Archivo diario: junio 23, 2012

El Museo del Ferrocarril de Gijón alberga una exposición sobre el tren de juguete español

Historia viva. Del vapor y de la imaginación. El Museo del Ferrocarril de Gijón te propone durante estos días un recorrido por la historia del juguete español en un paseo de 150 años. La muestra, inaugurada recientemente en la ciudad asturiana, permanecerá abierta hasta el próximo 30 de septiembre. En ‘Juguetes’ se realiza un repaso a las industrias jugueteras nacionales más prestigiosas y a los juguetes más populares fabricados durante el último siglo y medio. Se dedica, además, un apartado especial a la historia del tren de juguete y sus accesorios.

Todos los ejemplares expuestos están estrechamente vinculados a los cambios sociales, económicos y tecnológicos de la época de su fabricación y reflejan las formas generacionales de entretenimiento infantil. Las piezas seleccionadas –todas ellas originales y de fabricación española- pertenecen a la colección Quiroga-Monte y permiten conocer una gran variedad de modelos concebidos y fabricados por las más destacadas marcas, descubrir los diferentes materiales empleados en sus manufacturas y apreciar los procedimientos técnicos utilizados por la industria juguetera. La exposición dedica un apartado especial a la historia del tren de juguete español y los accesorios ferroviarios fabricados en diferentes escalas, desde los primeros años del siglo XX hasta 1980. Y todo ello en un ambiente ferroviario muy especial, como es el Museo del ferrocarril de Gijón.

Precisamente hoy sábado se lleva a cabo una Jornada de vapor extraordinaria, para celebrar la festividad de San Juan. Durante la misma, como es habitual, se pondrán en marcha locomotoras de vapor y diesel históricas operativas que conserva el museo para exhibiciones dentro del recinto. Los visitantes podrán desplazarse en pequeños viajes por el museo en los trenes, en antiguos coches de madera y realizar visitas guiadas especiales. Los trenes se podnrán en marcha cada media hora desde las 11.30 a las 13.30 y de las 16.30 a las 18.30 horas.

El Museo del Ferrocarril de Asturias es el centro de investigación y difusión de la historia ferroviaria de Asturias. Su finalidad no solo es el estudio de la revolución industrial y el desarrollo tecnológico, sino también explicar la evolución social y económica que trajo consigo la implantación del ferrocarril en la región.

El Museo ocupa las instalaciones de la antigua estación del Norte que quedó fuera de servicio el 29 de enero de 1990, con la construcción de una nueva red arterial ferroviaria de Gijón. Gracias a un convenio firmado por Renfe y el Ayuntamiento de Gijón, la ciudad obtiene buena parte de los terrenos de Renfe, incluido el edificio de viajeros y otras instalaciones, con la única condición de su reutilización para fines culturales y sociales.

Las tareas relativas a la puesta en marcha del Museo se desarrollan en tres fases, desde 1992 a 1998. De manera simultanea, fueron ejecutados trabajos de adecuación de terrenos y construcción de edificios, se creó la colección del centro, se procedió a la restauración de piezas y a la recuperación del fondo documental y, finalmente, se realizaron todas las labores de instalación museográfica. El 22 de octubre de 1998 el Museo fue inaugurado con la presencia del Príncipe de Asturias.

De todo el variado conjunto de elementos que custodia el museo, cedidos en su mayoría por diversas empresas y entidades públicas colaboradoras, destacan los relacionados con los ferrocarriles mineros e industriales, dada la intensa vinculación de la economía asturiana con estos sectores, y en especial las locomotoras de vapor.

La colección de objetos del museo está formado por un total superior al millar de piezas. De ellas, un centenar son material móvil, es decir locomotoras y vagones, de hasta siete anchos de vía diferentes, que constituyen el mayor conjunto de material histórico ferroviario preservado de toda España. Además, se han conservado todo tipo de objetos relacionados con la labor ferroviaria, como faroles, herramientas, señales y teléfonos.

(Imagen Monsacro)