Francia congela el enlace con la Y vasca


Nueva decepción. Francia cierra la puerta a la conexión ferroviaria con España en alta velocidad. La política de París vuelve a dar un portazo a las aspiraciones españolas y los planes de unir la Y vasca con la alta velocidad francesa deben volver de nuevo al cajón. Hasta que los rescate una Administración más valiente en su política con nuestro país. ¿Temor a la competencia? ¿Temor a la acción de ETA en suelo francés? La cuestión es que el proyecto queda, una vez más, aplazado sine die.

El Gobierno de centro-derecha francés ha acordado paralizar las reuniones, trabajos y estudios preparatorios de la nueva línea ferroviaria de alta velocidad entre Bayona y Hendaya para conectar con la ‘Y’ vasca. La decisión, adoptada a iniciativa de la ministra del Interior, la vascofrancesa Michèle Alliot-Marie, se ampara en razones medioambientales o paisajísticas y apuesta por modernizar la actual vía. Los gobernantes socialistas de la región de Aquitania denuncian una puñalada mortal al proyecto en la que vislumbran motivos de clientelismo electoral y, en filigrana, la sombra amenazante de ETA.

Alliot-Marie ha sido contudente. la ministra enviaó la pasada semana una carta a los prefectos de Pirineos Atlánticos y de Aquitania para ordenarles la suspensión ‘sine die’ de todas las reuniones y estudios sobre la nueva línea de alta velocidad (LGV, en las siglas en francés). La misiva está firmada conjuntamente por el secretario de Estado de Transportes, Dominique Bussereau, responsable en el Gobierno del plan director de infraestructuras. «Se ha decidido mejorar la línea actual, como la mayor parte de las asociaciones y yo misma deseábamos», declaró la ministra del Interior, que es también teniente de alcalde en San Juan de Luz. «Si un día se llega a una saturación de esa línea para viajeros, se contemplará construir una nueva línea esencialmente subterránea para la protección del medio ambiente», añadió la política conservadora al revelar las conclusiones de una reunión que había convocado con Bussereau y los presidentes de la SNCF (la Renfe gala) y Red Ferroviaria de Francia (RFF), organismo gestor de las infraestructuras fijas de la red francesa.

Alliot-Marie destacó que «esta decisión no marca la suspensión del proyecto de alta velocidad en el suroeste» de Francia. Pero observó que la idea de un nuevo trazado había generado «una fuerte emoción» en el País Vasco francés. En cuanto al tráfico de mercancías, aventuró que «una nueva línea podrá ver el día más al Este, en lugares que provoquen menos molestias que en la costa vasca».

La congelación del proyecto ha enfurecido al presidente de Aquitania, el socialista Alain Rousset, quien tildó la medida de insensata, cínica, estúpida, irresponsable, inverosímil, clientelista e indignante, entre otros epítetos. «Esta puñalada por la espalda amenaza con bloquear todo el dossier y pone en tela de juicio la financiación de la Unión Europea pues el mensaje enviado a Bruselas, que puede aportar cientos de millones de euros, es negativo», expuso, Jean-Louis Carrère, su vicepresidente encargado de Infraestructuras y Transportes en el Consejo regional, habló de un golpe mortal a la LGV. «Todo el mundo sabe que, cuando se aplaza algo, se fastidió», apuntó. «No vamos a cumplir los plazos y los fondos europeos se nos van a escapar», pronosticó tras calcular un retraso acumulado de diez años en la ejecución del proyecto.

En declaraciones recogidas por ‘Le Journal du Pays Basque’, Carrère reveló que, «bajo cuerda, se habla del riesgo que se atribuye a los nacionalistas vascos». «Sin embargo, nosotros hemos llevado este proyecto con los nacionalistas moderados del PNV», añadió el vicepresidente aquitano, que es también senador socialista por Las Landas. «Nadie lo dice, pero ETA es el argumento utilizado en privado», desveló. En sus últimos comunicados, incluido el que asumía el asesinato de Inaxio Uría y amenazaba a los constructores de la ‘Y’ vasca, ETA arremete contra la línea de alta velocidad, que define como «una cicatriz de cemento que atravesará nuestro país de un extremo al otro», es decir, también por suelo francés.

El movimiento Irrintzi asumió en abril la colocación el pasado 14 de febrero de placas de hormigón en las vías del TGV (AVE galo) a su paso por Ondres (Las Landas), al norte de Bayona. Este grupo, considerado por los servicios antiterroristas como una franquicia de ETA, se responsabilizó a primeros de año de una tentativa de atentado con explosivos cometida en agosto último contra el trazado del tren de alta velocidad en el mismo municipio landés. Entre otras acciones mencionadas en el comunicado figuraba una bomba descubierta cerca del domicilio de Alliot-Marie en Ciboure (País Vasco francés).

La noticia de que la conexión con la ‘Y’ entra en vía muerta ha sido acogida con alborozo, no exento de prudencia, por los colectivos detractores del proyecto que saludan «una victoria de la movilización popular». Euskal Herriaren Alde, marca electoral de Batasuna para las europeas, valoró que «el sentido común ha prevalecido frente a la imposición». Pero advirtió de que «el proyecto de la nueva LGV no ha sido definitivamente enterrado».

Fue el 9 de marzo de 2007 cuando el Gobierno francés aprobó construir una nueva línea ferroviaria de alta velocidad entre Burdeos y Hendaya para conectarse con la ‘Y’ vasca antes del 2020, que permitiría poner a Euskadi a cuatro horas de París. Ahora, el proyecto ha quedado mutilado en parte al bloquearse el tramo entre la frontera y Bayona, un tramo de apenas 20 kilómetros. El plan pasaba por crear un corredor mixto para pasajeros y mercancías –que evitara las zonas urbanas vascofrancesas– con el fin de dar continuidad a la línea estratégica Lisboa-Madrid-París. En la actualidad, el TGV no sobrepasa los 105 kilómetros por hora en el tramo comprendido entre Hendaya y Burdeos. A partir de ahí, hasta París, el viaje se realiza a una media de a 300 kilometros a la hora. La duración en este último tramo es de 3 horas y 30 minutos.

Con un presupuesto entre 3.000 y 4.500 millones de euros, los trenes circularían desde la muga hasta Dax a un máximo de 220 kilómetros por hora y desde allí a Burdeos, por el este de Las Landas, a 320-350, según las previsiones del consejo de administración de Red Ferroviaria de Francia (RFF), organismo gestor de las infraestructuras fijas de la red gala. Sólo los estudios para contruir la línea de alta velocidad entre la capital labortana y Hendaia iban a costar al Gobierno de Sarkozy 50 millones de euros.

Dentro de siete años, en 2016, está prevista la entrada en servicio del tramo entre Tours y Burdeos, un ramal de 300 kilómetros que dejará a la capital aquitana a dos horas y cinco minutos de la capital francesa frente a las actuales tres horas.

(Fuente El Correo y Le Journal du Pays Basque)

Una respuesta a “Francia congela el enlace con la Y vasca

  1. Anglovasconavarro

    OSCUROS INTERESES CONTRA EL TGV ATLANTICO
    ¡Ojo a lo que se dice y a lo que sucede!. Si Francia ha detenido por el momento su proyecto de remate de línea de alta velocidad ferroviaria puede deberse al momento electoral, por la contestación lógica y esperable que existen en la Gironde, Landas y País Vasco francés.

    La ministra francesa de Interior, la lohitzundarra Michèle Alliot-Marie, se ampara en razones medioambientales o paisajísticas y apuesta por modernizar la actual vía. Puede que quiera evitar amenazas terroristas o que con ello cumpla una desconocida condición de Estado, o que los grupos de presión del área europea mediterránea hayan ganado algún extraño pulso.

    El Consejo de Aquitania denuncia una puñalada mortal al proyecto bajo la sombra electoral del domingo. El Presidente de Aquitania, Alain Rousset monta en cólera. También el eurodiputado girondino Alain Lamassoure, quien recuerda que esa actitud de la Ministra es incomprensible en fondo y forma ya que los cargos electos del Pas Vasco francés se expresaron en un debate público en favor de una nueva línea.
    Como asegura Lamassoure “Europa no se lanzará a concluir esta línea si se corta un pedazo que tiene una coherencia de conjunto transfronterizo hacia España”. Si no tenemos TGV o LAV, Euskadi y Aquitania, y con ellas todo el arco atlántico, quedarán colgados, desamparados y desgajados del eje de desarrollo europeo.

    Se puede construir la línea con respeto al entorno, ¡como se está haciendo!. Si nos quedamos sin ese TGV, junto a las otras líneas ferroviarias de mercancías, perderemos la oportunidad de tener una conexión directa en Europa. Y perderemos aquitanos, vasconavarros y todo nuestro entorno geográfico. Ojo con lo que está sucediendo en esa oscura trastienda de la alta política europea…

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