirá a aligerar las líneas saturadas. La segunda ventaja estriba en una mayor fluidez y regularidad de los trenes, y la tercera en un menor consumo de energía (en el AVE español, Bombardier ha logrado reducciones de entre el 15 y el 20%. Los fabricantes de trenes podrían vencer en la carrera por los vehículos autónomos a los fabricantes de automóviles, puesto que cuentan como gran ventaja con una infraestructura ya equipada con sensores inteligentes. Además, los trenes no se enfrentan a los peatones, que constituyen uno de los mayores problemas de los fabricantes de vehículos sin conductor.

La inversión inicial en fase de proyecto es de 57 millones de euros, de los cuales el 30% lo pondrá la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF), otro 30% el Estado francés y el 40% restante las empresas implicadas, que aportarán tecnologías ya conocidas que se utilizan o se experimentan en el sector automovilístico o en el aeronáutico. En una fase previa, la SNCF prevé desplegar desde 2021 un tren de mercancías dirigido a distancia y de un tren de cercanías con un sistema de aceleración y frenado automatizados en un tramo de línea de la región de París a partir de 2023. Pero los trenes verdaderamente autónomos (con conducción totalmente automatizada, haya o no personal en la cabina) darán lugar a prototipos con los que se van a realizar pruebas entre 2019 y 2023, antes de su entrada en servicio hacia 2025.

El presidente de la compañía estatal, Guillaume Pepy, afirma que después de dos años de trabajo, ahora se puede decir que «el tren autónomo está en marcha», que «es el futuro» del sector y constituye «una nueva revolución industrial». Después de la fase de prototipos, las inversiones necesarias para que circulen trenes autónomos se cifrarán «en cientos de millones de euros», señala Pepy, que relativizó la dimensión de esa magnitud recordando los alrededor de 7.000 millones que cada año invierte la SNCF.

La agencia nacional de ciberseguridad de Francia también mantendrá una estrecha vigilancia sobre el proyecto. SNCF trabajará, según informa Bloomberg, con la unidad de seguridad cibernética del fabricante de aviones europeo Airbus y Thales para asegurarse de que los trenes estén protegidos.