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Las víctimas exigen la verdad

Trece años después de los atentados del 11-M, la mayor masacre terrorista de España y Europa, las víctimas han exigido conocer toda la verdad para dejar atrás “las falacias” y despejar las incógnitas de los “misteriosos” informes policiales que recientemente han salido a la luz. Como ocurre cada 11 de marzo, diferentes asociaciones de víctimas del terrorismo han celebrado homenajes de recuerdo en Atocha y el Parque del Retiro, y, como ya sucedió el año pasado, sus líderes han coincidido en la Puerta del Sol en el primer acto de recuerdo organizado por la Comunidad de Madrid.

Una unidad que también han querido trasmitir la presidenta regional, Cristina Cifuentes, y la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, ya que ambas han asistido a todos los actos que se han celebrado durante la mañana en recuerdo de los 193 asesinados por una célula yihadista que colocó once bombas en cuatro trenes de Cercanías de Madrid hace hoy trece años.

Más de una década en la que las víctimas “no han recibido la justicia que merecen” ni han descansado “en paz”, en palabras del presidente de la AVT, Alfonso Sánchez, quien ha recriminado en El Retiro la existencia de “misteriosos” informes policiales “guardados en cajones” sobre el 11M. “Queremos esos informes. Queremos saber la verdad y queremos justicia“, ha subrayado Sánchez, antes de lamentar que “parece que hace falta que se jubilen los cargos policiales para que tengamos conocimiento de que el 11M es un caso abierto y que se siguió investigando”.

De acuerdo se ha mostrado Ángeles Pedraza, expresidenta de la AVT y madre de una joven asesinada aquel día, para decir que las víctimas se sienten “muy solas” cuando políticos y prensa utilizan “informes secretos como arma arrojadiza”.

Sin referirse directamente a esos informes, y dos horas antes en Atocha, el presidente de la Asociación 11M Víctimas del Terrorismo, Elogio Paz, ha exigido también que se construya “el verdadero relato” de lo que pasó para que las víctimas sepan la verdad y se dejen atrás “las falacias que afloraron un día después del atentado”. Tanto Sánchez como Paz han coincidido en que las víctimas sufren “desamparo” y se sienten “olvidadas”, unos mensajes que han escuchado políticos y los sindicatos CCOO y UGT, que han reclamado a la Administración proporcionar ayuda laboral después de que muchas personas, por sus lesiones, tienen dificultades para acceder a un empleo.

Por ambos escenarios han mostrado su apoyo diferentes representantes. Los ministros de Defensa, María Dolores de Cospedal, y de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, han arropado a la AVT en El Retiro, donde también han participado Mari Mar Blanco; la defensora del Pueblo, Soledad Becerril; el director general de la Policía, Germán López; y algunos portavoces en la Asamblea y el Ayuntamiento madrileños de PSOE, Ciudadanos y Ahora Madrid (Podemos).

Desde el Ejecutivo, Cospedal ha defendido en El Retiro que la responsabilidad de los atentados la tienen “sólo los propios terroristas“, y ha añadido que trasladar esta responsabilidad a otros es un “error” porque se puede “equivocar más o menos” pero “no son los responsables de los asesinatos, lo son los terroristas”.

“El 11-M será siempre una fecha triste para los españoles. En el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, mi recuerdo a su memoria. No os olvidamos”, ha sido el mensaje del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lanzado hoy en su cuenta de Twitter.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha utilizado también esta red social para recordar el 11M y, así, ha subrayado: “En memoria de las víctimas del 11-M y de todas las víctimas del terrorismo. Hay que defender sin complejos la libertad frente a la barbarie“, junto a una foto del monumento de la estación de Atocha.

Mientras, el candidato a secretario general del PSOE Pedro Sánchez ha expresado su apoyo a las familias de las víctimas con un tuit en el que señala: “En el XIII aniversario del 11-M, mi recuerdo y mi cariño para las víctimas y sus familias”.

En total 193 personas de 17 nacionalidades distintas -la española la más numerosa (143 víctimas)- perdieron la vida en los atentados perpetrados por Al Qaeda: 34 perecieron en el tren que explotó en la estación de Atocha; 63 frente a su paso por la calle Téllez; 65 en el de la estación del Pozo; 14 en el que estaba en la estación de Santa Eugenia y 16 en diferentes hospitales. La última murió en 2014 tras permanecer en coma diez años.

A las 192 víctimas se sumó el policía del GEO Francisco Javier Torronteras tres semanas después, el 3 de abril de 2004, como resultado de las heridas sufridas cuando siete miembros del comando islamista autor de la masacre se suicidaron utilizando los explosivos que almacenaban en un piso de Leganés.

Sobran las palabras. In memoriam.

Muere el hombre que puso la ‘voz en off’ al “Mind the gap” del Metro de Londres

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El expresentador de la BBC Phil Sayer, el hombre que puso la ‘voz en off’ del Metro de Londres para que sus pasajeros no introdujeran el pie en el hueco del andén al bajar del coche, ha fallecido de cáncer a los 62 años de edad. Sayer era la persona que pronunciaba la frase “Mind the gap” (Cuidado con el hueco, en español) que suena en el suburbano londinense y en otros transportes públicos ferroviarios antes de que se abran las puertas de los vehículos, para evitar caídas de pasajeros despistados.

Sayer ha fallecido este jueves víctima de un cáncer. En los años 80 presentó un programa diario en la cadena BBC GMR, ahora Radio Manchester, y también participó en el informativo regional. Junto a su mujer, Elinor Hamilton, creó una compañía como expertos de voz en off.

En su página de Facebook, la empresa de Sayer y su mujer, SayerHamilton Voices, ha confirmado su fallecimiento. “Phil Sayer, voz de la razón, la radio y los ferrocarriles. Muy querido marido, padre, abuelo, hermano, tío y amigo. Lamentamos anunciar que este servicio termina aquí”, ha explicado.

Con el tiempo, ‘Mind the gap, please’ se ha convertido en un símbolo del transporte de Londres y en un elemento turístico más de la ciudad, y se ha extendido a los servicios de transporte suburbano de otras ciudades como Toronto, Hong Kong, Seattle o Nueva York.

La mítica frase fue acuñada sobre 1968 para dar un aviso por megafonía ante la ineficacia de las advertencias de conductores y personal de las estaciones a los pasajeros. Como la memoria digital era costosa, Metro de Londres tuvo que elegir una frase corta y concisa, que además pudiese escribirse en las paredes y el suelo de los andenes. El equipo de sonido fue suministrado por AEG Telefunken. El ingeniero de sonido Peter Lodge, junto con un ingeniero escocés de Telefunken, registró las frases “mind the gap” y “stand clear of the doors please”. Además de Phil Sayer, también se puede escuchar en algunas paradas del metro la voz de Oswald Laurence, la artista Emma Clarke o la de Tim Bentinck.

Los trenes del horror de Auschwitz y el recuerdo de los setenta años de las “marchas de la muerte”

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Las marchas de la muerte y el ferrocarril. Hace hoy 70 años los alemanes comenzaron a evacuar el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau ante el avance las tropas aliadas, y entre el 17 y el 21 de enero de 1945 trasladaron a otros campos a alrededor de 56.000 prisioneros en marchas agotadoras en las que murieron al menos 9.000 personas.

En poco más de cuatro años, los nazis sacrificaron en este campo, situado a tan solo 3 kilómetros de Auschwitz, en lo que denominaron como Auschwitz II o Birkenau, a más de un millón de personas. El complejo construido en 1941 para sustituir a otro campo del mismo nombre donde se inició la ‘Endlsung’ (solución final), estaba rodeado de vallas electrificadas y de alambres con púas. Judíos, gitanos, polacos, rusos o cualquier persona no aria ocupaban su lugar en este (y otros) campo del horror. Las instalaciones incluían 4 crematorios con cámaras de gas que podían llegar a albergar 2.500 presos cada una, en cada sesión.

Los nazis construyeron una vía de tren que entraba directamente en los crematorios de Auschwitz II y en muchas ocasiones, los prisioneros eran ejecutados según abandonaban el convoy. Los trenes de la muerte no eran más que vagones para transportar ganado que partían desde todos los países ocupados por el III Reich hacia los campos de exterminio.

La evacuación de Auschwitz comenzó a prepararse a finales de 1944, poco después de que las fuerzas soviéticas liberasen el primer campo de concentración importante en Polonia: el de Majdanek, cerca de Lublin, donde se estima que podrían haber sido asesinadas hasta 200.000 personas. En enero de 1945 las autoridades nazis dieron la orden de trasladar a la mayoría de prisioneros de Auschwitz ante la cercanía del Ejército soviético, y el 17 de enero partieron las primeras columnas formadas únicamente por personas sanas capaces de resistir los penosos desplazamientos, en algunos casos a pie, que hoy son conocidos como “marchas de la muerte”. Bajo el frío, con nieve y sin alimentos ni abrigo esas columnas llegaron a recorrer hasta 250 kilómetros.

Aunque las cifras oficiales hablan de 9.000 víctimas en estas marchas de la muerte, algunos historiadores elevan la cifra hasta 15.000 presos, muertos de frío, hambre, agotamiento o fusilados por los guardianes alemanes.

Una de las peores masacres tuvo lugar en la noche del 21 de enero en la estación de ferrocarril de Leszczyn, cerca de Rybnik (suroeste de Polonia), donde se ordenó bajar de los vagones a los 2.500 prisioneros que transportaba un convoy. Extenuados, algunos no fueron capaces de abandonar el tren, ante lo cual los soldados nazis ametrallaron los vagones y mataron a 300 personas antes de trasladar al resto al oeste.

A lo largo de la ruta de estas marchas de muerte fueron enterrados cientos de presos, mientras que unos pocos afortunados lograron escapar y fueron escondidos por aldeanos polacos o checos hasta la llegada de los aliados.

En Auschwitz apenas quedaron 7.000 prisioneros hambrientos y extremadamente exhaustos, que días después de la partida de sus compañeros dieron la bienvenida a las tropas soviéticas que liberaban el campo el 27 de enero de 1945. Cuando los soldados soviéticos entraron en el campo encontraron muchas de las pertenencias de las víctimas, como cientos de miles de trajes, cerca de 800.000 vestidos de mujer o más de 6.000 kilogramos de cabello humano.

El próximo 27 de enero representantes de 28 países, con varios jefes de Estado y de Gobierno a la cabeza, se darán cita en el museo estatal de Auschwitz-Birkenau para conmemorar el 70 aniversario de la liberación del campo por las tropas soviéticas. Junto a las delegaciones oficiales, un grupo de 300 presos supervivientes regresará al lugar para recordar aquel momento.

El legendario ‘ladrón del siglo’ muere en Londres sin haberse arrepentido del robo al tren de Glasgow

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El legendario Ronnie Biggs, cerebro del asalto al tren de Glasgow en 1963 y famoso por sus espectaculares huidas, murió ayer a los 84 años en un asilo de ancianos, sin haberse arrepentido nunca del que fue conocido como ‘robo del siglo’. Biggs falleció en la residencia Carlton Court Care Home, en East Barnet, al norte de Londres, tras deteriorarse su salud después de sufrir varios ataques de apoplejía, informó un portavoz. El criminal, cuya vida inspiró libros y películas, residía en el Reino Unido desde 2001, cuando regresó de Brasil tras permanecer más de 25 años prófugo de la Justicia.

Según su portavoz, Biggs no podía hablar y tenía dificultades para caminar y la última vez que fue visto en público fue el pasado marzo cuando asistió al funeral de Bruce Reynolds, su compañero del famoso atraco perpetrado el 8 de agosto de 1963. El autor de su biografía, Christopher Pickard, dijo a la BBC que Biggs debería ser recordado como “uno de los grandes personajes de los últimos cincuenta años” y calificó al ladrón de “amable y generoso”, con un gran sentido del humor que conservó hasta la muerte.

Tras su regreso al Reino Unido en 2001 acompañado por su hijo Michael, de nacionalidad brasileña, Biggs fue encarcelado, pero fue finalmente liberado en 2009 por razones humanitarias pues estaba muy enfermo.

Con más de diez cómplices, Biggs participó en el robo al tren de Glasgow en la localidad de Cheddington, en el condado de Buckinghamshire (al norte de Londres), cuando manipuló las señales de las vías para forzar la detención de los vagones. Tras asestarle un golpe en la cabeza al maquinista del tren, Jack Mills, los cacos se hicieron con un botín de 2,6 millones de libras (equivalente a unos 47 millones de euros de hoy), en lo que fue la mayor suma robada hasta entonces en el Reino Unido.

En unas famosas declaraciones que hizo en 2000 a la BBC, Biggs admitió que lamentaba “profundamente” las heridas causadas al conductor, quien no pudo volver a trabajar y murió en 1970, pero que jamás se arrepintió de haber tomado parte en el atraco.

El secretario general del sindicato de conductores de trenes Aself, Mick Whelan, envió las condolencias a la familia de Biggs, pero puntualizó que la organización que representa siempre lo consideró un “criminal” que “tomó parte de un robo violento que resultó en la muerte del conductor del tren”. “Jack Mills, que tenía 57 años cuando se produjo el robo, nunca se recuperó plenamente de las heridas sufridas”, agregó Whelan.

El sindicato del Personal de Transporte recordó en un ‘tuit’ que “no está bien” el que un trabajador del ferrocarril fuese golpeado con una barra de metal que le impidió volver a trabajar.

Biggs, condenado a treinta años de cárcel en 1964, se hizo sobre todo famoso por la forma en que consiguió huir de la cárcel de Wandsworth (Londres) meses después, al escapar por una pared del edificio con la ayuda de una escalera que él mismo montó con cuerdas mientras afuera le esperaba una furgoneta. Tras su huida, Biggs escapó a París, donde se sometió a cirugía estética antes de hacerse con documentación falsa para viajar a Australia, donde vivió unos años con su primera mujer, Charmian Powell, y sus tres hijos, hasta que se enteró de que la Policía internacional Interpol le buscaba.

Biggs huyó a Brasil, donde, tras su divorcio de Powell, se casó con la brasileña Raimunda, con la que tuvo un hijo, Michael, y vivió en ese país más de 25 años hasta que el diario sensacionalista británico ‘The Sun’ lo localizó en Río de Janeiro y contribuyó a su regreso al Reino Unido en 2001. En medio de un gran seguimiento mediático, el ladrón volvió a su país porque se sentía enfermo, quería tomarse una “pinta” de cerveza en un “pub” y su deseo era morir en Inglaterra.

Ferroviarios argentinos piden investigar la extraña muerte de un testigo vital del accidente de Once

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La sospecha es algo más que un sentimiento. Las casualidad es, cuando menos, extraña. Varias asociaciones y sindicatos del gremio de ferroviarios han pedido este lunes que se investigue de forma profunda el asesinato de uno de los testigos de la tragedia de la Once, el accidente ferroviario ocurrido en la capital en febrero de 2012 en el que murieron 51 personas. Los autoridades informaron el viernes del asesinato de Leonardo Andrada, que recibió cuatro disparos por la espalda mientras esperaba al autobús. Los atacantes sólo se llevaron su teléfono móvil. Además, el domingo, mientras la familia velaba al fallecido en la vivienda, dos individuos entraron en la casa y revolvieron algunas habitaciones.

Andrada era uno de los principales testigos del caso, al haber sido el maquinista que antecedió a Marcos Córdoba, el conductor que conducía el convoy cuando se produjo el accidente de la línea del suburbano. Varios altos mandos, entre ellos los ex ministros de Transporte argentinos Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, están acusados de “gestión fraudulenta en perjuicio de la administración pública” por su papel en la tragedia de la línea de metro. Córdoba también será juzgado por su papel en el accidente, además de los empresarios Claudio y Mario Cirigliano, dueños de la empresa Trenes de Buenos Aires que explotaba el ferrocarril en el que se produjo el accidente.

El delegado de Unión Ferroviaria Edgardo Reynoso ha asegurado este lunes que “es imprescindible una investigación profunda” del crimen del maquinista Andrada. “Es una situación bastante oscura, sigue enrareciéndose el hecho”, ha manifestado Reynoso, que ha confirmado que el asalto a la casa “fue violenta, mientras los familiares se encontraban en el velatorio”. “Necesitamos claridad, todo esto es confuso. No hay que descartar nada, ninguna posibilidad, es imprescindible una investigación profunda”, ha asegurado, según ha recogido el diario ‘Clarín’.

El secretario general del sindicato ferroviario La Fraternidad Omar Maturano, ha asegurado que se debe ser “cautos” ante el asesinato de Andrada “porque la inseguridad del país es de todos los días y tampoco era el único testigo, hay muchos compañeros como testigos”. “Es preocupante la situación pero también tenemos que ser cautos, no podemos empezar a decir si no lo dice la justicia que esto tenga algo que ver con la tragedia de Once“, ha asegurado.

La muerte de una perra en el metro de Madrid indigna a las protectoras de animales

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Un triste final que deja un poso amargo a sus protagonistas. La insensibilidad de los responsables de Metro Madrid ha indignado a las asociaciones protectoras de animales que han presentado una queja por la muerte de una perra perdida en el entramado de vías. El animal, que al parecer estaba abandonado, se adentró en el suburbano y, tras permanecer unos cuantos días en los túneles sin poder ser rescatado, se quedó sin aliento y murió.

La historia sucede una y otra vez sin que los protocolos ayuden a mejorar el desenlace. En la mayor parte de las ocasiones, la trama acaba felizmente, con el animal a salvo, aunque con secuelas evidentes en su pellejo. En esta ocasión, el desenlace ha sido frustrante. Y ahora vienen los tiras y afloja entre Metro y protectoras. Aunque en esta ocasión, clientes y trabajadores, testigos involuntarios de este suceso, no han dejado en buen lugar la actuación de los responsables del suburbano

Según aseguran los testigos, una galga a la que se buscaba desde el jueves en los túneles del metro, fue finalmente localizada cerca de la estación Sainz de Baranda. Tenía parte de una extremidad posterior arrancada con la sangre seca, “seguramente de un anterior atropello”, y al sacarla sangraba mucho. “La sangre era roja y no esta instaurado el rigor mortis en el animal, por lo que podemos afirmar que no hacía mucho tiempo que había producido su muerte”, ha dicho.

Varias protectoras de animales, entre las que destacan Hogar de Luci, Spap, Más Vida y Justicia Animal, han denunciado este domingo que Metro de Madrid no les dejó entrar en las vías, al cierre del suburbano, para intentar rescatar a la perra que se ‘coló’ el jueves en las vías del tren y que andaba desde entonces perdida.

El pasado sábado un maquinista la vio tirada a unos metros del andén de la estación de Sainz de Baranda. Varios componentes de estas asociaciones intentaron adentrase en los túneles para salvar al animal, “pero seguían sin permitirnos acceder al animal”, han señalado. Algunos de los integrantes del Hogar de Luci, Spap, Más Vida y Justicia Animal hicieron el recorrido en tren para intentar localizar el lugar exacto donde estaba la perra tirada. A las 23.00 horas y ante la “desesperación” de saber si el animal estaba aun vivo algunos de estos actvistas saltaron a la vía sin permiso para realizar la búsqueda a pie.

“No podíamos dejarla morir sin más. El comportamiento de Metro fue vergonzoso, aunque los trabajadores y agentes de seguridad que se encontraban en el lugar fueron mucho más correctos”, han explicado a los periodistas. Finalmente localizaron a la perra, pero ya estaba muerta.

Las protectoras de animales critican que se haya dejado morir al animal y reprochan al Metro que no disponga de un protocolo para casos como el que acaba de ocurrir, en el que se detecta la presencia de un animal en las vías. Desde la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal van a solicitar a la Consejería de Transportes “la necesidad de amoldarse a la sensibilidad de los ciudadanos y acordar un protocolo de rescate de animales en las vías del tren “. Recuerdan que tienen años de experiencia en rescate de animales y que poseen instrumentos para hacer factible el salvamento. Insisten en que no ha sido el primer caso en Madrid y recuerdan que le ocurrió lo mismo a un gato que se coló en las vías del tren de Franco Rodríguez y que no pudo ser rescatado.

Una segunda muerte en las vías del metro de Nueva York desata el temor entre los pasajeros

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Un acto de locura. La muerte de un inmigrante indio tras ser lanzado a las vías del tren en Nueva York ha desatado la alarma entre los pasajeros del metropolitano y ha resucitado el temor que estos actos producen en los habituales de este transporte. Es la segunda ocasión en este mes en que un pasajero es empujado a los raíles de los trenes subterráneos de Nueva York. Consciente de la angustia que han despertado ambos incidentes, el alcalde de la Gran Manzana, Michael Bloomberg, destacó la disminución en las tasas de homicidio en la ciudad e indicó que la prioridad de las autoridades es “la seguridad en Nueva York en general”.

El fiscal del distrito de Queens, Richard Brown, explicó que la mujer implicada en el homicidio “está acusada de cometer lo que es la peor pesadilla de todo usuario del metro: ser arrojado de repente y sin sentido a las vías de un tren que se aproxima”. “La víctima presuntamente fue empujada por la espalda y no tuvo oportunidad de defenderse. Más allá de eso, los comentarios de odio que presuntamente hizo la acusada y que precipitaron sus acciones jamás pueden ser toleradas en una sociedad civilizada”, agregó Brown.

El incidente captó titulares dentro y fuera de Nueva York, una urbe de poco más de ocho millones de habitantes y donde la mayoría depende del servicio de trenes para trasladarse a sus puestos de trabajo. Sunando Sen, de 46 años y procedente de India, falleció cuando la mujer de origen hispano, identificada como Erika Menéndez, lo empujó en la vía del tren en la estación de la parada de 40th Street-Lowery, indicaron fuentes policiales al diario ‘The New York Post’.

La jueza Gia Norris ha ordenado una prueba psiquiátrica de la mujer, de 31 años. Menéndez afronta cargos de homicidio en segundo grado y crimen “motivado por el odio”, después de que declarara ante la Policía neoyorquina que empujó a la víctima por su odio contra los hindúes y musulmanes desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU. “Empujé a un musulmán a las vías del tren porque odio a los hindúes y los musulmanes, desde 2001, cuando derrumbaron las Torres Gemelas, los he estado golpeando”, afirmó Menéndez, según una declaración escrita distribuida por el fiscal del distrito de Queens.

Sunando Sen, un inmigrante hindú de 46 años que emigró a EEUU desde Calcuta (India), falleció a consecuencia del trauma que sufrió al caer sobre las vías del metro en la estación de 40th Street-Lowery. Según las autoridades, al ser instruida de cargos en un tribunal criminal en Queens, Menéndez se mostró incoherente durante toda la comparecencia y, en una ocasión, se carcajeaba tanto que la jueza Norris le advirtió a su abogado defensor que la mandara a callar.

Menéndez, que deberá regresar al tribunal el próximo 14 de enero, fue arrestada la madrugada del sábado después de que la Policía recibiese pistas de su paradero a partir de las imágenes de un vídeo colocado en la plataforma de la estación. Al parecer, sus familiares contactaron con la Policía después de ver un bosquejo con su imagen en los informativos de televisión. “Lo único que sé es que es bipolar y después de ver las imágenes de televisión, estoy muy segura de que se trata de ella. No sé de su paradero ni qué ha estado haciendo en los últimos meses”, dijo un primo de la sospechosa al diario.

De ser declarada culpable, Menéndez afrontaría una pena máxima de 25 años de cárcel a cadena perpetua, según el comunicado de Brown. La mujer tiene al parecer un historial de transtornos mentales.

La Asociación de Víctimas quiere investigar de nuevo el accidente de metro más grave de la historia

Satisfacción, aunque sin demasiadas expectativas. Los responsables de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (AV3J) han enviado una carta al presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, en el que le indican que “valoran positivamente” la marcha de la hasta ahora directora gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), Marisa Gracia, y le insisten en que se “realice una nueva investigación” de las causas del accidente de 2006 en el que murieron 43 personas y resultaron heridas otras 47.

A pesar de “valorar positivamente” su salida de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), la asociación lamenta que “oficialmente Maisa García no haya sido destituida por una pésima e inmoral gestión antes y después” del accidente del 3 de julio de 2006. “Marisa Gracia es la responsable de la falta de seguridad en el momento del accidente y la culpable de impedir una investigación sobre las causas del accidente”, han insistido.

En la carta enviada al presidente se argumenta la petición de una nuevo análisis de los hechos porque “no ha habido una investigación real” de lo que sucedió. Según los responsables de la asociación “ha quedado probado que Marisa Gracia mintió en la comisión parlamentaria que se creó en la Corts y también en la instrucción judicial” del accidente.

Los miembros de la AV3J afirman que la por entonces gerente de FGV “ocultó información relevante del accidente” en el que fue el siniestro “más grave de la historia del metro en Europa”.

Desde la asociación han lamentado que entre las causas de la marcha de Marisa Gracia “no se haya mencionado que ella era la gerente de FGV cuando ocurrió el accidente y por lo tanto la responsable de la seguridad”. Además han apuntado que “tampoco se haya hecho mención a que contrató los servicios de una asesoría para precocinar la versión de los empleados públicos que debían ofrecer en la comisión parlamentaria que investigó el accidente”.

Desde la asociación no entienden como en las causas de la marcha de Gracia “no se alude a que FGV no pudiera encontrar ninguna de las tres copias del libro de averías de la unidad accidentada“. Y que del mismo modo también se ignora que Gracia “mintiera a la juez que instruía la causa penal sobre el accidente al afirmar que la UT3736 no había descarrilado previamente”.