Archivo diario: febrero 20, 2011

Helicópteros de la Policía supervisan la red de SNCF para luchar contra el robo de cables

El precio del cobre se ha disparado. Desde principios de mes ha superado la barrera histórica de los 10.000 dólares por tonelada (7.500 euros) en la bolsa de metales de Londres. La consecuencia: lo hace más apetecible para los ladrones de este metal que se ceban en las líneas de ferrocarril de medio mundo. El pasado año se duplicaron los delitos contabilizados un año antes. Sólo en 2010 y en la región de París, la operadora francesa ha cifrado las pérdidas en tres millones de euros, donde se registraron setenta delitos de este tipo.

Esto ha llevado a la SNCF y a la Policía gala a firmar un acuerdo por el que las fuerzas de seguridad redoblarán sus esfuerzos y proporcionarán los medios adecuados para vigilar las carreteras y las infraestructuras ferroviarias. La Gendarmería pondrá en acción a 3.600 brigadas para que controlen los 30.000 kilómetros de vías que existen en el país, donde hasta ahora los ladrones campan a sus anchas.

La Policía se compromete con este operativo, además, a la vigilancia especial con sus helicópteros. En concreto dispondrá de los aparatos especiales la vigilancia EC-135 que llevan una cámara de gran alcance. Durante el día, pueden leer una matrícula a 1.000 metros e identificar un rostro a 500 metros. Por la noche, distingue cualquier tipo de vehículo desde 700 metros de distancia.

El robo de cobre supuso el pasado año 350.000 minutos perdidos por los retrasos de los trenes. Hace unos días, el tráfico en el norte de los trenes de alta velocidad Thalys, que cubren el servicio entre Francia y los países del Benelux, se vio alterado debido a un robo de gran cantidad de cables y fibras ópticas, en las cercanías de París.