Archivo diario: agosto 17, 2011

Portugal defiende hoy en España su apuesta por el transporte ferroviario de mercancías en detrimento de la alta velocidad

El ministro de Obras Públicas y Economía portugués, Alvaro Santos Pereira, se entrevista hoy en Madrid con su homólogo español, José Blanco, para defender la suspensión del AVE con España y proponer “otras alternativas” al transporte ferroviario entre ambos países. Santos Pereira explicará a Blanco que “la falta de dinero” derivada de la crisis que azota Portugal imposibilita la puesta en marcha de la alta velocidad entre Lisboa y Madrid, proyecto que estaba previsto para 2013 e impulsado por el anterior Gobierno socialista luso.

Ambos ministros deberán abordar “alternativas más rentables en tiempos de crisis”, entre las que figura la promoción del transporte ferroviario de mercancías con Europa para impulsar las exportaciones, idea ya expuesta por el propio Santos Pereira hace dos semanas. “Más importante que tener un tren de alta velocidad, son las exportaciones (…) Tenemos que convencer a España de que es el interés de todos”, aseguró entonces Santos Pereira durante una comisión parlamentaria.

Santos Pereira defiende la paralización de esta infraestructura como una medida coyuntural de ahorro para frenar la crisis económica que sufre el país y hacer frente a los compromisos de su rescate financiero internacional, tasado en 78.000 millones de euros. “Si hace diez o quince años tenía sentido, en este momento podría tener consecuencias para el país”, advirtió el ministro en la misma comparecencia de hace dos semanas.

Nada más asumir funciones en junio, el primer ministro luso, el conservador Pedro Passos Coelho, anunció la suspensión de la construcción del AVE Lisboa-Madrid, a pesar de que el anterior Ejecutivo socialista (2009-2011) ya había adjudicado por 1.668 millones de euros el tramo más largo de las obras en suelo luso (170 kilómetros). Esta decisión generó “estupefacción” en el Ejecutivo regional de Extremadura y en el Gobierno central de Madrid. No obstante, el Gobierno luso espera ahora lograr consenso con el español en “una base de cordialidad y entendimiento mutuo”.

La reunión, a la que también acude el secretario luso de Estado de Obras Públicas y Transporte, Sérgio Monteiro, quiere analizar de forma general la situación del transporte ferroviario, infraestructuras y conexiones transfronterizas entre ambos países, que no celebran una cumbre bilateral desde enero de 2010.

El proyecto de tren rápido entre Portugal y España, que tenía pendiente de adjudicación su trecho más corto -el más caro de ejecutar al tratarse de una travesía en la desembocadura del río Tajo-, iba a unir a ambas capitales en 2 horas y 45 minutos.