Archivo diario: agosto 19, 2011

El tranvía de Zaragoza prueba un sistema antiarrollamiento en una de las unidades del Urbos3 de CAF

La unidad 12 del Urbos3, la primera que incorpora sistema antiarrollamiento de peatones, inició noche sus pruebas en vía antes de incorporarse a la primera fase de la línea 1 del tranvía de Zaragoza. Las pruebas se prolongarán durante todo el mes y una vez finalicen la unidad podrá utilizarse para el transporte de viajeros como las once restante. Las pruebas consisten en el análisis de la tracción, los distintos sistemas de frenos, los dispositivos de comunicaciones y seguridad, así como aspectos como el billetaje o la información al viajero, todo en condiciones reales.

Dentro de los trabajos de investigación y nuevos desarrollos que realiza CAF en colaboración con el Tranvía de Zaragoza, se han llevado a cabo distintas pruebas de seguridad con dummies similares a los que se utilizan para prácticas médicas y análisis automovilísticos. Estos muñecos cuentan con todos los miembros y articulaciones del cuerpo humano, lo que permite conocer los daños que se producen en una colisión. Asimismo, se ha analizado la seguridad pasiva del vehículo en caso de impacto con peatones.

Las pruebas han servido para recoger más datos sobre cómo reacciona el dispositivo antiarrollamiento del Urbos3 en condiciones extremas, con el fin de poder perfeccionarlo en el futuro, para lo que se ha contado con dos muñecos que emulan las condiciones físicas de un adulto de 1,65 metros y un niño de 1,20. En todas las pruebas realizadas, el dispositivo antiarrollamiento del Urbos3 ha permitido que los dummies no se queden bajo la unidad, sino que sean arrastrados a lo largo de unos metros, lo que reduce notablemente la gravedad de las lesiones, en caso de producirse un accidente.

Los expertos de CAF indican que los resultados han sido muy positivos, y de su análisis detallado se extraerán mejoras que permitan perfeccionar el sistema en nuevos modelos con objeto de reducir todavía más el impacto de un atropello. Al tratarse de un dispositivo por piezas, cualquier nuevo desarrollo es factible de ser implementado en el Tranvía de Zaragoza.

El Tranvía de Zaragoza cuenta con una placa dentada en el frontal de la cabina que sirve para que en un choque con otra unidad, los dos testeros engarcen y no se produzca el encabalgamiento de un tranvía con otro.

Dentro de los elementos de seguridad que incluye el Tranvía de Zaragoza, un papel fundamental lo juega el sistema CAS-E de control de agujas y señales, basado en unas balizas que detectan el paso del tranvía, así como su velocidad. En el caso de que la velocidad sea más elevada de lo establecido, el sistema avisa al conductor para que reduzca la velocidad y en caso de no corregirse, la unidad se detiene automáticamente.

Entre las medidas de seguridad incorporadas por el Urbos3 también se incluye el sistema de ‘Hombre Muerto‘ que obliga al conductor a accionar con su pulgar un pulsador ubicado en la palanca de tracción cada cinco segundos y en caso de no realizarlo, el dispositivo lanza un aviso acústico y, si el conductor no reacciona, se detiene el tranvía con suavidad.